EL CIRCO CATALÁN

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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 2:43 am


"Se quitaron la máscara", la opinión de Andrea Mármol

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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 3:11 am

Código Penal

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ


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Artículo 472 - Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes: 1. Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución. 5. Declarar la independencia de una parte del territorio nacional. 7. Sustraer cualquier clase de fuerza armada a la obediencia del Gobierno.

Artículo 473 - 1. Los que, induciendo a los rebeldes, hayan promovido o sostengan la rebelión, y los jefes principales de ésta serán castigados con la pena de prisión de quince a veinticinco años e inhabilitación absoluta por el mismo tiempo; los que ejerzan un mando subalterno, con la de prisión de diez a quince años e inhabilitación absoluta de diez a quince años, y los meros participantes, con la de prisión de cinco a diez años e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de seis a diez años. 2. Si se han esgrimido armas, o si ha habido combate entre la fuerza de su mando y los sectores leales a la autoridad legítima, o la rebelión hubiese causado estragos en propiedades de titularidad pública o privada, cortado las comunicaciones telegráficas, telefónicas, por ondas, ferroviarias o de otra clase, ejercido violencias graves contra las personas, exigido contribuciones o distraído los caudales públicos de su legítima inversión, las penas de prisión serán, respectivamente, de veinticinco a treinta años para los primeros, de quince a veinticinco años para los segundos y de diez a quince años para los últimos.

Artículo 544 - Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.

Artículo 545 - 1. Los que hubieren inducido, sostenido o dirigido la sedición o aparecieren en ella como sus principales autores, serán castigados con la pena de prisión de ocho a diez años, y con la de diez a quince años, si fueran personas constituidas en autoridad. En ambos casos se impondrá, además, la inhabilitación absoluta por el mismo tiempo. 2. Fuera de estos casos, se impondrá la pena de cuatro a ocho años de prisión, y la de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de cuatro a ocho años.

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Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensajepor Assia » Dom 01 Oct, 2017 7:57 am

Te has asociado ya a los Republicos del eminente pensador, conquistador de adolecentes japonesas a la que llamastes ''Lolita.? '''AY! siento envidia por tus ''conocimientos'' Constitucionales, cuando yo, no conozco ningun articulo de mi Constitucion australiana. Hay algun articulo en la Constitucion espanola que diga que cada espanol tiene derecho a 1 puesto de trabajo y a 1 vivienda.? Porque si los hay, tambien se ha cometido ''SEDICION'' Y VIOLACION DE 1 ARTICULO DE LA CONSTITUCION. Si desde que 1 gran o pequena parte de catalanes pidieron ser independiente de Espana, Rajoy hubiera llamado a 1 referendum como llamo el Primer Ministro canadiense, no se hubiera llegado a este extremo de no se... No quiero ni pensar que haya otra vez sangre. La Constitucion de Canada tambien dice que Canada es 1 SOLA NACION. Pese a eso, el Primer Ministro llamo a 1 Referendum tan pronto 1 parte, pidio la independencia.
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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 4:59 pm



DURA REPRESIÓN EN CATALUÑA: ENFRENTAMIENTO ENTRE POLICÍAS Y MANIFESTANTES EN REFERÉNDUM DE ESPAÑA




Bomberos protegen los electores en Cataluña #CatalanReferendum #RajoyDimisión




ENFRENTAMIENTOS GUARDIA CIVIL - MOSSOS DE ESQUADRA - CATALUÑA 1 OCTUBRE




Independentistas acorralan a la Policía Nacional en una escuela en Sabadell

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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 7:10 pm



Represión en el referéndum en Cataluña



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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 7:54 pm



Brutal agresión a un Guardia Civil cuando entraba en un colegio

La tensión que se ha registrado este domingo en varios colegios electorales ha acabado con enfrentamientos contra los agentes que trataban de proceder a su cierre.

