TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Re: TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Assia » Lun 22 Oct, 2018 12:57 am

Algo que se me olvido anadir en el mensaje de arriba: Es cierto que Don Manuel Azana era siempre abucheado por anarquistas especialmente,pero solo le gritaban '' BURGUES" y Don Manuel Azana recibia estos abucheos quitandose el sombrero y respondiendo a los anarquistas: '' SI SENORES, SOY UN BURGUES''

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TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitada » Lun 22 Oct, 2018 11:48 am

Carment Rigalt tiene la misma credibilidad que Pilar Eyre.

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Re: TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Assia » Mar 23 Oct, 2018 12:20 am

Tu opinion querida Invitada es respetada. A Penafiel como a la Eyre le he pillado varias menteras. A la Rigal no le he pillado ninguna mentira. Solo cometio la gran estupidez de comparar a la Infanta Elena con la muy querida y popular Infanta, LA CHATA. Fijate Invitada, la cara de enfadado que puso Pedro Sanchez cuando alguien de LA CASA REAL se lo llevo de estar junto a Letizia. Hoy, en Espana como en Australia, los periodistas contratados solo dan sus opiniones con el mismo valor que esas opiniones las puedas dar tu, aquel o yo, en este foro. LA PRENSA ESTA EN CRISIS Y NO HAY DINERO PARA PAGAR A BUENOS PERIODISTAS INVESTIGADORES QUE NO NOS DABAN SUS OPINIONES. SOLO INVESTIGABAN SUS ARTICULOS ANTES DE ESCRIBIRLOS.

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L A C O N T R A - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitado » Dom 28 Oct, 2018 3:03 am

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La ex ministra Alborch falleció el pasado miércoles.


L A C O N T R A / CARMEN RIGALT

CARMEN ALBORCH
LA ÚLTIMA MUSA




Parece que fue ayer, pero el viernes hizo un mes que cenamos por última vez. Me despedí de las chicas, cerré la puerta del coche y el taxi enfiló Velázquez, aunque antes de arrancar aún tuve tiempo para mirar a través del cristal de la ventanilla y retener su imagen en mi cabeza como se retiene la primera página de una novela o la primera secuencia de una película.

Recuerdo la escena como si la hubiera memorizado desde antes de ocurrir. Y sobre todo la recuerdo a ella, Carmen, jugando con el bastón y riéndose con su risa de todos los días. Entre las imágenes que se han divulgado ahora, hay una del día en que le impusieron la distinción de la Generalitat, y aparece Carmen igual que la noche de nuestra cena, con la misma peluca, el mismo bastón y el mismo vestido a rayas. Pudo haber sucedido todo el mismo día, pero me resultaba extraño que Carmen no se hubiera cambiado de traje con lo presumida que era.

QUIÉN ERA: FUE LA ÚLTIMA MINISTRA DE CULTURA DE FELIPE GONZÁLEZ. SU VIDA: FUE UNA FEMINISTA PIONERA Y UN REFERENTE DE LA CULTURA. SU MUERTE: FALLECIÓ EL MIÉRCOLES A LOS 70 AÑOS TRAS UNA LARGA BATALLA CONTRA EL CÁNCER

Vuelvo a nuestra cena. Al terminar nos quedamos charlando en la calle porque hacía buena noche y no encontrábamos el momento de despedirnos. Salimos las últimas, pero no habíamos llegado las primeras. La primera fue Rosana Torres, que hizo su entrada triunfal con una silla de ruedas que parece una tanqueta. Llegó hasta el fondo y aparcó a un lado de la mesa que ocupamos habitualmente. Entonces pidió la bebienda. Lo sé porque siempre es el mismo ritual. En Madrid tenemos un par de restaurantes que se adaptan a nuestras necesidades (y el trono de Rosana es la principal necesidad).

