ECOS DE SOCIEDAD

Cajón de Sastre: Foro para temas variados

Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Mensajepor Invitado » Mié 21 Mar, 2012 11:40 pm

Imagen
Imagen

Josep Sandoval publica 'Dime con quién vas', un libro de anécdotas de famosos

Schwarzenegger le regaló un puro con su apellido grabado

Fue testigo de cómo Banderas recuperó su pasaporte de manos de un policía de NY



AAunque es muy posible que más de un protagonista vaya a sentirse poco menos que ultrajado, Josep Sandoval asegura que no ha escrito este libro para vengarse de nadie. La editorial Planeta se lo propuso por casualidad cuando visitaba a un amigo firmante en la feria de libros de Sant Jordi y, tras bastante insistirle, aceptó. En 'Dime con quién vas' hay tantas anécdotas divertidas como situaciones que retratan al personaje. Y no me refiero a fotografías, que también contiene este libro de memorias al azar. "Son vivencias en primera persona, si alguien se enfada, que no hubiese hecho lo que cuento", sentencia Sandoval riendo con la sorna que lo caracteriza. Han sido meses de trabajo menos aplicado del que le permite su condición de asiduo a saraos y viajes de prensa: "Aunque estos ya no son como antes sino más cerca y más cortos, si bien he estado en Shanghai no hace mucho y luego en Nueva York, que voy cada año", explica el columnista, que continúa siendo de esos privilegiados que conservan derecho a la clase business. Y es precisamente en esos viajes de prensa donde se producen las más sabrosas anécdotas que un periodista puede vivir. Le pido que me cuente tres seleccionadas pero estira el brazo, me pone la mano en el hombro y me contesta: "Te voy a contar una que vale por seis. ¿La has incluido en el libro? "Juraría que no. Al menos, no completa". No lo está; es inédita. Enciendo la grabadora y me preparo para lo impredecible. La confianza está a punto de merecer la pena.

leer más



Avatar de Usuario
Invitado

Mensajepor Invitado » Jue 22 Mar, 2012 12:40 am

Imagen


La nueva vida de Ricky Martin

Imagen

El cantante, de vuelta a Broadway con 'Evita', posa por primera vez con su familia

No le gusta hablar de 'vientre de alquiler': "Me prestaron un vientre, no pagué por él"



[imageleft]Imagen[/imageleft]Después de tres años de silencio, y ahora que vuelve a los escenarios de Broadway con el musical 'Evita', entrevistamos y fotografíamos en exclusiva a Ricky Martin con sus mellizos Matteo y Valentino y con Carlos, su pareja desde hace cuatro años.

Desde que en 2010 reconociera públicamente su homosexualidad, la vida de Ricky Martin ha despertado el interés del mundo entero. En esta entrevista, el cantante reconoce que ha tenido relaciones con mujeres: "Me he acostado con mujeres y me enamoré de ellas y sentí cosas maravillosas". Y además, añade que ellas no se daban cuenta de que era gay: "Había amor, pasión. No me arrrepiento de nada, de ninguna de las relaciones que viví, me enseñaron mucho, tanto hombres como mujeres".

Es la primera vez que Ricky accede a dejarse fotografiar con sus hijos y con Carlos, el puertorriqueño que es su pareja desde hace cuatro años, como parte de su familia. De él cuenta que ha vivido cosas "tan lindas. De una complicidad, de un entendimiento y, a la vez, de una libertad..."

Ricky Martin habla del rol de su novio en su familia, de cómo se reparten los papeles: "Carlos dice: 'Yo buscaba un novio, no un padre'. Yo le digo: 'Te encontraste con un hombre hecho y derecho'".

Nos explica cómo elegió a la donante de óvulos para sus hijos, "vi la foto y me dije: ¿Quién es esta mujer tan angelical, tan transparente?" Y rechaza la expresión "vientre de alquiler": "Yo no alquilé un vientre. Esa expresión la utilizan los fundamentalistas conservadores. Me prestaron un vientre. No pagué por él". Ricky se sintió muy unido a ella: "Le daría la vida a la mujer que me ayudó a traer a mis hijos al mundo".

    Imagen
El artista obtuvo la nacionalidad española en 2011, y como ciudadano de este país se muestra muy sensible a un posible cambio de la Ley del Matrimonio Homosexual: "Si tocan la ley del matrimonio gay, ahora, como ciudadano español que soy, me levantaría y me uniría a mi comunidad".



Avatar de Usuario
LOC

Mensajepor LOC » Sab 24 Mar, 2012 6:17 pm

Imagen

MAR, LA ‘MUJER-MUJER’ AL SERVICIO DE FELIPE


¡Bingo! ¡Ha salido la niña bonita! ¡Dos entradas para la Pantoja! Digo que en los bingos Barcelona, concretamente en el de la Travesera de Gracia, al jugador que le tocaba el bingo de las siete y el de las ocho de la tarde le regalaban dos entradas para el espectáculo de Isabel Pantoja del sábado pasado. ¡Y un jamón! Sí, cada dos entradas en taquilla también regalaban un jamón.

■ ■ ■

Isabel y Encarna, ay ay ay. Dos nombres inseparables. Mientras Isabel pasa a primer plano con todo su poderío, Encarna Sánchez saluda y se va retirando poco a poco a sus cuarteles de invierno hasta que Telecinco tenga a bien resucitarla de nuevo. ¡Esto es reinar después de morir y lo demás son puñetas! Antes de dar carpetazo al personaje, una última maldad que consigue estremecerme: Mientras vivía en Barcelona, Encarna organizó un espectáculo musical que se llamaba Lo que siempre se cantó. La acordeonista Gloria Paddy, que actuaba en El Molino junto a la vedette Merche Mar, hoy todavía en activo, era delegada de la Sociedad General de Autores y pasaba visita por el Teatro Victoria todas las noches para controlar las coplas que se cantaban y pedir los correspondientes derechos de autor, lo que cabreaba a Encarna. «¿Ya está aquí esta tía otra vez?», mascullaba. La pobre Gloria primero tuvo un aviso: «Si no dejas de joder, alguien te romperá las manos». Como no se arredró, una noche le cosieron las palmas de las manos a navajazos y estuvo tres meses sin tocar el acordeón, viviendo de la caridad de sus compañeros.

■ ■ ■

¿Vuelve el hombre? ¡Y la mujer-mujer! Se ha puesto de moda esta semana Felipe González pero a mí lo que más me interesa es cómo lleva lo suyo con Mar García Vaquero, la antítesis de Carmen Romero. Me lo dice quien los conoce bien: «Mar es femenina, callada, con un gran encanto tranquilo, muy dulce. ¡Felipe, con ella, está en la gloria!». Hace un año la pareja pasó un fin de semana en la casa de Miguel Roca Junyent en Perelada. «Es lo que se define como mujer-mujer, pendiente de su hombre 24 horas diarias». Y mi interlocutora me cuenta una anécdota reveladora: «Para un libro que salió hace poco, Felipe tuvo que pasarse muchas horas delante de una grabadora hablando de su trayectoria política ¡Mar no se separó de su lado. Aún la estoy viendo, con la barbilla apoyada en la mano, absorbiendo más que escuchando todas la palabras de Felipe, en absoluto silencio, tardes enteras!». Cuando Felipe terminó, a Mar «se la veía impresionada y emocionada ¡está enamorada del hombre, pero también de lo que representa!». Pregunto si a Felipe le gusta esta adoración sin límites y mi interlocutora hace un gesto muy italiano, se encoge de hombros y pone los dedos en racimo delante suyo: «¿A qué hombre no le gusta eso?». Pues vale, ya sé quién va a estar sola el resto de su vida.

■ ■ ■

Para terminar dos apuntes que no tienen nada que ver el uno con el otro. Cuando la reina interrumpió a don Juan Carlos en el acto de La Caixa fue a instancias nada más y nada menos que de Isidro Fainé, presidente de la entidad, que advirtió a doña Sofía que los músicos iban antes y que se lo dijera al rey. ¡Como para no hacerle caso! ¡Se trata del jefe de la infanta Cristina, piensen que quizás, si a Iñaki lo declaran culpable, de su sueldo de La Caixa dependerá toda la familia! Cuando el rey se dio cuenta también se apresuró a pedir disculpas a Fainé. A Peñafiel le molestó pero a mí me parece entrañable. ¡Vamos, ahí tenemos a todos unos reyes haciendo la pelota a los jefes de la hija, como unos padres normales!

