Las Joyas de Princesa Letizia

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Arggg

Mensajepor Arggg » Dom 20 Jun, 2010 1:32 am

Pero tu has visto a Rania y as visto a Letizia. Rania está delgada pero tiene cuerpo Letizia da grima, sobre todo los brazos

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NEMESIS

Re: HUMILLANTE

Mensajepor NEMESIS » Dom 20 Jun, 2010 3:29 pm

[b]RESULTA HUMILLANTE CON LA TASA DE PARO QUE TENEMOS EN EL PAIS QUE JUBILADOS Y PERSONAS TRABAJADORAS MANTENGAMOS A ESTA FAMILIA QUE NO DA UN PALO AL AGUA...JOYAS,VIAJES, YATE EN VERANO...

SEÑORES!!!!!!!!!!!!!!! cuando vais a despertar?
[/b]

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cabeza coronada

Mensajepor cabeza coronada » Sab 28 Ago, 2010 2:07 pm

    ‘CORONADA’ CON 10 PERLAS Y BRILLANTES

    Así es la tiara que Don Felipe regaló a su esposa en el año de su 5º aniversario de boda. Según ha sabido en exclusiva LOC, se la encargó a la joyería Ansorena. La Princesa la recibió para poder lucirla en el enlace de Victoria de Suecia

    ÁNGELA J. TORRES / CONSUELO FONT
La tiara tiene diez perlas y brillantes». Lo normal considerando que las perlas son las reinas de las gemas y las gemas de las reinas. Al menos de las soberanas de España. El Príncipe Felipe (42 años) debió pensar eso cuando el año pasado decidió adquirir a la prestigiosa joyería madrileña Ansorena una tiara muy especial para Doña Letizia (37 años). El motivo: el quinto aniversario de su boda celebrada el 22 de mayo de 2004 con la que un día será Reina.

Corría el año 2009, la crisis apretaba pero aún no ahogaba a España. «Debía de tratarse de un regalo muy importante pues fue el propio Príncipe de Asturias quien con sumo cuidado estuvo con la familia Ansorena urdiendo el diseño de la diadema», dice una fuente cercana a La Otra Crónica (LOC).

Según ha podido saber esta revista, «hace al menos seis meses que la Princesa recibió la tiara». Al parecer, estaba previsto que la estrenara en la boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling el pasado 19 de junio, pero con el buen criterio que caracteriza a la Princesa, decidió retrasar el estreno de su nueva diadema sensibilizada por la terrible situación económica que atraviesa el país. Es difícil estimar su valor, pero se calcula en varios miles de euros pues, dependiendo de las gemas que la adornen, podría costar desde 50.000 euros.

    NO LA ESTRENÓ...

El enlace entre el primo de Don Felipe, el príncipe Nicolás de Grecia, y Tatiana Blatnik no era tampoco un escenario propicio. La boda celebrada el pasado miércoles en la isla de Spétses (Grecia) no era una boda real al uso. La cabeza de la novia fue la única coronada en esta ocasión.

La nueva tiara está diseñada y fabricada por la madrileña joyería Ansorena. Sin embargo, no se expuso en la muestra El esplendor refulgente: La Diadema, inaugurada el pasado octubre en la Sala Ansorena, en Alcalá, donde se repasaban las diademas más emblemáticas de España. Entonces, la pieza principal fue la tiara de la Flor de Lys, que perteneció a la reina Victoria Eugenia y que fue diseñada por la misma casa para ella. La Institución mantiene relación con esta familia desde 1869, cuando Celestino de Ansorena fue nombrado joyero de la Casa. Precisamente, en la página web de la firma dedicada a la joyería exclusiva, se presenta una diadema claramente inspirada en la de la Flor de Lys, pero de diseño algo más simplificado y cuajada de brillantes. Tampoco se trataría de ésta, «aunque se rumoreaba que se la habían ofrecido al Heredero».

Pero el Príncipe de Asturias, que conoce bien el gusto de su esposa, prefirió otro diseño. Desde Ansorena confirman a LOC el detallito de Don Felipe con su Princesa. En un principio, se muestran muy sorprendidos, pues la discreción es una condición indispensable para trabajar con la Casa Real: «Si esto sólo lo sabe gente muy cercana al Príncipe. ¿Cómo se han enterado?». Pero el miércoles, Doña Letizia tampoco lució la diadema que su marido ideó especialmente para ella. Probablemente, porque no era un enlace real, sino la boda del hijo de un rey depuesto en una república en ruinas. Una quiebra que aún no alcanza a España, aunque su fantasma ronde los presupuestos generales del Estado. Hasta el momento, la Heredera había compartido las joyas de la Corona española con sus cuñadas las Infantas Elena y Cristina.