En Barcelona, cuando hace buen tiempo solemos reservar en un restaurante de plaza Molina que pone mesas fuera y así tenemos toda la plaza para nosotras. Ver llegar a Rosana conduciendo el tanque es todo un espectáculo. Luego se va, con la satisfacción del deber cumplido (comerse un plato de casquería fina) y prometiendo quedar de nuevo en el mismo sitio y a la misma hora.

Madrid tiene más barreras arquitectónicas que Barcelona, pero en el restaurante Atlántico de Velázquez las puertas se abren como las puertas de una catedral, y pasa Rosana como si fuera la mismísima reina de Saba. Semejante trajín de hábitos empezó cuando Rosana se recuperaba de su enfermedad y poco a poco aprendía a vivir una vida nueva. Lo primero que hicimos fue crear un chat al que bautizamos como Nuestra Rosana y que en el momento de escribir estas líneas ha pasado a llamarse Nuestra Alborch y está encabezado con un precioso dibujo de Mariscal.

En esa época Alborch no tenía WhatsApp y casi no tenía ni teléfono, pues a lo largo de bastantes meses estuve recibiendo llamadas equivocadas de ella que tenían la pinta de ser llamadas de aprendizaje. Para mí que Alborch se resistía a utilizar el WhatsApp, pero acabó claudicando por Rosana, que luego nos ha dado a todas sopas con honda.

Antes de la muerte de Alborch, y antes también de la enfermedad de Rosana, se nos murió Carmen Rico Godoy, también de cáncer. Con Carmen Rico vivimos una primera catarsis colectiva, y ahora vamos por la segunda. El grupo se fortalece, ahora estaremos más unidas que nunca. Alborch se ha ido dejándonos su ejemplo de luchadora. Espero que lo sepamos gestionar como procede, y si es así, que Amparo Rubiales nos lo demande. Nuestro club siempre ha contado con mujeres jabatas, y Carmen y Amparo eran las principales. Fue precisamente Alborch quien le puso nombre al grupo. Lo recordó la noche de la última cena: Mejor Imposible. Como homenaje a Carmen no debe caer en el olvido. Somos herederas de un grupo anterior que se malogró y juntas hemos reconstruido con paciencia. Cuando lo pusimos en pie hablamos de cubrir nuevos retos con proyectos edificantes, pero llegamos a la conclusión de que no había nada tan edificante como disfrutar de nuestras mutuas compañías. En ésas estamos.

El día 26 de septiembre nació finalmente el espíritu de Mejor Imposible, del que Alborch fue la principal inspiradora. Durante la cena, Carmen le confesaría a Rosana: «El intruso ya está en mi cabeza», alertándonos así sobre el futuro que le esperaba. En la mesa no estábamos todas. Algunas se habían ido de viaje (Concha Giménez, Margarita Kramer, Titalux y Mariví Fernández Palacios) y Geles no había podido asistir. Las demás (Amparo Rubiales, Montserrat Domínguez, Ángeles Aguilera y yo) recogimos el testigo de Alborch. Esa misma noche llamé desde el taxi a Geles y le dije «Alborch ha venido a despedirse». Y así fue.

Lo he hablado con Amparo Rubiales antes de escribir esta página. Ella ha sido la gran amiga de Alborch antes y durante la enfermedad. Uña y carne. Debo decir que yo fui consciente de la gravedad del estado de Alborch a través del ánimo de Amparo. Mientras la valenciana necesitó la fortaleza de Amparo, ésta vivió para darle ánimos. Pero al final era Amparo la que parecía necesitar a Carmen. El ultimo día, asumido su pronóstico fatal, no paró de hablar y de sonreír, intuyendo quizás que pronto íbamos a echar en falta su compañía.

Carmen habló mucho de las mujeres solas. Aprovechando su condición de divorciada, escribió el libro Solas, aunque pronto salió al paso para corregirse a sí misma diciendo que ella no estaba sola. Era simplemente una mujer impar.