■ ■ ■

Y ahora un cotilleo para periodistas, pero que puede ser leído también por gente normal. ¿Saben ustedes cuál ha sido la última propuesta para abaratar costes en La Vanguardia? Suprimir su sofisticado sistema de traducción simultánea del castellano a catalán. Recordemos que el diario del conde de Godó se publica en los dos idiomas y que cada periodista se encargará de traducir sus propios textos. Clamor unánime, amenazas de huelga... ¡La redacción en pleno se alzó como un solo hombre! Hubo quien quiso resucitar el movimiento de los indignados (aplausos), otro propuso suprimir la máquina de café (protestas débiles) y quien opinó que lo mejor era reducir los sueldos de los altos cargos (gran pitada proveniente de los despachos de dirección) ¡Al final todo quedó en nada pero qué susto!



    AL CIELO...CARMEN CERVERA
    Este fin de semana estás en Málaga, preparando una gran exposición en tu museo para el día 31, y me dices vía tu amigo Aurelio Manzano lo que te apena no poder acudir a la manifestación contra el maltrato animal que tendrá lugar mañana domingo en toda España, excepto en Andalucía por el tema de las elecciones. «Tengo recogidos 12 perros y colaboro con diversas protectoras como SOS Galgos y Altarriba». El amor a los bichejos Tita lo heredó de su madre que a veces viajaba a Lugano sólo para dar de comer a los cisnes del lago, como en un poema de Rubén Darío. Tita, venga, se te quiere, y ya sabes, si alguna vez aquí me he metido contigo ha sido sólo porque la envidia es muy mala.

    AL LIMBO...MARINA DANKO
    Marina Marina Marina, contigo me quiere casar. No, Marina, no es que me haya enamorado repentinamente de ti ni que me haya vuelto de la acera de enfrente, como se decía antes. Pero te quiero dedicar esta canción de mi remota juventud porque, lo mires como lo mires, eres un chollo. Guapa, con los hijos ya emancipados, con un buen pasar, has tenido, según contabilizan las revistas, varios novios desde que te separaste de Sebastián Palomo Linares. ¡Con lo difícil que está el mercado, Dios mío! ¡Y el último es joven, impresionantemente atractivo y piloto de Iberia, o sea, de uniforme! ¿Cómo? ¿Que es tu primo y además es mujeriego? Bueno, bueno, oye, Marina, no nos pongamos en este plan porque, mira, nadie es perfecto.


EL MUNDO / LA OTRA CRÓNICA / SÁBADO 24 MARZO 2012

Avatar de Usuario
LOC

Mensajepor LOC » Lun 26 Mar, 2012 1:15 am



CAMILO JOSÉ CELA
LAS AMANTES DEL PREMIO NOBEL, AL DESCUBIERTO

«EN EEUU UN JOVEN LE DIJO QUE ERA SU HIJO». La viuda recuerda que su marido decía que tenía ‘Camilos’ repartidos por todo el mundo, «como ese chico de EEUU». Marina Castaño está escribiendo sus memorias de 17 años

EMILIA LANDALUCE


Fotografía inédita de Camilo José Cela, que falleció en 2002, y su mujer Marina Castaño

Lector de La Otra Crónica (LOC): si ha nacido antes de 1985, usted se llama Camilo José y en alguna ocasión sorprendió a su progenitora acariciando soñadora los lomos de las obras completas de Cela encuadernados en rústica mientras su padre vilipendiaba al Nobel español de Literatura, lea con interés este reportaje porque puede que sea uno de los innumerables hijos ilegítimos que dejó «esparcidos por el mundo». O como el propio Cela solía decir: sus «hijos bravos».

El jueves, su viuda Marina Castaño publicó en Telva, revista del grupo Unidad Editorial, un extracto de esas memorias que escribe «de vez en cuando» en las que describe a don Camilo como una persona «de intenso apetito sexual» que tuvo entre sus numerosas amantes a mujeres casadas, misses, una señora de Barcelona llamada María Teresa, una intérprete española en activo... «La verdad es que fueron varias las actrices con quienes mantuvo relaciones puramente sexuales».

Este suplemento ha tratado de reconstruir la historia de los amoríos de Cela, tanto los bravos como los mansos, tarea ardua, pues separar el histrión que presumía de «tener la habilidad de la absorción de litro y medio de agua de un solo golpe por vía anal», del hombre -un alma sutil y delicada- es a veces difícil.

Su amigo, el poeta y escritor Francisco García Marquina sostiene esta teoría: «El alarde de presumir de haber llenado el mundo de hijos podría ser una de esas hipérboles que le ayudaban a encubrir al Cela más íntimo. Le gustaba cultivar esa imagen apócrifa, el fantoche», dice. «Pero es cierto que tuvo otros hijos».

Si las bastardías, como reconoce su amigo y biógrafo resultan pues veraces, por qué Castaño ha decidido publicarlas en Telva es un misterio. LOC ha hablado con la viuda de Cela que responde a las preguntas con su locuacidad habitual, siempre precisa y medida. Intencionada.

    Pregunta.- ¿Por qué ha decidido escribir un texto tan íntimo sobre Camilo José Cela, su marido?

    Respuesta.- ¿Por qué no? Es un capítulo de mis memorias.


    P.- ¿Entonces es un libro sobre sus años de matrimonio?

    R.- No exactamente. De momento tengo varios capítulos, que están en un cajón, pero ya veremos si las termino algún año. Mi oficio es el de periodista. Es lo que ocupa mi tiempo. Pero de vez en cuando retomo mis notas, las reviso, echo un vistazo a nuestras agendas de aquel tiempo y revivo lo que fue nuestra vida. Pero 17 años no se despachan en un plumazo.


    P.- El Cela que presenta en Telva es un hombre prolijo en amores y muy prolífico. Le atribuye varios hijos -de nombre Camilo o Camilo José- y al menos una hija.

    R.- Hasta que me conoció Camilo era un hombre muy mujeriego. Estaba casado con su primera mujer [Charo Conde] pero la vida de ambos era muy liberal. Él tuvo múltiples amantes y algún que otro hijo natural. En un viaje a EEUU se le presentó un muchacho y le dijo que era su hijo. Se llamaba Camilo.
Imagen

PRIMER MATRIMONIO. Cela se casó con
Rosario Conde en 1944.

Paco Marquina también recuerda que Cela, o Camilojosé (C.J.), como le llama Marina, le contó algo similar. «Decía que tenía un hijo en Fredericksburg dedicado al lucrativo negocio de las grúas». Una historia que el propio escritor recogió en Nuevo Viaje a la Alcarria: «Su hijo se llama Oliver A. (que quiere decir Amadeus), bueno, él dice que es hijo suyo. Vive en Fredericksburg, es dueño de una compañía muy próspera que se dedica a llevarse los coches mal aparcados». Puede que éste sea el hijo bravo al que hiciera referencia Marina aunque la periodista desgrana una nueva simiente bastarda.

    P.- Habla también de otra hija en Mallorca pero, como con el resto de la descendencia ilegítima de Cela, no desvela su identidad.

    R.- Es una mujer bellísima que había tenido con la mujer de un médico de Palma. Sin embargo, no voy a aportar ningún detalle sobre su identidad. Seguramente, sus hijos no conocen la identidad de su verdadero abuelo.
La versión de la viuda parece sustentada por el excelente Retrato de Camilo José Cela (Boulder, 2005) de Marquina. El poeta residente en un molino de la Alcarria aporta más pistas para descubrir a la prole ilegítima de Cela. «Tuvo en Mallorca otras [relaciones y amoríos] prolongadas y fructíferas con M.R. y con E.K. Luego tuvo otra, también seria y duradera, con T.M., una dama de Barcelona, a la que la propia Charo Conde trató como una señora "guapa, elegante y discreta"».

Raúl del Pozo, escritor y columnista de EL MUNDO, dice haber escuchado que Camiló José tenía algún que otro hijo en Madrid. LOC ha indagado en el registro civil siguiendo las pautas de Marina: en la capital hay 26 Camilo Josés. La viuda, como sus amigos, tampoco le vieron mostrar nunca interés alguno por legitimar a sus espurios. Especialmente, teniendo en cuenta que Castaño y Camilo José Cela Conde, única progenie oficialista, aún pugnan por los 5,2 millones de herencia que legó en 2002.

    P.- ¿Y Cela nunca le mostró interés por conocerlos o ayudarles?

    R.- Eran otros tiempos.