Una prueba es este vídeo de la brutal agresión que sufre un guardia civil cuando accede a uno de esos centros de votación. En las imágenes se puede ver cómo una de las personas que permanecían en el interior le tira una silla con tal fuerza que el agente acaba tendido en el suelo totalmente inmóvil. El ministerio del Interior ha cifrado en nueve los agentes heridos este domingo cuando, en el ejercicio de sus obligaciones, trataban de impedir la votación en el 1-O.

Los agentes han sufrido acoso y han sido agredidos en varias ocasiones. En algunos colegios, se han registrado además momentos de tensión entre la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, que se negaba al cierre de los centros.

https://okdiario.com/espana/2017/10/01/ ... io-1374139

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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 9:38 pm



Gerard Piqué rompe a llorar al hablar sobre lo ocurrido en Cataluña

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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 9:42 pm

Gitanos catalanes defieden a la Guardia Civil

Según parece, los mossos habrían intentado agredirles cuando intentaron romper las falsas urnas del referéndum ilegal. Estas personas de étnia gitana, humildes pero nobles y con bastantes más principios de muchos otros compatriotas catalanes suyos, ni cortos ni perezosos, no se amedrentaron hasta que los mossos abandonaron el lugar entre abucheos e insultos por no respetar las leyes ni la unidad de España.


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Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 10:43 pm

Invitado escribió:


Gerard Piqué rompe a llorar al hablar sobre lo ocurrido en Cataluña



:shock:

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Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensajepor Assia » Lun 02 Oct, 2017 12:27 am

El circo catalan llego ayer hasta el Bernabeu y Las Ventas. Tanto en el Bernabeu como en Las Ventas, los tendidos se veian repletos de banderas espanola. 1 cartel de toros con 3 petardos, llego a llenar Las Ventas con 20 mil espectadores (ABC.es) Andres Amoros en su PD: dice: '' EL 18 DE AGOSTO DE 1934, PUBLICO DON GREGORIO CORROCHANO LUTO ACABA DE MORIR SANCHEZ MEJIAS'' Sigue Amoros diciendo que hoy Espana es verguenza y bochorno...pero no esta muerta. Disculpad porque no recuerdo. Eso es Espana hoy, en toda la prensa internacional: bochorno por haber enviado Rajoy tantas policias y guardia civiles para ocupar Cataluna para impedir 1 referendum. El nacionalismo y el fachismo acudieron ayer, al Bernabeu y a Las Ventas sin importarles lo que pasaba en el campo del futbol o el ruedo de Las Ventas.
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Mensajepor Invitado » Lun 02 Oct, 2017 2:38 am

La revolución de las buenas personas
Oriol Junqueras en el acto unitario del independentismo en Montjuic, con la presencia del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en Barcelona.

Hay una parte de España que se opone al 1 de octubre no por patriota ni por la unidad de la nación, sino para impedir, hoy y en cualquier momento, que unas personas decidan unilateralmente privar de derechos a otras porque se crean mejores

MANUEL JABOIS


Hace cuatro años tuve que hacerle a Oriol Junqueras una entrevista simpática, género veraniego que no domino porque no soy simpático. Aproveché el viaje a Barcelona y cerré otra cita para una serie que salía en agosto con la directora de cine para adultos Erika Lust. Este tipo de entrevistas exige preguntas no especialmente ligadas a las profesiones del entrevistado o con la profesión en una especie de segundo plano. Preparé preguntas para los dos, todas lamentables, y de camino a la sede de Esquerra me comunicaron que el tiempo con Junqueras se reducía a quince minutos. Así que llegué tan nervioso que saqué los papeles y empecé a hacer las preguntas que eran para la directora de cine porno, del tipo “¿Para dirigir, tres mejor que dos?”. Junqueras, avisado de que era una entrevista veraniega, respondió pensando que se las hacía en clave política. Cuando me di cuenta de mi error le pregunté a bocajarro, para salvar unos muebles que nunca estuvieron en peligro, si él veía porno. Junqueras miró la hora, luego a su jefe de prensa y finalmente me miró a mí. “¿Cuál es el origen de su apellido?”, preguntó con curiosidad de historiador. Respondí lo menos sexual que pude que francés. Seguimos la entrevista, ya sin confusiones, y al terminar habló largo y tendido de etimología.

