Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Vie 09 Oct, 2020 10:10 pm


La reina Letizia retratada en declaraciones de Corinna Larsen

Corinna Larsen asegura que conoció a la reina Letizia cuando era princesa de Asturias en 2007 en los premios Laureus, donde coincidió con el rey Juan Carlos y la familia real, entre ellos Felipe VI con Letizia, Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina

Avatar de Usuario
Invitado

Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Sab 10 Oct, 2020 1:54 am

Imagen

Según Corinna, Franco no solo fue un robaniños sino también...

EMILIA LANDALUCE


Corinna la está liando bastante con sus entrevistas. Ahora resulta que Franco no solo era un robaniños sino que además también era un frustrador de amores. ¿Y quién era su gran víctima?Juan Carlos de Borbón, que fue obligado a contraer matrimonio con la princesa Sofía de Grecia. En España -se equivoca Corinna al hablar mal de la Reina Sofía- siempre se compadece a la legítima como prueba el apoyo masivo de los españoles a Paloma Cuevas en el episodio de Ponce con Ana Soria.

Una de las cosas que deben de joder al independentista Mainat es haberse convertido en carne de picadillo de los programas del corazón y por ende, en el hazmerreír de todos los españoles que la pasada semana se regocijaron con la aparición de la rusa que llamaba a la puerta de Mainat en el Deluxe. Se cuentan muchas cosas. Que la presunta de Mainat estaba con un escort (lo de puto suena mal a algunos) y que organizaba orgías en la vivienda. Una de las peculiaridades de las cosas de género es la poca compasión que despierta la víctima si es hombre. En lugar de pensar que "pobre" señor, a merced de la ambición de su joven esposa sabedora de que en un previsible divorcio se quedaba sin un duro de la cuantiosa herencia. En fin... No entraremos en estas cosas de guerra cultural.

Lo dicho: justa o injustamente, Mainat y sus rusas (bueno, hay una tártara tarotista) han conseguido opacar el interés de los españoles por el otro tema relevante del verano. Lo de Ponce, como diría Sostres. Es la maldición del que se va con una jovencita. "Se va a reír de ti. ¿Qué vas a hacer con tanta vida entre tus brazos? Se va a reír de ti cuando después de amar... te pida amar de nuevo", cantaba Rocío Jurado. De momento Ana Soria no se ríe de Enrique Ponce. Otra cosa es lo que haga la mujer de Mainat que sigue investigada por presunto intento de homicidio.

Otro caso de los destrozos que pueden hacer las jóvenes en los zorros plateados es Corinna. Es gracioso. Un error de Getty en un pie de foto adelantó el futuro físico de Corinna (tornada en travelón pellejo) que esta semana ha confesado con Inda y Cerdán sus sospechas sobre la fortuna del Rey Juan Carlos que cifra en 2.000 millones. En 2011, una imagen de Getty tomada en la boda de Alberto de Mónaco y la nadadora Charlène Wittstock identificó a la entonces princesa como la vedette Mariluchi Mourreau, entonces más conocida en España que la entrañable amiga. Fue curioso que, dada la avidez de los medios por las anécdotas llamativas en semejante tedio social, nadie reparara en la presencia de la vedette francesa que en realidad era la "bella princesa que triunfaba en España".

La confusión con Mariluchi es bastante injusta, sobre todo porque la vedette es una mujer honrada. Por otro lado habría que recordar que se decía que la trama Gürtel, ese caso que propició la moción de censura de Mariano Rajoy, pagó 600 euros diarios (de 2005) a Mariluchi y a sus colegas Malena Gracia y Rosana Walls por interpretar Las Corsarias, una revista cuyo título poco tenía que ver con Mariluchi pero mucho con Corinna, que ha quedado demostrada como una hábil corsaria. Los detalles que en 2014 ofrecía Público: "En el proyecto tuvieron una implicación directa Álvaro Pérez, El Bigotes -sobrino político del actor Andrés Pajares- y Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP gallego, así como el propio Francisco Correa, que fue al estreno e invitó a un refrigerio al plantel artístico, según el relato del director de la obra. Lo hicieron a través de varias empresas de la red".