La única entrevista que le hice fue siendo ella ministra de Cultura, recién importada del IVAM. Aquel día la tuve frente a frente por primera vez y la percibí magnífica como una diosa. Vestía un traje verde de falda de tubo y llevaba la melena roja y perfectamente ondulada. No tenía nada que envidiarle a Rita Hayworth. Hay mujeres más guapas que Alborch, pero sólo ella alcanzaba la categoría de bellezón. En todas partes lucía espléndida y singular. Fue la primera mujer de este país que llevó un traje de Miyake a una cena de Estado. En una noche acaparó más flashes que Felipe González en un año. Ningún hombre le hizo sombra, y las mujeres habríamos hecho cola para verla llegar a las galas y entrar en los sitios con uno de esos abrigos de colores que paseaba con tanto arte.

El feminismo no siempre ha ubicado bien a las mujeres. Yo conozco a feministas que pierden la estabilidad si no van del bracete de un hombre. A Carmen Alborch le conocí un novio (José Luis Gutiérrez) y cientos de amigos y colegas. Pero su mundo era el de las mujeres. Solas fue un retrato maravilloso de la mujer que quiso ser ella y que siempre fue.


EL MUNDO / DOMINGO 28 DE OCTUBRE DE 2018

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TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitado » Dom 28 Oct, 2018 3:08 am

Invitado escribió:
L A C O N T R A / CARMEN RIGALT

PEDRO SÁNCHEZ
EL HOMBRE QUE NO TENÍA CARISMA


Y siendo cierto que Felipe VI apenas tiene carisma, es más cierto que Sánchez tiene todavía menos. Habrá que reservar balcones para verlos actuar a todos. Yo no me lo pierdo.

EL MUNDO / DOMINGO 21 DE OCTUBRE DE 2018


Valiente Carmen. El emperador va desnudo :clap: :clap: :clap:

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TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitada » Dom 28 Oct, 2018 2:29 pm

La diferencia es enorme, nosotros no gozamos con lo que pasa en Filipinas, lo que ciertamente pasara en Brasil, en Venezuela y otros paises de America Latina, nos entristece, al contrario que las personas que vienen aqui ( felizmente, una minoria no representativa de estos paises) con la intencion de ofender a lo que es español, un odio feroz, que nada justifica, mas cuando desgraciadamente en sus paises podrian ocuparse a defender muchos aspectos de la vida cotidiana, ser mas utiles, que ir propagando insultos, injurias a otro pais, pais que no les ofende, nunca he leido comentarios de la prensa, television que no sea cuando la actualidad tanto en Españacomo en otros paises los justifican.

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TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitado » Dom 04 Nov, 2018 3:15 am

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Leonor, este miércoles, mientras leía el artículo 1 de la Constitución.


L A C O N T R A / CARMEN RIGALT

PRINCESA LEONOR
LA RATITA PRESUMIDA TENÍA VOZ DE MUJER




La niña Leonor siempre apuntó maneras de ratita presumida recién salida del cuento: dulce, primorosa, con cara de porcelana y lazos en el pelo, Leonor de Todos los Santos estaba llamada a ser princesa de Asturias y suceder a Felipe VI en el trono de España. No corren buenos tiempos para la monarquía, pero todo parece indicar que así será, aunque no sabemos por cuánto tiempo.

El miércoles, la princesa Leonor, a la que muchos seguimos llamando infanta para no causar agravios entre hermanas (Sofía, siendo menor, le saca tres dedos a la princesa de Asturias), protagonizó su primer acto oficial con parlamento en el Instituto Cervantes. Allí se procedió a la lectura de la Constitución, y a la princesa le tocó el artículo 1. Pues bien. De la ratita presumida no quedaba ni su sombra. Leonor había ensayado la lectura con ayuda de su madre, que por algo fue periodista y locutora (fue y sigue siendo, pues el periodismo, como el sacerdocio, imprime carácter). El resultado superó a su propio padre cuando, a la misma edad de Leonor, leyó un discurso en el Teatro Campoamor durante una entrega de los Premios Príncipe de Asturias.

