Mario Conde entra en política - Sociedad Civil y Democracia

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Mensajepor Invitado » Mar 14 Jun, 2016 2:17 pm

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Mario Conde queda libre bajo fianza de 300.000 euros

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha impuesto este martes una fianza de 300.000 euros al ex banquero Mario Conde para salir de prisión, donde está ingresado desde abril por el supuesto blanqueo de 13,06 millones, ya que entiende que no hay riesgo de fuga ni de que obstaculice la investigación.

En un auto, el magistrado acuerda la puesta en libertad de Conde una vez deposite dicha cantidad, aunque le impone como medidas cautelares comparecencias semanales, la retirada del pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional; además, el ex banquero deberá estar siempre localizable.

Fuentes de su defensa han asegurado que están intentando reunir dicha cantidad aportando bienes de amigos en garantía con el fin de facilitar la salida del expresidente de Banesto de la prisión madrileña de Soto del Real, donde ingresó el pasado 13 de abril.

En esta ocasión, el magistrado ha alegado que el régimen de libertad no pone en riesgo el devenir de una investigación de la que el juez ya levantó el secreto de sumario a comienzos de mes y en la que figuran como querellados más de una decena de personas del entorno familiar y personal de Conde.

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Mensajepor Invitado » Jue 23 Jun, 2016 4:48 pm



Mario Conde: "Vive Dios que habría 'cantado' antes que ver sufrir a mis hijos"
El exbanquero visita 'El Gato al Agua' en su primera entrevista en libertad. Explica la procedencia del dinero por el que le acusan –“una operación de 1980”- y reconoce que lucha consigo mismo para no vivir con rencor. “Si me venzo al odio habré perdido la peor batalla de mi vida”.

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Mensajepor Invitado » Lun 12 Mar, 2018 6:39 pm

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EL DINERO NO PROCEDE DE BANESTO
Suiza respalda a Mario Conde: el dinero procede de negocios lícitos

Dreyfus, el banco de Suiza en el que Mario Conde tenía cerca de 16 millones de euros, ha respondido al requerimiento del juez Santiago Pedraz. El dinero no procede de Banesto, por lo que se desmorona la acusación sobre un hipotético caso de blanqueo de capitales, sino de negocios lícitos.

La comisión rogatoria de la Audiencia Nacional a la entidad helvética alcanza los 700 folios y muestra todos los movimientos bancarios, supervisados por la Fiscalía helvética. En ninguno de los folios se acredita delito alguno, es más, se demuestra que el ex banquero obtuvo el dinero con negocios lícitos, y no de actividades delictivas, como pretende la acusación.

Según la declaración de Conde al juez, el dinero en la cuenta procede de un depósito de 500.000 euros al poco de abrir la cuenta, 10 millones por la venta de Antibióticos SA a Montedison y otros tres millones por la venta de Laboratorios Abelló, según los documentos a los que ha tenido acceso El Mundo. El resto, hasta completar los 16 millones, se deben a las plusvalías e inversiones, como la compra de lingotes de oro. La acusación contra Mario Conde tiene una base con pies de barro, que se desmorona con estas pruebas aportadas por la entidad financiera suiza. Desde el inicio, la defensa de Mario Conde argumentaba que la acusación era solo por repatriar dinero a España, una acusación que se caía por su propio peso, como está empezando a demostrarse ahora, con papel.

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Mensajepor Invitado » Vie 01 Jun, 2018 2:07 pm

¿El fin del Sistema no democrático?

Pensemos. ¿Qué nos ocurre en España? ¿Cómo es posible haber llegado aquí, a esta situación de desmoronamiento institucional tan severa que genera en muchos españoles una incertidumbre que puede culminar en alguna forma de angustia?

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Esta madrugada, con la distancia que me proporciona mi experiencia pasada en los circuitos del poder en España, he leído, con cierta displicencia -lo admito- el editorial que el inefable diario El País destina a razonar -es un decir- sobre la inviabilidad del Gobierno que presumiblemente pueda formar Sánchez una vez conseguido el éxito en la investidura. Ese periódico, junto con el anterior Presidente Felipe González, fueron los actores principales, los artífices implacables del desmontaje de Sánchez como Secretario General del viejo PSOE, y, casualmente, se vieron obligados a tragarse sus propias palabras cuando las bases del partido le eligieron para el puesto a pesar de todos los apoyos del aparato que recibió la Presidenta actual de Andalucía. En fin, una prueba de que algo ha cambiado en España, seguramente gracias a las redes sociales.

Pues bien, en ese editorial de hoy se contiene una frase que me ha entusiasmado. La transcribo literalmente: El rechazo de uno a dimitir tras haber perdido la mayoría y del otro a ir a las urnas para tener una mayoría estable se convierte así en un elemento adicional de la crisis del sistema democrático en el que la política se ha instalado desde 2015. No está mal que ese diario que, junto con los demás instrumentos de comunicación del Grupo Prisa, ha sido uno de los responsables principales del mantenimiento de la estructura de poder que califiqué de Sistema en mi libro, El Sistema, publicado en 1994, apele ahora a esa terminología sobre la que destinó cientos de palabras descalificando lo que en ese libro explicaba y razonaba sobre la base de mi experiencia en el trozo de poder que fue Banesto y su Corporación Industrial.

