LA RELIGIÓN ESTUPIDIZA...

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los mojarras

malos tiempos para la libertad de expresion

Mensajepor los mojarras » Jue 04 Feb, 2010 1:27 am

Denuncian "blasfemias e injurias" en una copla

La iglesia "se pica" con el carnaval de Isla Cristina

EL PLURAL / ANDALUCÍA

De todos es bien sabido que las fechas de carnaval suelen ser un período de permisividad y cierto descontrol. Las chirigotas, muy típicas de Andalucía, son agrupaciones musicales que ofrecen letras cargadas de humos y crítica hacia la sociedad. Pues bien, en Isla Cristina, Huelva, los Consejos Parroquiales y el Consejo de Cofradías, se han molestado por lo que ellos consideran "blasfemias e injurias" que algunas agrupaciones del carnaval de la localidad expresan en las coplas de su repertorio.

Este malestar viene por la letra de una de las agrupaciones “Los Mojarras” que en su repertorio incluyen frases como "ahora el cuerpo de Dios se lo meten por todos lados". Los Consejos Parroquiales de las tres iglesias del municipio onubense no se han tomado estas palabras con el humor que deberían y han manifestado "su sereno dolor e indignación ante las ofensas que a nuestras más profundas convicciones religiosas y nuestras propias personas como creyentes".

Expresiones “por encima de la libertad de expresión”

El representante de los Consejos Parroquiales y las Cofradías y Hermandades de la ciudad, Antonio Martín, también presidente de la Federación Isleña de Peñas y Asociaciones Carnavaleras (FIPAC), ha declarado que estas manifestaciones están por encima de "la libertad de expresión, libertad que nadie debe intentar socavar, tampoco nosotros".

Critica social “ajena al carnaval”
Martín entiende que la libertad de expresión y la crítica social "ajena al carnaval, ha de estar tutelada en toda circunstancia, tanto en sus personas como en sus creencias, por el respeto a aquellos sobre los que se ha de ejercer y por el derecho al honor de los mismos".

andalucia@elplural.com

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Invitado

cura puto

Mensajepor Invitado » Sab 27 Feb, 2010 11:45 pm

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Tíbet

Mensajepor Tíbet » Vie 05 Mar, 2010 1:36 pm

Tíbet, otra bushiada de Obama
Dalai Lama: un político con disfraz religioso


Hernán Uribe
Red Voltaire

El presidente de Estados Unidos ha querido imitar nuevamente a su antecesor George W. Bush al recibir en Washington a Dalai Lama, quien recorre el orbe con el cuento de que es un líder espiritual budista aunque los hechos lo sindican como un activo político adversario de la República Popular China en cuya actividad se vale con maña de la circunstancia de que encabeza una pequeña secta tibetana.

Antes de la charla en la Casa Blanca, a la que concurrió también Hillary Clinton, Secretaria de Estado que maneja las relaciones exteriores, Pekín había señalado su malestar y calificó la entrevista como una grosera intervención en los asuntos internos de China. Se explica, pues, la reacción del canciller chino Ma Zhaoku, quien expresó el 19 de febrero que la reunión Obama-Dalai Lama “violó groseramente las normas internacionales y está en contradicción con el reconocimiento por Estados Unidos de que Tíbet es parte integrante de China”.

Desde que se autoexilió en 1959 Dalai Lama se ha convertido en un viajero impenitente que recorre el mundo ofreciendo la pomada de la “espiritualidad”, ungüento que adquieren muchos ignorantes y también abre las puertas hasta de los jefes de Estado. En Chile, por ejemplo, ha estado en tres ocasiones: 1992, l999 y 2006. Fue recibido en orden cronológico por los presidentes Patricio Aylwin y Eduardo Frei, ambos católicos observantes.

Sin embargo, en su último paso por Santiago no logró hablar con la presidenta Michelle Bachelet. Empero, como estaba previsto, impartió una conferencia con el encabezado de “La exploración de la mente en la ciencia y el budismo”. Cada uno es dueño de hablar lo que le venga en gana si tiene zopencos que lo escuchen. Esta vez la asistencia por persona costó 150.000 pesos de la moneda local de modo que con la audiencia máxima que era de 600 personas, el espiritual lama se fue con 170.000 dólares en los bolsillos de su extraña vestimenta.

A propósito, este personaje oficia de austero, pero es sabido que en India, lugar de su exilio, vive en un palacete y se moviliza en dos automóviles de lujo. Habita en una suerte de corte monárquica de ficción pues en Tíbet el lama máximo era también una especie de jefe administrativo y él lo fue antaño.

Singular budismo

Dalai Lama se esfuerza por aparecer como un sacerdote (lama) del budismo aunque en la práctica no existe tal religión pero sí una doctrina que se fundamenta en los pensamientos de Sidarta Gautama, quien vivió entre los años 563 a 483 antes de nuestra era. Era ciudadano de India donde buda es un título honorífico que significa Iluminado o Bendito y es real que surgió algo parecido al culto de su filosofía y que no pocos lo han convertido en una devoción semejante a los dioses de los dogmas cristianos e islámicos.

El Buda original propició la “iluminación” o Nirvana, definido como un estado mental libre de pasiones y dio origen a una orden mayormente monástica que al correr del tiempo se dividiría en numerosas tendencias o corrientes. Precisamente, la más pequeña y de tónica absolutamente animista es la que existe entre los tres millones de tibetanos. Se afirma que los budistas serían hoy unos 600 millones repartidos principalmente entre China, Japón, India y otras regiones asiáticas.

El animismo y su compañera inseparable la magia, que caracterizan al credo tibetano, emergen en los albores de los seres humanos y conforman lo que Marx denomina “religión natural” y define como “una conciencia puramente animal de la naturaleza”.

La leyenda de la reencarnación de los “budas vivientes” es una fábula exclusiva de la rama tibetana. Como es conocido, mediante diversos artilugios, se ubica a un niño de dos años que -reencarnado- será el próximo Dalai Lama y así fue elegido el actual.