QUIÉN ES: PRINCESA DE ASTURIAS Y PRIMERA EN LA LÍNEA DE SUCESIÓN AL TRONO. TIENE 13 AÑOS. SU DEBUT: LEYÓ POR PRIMERA VEZ EN PÚBLICO, EN EL INSTITUTO CERVANTES. EL IMPACTO: SU ROSTRO ACAPARÓ TODAS LAS PORTADAS

Leonor leyó sin trabucarse, levantando de vez en cuando la mirada hacia el público y manteniendo energía y rotundidad para que todo el mundo la oyera. No se puede negar que Leonor es hija de su madre. Han salido calcadas.

Escuchando a Leonor en su primera lectura pública estaban las llamadas altas instancias. Del rey para abajo: Pastor, Sánchez y Lesmes, titulares de los tres poderes del Estado, más el presidente del Tribunal Constitucional. La madre de la criatura permanecía en primera fila sin pestañear. Los informadores que tomaban nota del momento histórico resaltaron la actitud de la reina siguiendo ansiosamente la lectura de la hija. Rendido a las dotes de la princesa Leonor también estaba su abuelo, el rey emérito, dispuesto a perdonar los nervios de la nieta.

Todos recordamos al príncipe Felipe cuando se estrenó con su salto a la fama del año 81. No había entonces un solo español que no estuviera prendado del principito más hermoso de Europa. Todos los príncipes europeos de la época eran rubios, pero hermosos sólo había uno y era él, Felipe de Borbón.

A la edad de Leonor, Felipe tenía un timbre de voz flojo y algo tímido. Sonaba a Borbón, aunque decir eso ahora, acostumbrados a la voz madura de sus 50 años, puede parecer gratuito y hasta faltón. La que no tiene voz borbona es su hija, la princesa Leonor. Nadie podía imaginar hace tres o cuatro años que aquella ratita presumida se destaparía entrando en la preadolescencia con voz rotunda de mujer. El otro día sólo le faltó un poco de nervio, pero sólo un poco. En eso ha ganado a su padre.

La princesa de Asturias no se ha revelado como la ratita presumida que parecía cuando sólo levantaba un palmo del suelo, ni como la nieta respondona de la catedral de Palma, cuando las dos reinas se enfrentaron ante las cámaras y a los dos reyes no les quedó más remedio que quedarse helados.

Todo hay que decirlo. El tiempo pasa y muchas cosas se olvidan. Por suerte para la monarquía, la princesa de Asturias ha madurado y si hubo algún berrinche que amenazara con pasar a la historia, ahora vemos que está solapado. Mejor así. Las hijas de los reyes han sido criadas en la buena educación, y a los españoles nos gusta comprobarlo, como en su día nos gustó comprobar que le dan al brócoli más que al caviar o que gastan pasión por el deporte (para quien no lo sepa, a la infanta Sofía le encanta jugar al fútbol).

En las pequeñas vidas de Leonor y Sofía hay algunas puertas cerradas, pero no constituyen ningún secreto real. A ellas nunca se las ha visto jugar con muñecas, lo que no significa que les hayan sido prohibidas, aunque a juzgar por las veleidades de la reina LZ, en Zarzuela los Reyes Magos reciben más encargos de literatura y cine que de tonti-barbies. ¿O no dijeron que el director de cine preferido de la princesa de Asturias era Kurosawa? Le pega. Si en su día creímos que Alfonso Guerra leyó a Balmes a los ocho años, lo de Kurosawa también podemos creerlo.

De Leonor depende el futuro de la monarquía, pues el presente está hecho fosfatina. Nunca la institución monárquica ha estado tan cuestionada como ahora. Las primeras fotos que ardieron en plazas y cunetas fueron las de Juan Carlos de Borbón y Sofía. Los elefantes de Botswana aún no habían llegado al National Geographic ni Corinna Larsen a la Historia de España. Eran los primeros brotes nacionalistas llegados de la mano de Artur Mas. «¡El Borbó, el Borbó!», gritaban las falanges de la CUP señalando a Juan Carlos, el héroe de la Transición.

