TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Mensajepor Invitado » Lun 08 Ene, 2018 2:43 am

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Felipe VI, junto a la Reina Letizia y los Reyes Eméritos, en la celebración de la Pascua Militar.



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La esperada reaparición del Rey Emérito







Seamos monárquicos o republicanos, siempre le tendremos entre nuestrosprincipales afectosAyer, en el Palacio Real, Juan Carlos I entró por la puerta grande en la celebración de la Pascua MilitarDoña Sofía se prestó gustosa a adoptar un papel de segundona para que la otra Reina brillara con luz propia



QUE VUELVA LA HIJA PRÓDIGA

El Rey volvió a Zarzuela para almorzar con los suyos. Y como pasa en todas las familias con objeto de evitar tensiones, invitó a mucha gente, así se solapaban unos a otros. Los más importantes, los Borbón-Borbón (auténticos como el café-café: sus hermanas) y a los Borbón-Dos Sicilias, los primos, con los que Doña Sofía hace buenas migas. La Casa Real dio un par de datos. Uno, que los invitados ascendían a 70 aproximadamente, y dos, que entre ellos había parientes de Doña Sofía. Y he aquí el enigma: ¿realmente en Zarzuela hay parientes de Doña Sofía, aparte de doña Irene, la hermana soltera de la Reina Emérita, conocida por los españoles como ‘la tía Pecu’ (de peculiar), como la bautizaron ingeniosamente las infantas? Aunque teniendo en cuenta que las monarquías europeas están cimentadas en una constante y mantenida endogamia, todos somos familia, empezando por el Rey Emérito y la Reina Emérita, por muy mal que se lleven. O precisamente por eso.

Dicho lo cual, me atrevo a pedirle al Rey Felipe que ponga paz entre los suyos, empezando por él. La infanta Cristina no puede ser por más tiempo la hija pródiga. Que den ejemplo.



Las cosas de palacio van despacio, ciertamente, pero la despaciosidad no es igual para todos. Los reyes de Oriente, sean magos o no, tienen una concepción del tiempo más dilatada y menos estricta que la nuestra, pues su solemnidad requiere de una duración que no cabe en los relojes.

Viene esto a cuento del aplazamiento del viaje de los Reyes de España a Rabat, Casablanca y Tánger que, a falta de anuncio oficial, había de celebrarse los próximos 9,10 y 11 del presente mes. El motivo del aplazamiento se desconoce, si bien la iniciativa ha partido de la casa real marroquí. No es la primera vez. Los Reyes de España visitaron a Mohamed VI en el tour de presentación que hicieron tras acceder a la corona. Entonces acordaron una visita de Estado para otoño de 2017 (recordemos que 2016 fue un año tonto y estuvimos bastantes meses sin Gobierno), pero cuando se acercaba la fecha, el viaje fue aplazado de nuevo porque el monarca alauí decidió asistir a la cumbre de la UE y la Unión Africana celebrada en Costa de Marfil. Se fijó entonces el mes de enero como fecha más apropiada, pero cuando las delegaciones de ambos países estaban a punto de enzarzarse en la elaboración de las respectivas agendas, sonaron las alarmas. Luis Ayllón escribió a este respecto que Mohamed VI inició un viaje a Gabón el 29 de diciembre, 12 días antes de la llegada de los Reyes de España a Marruecos. Al monarca alauí debió de parecerle que el viaje a Gabón quedaría muy apresurado y pensando aquello tan castizo de «los que vienen detrás, que arreen», atrasó el encuentro con los Reyes de España.

Sabido es que a Mohamed VI le gustan los viajes relajados, así que a nadie sorprendió la chapuza el aplazamiento. Mohamed VI tiene cierta afición a prolongar los viajes, ya sea por turismo, negocios o asuntos personales (ir al médico o comprar ropa). Los marroquíes saben que a su rey se le puede ver paseando por París como no pasea nunca por Marruecos: tranquilamente, ataviado con camisetas de colores rabiosos y bermudas de holandés errante. En internet puede el lector encontrar una galería de fotos estrafalarias que ya quisieran tantos ídolos del rock. Todo lo que no se puede poner en Rabat se lo pone en París, y encima junto. Muchos marroquíes expatriados a Francia, sueñan con encontrar a Mohamed VI y hacerse un selfie con él para mandárselo a los parientes de allá abajo.

