Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitado » Dom 05 May, 2019 9:55 pm


La nueva imagen de la princesa Estefanía de Luxemburgo dispara las alarmas

En el funeral por el Gran Duque Juan de Luexemburgo se dieron cita toda la realeza europea y otras casas reales. El actual Jefe del Estado Enrique y su esposa la gran duquesa Maria Theresa, la reina Beatriz de Holanda, la Reina Margarita, los reyes Juan Carlos y Sofía, el rey Carlos Gustavo de Suecia, el re el principe Alberto de Mónaco,y Harald de Noruega y la reina Sonia, la familia real de Bélgica con los reyes Felipe y Mathilde con la duquesa de Braganza heredera princesa Isabel, los reyes eméritos Alberto y Paola y la princesa Ana de Inglaterra. Pero la preocupación por la nueva imagen de la pareja heredera de Luxemburgo el principe Guillermo y Estefanía, los cuales no tienen descendencia desde su boda en 2012, disparan las alarmas ante un problema en la línea de sucesión, además de que la pareja ha cambiado mucho su aspecto exterior.

Avatar de Usuario
Invitada

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitada » Vie 23 Ago, 2019 7:19 pm

Caos personal en la corte: Bettel instruye a los observadores
Innumerables cambios de personal e incluso un suicidio han persuadido a Xavier Bettel para que mire más de cerca a la Gran Corte Ducal: ha designado un comisionado especial para esto, que en última instancia podría atacar a la Gran Duquesa.


22 de agosto de 2019

Imagen

Esto informó reporter.lu el jueves (22.8.). Según la revista en línea, "más de 30 personas han sido despedidas en la corte desde 2015 o han renunciado a sus trabajos incluso después de un corto período de servicio".

Ya a finales de junio, Bettel y Jeannot Waringo nombraron al ex jefe de la "Inspección General de Finanzas" como Representante Especial. Analizará la práctica del personal de la Gran Corte Ducal y, si es necesario, propondrá ideas para su reforma.

Gran Duquesa más involucrada de lo previsto

Reporter.lu considera la posibilidad de que la Gran Duquesa María Teresa esté más involucrada en las decisiones de personal de lo que realmente pretendía ser particularmente sensible.

La revista cita varias fuentes no identificadas en la corte, sugiriendo que María Teresa también decide contratar problemas para el personal, "lo cual expresamente no informa personalmente".

Además, los asesores externos de la pareja del Gran Ducal reciben una remuneración "extremadamente buena"; después de todo, más de siete millones de euros del dinero de los contribuyentes se destinan a los gastos de personal de la corte. Y luego está el suicidio de un ex empleado. Una conexión con una terminación sin previo aviso y una queja contra el difunto estaba en la sala.

http://www.tageblatt.lu/headlines/perso ... eobachter/



Según un periódico luxemburgués en los últimos cuatro años se han ido o han despedido a más de 30 empleados uno se suicidó. Acusan a la Gran Duquesa de meterse en temas de contratación y de RRHH que no le incumben.

El gobierno ha creado una comisión que va a controlar la situación laboral en la corte luxemburguesa, una intromisión sin precedentes, mediante un representate especial del primer ministro.

Avatar de Usuario
Invitada

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitada » Sab 18 Ene, 2020 4:42 pm

17/01/2020

Un informe del gobierno sobre María Teresa de Luxemburgo podría causar una crisis y una sorpresiva abdicación

El primer ministro quiere saber qué poderes tiene la Gran Duquesa en las decisiones internas de la corte.

La revista Lëtzebuerger Land de Luxemburgo publicó un artículo sobre que devela el supuesto comportamiento “avasallante” de la gran duquesa María Teresa, consorte del soberano de Luxemburgo. Según el periodista Pol Schock, la inminente publicación de un informe del exfuncionario de la casa gran-ducal, Jeannot Waringo, “podría llevar a la institución de la monarquía luxemburguesa a una grave crisis”.

En el artículo de Schock, titulado “Voto de silencio en la corte” se alega que nadie se atreve a enfrentarse a la gran duquesa María Teresa, desde el personal y el mariscal de la Corte hasta el propio gran duque Enrique, jefe de estado de esa nación europea desde 2000. En otras palabras, afirmó que “la Gran Duquesa hace lo que quiere”.