Pienso en aquel encuentro a menudo: primero porque no he vuelto a ver cine para adultos sin repasar antes las raíces etimológicas de mi nombre, y segundo porque cuando escucho a Junqueras siempre me parece que sus respuestas valen para cualquier clase de pregunta. Hace dos años quise saber la razón y pedí pasar con él la Diada. Entonces lo comprendí: era un hombre sentimental. Había dicho en alguna ocasión que se recordaba a sí mismo con nueve años como independentista y contrario a la Constitución española; a la edad en que algunos aún recuerdan la traumática separación del chupete, Junqueras ya estaba planeando separarse de España. Sentimental y predestinado. De ahí que el hombre más ilustrado del proceso soberanista suela llorar cuando habla de un intangible.

La última vez ocurrió el 22 de septiembre, el día después de las detenciones de la Guardia Civil: Junqueras deambuló de una televisión a otra con la voz entrecortada diciendo que “antes que demócrata soy buena persona”. Que actuaba en función de su conciencia y convencido de que lo hacía por el bien de los ciudadanos. Tenía razón en todo. Pero en su discurso había dos problemas irresolubles. El primero es que hay más buenas personas en Cataluña. El segundo es que las malas personas tienen los mismos derechos que las buenas y algo mejor para distinguirlas: los mismos deberes. Lo que Junqueras intentaba que asumiéramos era que el concepto que tenía de sí mismo estaba por encima del gobierno del pueblo. Pero en ninguna democracia del mundo alguien toma decisiones políticas fuera de la ley alegando que, por encima de demócrata, es buena persona y está haciendo el bien. Aunque lo sea y crea estar haciéndolo. Las elecciones son el instrumento que tienen las personas buenas y malas para gobernar a los ciudadanos, que eligen lo que creen mejor para ellos. De ahí que existan las leyes: para que las buenas y malas personas tengan un código común. Por eso, finalmente, conviene ser demócrata: para que el código sea cumplido, reformado y destruido, si se quiere, cuando la mayoría de las buenas y malas personas quieran.

Detrás de los conflictos más largos suelen estar las buenas personas; el mal se detecta rápido. El proceso soberanista es en esencia un asunto de personas convencidas de su bondad y su aportación, paradójicamente, al bien común. Las Diadas son fiestas familiares, pacíficas y ejemplares; las universidades e institutos se han convertido en el corazón de la revuelta: noches en vela cantando Un beso y una flor; en los colegios públicos se han organizado actividades extraescolares de 72 horas: escuelas llenas de niños jugando y durmiendo juntos un fin de semana. Hasta la represión se ha presentado a sofocar esta fiesta de fin de curso con un barco gigante pintado con dibujos de Looney Tunes. ¿Cómo no querer esto, cómo no sumarse a la revolución de tantas buenas personas? Cuando alguien se emociona no se pregunta si es legal o ilegal. ¿Va a prohibir el Estado la felicidad? ¿No es lógico preguntarse, cuando uno es feliz, si lo que está mal es la ley? ¿Prohíbe la ley votar, la democracia, la libertad, la sonrisa?