Hoy los Comités de Defensa de la República siguen gritando «¡el Borbó, el Borbó!», pero se refieren a Felipe VI, cuyo discurso del 3 de octubre de 2017 todavía lo llevan atravesado.

Desde entonces el rey es la punta de la pirámide, el último valladar. Muchos apoyan el discurso severo del monarca, que ante la pasividad y el acojone de los gobernantes se vio obligado a dar un puñetazo sobre la mesa.

A partir de entonces todo vino seguido: los desplantes de Gerona (y la hospitalidad de los Hermanos Roca), los saludos negados, los malos modos.

A Felipe, que visto desde fuera nunca pareció tan patriota como su padre, le nombraron persona non grata en muchos rincones de Cataluña. El propio Parlament aprobó, días atrás, una resolución que, entre otras cosas, pedía la abolición de la monarquía.

Los principales ofensivas antimonárquicas proceden de Podemos. El partido de Iglesias se ha pronunciado contra la monarquía en toda España, pero cuando lo hace en Cataluña, va sin frenos.

En cuanto a Sánchez, él lo tiene más complicado. El Gobierno no alcanza el desdén antimonárquico de Podemos, pero el peligro le acecha. Y es que Sánchez debe el Gobierno a los enemigos de la monarquía. A ver cómo se las apaña.


EL MUNDO / DOMINGO 4 DE NOVIEMBRE DE 2018

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L A C O N T R A - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitado » Dom 11 Nov, 2018 3:12 am

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Santamaria y Cospedal juntas en un acto en Madrid en mayo.


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MARÍA DOLORES DE COSPEDAL
ADIÓS A LAS MATRIARCAS




La política está cada día más apestosa. Hoy señalo al PP pero la racha puede cambiar en cualquier momento. Últimamente, ni un solo día nos libramos de ese señor con gorra de chulapo que cruza cabizbajo el telediario mientras se tapa la cara con una carpeta. No hay nada más cutre que estar condenado a un vídeo de risa. Que se lo pregunten a Rato, cuya imagen más difundida ha sido la de factor de Renfe tocando la campana de la estación para celebrar la salida a bolsa de Bankia.

Pero dejemos a Rato tranquilo, que todavía debe de estar contando los pasos que mide su celda (todo se andará: así aprenden contabilidad los novatos).

QUIÉN: MARÍA DOLORES DE COSPEDAL LA NOTICIA: EL PASADO MARTES ANUNCIÓ QUE ABANDONABA LA POLÍTICA. SU ETERNA PELEA: DOS DÍAS DESPUÉS, SÁENZ DE SANTAMARÍA FUE NOMBRADA MIEMBRO DEL CONSEJO DE ESTADO.

Ahora, en la cárcel, el comisario se frota las manos, mientras afuera a muchos no les llega la camisa al cuerpo. Normal. Cada vez que se hace público el resultado de un nuevo trapicheo, la tierra tiembla bajo los pies de una docena de ex cargos públicos.

La última ha sido María Dolores de Cospedal. A ella no debió de pillarle por sorpresa, pues enseguida estalló: «Yo no miento. Nunca he negado conocer a Villarejo». Le faltó un pelo para decir: «Sólo somos buenos amigos».

Todo el mundo conoce a Villarejo, aunque sea de lejos... Yo le puse cara cuando saltó a la fama el Pequeño Nicolás. Ahora es el propio Villarejo el que les pone cara a los otros. El hampa nunca olvida las fisonomías.