Por suerte, el cumpleaños de Juan Carlos de Borbón (80 tacos le han caído) se interpone en mis especulaciones sobre el viaje de nuestros Reyes a Marruecos (esperemos que a la tercera vaya la vencida) y hacen posible que le transmita aquí mis sinceros cumplidos. Ya era hora de que el Rey Emérito volviera a la vida de todos. Podemos ser monárquicos o republicanos, españoles de hoy o patriotas de siempre, pero al Rey Emérito siempre le tendremos entre nuestros principales afectos.

Ayer, en el Palacio Real, Juan Carlos de Borbón entró por la puerta grande en la celebración de la Pascua Militar. Yo creía que se trataba de un acto de compensación por el menosprecio que los organizadores tuvieron hacia su persona, marginándole de los actos por el 40 aniversario de la Constitución. La Casa Real no admite que se califique la presencia del Rey Emérito como «acto de compensación» , aunque reconoce que el 80 cumpleaños de Juan Carlos ha propiciado un encuentro que se repetirá a lo largo de un año con carácter conmemorativo.

Ayer, la persistencia de la lluvia no facilitó que las cámaras se explayaran con los cuatro Reyes (dos por dos) a la entrada del Palacio Real. Fue una pena. Como fue una pena la actitud de segundona de Doña Sofía. A ella, que tanta elegancia gastó en las Pascuas Militares, costaba verla enfundada en un vestido espantoso y cegador por exceso de brillos y floripondios. Como no soy una persona de acreditado buen gusto, tal vez me equivoque. Sin embargo, juraría que Doña Sofía se prestó gustosa a adoptar ese papel para que la otra Reina brillara con luz propia. Generosidad le llaman a eso.


EL MUNDO / DOMINGO 7 DE ENERO DE 2018

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Mensajepor Invitado » Dom 28 Ene, 2018 3:08 am

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Un grupo de modelos desfila en la pasarela Madrid Fashion Week.



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La España ‘trans’: todos cabemos en el mismo traje







Con la llegada de la MFW, Madrid se pone cachondo... ¿o debo decir cachonda? ¿Tiene género o va de ‘trans’?La firma TCN ya no desfila en Madrid, se queda en Barcelona; quizás es que el ‘procés’ la llamó a capítuloEl ‘cumple’ de Felipe VI ha alborotado Zarzuela; el Rey almorzará sólo con Letizia y sus hijas, tal vez con los Eméritos



LOS SIETE ERRORES DEL VÍDEO REAL

El cumpleaños del Rey Felipe VI (50 tacos ya) ha alborotado Zarzuela. Primero vino el cumpleaños del patrón, preparado con minuciosidad para no abrir viejas heridas. El Emérito fue agasajado con un almuerzo al que asistieron 70 invitados. Luego vino el ‘cumple’ de Urdangarin, que se celebró en Ginebra con toda la familia de la Infanta Cristina, menos Felipe y Letizia.

Ahora viene el cumpleaños del Rey reinante, que cumple los mismos que Urdangarin. Evito cualquier especulación sobre el almuerzo del martes porque metería la pata. El Rey celebrará su aniversario sin compañía de otros, sólo con la Reina y sus hijas o, todo lo más, también con sus padres (los dos o únicamente Doña Sofía).

En esta ocasión, la Casa del Rey se ha visto obligada a facilitar imágenes para ilustrar la fecha. No ha existido un vídeo concreto. Sólo material compactado del sobrante (e inédito) que obra en poder de los servicios de prensa. En total, una hora de vídeos y 78 fotografías. Ese material no sólo ha servido para ver cómo comen los Reyes, sino para sacar los siete errores en decoración, gastronomía o comunicación no verbal.