MISS VENEZUELA. El escritor junto a su amante Amelia Góngora en Caracas en 1953.
Marquina es más sucinto al respecto de este desapasionamiento: «decía que la familia no sirve más que para cuidarle a uno cuando coge la gripe o se parte un hueso, o se queda ciego o hay que enterrarlo». Charo Conde, la primera esposa, no solo conocía las infidelidades de su marido sino que las consideraba balsámicas para su literatura. La familia decía que «Camilo sólo se ama a sí mismo y hace bien. Sólo así se llega a ser Cela». Y él, claro, se justificaba: «El cuerpo habitado por la salacidad satisfecha vive lozano y en sosiego y aloja un alma abierta a la convivencia misericorde».

Habría que recordar que, en su juventud, Cela fue un hombre, además de ingenioso e inteligente, muy atractivo en su tipología ibérica, una combinación casi perfecta. Y como Charo Conde, Marina guarda buenos recuerdos de las queridas, o mejor folgantes, de su esposo.

    P.- También se ufana de haber conocido a una de sus amantes, Amelia, venezolana, «por la que sintió algo especial pero no suficiente para dejarlo todo». Sorprende que cuente que se conocieron y que la que compartiera su cama adulterina acudiese al entierro de Cela.

    R.- Amelia es una mujer por la que tengo mucho aprecio. Aún seguimos hablando. Fue miss Venezuela y era la única que mi marido recordaba con cierta añoranza.
Gustavo Guerrero, autor de Historia de un encargo "La Catira" de Camilo José Cela (Premio Anagrama de Ensayo) traza el esbozo de esta dama. «Pero no fue miss Venezuela. Eso se lo inventaría Cela para presumir porque el año de la publicación del libro (1955) una venezolana (Susana Duijm) ganó Miss Mundo. La amante de Cela se llamaba Amelia Góngora de Parker. Frecuentaba el círculo de Marcos Pérez Jiménez, dictador desde 1952 a 1958». El régimen le pagó tres millones de la época que Cela gastó en una fiesta.

José Manuel Caballero Bonald que, como recuerda Marina Castaño, combinaba su trabajo junto a Cela con el ayuntamiento carnal con Charo Conde, escribe en sus memorias: «Volvió con una amante catira [es decir: rubia]». Pero Marquina es quien relata a LOC el desenlace de la historia. «Charo le dijo: "O ella o yo". Y Cela le dijo a Amelia: "Coge el primer avión y vete"».

Pero aquella mujerona venezolana y Cela siguieron tratándose pues la falsa miss pasaba largas temporadas en Madrid. «Con Amelia sintió algo especial», escribe Castaño en Telva. ¿La amó?

Marquina en su libro glosa algunas de las sentencias del escritor sobre el sentimiento: «A las mujeres siempre hay que tenerlas domadas y muy cachondas». Aunque el poeta recuerda: «En realidad, Cela tenía un corazón frágil que se enamoraba de la primera mujer guapa que se le cruzaba pero se trataba casi siempre de pasiones efímeras». Hasta que en 1985 llegó Marina Castaño, 41 años más joven que el escritor. «Cela abdicó de sí mismo en ella», dice Marquina. El escritor preguntó con cierta sorna a su amigo poeta antes de divorciarse de Charo: «Paco: me remuerde la conciencia... ¿Tú crees que Marina es suficientemente bella?»

LOS EXTRACTOS MÁS POLÉMICOS DE 'TELVA'

AMANTES. «Solo tuve conocimiento de tres o cuatro de sus múltiples relaciones, cuando el número había sido muy superior, como también lo era el número de hijos naturales esparcidos por el mundo, que en su mayoría eran varones, y todos, o casi todos, llamados Camilo o Camilo José».

INTIMIDADES. «Me confesó que nunca había pronunciado un "te quiero" que nunca había ligado amor con sexo». [Portada de la revista a la izqda.].

DINERO. «Firmó unos documentos que firmaría sin leer. En esos documentos cedía sus derechos a Camilo José Cela Producciones S. L. Así se comenzaron a manejar todos los ingresos que se producían que eran abundantes... en fin que lo desplumaban porque esas personas pagaban hasta el personal de servicio, los coches... Pero cerró el grifo».



Parece que sí lo era porque el fogoso amante claudicó. Marina aún recococe sus encantos.

    P.- ¿Era un seductor?

    R.- Sabía tratar muy bien a las mujeres. Era divertido, sibarita, siempre contaba cosas interesantes... Sabía complacer en cada momento. Tenía la esencia del seductor.


    P.- Hasta que se conocieron...

    R.- El momento más importante de mi vida fue cuando me dijo: "Déjalo todo y vente conmigo". Entre nosotros había complicidad, armonía, cariño, ese respaldo que nos dábamos el uno a otro.
Sí, hasta entonces, el escritor presumía de no haber amado: «¡Jamás! ¡Siempre he dicho que lo que a mí me gusta es joder!». Pero algo cambió tras la aparición de la pizpireta Marina: «Yo declaro que en mi ánimo lo único que pesa es el amor, que antepongo a la paz, y la salud, que prefiero a la vida misma», dijo.

En ese momento, C.J. abandonó su aventurera rijosidad. Pero ¿siguió siendo fogoso en su matrimonio. Castaño se niega a responder a esta pregunta de LOC. Raúl del Pozo, que conoció a la pareja, relata un divertido episodio acaecido a lomos de un pollino: «Le preguntaron: "¿Tú todavía follas (sic) Camilo?". Él rapidísimo respondió: "Yo soy académico de la lengua"».

Pero Paco Marquina recoge otra versión: «A mis años, ya no se jode, sino que únicamente se molesta».

    P.- ¿Cree que le perjudicó casarse con usted?

    R.- Todo lo contrario: su salud dio un giro de 180º por mis constantes cuidados; su alegría, su entusiasmo y su entorno mejoraron sensiblemente. Sus últimos 17 años fueron los más felices de su vida. Por su parte, él forjó mi carácter, mi manera de ser. Hemos sido un tándem perfecto, un equipo sólido.
Hoy, aún se cuestiona el amor que sintió Marina por su esposo, un sentimiento que destila cada una de las palabras de su texto. Pero sólo las mentes poco cocidas no se prendarían de Cela, incluso en su versión -porque hubo más Celas que Camilojosés- más valetudinaria. Raúl del Pozo lo asume. «Hasta yo mismo me hubiera enamorado de él».

Cómo no entregarse a un hombre que cuando iba de copiloto decía: «Marina, los stops son muy peligrosos. Es preferible no hacerlos».

Es de esperar que C.J. no le espetara lo mismo a su suculenta choferesa negra. Ese trueno...


EL MUNDO LA OTRA CRÓNICA SÁBADO 24 MARZO 2012

Avatar de Usuario
Invitado

Mensajepor Invitado » Jue 29 Mar, 2012 3:57 am



Lequio, reportero sorpresa en la presentación de las memorias de Ana Obregón
El colaborador de 'AR' ha reivindicado ante la prensa su lugar junto a la bióloga puesto que es uno de los protagonistas del libro


Ana Obregón: 'Todo lo que cuento en mi libro es la verdad'

El libro está basado en los 28 diarios que ha escrito en su vida

Dice haber hecho una terapia en la que ha reído y ha llorado mucho

'No soy escritora ni pretendo serlo. Yo soy actriz, bióloga, madre, ..."



Cuando a una le cae en las manos el libro de memorias que acaba de publicar Planeta sobre la vida y milagros de la singular Ana Obregón, 'Así soy yo', lo primero que piensa es que a quién demonios se le ocurriría editar un libro sobre una mujer de la que supuestamente ya se sabe todo. Sin embargo, y tal y como cuenta el editor antes de que un plumilla sin modales le interrumpa bruscamente, "al margen de las filias y las fobias Ana es uno de los personajes que más fascinación despierta", y al menos en eso hay que darle la razón.

Avatar de Usuario
Invitado

Mensajepor Invitado » Sab 31 Mar, 2012 12:27 am

Imagen

Don Camilo y las mujeres

La última esposa de Cela confirma que, de momento, no hay memorias
del escritor. “¿Para qué contarlas? -afirma-. Aunque me gustaría que
se supiese que nos amamos intensamente durante diecisiete años”.
En exclusiva para TELVA, Marina narra la larga historia de los
amoríos del Nobel, a la que ella puso el broche final.


