ABSOLUCION A MARTINEZ INGLES POR INJURIAS CONTRA LA CORONA

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Peste_Borbonica

Mensajepor Peste_Borbonica » Lun 22 Abr, 2013 10:43 pm

Odio, destrucción y muerte para los Borbones.

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Mensajepor Invitado » Mar 23 Abr, 2013 2:31 am



Pues sí, amigos ¿alguien sabe donde coño se mete el Borbón de medio pelo que el golpista Franco nos colocó a frotamiento duro y a título de rey en la Jefatura del Estado? ¿Alguien sabe donde está en estos momentos el monarca de huesos de titanio que hasta hace poco reinaba (aunque no gobernaba) en esta España de mendigos, desahuciados, cabreados, corruptos, militares sin graduación, antidisturbios de la señorita Pepis, políticos de cara de cemento, banqueros de chequera blindada, tesoreros de alto estánding, rubalcabas terminales y rajoys de mirada perdida? ¿Alguien sabe siquiera si vive realmente (a cuerpo de rey naturalmente) el tal borbónido o la lucecita de La Zarzuela que todavía nos alumbra a los españoles por las noches no es más que un smartphone de última generación, con secráfono incorporado y 32 gigas de memoria interna, que se pasa las horas conectado con jeques, emires, reyes y tiranos de toda ralea ubicados en las ardientes arenas de Medio Oriente para bajar como sea el paro nacional y de paso recolocar al presunto chorizo regio? Y en el caso de que viva ¿es que algún español a día de hoy podría jurar que el soberano/campechano/cazador permanece en su puesto de caza zarzuelero y no se ha ido, después de darle un soberbio corte de mangas a su fisioterapeuta de toda la vida, con alguna entrañable "fisiocorinnapeuta" germana de muy buen ver y seguramente mejor tocar?


Bueno amigos, dejémonos de coñas marineras porque aquí, bromas aparte que no tienen (o no deberían tener) ninguna gracia para el común de los mortales de este país (que somos todos menos Bárcenas y la Pantoja), estamos hablando nada más y nada menos que de la Jefatura del Estado español (a título de rey, naturalmente que si no, no tendría gracia) y de que en estos momentos lleva, prácticamente vacante, más de un año, con un rey a su frente que no puede cumplir, con un mínimo de rigor y operatividad, las obligaciones de tan alto cargo. Para el que fue elegido, no lo olvidemos, con un solo voto de entre los treinta y cinco millones de posibles electores españoles a 22 de noviembre de 1975, el nada respetable del dictador Franco. Aunque algunos historiadores malintencionados y sin credibilidad alguna sostienen que en realidad fueron diez o doce los que recibió, todos, desde luego, procedentes del entorno paradisíaco de El Pardo.


Este hombre/dios de La Zarzuela, inviolable e irresponsable (ante las leyes terrenales, obviamente, pues en la Iglesia católica hay muchas voces cualificadas que sostienen que el Sumo Hacedor está reuniendo material sensible para catapultarlo a los infiernos en cuanto llegue a sus dominios etéreos) lleva semanas y semanas desaparecido desde aquél ya lejano día en el que, después de enderezarle y atornillarle la columna vertebral un par de cirujanos cortesanos de la clínica madrileña de La Milagrosa, alguien nada cortesano (la policía lo sabe pero se lo calla) le puso un petardillo cerca de la habitación teniendo el pobre que salir de naja recitando a la prensa su ya famoso serial del taller y sus huesos serranos.


Y así, claro, la Jefatura del Estado (¿pero existe realmente dicha Institución?), de un Estado fallido como el español de hoy pero Estado al fin y al cabo por lo menos hasta que catalanes y vascos culminen sus respectivos procesos de transición, lleva meses sin funcionar, inoperativa, inhábil, con un titular que ni está ni se le espera. Con embajadores extranjeros haciendo cola para presentar sus credenciales a un fantasmal monarca que, antes por lo menos, los recibía con muletas, muecas de dolor y tropezando con todo lo que se le ponía por delante (excepto, claro, con su "asesora estratégica" señora o señorita Zu…) y ahora, sin embargo, no quiere ni oír hablar de enfundarse su terno castrense para, haciendo el payaso, recoger unos papeles que nadie se lee. Y, también, con viajes de Estado que hay que suspender porque a día de hoy "el señor de los anillos y de las pulseras" (por lo visto ha regalado unos cuantos y no digo a quien) es totalmente incapaz de trepar por la escalerilla del avión sin un alma caritativa (la de su amada esposa Sofía, por ejemplo) que lo coja en brazos. Y, también, con recepciones y actos protocolarios y de Estado que hay que suspender sine die porque al antiguo cazador paquidérmico regio, por su mala cabeza de antaño, los huesos se le han convertido en caca de la vaca…