Un hecho que quedó patente en el enlace sueco. Cuando tras descartar la nueva pieza, se decantó con acierto por la tiara floral, regalo de Francisco Franco a la Reina Sofía en 1969 con motivo de su enlace con el Rey. La particularidad de esta diadema de platino y diamantes es que se despieza. Puede ser usada como broche o como gargantilla. Fueron sus cinco flores las que tocaron la cabeza de la Infanta Cristina el día de su enlace con Iñaki Urdangarín en octubre de 1997.

En Estocolmo, la Infanta Cristina llevaba sobre sus sienes la tiara de Cartier que fue propiedad de la reina Victoria Eugenia. Lucimiento muy criticado por los expertos ya que se trata de una joya de paso, es decir, sólo deberían portarlas las reinas de España y no las infantas. De capotazo sobrio fue el diseño de Caprile elegido por Doña Elena, quien para el enlace sueco vistió su cabeza con una diadema de motivos helénicos que la familia Marichalar le regaló en su boda, enmarcada en un magnífico tocado de madroños goyescos. La Reina Sofía se decidió por la tiara conocida como La Chata, con incrustaciones de diamantes y perlas. Muy parecida en principio a la que Don Felipe encargó a la familia Ansorena. Esta tiara, inspirada en el mar, coronó la testa de una infanta que jamás llevó corona, Doña Isabel de Borbón, conocida como La Chata. Simula conchas marinas y le fue entregada a Doña Sofía como regalo por su suegro, Don Juan de Borbón. Está realizada en platino, perlas y brillantes y data de 1867, cuando la reina Isabel II la adquirió para regalársela a su hija, la infanta Doña Isabel, al casarse con el conde de Agrigento.

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    TIARA PRUSIANA. Foto superior izquierda. La lució el día de su enlace. Perteneció a la reina Victoria Federica,madre de Doña Sofía. Sus columnas recuerdan al Partenón y las hojas de laurel han hecho que sea conocida como la tiara helénica. Es de platino y diamantes.
    TIARA FLORAL. A la izquierda, en la imagen silueteada. Es un regalo de Francisco Franco a la Reina Sofía. Fue la diadema que la Princesa eligió para la boda real sueca.
    DIADEMA MARINA. Foto superior derecha. Doña Letizia aderezó un soberbio conjunto de Caprile en una recepción en diciembre de 2007 con esta joya, llamada ‘La Chata’ por pertenecer a Isabel de Borbón.


    REGALO HABITUAL

Cuando La Chata falleció sin descendencia pasó a su sobrino, el rey Alfonso XII, y de él al conde de Barcelona, Don Juan, que se la regaló a su nuera Doña Sofía. El propio Don Juan Carlos adquirió para su mujer una tiara que pertenecía a su tía Doña Cristina, condesa Mariluchi Cinzano.

    Es una tradición habitual. Don Juan Carlos también le compró una diadema a la Reina Sofía
El quinto es un aniversario muy especial y, como es lógico, Don Felipe, siguiendo la tradición de los monarcas borbones de agasajar a sus reinas con joyas, habría decidido regalar una pieza personal e intransferible (al menos con las Infantas, pese a que, como ha quedado patente en Grecia, mantiene una excelente relación) a Doña Letizia.

    Ésta será una joya ‘personal e intransferible’ de Doña Letizia y no la tendrá que compartir con sus cuñadas
Es de suponer que los herederos de Celestino de Ansorena repitieron las visitas que desde hace más de 150 años realizan los miembros de la familia propietaria de la prestigiosa joyería y Casa de Subastas. «Seguramente se desplazaría a Zarzuela, al pabellón del Príncipe, para que Don Felipe pudiese detallarles el diseño que tenía pensado», afirma un experto en Casa Real. No querría que trascendiera, pues la diadema de Los Asturias (como LOC ya ha bautizado a la tiara) podría tratarse de una sorpresa para Doña Letizia. Un obsequio real fabricado, repetimos, en exclusiva para la Princesa de Asturias y que también podría convertirse en una tiara de paso que algún día constituirá la más que probable herencia para la mayor de sus vástagos: la Infanta Leonor (cinco años). Entre estas joyas de pasar, se encuentran las creaciones más emblemáticas lucidas por las soberanas del país, como la diadema de la Flor de Lys, el espectacular collar de chatones, las perlas que Alfonso XII regaló a la desdichada María de las Mercedes y dos pulseras que la reina Victoria Eugenia montó en 1931, tras el advenimiento de la República, a partir de otra tiara que desmontó por ser demasiado aparatosa. Cuando murió en 1969, la reina Victoria Eugenia legó en su testamento este lote a su hijo Don Juan y a Don Juan Carlos.



