MI SEMANA - Cronica de Jaime Peñafiel

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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MI SEMANA - Cronica de Jaime Peñafiel

Mensajepor Semanita » Dom 08 Mar, 2009 9:58 pm

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AZUL&ROSA

MI SEMANA

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Jaime Peñafiel
Domingo 8 de marzo de 2009


La periodista cortesana y el «urbaneo»
    Almudena Martínez es una periodista tan cortesana ella que su actitud de «dama de la corte» le lleva a confundir el culo con las témporas criticando las novelas históricas, «práctica que, desde el punto de vista ético, deja mucho que desean», según ella. Se olvida de que en España tenemos grandes escritores de novelas históricas, como María Teresa Álvarez, por ejemplo y otra Almudena, Almudena de Arteaga, hija del duque del Infantado. También Ángeles Irisarri, Pilar Querol, Toti Martínez de Lecea, José Calvo Poyato, Ignacio Merino, Foroloco, Magdalena Lasala o Isabel San Sebastián, entre otras. Tampoco podemos olvidar a Catalina de Habsburgo, y a los grandes Robert Graves y Marguerite Yourcenar.

    La periodista Pilar Eyre se incorpora a este grupo de escritores con Ena, la novela (La Esfera de los Libros) que parece haber indignado a la señora Martínez hasta el extremo de escribir un artículo contra ella. Esta obra, sobre la vida de la reina Victoria Eugenia, ha merecido, incluso, un más que elogioso artículo de Luís María Ansón, reconociendo que «en lo sustancial, aquella mujer singular era como la retratas en tu relato biográfico ... Te felicito porque has escrito una gran biografía novelada que se merece el reconocimiento literario». Almudena, la Martínez, que se atreve a criticar a García Márquez por su novela histórica sobre Simón Bolívar, El general en su laberinto, descalifica a Pilar Eyre, a quien ni tan siquiera nombra, por haber «distorsionado a una reina tan digna por fines comerciales».

    La muy cortesana columnista critica a estos conocidos escritores de novela histórica de los que piensa carecen de honradez y de paciencia para investigar con rigor, como hacen los escritores, dedicándo e a «urbanear» «la última moda», según ella, «en periodismo sobre la Familia Real, que consiste en mezclar las ideas propias con la realidad o atribuírselo directamente al personaje».

Letizia tiene sangre de... reyes
    Mientras Doña Sofía piensa que «es bueno socializar la monarquía, plebeyizarla, porque así dura, con reinas plebeyas que están dando un buen resultado» (La Reina muy de cerca, Planeta), un investigador genealogista, Javier Cordero, ha recibido dos encargos diferentes (se niega a identificarlos) para investigar si Letizia «desciende» de Reyes, como así «parece». Según la sensacional exclusiva, publicada en La Voz de Asturias, el pasado 2 de marzo, y firmado por la periodista Georgina Fernández, el tal Cordero ha llegado a la conclusión, tras meses de respirar el polvo de antiguos legajos, que Letizia tiene sangre real, ya que desciende, por la rama de su abuelo asturiano, de Fernando II de León que reinó en el siglo XII. iToma ya! Aunque el señor Cordero parece ser un acreditado profesional que lleva más de 25 años, dedicándose a realizar estudios genealógicos -¿a la medida?- ¿alguien puede pensar que semejante tontería tiene un ápice de verdad?

Diez tomos, diez
    Lo que más sorprende es que toda esta «babayada» -como la califica un oventese- y que ocupa más de ¡1O tomos encuadernados!, ya la conoce Letizia porque uno de los que encargaron el trabajo remitió las conclusiones a la abuela materna de la consorte, Menchu Álvarez del Valle, según cuenta Georgina Fernández. Lo peor de toda esta ridícula historia es que el experto genealogista aún no ha terminado de investigar la rama de los Velasco, el segundo apellido del abuelo de Letizia.

    No es la primera vez que se ha intentado buscar un origen nobiliario o real a Letizia, como si esta circunstancia la hiciera aún mejor persona. Partiendo de la base de que todos somos hijos de Dios, herederos de su gloria y descendientes directos de Adán y Eva, Letizia, desde que contrajo matrimonio con el Príncipe Felipe ya es un personaje real. ¿Por qué tiene que descender de reyes y tener sangre azul si estamos en el 2009? iPor favor! De todas las maneras y como dice un asturiano lector de La Voz de Asturias: «¡Hala! Ya está localizada la ascendencia real de la futura Reina de España...». Menos mal. Gracias señor Cordero. Me quedo mucho más tranquilo.

Todos pertenecemos a la realeza
    De todas formas, si el señor Cordero nos hiciera un estudio genealógico, al final se llegaría a la conclusión de que pertenecemos a la realeza. Como reconoce otro asturiano, «casi todos tenemos algo que ver con Frue­la o con Pelayo», Algunos han pedido al genealogista que investigue también los antecedentes de los otros tres abuelos y el de la bisabuela Felisa, la Patatina. ¿Tenía sangre azul? ¡Por Dios, no nos dejen así!, se preguntan los paisanos de Letizia, «seguramente se podría enriquecer aún más el currículo real». Sería bueno conocer a los pelotas cortesanos que encarga­ron este estudio. Posiblemente, desconocían que a la Reina y, por supuesto, a Felipe, Letizia les gusta tal cual es: «Cariñosa, dulce, con sentido del deber, inte­ligente, buena madre, elegante, con un instinto del saber estar y de estar para servir que le da mil vuel­tas a muchos de la realeza ... ¿Es el origen familiar? ¿Es la clase social? No, es la persona». Doña Sofía di­xit. Si así es y así le parece a ella, ¿por qué buscar otros orígenes a Letizia?

CHSSSSS••• Quién es ese diputado, casado él, que mantiene una tórrida relación secreta con una diputada, casada ella. Un taxista tuvo que llamarles la atención: «Señorías compórtense». ••• La crisis está afectando de tal manera a los bancos que, en una sucursal del Banesto, en la madrileña Glorieta de Bilbao, tienen los bolígrafos Bic atados con cuerda a las ventanillas para que no se los lleven los clientes. Estimada Ana Patricia, yo no había visto nunca tal cutrerío. Menos mal que los-empleados son simpáticos. ••• Y ya que hablamos de crisis, un diputado, muy conocido, se dispuso a comer, en el taxi que le llevaba al Congreso, una hamburguesa que acababa de comprar en un McDonald's pero el taxista le rogó se abstuviera de comer o se bajara. Su Señoría guardó el bocadillo en la cartera. ••• Si imprecisa es la línea o frontera que separa la intimidad de la privacidad, también lo es, para algunos diputados, la que separa lo público de lo privado. ¿Cuántos diputados lo son, como él, sólo en los ratos libres?. ••• ¿Se habrá precipitado la fundación, como ha sucedido en otras ocasiones, otorgándole el premio a quien parece no era tan digna de él?



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