Puede responderse que hay niños de nueve años que todavía no han aprendido a estar en contra de la Constitución y preguntan en casa por qué no pueden pasar el fin de semana con sus amigos en el cole, y no se les puede decir que las fiestas no son para que jueguen ellos, sino sus padres. Puede responderse que detrás de tres millones de personas en éxtasis hay otras tres mirando espantadas a través de las cortinas cómo se les echa de su país sin moverse de casa. Por eso hay una parte de España que se opone a esto no por españolismo, ni por patriota ni por la unidad de una nación que a mí personalmente no me importa nada; sino para impedir, hoy y en cualquier momento, que unas personas decidan unilateralmente privar de derechos a otras porque se crean mejores y han sido más conscientes de su propio sufrimiento que el resto, dentro y fuera de Cataluña. Porque en algún momento puede parecer que sólo ellas han sufrido a Franco, sólo ellas han pagado la corrupción sistemática del PP, sólo a ellas se les han hecho recortes de derechos y servicios sociales, sólo a ellas les produce repugnancia la adolescencia fascista cantando en Cibeles el Cara al Sol, sólo ellas han sido castigadas por esa entidad opresora que es Madrid, tan opresora que los propios madrileños se independizaron de su ciudad poniendo de alcaldesa a Manuela Carmena. En nombre de la insolidaridad se han querido quedar con todo el sufrimiento y no dejar nada para los demás. Sólo así se explica que la feliz burguesía catalana se presente no como cómplice y promotora de la derecha corrupta, sino como víctima de una agresión insólita que ha despertado de repente su identidad nacional.

Cómo no va a perder entonces el Gobierno la batalla de la opinión pública internacional. Si a la revolución candy-candy le opone una justicia frecuentemente averiada, aquella policía política de Interior organizada en despachos con micrófonos, la fiscalía afinando, los desfiles antes de salir para Cataluña como quien sale a Gibraltar a cumplir un viejo sueño imperial o la exigencia de cumplir la ley en un partido cuya mejor habilidad ha sido siempre incumplirla. Cómo no va a perder la batalla de la opinión pública internacional si su secretaria de Estado para la comunicación, la máxima autoridad del Gobierno en relación con los medios, tiene como foto de perfil de WhatsApp la captura de pantalla de la web del referéndum intervenida por la Guardia Civil. Para después intentar convencernos de que el “a por el ellos” es cosa de cuatro descontrolados.

Con semejante panorama no extraña que en la rueda de prensa del viernes, otra vez Junqueras y Romeva, con Turull en lugar de Mas, se dieran los datos de participación del domingo. Cada uno se ha puesto a vivir su propia ilusión. Pero nada ha cambiado desde aquella entrevista fallida de 2013 que Junqueras enderezó: el soberanismo se ha desconectado de las preguntas, por tanto de las responsabilidades, y si se le pregunta cómo se cambia una rueda del coche te responderá que con la independencia. Ha construido un mundo lleno de soluciones que no tolera ningún problema salvo los externos. Una nación que admite haber sido fortalecida gracias a las fábricas de independentistas de Madrid, desde Aznar hasta Rajoy. Cuyo espíritu se ha elevado gracias al país del que huyen y no gracias al que se dirigen. Con muchas respuestas que dar, pero casi ninguna pregunta ya que hacer.

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Mensajepor Invitado » Lun 02 Oct, 2017 2:45 am

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Pucherazo consumado (y tolerado)

El referéndum consigue abrirse camino pese a la promesa de Rajoy y proporciona más escenas al relato de la represión

Rubén Amón


En sentido tragicómico, podría decirse que la lluvia no disuadió la afluencia de los catalanes a las urnas. Por ejemplo, en la Ecola Drassanes. Ubicada a unos metros de La Rambla y hasta descriptiva de la "normalidad" con que se desenvolvió el escrutinio. Se vitoreaba a una anciana que llegaba a votar en silla de ruedas. Y la guardia urbana garantizaba el orden de la cola multitudinaria. Acaso se echó de menos a los mossos. No para cerrar el colegio, sino para votar.

El ejemplo del colegio puede considerarse restrictivo de cuanto ha representado el aquelarre del primero de octubre, pero se antoja ilustrativo del fracaso de Mariano Rajoy en el compromiso de evitar el referéndum. Votar, se votó. Y donde no se hizo, adquirió vuelo el relato victimista de la represión, acaso resumido o atomizado en la imagen de una anciana cuya frente sangraba y cuyas lágrimas de frustración conmovieron a opinión pública catalana, nacional, internacional, como si fuera la pietà del Guernica y el símbolo senatorial de un pueblo desarmado.