Pero volvamos a la corsaria antaño residente, manda narices, en el edificio Estoril de Mónaco. ¿Qué busca Corinna? Ya han leído ustedes en portada el afán de la entrañable (ahora es extrañable) amiga. Si descartamos el chantaje, podría ser la relevancia, malísima opción cuando se aspira a seguir comisionando o asesorando a Charlènne Wittstock. Al parecer hace tiempo ya no trabaja con la princesa monegasca. Tampoco se la ve mediando en otros negocios. La discreción es fundamental en este tipo de cometidos. La corsaria...

Avatar de Usuario
Invitado

Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Sab 10 Oct, 2020 2:14 am

Imagen

Nastassia Adkins, la hija de Corinna que fue del barco con los Fanjul al gimnasio de Nueva York

Intenta llevar una vida discreta alejada de su madre. En los años de relación con Don Juan Carlos, disfrutó de unas prácticas en Madrid, aunque no recibió regalos millonarios


Nastassia Adkins (28) nunca trató al Rey Juan Carlos como a un padre, ni se encariñó tanto con él como al parecer sí hizo su hermano Alexander, que es tan protagonista del caso Corinna como la propia ex princesa. Sin embargo, sí hubo un tiempo en el que la hija mayor de la ex amante, nacida de su primer matrimonio con el empresario británico Philip J. Adkins, contó con el favor del Rey Padre, aunque se futuro profesional está ahora muy alejado de su pasado de una niña rubia educada como una princesa.

Digna hija de su madre, Corinna se encargó de que su primogénita tuviera la mejor formación. Nastassia, que habla con fluidez español, inglés y alemán, realizó sus estudios escolares en la Academia Deerfield. Antes de comenzar la universidad, ya había hecho prácticas en Christie's y en Tencent Inc. Además, con 18 años, tal y como contó ABC, realizó otro periodo de beca en el Museo del Prado, donde pasó tres meses haciendo traducciones del inglés al español. De ahí, a la Universidad de Columbia, donde se licenció en Arte y Empresariales para realizar, finalmente, un máster en Comunicación y Relaciones públicas en la Universidad de Nueva York que terminó en 2019.


PASADO BORRADO

Con los contactos de su madre y ese currículum, Nastassia podría haber elegido qué vida vivir. Sin embargo, parece que escogió la de la discreción y el sueldo medio en lugar del destino de altos vuelos al que pudo optar. Tal y como ha sabido LOC, Nastassia reside en Nueva York, donde compagina su trabajo en la empresa de comunicación Sharp Think con otro en un gimnasio especializado en spinning. En su Linkedin, Nastassia ha borrado su paso por España y el Museo del Prado.

El presente de la primogénita de Corinna es bien distinto al de su hermano, que contó con un tratamiento casi fraternal del Rey Padre. Por su décimo cumpleaños, Don Juan Carlos le regaló el famoso safari por Botsuana en el que se cayó al suelo, se rompió la cadera y España descubrió la realidad de su vida. Además, Don Juan Carlos hizo una donación de 65 millones de euros para el ahora joven, según Corinna, porque no quería que estuviera desprotegido en el futuro.

Aunque con Nastassia tuvo menos trato, parece que Don Juan Carlos también intentó de introducirla en su círculo de amistades, tal y como contó Corinna a Villarejo en una conversación grabada por el ex policía y publicada por Okdiario. "Este verano lo que han hecho ha sido invitar a mi hija al barco de Fanjul con el Emérito", afirma Larsen en la cinta. Se refiere al verano de 2016 cuando, según sus palabras, la joven pasó una jornada en alta mar invitada por su madrina, que tiene relación con los Borbones, en Azúcar, el barco que Pepe Fanjul tiene amarrado en Los Hamptons, apenas a una hora y media del centro de Nueva York.