Jeannot Waringo, un alto funcionario de la corte ya jubilado, actualmente está elaborando un informe que analiza las cuentas y la administración del personal de la casa gran-ducal a solicitud del primer ministro Xavier Bettel, informe que será presentado en las próximas semanas al gobierno y el parlamento. Un ex empleado real dijo a Reporter: “En caso de duda, la Gran Duquesa es la persona de contacto. También realiza entrevistas de trabajo, incluso con personal que no está subordinado personalmente a ella”.

María Teresa, nacida en La Habana (Cuba) en 1956, era la hija de una familia rica y de ascendencia española, propietaria de varios bancos y plantaciones azucareras, pero los bienes de la familia fueron incautados después de la Revolución castrista. En 1981, María Teresa contrajo matrimonio con el entonces príncipe heredero Enrique, junto a quien tuvo cinco hijos y ascendió al trono el 7 de octubre de 2000.

La revista luxmburguesa Reporter había publicado anteriormente que alrededor de treinta empleados, un tercio del personal, renunciaron a la Corte desde 2015 y que se esperan más salidas de la Corte Gran Ducal, que es financiada directamente por el presupuesto del Ministerio de Estado. Los costos de personal ascienden a 11 millones de euros y representan el mayor porcentaje del presupuesto nacional.

Según reveló en agosto el diario Le Quotidien, una empleada de palacio llevó a la corte a la justicia después de ser despedida “injustamente” y de un empleado -que anteriormente había recibido una importante condecoración del palacio- y fue despedido “por mala conducta”. Finalmente el hombre se suicidó por no poder soportar la afrenta de un despido injusto.

Diversos informes indican que los problemas en Palacio emanan en gran parte de la gran duquesa consorte, quien supuestamente “siempre tiene la última palabra” sobre el funcionamiento de la Corte, según recaba el sitio web de la TV estatal, RTL. “Se dice que el personal debía anticipar cada deseo, apoyar su estado de ánimo y estar disponible para ella en todo momento”, indican.

En su artículo publicado este 17 de enero, la Lëtzebuerger Land afirmó que solo el primer ministro tiene el poder de enfrentar a la gran duquesa por lo que ordenó el informe a Waringo. “María Teresa disfrutaba discutiendo los eventos actuales en reuniones con el predecesor de Bettel, Jean-Claude Juncker, pero Bettel puso fin a esta tradición cuando llegó al poder. Según fuentes internas, esta decisión ha afectado la relación del gobierno con la Corte”, asegura Pol Schock.

El periódico semanal también especula sobre la posibilidad de la abdicación del gran duque Enrique tras la publicación de este “explosivo” informe, basado en fuentes internas del Palacio. Afirmó que el príncipe heredero Guillermo y su esposa, Estefanía, que esperan su primer hijo para abril de este año, están listos para asumir sus futuras responsabilidades como soberanos en una dinastía que ha gobernado interrumpidamente el pequeño país desde 1890.

La llegada de María Teresa al seno de la Casa de Nassau parece no haber sido fácil, especialmente por la oposición de su suegra, Josefina Carlota de Bélgica (consorte del gran duque Juan). Los cortesanos esperaban que Enrique siguiera la tradición de casarse con una alteza real europea y, si bien María Teresa cumplía los requisitos como una joven decente de una familia acomodada de ascendencia noble, faltaba el título y era cubana.

El público se mostró encantado con el anuncio del compromiso en 1980, pero aparentemente hubo una gran oposición dentro de la familia gran ducal. Si bien esto nunca se ha confirmado oficialmente, se rumoreaba en ese momento que el el príncipe Enrique incluso se ofreció a renunciar a su derecho al trono para poder casarse con María Teresa. La boda se celebró finalmente a principios de 1981 y sería el primer paso de María Teresa para convertirse en la primera soberana latinoamericana de la historia europea.