Y sin embargo, amigos, la Constitución española es muy clara al respecto y proclama más o menos esto en su artículo 59.2: "Si el rey se inhabilitare para el ejercicio de su autoridad y la imposibilidad fuere reconocida por las Cortes Generales entrará inmediatamente a ejercer la Regencia el Príncipe heredero de la Corona, si fuere mayor de edad". Entonces ¿a qué esperan las Cortes Generales de nuestra amada España? Si lo que tenemos los españoles en la Jefatura del Estado es un pobre lisiado, un "carne de quirófano" con todos los respetos para todos aquellos que utilizan (utilizamos) a diario estos maravillosos centros rehabilitadores de nuestra salud, un hombre enfermo que no puede ya ni vestir decorosamente el uniforme de capitán general de las FAS (en sus últimas apariciones de tal guisa la vergüenza ajena ha invadido cuarteles y salas de banderas que hubieran preferido ver en su lugar a cualquier espadón caribeño lleno de medallas de hojalata pero con un aire un pelín más marcial), un humanoide con corona (dicho sea con los debidos respetos) al 70% de titanio que, efectivamente, como él dice hasta la saciedad, a partir de la última operación quirúrgica sufrida deberá cambiar las clínicas sanitarias privadas por talleres especializados en metales especiales, por ejemplo los militares que pasan revisión a los modernos carros de combate… algo habrá que hacer y pronto. Y si la Constitución contempla (que sí que contempla) semejante y muy peligrosa situación institucional, pues habrá que cumplir lo que determina semejante texto sagrado inhabilitando cuanto antes al actual monarca (que ni reina ni gobierna ni nada de nada pues este hombre si le quitas a la Corinna se queda en nada) y colocando en su lugar, de manera provisional, muy provisional y hasta que el pueblo español se pronuncie al respecto, al actual heredero revestido del nada honroso título de Regente.


No hay otra solución, amigos del antiGobierno Rajoy y del antiPSOE Rubalcaba, o sea todos los que siguen mandado o han mandado hasta ahora: Inhabilitación pronta del actual monarca, que está hecho unos zorros y ya no hay taller que le pueda pasar la ITV, dejando de lado una hipotética abdicación que no contemplan o por lo menos no ha sido desarrollada en nuestra leyes y que crearía más problemas que soluciones (los republicanos de este país, mayoría super absoluta a día de hoy, nunca, nunca ¡entérense de una vez los que todavía cortan el bacalao en este yermo ibérico! Aceptaremos una coronación automática del ciudadano Felipe Borbón), y yendo con urgencia a la celebración de un referéndum para que el pueblo español en su conjunto decida la futura forma del Estado español: Monarquía o República.


Esto o el caos. Porque no es la III República española la que pide paso en estos momentos (que también) sino la sensatez, la inteligencia y la historia de todo un pueblo. El hacerse el ciego o el tonto en una situación como ésta, como suele hacer el mentiroso Rajoy, nos puede llevar a todos a sufrimientos pasados. Aunque, evidentemente, iniciada ya la segunda década del siglo XXI, las circunstancias patrias no son evidentemente las mismas. Es verdad que nos debatimos en una grave crisis de todo orden, nadie lo duda, pero afortunadamente los nazismos y fascismos son residuales en Europa y el pueblo español ya no tiene miedo al Ejército franquista, que ya no existe, y en cambio sí sabe lo que quiere: Un país libre, moderno, verdaderamente democrático, solidario, donde haya trabajo y porvenir para sus hijos. Un país que jamás se lo podrá pedir al claudicante y corrupto régimen monárquico que agoniza al compás de su presente titular y sí al que en estos momentos anida en sus corazones: La República.

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Mensajepor Invitado » Dom 05 May, 2013 2:11 am

El coronel Mtnez. Inglés sale hablando en este programa.


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borbonicidio

Mensajepor borbonicidio » Lun 06 May, 2013 12:01 am

Mueran los Borbones!