    TIARA EXCLUSIVA

La tiara constituye un símbolo de distinción, de progresión dinástica y de autenticidad. Gracias a ella, la Princesa lucirá en sus actos oficiales una pieza única, personal. Como el nuevo aire que ella desea imprimir a la Institución. Imaginamos al Heredero, enamorado, contemplando los diseños que le presentan bajo sus directrices Elena Mato García Ansorena, responsable creativa de la división de joyería, y Jaime Mato Ansorena, propietario de la exclusiva firma. Eligió el boceto que pensó más acorde con el gusto de la Princesa. «Tiene que definirla. Ser única como ella», pudo pensar, tras observar los dibujos. Por fin, se decide. Semanas después, tras muchas horas de trabajo delicado, la tiara está lista. Es el primer regalo importante para Doña Letizia. El más especial tras su anillo de compromiso.

Pero ¿habrá decidido no estrenarla con motivo de la crisis o es que no ha encontrado la ocasión oportuna para hacerlo? La próxima cita Real será el 3 de julio en Montecarlo, cuando Alberto de Mónaco contraiga matrimonio con Charlene Wittstock. ¿Habrá repuntado nuestra economía para entonces? A pesar de que la Familia Real tiene una asignación anual de 8,9 millones de euros, Don Felipe puede haber adquirido esta diadema gracias a los ahorros del sueldo que tiene asignado por labores de representación. De momento, sólo sabemos que la tiara tiene 10 perlas y brillantes, y que Doña Letizia deslumbrará con ella tanto como cuando luce las joyas de la Casa Real.

Pero esta tiara, esta diadema es de ella y para ella. Es su corona.



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    TIARA DE LAUREL.
    La condesa de Barcelona luce la diadema que Alfonso XII le regaló a su segunda mujer: la reina Mª Cristina. Corona que ha lucido la Reina
    Sofía y que también portó Simoneta Gómez- Acebo el día de su boda. Es propiedad de la Infanta Doña Pilar.
    TIARA DE CARTIER.
    Fue el regalo que Alfonso XIII le hizo a su esposa la reina Victoria Eugenia de Battenberg (abajo a la izda.). Esta ‘diadema de paso’ sólo puede ser usada por las reinas de España.
    ‘LA CHATA’.
    Abajo dcha. Diadema de aires marinos que fue propiedad de la infanta Isabel de Borbón (’La Chata’). La Reina Sofía la eligió con motivo del enlace sueco. Lleva incrustaciones de diamantes y perlas.


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    LAS JOYAS QUE HEREDARÁ DOÑA LETIZIA

    Al casarse Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, en 1906, la novia recibió joyas valoradas en casi dos millones y medio de pesetas. Sabiendo que un preceptor del rey de aquellos años percibía tres mil pesetas anuales, calculamos que era necesario el trabajo de un millar de empleados palatinos importantes para adquirir una colección semejante. Al otorgar testamento la soberana, señaló que había recibido en usufructo piezas que deberían pasar a su hijo Juan, conde de Barcelona, y, tras él, a su nieto Juan Carlos I, de manera que estas alhajas, representativas de la dinastía, sirviesen de adorno a las futuras reinas, sus sucesoras. Entre ellas estaban la diadema de lises, los pendientes de diamantes gruesos y el collar de chatones. La más importante era el collar de 37 perlas comprado por Alfonso XII en la Rusia imperial para la reina Mercedes en 1878. Todas éstas, más dos pulseras que lucen las gemas de una antigua corona de Cartier, son usadas exclusivamente en nuestros días por la Reina Sofía, creyéndose que serán destinadas en su momento para la futura Reina de España. El conjunto incluye también un broche con una gruesa perla, tomada por La Peregrina pero, desgraciadamente, sabemos con certeza que esta perla legendaria es propiedad desde 1969 de Liz Taylor, para quien la compró Richard Burton en una subasta.

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    José Luis Sampedro es coautor, con Fernando Rayón Valpuesta, de Las joyas de las reinas de España (Planeta, 2004).


EL MUNDO. AÑO II. NÚMERO 83. LA OTRA CRÓNICA. SABADO 28. AGOSTO 2010

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Invitado

Mensajepor Invitado » Dom 29 Ago, 2010 10:05 pm

hace bien en no ponérsela, así no se devalua el precio de la coronita y así si leti tiene que salir corriendo puede luego venderla a un buen precio.Ay que lizta es leti.