Pensemos. ¿Qué nos ocurre en España? ¿Cómo es posible haber llegado aquí, a esta situación de desmoronamiento institucional tan severa que genera en muchos españoles una incertidumbre que puede culminar en alguna forma de angustia? ¿Dónde se encuentran sus raíces, en que barbechos crecieron hasta estallar en semejante producto? Pues es duro decirlo, pero la verdad en ocasiones se manifiesta con la dureza de la simplicidad. Vamos a ello.

La clave reside en que las estructuras oligárquicas de poder que se instalaron en el siglo XIX han continuado a lo largo del siglo XX y de alguna manera se consagraron, bajo el fantasma de una democracia formal, en la Constitución de 1978, que, como escribí en su día, nació vieja. Con independencia del inmenso error de la apelación a las “nacionalidades” que se contiene en el Titulo VI, el modo y. manera de entender la democracia que consagra ese texto constitucional, permitió que las oligarquías se perpetuaran en el dominio del Estado y la sociedad.

Durante siglos el acceso al poder se reservaba para una clase dominante: la aristocracia, que, con independencia de una supuesta limpieza de sangre -¡vaya por Dios!- controlaba las fuentes de riqueza en un modelo económico en donde lo rural y lo incipiente industrial se convertían en factores decisivos. Pero el mecanismo de transmisión hereditaria se encontraba fatalmente destinado a su autoaniquilación, como así ocurrió. Pero nació una nueva aristocracia destinada seguir dominando los circuitos del poder: la clase política, que si bien no imitó el modelo hereditario directo, se puso manos a la obra de construir un modelo endogámico en el que ellos, y solo ellos, fueron los elegidos de una falsa Providencia para detentar, usar y a la vista está, abusar, del poder, ante una sociedad dormida, cuando no mejor anestesiada a través del dominio de los medios de comunicación.

Su invento fueron los partidos políticos. Para acceder al poder del Estado el sendero estaba diseñado de modo implacable: hay que pertenecer a uno de los partidos dominantes, que, tras el duelo liberal-conservadores, se consolidó en la lucha PP-PSOE. Nombres diversos pero esencias idénticas que se proyectan impenitentes a lo largo del siglo XIX y del XX. Y, claro, conrtinúan en este trozo del XXI.

Ellos, la nueva aristocracia, se percataron de que podían dominar el Estado y para ello fraguaron un parlamento de celofán mediante el mecanismo vergonzante de la disciplina de voto, a través del cual los teóricos representantes del pueblo se convierten en súbditos del jefe de su partido, convirtiendo al Parlamento en una trágica farsa en la que la votación de cualquier norma se celebra entre dos personas, líder del gobierno y de la oposición, mientras los demás integrantes de ese llamado lugar de la soberanía popular, se transforma, sin solución de continuidad, en un mero escenario en el que la voluntad del jefe es lo determinante. ¿Soberanía popular? ¿Parlamento? No. Lugar en donde se acatan las decisiones del jefe ¿Democracia? No. Una nueva forma de tiranía disfrazada de apelativos grandilocuentes que no son sino literatura barata para consumo de masas inertes.

Y contemplando como la ciudadanía —es un decir— admitía semejante esperpento, se pusieron manos a la obra de dominar el poder judicial mediante el mecanismo de designación de los magistrados a través de Consejo general del Poder Judicial y de las asociaciones de Magistrados y Fiscales.

Y la obra se remató consagrando la financiación con cargo al Estado de los partidos políticos. El Partido, los Partidos, se adueñaron del Estado. El Sistema de poder alcanzó su plenitud. Eliminaron cualquier voz que viniera de la sociedad actuando de modo tan arbitrario como implacable. Y eso es lo que pude comprobar en mi experiencia y lo que describía, con cierto pudor y prudencia, en el libro mas atrás mencionado.

Algo así no podía subsistir en un entorno de cambio como el que nos toca vivir. Y aquí juega un papel decisivo lo ocurrido con Banesto. No quiero convertirme en ningún protagonista de la historia sino en un ejemplo, paradigmático, de como funciona el Sistema, y lo digo porque yo estaba allí sin ser de allí. La diferencia entre estar y ser es cualitativa, amén de altamente ilustrativa. Decidieron dos personas, Aznar y González, eliminar una fuente de poder civil como era Banesto para conseguir dos objetivos: el primero, eliminar cualquier contraste o debate que no fuera el edulcorado de la propia clase política. La segunda, mandar una mensaje a la sociedad española de que el sistema no conoce limites a su poder, porque para conseguir sus fines disponen de todos los resortes del Estado. Lo consiguieron. Silenciaron a la sociedad. Introdujeron el pánico que provoca la conciencia de la brutalidad del poder.

Pero al tiempo sintieron la “gloria” de la conciencia de impunidad y de este modo el abuso del poder se convirtió en la norma de conducta dominante, lo que, unido a la avaricia y a las ansias de tener lo que siempre tuvo la clase dominante, esto es, dinero, provocó la corrupción elefantiásica de la que ahora contemplamos lo que tal vez sea únicamente la punta del iceberg.

