¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Vie 13 Ene, 2017 1:17 pm

Parece que en la familia Alba hay una situación complicada por lo que cuenta don Caye. Vamos, que el nuevo Duque ejerce de lo que sea y ha tomado posesión de sus bienes y que al menos a Cayetano le ha mandado irse de casita. En mi opinión hace bien. Si te toca una casa, o un palacio o lo que sea, hay que invitar a irse a los ocupas.

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Sab 14 Ene, 2017 2:58 am



Cayetano Martínez de Irujo aclara cómo es la relación con su hermana

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Mié 08 Feb, 2017 8:09 pm



Cayetano Martínez de Irujo: "No hablaré de mi vida"
Cayetano Martínez de Irujo reaparece ante los medios como imagen de los productos de La Casa de Alba y esta ocasión para promocionar su producto estrella, el aceite de oliva. Totalmente recuperado tras haber dejado atrás un año en el que sufría cinco operaciones, el Conde de Salvatierra, ha retomado sus compromisos profesionales. Sin embargo y fiel a sus principios, dejo claro de una manera tajante que no hablaría sobre su vida privada y su nueva ilusión.

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Jue 09 Feb, 2017 11:51 pm

Ay por favor, que nervios. No hablare de mi vida, dice este cretino... pero si lleva viviendo precisamente de eso desde que ha teni8do oportunidad... ni que fueramos tontos chavalin :loker :loker :loker

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor prima2 » Mar 28 Feb, 2017 8:12 pm

:calceta: ¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?
por Invitado » Dom 02 Oct, 2016 2:23 am

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Sofía Palazuelo, llegando a la ceremonia (izqda) y Cayetano y Bárbara entrando a palacio en coche


Sofía, la novia del duque de Huéscar, conquista Liria y anula el último ligue de Cayetano

Luis Martínez de Irujo y Adriana Marín se han casado este mediodía en el Palacio de Liria ante 500 invitados. La ceremonia ha sido oficiada por el confesor de Cayetana y el convite servido en el jardín.


Este mediodía el Palacio de Liria, joya arquitectónica de la Casa de Alba, ha sido testigo del enlace entre Luis Martínez de Irujo (38) y Adriana Marin. Unos 500 invitados han querido acompañar al primogénito de Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart -segundo hijo de la Duquesa de Alba y de Luis Martínez de Irujo- y de María de Hohenlohe, hija de los príncipes Hohenlohe, en este gran día. El segundo hijo de la duquesa y su mujer se separaron en 1987, pero han mantenido siempre una buena relación, por sus dos hijos Luis y Javier. Este último, casado con Inés Domecq, les ha hecho abuelos por partida doble.

La pareja se ha pronunciado el 'sí, quiero' sobre las 13:30 horas, en una emotiva ceremonia religiosa que ha oficiado Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, gran amigo de la familia y confesor de la duquesa, en la capilla de palacio. En la decoración interior y exterior han primado las flores blancas y el verde, para no desentonar con el bucólico jardín de Liria.

El padre de la novia, José Luis Marín, y la madre del novio, María de Hohenlohe, han ejercido como padrinos. Teresa Helbig, ha sido la diseñadora elegida para el vestido nupcial, mientras que el novio ha lucido el clásico chaqué. Tras la ceremonia, los asistentes han disfrutado de una comida servida por el catering Ciboulette y su popular tarta árabe, en una pérgola instalada en los jardines del palacio con música en directo.


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María de Hohenlohe, madre del novio llegando al Palacio de Liria


La futura duquesa

La joven Sofía Palazuelo (26), pareja desde hace tres años de Fernando Fitz-James (26), actual Duque de Huéscar, ha sido la gran protagonista del enlace al destacar una vez más por su belleza y su elegancia. Consciente de que podría convertirse en la Duquesa de Alba consorte, cada vez se la ve más segura con esta futura responsabilidad. Esta ha sido su puesta de largo oficial y para la ocasión ha elegido un elegante vestido semi corto en tonos negros y rojos de cuello barca. Un estilismo que ha completado con un toque flamenco en el recogido de su pelo y sus pendientes. Sofía es hija del empresario Fernando Palazuelo y de la experta en arte Sofía Barroso y cumple todos los requisitos que se esperan de la futura mujer del Duque de Alba: culta, trabajadora, y además de bella, con una educación exquisita.