Ha llegado la semana de la moda y Madrid se pone cachondo. Perdón: ¿debo decir cachondo o cachonda? Entiendo que la capitalidad es femenina, pero Madrid, a secas, ¿tiene género o va de trans? La duda me corroe.

La MFW, antes de que se llamara Madrid Fashion Week, incluso antes de que se llamara Pasarela Cibeles, no se llamó nada. Nació en una carpa alquilada a Teresa Rabal y reunió a un puñado de creadores que habían dejado de llamarse modistas para adoptar el nombre de diseñadores. Los primeros pasos los dieron de la mano de la movida madrileña, que hacía méritos para pasar a la historia.

Al año siguiente desfilaron en la estación de Delicias. Las estaciones de ferrocarril nacidas al amparo de la Exposición Universal de 1889 (París) ya eran entonces un marco incomparable para cualquier tipo de manifestación artística. La moda le quedaba de cine. Ahora, la moda pasa en Ifema. No es que la estación les haya quedado pequeña, pero sólo se alquila para eventos especiales, como es el caso de Pedro del Hierro (Cortefiel), que esta semana ha celebrado el regreso a la pasarela con un desfile y muchos canapés. Quince años de ausencia eran demasiados años y demasiada ausencia.

La pasarela de la estación resultaba inacabable y para recorrerla hicieron falta muchos modelos. Entre el público VIP, Isabel Preysler, que ese mismo día hizo un posado en Hola con ropa de la firma. Junto a Isabel, Eugenia Silva (belleza a oscuras), Eugenia Osborne y Juana Acosta, jóvenes pero tapadas. Entre los hombres, Asier Etxeandia, Lorenzo del Castillo, Alfonso F. Reyero y el hombre marca, o la marca España encarnada en Carlos Espinosa de los Monteros, que tiene rango de secretario de Estado. También, Jesús Andreu, de la Fundación Carolina.

En la MFW el punto de encuentro oficial es Ifema: allí reinan las apreturas y la oscuridad, con lo cual pasan los años, pero siempre te sientes en la boca del lobo. Cada diseñador lleva una pequeña clac. En los tiempos de Pasarela Cibeles, la clac era una troupe de famosos. Recuerdo la troupe del fallecido David Delfín, con el clan Postigo y Bimba; la de Montesinos, típicamente valenciana, con Paola Bosé y Carmen Alborch en el papel de hada madrina; la de Jesús del Pozo, con Ana Belén; y la de la cordobesa Juana Martín, con ministras socialistas.

Este año, a falta de un puñado de desfiles, hay que destacar a Andrés Sardá (con la colaboración especial de Mario Vaquerizo, que aprovecha la tendencia transgénero de la moda para sacarse partido a sí mismo). La lencería es limitada por definición, de ahí que explore cada vez más los territorios del andar por casa. No llega a ser TCN, que cultiva admirablemente la ambivalencia: sus prendas lenceras son tan gustosas que se llevan como ropa de calle. Vaya este homenaje a TCN como recuerdo de los años en que desfilaba en Madrid. Ahora se queda en Barcelona. A lo mejor es que el procés la llamó a capítulo.

Transgénero es Palomo Spain, el más cañero y mediático de todo el repertorio. Palomo viene del hondo sur, donde siempre ha habido tíos dispuestos a calzarse una falda. Él, seguramente, aprendió a coser haciendo ropa para los carnavales. Ahora sus propuestas dan la vuelta al mundo. Palomo ha elegido el Teatro Real para desfilar hoy, en plan despedida y cierre. Miguel Marinero abrirá la tarde con nuevas interpretaciones de la piel y Palomo rizará el rizo para cerrarla. Él no sólo hace ropa femenina para hombres. En realidad, ha inventado el multigénero: todos cabemos en cualquier traje.