Corinna mantiene una relación fría con su primogénita, a la que según ella invitaron al barco para que Don Juan Carlos tuviera un acercamiento con la ex princesa. Según su versión, tras la jornada en alta mar, muchos se pusieron en contacto con ella para ver si se había reconciliado con Don Juan Carlos. En cualquier caso, las dádivas a Nastassia son menos generosas que las que recibió Alexander, el hijo mimado del Emérito, cuyo futuro no parece pasar por un gimnasio.

Avatar de Usuario
Invitado

Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Sab 10 Oct, 2020 2:22 am

Imagen

Corinna Larsen, una fabuladora a lo 'Corinnita la fantástica'

Tras varios lustros paseándose por el mundo como la princesa que en realidad no era, la ex amiga de Juan Carlos I trufa con medias verdades y mentiras el relato de su venganza.

EDUARDO ÁLVAREZ

Explican los psicólogos que la mitomanía es un trastorno del comportamiento de personas que mienten de forma compulsiva con el fin de lograr la aceptación de los demás. Resulta especialmente grave cuando uno acaba por creerse sus propias mentiras, incapaz de distinguir el polvo de la paja.

De medias verdades, que acaban siendo tan dañinas como las mentiras, parece que algo sabe Corinna Larsen, de nuevo en el candelabro como decía aquélla por su explosiva última entrevista.

Mucho hay de embuste en su biografía. La peligrosa ex amiga del Rey Juan Carlos nada tiene que envidiar a Antoñita la fantástica. Antes de convertirse en una celebridad tras hacerse pública su escandalosa relación con nuestro anterior Jefe del Estado, había disfrutado las mieles que le proporcionaba ir por el mundo con una etiqueta de princesa que no le correspondía.

Imagen
Corinna en la comitiva del Rey

Ahí empieza la gran fabulación, la extraordinaria capacidad para estirar una media verdad que era una media mentira o mentira entera. En el año 2000, Corinna Larsen -su apellido de soltera- se había casado en segundas nupcias con el príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein, perteneciente a una de las rancias dinastías del Sacro Imperio. A pesar de que la boda no contó con el consentimiento de los padres del novio, se da por bueno que Corinna fue elevada a la dignidad de princesa consorte.

Sin embargo, el tormentoso matrimonio duró menos que un azucarillo antes de disolverse y el divorcio de la empresaria y el aristócrata llegó en octubre de 2005. Desde ese mismo momento, dejó de ser princesa. Y perdió todo derecho a recibir el tratamiento de Su Alteza Serenísima (SAS). Pero se siguió paseando como si lo fuera, al menos hasta 2017, cuando LOC publicó que no tenía derecho a usar ni el título ni el tratamiento, algo de lo que se hicieron eco muchos medios internacionales. Desde junio de 2019 ni siquiera mantiene el apellido de casada Sayn-Wittgenstein-Sayn porque Casimir volvió a casarse, esta vez con la modelo Alana Bunte.

Dado que no era un personaje público, en sus documentos constaba tan aristocrático apellido y sus ocupaciones laborales siempre se movían en un terreno de máxima discreción y confidencialidad, pudo moverse muy bien y acceder a ambientes más que exclusivos en los que una princesa tenía medio camino andado sin que nadie se preocupara por indagar en si lo era o dejaba de serlo. No necesitaba Corinna presumir de sangre azul. Le bastaba con que los demás la saludaran y aceptaran como tal.

El castillo de naipes se derrumbó cuando salió a la luz el gran escándalo que había protagonizado junto a Don Juan Carlos y cuando se supo que dejarse tratar como Su Alteza Serenísima era como mínimo un engaño. Entonces, hasta en la Corte monegasca la repudiaron, pasando Alberto y Charlene de tenerla como su sombra a no volverse a dejar ver con ella nunca más.