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la tiara de la princesa

Mensajepor la tiara de la princesa » Mié 01 Sep, 2010 2:58 am

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Crónica Rosa, la tiara de la princesa

Es la Mañana de Federico

Presentado por Carmen Carbonell

49:40

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mejores amigos

Mensajepor mejores amigos » Mié 01 Sep, 2010 5:42 pm


El pequeño joyero con el que la princesa Letizia llegó a Zarzuela en 2004 se ha convertido en un gran cofre que engorda con el paso del tiempo. Pero, a diferencia del de otras princesas europeas como Mary de Dinamarca o Mette Marit de Noruega, el de la nuera real está sellado con un candado a cal y canto. Ni el Estado ni Patrimonio Nacional se encargan de su gestión y custodio: los diamantes, el oro blanco y la alta bisutería de la princesa de Asturias son privadas, como las de cualquier familia del país. Algunas de sus regalías forman parte del histórico legado familiar de su marido, que han pasado de generación en generación, como la tiara y los pendientes que lució el día de su boda, mientras que otras, las últimas adquisiciones, más modernas y funcionales, figuran en los catálogos de las últimas colecciones de prestigiosas familias de orfebres como los Durán, los Yanes, Cartier, Perodri o las hermanas ovetenses Quirós. [/table]

¿Cuánto gasta Letizia en joyas? Mucho si se compara con el sueldo de cualquier ciudadano.Mucho si se compara con el sueldo de cualquier ciudadano. Poco comparado con su alter ego, Rania de Jordania, que adorna su innata elegancia con diseños de alta costura y joyas que presumiblemente superan los 50.000 euros. Según publicaba el pasado sábado La Otra Crónica de El Mundo, el príncipe Felipe se habría gastado una casntidad similar en una diadema de la célebre Ansorena, fundada en 1845, que le habría regalado a su esposa con motivo de su quinto aniversario de boda. La princesa habría optado por no exhibirla debido a la actual situación económica del país. Pero, a pesar de la imagen de austeridad que se quiera proyectar, los brillantes que sí que luce sin pudor en cuanto surge la ocasión son los que engarzan su complemento favorito: los brazaletes.

    Los joyones de Letizia: Oro blanco, diamantes y relojes de última generación
En la reciente boda de Nicolás de Grecia, Letizia lució una pulsera de Cartier en oro blanco y pavé de brillantes, cuyo precio superaría los 16.000 euros que tuvo que desembolsar cuando se encaprichó del brazalete de la colección Salvaje de Perodri en oro amarillo y blanco de 18 kilates, que también ha lucido en multitud de ocasiones. Unas piezas de un gran valor que conviven con las tres pulseras de Tous con el nombre de sus dos hijas y el de su sobrina Carla, hija de la fallecida Érika Ortiz Rocasolano, que la mediática Rosa Oriol le habría regalado tras coincidir con la nuera real hace unos años en la entrega de unos premios en la Cámara de Comercio de Manresa.

Además, entre sus joyones también destaca la alianza matrimonial de oro blanco con diamantes de talla baguette de Suárez, que en su día le costó al príncipe más de 3.000 euros, o un exclusivo anillo de Gucci, cuyo precio ascendería hasta los 8.000 euros. Se desconoce si Simoneta Gómez Acebo, relaciones públicas de Cartier, ‘hace precio’ a sus primos o no, pero lo cierto es que la ex periodista estrella, como la definió Carla Bruni, posee un auténtico arsenal de pendientes rubricados por la casa francesa. Sus preferidos: los que forman parte de la colección Secrets de Boudoir.

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Las perlas australianas, las más caras del mercado y las favoritas de su madre, Paloma Rocasolano, están cada vez más presentes en su joyero, siempre combinadas con el oro blanco y los mejores amigos de la mujer, en palabras de Audrey Hepburn: los diamantes. Los pendientes Chandelier, que emulan a las grandes joyas de los marajás de la India, también son todo un must en su particular cofre del tesoro, en el que cohabitan los particulares diseños de Paloma Cuevas, esposa de Enrique Ponce, para la firma Yanes.

Relojes de última generación como el Millenary Précieuse de cuerda manual y nácar blanco engastado en diamantes de 18 kilates de la colección 2007/2008 de Piguet o el que recibió de manos de su suegro, el rey Don Juan Carlos, el día de la pedida, y de la misma marca, coexisten con las exclusivas piezas de alta joyería y bisutería que han convertido Zarzuela en una isla del tesoro en sí misma.