Juanjo Oliva fue uno de los platos fuertes de ayer. Su adscripción al See now, buy now le ha permitido ampliar los horizontes comerciales y conocer nuevos éxitos. El jueves había sido aclamado Leandro Cano, cuyo desfile iba del realismo mágico al barroco andaluz. Ágatha Ruiz de la Prada, por su parte, presentó un vestido rojigualda al son del himno nacional y la gente se puso en pie. Ayer se dejó entrevistar en Sábado Deluxe por JJ Vázquez. Últimamente, Ágatha tiene el guapo subido. Se ve que el divorcio le ha sentado bien.


EL MUNDO / DOMINGO 28 DE ENERO DE 2018

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Mensajepor Invitado » Dom 04 Feb, 2018 3:14 am

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La líder de Cs en Cataluña, Inés Arrimadas, a la llegada el miércoles al Parlamento catalán.



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¡Inés de alma mía, es el feminismo!







Esta catalana de Jerez, mitad Virgen de Murillo, mitad empollona de clase, ha llegado tarde a la causaElla, mujer de palabra rápida y silencio corto, declaró que el paro del 8 de marzo escondía razones ideológicasMontserrat Domínguez habla de la necesidad de que el feminismo no sea sólo una prioridad ideológica de la izquierda



PERIDIS, AGRADECIDO AL ‘PROCÉS’

Decían que el ‘procés’ había terminado, pero no era verdad. Sólo acababa de empezar. Mucha gente, en Cataluña y fuera de ella, finge estar hasta el moño y maldice a los políticos. Por su parte, los periodistas muestran su hastío independentista escribiendo la palabra butifarra trece veces por minuto y rezándole al 155, cuya vida guarde Dios muchos años. .

R especto a la galería de monstruos (los animales políticos) algunos prendas se han puesto a la altura de los que nos llevaron a la ruina sin necesidad de hacer méritos. Es el caso de Toni Comín, que se está cargando la huella de un apellido que su padre (gran hombre de izquierdas) dejó en muy buen lugar. ‘Comincito’, en cambio, no sabe qué hacer para hundirlo.

A yer sábado, en una tertulia donde varios profesionales del periodismo jugaban a ver quién estaba más harto del ‘procés’, José María Pérez ‘Peridis’ comentó que, hartazgos aparte, él le debía la vida al ‘procés’. Entonces contó que cuando estalló todo él pasó por una operación delicada. Antes de ingresar mandó al periódico cuatro tiras. Luego se operó, salió de la UCI, pasaron días y aún le sobraron viñetas. «Yo le estoy agradecido al ‘procés’. Conmigo ha cumplido» .



El 8 de marzo está aquí mismo y muchas mujeres no han preparado aún la lección de feminismo. Es el caso de Inés Arrimadas. A ella los preparativos la han pillado con el carrito del helado (yo no sé qué significa eso, pero ustedes sí) ocasionando la consiguiente escandalera en redes.

Con el feminismo siempre los hay que ponen cara de póquer, como si no fuera con ellos. Inés, que es una mujer valiente, no debería hacerse de nuevas ante un asunto tan enjundioso. Está en su derecho de tener reservas, pero que lo tenga en cuenta: le afea el discurso. No es extraño que el feminismo combatiente le haya dedicado una sonora pitada en la barricada de Twitter. Se la merecía.

La líder de Cs en Cataluña se siente ahora castigada por sus congéneres en vísperas del gran parón del 8 de marzo. Lo dicho: no se había estudiado la lección. Esta catalana de Jerez, mitad Virgen de Murillo, como la bautizó Raúl del Pozo, mitad empollona de la clase, ha llegado tarde a la causa. Hay muchas mujeres de esa franja (de 40 para abajo y de 39 para arriba) que a lo mejor llevan el chip del feminismo en el disco duro, pero jamás pronuncian la palabra. Lo que destaca es su aparente indiferencia. Pero el silencio, cuando viene de personas que están en la esfera pública o pretenden estarlo, es atronador. No cuela.