Por MARINA CASTAÑO

he de confesar que no es sencillo agarrar por los cuernos al toro de la memoria, aunque se trate de la vida de una misma, inolvidable por la cantidad de avatares y asuntos complejos de toda índole que se sucedieron como una catarata imparable desde los primeros momentos de nuestro agitado y común destino.

Camilo José sufrió un episodio complicado en su salud, una afección que lo llevó a pensar que su final se precipitaba mientras nuestra convivencia seguía posponiéndose por una serie de temores que no dejaban de rondar por su cabeza… y por la mía. Pero refirámonos a los de él: sus miedos giraban en torno a su mujer en aquel momento, con quien no tenía más relación que la administrativa; es decir, la de su contrato matrimonial. Sentimentalmente nunca estuvieron unidos, según confesó ella a la revista Interviú en noviembre de 1989, cuando relataba detalladamente su relación de años con el poeta Caballero Bonald que fue secretario de C.J. e iba a su casa a trabajar.

El matrimonio siempre mantuvo una vida muy liberal, no importándole al uno las relaciones del otro y viceversa. En todo Mallorca era conocido el affaire con una atractiva dama, esposa de un médico, con quien C.J. tuvo una hija que, naturalmente, lleva el apellido del esposo de su madre. Pero como la genética es inexorable, parece ser que los hijos de esta bella muchacha, hoy ya una señora (tan bella como su madre), son muy parecidos a Camilo José, en cuanto a talla y talento. ¡Cosas del ADN!

Tuve la oportunidad de conocerla cuando ya estábamos casados, en uno de los dos únicos viajes que hicimos juntos a Palma, ya que a él le echaban para atrás las estancias en la isla por motivos obvios. Puedo certificar que esta hija natural del escritor era, es, francamente hermosa. Su madre, ya entrada en años y también en kilos, iba perdiendo el atractivo que sedujo a C.J. en otro tiempo. Pero no fue ésta la única amante que tuvo en Mallorca ni la hija, su única descendencia en la isla: también tuvo un varón que no sé si continúa viviendo allí o se ha ido al lugar de origen de sus padres, o sea, a Estados Unidos.

Sólo tuve conocimiento de tres o cuatro de sus múltiples relaciones, cuando el número había sido muy superior, como también lo era el número de hijos naturales esparcidos por el mundo, que en su mayoría eran varones, y todos, o casi todos, llamados Camilo o Camilo José.

Como la enumeración sería muy prolija me referiré sólo a una de ellas, a quien conoció durante su estancia en Venezuela documentándose para escribir La Catira, por el respeto que en mí despierta y a quien conocí ya en los últimos años de la vida de mi marido, porque un día llamó por teléfono a mi casa pidiendo hablar con él. Cuando me dijo su nombre le pasé inmediatamente la llamada por el cariño con que yo sabía que guardaba su recuerdo.

Amelia, quien seguro que ha de perdonarme que yo la mencione, formó parte del apartado sentimental de C.J., un hombre reacio a caer en ninguna tela de araña amorosa, un hombre que me confesó que nunca había expresado sus sentimientos porque no los había tenido, un hombre que nunca había pronunciado un te quiero, que nunca había ligado el amor y el sexo, porque no había amado. Con Amelia sintió algo especial, pero no suficiente para dejarlo todo e irse a vivir con ella. No obstante, en aquel reencuentro en un restaurante de Madrid, que presenciamos su marido y yo, hubo emoción por el romance vivido 30 o 40 años atrás, cuando ambos estaban en el esplendor de su juventud.

sigo teniendo conversaciones con Amelia, quien dice que me guarda un infinito respeto porque conseguí algo que ella no pudo: el amor irrenunciable de C.J., que le movió a dejarlo todo por nuestra relación. Amelia vino al entierro de C.J. en Iria Flavia, una de las presencias que más me conmovió en aquella tristísima circunstancia. Y cada año por Navidad no deja de llamarme para reiterarme su cariño y su amistad.

Una amante que mantuvo a lo largo de muchos años hasta que nos conocimos fue María Teresa, una señora de Barcelona a quien nunca conocí, pero de quien me participó su existencia. Barcelona es una ciudad que frecuentaba y, por tanto, era bastante cómodo para él tener allí alguien fijo con quien satisfacer su intenso apetito sexual.

También en Madrid frecuentaba a una conocida actriz en activo, que me abstengo de nombrar. La verdad es que fueron varias las actrices con quienes mantuvo relaciones puramente sexuales, ya que otro tipo de vínculo no le interesaba. De todas ellas tuve conocimiento, y si coincidíamos con alguna, las miradas que me dirigían eran de pura irritación.

Pero volvamos al episodio en que C.J. vio la muerte de cerca. Un cólico miserere lo llevó a ser operado muy sagazmente ¡de apendicitis!, cuando tenía numerosos divertículos a punto de infectarse debido a su alimentación inadecuada, que le producían dolores insoportables.

Una vez en la clínica, antes de entrar al quirófano y ante el temor de un fallecimiento inminente, se encontró con unos documentos que firmaría sin leer ya que el anestesista esperaba. En esos documentos cedía la propiedad de sus derechos de autor y de imagen a una sociedad de reciente creación, Camilo José Cela Producciones, S.L., en la cual él apenas tenía participación. Así se comenzaron a manejar por otras personas todos los ingresos económicos que se producían, que eran abundantes, sustanciosos, jugosos… en fin, que lo desplumaban pues esas otras personas pagaban de ahí hasta el personal de servicio, los coches que manejaban, las viviendas… Todo, absolutamente todo. C.J. era el armador de los veleros con los que cada año participaba su hijo (Cela Conde) en las principales regatas mallorquinas. Pero como él sólo pagaba ganadores, según sus palabras, cerró el grifo al regatista y los Iria Flavia, que así se llamaban los veleros en los que invertía unos buenos cuartos, y dejó de subvencionarlos.

Cela Conde estaba casado con una mallorquina encantadora, Carmen Mateu Ramonell, con quien mantengo contacto –se siente muy de mi lado, ya que ella también padeció alguna indignidad-, hasta que se cruzó con Giselle Marty, una suiza con la que contrajo matrimonio. C.J. llevaba una vida sencilla y sin mayores excesos. Sobre todo a partir de la creación de la ingeniosa sociedad donde se quedaba sin ser dueño de su propio dinero. Giselle Marty se separó hace no mucho de Cela Conde, por tanto ese matrimonio queda también para hacer historia. Una historia que conocí muy de cerca, porque después de esa innecesaria operación de apendicitis a la que sometieron los médicos a C.J., Cela Conde se mostró amable y receptivo ofreciéndome su casa para ir a visitar a su padre, en aquellos días en que contraía matrimonio con Marty. Recuerdo que hizo un almuerzo de celebración en el que C.J. y yo participamos.

Luego de este episodio C.J. me pidió en firme que solicitase la excedencia en Radio Televisión Galicia, donde yo trabajaba, tenía mi puesto ganado por oposición y concurso de méritos, para ir a vivir juntos. “Rosario, me he enamorado como un cadete. La vida es muy corta y los años que me quedan quiero pasarlos al lado de Marina”, dijo a su entonces mujer abiertamente, para que no hubiera mayores dudas. Y así, sin tener todavía dónde meternos, con mi Ford Scort Cabrio blanco lleno de maletas, emprendimos una nueva vida, con el vértigo que suponía irme a vivir con un hombre 42 años mayor que yo, para quien podía ser solamente un capricho.

Comenzamos situándonos en un hotel de un pueblo guadalajareño llamado Horche, muy bonito, acogedor y con muy buena cocina, donde tomamos dos habitaciones que en una tarde unieron echando abajo un tabique. Así teníamos espacio suficiente para, incluso, una mesa de trabajo. La relaciones públicas del hotel era una mujer morena, tremendamente atractiva, que nos facilitó todo lo que pudiéramos necesitar, haciendo nuestra estancia placentera y muy agradable. Se preocupaba también de recoger mis instrucciones y pasarlas al cocinero para que C.J. pudiera respetar el régimen de comidas que debía seguir, que tampoco era tan severo. Debía evitar carnes rojas, grasas animales, y tomar siempre alimentos preparados de forma sana y saludable.

C.J. seguía padeciendo de su intestino y decidimos que tenía que verlo alguien que pusiera solución a su problema. Esa persona era un paisano nuestro, José Luis Barros, grandísimo cirujano quien también padeció en sus carnes las miserias de la envidia, llegando a tener problemas con sus colegas en el Hospital Gregorio Marañón, incluso fue degradado injustamente. José Luis enseguida detectó el problema de C.J. y decidió que había que operar.