A pesar de que los grandes duques Juan y Josefina Carlota finalmente cedieron, María Teresa declaró en una entrevista de 2002 que ella y su suegra tuvieron una relación difícil desde el principio. Si bien dijo que su suegro siempre había sido un “hombre amable”, María Teresa declaró que no podía evitar las intrigas de su suegra en su contra. En la entrevista, para la cual María Teresa contó con el pleno apoyo de su esposo, incluso afirmó que Josefina Carlota había tratado de difundir rumores de que Enrique estaba engañando a su esposa cubana para que se divorciaran.

https://secretoscortesanos.com/2020/01/ ... bdicacion/

Avatar de Usuario
Invitado

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitado » Sab 25 Ene, 2020 3:05 am

Imagen
Los grandes duques de Luxemburgo, vestidos de gran gala, en un banquete de Estado en el Palacio Real de Copenhague (Dinamarca), en 2018.


GRAN DUQUESA MARÍA TERESA
UNA ‘TIRANA’ AL FRENTE DE LUXEMBURGO

El primer ministro ha encargado una investigación para analizar las cuentas y la gestión de personal de la Corte, que ha perdido un tercio de empleados desde 2015. No soportan la ‘dictadura’ de la consorte.

EDUARDO ÁLVAREZ


SE LAS PROMETÍAN muy felices en la Corte gran ducal de Luxemburgo. Este 2020 iba a ser un año redondo. En apenas unos meses, los príncipes herederos Guillermo y Estefanía serán al fin padres, lo que asegura la tan ansiada continuidad dinástica. Y en octubre se cumplirán 20 años desde que el actual soberano, Enrique, subió al trono, efemérides que bien merece una celebración por todo lo alto.

Sin embargo, éste puede acabar siendo el annus horribilis para la Corona luxemburguesa, en el ojo del huracán tras haberse hecho pública la existencia del informe Waringo, que amenaza con provocar la mayor crisis para la monarquía del pequeño país centroeuropeo. La prensa local incluso especula con la posibilidad de que el gran duque Enrique acabe abandonando la jefatura del Estado. Estamos ante un escándalo monumental que tiene como protagonista a la gran duquesa consorte María Teresa, una dictadora, tal como la describen algunos medios de su país.

El informe lleva el nombre de Jeannot Waringo, ex funcionario de la Inspección General de Finanzas ya jubilado, a quien el actual primer ministro, Xavier Bettel, encomendó en verano que asumiera una delicada investigación. Bettel quiere saber qué hay de cierto en las acusaciones que se venían lanzando sobre la gran duquesa por sus tejemanejes. “Hace y deshace a su antojo, como una tirana, sin que nadie se atreva a llevarle la contraria, ni siquiera su marido o el mariscal de la Corte”, revelan fuentes que recogería el informe, según lo avanzado ya por la prensa. Waringo está analizando las cuentas de la familia real y la gestión de personal en las residencias oficiales. Y a finales de este mes presentará las conclusiones al Gobierno. Se avecina tormenta. Bettel y María Teresa se tienen ganas mutuas. Al parecer, la consorte ultracatólica y el mandatario homosexual no se tragan. A la gran duquesa le gustaba despachar asuntos de Estado con Jean-Claude Juncker, jefe de Gobierno hasta 2013. Pero su sucesor, Bettel, ha optado por que la consorte meta sus narices lo menos posible en la actuación del Ejecutivo.


ALGO HUELE A PODRIDO

Desde 2015, la Corte ha perdido a más de 30 empleados, un tercio del total. Las constantes dimisiones o despidos de trabajadores de Palacio llevaron al primer ministro a sospechar que algo gordo ocurría. Además, que de la asignación anual de 10,6 millones de euros que la monarquía recibe de los Presupuestos del Estado, se destinen casi ocho a personal es una anomalía. Sólo se explica por las grandes sumas que se pagan en indemnizaciones por despidos –improcedentes o no– y por contrataciones exorbitantes que a Bettel le escaman.

De momento, ha trascendido que la gran duquesa es quien lleva la voz cantante tanto en las contrataciones como en los despidos, incluso en puestos no vinculados directamente a ella. Un ex empleado aseguró a la revista Reporter: “En caso de duda, la gran duquesa es la persona de contacto. Y también suele realizar las entrevistas de trabajo. Siempre tiene la última palabra”. Otros trabajadores critican su “carácter avasallador” y lo difícil que es estar a sus órdenes. Dicen que se deben anticipar a cada deseo de su señora, apoyar su inestable estado de ánimo y estar disponibles en todo momento, lo que convierte en un infierno el trabajo en la Corte.