Este año, las feministas de más de 40 países han convocado a las mujeres trabajadoras, que son todas, pues la que no es arquitecta y hace casas, es la capataz del hogar y hace camas), a un parón laboral como protesta por la violencia machista, la brecha salarial y la precariedad en el empleo. Así las cosas, no habría nada que objetar y sin embargo Inés objetó. Ella, que es mujer de palabra rápida y silencio corto, declaró que el paro (la huelga, lo llaman algunos) escondía razones ideológicas. Claro, chatina, todas las razones son ideológicas, empezando por las que repudian la ideología.

Aprovechando que el Ter pasa por Gerona y por el procés, los de El nacional.cat hicieron sonar las alarmas y dejaron seca a Arrimadas. Sofocada, ella sólo añadió que estas acciones feministas iban contra el capitalismo. Pues qué bien.

Montserrat Domínguez, directora del Huffington Post, un periódico que abandera el feminismo, organiza estos días el operativo a seguir en las próximas fechas. «Primero habremos de ponernos de acuerdo en la redacción, pues los periódicos siempre nos encontramos con el mismo problema: si vamos a la huelga, ¿quién informa de su seguimiento? El reto es precioso. Por primera vez vamos a cubrir una huelga de mujeres. Es una herramienta que jamás se había utilizado. Un huelga de mujeres en más de 40 países».

La directora del Huffington habla de la necesidad de que el feminismo no sea sólo una prioridad ideológica de los partidos de izquierda. El feminismo es de todos, y ahí está el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, un hombre del Partido Liberal, que por encima de todo se declara feminista. «Ahora hay muchos chicos menores de 30 años que se dicen feministas sin tapujos», confiesa Domínguez. Arrimadas ve que la reivindicación feminista se la han apropiado otros partidos y se siente incómoda. «No es una bandera suya, pues desde el primer momento le ha faltado valentía para la transversalidad». En España, una de las primeras conquistas feministas fue el voto, lucha en la que destacaron Clara Campoamor y Victoria Kent, que no eran precisamente comunistas.

Un diario deportivo español publicaba un artículo titulado Cosas que podemos hacer para que los hombres sean más feministas. Antes de seguir adelante, matizo: de entrada lo que primero que se puede hacer es publicar píldoras de doctrina feminista entre gol y gol. Es más eficaz un pildorazo de estos en el As o el Marca que diez páginas enteras en los principales periódicos nacionales. Aquí van las recomendaciones mencionadas: 1ª) Si no juzgas la vida sexual de un amigo, tampoco juzgues la de una mujer. 2ª) No permitas que en familia tu madre lleve el peso de las tareas del hogar, y 3ª) No restes valor a una opinión por provenir de una mujer». Por algo se empieza.


EL MUNDO / DOMINGO 4 DE FEBRERO DE 2018

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Mensajepor Invitado » Dom 11 Feb, 2018 3:09 am

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El Rey Felipe VI se hace un ‘selfie’ con un hombre, a la salida del Centre Pompidou Málaga.



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Felipe VI y Letizia, en Malaga: medallas con retraso







A pesar del mal tiempo, los Reyes entregaron las Medallas de Oro a las Bellas Artes como recién salidos de la ‘pelu’Tras el acto, se juntaron todos: flamencos con toreros, guitarristas con bailaores, cantantes con ‘cantantas’La Infanta Margarita es la más risueña del ‘borbonato’ y habla ilusionada del embarazo de su hija María



EL REY NUNCA PONE PEGAS A UN ‘SELFIE’

Las familias de los premiados siempre quieren conocer al Rey y hacerse un ‘selfie’ con él, si se deja. El Monarca suele dejarse, porque ya está acostumbrado. La familia de Rafael Amargo, por ejemplo, aceptó la invitación al evento a cambio de que el bailarín les presentara a Felipe VI. Y así fue. Felipe VI nunca pone pegas. La Reina, quizás tampoco, pero el otro día, en Málaga, estuvo un buen rato desaparecida. A saber.