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Sofía Palazuelo ha sido uno de las más elegantes del enlace


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Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo en la pasada Feria de Abril


Bárbara, demasiado sencilla

Uno de los más esperados al enlace era el tío del novio, Cayetano Martínez de Irujo (53). Sobre las 12:30 horas llegaba al palacio de Liria en coche acompañado de su recién estrenada novia, Bárbara Mirjan, de 20 años. Cayetano, conducía su propio coche e iba vestido con un traje gris oscuro con camisa blanca y corbata a juego y en el asiento del copiloto viajaba Bárbara, con un estilismo en tonos pastel muy básico.

Aunque la pareja se conoció a finales de agosto en una fiesta en Marbella, parece que la cosa va viento en popa, y el duque de Arjona no quiere perder el tiempo. Este es el segundo evento familiar al que le acompaña. Hace dos semanas asistieron juntos al homenaje que se rindió a la Duquesa de Alba en el Campo de Tiro de Salamanca.


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Bárbara y Cayetano hace dos semanas en el homenaje a la duquesa en Salamanca


Los 33 años de diferencia no parecen ser un problema para la pareja. Bárbara empieza su tercer año en la licenciatura de Filología Francesa, que combina con la carrera de Gestión de Empresas en el King's College de Londres. Tiene en marcha una firma de ropa con una amiga, aunque ella no destaque precisamente por su estilo, más bien sencillo como el de cualquier chica de su edad. Aunque en un principio se habló de que ambos entornos estaban en desacuerdo con el noviazgo, parece que a los protagonistas no parece importarles mucho y tampoco la distancia Madrid-Londres esta siendo un obstáculo para que la historia avance con rapidez. "Lleva poco tiempo en mi vida, pero es como si hubiera estado siempre", confesaba recientemente el Duque de Arjona.

Eugenia Martínez de Irujo ha querido ser más romántica y ha compartido en su cuenta personal de Instagram uno de los rincones más bellos de los jardines del palacio de Liria.


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También se ha podido ver a los primos del novio, Jacobo y su mujer, Asela Pérez Becerril, que se casaron en el Palacio de Liria en 2011 y la hermana de este, Brianda, que ha elegido un vestido azul vaporoso estilo vintage.


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Jacobo Fitz-James y su esposa Asela


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Brianda Fitz-James fiel a su estilo con un vestido azul vaporoso


Otros apellidos de postín que han asistido al enlace; los Entrecanales, del Pino, Morenés, Comenge, Bohorquez, Domecq, Fernández de Cordoba, Bergareche, Finat, Hermosilla, El-Assir, Marcoartu, Calvo Sotelo, Vega Penichet, entre otros. Tampoco ha querido perderse la cita, la jefa de la novia, Pilar Medina Sidonia, presidenta de la casa de subastas Christie's en España, donde trabaja Adriana, la nueva miembro de los Alba.


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Pilar Medina Sidonia, muy elegante a su llegada al enlace

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El complot de los hijos de la duquesa de Alba

Mensajepor Invitado » Jue 09 Mar, 2017 8:21 pm

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OBJETIVO: SALVAR EL PATRIMONIO
El complot de los hijos de la duquesa de Alba para que repartiera su herencia en vida

La engañaron, compinchados con el abogado de Cayetana, para hacerla creer que la idea de realizar una donación previa había sido suya, según revela Cayetano Martínez de Irujo

A principios del año 2011 los descendientes de Cayetana de Alba temían que su patrimonio corriese peligro al conocer la noticia de que la aristócrata tenía intención de casarse con Alfonso Díez. La familia llevaba meses negándose a la boda, pero en verano de ese mismo año las partes se pusieron de acuerdo gracias al paso que dio la duquesa de donar sus bienes en vida ante las dudas de su hijos por las posibles malas intenciones de terceros.

Así, tras firmar ante notario, Cayetana y Alfonso pudieron darse el 'sí, quiero' el 5 de octubre de 2011, con sus hijos ya tranquilos por salvaguardar el patrimonio de los Alba. Y es que estaban en juego más de 3.000 millones de euros, una cifra por la que los descendientes de Fitz-James Stuart pusieron el grito en el cielo al saber que su madre volvería a casarse por tercera vez.