El codiciado Tíbet

“La imagen de que el Tíbet es una nación oprimida integrada por pacifistas budistas que nunca han hecho daño a nadie es una distorsión de la historia” afirma Foster Stockwell, un estadounidense hijo de misioneros que nació en Chengdu (China) lugar cercano al Tíbet.

Desde que esa región se unió a China en 1337 –relata– hubo intentos de apoderarse del Tíbet. Los primeros fueron reyezuelos (sic) indios, luego lo procuró Nepal y en el siglo XIX lo hicieron Rusia y Gran Bretaña. Fuerzas del imperio británico ocuparon Tíbet en 1889 y en 1903 pero en ambas ocasiones fueron rechazadas por los propios tibetanos. (Tíbet se unió a China en 1337)

Lo que a menudo se oculta es que al instalarse la República Popular China en 1949, en el Tíbet dominaban los lamas sobre un millón de siervos en un régimen feudal cercano a la esclavitud. El detonante de cambios fue la revuelta que terratenientes y monjes dirigieron en 1959 junto con proclamar un “Estado Tibetano Independiente”. Lo hicieron con el respaldo de siete mil hombres armados quienes, según documentos, fueron apoyados por la American Office of Strategic Services (OSS) antecesora de la Central Intelligence Agency (CIA) estadounidense.

Fue esa acción separatista que involucraba a la Región Autónoma de Xizang –que incluye a Tíbet- lo que motivó la intervención del ejército chino, la derrota con cuatro mil alzados prisioneros y la huida del Dalai Lama hacia India. China tiene una población de unos 1.300 millones que viven en 9.596.961 kilómetros cuadrados de superficie. Existen más de 50 etnias con idioma propio en 22 provincias y cinco regiones autónomas.

Entre las últimas está Xizang (1.221.600 km2) que limita con India, Nepal, Bután y Birmania. Es la meseta de mayor elevación del mundo con una altura media de 5.000 metros en la cordillera de los Himalaya. Posee entonces el Tíbet un enorme valor estratégico. Son estas circunstancias, muy materiales y no una supuesta espiritualidad, las que mueven vía Dalai Lama y otros, las maniobras antichinas.

Hernán Uribe. Periodista y escritor chileno. Presidente de la CIAP-FELAP (Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas — Federación Latinoamericana de Periodistas).

Fuente: http://www.voltairenet.org/article164324.html


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101649

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sharia

clérigo saudita derechos humanos sharia

Mensajepor sharia » Lun 08 Mar, 2010 3:41 pm

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OPINIONES DE Un clérigo saudita
"Los derechos humanos son cosa de cristianos, ateos y fornicadores"

Muhammad Musa Al-Sharif ha expuesto la justificación de los matrimonios entre niñas y ancianos en Arabia Saudí: "A los nueve años una niña se convierte en mujer" y ha instado a incumplir los tratados de derechos humanos contrarios a la Sharia: "Son cosa de cristianos, ateos y fornicadores"

El pasado 19 de Febrero la televisión saudita Al-Daleel TV entrevistaba a Muhammad Musa Al-Sharif, uno de los clérigos con más predicamento en el reino. Entre otros asuntos, el entrevistador abordó el tema de los matrimonios entre una niña menor de edad y un anciano, que se practican con total naturalidad en el país.

Al-Sharif no se anduvo con rodeos y expuso sin reservas los argumentos que sostienen esta práctica: "Aisha dijo que cuando una niña llega a la edad de nueve años, se convierte en una mujer" aseguró, según la traducción que facilita the Middle East Media Reasearch Institute.

libertaddigital.com


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Henri Lévy

Mensajepor Henri Lévy » Mié 17 Mar, 2010 5:28 pm

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BERNARD-HENRI LÉVY OPINIÓN
Sí a la ley del burka

Son muchos los argumentos que avalan la necesidad de promulgar una ley que prohiba vestir el burka en los espacios públicos en Francia, porque esta prenda es un signo del sometimiento de la mujer

Se oye decir: "El burka es una prenda; un disfraz, a lo sumo; no vamos a legislar la indumentaria y los disfraces...". Error. El burka no es una prenda, es un mensaje. Y es un mensaje que habla del sometimiento, esclavitud, anulación y derrota de las mujeres.

Se oye decir: "Tal vez sea sometimiento, pero consentido; sáquense de la cabeza la idea de un burka impuesto a unas mujeres que no lo quieren por unos maridos malvados, unos padres abusivos o el cafre de turno". Sea. Salvo que la servidumbre voluntaria nunca ha sido un argumento; el esclavo -o esclava- feliz nunca ha justificado la infamia inherente, esencial, ontológica, de la esclavitud. De los estoicos a Eliseo Reclus, de Schoelcher a Lamartine, pasando por Tocqueville, cada uno de los antiesclavistas del mundo nos ha dado todos los argumentos posibles contra esa pequeña infamia suplementaria que consiste en convertir a las víctimas en artífices de su propia desgracia.

Se oye decir: "Libertad de culto y de conciencia; libertad de ejercicio y expresión, para todos y todas, de la fe de su elección. ¿A título de qué íbamos a permitirnos prohibir que un fiel honre a Dios de la forma que prescriben los textos sagrados?". Otro sofisma. Nunca se repetirá bastante. El burka no es una prescripción coránica. No hay ningún versículo ni ningún texto de la Sunna que obligue a las mujeres a vivir en esa prisión de tela y chatarra que es un velo integral. No hay ningún shoyoukh, ningún doctor de la religión que ignore que el rostro no es una "desnudez", no más que las manos. Y no hablo de aquellos que, como Hassan Chalghoumi, el valiente imán de Drancy, están diciendo a sus fieles, alto y claro, que llevar ese velo integral es claramente antiislámico.