María Dolores, acosada por sus propios fantasmas, sigue el camino marcado con otros pesos pesados del partido: la dimisión. Lo dejaron claro: el que la hace la paga. Bien es verdad que hay unos cuantos leales dispuestos a reivindicar a la ex secretaria general, pero Casado, que no se fía y lo ve todo por el rabillo del ojo de Teodoro, está decidido a fumigar las malas hierbas. Ya lo dijo Javier Maroto refiriéndose a los trabajitos sucios que se ceñían sobre Javier Arenas: «No es adecuado espiar a un compañero. Respecto a la despedida de sus fieles, hay que reseñar las palabras del ex ministro Zoido al glosar la “altura de miras” de Cospedal, así como “su generosidad para no perjudicar al partido”».

Cospedal deja bien situados a sus amigos políticos que estos días han desviado sombras de sospecha hacia Soraya Sáenz de Santamaría, a la sazón íntima enemiga de Cospedal, ahora encantada con la idea de responsabilizarla a ella de la difusión de los audios.

No se sabe qué puede sentarle peor a la ex secretaria general, si las reprimendas de Casado vía Teodoro o la versión contaminada de Soraya Sáenz de Santamaría, que el otro día tomó posesión de su cargo en el Consejo de Estado. Con todo, eso no era lo peor. Este periódico publicaba el viernes en portada una foto de tres ex vicepresidentas del Gobierno (Teresa Fernández de la Vega, con ZP; Soraya, vicepresidenta en la era Rajoy y Carmen Calvo, vicepresidenta actual con Pedro Sánchez). La imagen debió de sentarle como una patada a la dimitida Cospedal, que abandonaba su escaño de forma vergonzante el mismo día que Soraya salía a hombros para entrar en el Consejo de Estado.

El hilo conductor de este dramático enredo ha sido sin duda el duelo (silencioso, pero elocuente) entre Cospedal y Sáenz de Santamaría, ambas abogadas del Estado y alumnas aplicadas de Mariano Rajoy.

Cospedal siempre tuvo celos de Sáenz de Santamaría. Ciertamente ella era más alta, más guapa y tenía los ojos más azules, pero eso no le bastaba. Sus excursiones a las cloacas, lejos de solucionarle los problemas, la han rodeado de daños colaterales cuya responsabilidad corresponde en buena parte al fantasmón de su marido, el tal López del Hierro. Precisamente algunos de los amigos de la pareja sostienen que el error de Cospedal fue pedirle ayuda a él.

Los enfrentamientos con Soraya se han producido en las dos esferas de poder que ha ocupado la ex presidenta de Castilla La Mancha: el partido y el Gobierno. Rajoy debió de vérselas negras para capear los vendavales entre sus prefes. En el partido algunas voces comentan que Cospedal y Sáenz de Santamaría se odiaban como sólo saben odiarse los hombres. Es posible que les perjudicara la cercanía, pues las dos competían por lo mismo y se pisaban mutuamente el terreno. Cuando Soraya entró en el Gobierno arrambló con el CNI, pero más tarde llegó Cospedal a Defensa y se quedó con las ganas de acapararlo también. Margarita Robles tuvo más suerte con Pedro Sánchez. A ella le dio Defensa y se apropió de los tres ejércitos más el CNI con Félix Sanz dentro.

La moción de censura no aplacó la enemistad de Soraya y María Dolores, que no supieron doblegar las pasiones a la inteligencia. Con el Gobierno en manos del PSOE, ellas siguieron odiándose. Ya no compartían espacios, pero el odio había hecho callo. Ni la una ni la otra necesitaban exteriorizarlo. Se les notaba sin esfuerzo.

La pasión le sirvió a Cospedal para crecer políticamente. Soraya, en cambio tuvo peor suerte porque no era apasionada. Soraya siempre ha dado una imagen de opositora brillante y abnegada, pero nada pasional. Su discurso de las primarias estuvo deshabitado de emoción y le facilitó la victoria a Pablo Casado. Ahora, apartadas las dos mujeres de la senda política, es posible que recobren cierto grado de normalidad. Nunca se harán amigas, pero con la mirada puesta en otro horizonte, tal vez logren olvidar la manía que las une.