    Herencias familiares
En nada se parece el joyero actual de Letizia al de hace cinco años. A parte de sus últimas compras, que son las más modernas, la princesa ha recibido numerosos regalos por parte de su familia política. Nada más abandonar su profesión en los informativos de TVE y entregarse a su labor como consorte real, Letizia Ortiz percibió su primera joya: su anillo de compromiso, al que más tarde seguiría un collar de perlas y zafiros que le entregó la Reina y que perteneció a su suegra, María de las Mercedes. Pero, sin duda alguna, la más especial de todas fue la tiara que adornó su cabello aquel lluvioso 22 de mayo de 2004.

Bautizada como La Peregrina, con un impresionante diamante de forma de pera, se trataba de la misma diadema que doña Sofía había lucido en su boda con el Rey, y también de la primera tiara que la princesa Victoria Luisa de Prusia recibía de manos de su padre, el Káiser Guillermo II. Además, resulta habitual ver a Letizia luciendo otra de las tiaras de la colección personal de su suegra. En la boda de Victoria de Suecia, llevó la tiara floral que el Gobierno español regaló a la entonces princesa de Grecia por su matrimonio con don Juan Carlos en 1962. La diadema, de platino y diamantes, lleva la prestigiosa firma de la joyería francesa Mellerio y resulta tan funcional que se puede llevar como broche y gargantilla.

Pero si la Familia Real disfruta de un presupuesto de más de ocho millones de euros que salen de los bolsillos de todos los españoles, ¿no deberían exponer sus joyas como hacen otras casas reinantes en Noruega, Dinamarca o el Reino Unido?¿ Puede ser considerada privada una transacción comercial de la Primera Familia? Tal vez ahora que se han decidido a teorizar sobre el interés general que puede despertar la institución monárquica entre las nuevas generaciones con la creación de la Fundación Hesperia, lleguen a la conclusión de que resulte mucho más rentable crear un museo con tanta joya de última y novísima creación.


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la tiara

Mensajepor la tiara » Mié 29 Sep, 2010 1:15 am

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dasoanh

Mensajepor dasoanh » Mié 29 Sep, 2010 4:47 pm

Yo no comprendo nada, los españoles y los portugueses estamos lutando por una vida mejor, pero los politicos y los reys no hacen ninguno sacrificio.
Viagens, tiaras, restaurantes, coches,etc., y nos otros temos o qué?

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Mensajepor Invitado » Mié 29 Sep, 2010 5:13 pm

Es esta la nueva tiara? la de la foto con perlas? ya la estreno? como sabeis de esta foto?

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Mensajepor Invitado » Mié 29 Sep, 2010 5:39 pm

cómprate el HOLA

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regalo secuestrado

Mensajepor regalo secuestrado » Sab 02 Oct, 2010 10:04 am

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    EL REGALO DEL PRÍNCIPE SIGUE ‘SECUESTRADO’

    Sólo ha lucido la parte central de la Diadema Princesa, la flor de lis, que puede emplearse como broche. La tiara cuesta unos 50.000 euros

    JUANJO MADRIGAL
La Otra Crónica (LOC) ya había adelantado a sus lectores que el Príncipe Felipe había regalado una tiara a su mujer, la Princesa Letizia. Esta semana la hemos podido ver reproducida en las páginas de una revista en su totalidad, dado que la Princesa de Asturias ya la habría lucido en parte —la diadema es desmontable y la flor de lis central puede utilizarse como broche—. Fue en el enlace real de Victoria de Suecia y Daniel Westling el pasado 19 de junio donde la Princesa prendió la flor de lis de su banda. Pero ésta no era la primera vez que la lucía. Doña Letizia ya había usado la flor borbónica como broche hasta en seis cenas de gala.

La tiara Princesa, que LOC supo bautizar con acierto como la Diadema de los Asturias, fue una idea del difunto Alfonso Mato, quien en 2005 (y con motivo del enlace real) decidió diseñar una tiara propia para Doña Letizia. La Otra Crónica la valoró en unos 50.000 euros, un precio que ronda el dado por los expertos tasadores contactados por esta revista. Para Ansorena «el valor de la diadema ha sido absolutamente simbólico», según declaraban a una conocida revista el pasado martes. Valor simbólico que ha podido suponer una ligera rebaja en el precio que la casa joyera le habría hecho al Príncipe.