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Se oye decir: "¡Cuidado con mezclar las cosas! Cuidado, al focalizar la atención sobre el burka, con no alimentar una islamofobia que no espera otra cosa para desatarse y sería, a su vez, una forma disfrazada de racismo. Impedimos que ese racismo se infiltrara por la puerta grande del debate sobre la identidad nacional; ¿vamos a dejarlo volver por la ventana de la discusión sobre el burka?". Sofisma, una vez más. Pertinaz y absurdo sofisma. Pues una cosa no tiene nada que ver con la otra. La islamofobia, y esto tampoco se repetirá bastante, no es, evidentemente, un racismo. Personalmente, no soy islamófobo. Me importa lo bastante lo espiritual y el diálogo entre espiritualidades como para ser hostil a una religión u otra. Pero, en cambio, el poder criticarlas libremente, el derecho a burlarse de sus dogmas o creencias, el derecho a la incredulidad, a la blasfemia, a la apostasía, son derechos conquistados a un precio demasiado alto como para que dejemos que una secta, unos terroristas del pensamiento, los anulen o los debiliten. De lo que se trata aquí es de Voltaire, no del burka. Es de las luces de ayer y de hoy, y de su herencia, no menos sagrada que la de los tres monoteísmos. Un paso atrás, uno solo, en este frente, constituiría una señal para todos los oscurantismos, para todos los fanatismos, para todas las verdaderas ideologías del odio y la violencia.

Finalmente, también se oye decir: "Pero ¿de qué estamos hablando, al fin y al cabo? ¿Cuántos casos hay? ¿Cuántos burkas? ¿Hay que armar tanto alboroto por unos cuantos miles -por no decir centenares- de burkas censados en el conjunto del territorio francés? ¿Merece la pena echar mano de semejante arsenal de reglamentos, hacer una ley?". Es el argumento más frecuente. Y, para algunos, el más convincente. Pero, en realidad, es tan especioso como los anteriores. Pues una de dos: o se trata sólo de un juego, de un integumento, de un disfraz y, entonces, en efecto, lo que procede es la tolerancia; o se trata de una ofensa contra las mujeres, de un atentado contra su dignidad, de un cuestionamiento frontal de una regla republicana fundamental -también pagada a un alto precio-: la de la igualdad de sexos, y entonces estamos hablando de un principio, y cuando se trata de principios, las cifras están fuera de lugar. ¿Alguien concibe que se cuestionasen las leyes de 1881 so pretexto de que los atentados contra la libertad de prensa son infrecuentes? ¿Y qué diríamos de alguien que, tras observar una disminución de los ataques racistas o antisemitas contra las personas, pensara en aligerar, o incluso en abolir, la legislación vigente sobre la materia? Si realmente el burka es lo que digo, si es ese insulto contra las mujeres y contra su lucha secular por la igualdad; si, por añadidura, es una injuria contra esas mujeres que, en el preciso momento en que escribo, desfilan a rostro descubierto en Irán contra un régimen de asesinos que tiene en el burka uno de sus símbolos; en resumen, si este símbolo significa que la humanidad se divide entre aquellos que tienen un cuerpo glorioso y dotado de un no menos glorioso rostro y aquellas cuyo cuerpo y cuyo rostro son ultrajes vivientes, escándalos, impurezas que nadie debería ver y que habría que ocultar o neutralizar, entonces, aunque hubiera una única mujer en Francia que se presentase enjaulada en el hospital o en el ayuntamiento, habría que liberarla.

Por todas estas razones de principios estoy a favor de una ley que no deje lugar a dudas y declare antirrepublicano portar el burka en los espacios públicos.

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machote catolico

Mensajepor machote catolico » Lun 22 Mar, 2010 7:22 pm


Agrede a su mujer por negarse a ir a misa


Un hombre ha sido detenido y puesto a disposición judicial tras romperle la nariz de un golpe a su esposa por no querer ir a la iglesia

EUROPA PRESS - Bilbao - 22/03/2010 17:48

Un hombre de 34 años fue detenido ayer en Bilbao acusado de agredir a su esposa tras negarse ésta a acudir a la iglesia, según informó hoy la Policía Municipal.

El arresto se produjo sobre las once horas de la mañana de ayer en una vivienda de la calle Ollerias Altas, después de que agentes que realizaban labores de Seguridad Ciudadana por Santutxu observaran la presencia de un grupo de personas que rodeaban a una joven de 29 años de edad y que trasladaba en sus brazos a su hija de cuatro meses.

La joven explicó a los agentes que había sido agredida por su marido en el interior de su vivienda tras negarse a desplazarse a la iglesia para escuchar misa. La mujer relató que llevaba casada diez años y las diferencias con su marido comenzaron a raíz del nacimiento de su bebé, lo que provocaba repetidas amenazas y agresiones.

La joven, que presentaba un golpe con hematoma en el pómulo derecho y también tenía afectado el tabique nasal, fue trasladada por una ambulancia junto a su bebé.

Los agentes se personaron en la vivienda del matrimonio y procederon a la detención del imputado, M.U., y su posterior puesta a disposición judicial.

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suecos

no solo de linces vive la iglesia... europea

Mensajepor suecos » Mar 30 Mar, 2010 5:08 am



Campaña de la iglesia sueca sobre la escasez de agua potable en el mundo

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Invitado

Mensajepor Invitado » Vie 02 Abr, 2010 9:39 pm


El cerebro creó la religión para evitar el estrés


La necesidad de reducir la tensión neuronal que genera la incertidumbre explica la persistencia del fenómeno religioso

MIGUEL ÁNGEL CRIADO - Madrid - 02/04/2010 16:16

Karl Marx se equivocaba cuando consideró a la religión como el opio del pueblo. En realidad, como está demostrando la neurociencia un siglo y medio después de que el filósofo alemán escribiera aquella sentencia, el destinatario de su poder analgésico es el cerebro.

Apoyados en la biología evolutiva, las últimas técnicas en neuroimagen y el análisis de residuos cerebrales, dos científicos estadounidenses explican en el libro God's Brain (El cerebro de Dios, ed. Prometheus Books ), publicado en EEUU a comienzos de marzo, cómo la experiencia religiosa libera una serie de neurotransmisores y hormonas que mitigan el estrés que sufre el cerebro ante los pequeños problemas de la vida diaria y las grandes preguntas que, desde siempre, se hace el ser humano.