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Cayetana de Alba y Alfonso Díez en su boda el 5 de octubre de 2011

"Nos llevamos un susto de muerte a raíz de su última boda, porque era lógico, ¿no?, por la edad tan avanzada que tenía y la forma de peligrar el patrimonio", ha explicado Cayetano Martínez de Irujo en un especial informativo de Antena 3 denominado Enterrados por la herencia. Por eso, los hijos de la duquesa de Alba pusieron en marcha su mente para intentar salvar el legado sin dañar los sentimientos de su madre. "Me reuní con Felipe González porque pensé que era la persona idónea que nos podía aconsejar ante el shock que teníamos en un primer momento", cuenta el aristócrata al programa de Susanna Griso. Y es que una donación en vida podía poner todo a salvo, pero corrían el riesgo de que Cayetana de Alba no lo aceptara.


La duquesa de Alba lanza su ramo de novia y baila sevillanas - 5/10/2011

"Íbamos en el tren y teníamos miedo o, más bien, reparo de cómo comentárselo a mamá", narra Martínez de Irujo sobre ese día en el que viajó para hablar cara a cara con su madre. El quinto hijo de la duquesa y su abogado prepararon una estrategia para que la reunión no resultara tan dura para ambas partes y no pareciera que los hijos estaban interesados en ese reparto en vida. Así que le hicieron creer a Cayetana que lo de la donación fue idea suya, contando con el apoyo del abogado, quien ya 'estaba compinchado' con Cayetano previamente para que eso ocurriera. El ex de Genoveva Casanova se hizo el duro durante dos días, haciéndole ver a su madre que no estaba del todo de acuerdo, pero pasado ese tiempo la llamó para decirle que lo aceptaba.

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Los hijos de Cayetana de Alba y su viudo en el funeral de la duquesa

Cayetano asegura que tuvieron que llevar a cabo esa 'estrategia' porque "resulta difícil proponer las cosas directamente, seas quien seas y tengas la confianza que tengas con la otra persona". Pero, a pesar de haber engañado a su madre, los hijos tienen creencia ciega en que era lo mejor que se podía hacer y no tienen "ninguna duda de que ha sido de las decisiones más importantes en los 600 años de historia de la Casa, ha sido la salvación".

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Lun 27 Mar, 2017 1:44 am


El homenaje de Eugenia Martínez de Irujo a su madre

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Jue 13 Abr, 2017 6:45 pm



Cayetano Martínez de Irujo visita la tumba de su madre

Para Cayetano es un auténtico placer estar en el templo construido por su madre, la ocasión perfecta para recordarla antes de la noche sevillana más famosa. Confiesa sentirse muy emocionado y sensible en este día en concreto. "Ser costalero de la Semana Santa de Sevilla es lo mejor que se puede hacer", confiesa emocionado.

A la pregunta de si alguien es o será capaz de sustituir la labor de la Duquesa de Alba, Cayetano y su compañero, confiesan echarla de menos a pesar de tenerla muy presente.

"La Semana Santa con ella era otra cosa, siempre la recordaremos", dice al hablar de la labor de su madre a la Hermandad de Los Gitanos. Hoy, Cayetano, estará acompañado de sus hijos y recuerda el momento en el que salió acompañando por ellos el año en que murió su madre.

Cayetano Martínez de Irujo opina sobre la "guerra de los balcones" en la Semana Santa

Cayetano afirma que la Semana Santa sevillana se vive desde la calle y no está de acuerdo con la gran guerra que existe sobre los precios de los balcones. Ha hablado sobre las 11 horas que dura la procesión en la que él ha sido nazareno y costalero: "Todo se te olvida gracias a la emoción".

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Mensajepor Invitado » Sab 29 Abr, 2017 2:50 am





ALFONSO DIEZ
ASÍ SACA BENEFICIO A LA HERENCIA DE LA DUQUESA

El duque viudo no se deja ver en público desde hace cinco meses. LOC desvela que ha estado rentabilizando la herencia de Cayetana. Ha comprado un piso, quiere alquilar otro y sigue interesado en vender su casa en Sanlúcar. Se embolsa al mes unos 7.000 euros.

EDUARDO VERBO


EL OSTRACISMO MEDIÁTICO AL QUE voluntariamente se sometió Alfonso Diez Carabantes tras la muerte de su esposa alcanzó su punto más álgido la pasada Semana Santa. La ausencia del duque viudo de Alba en Sevilla fue muy comentada en los círculos de sociedad influyentes de la ciudad hispalense. El ex funcionario del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), de 66 años, se ha tomado en serio lo de pasar a un segundo plano social (y mediático) y no se deja ver desde finales de diciembre. Fue entonces cuando acudió a la presentación de la ópera El holandés errante, de Richard Wagner, en el Teatro Real, días después de asistir a la misa funeral celebrada en honor de la difunta Cayetana. Pero, ¿qué ha estado haciendo el duque viudo durante todo este tiempo apartado del ojo público?