“La naturaleza tempestuosa y autoritaria de María Teresa no es un secreto para nadie”, concluía la periodista Geneviève Montaigu en el diario Le Quotidien. Según este medio, la gran duquesa, que trata a sus subordinados como “siervos”, “reside la mayor parte del tiempo en París y no duda en hacer que todo su personal se traslade a la capital francesa para celebrar reuniones, lo que genera costos sustanciales”.

En 2016 María Teresa ya se vio envuelta en un escándalo del que salió bien librada. Se conoció que una antigua doncella, de nombre Jacqueline, que había sido despedida en 2014, amenazó con la publicación de un libro para contar lo mal que lo había pasado en Palacio, sometida a constantes humillaciones y acosos, y a las tiránicas y contradictorias órdenes de su “señora”. E interpuso una demanda judicial por considerar que la habían echado de modo improcedente tras dos meses de baja por una enfermedad. Reclamaba 350.000 euros como daños y perjuicios. Ganó la demanda en primera instancia, pero un tribunal de casación acabó dando la razón a la gran duquesa, quien habló sin tapujos del asunto. Dijo que no estaba dispuesta a aceptar el chantaje de su ex doncella y a pagarle esa fortuna a cargo del contribuyente para que mantuviera la boca cerrada. Buena parte de la opinión pública se puso entonces de parte de la soberana y aplaudió su valentía.

Hoy, sabiéndose que pocos trabajadores soportan la presión, se vuelve a examinar aquel episodio con otros ojos. Y, sobre todo, ha recobrado actualidad el dramático caso de un empleado de Palacio que se suicidó, al parecer, por no poder aceptar el sentimiento de profunda injusticia que sintió cuando le despidieron, poco después de ser, paradójicamente, condecorado.

Del temperamento intransigente y dominante de María Teresa serían víctimas tanto sus lacayos como sus nueras. El año pasado, el príncipe Luis, tercer hijo de los grandes duques, y su mujer Tessy firmaron su divorcio. Ya despojada de su título de princesa de Nassau, parece que Tessy ha decidido vengarse de su suegra. Y, así, la joven no se privó de contribuir a que se propagara la noticia sobre el informe Waringo difundiéndola a través de su red social junto a un expresivo “interesante”. Como si celebrara que al fin alguien se atreva a poner coto a las tropelías de la tirana.

A la luz de lo que está pasando, vuelve a hablarse también de la pésima relación que María Teresa tuvo con su suegra, Josefina Carlota, fallecida en 2005. La consorte del gran duque Juan nunca aceptó a “la criolla” o “la pequeña cubana”, como llamaba de forma despectiva a la mujer de su hijo. María Teresa, cubana de nacimiento, conoció al entonces heredero en Ginebra, donde estudiaron juntos Ciencias Políticas. Ante la oposición de sus padres a la relación con una plebeya, se dice que Enrique amenazó con renunciar a sus derechos dinásticos. Al final, se salió con la suya y la boda se celebró, en 1981, en la catedral de Luxemburgo, con asistencia de testas coronadas de toda Europa.

El gran duque Juan abdicó en 2000. Y, dos años después, ya con Enrique y María Teresa en el trono, la consorte provocó un terremoto cuando confesó a un grupo de periodistas –que, como es lógico, tardaron medio segundo en publicarlo– que su suegra siempre le había hecho la vida imposible. “Con sus declaraciones ha demostrado su voluntad de mezclarse en todos los asuntos de Estado”, concluyó tajante el director adjunto de Le Quotidien, Marc Georges. María Teresa no había hecho sino empezar a enseñar la patita. Aquel mismo año, 2002, causó otra tormenta política con su decisión de ir a Cuba. Aunque fue un viaje privado, al que acudió con dos de sus hijos, fue muy polémico porque entonces pocos dirigentes europeos querían mezclarse con el castrismo. De hecho, prudente, el gran duque Enrique no la acompañó.