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AL EXILIO LOS BORBONES

Mensajepor AL EXILIO LOS BORBONES » Lun 06 May, 2013 12:41 am

Y AL EXILIO,TODAS LAS POCAS MONARQUIAS QUE QUEDAN EN EL MUNDO. LA MUERTE,LES VENDRA CUANDO LA MARCARON SUS DESTINOS AL NACER,LO MISMO QUE A TI Y A MI.

AL EXILIO Y CON LO PUESTO.!!

Assia

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revienta

Mensajepor revienta » Sab 25 May, 2013 2:39 am

Juan Carlos de Borbón muerete de cancer de pulmón

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Mensajepor Invitado » Jue 13 Jun, 2013 5:03 am

Grande-Marlaska defiende que Martínez Inglés llamara "puteros y borrachos" a los borbones

Junto a otros tres magistrados de la Audiencia Nacional, discrepa de la condena al excoronel republicano por injurias al rey y cree que estaba amparado por la libertad de expresión


[imageleft]Imagen[/imageleft]Llamar "puteros, borrachos e idiotas" a los borbones no es delito de injurias al rey Juan Carlos, y está amparado por la libertad de expresión. Así lo afirma el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, y otros tres magistrados, en un voto particular a la sentencia que confirma la condena al excoronel Amaedo Martínez-Inglés, por un artículo publicado en un diario digital en el que criticó la actuación del monarca en el 'caso Urdangarin'.

El Pleno de la Sala, formada por 18 magistrados, desestima el recurso de Martínez Inglés y confirma la condena que, el pasado 14 de marzo, el juez Central de lo Penal impuso al excoronel por delito de injurias graves contra la Corona. La pena: el pago de una multa de 6.840 euros.

En su artículo, Martínez Inglés calificaba de "borrachos, puteros, idiotas, descerebrados, cabrones, ninfómanos, vagos y maleantes" a "la banda" de la que el rey es "el último representante". Es decir, él sostenía que hablaba de la dinastía borbónica.

Sin embargo, el Pleno de la Sala (por mayoría de 14 a 4 de sus magistrados) señala que sólo era una forma de estilo o recurso para lo que era un artículo sobre la persona del actual rey, al que se refería como "regio suegro del atlético Urdanga" o "rey sin par que crees provenir...cuando en realidad lo haces de la pérfida bocamanga del genocida Franco". También le llamaba "fratricida confeso en tu juventud", "supremo líder de la ya amortizada monarquía franquista del 18 de julio" y "rey franquista".

De todo ello, el Pleno, en sentencia de la que sido ponente el juez Alfonso Guevara, señala que el acto injurioso no fue a la estirpe del rey, sino a él "como persona y como quien constituye la más alta institución del Estado".

Los magistrados de la mayoría, citando jurisprudencia del TC, destaca que la crítica de una institución constitucional no está excluida del derecho a la libertad de expresión, pero lo que sí lo está es la utilización de términos absolutamente vejatorias o un pretendido derecho al insulto.

El Pleno entiende que Martínez Inglés atacó en su artículo el honor del rey, usando calificativos injuriosos, y también "a la Corona por él encarnada al incidir en el núcleo duro de su personalidad", siendo innecesario el uso de esas expresiones para ejercer la crítica histórica política.

Cuatro de los magistrados de la Sala Penal, en concreto su presidente, Grande-Marlaska, y Ramón Sáez Valcárcel, Guillermo Ruiz-Polanco y José Ricardo de Prada, discrepan de la mayoría del Pleno, y han escrito un voto particular conjunto que concluye que Martínez Inglés estaba amparado por el ejercicio de la libertad de expresión y que no cometió delito de injurias al rey.

Asimismo, destacan que el excoronel no llamó al rey ni putero ni borracho ni el resto de calificativos del artículo, sino que lo usó para adjketivar a miembros de la dinastía borbónica. "En ese ámbito de valoración histórica no hay privacidad, ni honor ni prestigio ni reputación". "Sólo ideas que se deben discutir en el plano de las ideas; y ello al margen de la opinión que nos merece el suelto periodístico y su estilo", señalan los jueces discrepantes.

Asimismo, recuerdan que el tipo aplicado es el delito de injurias al rey, no a la Corona, ya que "la Corona carece de honor". Y añaden que no puede aceptarse una mayor protección penal del honor de los miembros de la Casa Real respecto al resto de ciudadanos.