"Sostenemos que el cerebro creó la religión y la idea de Dios", explica el antropólogo Lionel Tiger , profesor de la Universidad Rutger y coautor del libro. "Sospechamos que nuestros ancestros imaginaban cosas que les atemorizaban, así que, para reducir ese miedo, produjeron una idea de Dios y formalizaron las religiones", añade.

Desde mucho antes de la Ilustración, pensadores de todos los tiempos han cuestionado la sobrenaturalidad de la religión. Filósofos, librepensadores y científicos, en especial desde que se hicieron públicas las teorías de Darwin y los trabajos de Mendel sobre genética, han visto en la religión una creación humana destinada a hacer la vida en la Tierra algo más confortable. Pero no dejan de ser opiniones o teorías mejor o peor fundamentadas.

80% de creyentes


Algunos científicos, como el conocido biólogo Richard Dawkins, han acusado a los creyentes de autoengañarse o de tener sus capacidades mentales disminuidas. Con el 80% de la población mundial que se declara creyente de una de las 4.000 religiones que existen, según el libro, una explicación así deja poco margen al futuro de la especie humana. En realidad, según estos autores, el cerebro ha fabricado la religión en su propio beneficio. Y la llegada de la neurociencia y los experimentos con el cerebro han permitido conocer mejor cómo lo hace.

El neurólogo Michael McGuire , coautor del libro y profesor en la universidad californiana de UCLA, descubrió hace casi 30 años cómo estudiar el cerebro de los chimpancés por medio de los residuos de su actividad neuronal sin dañarles. Sus trabajos le permiten sostener que también tienen un sentido de lo que está bien y lo que está mal, es decir, la moral. "No es descabellado que los chimpancés tengan una idea de Dios, pero no tenemos evidencias", opina McGuire. Y no lo es porque ambas especies comparten una misma base biológica, posible origen de su moral.

Pero el impulso definitivo al estudio del cerebro lo han dado las distintas tecnologías de neuroimagen (resonancia magnética, tomografías, o magnetoencefalografía). En el repaso de los más recientes trabajos en este campo que hace el libro, se observa cómo la fe en Dios reduce los síntomas de la depresión y favorece el autocontrol mientras que la meditación mejora algunas capacidades mentales. Otro estudio también reveló que los creyentes viven más que los ateos o los agnósticos.

La causa hay que buscarla dentro del ser humano. A pesar de ser la especie más poderosa, es presa fácil del miedo y la incertidumbre. Esto genera estrés neuronal, deteriorando las dendritas y reduciendo la neuroplasticidad. Induce más de 100 cambios en el cerebro.

Según los autores, sólo la religión ofrece un bálsamo trinitario formado por la "socialización positiva, los rituales y una creencia, generalmente en la otra vida". La experiencia religiosa libera neurotransmisores como la serotonina la dopamina o la oxitocina, que dan paz al cerebro. Aunque los ateos y los agnósticos pueden combatir el estrés con actividades que recreen esta socialización, "siempre les quedará algo de dolor, a menos que crean en la otra vida", aseguran. Desde un punto de vista evolutivo, parece un suicidio no ser religioso.

La obsesión de las autoridades religiosas con el sexo


Antes de existir las religiones formales, los antiguos humanos compartían una serie de códigos sobre el sexo: la prohibición de practicarlo en público, sanción del adulterio, responsabilidad para con los hijos o establecimiento de una edad mínima para mantener relaciones sexuales, entre otras.

Pero, como dicen los autores en el libro, no es hasta la institucionalización de la religión, con su estructura, sus escritos sagrados y sus rituales, que los representantes de Dios no se inmiscuyeron en todo lo que tiene que ver con el sexo.

La razón es poderosa. "La preocupación de las autoridades religiosas con el sexo tendría que ver con el simple hecho de que la conducta sexual es, de entre todas las conductas humanas, la más difícil de controlar, aparte del comer, respirar o excretar", escriben los científicos en ‘God's Brain'.

También ofrecen una explicación al tradicional machismo religioso. El hecho de que la práctica totalidad de las religiones muestre un gran desvelo por la virginidad y el pudor femeninos, que no exigen por igual al hombre, sugiere, según los autores, que el afán de control no tiene tanto que ver con la moralidad y el embargo del placer, sino con el control de la reproducción para fines sociales y religiosos.

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J Melero

Mensajepor J Melero » Dom 11 Abr, 2010 3:17 pm

Con ocasión del uno de abril, un cura, Julián Melero, ha profanado la eucaristía proclamando que “hemos venido a celebrar el 71 aniversario del triunfo sobre los enemigos de Dios.

La corrupción es el tema de los medios, las tertulias, las reuniones del momento. Corrupción referida a dinero, sólo a dinero. Me resulta un empeño raquítico, estéril, hipócrita. Porque existe una corrupción que va mucho más allá de las cuentas corrientes de Matas, Bárcenas, Bigotes o Correa.

Con ocasión del uno de abril, un cura, Julián Melero, ha profanado la eucaristía proclamando que “hemos venido a celebrar el 71 aniversario del triunfo sobre los enemigos de Dios. Como sacerdote, les invito a celebrar esta acción de gracias por la vuelta hace 71 años de los derechos de Dios a nuestra patria” Recordemos los mártires evocando 1.937 como el memento en que en “la zona nacional liberada durante la contienda se iba produciendo la derrota de los enemigos del cristianismo. Eso sí es memoria histórica de la buena”

Rouco Varela calla. Martínez Camino, excomulgador oficial, calla. La Conferencia Episcopal española calla. La Curia romana calla. Nadie condena a este corruptor mental, a este inquisidor, a este colaborador entusiasta de la matanza franquista, a este incitador necesario de una guerra civil que aplastó a media España, y sigue pisoteando a los muertos, merecidamente muertos, por la sacrosanta causa de Dios. Dios convertido en tiro de gracia para su mayor gloria, compartida con su hijo predilecto Francisco Franco.