Encontré a Magüi Mira haciendo pandilla con su hija, la actriz Clara Sanchís, y con Lorenzo Caprile, y me añadí al grupo. Si ellos hacían pandilla, otros hacían trío. Me refiero a María del Monte, Toñi Moreno y Nuria Fergó, tres clásicas de lo suyo. Al fondo, la Infanta Margarita y Carlos Zurita celebraban la medalla otorgada a la Fundación Duques de Soria, mecenas de Ciencia y Cultura Hispánica. A ellos, los premios les han llegado por partida doble. La Infanta Margarita (la más risueña del ‘borbonato’) me habló con ilusión del embarazo de su hija María. Carlos Zurita, el abuelo, tampoco ocultó su felicidad.

Eché de menos a Ricardo Darín y de más, al último chisgarabís del reino, pero mi ‘prefe’ sigue siendo el ministro del ramo.



Esta semana ha tenido lugar en Málaga la entrega de Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2016, un evento que no pudo celebrarse en 2017 por culpa del procés. Es de esperar que el año próximo se entreguen las medallas retrasadas y nos pongamos al día. Una buena idea sería juntarlos a todos en el Palacio Real aprovechando el Cervantes, que a la vez es el Día del Libro y Sant Jordi.

Los Reyes se suman a las elegantes romerías patrióticas con el calendario apretado y el tiempo justo. Así sucedió en Málaga. Llegaron Felipe VI y Letizia en avión, el medio de transporte habitual de los jefes de Estado y, pie en tierra, apretaron el paso sorteando las ráfagas de aire. Las condiciones climatológicas eran adversas (camino de Málaga a punto estuvo de nevarnos encima), pero los Monarcas entraron en el Centre Pompidou peinados como si acabaran de salir de la pelu.

La ciudad parecía una boda y las autoridades estaban disciplinadamente alineadas. De mayor a menor: ministro de Cultura, presidenta de la Junta de Andalucía, delegado del Gobierno, alcalde de Málaga y por ahí seguido. También, el presidente del Centre Pompidou de París, desplazado desde Francia para recibir a los Reyes.

Veinte premiados aguardaban en actitud formal el momento de la imposición. Tres de los 20 causaron baja (Ricardo Darín, Philippe de Montebello y Gloria Estefan). Los restantes salieron a recibir su medalla: el editor Leopoldo Zugaza, el modista Lorenzo Caprile, el actor José Coronado, los representantes de la Fundación Duques de Soria; también el diestro Julián López El Juli, la actriz Magüi Mira, el diseñador industrial Miguel Milá, el bailarín Rafael Amargo, el guitarrista Tomatito y el cocinero Pedro Subijana, entre otros. En nombre de todos, expresó su agradecimiento José Coronado y lo hizo con voz elegante y amaderada, como de rapsoda.

Cuando rompieron filas, hubo cruce de saludos y palmadas de felicitación en los omóplatos. Todos con todos: flamencos con toreros, guitarristas con bailaores, cantantes con cantantas. Estaban radiantes. Hasta Lorenzo Caprile y Rafael Amargo se pusieron corbata, y eso que ambos pertenecen a la estirpe de los descamisados. Justo hace ahora tres años, el propio Caprile proclamó públicamente: «¡La corbata ha muerto! Y tenía razón. A los seis meses, la corbata estaba ya más muerta que viva.

Quien no pasa por el aro de la indumentaria casual es El Juli, uno de los personajes más encorbatados y lustrosos que conozco. Parece un maniquí. Siempre lleva camisa blanca lavada con perlán y corbata de nudo gordo. Su mujer, Rosario Domecq, también se veía imponente. Por cierto, a ella la confundí con la Reina. Será por sus bellezas afines. Entre taurinos andaban también Pedro Domecq y Rosario Márquez Tito, suegros de El Juli. A Pedro no lo identifiqué, porque me hago mucho lío con los apellidos bodegueros (no hay nada más parecido a un Domecq que otro Domecq). En cambio, su esposa –Tito– resulta inconfundible. A lo lejos, se escuchaba su simpatía. Es una bomba de mujer.