Recordando la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el voto particular señala que el espacio permisible de la crítica a un político o al Gobierno, aún la expresada de manera más acerba e hiriente, o incluso falsa si no hubiera mala fe, "es especialmente amplia".Y concluye: "Quien interviene en el debate público en general, como es el caso del cuestionamiento de la legitimidad del jefe del Estado y de la forma de gobierno, está autorizado a recurrir a ciertas dosis de exageración o provocación, incluso a mostrarse un poco inmoderado".

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Mensajepor Invitado » Lun 17 Jun, 2013 10:50 pm

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SUSPIROS DE EXPAÑA: El insulto como elemento docente en el país de ‘logses’, ‘loes’ y ‘lomces’

Javier González Méndez


La rigurosa, detallada y profunda descripción que hizo Amadeo Martínez Inglés, coronel retirado, historiador emergente, de la dinastía de los Borbones en España: “una banda de borrachos, puteros, idiotas, cabrones, ninfómanas, vagos y maleantes”, no se merecía una sentencia condenatoria de la Audiencia Nacional, sino talmente un doctorado cum laude de la Complutense. No se pueden explicar tres siglos y trece años de historia de España en menos palabras, con semejante capacidad de síntesis, con argumentos de tanto calado intelectual y tan sencillos de reproducir, al mismo tiempo, en “chuletas” para alumnos de esos que no progresan adecuadamente:

- Pregunta de historia, señores: ¿quiénes fueron los Borbones…?

- Una banda de…

¡Está chupao! Once palabras, alguna que otra coma y a casa con la seguridad de que la procelosa asignatura de Historia no te queda para septiembre. Para que luego nos vengan con LOGSES, LOES, LOMCES y gilipolleces de esas, oye.

La única forma de escalar hacia la cumbre del Informe PISA, ese pico del Everest que se le atraganta a la Educación española, es utilizar el infalible “método Martínez Inglés”, y no los farragosos “métodos Wert” y antecesores alquimistas de la política educativa, a ver si me entiendes, que durante décadas, entre dos siglos y dos siglas, han seguido al pie de la letra las instrucciones de Groucho Marx: “partiendo de la nada he conseguido las más altas cotas de miseria”.

A mí, porque no me dejan, sino añadiría mi “voto particular” a los votos particulares de Marlaska, de Prado, Sáez Valcárcel y Ruiz Polanco, esos cuatro del Apocalipsis que, a mis escasas luces, le han enmendado la plana a la Audiencia Nacional con retórica tópica y típica de papel periódico, o sea, del papel mojado por antonomasia en el panorama español. Ellos contemplan el insulto como herramienta básica para la libertad de expresión. ¡Qué desperdicio! Un servidor, en cambio, acaba de encontrarle otra utilidad para el devenir de mi pueblo y mi gente: el insulto como herramienta docente.

Podríamos dejarnos de pajas mentales jurídicas, mediáticas, monárquicas, republicanas y chorradas de esas y empezar a analizar la injuria generaliza como leguaje vehicular en la enseñanza, siguiendo el innovador “método Martínez Inglés”, naturalmente.

Ahora que por fin se ha llegado a un gran acuerdo para presentarnos ante Europa, podríamos aprovechar la inercia para alcanzar un consenso sobre la forma de presentarnos ante la historia: el insulto como proceso de síntesis para explicar quiénes y cómo son nuestros políticos, nuestros banqueros, nuestros periodistas, nuestros sindicalistas, nuestros empresarios, nuestros juristas, nuestros legisladores, nuestros poderes ejecutivos estatales y autonómicos, nuestros alcaldes y demás especies del Patrimonio Nacional, no me sigas tirando de la lengua.

Les sugeriría a ustedes el Diccionario Secreto de mi paisano Cela, pero se le quedó inconcluso al hombre. No va a quedar más remedio que echar mano de la excelencia popular para encontrar los calificativos más adecuados para cada una de las castas que hielan el corazón de los españolitos.

¿Aceptamos el insulto como animal de compañía democrático? Hombre, por una parte yo qué sé y por otra qué quieres que te diga.

La prueba del algodón sería empezar practicando esa nueva modalidad de libertad de expresión con los propios Marlaska y cía, tan públicos y notorios magistrados. Pero no sé yo si cuando la cosa fuese con ellos serían tan innovadores, tan transigentes con la ley y tan coherentes con el buen rollito.