Y esto en nombre de los “derechos de Dios” “Esto sí que es memoria histórica de la buena” ¿No es más bien aberrante corrupción? ¿No es prevaricación evangélica? Condenemos al Juez Garzón mientras respetamos a un cura que azuza los instintos matones de los vivos. ¿Cómo hay que calificar el silencio cómplice de la Jerarquía con respecto al cura Melero? Cuarenta años de connivencia hacen costumbre y su ruptura crea añoranzas. Pero no se concibe, evangélicamente hablando, una Iglesia que no condena a sacerdotes que promueven odios antifraternales, que ensalzan la muerte como herramienta de glorificación divina, mientras se condena a teólogos de liberación, se subestima a la mujer y se obsesionan fabricando infiernos para amores homosexuales. La extraordinaria placidez en que vivía Mayor Oreja con Franco no puede ser nunca el mensaje de libertad viva y creadora de Jesús de Nazaret. Franco aguanta hoy un palio de granito que la historia se encarga de hundir en el tiempo.

La afloración de corrupción de menores (por otra parte sobradamente conocida) “es una campaña contra el Papa y hay que encajarla como un “chismorreo” al que no se le debe dar otra categoría” dice el Cardenal Somalo. “El laicismo actual no es más que una forma más civilizada y refinada de la vieja persecución religiosa que alcanzó su más salvaje expresión en la España del Frente Popular, pero que se extendió por media Europa durante decenios” Lo dice GEES inspirado por Aznar-profeta-de-cristianismos-trasnochados. El islamismo y el progresismo “erosionan la imagen de la Iglesia y le arrebatan espacios públicos” Es la visión estrábica de los que confunden cristianismo y cristiandad no distinguiendo a Cristo de Constantino.

La Iglesia padece históricamente un complejo de persecución que lo resuelve mediante un complejo de superioridad. Para ella sólo existen sus mártires con un desprecio absoluto para los simplemente muertos. Sobre esos miles y miles de muertos se levantan los derechos de Dios. Lo dice el cura Melero mientras asienten los Obispos con un silencio obsceno.

FAES, GEES, Episcopado necrofágicos. La resurrección la lleva a hombros la arboleda con primaveras en la sangre


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http://www.kaosenlared.net/noticia/los-derechos-de-dios

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inquisidor

Mensajepor inquisidor » Mié 14 Abr, 2010 12:22 am


Un documental recupera una entrevista en la que el Pontífice se congratula de ser un "Gran Inquisidor"


Benedicto XVI: "La Inquisición fue un gran progreso"


ELPLURAL.COM

“La Inquisición fue un gran progreso”. Son palabras del actual Papa Benedicto XVI quien, no en vano, dirigió la Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera de la Santa Inquisición, desde 1981 hasta 2005. En una entrevista recuperada por History Channel, una cadena especializada en la divulgación de temas históricos, el cardenal Joseph Ratzinger, como se conocía al Pontífice hasta 2005, se congratula de ser definido como el “Gran Inquisidor”, “una definición histórica” para una época que entendió “el concepto de Justicia”. “Seguimos el camino de la continuidad, pero intentamos aplicar los métodos de aquella época”, apunta el jefe de la Iglesia quien, sin embargo, parece menos complacido con el que fue su apodo durante años, “Cardenal Panzer”. El documental, traducido en parte por el blog Mi vida como microbio, está causando furor en la red.


Documental de History Channel: Benedetto XVI


Circula en la red un documental de la cadena especializada en temas históricos, History Channel, sobre el Papa Benedicto XVI, elevado a máxima autoridad del catolicismo el 19 de abril de 2005.

Documental

El audiovisual, disponible en Youtube en italiano y en cinco partes, ha sido traducido en parte por el blog Mi vida como microbio, que ha recuperado una polémica y poco difundida entrevista del Pontífice. En la misma, el cardenal Ratzinger habla de sus dos sobrenombres, “Cardenal Panzer” y “Gran Inquisidor”. Es evidente que el primer apelativo, que se refiere a un tanque de guerra alemán, no le hace gracia al pontífice, que fue obligado a alistarse en las juventudes hitlerianas y asignado a una unidad antiaérea en Munich al estallar la Segunda Guerra Mundial.

“Cardenal Panzer”
“Cardenal Panzer es una expresión usada por personas que tienen una cierta imagen de los alemanes. Yo soy alemán y he tomado ciertas decisiones, de ahí que me digan que soy un ‘cardenal panzer”, explica sin profundizar. Es de rigor aclarar que, además de por su nacionalidad y por su participación en la Segunda Guerra Mundial, obligada por otra parte, a Ratzinger se le denominaba Cardenal Panzer por su tendencia conservadora. En sus 24 años frente a la Doctrina de la Fe, el ahora Pontífice se pronunció contra la homosexualidad, la anticoncepción, el aborto y un largo etcétera. Así las cosas, la primavera de 2005 en la que Ratzinger ascendió a Papa la prensa se refirió a él como el “Rottweiler de Dios”, “el reforzador” del Dogma o “el guerrero”, tal y como consta en un resumen de prensa internacional de Reuters difundido por 20 Minutos.

“Gran Inquisidor”
En la entrevista de History Channel, Ratzinger también habla de su segundo apelativo, “Gran Inquisidor”, aunque en este caso lo hace con orgullo y mención incluida a la Historia. Su opinión es clara: “Gran Inquisidor’, en cambio –por oposición a Cardenal Panzer, es una definición histórica. Seguimos el camino de la continuidad, pero intentamos aplicar los métodos de aquella época. Siendo criticable a la luz de nuestro concepto de justicia, la Inquisición fue un progreso porque desde entonces nadie podía ser condenado sin una investigación. En aquella época, en definitiva, se tenía presente el concepto de Justicia”, concluye.

Visto en el Blog Mi vida como microbio

http://www.youtube.com/watch?v=ajd-TM2AFZ8


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Obse
Regadera
Regadera
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Mensajepor Obse » Mié 14 Abr, 2010 12:44 am

Esto es lo que suele llamarse sacar de contexto una declaración pero vieniendo del diario de Dapena, porque da pena leer el yang de La Gaceta, no me extraña nada.