Así, se ingresó en la Clínica Ruber de Madrid y José Luis Barros le practicó una espléndida intervención que lo libró de un buen trozo de intestino cuajado de divertículos; es decir, lo liberó de su mal. Luego de varios días de hospitalización, salió de la clínica con algún kilo de menos y con un miedo importante a no reponerse del todo y no poder disfrutar de nuestra vida, ahora que habíamos decidido unirnos para siempre.

nuestra amistad con el escultor Otero Besteiro hizo que nos ofreciera su casa para que C.J. pasara allí su recuperación. Otero, Oteriño, como le llamábamos, era angelical, generoso hasta límites insospechados, y nos quería con una devoción injustificada. Oteriño se fue a su finca de Motilla del Palancar durante el tiempo que permanecimos en su casa. Con nosotros se quedó Chapurra, empleado para todo, padre de un muchacho que quiso ser torero.

Oteriño frecuentaba un grupo compuesto por políticos (Gregorio López Bravo), toreros (Luis Miguel Dominguín) y gentes del mundo de la intelectualidad. Cierto día Chapurra le pidió a López Bravo que echara una mano a su hijo, que quería ser matador, ya que Luis Miguel no le hacía demasiado caso, y Gregorio le dijo que le conseguiría una oportunidad. Viendo que el tiempo pasaba y que al chiquillo no se le presentaba el momento de demostrar su arte, el bueno de Chapurra le espetó a López Bravo:

    -Don Gregorio, tiene usted menos fuerza que una gaseosa.
Yo cocinaba siempre para que C.J. no comiera nada inadecuado en su postoperatorio, siguiendo al pie de la letra las instrucciones del doctor Barros, y Chapurra se encargaba del resto de los quehaceres domésticos. Un día llegó hasta mí con las manos destrozadas.

    -¡Doña Marina, estoy abrasao!

    -Pero, Chapurra, ¿qué ha hecho?

    -He metido los paños de cocina en lejía y amoníaco ¡y echan humo!

Allá que me fui con Chapurra a urgencias para que le aviaran aquel disparate, aquellas manos destrozadas. Otro día, mirando por la ventana, observo que está ardiendo el seto que rodeaba el jardín. Y yo, que soy muy despistada, le digo a C.J.

    -Oye, ven aquí y dime, ¿es normal que esté ardiendo el seto?

    -¿Cómo va a ser normal? Este loco de Chapurra ha echado las cenizas de la chimenea en el seto para que abonen, pero todavía tienen brasas.
Para que C.J. estuviera entretenido empecé a organizarle cenitas en aquella casa de prestado que teníamos. Venían amigos de Guadalajara como Jesús y Delia Campoamor, la fidelísima y adorable Ascen, Pedrito Fernández y Cris, y otros que preferimos no nombrar por deslealtad. También amigos de Madrid que se interesaban por su salud y le daban conversación. Oteriño, cuya generosidad y atención nunca será suficientemente bien expresada, se preocupó porque tuviéramos buen vino, porque sabía que era una de nuestras grandes aficiones. En aquella bodega abundaban no sólo los Vega Sicilia, sino los Chateau Latour, Chateau Laffite y los Petrus.

Un día nos visitaron Luis González Seara y Pablo Sebastián, para decirnos que nacía un nuevo periódico, El Independiente, y que querían la colaboración de C.J.

    -¡Qué gran noticia para mí! Marina y yo pretendemos comenzar una vida en común, y a estas alturas no puedo disponer de lo que es mío por engaño de quien menos podía esperarlo. Necesito colaboraciones, necesito trabajar.
Así comenzó a escribir en la última página de El Independiente, titulando su extensísima columna, casi mejor, su relato, Desde el Palomar de Hita. Pasado el tiempo El Independiente se convirtió en periódico diario, y más tarde por razones políticas, con Mario Conde por medio, murió con la pena de quienes participaron en su alumbramiento. También entonces Jesús Hermida inauguraba sus tertulias vespertinas, teniendo a C.J. como colaborador estrella, añadiendo a nuestra apretada economía un sueldo más que nos daba sensación de desahogo.

Llegó el momento de volver al punto de partida, a esa Alcarria donde C.J. decidió que sería el emplazamiento ideal para vivir, apartados del jaleo madrileño y de curiosos que quisieran husmear en lo nuestro. Comencé a buscar una casa en alquiler hasta que encontrásemos el enclave definitivo y óptimo para pasar los siguientes años. Así encontré un pequeño chalet en una urbanización llamada El Clavín, situada en lo más alto de una colina, próxima a la ciudad de Guadalajara. La casa estaba mal diseñada, era un puro disparate. Pero era lo que había. Lo mejor de todo eran las vistas espectaculares que, en días de cielo muy despejado, se podía alcanzar la provincia de Soria con los ojos.

C.J. estaba feliz pero no dejaba de sentir cierta tristeza al tener que conformarse con aquel hábitat muy distinto al que estábamos acostumbrados. Todo por culpa de aquellos papeles firmados a la puerta de un quirófano. Pero la vida nos sonreía, nuestra actividad se iba intensificando y fuimos creando nuestro ambiente en medio de un entorno de cariño por parte de quienes nos rodeaban y de un profundo amor entre nosotros, ya sólido e indestructible, basado en dos puntales férreos: el respeto y la fidelidad.

Aquel primer hogar no dejo de recordarlo con nostalgia: fueron muchos los acontecimientos que allí vivimos. Laura, mi hija, tenía una habitación muy bonita, con un pequeño cuarto de baño que parecía expresamente diseñado para ella, con un paisaje a través de la ventana que no dejaba de admirar. Empezó a ir al colegio Duque del Infantado, donde hizo amigos que todavía recuerda. Cada mañana la llevaba al colegio mientras Camilo José daba su paseo, bajando aquella colina con cierta parsimonia, bien abrigado porque el invierno era crudo. De regreso yo lo recogía en el coche para volver a casa por aquella carretera sinuosa, llena de curvas, por la que más de una vez se nos cruzó un zorro o un pequeño jabato. La felicidad era mucha pero un día C.J. me dijo: Marina, o me sacas de aquí o acabaré escribiendo como Gironella. Ante semejante responsabilidad me sentí abrumada, pero como el trabajo de ambos era entusiasta y la suerte se puso de nuestra parte, llegó el mes de octubre y, con él, el Premio Nobel de Literatura.




    “En mi Ford Scort Cabrio C.J. y yo emprendimos una nueva vida juntos”


TELVA ABRIL 2012

Avatar de Usuario
anita la fantastica

Mensajepor anita la fantastica » Sab 31 Mar, 2012 1:02 am



"He escrito las 10 mejores obregonadas"




Ana Obregón: "Soy una luchadora"




Ana Obregón se rinde a El Número 1

Avatar de Usuario
tv

Mensajepor tv » Sab 31 Mar, 2012 1:30 am



DOCE MÁS UNA / ANA OBREGÓN
«He leído a conciencia la reforma laboral»


«Soy un bicho raro» | «No son catarros, es la partícula pm2» | «A mí no me estalló un pecho, fue un tímpano» | «Le tiré una gamba a Franco, pero se agachó» | «Que nazcan más hombres»

RAFAEL J. ÁLVAREZ



1- ¿Qué posibilidades tengo de no enamorarme de usted?

—Ja, ja, muchas. Mi vida es complicada y soy madre. Los niños de otra dan miedo a los hombres. Tendrías más posibilidades si yo tuviera 20 años y sin hijo.


2- Todo se andará. Después de tantos hombres fallidos, ¿le tienta acertar con alguna mujer?

— No, fíjate que no. Es que me gustan demasiado los hombres. Pero hay crisis de hombres. Hay pocos y están pillados. Además, no sé qué os pasa a los hombres que estáis envejeciendo muy mal todos (La miramos agradecidos). Sí, el hombre está en peligro de extinción. Haced algo. Estáis todos cogidos, no quedan hombres. Que nazcan más hombres. Aunque a mí ya me pillan muy pequeños. ¿Sabes que hay tres mujeres por cada hombre? No es justo.


3- Qué vergüenza. Ya que usted ha besado a un príncipe, ¿a quién le gustaría convertir en rana?

—A Guerrero. A los de la Junta de Andalucía por ese desfalco brutal.


4- Esta pregunta la envía el señor Presupuestos: hija mía, ¿te arrepientes de haber votado al PP?