Prueben ustedes si quieren. Yo, desde luego, prefiero esperar hasta ver qué pasa si alguien se atreviese a describir a los señores/ras de la toga y el voto particular, un suponer, como una banda de borrachos, puteros, idiotas, cabrones, ninfómanas, vagos y maleantes y demás calificativos sometidos al emergente imperio de la libertad de expresión.

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Mensajepor Invitado » Lun 17 Jun, 2013 10:58 pm

Borrachos y puteros

Jose Apezarena


La Audiencia Nacional ha condenado a Amadeo Martínez Inglés, coronel retirado, a pagar una multa de 6.480 euros por un delito de injurias graves a la Corona, como autor del artículo “¿Por qué te callas ahora?”, publicado en el diario digital Canarias-Semanal.

El ex coronel criticaba la actuación del rey en el caso Nóos y se refirió al monarca como “último representante en España de la banda de borrachos, puteros, idiotas, descerebrados, cabrones, ninfómanas, vagos y maleantes”.

Vistos los calificativos, de grueso calibre, utilizados, parece que la condena podría tener un sólido fundamento jurídico. Pues resulta que no. Al menos no para cuatro magistrados de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, José Ricardo de Prada, Ramón Sáez Valcárcel y Guillermo Ruiz Polanco, que han firmado un voto particular contra la sentencia.

Según esos magistrados, “no puede aceptarse una mayor protección penal del honor de los miembros de la Casa Real (…). Cuanto más arriba en la pirámide de poder, mayor sometimiento al control, al escrutinio y a la crítica pública”.

Sostienen que el artículo “estaba amparado por el ejercicio del derecho a la libre expresión”, y afirman que “la política en democracia significa un cuestionamiento permanente de la legitimidad de ejercicio de los poderes instituidos”.

Se apoyan en dos sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La del caso Colombani contra Francia (2002) estableció que “los delitos de injurias no pueden convertirse en un privilegio exorbitante que sustraiga al jefe del Estado de la crítica pública”. Y la del caso Otegi contra España (2011) sostuvo que la neutralidad y condición de árbitro del rey no le ponen “a resguardo de la crítica en tanto representante del Estado, especialmente frente a quienes cuestionan la forma monárquica”.

La conducta de Martínez, concluyen, “soporta una disidencia política, por lo que su sanción penal cuestiona la vigencia de derechos fundamentales como la libertad ideológica y la libertad de expresar opiniones”.

Quizá podría estar de acuerdo con algunos de los argumentos, en el sentido de que no tendría por qué haber ‘sobreprotección’, en que no existan ‘privilegios exorbitantes’, y que puedan ser objeto de críticas. Pero no me parece que ello permita llamar a alguien (tampoco al rey) miembro de una banda de “borrachos, puteros, idiotas, descerebrados, cabrones, ninfómanas, vagos y maleantes”. En fin, que una cosa es criticar y otra insultar. Digo yo.

Y, al mismo tiempo, ¡oh sorpresa!, el juzgado número 5 de Madrid ha condenado al periodista Carlos Dávila a indemnizar con 5.000 euros al juez Santiago Pedraz por un delito de injurias graves tras haberle llamado “cabrón” y asegurar que le “avergonzaba”, en el programa El Gato al Agua. Deberá pagar también una multa de 9.900 euros, además de las costas procesales, y divulgar a su costa el contenido de la sentencia en El Gato al Agua. Pedraz había solicitado una indemnización de 100.000 euros por daños morales.

El tribunal entiende que en este caso no se puede alegar el derecho de libertad de expresión, ya que tal derecho no ampara “frases y expresiones ultrajantes u ofensivas sin relación con las ideas u opiniones que se expongan”.

Y yo pregunto, ¿llamar borrachos, puteros, cabrones, etc. no son frases y expresiones ultrajantes?

Y una cuestión más: ¿a quien se está dando una ‘protección exorbitante’ es a los jueces?

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Mensajepor Invitado » Lun 17 Jun, 2013 11:03 pm

Anonymous escribió:Y yo pregunto, ¿llamar borrachos, puteros, cabrones, etc. no son frases y expresiones ultrajantes?


sí. describe la realidad de la dinastía borbona. El uso de eufemismos no cambia la realidad

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SENEQUITA

Mensajepor SENEQUITA » Lun 09 Sep, 2013 12:32 am

Coronel Martínez Inglés: "El actual monarca mató a su hermano siguiendo las órdenes directas de Franco"


ImagenEn el libro de próxima aparición, "La muerte de "El senequita" el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa al actual Jefe del Estado, Juan Carlos de Borbón "de haber presuntamente asesinado, en marzo de 1956...a su hermano menosr el infante Alfonso de Borbón".