Solo hay que ver el vídeo para darse cuenta de la manipulación de la noticia, hablamos del Medioevo ¿cómo coño creeis que funcionaba el brazo seglar?. Ratzinger destaca que a partir de ese momento, al menos, había un proceso donde el reo podía defenderse.
El que corra menos que yo que se dé por jodido...

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Mensajepor Invitado » Mié 14 Abr, 2010 12:46 am

Ratzinger destaca que a partir de ese momento al menos habia un proceso donde el reo podia defenderse.

:shock: ¿que fumas?

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La Obse

Mensajepor La Obse » Mié 14 Abr, 2010 12:53 am

Has visto el vídeo o se pone porque decora?

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Mensajepor Invitado » Mié 14 Abr, 2010 1:43 am

Gays malos

Ya está, ya salieron los gays a desfilar, mucho estaban tardando. El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, ha asegurado que los casos de pedofilia destapados en el seno de la Iglesia no tienen que ver con el celibato sino con la homosexualidad. Sí, la pederastia, la crisis económica y que las cabras no den leche, de todo eso tienen la culpa los homosexuales. En una cosa coincido con Bertone, el celibato no tiene nada que ver con la pederastia, (recordemos que celibato no es castidad, ¡que se lo digan a ellos!) sino que aquella tiene que ver con la enfermiza relación de la iglesia con el sexo (y con las mujeres). Están enfermos de represión, tabúes, prejuicios, culpas e hipocresía.

Pero da igual, la verdad es que a la iglesia no la van a hundir los escándalos, sino que se asfixiará sola, por falta de personal. Si los legionarios de Cristo después de admitir que su fundador era un pedófilo, que además tuvo varias mujeres y varios hijos, que repartía sobres con dinero como si de El Bigotes se tratase a altos cargos del Vaticano que los cogían encantados como si fuesen concejales del PP, si después de todo eso, la gente sigue creyendo que ese Maciel era un santo y que la iglesia es una “organización perfecta”, entonces está claro que la fe es irracional y que la condición humana es así. Hay gente que cree que descendemos de marcianos, que Jesucristo era un extraterrestre, que en el Palacio de Linares se oyen voces, que podemos hablar con nuestra abuela muerta, que los Tauro somos cabezotas o que el Papa es infalible, qué le vamos a hacer. Y tan imposible es demostrar que no hay voces ni abuelas que vuelvan de la tumba como que el Papa es un viejo malvado.

De organización a organización: me gustaría recordar aquí, sólo por dejar constancia, que en el mundo hay cientos, miles, de organizaciones de gays y lesbianas que agrupan a cientos de miles de personas. Recordemos que hay más militantes gays que curas, por ejemplo. Recordemos también que entre las organizaciones de gays y lesbianas las hay de todo tipo y con todo tipo de gente, que las hay que son ilegales por culpa de sus gobiernos y las que hay legales, que las hay perseguidas y otras que son en cambio apoyadas, que las hay ricas y pobres, de países desarrollados y subdesarrollados…Pero que en ellas no se descubren nunca casos de pederastia.

No quiero ni imaginar lo que hubiera sido de nosotros si un día un menor se hubiera colado en una organización y hubiera tenido relaciones con un adulto, uno solo. Y aunque el menor no fuese tan menor y las relaciones hubiesen sido consentidas y deseadas, el mundo se nos hubiera caído encima, literalmente. Y no será porque no tratemos con menores; porque tenemos vidas normales que incluyen hijos e hijas, y tenemos también una gran actividad en los colegios ya que ese es uno de nuestros intereses: damos decenas de charlas, conferencias y cursos al año en muchos colegios que nos lo solicitan, algunos religiosos por cierto. Pero no, mira por donde; parece ser que a los activistas gays, conscientes de su deseo, de sus necesidades y de sus derechos, decididos a no permitir que nadie les arruine la vida, derrotada la culpa y el malestar provocado, fundamentalmente, por la iglesia, parece ser digo, que no les da por los niños. Lo que me extraña es que el PP todavía no haya acusado a Bibiana Aído de fomentar la pederastia, todo se andará.

Beatriz Gimeno es escritora y ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales

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Mensajepor Invitado » Jue 15 Abr, 2010 11:41 am

Carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo

HANS KÜNG 15/04/2010

El teólogo Hans Küng juzga el pontificado de Benedicto XVI como el de las oportunidades perdidas. En el quinto aniversario de su llegada al Vaticano, pide al clero que reaccione ante la crisis de la Iglesia, agudizada por los abusos a menores

Estimados obispos,


Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, y yo fuimos entre 1962 1965 los dos teólogos más jóvenes del concilio. Ahora, ambos somos los más ancianos y los únicos que siguen plenamente en activo. Yo siempre he entendido también mi labor teológica como un servicio a la Iglesia. Por eso, preocupado por esta nuestra Iglesia, sumida en la crisis de confianza más profunda desde la Reforma, os dirijo una carta abierta en el quinto aniversario del acceso al pontificado de Benedicto XVI. No tengo otra posibilidad de llegar a vosotros.

Aprecié mucho que el papa Benedicto, al poco de su elección, me invitara a mí, su crítico, a una conversación de cuatro horas, que discurrió amistosamente. En aquel momento, eso me hizo concebir la esperanza de que Joseph Ratzinger, mi antiguo colega en la Universidad de Tubinga, encontrara a pesar de todo el camino hacia una mayor renovación de la Iglesia y el entendimiento ecuménico en el espíritu del Concilio Vaticano II.