    La Diadema, con 450 brillantes y 10 perlas, esmuy parecida al diseño con el que LOC ilustró la primicia el 28 de agosto
Alfonso Mato tuvo la idea y Don Felipe la aplaudió pues, según fuentes cercanas a los Príncipes, «la joya ha sido un regalo del Heredero a su esposa ». Según la información de Ansorena, «la diadema fue enviada a palacio en 2006» y la pieza «fue descrita por los Príncipes y por Doña Sofía como ‘preciosa’». A pesar de ello, la primera vez que lució el broche central fue el 24 de noviembre de 2008 en la cena de gala que hubo con motivo de la visita del entonces presidente de Panamá, Martín Torrijos. Cena en la que reutilizó la espectacular falda mantón de Manila de Lorenzo Caprile. La tiara, «realizada en oro blanco con pequeños roleos en media luna con brillantes y cinco pares de perlas australianas en disminución», aún no ha sido estrenada por la Princesa. Probablemente, y como publicó esta revista, porque la consorte quiso solidarizarse con la situación económica del país.

Alarde o no, lo cierto es que la diadema, de espectacular parecido con la expuesta en la web de la joyería (colección Ars de Elena Mato-Ansorena), se trataba de una pieza ya diseñada que le ofrecieron al Heredero, como ya dijo esta revista. El montante de la corona es el mismo, sólo cambian el cuerpo central y las perlas en las puntas de las medias lunas.

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EL MUNDO. AÑO II. NÚMERO 88. LA OTRA CRÓNICA. SÁBADO. 02 OCTUBRE 2010

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banda

Mensajepor banda » Sab 02 Oct, 2010 10:30 am

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En la boda sueca el broche lo usó como prendedor de la banda

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preferencias

La sortija y el brazalete preferido de la Letizia

Mensajepor preferencias » Dom 17 Abr, 2011 10:23 pm

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La sortija y el brazalete preferido de la Princesa de Asturias.

Los príncipes de Asturias hicieron de anfitriones y recibieron al príncipe Carlos y Camila en su visita oficial a España. Doña Letizia, muy favorecida vestida de Caprile, volvió a lucir dos de las joyas que ha llevado en múltiples ocasiones. ¿Serán sus favoritas?


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La pulsera de la marca Leblas está realizada con finísimos hilos de plata. Es un trabajo totalmente artesanal que la firma inglesa de la diseñadora española Arabel Lebrusan desarrolla en pequeños talleres cordobeses.

Seguro que te interesa saber que cuesta 473 euros y que puedes comprarla en internet en http://www.leblas.com.

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La sortija de la colección Parentesi de Bulgari que luce la princesa en su mano izquierda la lleva tanto de día como de noche. De oro blanco y pavé de diamantes, cuesta 7.500 euros. Este anillo lo puedes encontrar en boutiques Bulgari y también en joyerías multimarca (como J.E.&C. Carrera en Madrid).

El dibujo de la sortija (icono de la marca) tiene su origen en la forma de las juntas de las aceras romanas de la Via Condotti, donde está la boutique Bulgari de Roma.

Sabemos que al príncipe Carlos y a Camila les encantó su estancia en España. Espero que vosotros también hayáis disfrutado con los detalles de estas dos joyas que tan bién luce la princesa de Asturias. Este post es sólo una pequeña muestra de las joyas de la princesa. Iremos entrando poco a poco en su joyero…

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Mensajepor Invitado » Mar 08 Ene, 2013 3:26 am

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Joyas de la realeza

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LOC

JOYEROS DE LA CASA REAL

Mensajepor LOC » Sab 13 Jul, 2013 3:31 am

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JAIME MATO ANSORENA, CEO
Jaime es el máximo responsable de Ansorena en la actualidad. Nació en 1959 y estudió Historia del Arte y Gemología. «La sensibilidad por el mueble antiguo se hereda. La gente que viene por primera vez a una subasta se suele aficionar».


CRISTINA MATO ANSORENA, ARTE
Nació en 1957, estudió historia del Arte y dirige la galería de arte Ansorena. Lleva la obra de artistas consagrados como Guillermo Muñoz Vera y Cristina Duclós. «Hay mucha gente que pone sus casas de Ikea, pero te aseguro que hay algunas piezas de subasta que salen más barata».


ELENA MATO ANSORENA, JOYAS
Nació en 1965, estudió gemología y es la responsable de la joyería Ansorena, de la sección de nueva creación de piezas. «Procuramos que nuestros hijos sean conscientes de dónde tienen la oportunidad de trabajar. Internet nos ha abierto muchísimo mercado».