En el libro de próxima aparición, "La muerte de "El senequita" el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa al actual Jefe del Estado, Juan Carlos de Borbón "de haber presuntamente asesinado, en marzo de 1956, siendo cadete del Ejército español con 18 años de edad y experto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles, a su hermano menor el infante D. Alfonso de Borbón". "Un presunto fratricidio - asegura el militar - que jamás fue investigado por instancia judicial alguna". Canarias Semanal pone ahora en manos de sus lectores un extenso avance de un libro que, con toda seguridad, no dejará indiferente a nadie.

"Para conocimiento de amigos, compañeros, medios de comunicación que publican mis trabajos - nos escribe el coronel e historiador Martinez Inglés - remito adjunto la portada, elSumario, la Introducción y el Epílogo de mi nuevo libro "La muerte de "El Senequita" (en referencia al hermano del actual rey de España, el infante D. Alfonso, muerto en trágicas circunstancias en 1956), escrito con el carácter de "dedicación exclusiva" durante los tres últimos meses después de recibir, a últimos de marzo, una precisa, inédita y sorprendente información procedente de testigos presenciales de tan dramático hecho histórico".

En el libro de proxima aparición, el militar español acusa al actual Jefe del Estado, Juan Carlos de Borbón "de haber presuntamente asesinado, en marzo de 1956, siendo cadete del Ejército español con 18 años de edad y experto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles, a su hermano menor el infante D. Alfonso de Borbón". "Un presunto fratricidio - puntualiza el militar - que jamás fue investigado por instancia judicial alguna y que al hilo de las investigaciones e informaciones que recoge el presente trabajo y que ya ha podido constatar el lector, podría verse afectado por claras y rotundas circunstancias agravantes que lo harían especialmente punible."

Según Martínez Inglés esta investigación aporta un giro de 180 grados a las versiones que sobre el tema conocíamos en el Estado español hasta el momento. La desaparición de Alfonso de Borbón "ha sido siempre tabú en este país, sobre lo que sin duda ha sido el secreto mejor guardado del franquismo y la posterior transición", dice el coronel.

"Ahora sabemos - precisa Martínez Inglés en su misiva a la redacción de este diario digital - que aquello nunca fue un mero accidente familiar y ni siquiera ocurrió en el sitio en el que nos habían dicho (Villa Giralda, Estoril) sino unperverso y sádico crimen de Estado ordenado por el mismísimo Franco,planificado por sus servicios secretos y, según los abundantes indicios racionales quue se desprenden de la información que facilita el presente libro, presuntamente ejecutado por Juan Carlos de Borbónsiguiendo las directrices del dictador".

    Imagen Para leer el avance del libro que nos envía el coronel Martínez Inglés pulse AQUÍ

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Assia
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Mensajepor Assia » Lun 09 Sep, 2013 9:20 pm

No se, no se, me cuesta trabajo creer lo que dice ese Sr. en su nuevo libro. Franco ya tenia decidido que Juan Carlos seria el heredero del franquismo y como Franco dijo a alguien:'' si el hijo (Juan Carlos) sale rana como su padre, nombrare a Alfonso de Borbon .'' Textualmente no recuerdo.

Me gustaria saber si el Sr. Trevijano ''tomaria café'' con este Sr. Martinez Ingles. Hace tiempo que no se cuelga entrevistas o articulos del Sr. Trevijano. He buscado en GOOGLE y todos los videos del Sr. Trevijano son muy antiguo.

En fin,no esta en mi lista comprar ni leer este Nuevo libro del Sr. Martinez Ingles. A veces el odio, CIEGA A LAS PERSONAS.

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Assia
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Mensajepor Assia » Mar 10 Sep, 2013 12:44 am

Me gustaria saber opinions de colegas sobre ese Nuevo libro de Martinez Ingles. A mi me cuesta trabajo creer lo que dice en esa entrevista. Hay algunos/as colegas que pensais comprar ese libro.?

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senequita

Mensajepor senequita » Vie 07 Mar, 2014 3:27 am

Tras varios meses de titánica lucha contra la censura borbónica todavía imperante en España, el libro La muerte de “El Senequita” ha sido por fin ¡publicado!