Cospy y Soraya pertenecen a un matriarcado que ayudó a consolidar al PP. Ahora todo se ha tambaleado. Fallecida Rita Barberá, ahogada Cristina Cifuentes en sus propias fantasías y exprimida Esperanza Aguirre por los dos hombres a los que ayudó y que la han dejado a los pies de los caballos, el PP se queda sin mujeres de peso. El ciclo lo cierra Cospedal, que en su día no consiguió sacar adelante una estrategia para evitar el encarcelamiento de Villarejo. Los miembros cospedalistas del Gobierno acusaron su disgusto al sospechar que aquel encarcelamiento desencadenaría males mayores, como así ha sucedido. Ahora veremos si suman y siguen las adversidades. Toquemos madera, por si acaso.


EL MUNDO / DOMINGO 11 DE NOVIEMBRE DE 2018

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L A C O N T R A - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitado » Dom 18 Nov, 2018 3:29 am

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El delantero del Barça en uno de sus viajes privados.


L A C O N T R A / CARMEN RIGALT

OUSMANE DEMBÉLÉ...
... Y LOS OTROS NIÑATOS DEL FÚTBOL




El fútbol español no atraviesa su mejor momento. Tampoco el peor, dejémoslo así. Cristiano Ronaldo descubre la moda italiana sin moverse de su equipo, la Juventus de Turín, mientras Georgina toma nota de cómo ser elegante y no morir en el intento. Difícil lo tiene. Ronaldo se frota las manos y mira con el rabillo del ojo a Florentino, que no es Gianni Agnelli ni se le parece remotamente. Con un poco de paciencia, en Turín aprenderá los modales que habría desaprendido si se hubiera quedado en la Finca.

Imbuido de narcisismo y grandeza, Cristiano ha decidido no perder tiempo. Desde el epicentro de la Fiat, traza planes para el futuro. Precisamente ahí germinó el imperio de los Agnelli, que siempre ha recibido los honores de una familia real. Eso sí es historia, y no las tropecientas copas de Europa que ganó el Madrid mientras se quitaba la panceta del subdesarrollo.

QUIÉN: MANSOUR OUSMANE DEMBÉLÉ, NACIDO EN VERNON (FRANCIA) HACE 21 AÑOS. SU CACHÉ: EL BARÇA PAGÓ 150 MILLONES AL BORUSSIA DORTMUND POR SU TRASPASO. SU PECADO: DICEN QUE ES TESTARUDO E INDISCIPLINADO.

Pero no sólo al Madrid le escuece la nostalgia viendo cómo Cristiano Ronaldo alterna su protagonismo con el de Lapo Elkan, nietísimo de l’avvocato Agnelli. El Barça también se lame algunas heridas. Precisamente el domingo pasado, en el Nou Camp, se mascó la tragedia de la derrota. Para ir al grano, el Barça perdió ante el Betis, haciendo realidad la utopía feliz del manque pierda. Los aficionados béticos, que son felices de por sí (incluso sin ganar), han delegado en Joaquín para que ponga letra y música a la celebración. Es el responsable de la jarana, las palmas y el colegueo. Joaquín tiene cuerda para rato, pero si se le tuerce la cosa, siempre podrá llamar a la puerta del Club de la Comedia. Éxito asegurado.

El domingo pasado no era un día cualquiera. A la hora de empezar el encuentro, en las gradas se apreciaba un hueco muy significativo. Era el hueco correspondiente a Ousmane Dembélé, el franco-afro del Barça sancionado por haber hecho novillos en el entrenamiento. Dembélé había batido ya algún récord mundial de impuntualidad cuando la mañana del lunes decidió no acudir al entrenamiento por razones que sólo él conocía. Según fuentes periodísticas, el jugador se sintió indispuesto, lo que enseguida fue interpretado como resaca o gastroenteritis aguda (cagalera).