Era imposible oponer un discurso alternativo al icono de la mártir. Y como quiera que no estamos en una batalla de ideas ni de razones sino de símbolos y de propaganda, la consternación de la mater dolorosa consolida la versión de la patria oprimida, incluso proporciona un nuevo argumento emocional al caudal de las hormonas, las supersticiones y los sentimientos.

El Estado español no ha evitado el referéndum porque no tiene terminales abiertas en Cataluña y porque ha subestimado el sabotaje de los mossos. Se les recibía con flores. Se los involucraba en la comisión de un delito colectivo. Y es verdad que el pucherazo de Puigdemont conserva toda la gravedad de una fechoría a la democracia y de un fraude electoral, pero también expone el marco de independencia y de autonomía del proto-estado catalán.

Objetaba Sáenz de Santamaría desde un embarazoso candor mediático que el referéndum no era un referéndum. Cabe entonces preguntarse por qué trató de impedirse. Por qué se proporcionó la coartada de la "violencia policial" (TV3). Por qué se desfiguró la imagen de la Guardia Civil. Y por qué el fracaso de la operación no conlleva responsabilidades políticas.

La idea de la rendición se antoja el escarmiento de una jornada convulsa de la historia contemporánea de España. Recordaremos el primero de octubre como un éxito de la subversión -subversión inducida desde el sistema- y como una capitulación o una frustración del Estado central, caricaturizado en su impotencia o denunciado en su "ferocidad" represora. O no llega. O lo hace para repartir estopa. He aquí los extremos de esta gran consternación política.

No va a desaprovecharla Pablo Iglesias ni en el oportunismo ni en la colusión del populismo con el nacionalismo. El líder de Podemos ha otorgado credibilidad al gran pucherazo, lo ha revestido de honores políticos. Y lo ha hecho aspirando a incitar la sensibilidad de Miquel Iceta (PSC) y de Pedro Sánchez (PSOE), conscientes ambos de la toxicidad del marianismo.

Han sido Puigdemont y sus costaleros quienes han suspendido el Estado de derecho, pero la jerarquía de la responsabilidad no contradice la negligencia con que Rajoy se ha mostrado como un estadista miope, y expuesto más que nunca al castigo de la moción de censura.

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Mensajepor Invitado » Lun 02 Oct, 2017 2:46 am


Maduro: Impresionante lo que ha hecho Mariano Rajoy con Cataluña

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Mensajepor Invitado » Lun 02 Oct, 2017 2:55 am

Sí cuentan los que no cuentan

Votar en el engañoso referéndum planteado por la Generalitat es participar en un golpe de hechos consumados y en un nueva sociedad autoritaria.

Javier Marías


CUANDO ESCRIBO esto (dos semanas antes de que pueda leerse), no se sabe qué pasará el 1 de octubre en Cataluña, y menos aún en los días siguientes. Es dudoso que nadie tenga previsto nada, porque demasiada gente lleva años instalada no sólo en la negación de la realidad, sino en la del futuro como si el tiempo fuera a detenerse en el “momento culminante, inaugural y apoteósico”. Y el tiempo jamás se detiene. Abducidos por la CUP, a Puigdemont y a Junqueras ya no les importa que, declarada la independencia de Cataluña (tal como hoy está planteada), su país se quedara aislado, súbitamente empobrecido, casi apestado. Que saliera de la Unión Europea y careciera de reconocimiento internacional (con alguna exótica excepción perteneciente a la categoría de “amores que matan”), que su economía cayera por debajo del bono basura en que ya se encuentra, que se largaran numerosas empresas. Que se ganara la animadversión de Francia, la cual lo vería como una amenaza territorial, ya que esa Cataluña “independiente” es o sería expansionista e imperialista y querría apropiarse del Rosellón al cabo del tiempo, Valencia y Baleares aparte. Y la de Italia, que vería un peligroso precedente para las aspiraciones de la Lega Nord, ese partido fascista tan semejante al llamado “bloque soberanista”, y que pretende separar la Lombardía, el Piamonte y el Véneto (las zonas más ricas) del resto de la nación. Y la de Alemania, Holanda, Bélgica, probablemente la del Reino Unido y sin duda la de los Estados Unidos, que se mostrarían contundentes si, por ejemplo, Texas o California decidieran desgajarse.