DONACIÓN MILLONARIA

Claro que las penas con pan son menos penas. Y, como ahora sabemos, para entonces Corinna ya disponía al menos de los 65 millones de euros que, dice, le regaló como gesto de amor Don Juan Carlos.

Corinna Larsen está en el punto de mira de la Fiscalía suiza, que la investiga por posible blanqueo de capitales o delito fiscal. Nada dice de ello a pesar de la locuacidad que demuestra en sus últimas entrevistas. Pero sí dispara contra todo y contra todos, lo que le lleva a contar no pocas mentirijillas y a soltar disparates. Son tantos los cambios de versiones que viene ofreciendo desde su entrevista a ¡Hola! en 2013, cuando proclamaba su "profundo respeto por el Rey [Juan Carlos] y por el Príncipe Felipe" que es difícil no caer en contradicciones. Por cierto que soltaba maravillas de la Familia Real en la Biblia del corazón a pesar de que, según la película policiaca que ahora cuenta, acababa de ser sometida a gravísimas amenazas.

Se muestra Corinna como una mujer de tan gran corazón que también sostiene que, pese a la horrible operación de matones del CNI, con allanamientos de morada incluidos y amenazas de muerte a su propio hijo, todo para defender al ex Rey según su versión, no dudó en volver a recibir en la intimidad de su casa y de lo más amigable a Don Juan Carlos para hablar de los viejos tiempos y a saber de qué más. Todo muy coherente.

La Historia de España no es desde luego el punto fuerte de Corinna, aunque haya pasado tan largas temporadas aquí. Dice, por ejemplo, que "Juan Carlos tenía con Franco una relación de padre-hijo y que los valores transmitidos perviven". Es bien cierto que el entonces Príncipe estuvo tutelado por el dictador tras el acuerdo con Don Juan por el que pudo venir a estudiar a España. Y, con los años, sí se forjó una relación de respeto. Pero desde luego no fue paternofilial, entre otras razones por el carácter del Caudillo. Sobre los valores, debiera extenderse algo más Corinna si quiere hacerse entender. En lo político, Don Juan Carlos fue tachado de "traidor" por los franquistas al poco de llegar al Trono, porque todos sus pasos en la Transición se dirigieron a desmontar el tinglado de la Dictadura. A la ex princesa nuestra Constitución debe de parecerle de chichinabo y poco democrática. Y en cuanto a los valores de otra índole, la misma relación de Don Juan Carlos con ella, y con tantas otras mujeres, ya dice mucho de lo poco que ha influido personalmente en él el Dictador.

Otros disparates como asegurar que Franco orquestó la boda de Don Juan Carlos y Doña Sofía en 1962 confirman lo mucho que se gana a veces con la boca cerrada. Como si al Caudillo le hubiera hecho gracia aquel enlace. Incluso da por bueno el falso mito de que los Borbones pasaron "privaciones" durante el exilio, cuando está más que documentado que Don Juan y su familia pudieron vivir desahogadamente gracias, por ejemplo, a la herencia de la reina regente María Cristina.

Tira la piedra y esconde la mano también Corinna cuando da por buenas las desinformaciones de medios como The New York Times que en su día la pifiaron publicando que la fortuna de Don Juan Carlos rondaba los 2.300 millones de dólares. Desconocemos por desgracia los españoles cuánto dinero tiene el ex Rey. Pero lo que sí sabemos es que el prestigioso diario norteamericano se columpió cuando se hizo eco, en el típico corta y pega, de una noticia de Forbes que había hecho un cálculo de los dineros reales atribuyendo al Monarca la propiedad del Palacio Real y de todos los bienes de Patrimonio Nacional. Casi nada.