El soberano luxemburgués tampoco ha estado ajeno a los escándalos. A pesar de que los Nassau son una de las 10 dinastías reales más ricas del planeta, en 2006 Enrique intentó hacer caja vendiendo más de 800 hectáreas de bosque de Grünewald y sacando a subasta impresionantes joyas de su madre. Ante la oleada de críticas que recibió tuvo que dar marcha atrás.

Mucho más grave fue lo que ocurrió en 2008. El gran duque apeló a su moral y conciencia para vetar una reforma legal sobre la eutanasia. Aquello provocó una gran crisis política que se resolvió con una modificación de la Constitución por la que el monarca perdió parte de sus poderes, incluida la prerrogativa de veto de leyes.

Habrá que ver cómo se despeja ahora la tormenta real que se cierne sobre el gran ducado. Pero el choque entre el primer ministro y la dictadora va a hacer historia.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 25 DE ENERO DE 2020

Avatar de Usuario
Invitado

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitado » Sab 01 Feb, 2020 3:07 am




GRAN DUQUESA DE LUXEMBURGO
LOS ORÍGENES CATALANES DE LA “TIRANA”

Sus ancestros proceden de Sitges. María Teresa está inmersa en una polémica tras desvelarse el informe Waringo: entre 2014 y 2019, 51 trabajadores dejaron sus puestos en la Corte por la soberbia de la consorte del Gran Duque Enrique.

L.F. ROMO


MIENTRAS LUXEMBURGO INTENTA pasar página del capítulo de un cuento de hadas en el que se describe a la Gran Duquesa María Teresa como una “tirana caprichosa”, LOC decide pasar al siguiente episodio para mostrar en exclusiva sus orígenes catalanes. Concretamente, el apellido Mestre tiene su origen principal en Sitges (Barcelona). Todo ello en la semana en la que ha salido a la luz el informe Waringo encargado por el primer ministro Bettel para conocer cómo se estructura y qué sucede en la Corte Gran Ducal. De él se extrae que la ‘tiranía’ de María Teresa habría provocado la salida de 51 trabajadores entre los años 2014 y 2019, teniendo en cuenta que la institución cuenta con unos 110 empleados.

Pero volvamos a los orígenes. El reformismo borbónico de la segunda mitad del siglo XVIII de Carlos III instauró la liberalización del comercio directo con las cinco grandes islas del Caribe en posesión del reino de España, entre ellas, Cuba. Ésta ofrecía riquezas como fuentes inagotables de azúcar, por lo que varios sitgetanos decidieron prosperar social y económicamente como Facundo Bacardí –fundador del imperio Bacardí– o José Antonio Mestre Roig –comerciante–, que fue el trastarabuelo o antepasado directo de quinta generación de la Gran Duquesa.

Tal y como confirma el historiador Jonatan Iglesias a LOC, “el origen del apellido Mestre se puede rastrear hasta Arnau Mestre en Landorthe –comarca francesa de Comminges–, que se casó en Sant Pere de Ribes –pueblo vecino a Sitges– en 1625. Su descendiente, José Antonio Mestre y Roig, fue quien fundó la rama Mestre en Cuba, de la cual desciende la Gran Duquesa”.

José Antonio nació el 21 de agosto de 1787 en la iglesia parroquial de Sitges y, al igual que su hermano mayor, Salvador, que ya se encontraba en la isla al frente de una casa de comercio, quiso unirse a él. Según el Archivo de Indias, en 1816 solicitó una licencia para ir a Santiago de Cuba junto a su otro hermano pequeño, Juan Bautista, de 17 años, a bordo del navío De Narcisa.

Al principio la vida no fue tan placentera como se habían imaginado, pero poco a poco escalaron socialmente. En 1830, José Antonio se casó con Josefa Dionisia Domínguez y Morales, de origen tinerfeño. En La Habana fundó el local La Sedería y Chocolatería. Con el tiempo, sus descendientes se convirtieron en figuras clave de la burguesía de la isla gracias a su ingente patrimonio. Entre los ancestros de María Teresa había médicos, arquitectos, abogados, ingenieros o comerciantes.

El abuelo materno de la Gran Duquesa, Agustín Batista González de Mendoza, fue hacendado de Puerto Príncipe y Presidente del Consejo de Administración de la Trust Company of Cuba y su mujer, María Teresa Falla Bonet, la heredera de un multimillonario dueño de una azucarera y de dos bancos que fueron confiscados a raíz de la revolución cubana. Con la llegada al poder de Fidel Castro, los Mestre se instalaron en Nueva York.