—¿Quién ha dicho que yo he votado al PP? Yo... Los hombres y los políticos destiñen con el tiempo. La reforma laboral, que me la he leído a conciencia, incentiva la contratación de jóvenes. La huelga general es mala, se pierden 4.000 millones. Yo sólo hice huelga en la Facultad.

A PRIMERA VISTA

> Con ella no hay fotos instantáneas, hay imagen amasando. Obregón es donde un ‘click’ dura una hora, no metas focos, cariño. Es donde
la cara tarda, ¿y el pelo?

> Llega de Miami este exilio rosa de prensa descolorida, una tía que se hojea en la peluquería, Ana con sus verdades, las que necesitamos que sean mentira

> Enfermó de niña, pero se curó con lo que dice ser de mujer, actriz, bailarina, guionista, casi farmacéutica. Y bióloga, por si hay vida en la Tierra

> No le estalló el pecho pero explotó el escote y tuvo tantos hombres que siempre le falta uno

> Es una adolescente de siempre que veranea en Así soy yo (Planeta) y hoy estrena primavera con un posado a la contra.



5- ¿Qué piensa de las fosas sin juicio alguien que le tiró una gamba a Franco?

—Le tiré una gamba a la cabeza. Quería ser fina y cortar la gamba, y las gambas no se cortan, se comen a mano. La corté, salió disparada y le di. Bueno, no le di porque se agachó. Era amiga de su nieta y con 16 años sólo me dabamiedo por lo que oía por ahí. Las fosas son un horror. ¿Qué quieres que diga? Hay que hablar del futuro.


6- ¿Cuánto le ha costado estar de acuerdo con su biología?

—¿Con mi biología misma, la externa? Es que mirarme en un espejo no me ha preocupado jamás.


7- Un cateto inventó que a usted le explotó un pecho en un avión, pero ¿qué pasó con el otro?

—Imposible. Lo que sí me estalló es un tímpano. Iba con un catarrazo de muerte y me operaron de urgencia. País de rumores... Aquí hay cotilleo mañana, tarde y noche.


8- ¿Por qué España no se la toma en serio?

—¡Todo el mundo me toma en serio! Con Ana y los siete me tomaban en serio 7,5 millones de personas. Miento mal. Yo no he puesto los cuernos porque no sabía qué cara poner para mentir. Soy la persona más transparente del mundo.


9- Se lo pregunto como bióloga. Si Repsol va a buscar petróleo, ¿cuántas vidas menos habrá en Canarias?

—Jo, ¿pero por qué como bióloga? ¿Qué tiene que ver Repsol con...? Ah, por la vida marina, dices. Te refieres a los peces y todo... Se cargarían a todos los peces. Afectaría muchísimo. Y hablamos en Madrid, donde la polución... Si la gente supiera lo que pasa en Madrid, no saldría a la calle a respirar. Sólo tienes que meterte en internet y poner ‘pm2’, una partícula que hay. Aquí estamos llenos. No son catarros, es la polución. El pm2.


10- Bióloga, ¿usted qué bicho es?

—Yo soy un bicho extraño. Muchas veces he intentado ser normal, pero me aburro y vuelvo a ser yo. Un bicho extraño.


11- ¿Está usted más sola que su biografía?

—No, yo siempre he estado sola. La soledad ha sido el amor de mi vida. Algún día no estaré sola, como alguna vez no lo he estado. Pero soy una persona sola.


12- ¿Durante cuántos años piensa tener 57 años?

—Hasta que el cuerpo aguante. No me acuerdo de los años que tengo, es que son muchos. Pero muchosmenos de los que dicen.


(+1) ¿Con qué posado estrenará la muerte?

—¡Qué barbaridad! Sonriendo. Me moriré sonriendo y con la frase de Sinatra: ‘Lo hice a mi manera’.

Avatar de Usuario
Invitado

Mensajepor Invitado » Mié 04 Abr, 2012 1:21 am

Famosos tramposos


Dani Pedrosa ha sido el último famoso pillado 'tomando un atajo'

El presidente de Hungría dimite acusado de haber copiado su tesis doctoral

A Lucía Etxebarria le encontraron hasta tres casos de plagio en sus obras



"Doce metros. La respuesta correcta es la C, doce metros”. Dani Pedrosa asiente de manera casi imperceptible y con su bolígrafo BIC, cuyo capuchón parece diseñado para mordisquear en un examen de patrón de yate de recreo, continúa adelante. En su oreja, alguien le susurra las respuestas a través de un dispositivo inalámbrico. De repente, silencio. La Guardia Civil se presenta en la Universidad Politécnica de Valencia, donde se está realizando el examen, y detiene a un total de 21 personas entre sopladores, receptores y suplantadores de identidad. El fraude ha terminado.

El piloto de moto GP es el último famoso español que ha caído en la tentación del atajo para conseguir un título. Pero no ha sido el primero. En 1997 el diario ABC recogía la estafa de cierta autoescuela gibraltareña que DENUNCIA ESTE MENSAJE A LA POLICIA EN http://www.policia.es/colabora.php homologables en España a cambio de una cantidad de dinero. Entre los “estafados” figuraban Alejandro Sanz y Sofía Mazagatos, si bien resulta poco creíble que ninguno de los dos cayera en la cuenta de que un examen teórico no puede canjearse por dinero, unas 400.000 pesetas. La autoescuela falsificaba el lugar de residencia que figuraba en el permiso, ponía Gibraltar y el cándido firmante se ahorraba el examen teórico.

“Siguiendo un mal consejo he cometido un error. Los errores se pueden ignorar o aprender de ellos, y yo he aprendido de este. Quiero pedir disculpas públicamente a mis seguidores y a todos los que confían en mí”, ha dicho el piloto de Honda en un comunicado. Reconocer públicamente la estafa, probablemente a causa de un consejo más sabio que el que le llevó a cometerla, supone un baño de vergüenza pero la única salida digna una vez que el fraude había salido a la luz pública.

Aunque en la mayoría de casos un medio de comunicación o un periodista concreto suele ser quien destapa la estafa, a veces se ocultan tras ella. Eso hizo Zachery Kouwe, reportero a quien ‘The New York Times’ despidió en 2010. Krouwe no fue demasiado diligente en su fraude, pues las fuentes que hizo pasar por conocimientos y reflexiones suyas eran artículos del vecino ‘Wall Street Journal’, separados en Manhattan por veinte minutos de taxi. La respetabilidad del diario más influyente del mundo quedó peor comprometida siete años antes por un caso bastante más grave: Jayson Blair acabó admitiendo no solo que plagió noticias sino que llegó a inventárselas durante cuatro años. Escribía sobre muertos en Irak o explicaba la matanza del francotirador de Washington desde su apartamento en el Downtown o desde su portátil en un banco de Central Park.

El mismo día en que Pedrosa daba un paso adelante con la cabeza gacha, ayer mismo, lo hacía el presidente de Hungría para dimitir. El “error” de Pál Schmitt, de 69 años, fue copiar su tesis doctoral. Un trabajo calificado en 1992 con la máxima nota y la distinción ‘summa cum laude’. Naturalmente, cayó en la cuenta de la equivocación, como el piloto español, cuando la presión de un hecho que sacó a la luz un periodista se hizo insoportable. La revista ‘HVG’ detectó traducciones de un experto búlgaro en la tesis, el consejo de doctores de la Universidad de Medicina Semmelweis de Budapest detectó que la tesis había sido copiada en gran parte y el senado de la misma institución decidió, por tanto, retirarle el título de doctor hace unos días.

Otro político, esta vez alemán, pasó por un episodio de oprobio idéntico hace poco más de un año. Karl Theodor zu Guttenberg, ministro de Defensa, dimitió el primero de marzo pasado cuando el diario ‘Süddeutsche Zeitung’ demostró que había plagiado su tesis doctoral en Derecho. El escándalo fue mayúsculo: 50.000 universitarios alemanes escribieron a la canciller Angela Merkel para mostrar su protesta y esta, lamentando mucho la pérdida de su delfín, entendió que lo mejor era la dimisión. Aristócrata, con 39 años y un carisma notable, el político mejor valorado en Alemania acabó siendo arrastrado por los medios con el apodo “barón von Googleberg”. Y este fraude llevó a otro: centenares de internautas excitados con la noticia, detectaron cruzando datos otro plagio similar, el de la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Silvana Koch-Mehrin, que firmó una tesis en Historia Económica tomando información de aquí y allá sin citar las fuentes sino apropiándoselas. Koch-Mehrin perdió su título de doctora y dimitió de su cargo.