FUNDADOR: CELESTINO DE ANSORENA Y ALEJANDRE
En 1845 se funda la Joyería Ansorena en la calle Espoz y Mina 1 de Madrid. El primer trabajo es una tiara para el Papa Pío IX encargada por Isabel II. En 1905 Ramiro García Ansorena, nieto de Celestino, hace la Corona de la Virgen del Pilar. En 1906 el rey Alfonso XIII empieza a adquirir joyas.En la actualidad, los nietos de Ramiro, los Mato Ansorena, dirigen la joyería y la Casa de Subastas

FAMILIA MATO ANSORENA
«LETIZIA DEBÍA TENER TIARA PROPIA»

LOC inaugura con Ansorena una serie de verano sobre sagas de joyeros españoles. Los proveedores de Casa Real nos cuentan su historia

BEATRIZ MIRANDA



Jaime, Cristina y Elena Mato Ansorena son la sexta generación de joyeros de la mítica casa Ansorena de la calle Alcalá de Madrid. Por su galería, joyería y casa de subastas han pasado las grandes fortunas de España y no es exagerado decir que toda la nobleza y realeza europea ha visto desfilar alguno de sus objetos por sus pasillos. Un protocolo familiar pero, sobre todo, una excelsa sensibilidad artística, declaran su casa referente cultural y estético, por no decir emblema del patrimonio histórico nacional. ¿El secreto? Unidad, voluntad, complicidad y muchísima discreción.

    Pregunta.— Ansorena empezó como joyería, pero hoy es un templo del arte en general.

    Jaime Mato Ansorena (J.M.A.)— Nuestro tatarabuelo empezó como joyero y poco tiempo después fuimos nombrados joyeros de la Real Casa. Pero fueron nuestros padres, Alfonso y Paloma, los que potenciaron el negocio e impulsaron las subastas de arte, en 1974. En los 80 empezamos con la galería e incorporamos la venta privada de obras históricas. Nuestra aventura más reciente son las condecoraciones.


    P.— ¿Tenían claro que se dedicarían al negocio familiar?

    Cristina Mato Ansorena (C.M.A.).— Jaime siempre ha sido el comercial. Desde que era niño vendía cualquier cosa y Elena también. Yo estudié Historia del Arte, me casé muy joven, viví en el extranjero durante cinco años y a mi vuelta me metí en la galería.


    P.— ¿Ya hay séptima generación?

    Elena Mato Ansorena (E.M.A).—De los 22 sobrinos, hay dos que ya se dedican a esto. Una hija de Cristina, Mónica, lleva las condecoraciones, y mi hija Carlota, que ha estudiado Historia del Arte y ya ha hecho prácticas. El resto aún es muy joven. Y hay otros que estudian para médicos, arquitectos...


    P.— Se dice que la alta alcurnia necesita cash. De hecho, hasta la baronesa Thyssen se ha desprendido de alguna de sus obras.

    J. M.A.— Bueno, lo de la baronesa es otra cosa. Y hace bien, hay que mover las colecciones. El mercado está complicado, así que ahora seleccionamos más las obras que presentamos. Hay más oferta, pero en vez de aumentarla lo que hacemos es perfeccionarla. Tenemos más donde elegir.


    P.— ¿Hay ricos en situación de desprenderse de su patrimonio de forma urgente para sobrevivir o su clientela está por encima de eso?

    J.M.A.— Hay de todo. La mayoría de los españoles estamos sufriendo la crisis de alguna forma.

    E.M.A.— En definitiva, la suerte de tener una buena obra es la forma de salir adelante y venderla a un buen precio en subasta.

    J.M.A.— ¡Benditos los bienes que tienes para resolver los males! Es muy buen momento para el coleccionista.


    P.— ¿Se han planteado hacer una subasta de lotes pertenecientes a celebrities? En EEUU se han hecho de Elvis, Marilyn...

    J.M.A.— Sí que lo hacemos, pero de forma privada. En España y en Europa en general a la gente no le gusta que se sepa que están subastando algo. Sólo se sabe de empresas o instituciones.

    C.M.A.— En EEUU la mentalidad es distinta. No subastan por necesidad, sino porque el coleccionismo evoluciona y los gustos e intereses cambian. Lo que consiguen luego lo reinvierten en arte.


    P.— ¿Se animarían a sacar a subasta una colección de moda?

    E.M.A.— No hemos hecho una colección de un modista específico. Sólo piezas antiguas como un vestido, una capa, un encaje... En cualquier caso, estamos abiertos a eso.


    P.— ¿La moda vintage ha impulsado el sector?