La casa de la Gran Duquesa en Sitges

Con la gran fortuna que lograron sacar del país, la pequeña María Teresa estudió en los mejores colegios del Upper East Side. En 1965 se trasladaron a Santander, donde su familia poseía amplias extensiones de terreno y, finalmente, se instalaron en Ginebra, donde su padre tenía su negocio bancario.

En Suiza obtuvo también una esmerada educación que le permitió licenciarse en políticas en Ginebra, donde conoció a un apuesto joven que se hacía llamar sólo Enrique, ya que escondía su título como miembro de la casa real Nassau-Weilburg Borbón-Parma para evitar que se enamoraran de él solo por su apellido. Finalmente, la joven cubana provocó el enfado de la Gran Duquesa Josefina Carlota, que jamás aceptó el matrimonio de su hijo.

Desde que se casaran en 1981, su suegra le hizo la vida imposible a María Teresa, a quien llamaba despectivamente “la petit cubana”. Pero ese origen plebeyo podría quedar en entredicho, ya que según confirma Jonatan Iglesias, “si escudriñamos su árbol genealógico aparecen nombres ilustres como el II conde de Casa Montalvo, los marqueses de San Felipe y Santiago o los Espinosa de los Monteros, entre otros”.

A pesar del fuerte temperamento de la actual Gran Duquesa, en su corazoncito se esconde una parte de ternura ya que nunca ha olvidado sus orígenes sitgetanos. Por ello, junto a su marido Enrique, en el verano de 1996 quiso visitar Sitges.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 1 DE FEBRERO DE 2020

Avatar de Usuario
Invitada

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitada » Dom 02 Feb, 2020 6:06 pm

Informe Waringo

51 empleados dimitieron o fueron despedidos en cinco años por María Teresa de Luxemburgo

FRANCE PRESSE / LOC
31 ENE. 2020

51 trabajadores dimitieron o fueron despedidos en solo cinco años.

"He sentido claramente la presencia de la gran duquesa en el funcionamiento de la Corte", señala Waringo

La Gran Duquesa María Teresa, una 'tirana' al frente de Luxemburgo

Enrique de Luxemburgo defiende a su mujer, acusada de 'tirana'


La gestión de las finanzas y del personal de la casa real de Luxemburgo ha sido examinada con lupa a instancias del primer ministro, Xavier Bettel, y las conclusiones, reflejadas en el informe Waringo, no han dejado en muy buen lugar a los grandes duques del pequeño país. Jeannot Waringo, ex director de la Inspección General de Finanzas, insta a una "reforma del funcionamiento de la monarquía luxemburguesa".
La inspección se encargó después de que se produjeran varias bajas entre el personal del palacio de los grandes duques, Enrique y María Teresa, y de los rumores que apuntaban al carácter despótico de la gran duquesa. "Hace y deshace a su antojo, como una tirana, sin que nadie se atreva a llevarle la contraria, ni siquiera su marido o el mariscal de la Corte", publicaba la prensa del país citando fuentes anónimas.
El informe, de 44 páginas, refleja la "ansiedad de los empleados y el miedo a ser castigados o a perder su trabajo", señala Waringo, cuya misión ha sido arrojar luz sobre la institución, financiada con 11 millones de euros de fondos públicos, y caracterizada por la opacidad en su gestión.El informe subraya el elevado índice de rotación de empleados en el palacio ducal: de los 110 asalariados que componen el staff, 51 renunciaron a su empleo entre los años 2014 y 2019. Además de las jubilaciones, 16 de ellos dimitieron, 11 fueron despedidos y a otros ocho se les rescindió el contrato.
"Las decisiones más importantes en el terreno de la gestión del personal son adoptadas por la SAR la Gran Duquesa", revela Waringo, aunque, en teoría, solo tiene un papel "puramente representativo" en la institución. "He sentido claramente la presencia de SAR la Gran Duquesa en el funcionamiento de la Corte", añade."La gestión de los recursos humanos genera muchos interrogantes", se subraya en el informe, que llama a rebajar la tensión que padecen los empleados. "Si los trabajadores se sienten expuestos constantemente a presiones, reales o percibidas, su comportamiento puede cambiar radicalmente. Enfermarán más a menudo y buscarán un nuevo empleo más rápidamente"