Pero les importa nada a quienes han sometido a los catalanes a algo parecido a las preguntas-trampa, del tipo “¿Ya no pega usted a su mujer?” Si uno contesta que sí, malo. Si contesta que no, también malo, porque está admitiendo que “antes” sí le pegaba. Ante esas añagazas sólo cabe negar la pregunta y, por supuesto, no contestarla. Darle la espalda. Hoy, en Cataluña, en el instante en que alguien se presta a votar “Sí” o “No”, está dando carta de naturaleza a una pantomima y a una farsa. Más allá de que el Gobierno central impida efectivamente el referéndum, estar dispuesto a participar en él (insisto: tal como se ha planteado) es estarlo a participar en un golpe de hechos consumados y en una nueva sociedad autoritaria. Hace ya mucho que la elección democrática de un Gobierno no garantiza que éste lo sea. No lo es el que no respeta a la oposición (es decir, a los ciudadanos que no lo han votado), ni a las minorías; ni el que inventa e impone nuevas leyes a su conveniencia, ni el que atropella la división de poderes; no lo es el que hostiga y arruina a la prensa poco complaciente con él y al final la suprime, ni el que acaba con la independencia de los jueces y los nombra a dedo (como sucede en Venezuela); ni el que impide debatir asuntos muy graves en el Parlamento y ni siquiera permite leer sus informes a sus propios letrados o intervenir a su Comisión de Garantías, como hizo Forcadell hace menos de un mes, despóticamente.

Pero sobre todo no lo es el que, con desprecio absoluto, excluye a una gran parte de la población, la mitad o más seguramente, y decide que los que no se pliegan a sus designios simplemente no cuentan, y por ende se puede actuar y se actúa como si no existieran. O como si fueran “anticatalanes”, “traidores”, “botiflers”, “fascistas”, “unionistas”, “españolistas”, “escoria”, se ha dicho hasta la saciedad todo esto. Si ustedes se fijan, nadie en Cataluña, y muy pocos en el resto de España, insultan a los independentistas. Se trata de una opción legítima y desde luego legal, siempre que no se intente imponerla a los demás mediante la intimidación, la exclusión, el chantaje, la represalia o la amenaza directa: la que han sufrido ya muchos alcaldes reacios a ceder sus ayuntamientos para la pantomima. Porque es pantomima, si es que no pucherazo, un referéndum con ocultaciones, con un censo fantasma, una transparencia inexistente, un control llevado a cabo por los partidarios del “Sí”, sin cabinas, sin plazo cuerdo, sin una participación mínima para considerarlo válido y sin más requisito para dar por cierto su resultado que un solo voto más para la opción ganadora, que además ya está decidida y cantada: si sólo acuden a votar los que votan “Sí”, me dirán ustedes dónde está el misterio. Este referéndum es tan sólo un mal adorno. La Generalitat lleva tiempo obrando como si se hubiera celebrado ya, con el resultado propugnado por ella, casi impuesto (su “neutralidad” es un chiste). La prueba es que ha aprobado “leyes de transitoriedad” o “desconexión” tranquilamente. Nos encontramos ante un caso claro de absolutismo: esto va a ser así porque así lo queremos nosotros; los que no estén de acuerdo son anticatalanes y ya no cuentan. Franco hizo algo muy parecido al final de la Guerra Civil: los que no me acaten y aclamen son la “antiEspaña”. La única manera de oponerse hoy a eso es negar la pregunta, y que la cantidad de votantes —ingenuos o no— sea ridícula. Es decir: de participantes en la farsa.

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Mensajepor Invitado » Lun 02 Oct, 2017 3:00 am





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