Esa es la verdad. Simple y dura, como sucede en todas las ocasiones en las que con sinceridad queremos describirla.

NO, señores de El País, no es el sistema democrático el que se encuentra en crisis, sino el sistema no democrático que ustedes contribuyeron de modo decisivo a instalar en este país. Es exactamente al revés: lo que tenemos que hacer es construir un verdadero sistema democrático y no perpetuarse en este modelo cuyos frutos ya hemos lamentablemente consumido. ¿De que sirve cambiar a Rajoy por Sánchez? ¿Que aporta el esperpento de un gobierno integrado por quienes quieren romper España? Integrado o soportado, que me da igual que me da lo mismo.

Hace muchos años que vengo reclamando el protagonismo de una sociedad civil en las decisiones que a ella le afectan mediante una participación directa de dicha sociedad en las estructuras del Estado rompiendo de una vez ese monopolio casi delincuencial de los partidos políticos. Tengo la sensación de que en el fondo es la clase política, cualquiera que sea su signo, la que trata de mantener el modelo a costa de lo que sea, aun de la incertidumbre, desasosiego y falta de rumbo futuro de esta inerte sociedad española.

No. El camino no es este sino reconstruir un nuevo modelo en el que la ciudadanía no sea un conjunto de súbditos con mentes abducidas por los medios de comunicación, sino unas personas con criterio, conocimiento, capacidad de decisión y responsables de su propio futuro.

Pero esto no pasa de ser un sueño. Poco más. Así nos va. Así nos va a seguir yendo. Al menos hasta que la sociedad cumpla el mandato bíblico: “Levántate y anda”.


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Mensajepor Invitado » Vie 01 May, 2020 8:52 pm

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Mensajepor Invitado » Mar 16 Jun, 2020 7:41 pm



Mario Conde demanda al Estado más de 50 millones tras ser exculpado de la repatriación de dinero robado de Banesto

Mario Conde interpone una reclamación patrimonial junto a sus hijos y colaboradores por haber sido encarcelado de nuevo en 2016 acusado de repatriar dinero saqueado de Banesto que mantenía oculto

El ex banquero Mario Conde ultima una reclamación millonaria contra el Estado de más de 50 millones de euros tras haber sido exonerado por la Audiencia Nacional en la denominada 'Operación Fénix', que le condujo a prisión de nuevo en abril de 2016. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción le acusaron entonces de repatriar más de 12 millones de euros procedentes de Banesto y anunciaron haber encontrado fondos distraídos de la entidad bancaria que no habían podido ser localizados hasta ese momento. Según los investigadores, Conde intentaba de esta forma esquivar las responsabilidades civiles del caso Banesto, que se fijaron en más de 26 millones de euros.

La Sección Tercera de la Audiencia Nacional exculpó por completo hace ahora un año a Conde, a su familia y a los colaboradores que fueron detenidos y encarcelados con él por fraude fiscal y blanqueo tras descartar que los fondos manejados por la familia Conde en Suiza procedieran de la entidad financiera que presidió.

Tal y como defendió Conde desde el primer momento, el origen del dinero estaba en la venta de los Laboratorios Abelló a la firma italiana Montedison: la célebre operación que le convirtió en multimillonario a finales de la década de los ochenta y que le permitió comprar acciones del banco para tomar su control.

Conde va a interponer en los próximos días, tal y como ha podido confirmar EL MUNDO, una reclamación patrimonial contra el Estado en la que van a estar integrados sus hijos y otras once personas que fueron implicados en la denominada Operación Fénix.

La demanda la ha confeccionado el letrado Manuel Santaella, hijo del histórico letrado del ex banquero, y se basa en el fiasco de la operación judicial que devolvió a Mario Conde a prisión durante un periodo de dos meses dos décadas después de que el Tribunal Supremo le condenara por el denominado caso Banesto a 20 años de prisión.

Los reclamantes, encabezados por Conde, subrayan en su reclamación, en primer lugar, que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional confirmó el 30 de mayo de 2019 el sobreseimiento que previamente, en octubre de 2018, había decretado el juez Santiago Pedraz. Todo ello después de que en marzo de 2016 y tras una investigación que duró dos años, el Ministerio Público atribuyese a la familia Conde y a sus principales colaboradores, un rosario de 11 delitos graves por lavar el dinero procedente de las apropiaciones indebidas que el propio Conde supuestamente realizó en Banesto bajo su mandato. Las pesquisas fallidas se iniciaron en 2014 después de que el Servicio de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) detectara una transferencia procedente de Suiza que ascendía a 600.000 euros.

Mario Conde, su hija Alejandra, y el abogado Javier de la Vega, destacan que pasaron algo más de dos meses en prisión preventiva (en el caso de Alejandra Conde fue sometida a un arresto domiciliario por razones humanitarias debido a la enfermedad de su hijo), y se acogen a la nueva doctrina del Tribunal Constitucional que establece que todas las prisiones preventivas serán indemnizables cuando se demuestre la inocencia del privado de libertad, como es su caso.




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