Mis esperanzas, y las de tantos católicos y católicas comprometidos, desgraciadamente no se han cumplido, cosa que he hecho saber al papa Benedicto de diversas formas en nuestra correspondencia. Sin duda, ha cumplido concienzudamente sus cotidianas obligaciones papales y nos ha obsequiado con tres útiles encíclicas sobre la fe, la esperanza y el amor. Pero en lo tocante a los grandes desafíos de nuestro tiempo, su pontificado se presenta cada vez más como el de las oportunidades desperdiciadas, no como el de las ocasiones aprovechadas:

- Se ha desperdiciado la oportunidad de un entendimiento perdurable con los judíos: el Papa reintroduce la plegaria preconciliar en la que se pide por la iluminación de los judíos y readmite en la Iglesia a obispos cismáticos notoriamente antisemitas, impulsa la beatificación de Pío XII y sólo se toma en serio al judaísmo como raíz histórica del cristianismo, no como una comunidad de fe que perdura y que tiene un camino propio hacia la salvación. Los judíos de todo el mundo se han indignado con el predicador pontificio en la liturgia papal del Viernes Santo, en la que comparó las críticas al Papa con la persecución antisemita.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de un diálogo en confianza con los musulmanes; es sintomático el discurso de Benedicto en Ratisbona, en el que, mal aconsejado, caricaturizó al islam como la religión de la violencia y la inhumanidad, atrayéndose así la duradera desconfianza de los musulmanes.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de la reconciliación con los pueblos nativos colonizados de Latinoamérica: el Papa afirma con toda seriedad que estos "anhelaban" la religión de sus conquistadores europeos.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de ayudar a los pueblos africanos en la lucha contra la superpoblación, aprobando los métodos anticonceptivos, y en la lucha contra el sida, admitiendo el uso de preservativos.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de concluir la paz con las ciencias modernas: reconociendo inequívocamente la teoría de la evolución y aprobando de forma diferenciada nuevos ámbitos de investigación, como el de las células madre.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de que también el Vaticano haga, finalmente, del espíritu del Concilio Vaticano II la brújula de la Iglesia católica, impulsando sus reformas.

Este último punto, estimados obispos, es especialmente grave. Una y otra vez, este Papa relativiza los textos conciliares y los interpreta de forma retrógrada contra el espíritu de los padres del concilio. Incluso se sitúa expresamente contra el concilio ecuménico, que según el derecho canónico representa la autoridad suprema de la Iglesia católica:

- Ha readmitido sin condiciones en la Iglesia a los obispos de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, ordenados ilegalmente fuera de la Iglesia católica y que rechazan el concilio en aspectos centrales.

- Apoya con todos los medios la misa medieval tridentina y él mismo celebra ocasionalmente la eucaristía en latín y de espaldas a los fieles.

- No lleva a efecto el entendimiento con la Iglesia anglicana, firmado en documentos ecuménicos oficiales (ARCIC), sino que intenta atraer a la Iglesia católico-romana a sacerdotes anglicanos casados renunciando a aplicarles el voto de celibato.

- Ha reforzado los poderes eclesiales contrarios al concilio con el nombramiento de altos cargos anticonciliares (en la Secretaría de Estado y en la Congregación para la Liturgia, entre otros) y obispos reaccionarios en todo el mundo.

El Papa Benedicto XVI parece alejarse cada vez más de la gran mayoría del pueblo de la Iglesia, que de todas formas se ocupa cada vez menos de Roma y que, en el mejor de los casos, aún se identifica con su parroquia y sus obispos locales.

Sé que algunos de vosotros padecéis por el hecho de que el Papa se vea plenamente respaldado por la curia romana en su política anticonciliar. Esta intenta sofocar la crítica en el episcopado y en la Iglesia y desacreditar por todos los medios a los críticos. Con una renovada exhibición de pompa barroca y manifestaciones efectistas cara a los medios de comunicación, Roma trata de exhibir una Iglesia fuerte con un "representante de Cristo" absolutista, que reúne en su mano los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Sin embargo, la política de restauración de Benedicto ha fracasado. Todas sus apariciones públicas, viajes y documentos no son capaces de modificar en el sentido de la doctrina romana la postura de la mayoría de los católicos en cuestiones controvertidas, especialmente en materia de moral sexual. Ni siquiera los encuentros papales con la juventud, a los que asisten sobre todo agrupaciones conservadoras carismáticas, pueden frenar los abandonos de la Iglesia ni despertar más vocaciones sacerdotales.

Precisamente vosotros, como obispos, lo lamentaréis en lo más profundo: desde el concilio, decenas de miles de obispos han abandonado su vocación, sobre todo debido a la ley del celibato. La renovación sacerdotal, aunque también la de miembros de las órdenes, de hermanas y hermanos laicos, ha caído tanto cuantitativa como cualitativamente. La resignación y la frustración se extienden en el clero, precisamente entre los miembros más activos de la Iglesia. Muchos se sienten abandonados en sus necesidades y sufren por la Iglesia. Puede que ese sea el caso en muchas de vuestras diócesis: cada vez más iglesias, seminarios y parroquias vacíos. En algunos países, debido a la carencia de sacerdotes, se finge una reforma eclesial y las parroquias se refunden, a menudo en contra de su voluntad, constituyendo gigantescas "unidades pastorales" en las que los escasos sacerdotes están completamente desbordados.

Y ahora, a las muchas tendencias de crisis todavía se añaden escándalos que claman al cielo: sobre todo el abuso de miles de niños y jóvenes por clérigos -en Estados Unidos, Irlanda, Alemania y otros países- ligado todo ello a una crisis de liderazgo y confianza sin precedentes. No puede silenciarse que el sistema de ocultamiento puesto en vigor en todo el mundo ante los delitos sexuales de los clérigos fue dirigido por la Congregación para la Fe romana del cardenal Ratzinger (1981-2005), en la que ya bajo Juan Pablo II se recopilaron los casos bajo el más estricto secreto. Todavía el 18 de mayo de 2001, Ratzinger enviaba un escrito solemne sobre los delitos más graves (Epistula de delitos gravioribus) a todos los obispos. En ella, los casos de abusos se situaban bajo el secretum pontificium, cuya vulneración puede atraer severas penas canónicas. Con razón, pues, son muchos los que exigen al entonces prefecto y ahora Papa un mea culpa personal. Sin embargo, en Semana Santa ha perdido la ocasión de hacerlo. En vez de ello, el Domingo de Ramos movió al decano del colegio cardenalicio a levantar urbi et orbe testimonio de su inocencia.