Mientras Pedro y Tito atendían a las amistades, El Juli, venciendo su timidez, se dejaba fotografiar con la parroquia. La medalla de las Bellas Artes merecía un posado. Como escribió ayer Zabala de la Serna, El Juli es el medallista más precoz de cuantos han sido distinguidos hasta ahora.

En esas, llegamos ante el Rey, y la escritora María Elvira Roca, tendiéndole la mano, se apresuró a decir: «Cuatro generaciones de republicanos le saludan, Señor. Desde que pronunció el discurso del día 3 de octubre, en mi familia nos hemos vuelto monárquicos». María Elvira, profesora, lingüista y celebrada autora del libro Imperiofobia y leyenda negra, sigue recibiendo felicitaciones por su éxito. Le pregunté si asistía en calidad de historiadora y contestó divertida: «Yo he venido con la cuota de Unicaja. Otros lo han hecho con la cuota de Canal Sur, sobre todo los famosos. Mírelos: por ahí andan».

El desfile continuó hasta el mediodía. En el corazón de Málaga, el sol se vestía de colorines.


EL MUNDO / DOMINGO 11 DE FEBRERO DE 2018

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Assia
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Re: TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Assia » Dom 11 Feb, 2018 4:42 am

Eso ha dicho Zabala de la Serna.? ''EL JULI PRECOZ...'' y que tiene que ver eso con torero de arte.?' Esa medalla de las BELLAS ARTES SIEMPRE FUERON OTORGADAS A TOREROS DE ARTE NO A TOREROS PECOCES. Pobre Felipe VI que lo obligan a asixstir a corridas de toros y a cante flamnenco y todo ese sacrificio por EL TRONO DE ESPANA.!!!
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TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Mensajepor Invitado » Dom 18 Feb, 2018 3:30 am

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El príncipe Enrique de Dinamarca, durante la celebración del 70 cumpleaños de la reina Sonia de Noruega.



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Enrique de Monpezat, el patriarcado en horas bajas







Los hombres de ahora viven un momento delicado y no se hallan. Sorprende su malestar y su falta de iniciativaEllos creen que cualquier dejación en materia de género se saldará con caminar un metro por detrás de la mujerEl feminismo nunca ha casado con la monarquía. Ese desajuste le costó la salud mental a Enrique de Dinamarca



GRANADOS ATACA A CIFUENTES

Contra su voluntad, Cifuentes ha sido la reina de la semana. Francisco Granados no sólo le echó encima un contenedor de basura, sino que la emparentó con un episodio de corrupción en el que González y Cifuentes hacían de las suyas. Pero el ex tertuliano de Trece no se quedó ahí. Añadió que la actual presidenta d e la Comunidad y el antiguo vicepresidente tenían relaciones (consentidas). La cosa quedó ahí. Pero, contra lo que ha sido habitual en este país, si alguien hizo sangre fue en los cenáculos, c on los mismos chismosos que años atrás envolvieron las historias pícaras de Gallardón y Corulla en papel de Corín Tellado.

Cifuentes esperó en vano a que otras mujeres condenaran ese asunto rastrero y vergonzoso. El viernes puso una querella contra Granados, ese hombre a quien siempre asociaremos con un «volquete de putas».

Irene Montero dio la cara, pero antes de completar la frase se emocionó y largó un discurso s obre la corrupción que hizo perder la memoria del respetable. La buena intención de Montero merece otra oportunidad. Que pongan una de esas mesas petitorias para la cuestación del cáncer y organicen allí las colas. ¡Todas a protestar!