Durante años y años en este país, tanto en el franquismo como en la posterior democracia sobrevenida, la muerte del infante D. Alfonso de Borbón “El Senequita”, hermano del actual rey de España Juan Carlos I, acaecida en extrañas circunstancias en marzo de 1956, ha constituido un profundo e inmarcesible misterio histórico del que han huido, para evitarse graves problemas personales, tanto historiadores como periodistas e investigadores.

Desde aquella tremenda y ya muy lejana mañana del 30 de marzo de 1956 en la que el régimen franquista español, a través de una escueta Nota de su Embajada en Lisboa, comunicara al mundo entero la trágica y sorprendente muerte de D. Alfonso de Borbón, hijo del entonces pretendiente a la corona de España, D. Juan de Borbón, los españoles hemos sido sistemáticamente engañados sobre tan triste como rocambolesco acontecimiento que, con toda seguridad, cambió radicalmente la historia de este país. Tanto unos (los prebostes de la dictadura) como los otros que vinieron después (los gerifaltes de la nueva y discapacitada democracia coronada) no dudaron en sumarse a la muy conveniente (para ellos) y angelical teoría de que aquella desgraciada y traumática desaparición obedeció a un inesperado y fatal accidente. En el curso de un supuesto “juego de niños” entre los dos hermanos Borbón (Juan Carlos y Alfonso) y con una pistola de por medio: la del cadeteJuan Carlos, actual rey de España.

En este libro el autor que suscribe, después de más de veinte años de investigaciones sobre aquél sorprendente hecho, después de haber remitido a las Cortes Españolas en varias ocasiones el espectacular resultado de las mismas que apuntaban a una clara responsabilidad personal del monarca español, después de poner a disposición del Fiscal General del Estado portugués, en septiembre de 2008, un prolijo Informe con el fin de que la Justicia lusa abriera el procedimiento investigador que no realizó en 1956 y después de recibir a principios del pasado año 2013 una muy valiosa información procedente de testigos personales de aquella tragedia… arroja de una vez sobre tamaño suceso borbónico, tras décadas de secretos y oscurantismos institucionales, la esplendorosa luz de la verdad y el rigor histórico. Caiga quien caiga, sin miedos ni tabúes de ninguna clase. Como, por otra parte, ha hecho siempre en todos sus trabajos.

Pues sí, sí, amigos, ciudadanos en general de este atolondrado país enfangado en la corrupción, la crisis, la pobreza, el amiguismo, el nepotismo y el expolio institucional…

¡SÍ, SÍ SE PUEDE!


Hasta publicar un libro en el que se demuestra hasta la saciedad que el actual Jefe del Estado español, elegido en su día por el dictadorFranco para sucederle a título de rey, es todo un fratricida (lo reconoció él mismo en su día) y un presunto asesino (eso sí que no lo reconoció él pero lo debieron investigar en su momento los jueces), que el 28 de marzo de 1956 mató a su hermano menor, el infanteD. Alfonso de Borbón, de un disparo en la cabeza efectuado con su propia pistola. Presunto asesinato, con múltiples agravantes, que según los abundantes indicios racionales que se contemplan en este singular e inédito trabajo de investigación habría sido cometido por el entonces caballero cadete del Ejército español, Juan Carlos de Borbón, en el palacio de Las Cabezas sito en Casatejada(Cáceres) y no en Villa Giralda (Estoril) donde se había residenciado hasta ahora el supuesto accidente familiar causante de la tragedia. Quien, además, habría realizado este horrendo crimen siguiendo órdenes del propio Franco y con el fin de asegurarse su elección como futuro rey de España.

El libro, después de superar infinitos obstáculos para poder editarse en papel (varias editoriales que en principio dieron su entusiasta placet para acometer la tarea retrocedieron una tras otra ante las contrastadas presiones del poder borbónico), acaba de ser publicado por una valiente editorial (http://www.edicionesalbores.com) que ha debido hacerlo por el procedimiento “Print On Time” (impresión bajo demanda) para evitar que sea secuestrado subrepticiamente en el propio almacén o en el circuito de distribución antes de llegar a las librerías, como estuvo a punto de sucederle a otro libro reciente sobre la vida de la princesa de Asturias, con el que, obviamente, la Casa Real española no estaba en absoluto de acuerdo. ¡La Historia, amigos, se toma a veces su tiempo pero rara vez huye de la verdad!