    J.M.A.— Sí, claro. La alta joyería tiene su hueco clarísimo en el mercado, pero cada vez hay mayor coleccionismo de joya antigua, de igual calidad que la joya nueva pero con sus peculiaridades de diseño. Nosotros seguimos haciendo un 90% de joyas únicas.


    P.— ¿Luchan porque Ansorena se quede en manos de la familia?

    J.M.A.— ¡Claro! No es ninguna tontería pensar que en sólo 30 años se cumplirán 200 años de la fundación de esta empresa. Seguro que no hay ninguna otra enseña con tantos años de historia en las manos de la familia que lo fundó.


    P.— ¿Y no discrepan jamás entre hermanos a la hora de tomar decisiones?

    C.M.A.— Tenemos un protocolo familiar. Y hemos criado a nuestros hijos para que entiendan el arte como su mundo.

    J.M.A.— Hay consenso entre los hermanos y ahora tenemos que transmitírselo a nuestros hijos para propiciar la continuidad. En ese protocolo ponemos unas condiciones para trabajar y que nuestro negocio no se convierta en un refugio. Por ejemplo, deben saber idiomas, haber trabajado antes fuera de España, etcétera.


    P.— Siguen siendo proveedores de joyas de la Casa Real...

    J.M.A.— Poco te voy a poder contar, somos muy discretos con estos temas, lo comprenderás...


    P.— LOC publicó en exclusiva hace tres años que el príncipe Felipe le compró a Doña Letizia en Ansorena una tiara preciosa...

    J.M.A.— En realidad eso no debería tener ninguna trascendencia. Es lógico y natural que Doña Letizia tenga una tiara propia. Debe tenerla, es princesa.


    P.— Aún no se la hemos visto y ha tenido ocasiones de ponérsela... ¿Será por la crisis?

    J.M.A.— Seguro que pronto tendrá su momento y circunstancia donde pueda lucirla.


    P.— ¿La discreción de Ansorena va incluida en el precio?

    J.M.A.— Yo nunca cuento nada, es innato en nuestro negocio. Ni siquiera a mis hermanos o mi mujer.


    P.— El blanqueo de dinero salpica también al mundo del arte.

    J.M.A.— En nuestro caso seguimos una normativa tan escrupulosa como la de autentificación de una obra. Tenemos las mismas obligaciones que un banco. Nuestro negocio es de los más transparentes que hay.


    P.— ¿Qué patrimonio histórico les gustaría que se moviese?

    J.M.A.— El de los Alba, o el de Masaveu, que es espectacular.


    P.— Hay famosos coleccionistas como Falete o María José Cantudo.

    C.M.A.— Te sorprenderías. Es una pena que muchos de ellos no enseñen su colección. Fuera de aquí las celebridades donan mucho a los museos, pero en España no. Y eso es una lástima.

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    REINA VICTORIA EUGENIA. Alfonso XIII ha sido el cliente más distinguido de Ansorena. Nombró a la firma joyera de la Real Casa y allí adquirió piezas históricas como la tiara Flor de Lys de la Reina Victoria Eugenia y el famoso collar de chatones que originalmente era una gargantilla de 30 brillantes y se fue ampliando año tras año, pues el rey le regalaba a la reina dos brillantes iguales por su cumpleaños y en alguna ocasión en Navidad. También es muy conocido el collar de perlas de seis vueltas con diadema de roleos de platino, brillantes y perlas, realizada en 1906, que le regaló la Reina María Cristina a Victoria Eugenia.

    REINA SOFÍA. No hay constancia pública de que el Rey Juan Carlos le haya comprado alguna joya a Doña Sofía en Ansorena, aunque quizás sí alguna para lucirla en privado. Sin embargo, la Reina ha utilizado en más de una ocasión las joyas históricas de Ansorena que pertenecieron a la abuela de su marido.

    PRINCESA LETIZIA. Alfonso Mato, padre de Jaime, Cristina y Elena, diseñó una tiara para Letizia cuando se casó con el Príncipe en 2004. Felipe vio el boceto y se lo encargó. Los expertos dicen que costó 50.000 euros y que es exacta a esta que recreamos hace tres años en LOC cuando dimos en exclusiva esta noticia. La tiara llegó a palacio en 2006, pero Doña Letizia aún no la ha estrenado, sólo el broche central, en forma de flor de Lys, que ha utilizado en bodas Reales y cenas de gala. La tiara es de oro blanco, pequeños roleos en media luna con brillantes y cinco pares de perlas australianas en disminución.


EL MUNDO / LA OTRA CRÓNICA / SÁBADO 13 JUNIO 2013




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