Con ocasión de artículos como el de hoy me da por ponerme tierna con los hombres. Mal asunto. Empiezas acariciándoles el cogote y terminas cambiándolos por una mascota. Con la que está cayendo (o precisamente por eso), hoy pienso en su orgulloso fin de raza. Por sus vendettas los conocimos. Desde hace unos años están rabiosos con la discriminación (positiva) de la que hemos sido objeto las mujeres para neutralizar la inercia del patriarcado.

Tarde o temprano tenía que estallar. Mientras mandaba el patriarcado, no había capacidad de respuesta, pero se restableció la democracia, llegaron las libertades y se impuso la necesidad de actuar. Los hombres de ahora viven un momento delicado y no se hallan. Sorprende su malestar, la falta de iniciativa (el paso cambiado, que se dice) y el descoloque doctrinal. Los embates del feminismo finisecular les dejó sin resuello. La conducta más generalizada fue la de defenderse atacando, y en ello están (véase Arcadi Espada). Algunos de ellos parecen personajes en constante busca de autor. Echan de menos su protagonismo, aunque sólo sea en los detalles, como cuando entraban en un bar y tiraban las llaves del coche sobre la barra mientras pedían un gin-tonic muy cargado.

Hablando de Arcadi, de él valoro su holgada inteligencia. Ama los retos, y el mayor reto, dialécticamente, es defender lo indefendible. Para ello, se entrega con fruición a la búsqueda de argumentos sesudos. Es como un matemático que resolviera los problemas matemáticos de atrás hacia delante, empezando por el resultado. Esta vez ha ido más allá con un artículo antifeminista y de diente retorcido. Es el triple salto mortal (arriesgado). La última frase del artículo no se sostiene por sí sola. Dice así: «La corrupción en España es espantosa. No se qué sucederá cuando se incorporen a los anaqueles del delito la inmensa mayoría de mujeres que hacen política y que incurren, como mínimo los días fértiles, en un delito continuado de tráfico de influencias».

En la sociedad todavía quedan hombres atrapados en sus propias caricaturas. Ellos creen que cualquier dejación en materia de género se saldará con el mismo castigo: caminar un metro por detrás de la mujer.

Esto le ocurrió precisamente a Enrique de Dinamarca, que el lunes dejó viuda a la reina más alta del mundo. Había sido su gran amor de juventud, y por él la princesa heredera de Dinamarca desoyó a su padre, el rey Federico IX. Fueron felices durante muchos años, hasta que el fantasma de los celos se coló en la vida de Enrique y empezó a sentirse humillado y a decir que la reina lo tomaba por tonto.

El feminismo nunca ha casado bien con la monarquía. Ese desajuste le costó la salud mental y casi el matrimonio al marido de la reina, fallecido el lunes sin haber alcanzado el estatus de rey consorte. A Enrique de Monpezat no le bastó con enamorar a la princesa heredera de Dinamarca. Era el único pretendiente más alto que ella. Apuesto y divertido, le hacía el amor en francés, recitando siempre palabras felices. Agradecida, la reina Margarita lo convirtió en príncipe, aunque para él eso nunca fue suficiente.

En los últimos años de su vida, más de una vez y más de dos dejó plantada a su familia y se largó a sus viñedos franceses reconcomido por los celos. «O me hace rey o que no me entierren con ella», amenazó Enrique, hecho una furia. Corrían malos tiempos. La reina no quiso o no pudo: la danesa es una monarquía constitucional y la Cámara tiene mucho que decir.

La reina y el príncipe no dormirán juntos el sueño eterno. La amenaza de Enrique se ha cumplido y sus cenizas se irán, en parte al mar, y en parte a su finca favorita. La reina de Dinamarca sola, en un gélido lecho de piedra dentro de la catedral. Puede que entonces Margarita añore el momento más dulce que conserva de un hombre, como cuando dormían juntos y él le hacía un sitio bajo su ala para que se acurrucara en ella. Así las cosas, a Margarita le quedarán pocas ganas de morirse.


EL MUNDO / DOMINGO 18 DE FEBRERO DE 2018




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