La ausencia del futbolista en el entrenamiento del lunes no sorprendió a casi nadie, dada la inclinación del chico a cierta haraganería. Dembélé es testarudo e indisciplinado, comentaron los más viejos del lugar: «Normal: tiene 21 años», añadieron otros, ya de vuelta de la experiencia. Se supone que Dembélé empezará a reaccionar de un momento a otro. La lupa pende ahora sobre su cabeza y no están los tiempos para perderlos.

Todo había empezado con la marcha de Neymar al Paris Saint-Germain, un fichaje que no pasó inadvertido a los ojos de nadie: 222 millones de euros, uno detrás de otro. Total: el más caro de la historia (luego vendría el de Cristiano Ronaldo y el de Coutiño). En el mundo de los ojeadores se hablaba mucho entonces de Ousmane Dembélé, un chaval ligero y flaco a quien apodaban el mosquito porque recordaba a los zancudos. Llevaba el fútbol en la planta de los pies y corría. Nacido en Francia, sus antepasados procedían de Mali y Senegal. Él se había formado en el Stade Rennais y el Borussia Dortmund, adonde el Barça fue a buscarlo con parte del dinero fresco obtenido por la venta de Neymar (130 millones).

Julio César Iglesias, que ama el fútbol y se fija en todos los detalles, recuerda cuando el futbolista fue presentado en el Nou Camp con el rito que acompaña estas celebraciones. A la afición le gusta que el futbolista haga una pequeña demostración de su talento balompédico, como si estuviera en el circo. Levantar el balón con el empeine tres, cuatro, seis veces, siete, ocho, 10, 12, 20, 30... Hay futbolistas que son capaces de tirarse una hora dándole con el empeine; en cambio, hay algunos que le dan con la rodilla, con el hombro y ¡hasta con la espalda! Una auténtica proeza. Dembélé quiso que fuera así, pero no lo consiguió.

Con la punta de la zapatilla levantó el balón, y cuando quiso jugarlo se le cayó. Tampoco salió el segundo intento, ni el tercero. Se acercó entonces a uno de los balones que había esparcidos en el campo y de un disparo lo lanzó a la grada, pero quiso que la suerte se le cruzara a medio camino y a punto estuvo de lesionar a un fotógrafo. Definitivamente, no era su día.

La liga avanza en bloque. Más que un campeonato de fútbol parece una carrera ciclista. El pelotón va en cabeza, con Barça y Real Madrid, Atletico de Madrid y Español, Alavés y Sevilla. Pero la cantidad de partidos que generan la Liga y las Copas es insuficiente ante la demanda de encuentros. El fútbol crece y crece. Los partidos amistosos se suman a los planificados por los organismos oficiales (UEFA, FIFA, etc.). Desde Frankfurt hasta Pekín, y desde Buenos Aires a Japón, el fútbol es el alimento que no cesa. El opio del pueblo, que se decía cuando las dictaduras. El negocio del fútbol va muy lejos. No se sabe si primero fue la pasión o el negocio. Seguramente la pasión. Donde hay pasiones prende el negocio rápidamente. En cambio, un partido amistoso no da un céntimo. El fútbol se acabará cuando siempre se enfrenten solteros contra casados.

El fútbol es la pasión desatada, mientras que los futbolistas son los deseados. Del mismo modo que los ligones van a la puerta de un instituto para ver lolitas, las lolitas van a la salida de los entrenamientos para ver (y captar) futbolistas de postín.

El futbolista en versión alta gama es un ejemplar que se casa con artistas, igual que los toreros se casaban con mises. Cambia de camisa como de coche y de peinado. Lo que más le identifica es su adicción a los peinados excesivamente evolucionados. Para entendernos: el futbolista de última generación se traza la raya del pelo con el cortacésped. Véase Sergio Ramos.


EL MUNDO / DOMINGO 18 DE NOVIEMBRE DE 2018




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