Las consecuencias de todos estos escándalos para la reputación de la Iglesia católica son devastadoras. Esto es algo que también confirman ya dignatarios de alto rango. Innumerables curas y educadores de jóvenes sin tacha y sumamente comprometidos padecen bajo una sospecha general. Vosotros, estimados obispos, debéis plantearos la pregunta de cómo habrán de ser en el futuro las cosas en nuestra Iglesia y en vuestras diócesis. Sin embargo, no querría bosquejaros un programa de reforma; eso ya lo he hecho en repetidas ocasiones, antes y después del concilio. Sólo querría plantearos seis propuestas que, es mi convicción, serán respaldadas por millones de católicos que carecen de voz.

1. No callar: en vista de tantas y tan graves irregularidades, el silencio os hace cómplices. Allí donde consideréis que determinadas leyes, disposiciones y medidas son contraproducentes, deberíais, por el contrario, expresarlo con la mayor franqueza. ¡No enviéis a Roma declaraciones de sumisión, sino demandas de reforma!

2. Acometer reformas: en la Iglesia y en el episcopado son muchos los que se quejan de Roma, sin que ellos mismos hagan algo. Pero hoy, cuando en una diócesis o parroquia no se acude a misa, la labor pastoral es ineficaz, la apertura a las necesidades del mundo limitada, o la cooperación mínima, la culpa no puede descargarse sin más sobre Roma. Obispo, sacerdote o laico, todos y cada uno han de hacer algo para la renovación de la Iglesia en su ámbito vital, sea mayor o menor. Muchas grandes cosas en las parroquias y en la Iglesia entera se han puesto en marcha gracias a la iniciativa de individuos o de grupos pequeños. Como obispos, debéis apoyar y alentar tales iniciativas y atender, ahora mismo, las quejas justificadas de los fieles.

3. Actuar colegiadamente: tras un vivo debate y contra la sostenida oposición de la curia, el concilio decretó la colegialidad del Papa y los obispos en el sentido de los Hechos de los Apóstoles, donde Pedro tampoco actuaba sin el colegio apostólico. Sin embargo, en la época posconciliar los papas y la curia han ignorado esta decisión central del concilio. Desde que el papa Pablo VI, ya a los dos años del concilio, publicara una encíclica para la defensa de la discutida ley del celibato, volvió a ejercerse la doctrina y la política papal al antiguo estilo, no colegiado. Incluso hasta en la liturgia se presenta el Papa como autócrata, frente al que los obispos, de los que gusta rodearse, aparecen como comparsas sin voz ni voto. Por tanto, no deberíais, estimados obispos, actuar solo como individuos, sino en comunidad con los demás obispos, con los sacerdotes y con el pueblo de la Iglesia, hombres y mujeres.

4. La obediencia ilimitada sólo se debe a Dios: todos vosotros, en la solemne consagración episcopal, habéis prestado ante el Papa un voto de obediencia ilimitada. Pero sabéis igualmente que jamás se debe obediencia ilimitada a una autoridad humana, solo a Dios. Por tanto, vuestro voto no os impide decir la verdad sobre la actual crisis de la Iglesia, de vuestra diócesis y de vuestros países. ¡Siguiendo en todo el ejemplo del apóstol Pablo, que se enfrentó a Pedro y tuvo que "decirle en la cara que actuaba de forma condenable" (Gal 2, 11)! Una presión sobre las autoridades romanas en el espíritu de la hermandad cristiana puede ser legítima cuando estas no concuerden con el espíritu del Evangelio y su mensaje. La utilización del lenguaje vernáculo en la liturgia, la modificación de las disposiciones sobre los matrimonios mixtos, la afirmación de la tolerancia, la democracia, los derechos humanos, el entendimiento ecuménico y tantas otras cosas sólo se han alcanzado por la tenaz presión desde abajo.

5. Aspirar a soluciones regionales: es frecuente que el Vaticano haga oídos sordos a demandas justificadas del episcopado, de los sacerdotes y de los laicos. Con tanta mayor razón se debe aspirar a conseguir de forma inteligente soluciones regionales. Un problema especialmente espinoso, como sabéis, es la ley del celibato, proveniente de la Edad Media y que se está cuestionando con razón en todo el mundo precisamente en el contexto de los escándalos por abusos sexuales. Una modificación en contra de la voluntad de Roma parece prácticamente imposible. Sin embargo, esto no nos condena a la pasividad: un sacerdote que tras madura reflexión piense en casarse no tiene que renunciar automáticamente a su estado si el obispo y la comunidad le apoyan. Algunas conferencias episcopales podrían proceder con una solución regional, aunque sería mejor aspirar a una solución para la Iglesia en su conjunto. Por tanto:

6. Exigir un concilio: así como se requirió un concilio ecuménico para la realización de la reforma litúrgica, la libertad de religión, el ecumenismo y el diálogo interreligioso, lo mismo ocurre en cuanto a solucionar el problema de la reforma, que ha irrumpido ahora de forma dramática. El concilio reformista de Constanza en el siglo previo a la Reforma acordó la celebración de concilios cada cinco años, disposición que, sin embargo, burló la curia romana. Sin duda, esta hará ahora cuanto pueda para impedir un concilio del que debe temer una limitación de su poder. En todos vosotros está la responsabilidad de imponer un concilio o al menos un sínodo episcopal representativo.

La apelación que os dirijo en vista de esta Iglesia en crisis, estimados obispos, es que pongáis en la balanza la autoridad episcopal, revalorizada por el concilio. En esta situación de necesidad, los ojos del mundo están puestos en vosotros. Innúmeras personas han perdido la confianza en la Iglesia católica. Para recuperarla sólo valdrá abordar de forma franca y honrada los problemas y las reformas consecuentes. Os pido, con todo el respeto, que contribuyáis con lo que os corresponda, cuando sea posible en cooperación con el resto de los obispos; pero, si es necesario, también en solitario, con "valentía" apostólica (Hechos 4, 29-31). Dad a vuestros fieles signos de esperanza y aliento y a nuestra iglesia una perspectiva.

Os saluda, en la comunión de la fe cristiana, Hans Küng.

Traducción: Jesús Alborés Rey

Hans Küng es catedrático emérito de Teología Ecuménica en la Universidad de Tubinga (Alemania) y presidente de Global Ethic.




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