Es igualmente falso, como demuestran los hechos, que la Familia Real urdiera una trama para implicarla a ella en el caso Nóos con tal de defender a la Infanta Cristina. Si ella salió a relucir en el asunto fue gracias a la concienzuda investigación de la Fiscalía y de un juzgado de Palma, y a revelaciones también de medios de comunicación. Luego ya soltó perlas sobre ella el socio del ex duque, Diego Torres, de las que Corinna podría decir algo. Y, en fin, afirma cosas de otros temas como el carácter de Doña Letizia que invitan a pensar que tiene no poca inclinación a maquillar la realidad.

También dice verdades, claro. Lo malo es que filtradas a su estilo conforman un relato demasiado irreal. Ya lo dijo Machado:"¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad".

Avatar de Usuario
Invitado

Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Lun 26 Oct, 2020 1:53 am

Imagen

Mala mujer mala

Corinna no quiere que se la compare con Wallis Simpson o con Meghan Markle. Claro que no, qué más quisiera

Mariángel Alcázar

Dice Corinna, nacida Larsen, ascendida a princesa Zu Sayn-Wittgenstein , y fracasada aspirante a señora Borbón , que no hay derecho que la comparen con Wallis Simpson , la mujer que hizo perder el trono de Inglaterra a Eduardo VIII , o con Meghan Markle , la actriz que no supo interpretar el papel de duquesa de Sussex . Primera contradicción, pues defendiendo su papel de enamorada desinteresada, otorga a las otras dos mujeres el de arpías capaces de hacer de sus hombres unos peleles. No, nuestra Corinna, que lo es porque hay que ver como nos esta complicando la vida, es una dulce paloma que sólo buscaba el amor y se ha encontrado con una conspiración y 65 millones de euros en el bolsillo. Tiene razón cuando afirma que, por lo general, siempre se defiende a los hombres cuando, al lado de una mujer, cometen tonterías a quien acaba culpabilizándose de los desatinos.

No serían las responsables, pero si los detonantes. Eduardo VIII era un frívolo a quien le venía grande el puesto de rey y de buena se libraron los ingleses porque sus veleidades fascistoides les hubieran llevado al desastre o quien sabe si a toda Europa si, aliándose con Hitler hubiera cambiado el curso de la historia. Eligió casarse con Wallis Simpson cuando su primer ministro, Stanley Baldwin , le comunico ( lo explicó en sus Memorias), que el consejo de ministros no autorizaba su boda, así que él mismo. Porque eso es lo que hacen los jefes de gobierno en las monarquías parlamentarias velar porque los reyes, que lo son por herencia familiar, se sometan de algún modo a la soberanía popular.

Al joven príncipe Enrique nadie le impidió casarse con Meghan Markle , finalmente tenía que pasar una catástrofe que acabara con la vida de su padre, de su hermano y de sus tres sobrinos para que se le presentara la ocasión de llegar al trono. Quizá fue él quien le dijo a Meghan: ”Tranquila, actúas un ratito de princesa y luego, nos vamos” y es verdad, que ella hizo el papel pero no tuvo nada que ver en la espantada. En cualquier caso, tanto Wallis como Meghan tuvieron en su mano haber dejado a sus hombres cumplir con su deber. Tanto Eduardo como el biznieto de su hermano Jorge, disfrutaron hasta sus respectivas bodas de una vida de privilegios y si algo de democrático tiene el sistema monárquico es que los miembros de las familias reales se deben a la ciudadanía que les otorga una posición de privilegio. No se puede escapar, lo siento.

Y volvamos a Corinna. Claro que no se la puede comparar con Wallis y Meghan; éstas hicieron salir a sus hombres del círculo real pero también les acompañaron en su nuevo destino plebeyo, pero mi Cori pretendía entrar y con todos los honores, para convertir la Corona de España en su cortijo. Si de verdad estaba tan enamorada del rey Juan Carlos lo que debía haber hecho es haberle influido para dejar el trono y refugiarse juntos en una granja de ovejas de Nueva Zelanda. Una vida sencilla y anónima en la que seguir haciendo barbacoas.




Volver a “La Casa Real”