María Teresa Mestre, de origen cubano, aparece citada en doce ocasiones en el informe. Unos días antes de que publicara el informe, su marido, el gran duque Enrique, salió en defensa de su mujer con un comunicado en el que señalaba que se ha puesto "injustamente en entredicho a mi esposa".Waringo también ha puesto de manifiesto que se mantiene de forma tácita la gratuidad de los servicios postales y telefónicos de los monarcas luxemburgueses a pasar de que derogó la ley en 2000.
La factura telefónica se eleva a 600.000 euros y los servicios postales a 15.000.

https://www.elmundo.es/loc/celebrities/ ... b45bb.html

Avatar de Usuario
Invitada

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Invitada » Mar 04 Feb, 2020 4:42 pm

El informe Waringo retrata el “miedo” y la “ansiedad” del personal del palacio de Luxemburgo

El documento sobre el funcionamiento de la monarquía alerta de que 51 empleados dejaron de trabajar para la institución en cinco años
Bruselas 31 ENE 2020

Algo huele a podrido en Luxemburgo. Este viernes ha visto la luz el esperado informe Waringo, un exhaustivo estudio sobre el funcionamiento de la monarquía llevado a cabo por el incorruptible Jeannot Waringo, exdirector de la Inspección General de Finanzas, ahora jubilado. Y sus conclusiones han confirmado la turbulenta relación de los grandes duques con su personal. "Desde los primeros días de mi presencia en Palacio, he sentido una cierta ansiedad en los empleados, como el miedo a ser castigados o a perder su trabajo", relata Waringo.

El informe, de 44 páginas, nació de una petición del Gobierno luxemburgués de Xavier Bettel, ávido por hacer un ejercicio de transparencia que sirva para airear los errores y analizar posibles cambios en una institución caracterizada por su opacidad. Waringo ha dedicado más de seis meses a comparar su puesta en marcha con otras monarquías como la sueca o la belga, así como a un extenso trabajo de campo que le he llevado a entrevistarse con empleados actuales y antiguos para completar una precisa radiografía de lo que sucede entre los muros de la institución, un trabajo para el que incluso ha contado con despacho propio en Palacio.

La descripción de Waringo presenta un ambiente denso intramuros. "Sentí un cierto miedo a ser reprobado, sin que fuera necesario que los trabajadores me explicaran abiertamente sus sentimientos". Esa suerte de reinado del terror que aparentemente se ha convertido en norma dentro de la monarquía luxemburguesa va acompañado de números. El texto recoge que entre 2014 y 2019 51 trabajadores dejaron su puesto sin contar a los que se jubilaron: 16 de ellos dimitieron, 11 fueron despedidos, y a ocho se les rescindió el contrato. "Hay señales que no engañan. Me he dado cuenta de que en las conversaciones entre colegas, la jovialidad y el humor son raros. Todos están en guardia y miden muy bien sus palabras", apunta Waringo.

La sombra de la gran duquesa María Teresa Mestre planea sobre el informe, que tras llegar este viernes a las manos del Gobierno, será expuesto ante el Parlamento luxemburgués la próxima semana. Waringo recoge que el papel de Mestre, a la que los medios locales responsabilizan del dudoso trato que reciben los empleados. Cree que su cargo debe ser puramente representativo, y ha de ser el gran duque Enrique el que dirija los recursos humanos de la Casa Real. "Me gustaría decir honestamente, y con el riesgo de ser mal entendido, que en la cadena de toma de decisiones del Palacio, especialmente en el área de gestión del personal, el papel que debería ejercer la gran duquesa es una función puramente representativa. Debemos reformar el funcionamiento de nuestra Monarquía en este punto esencial".

Además, se muestra crítico con la ausencia de un proceso de reclutamiento claro, la falta de comunicación interna y un día a día marcado por silencios incómodos y rumores que poco a poco les van minando. "Un elemento central en la vida de una organización es sin duda la moral y la motivación del personal, que causan un impacto inmediato sobre sus resultados y bienestar", alerta.