Volviendo a España, la escritora Lucía Extebarria fue demandada por el psicólogo Jorge Castelló al apercibirse, a través de una clienta, que en su libro ‘Ya no sufro por amor’, había pasajes calcados de una obra suya. La escritora echó mano de oficio literario para explicar que se había “documentado” tomando como base reflexiva algunos pasajes del psicólogo, ya que el libro trataba sobre la dependencia emocional. Y no fue la primera vez: el escritor Antonio Colinas también tuvo el honor de figurar entre las fuentes no citadas de Etxebarria, así como parte de la autobiografía ‘Prozac Nation’, de Elizabeth Wurtzel, que Etxebarría deslizó en su muy homólogo ‘Amor, curiosidad, Prozac y dudas’.

Ana Rosa Quintana culpó a un error informático de que gracias a su libro ‘Sabor a hiel’, muchos lectores hubiesen podido leer a la superventas Danielle Steel e incluso un premio Nobel como Camilo José Cela, fue demandado por una escritora menos conocida, Carmen Formoso, que encontró parte de su ingenio en la novela ‘La cruz de San Andrés’, ganadora del Planeta en 1994. El proceso, fallecido el escritor gallego, se encuentra varado en la Audiencia de Barcelona.

Avatar de Usuario
LOC

LOC. Aguas turbulentas. 7 de abril de 2012

Mensajepor LOC » Sab 07 Abr, 2012 8:42 pm

Imagen

JAIME OSTOS Y LA DRA. GRAJAL SE CASAN POR LA IGLESIA


Empezamos por Madrid. Y con una exclusiva, hombre. ¡Esta semana han operado a Jaime Ostos de las lumbares! En agosto, o en otoño lo más tarde, se casará por la iglesia con María Ángeles Grajal, con la que lleva 30 años. Ha salido tan bien de la operación que María Ángeles explica a los amigos que en la feria de Sevilla ya estará bailando, lo cual tiene su mérito con lumbares o sin lumbares ya que Ostos tiene 81 años. ¿Sevilla? ¡Pues, ea, para Sevilla vamos! Lo de José Fernando, el hijo de Ortega Cano. Un amigo de la familia me aclara que «eso ha sido un berrinche, porque José Fernando tiene buen fondo, pero bastante carácter… Rocío le tenía que estar todo el día encima, que si el bolígrafo, que si los deberes, ella bañaba a los niños ¿sabes? Se dice que Ortega estaba loco con ellos, pero Rocío también ¡se gastaba un dineral vistiéndolos! Tenían su traje de corto y su traje de gitana, a medida». Y me explica una nota tierna: «La primera vez que José Fernando fue al Rocío, al ver las carretas, el polvo, los caballos, preguntó: 'Papá, ¿esto es el Oeste?'».

■ ■ ■

Seguimos en Sevilla. Todos los jueves santos Pastora Soler cumple su promesa de cantar a la Macarena, excepto el año pasado que por la lluvia no pudo salir. ¿El motivo? Triunfar en su carrera, cosa que Pastora ha conseguido plenamente. Me cuenta Hilario López Millán que su descubridor, como el de tantas estrellas desde la Dúrcal hasta Carmen Sevilla, fue Luis Sanz, que acaba de fallecer. La última Semana Santa que vivió Lola Flores estaba ya tan enferma que no pudo ir a Sevilla y Luis le puso al teléfono a Pastorita Soler para que le cantara una saeta. Sanz al parecer ha dejado unas memorias explosivas que no se atrevió a publicar en vida y que ahora están en manos de su viudo. ¡Valen su peso en oro! ¡Cuánto daría por leerlas!

■ ■ ■

Barcelona, hace poco. «¿Crónicas Marcianas? ¡No las echo a faltar!», me lo dice Xavier Sardá en una comida con una docena de amigos organizada por el sugestivo financiero Manel Torreblanca en su espectacular despacho de la Diagonal. «Esa época estuvo bien, pero ahora mi vida es otra». ¡Como la canción de la gran María Jiménez, me apresuro a apuntar para que se vea mi gran cultura musical! En los postres Xavier improvisa un monólogo del señor Casamajor: «No me puedo tomar esta copita porque no me deja la mestressa» y de pronto, casi me muero del susto porque oigo la voz de don Juan Carlos abroncándome: «¡Ya está bien, Pilar, de meterte con mi familia!». Tiene que ser el colega Josep Sandoval, que por cierto acaba de sacar libro -Dime con quién vas (Planeta)-, el que me rescate de debajo de la mesa: «¡Tonta, si es Manel Fuentes!». Nos ponemos en modo gin-tonic y empiezan a aparecer barajas de cartas y pañuelos de colores ¿Bebidos a estas horas? No, es que el hermano de Xavier, Fede, es mago además de ser el dueño de la disco Luz de Gas ¡Cuántas noches dedicadas a ligar! ¡Y cuán escasos resultados! Los cuatro hermanos Sardá son unos triunfadores, y no hay día que no recuerden al pequeño, Juan, que se quedó en el camino. Desde aquí le pido a Xavier que los entreviste en el programa que está a punto de estrenar en Antena 3, Usted Perdone, a Rosa María, la actriz, a Santi, el diseñador, y a Fede, el empresario. Y también al señor Casamajor. ¿Qué? ¿Qué dice con su voz temblona? «¡Este Sardá tiene más mili que Cascorro!».

■ ■ ■

Hablando de boites, que es como los antiguos llamamos a las discotecas. Antes de lanzarme de cabeza a la Semana Santa voy a la inauguración de Bling Bling, el espectacular espacio de los hermanos Bordas en la calle Tuset, decorado por Estrella Salietti. Y, oh casualidad, está la mecenas Liliana Godia, la mujer de Torreblanca (sí, amigas, está casado), y uno de los hermanos Custo. Recordemos que de ellos era el biquini que lució doña Letizia en Mallorca el año pasado y, según me contaron lenguas anabolenas, como las llama Carlos García-Calvo, la princesa hizo retocar la pequeña prenda hasta seis veces. Cuando estoy a punto de comentárselo, me sale educadamente al paso una de las amigas de doña Cristina para reprocharme muy dolida: «No es cierto como decís los periodistas que la infanta esté peleada con su hermano, precisamente la última vez que vino a Barcelona habló con él por teléfono». Interesante, pero prefiero el biquini de doña Letizia.




    AL CIELO...KIKO RIVERA
    ¡Ehe, ehe, Kiko! Sí, aquí, mírame, soy la que está haciéndote señas. Aquí, en Al cielo, este lugar por el que han pasado Saramago y Ana María Matute. ¿Qué quiénes son esos, dices, vida mía? No, concursantes de Mujeres y Hombres no, tampoco son Grandes Hermanos, ni pequeños, si me apuras. Va, no te ofendas, chaval, que estamos aquí aburridos, echándonos unas risas, por eso te he llamado. ¡Siempre estás contento y tus ojillos rezuman picardía! ¡Pero no trabajes tanto, por Dios! Que nos quede tiempo para hacernos un pitillito y tomarnos unos cubatas. No, a tu madre no le cuento nada, que luego me envía a María Navarro a que parezca un accidente. Mira, ahí están las pajillas para el cubata (pequeño homenaje al amiguete Santiago Segura). ¿Qué? ¿La liamos?


    AL LIMBO...LYDIA BOSCH
    Mujer, Lydia, reconoce que está feo. Arrancar los enchufes de la casa conyugal, el suelo, llevarte hasta las bombillas, según nos contó aquí Antonio Rossi la semana pasada. ¿Cómo se puede justificar eso? Te aseguro que me gustaría oír tus explicaciones, porque no puedo entender tus motivos, bueno, sí, uno tan viejo como el mundo: el despecho. Que se te ponga un velo rojo delante de los ojos y la rabia te devore toda entera. Muchos lo hemos sentido pero lo que me inquieta es la minuciosidad y refinamiento de tu venganza. Chica, te lo aseguro, me estremezco cuando te imagino rompiendo, saqueando, vaciando… Sonriendo, quizás, como el gato de Alicia en el país de las maravillas. Perdóname, pero tal como te pintan, más que pena me das miedo.