Por Amadeo Martínez Inglés (*) - Canarias-semanal.org
(*) Amadeo Martínez Inglés es coronel del Ejército español e historiador

Fuente: http://canarias-semanal.org/not/12129/_ ... _su_libro/

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ABSOLUCION A MARTINEZ INGLES POR INJURIAS CONTRA LA CORONA

Mensajepor Invitado » Mar 11 Jul, 2017 1:11 am

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Un coronel republicano, el enemigo público número uno del rey Juan Carlos

Amadeo Martínez Inglés publica un libro crítico contra el monarca titulado “El rey de las cinco mil amantes”. El exmilitar asegura que cuenta con informes confidenciales del franquismo


Todo monarca tiene su Robespierre. En el caso del rey Juan Carlos, el “hombre del terror” se llama Amadeo Martínez Inglés y viste de coronel. El militar retirado lleva 16 años publicando libros, ensayos y columnas de opinión polémicas en las que arremete contra el ex jefe del Estado. En 23-F. El golpe que nunca existió (Foca, 2001), aborda la controvertida tesis de la participación del emérito en el golpe, mientras que en Juan Carlos I, el último Borbón (Styria, 2008), critica su forma de haber llegado al poder.

En septiembre, la editorial portuguesa Chiado publicará una nueva obra de Martínez que promete desencadenar una tormenta mediática. Bajo el título de El rey de las cinco mil amantes, el libro profundiza en el aspecto más íntimo de la biografía del emérito: sus grandes amores. “Aunque he investigado y escrito mucho sobre la persona y las andanzas de Juan Carlos I, me faltaba tocar el espinoso tema de su vida amorosa en toda su amplitud, es decir desde su adolescencia hasta su abdicación”, afirma el autor.
Según Martínez, Franco desplegó una red de espías que vigilaron al rey en su juventud y elaboraron una serie de informes detallados relativos a sus afectos como "delfín”. Gran parte del libro se nutre de esos supuestos documentos en los que, según el autor, se contabilizaban y narraban los romances del príncipe. El relato comienza con María Gabriela de Saboya, hija del último rey de Italia y novia de juventud del monarca durante su exilio en Portugal. Luego se detiene en otras mujeres que marcaron su vida, como la condesa Olghina de Robilant, y llega hasta nuestros días.


Un militar díscolo

En 1953, Martínez Inglés ingresó en la Academia General Militar de Zaragoza, la misma en la que el rey Juan Carlos recibió formación como caballero cadete siendo príncipe. Ya como teniente, participó en la Guerra de Ifni (1957-1958) en operaciones de comando tras las líneas enemigas. Se diplomó en Estado Mayor en 1969 y pasó largas temporadas destinado en las unidades de Paracaidistas y Tropas Nómadas del Sahara. En 1987 alcanzó el grado de coronel, pero pocos años después fue separado del servicio por el Ministerio de Defensa por faltas graves debido a sus declaraciones a diversos medios de comunicación.

Desde entonces, el exmilitar se posicionó públicamente como republicano. En 1991 ingresó en Izquierda Republicana. Pero en 1993 abandonó la formación acusando a su líder, Isabelo Herreros, de malversación de fondos públicos y desvío de dinero. La denuncia terminó con la ruptura del partido y la renuncia de Herreros como portavoz de la formación. En 1997 la justicia lo absolvió de los delitos de falsedad continuada y falsedad en documento público.

La última gran polémica protagonizado por el coronel ocurrió en 2013, cuando la Audiencia Nacional lo condenó a pagar una multa de 6.480 euros por un delito de injurias graves contra la Corona tras publicar una columna incendiaria en el diario digital Canarias-Semanal. Durante el juicio, Martínez Inglés abandonó la vista alegando que le amparaba su derecho a la libertad de expresión y que en virtud de este no debía sentarse en el banquillo de los acusados.

En la citación al juicio, se le ordenaba que se abstuviera de hacerlo vestido con el uniforme militar ya que había sido separado del servicio. Pese a la advertencia, Martínez se presentó como coronel, que fue su último rango en el Ejército. Aunque fue condenado, cuatro magistrados de la Audiencia –entre ellos, Fernando Grande-Marlaska– hicieron un voto particular contra la sentencia alegando que “no puede aceptarse una mayor protección penal del honor de los miembros de la Casa Real (...) Cuanto más arriba en la pirámide de poder, mayor sometimiento al control, al escrutinio y a la crítica pública”. Ahora, el azote de la monarquía vuelve a la carga.




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