El antiguo inspector de finanzas agradece la colaboración de las numerosas personas con las que se ha entrevistado, pero deja otro recado para Mestre, nacida en Cuba, casada con el gran duque desde hace 39 años y parte de una familia rica exiliada del régimen castrista. Waringo critica que el único momento en que se ha obstaculizado su trabajo llegó cuando realizó una petición de información acerca de la contratación de un trabajador para la secretaría de la gran duquesa. En ese momento, un despacho se puso en contacto con él, y no obtuvo más respuesta que la de los letrados.

La monarquía luxemburguesa cuenta en total con 89 empleados a tiempo completo y otros 17 que realizan tareas puntuales. Todos ellos están repartidos entre las instancias de Palacio, dos castillos y otras propiedades de la familia real. Las conclusiones de Waringo sobre sus condiciones de trabajo son tajantes. "La gestión de los recursos humanos genera numerosos interrogantes", estima. Y llama a tomar medidas para rebajar la tensión que padecen. "Si los trabajadores se sienten expuestos constantemente a presiones, reales o percibidas, su comportamiento puede cambiar radicalmente. Caerán enfermos más a menudo y buscarán un nuevo empleo más rápidamente":

https://elpais.com/elpais/2020/01/31/ge ... 16495.html

Avatar de Usuario
Maritxu
Regadera
Regadera
Mensajes: 2180
Registrado: Lun 16 Sep, 2019 5:05 pm
Ubicación: Zugarramurdi
Flag: Spain

Re: Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Maritxu » Vie 03 Abr, 2020 4:49 pm

Campanas de boda real en Luxemburgo (tras un sonado divorcio)
El hijo de los grandes duques María Teresa y Enrique podría protagonizar uno de los enlaces royals del año, cuando el coronavirus permita que la vida vuelva a la normalidad





01/04/2020 15:36
Parece que Louis de Luxemburgo no es de los que se rinde en el amor cuando la primera experiencia no sale precisamente bien. A pesar de que su matrimonio con Tessy de Nassau acabó mal y con una dura y larga batalla legal mediante, el hijo de los grandes duques de Luxemburgo ha vuelto a probar suerte. No solo sale desde hace tiempo con una joven abogada, sino que la prensa del país da por hecho su compromiso, incluso aventuran que la boda podría ser en verano, cuando el coronavirus deje de afectar al día a día de todos los europeos.


La joven en cuestión se llama Scarlett-Lauren Sirgue y es una letrada francesa que trabaja en París, en el bufete de sus padres, también abogados. Anteriormente, fue asistente en la Corte de Apelación de la capital, en asuntos sociales. Un buen currículum que hace que esta parisina sea muy del gusto de María Teresa de Luxemburgo, cuya relación con su exnuera no era precisamente fluida, algo que la propia Tessy admitió a través de diferentes publicaciones en sus redes sociales, especialmente durante la dura batalla judicial que la enfrentó al príncipe luxemburgués.


Pero si Scarlett es del gusto de su suegra -algo que no es baladí, teniendo en cuenta el polémico carácter de la gran duquesa-, la propia Tessy también da el visto bueno a la nueva pareja de su exmarido, un punto importante, puesto que la abogada pasará mucho tiempo con sus dos hijos, Gabriel y Noah. Ella misma lo confirmaba a través de sus redes sociales: "Se les ve muy bien juntos desde hace unos años. Estoy muy feliz por él". Y es que la pareja ya se ha dejado ver en numerosos eventos sociales, como una subasta benéfica hace solo tres semanas o una entrega de premios el pasado diciembre.

De confirmarse la celebración del enlace, sería la segunda buena noticia del año para la familia ducal, que en pocas semanas dará la bienvenida al primer hijo de los herederos, Guillermo y Stéphanie. Un nacimiento que aclara las dudas surgidas sobre la línea de sucesión que han existido desde que la pareja contrajera matrimonio. Sin duda, dos estupendos bálsamos para María Teresa, cuyo carácter y malos modos con el personal de palacio han sido el centro de la actualidad en el país durante los últimos meses.


https://www.vanitatis.elconfidencial.co ... a_2528891/




Volver a “La Casa Real”