EL MUNDO / LA OTRA CRÓNICA / SÁBADO 7 ABRIL 2012

Avatar de Usuario
Genoveva

Mensajepor Genoveva » Sab 05 May, 2012 12:46 am



El viaje de Genoveva Casanova
Recorremos el corazón de Chiapas para descubrir junto a Genoveva Casanova un manantial de recursos, espiritualidad y naturaleza en el que la diseñadora se inspira para su nueva colección de joyas. Te presentamos el 'making of' de la maravillosa aventura que su protagonista describe día a día en YO DONA.

Avatar de Usuario
subcomandante marcos

Mensajepor subcomandante marcos » Sab 05 May, 2012 12:51 am

la tonta ha perdido un tornillo y anda a ver si lo encuentra por Chiapas, gente mas banal por dior

Avatar de Usuario
radiantisima

Mensajepor radiantisima » Sab 05 May, 2012 1:14 am

Imagen

José María Aznar Botella y su mujer Mónica Abascal


Imagen

Ana Aznar y su marido, Alejandro Agag


Imagen

Avatar de Usuario
Assia
Cabraloca
Cabraloca
Mensajes: 13225
Registrado: Mar 29 Dic, 2015 2:19 am
Flag: Australia

Mensajepor Assia » Sab 05 May, 2012 1:40 am

GRACIAS LOC. Hasta hora no ha tenido tiempo de casarse por la iglesia Jaime Osto con la Dr.en medecina?

Jaime Ostos fue el peor companero que tenian los toreros de su epoca que toreaban con Ostos. Era 1 buen torero sin llegar a ser grande. Se comento que su verdadero amor era la hija del dictador Trujillo y que ese amor con la hija de Trujillo continuo mientras vivia con la doctora.

Tambien dicen las malas lenguas que Ostos y su doctora han ganado mas dinero en los programas rosas de las televisiones que en las de sus profesiones.

Avatar de Usuario
LOC

LOC. Aguas turbulentas. 5 de mayo de 2012

Mensajepor LOC » Sab 05 May, 2012 9:30 pm

Imagen

RAFA MEDINA NO PERDONA EL VINO NI EL JAMÓN EN MARRUECOS

¡Las fabulosas aguamarinas de la reina Victoria Eugenia, mi pobre Ena, que tenían el tono exacto de sus ojos! Cada vez que su marido, Alfonso XIII, tenía una nueva amante, le regalaba una joya. Estos días ha corrido el rumor de que el rey quería comprárselas a su prima SandraTorlonia, que las tiene por herencia, para hacerle un regalo a su mujer en el 50 aniversario de la boda… y quizás también por lo otro. No me desmayé del susto porque después de ver a la reinaen Washington ataviada con un plumífero igualito al de BelénEsteban ya estoy curada de espanto, pero me puse al habla inmediatamente con AlessandroLequio, el hijo de Sandra: «Acabo de hablar con ella, Pilar, y te lo desmiento de forma tajante, ¡ni don Juan Carlos ni nadie le ha hecho una oferta! Si mi madre tuviera que vendérselas, que no es el caso, lo haría a su hermana Olimpia y no al rey, a pesar del cariño que le tiene». Recordemos que Olimpia es la rica de la familia, ya que es viuda del megamillonario Paul Anik Weiller, y ha ido comprando todas las alhajas que doña Pilar, doña Margarita y otros miembros de la familia real han ido poniendo en venta. ¡Hoy en día su joyero es uno de los más completos de Europa! Bien, aclarado el malentendido, suspiro aliviada, pero no puedo dejar de pensar que ha habido una confusión de collares y de damas. No diré más.

■ ■ ■

Ceno en el club de Polo con alguien muy cercano al FC Barcelona. Con el steak tartar llegan las confidencias: al contrario de lo que cuenta Guardiola en sus manifestaciones públicas, su enfrentamiento con Mourinho ha sido determinante para que deje el fútbol. «¡Si no se hubiera quedado dos temporadas más! En la primera reunión de este curso, ya entró en la sala nerviosísimo diciendo «¡Ja veureu como aquest tio ens toca totes les setmanes els collons!». Pep es un hombre culto y sensible y, aunque no lo parezca, es muy impulsivo. «Tiene prontos tremendos… Hasta que no se ha calmado y no ha elaborado con sus asesores una estrategia de comunicación, no sale a hablar con los periodistas después de los partidos, siempre tarda media hora…». Pregunto por el mítico vídeo de Gladiator, y mi interlocutor se ríe bondadosamente: «Os gusta a vosotros, los que no entendéis de fútbol, pero en realidad fue muy desmotivante para la plantilla… Los primeros 15 minutos después de verlo estuvieron hundidos y jugaron muy mal… Ni el lenguaje ni la música eran adecuados». Mi confidente me describe a los jugadores, a los que conoce muy bien: «¿El más listo y vivo? ¡Piqué! El más humano, Puyol, el más normal y equilibrado, Cesc». Cuando pregunto por Messi, se encoge de hombros: «Sólo sabe hacer una cosa, pero, coño, cómo la hace».

■ ■ ■

¿Ustedes saben lo que es la Titan Desert? Son 500 kilómetros de bicicleta por el desierto marroquí bajo temperaturas de 45 grados, la carrera más dura que existe. Un íntimo amigo mío, que si no es más íntimo es porque no le da la gana, va empotrado en la carrera y me envía todos los días un raport por whatsapp con las actividades del concursante más famoso, RafaelMedina, el hijo de Naty Abascal. «Hoy salimos, al que mejor le sientan las mallas es a Rafael, las féminas le ovacionan. Rafael cambia de mallas mañana y tarde, piropos de las mujeres a sus poderosos gemelos», «paramos para comer, Rafael se mete en la pequeña jaima que comparte con tres amigos y sale hecho un pincel sahariano, pantalón cargo, polo recién planchado y pañuelo al cuello. ¡Huele a colonia! Los demás tirados por el suelo todavía con las mallas sudadas del primer día…». La carrera se endurece por momentos y el hombre se vuelve bestia… bien, no todos: «El hambre aprieta y devoramos cualquier cosa. Rafael no, se atiene a su régimen, pechuga a la plancha y verduritas, pero él se ha traído su jamoncito personal y su vinito para el aperitivo». Un día los mensajes de mi amigo tiemblan de emoción: «¡Hoy me ha hablado! Me ha dicho ¿eres el último? Estábamos en la cola de las bandejas para comer». Otra jornada me comenta con admiración: «No entiendo dónde lleva el vestuario que despliega todos los días, si sólo tenemos una pequeña mochila». Al final consigue trenzar una conversación con Rafael Medina, que le confiesa: «Yo hago muchas cosas de este estilo, pero a los periodistas sólo les interesan las tonterías». Pues la verdad es que sí, para qué vamos a engañarnos.




    AL CIELO...ANA ROSA QUINTANA
    Ana, quiero compartir una inquietud contigo. Siéntate por favor, que la cosa es gorda ¡En la revista ¡Hola! hay alguien que está enamorado de tu marido! Lo sospechaba desde hace tiempo, pero esta semana he tenido la confirmación. Salís los dos en la feria de Sevilla y tú eres simplemente «Ana Rosa Quintana» y tu marido «el apuesto ingeniero Juan Muñoz». Como para las chorradas tengo una memoria impresionante, me he ido a la hemeroteca: pues no hay ni una sola ocasión ¡ni una! en la que «Juan Muñoz» no vaya acompañado por un «apuesto», «atractivo», «elegante» y hasta he encontrado un escueto «¡guapo!». Tú, siempre señalada como «Ana Rosa Quintana». Yo no quiero decir nada, eh, pero por si las moscas te aviso antes de que sea demasiado tarde.

    AL LIMBO...PAULINA RUBIO
    La prensa mexicana se ha puesto del lado de su «chica dorada», pero el público no acude a sus conciertos, el último, en el Arena de México, estaba medio vacío. Pau salió una hora tarde porque ese mismo día se había enterado de lo que le pedía Colate, y no estaba «berrinchuda» con su marido sino triste, como se apresuraron a matizar los periodistas aztecas. Dijo: «El tiempo de ser honesto y leal ha llegado» y se embarcó en un show tipo Madonna que no gustó. Pero al fin puso a la gente en pie con un escalofrío cuando cantó con la voz quebrada de dolor la espléndida ranchera «por las buenas soy buena, por las malas lo dudo, puedo perder el alma por tu desamor, pero no la razón». Eres de ley, rubia preciosa.


EL MUNDO / LA OTRA CRÓNICA / SÁBADO 5 MAYO 2012


Volver a “Cajón de Sastre”