UN NUTRIDO (E INTERESANTE) PATRIMONIO INMOBILIARIO

Tras pasar por la vida de la duquesa de Alba, Alfonso Diez, quien fuera funcionario de la Seguridad Social, ha multiplicado sus propiedades. Antes de casarse con Cayetana, tenía tres; en la actualidad, ocho. Así ha logrado forjar un interesante patrimonio inmobiliario.


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1. En el bloque de la imagen, ubicado en la calle Rafael Calvo de Madrid, tiene el duque desde 1984 un piso de 94 metros cuadrados y dos habitaciones que ahora quiere alquilar. Le podrían dar 2.000 euros al mes, con la plaza de garaje.


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2. En este edificio, vive ahora el tercer esposo de la fallecida duquesa. Un piso de casi 200 metros cuadrados que compró con la herencia de la duquesa.


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3. Esta es la casa que Diez adquirió en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) por indicación de la duquesa. Ahora, quiere desprenderse de ella. Podría obtener 450.000 euros, según expertos consultados. Con lo que saque, se compraría un piso en Sevilla.


Desde que heredara de su esposa en enero de 2016, Alfonso se ha encargado de rentabilizar al máximo el legado que le dejó la aristócrata, fallecida el 20 de noviembre de 2014. Tras llegar a un acuerdo in extremis con los seis hijos de la finada, aceptó recibir en metálico lo que le correspondía por ley: un 25% del usufructo de la mejora (fórmula marcada por el Código Civil que funciona así: al número fijo 89 se le resta la edad del viudo, que entonces era de 64). En total, una cifra cercana a un millón de euros, a la que habría que añadir, según contaron en ese momento fuentes solventes a LOC, 3.000 euros mensuales vitalicios por parte de la Fundación Casa de Alba, tal y como había dejado estipulado la duquesa, que se enfrentó a sus herederos para celebrar su tercera boda en octubre de 2011.

Una situación económica boyante que Diez, quien cobra una pensión como jubilado del INSS también cercana a los 2.000 euros, pretende ahora hacer crecer mediante diferentes transacciones de tipo inmobiliario, según ha podido saber este suplemento. El 18 de abril de 2016, tan sólo unos meses después de que se procediera al reparto final del legado de la duquesa, Alfonso decidió invertir esa cantidad cercana al millón de euros ya citada en un piso ubicado en la calle Fernández de la Hoz, en la parte más lujosa del barrio de Chamberí, en Madrid. Una propiedad de 197 metros cuadrados, con dos terrazas, tres dormitorios principales, dos cuartos de baño, dormitorio y aseo para el servicio, cuarto de plancha y cocina, por la que el duque no tuvo que pedir una hipoteca al banco. El metro cuadrado por una casa de similares calidades y en la misma zona oscila entre los 4.000 y los 5.000 euros aproximadamente. Además, Diez también se hizo con un garaje en el citado edificio.

Según confirma su amiga Carmen Tello en conversación con LOC, el tercer (y último) esposo de Cayetana reside desde finales de febrero en su nuevo domicilio madrileño y “quiere alquilar el apartamento de soltero, en el que ha vivido siempre”. La esposa de Curro Romero se refiere a un piso en la calle Rafael Calvo de la capital, también en Chamberí, de 94 metros cuadrados y que éste adquirió, junto a un garaje, en marzo de 1984. Por un inmueble de estas características -dos dormitorios y un cuarto de baño-, Alfonso Diez podría pedir un alquiler cercano a los 2.000 euros, según confirman expertos inmobiliarios consultados.

Tras pasar por la vida de la duquesa, Alfonso ha multiplicado sus propiedades. Antes de casarse, tenía tres (el piso y el garaje de Rafael Calvo y un 25% de una casa de 63 metros cuadrados en Jávea); en la actualidad, ocho (las mismas a las que hay que añadir una casa, una plaza de garaje y un trastero en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, y el garaje y el piso de la calle Fernández de la Hoz, su flamante nuevo domicilio). Un poder adquisitivo que suma atractivo si algún día decidiera rehacer su vida, un hecho en el que el duque silente no piensa a día de hoy. Al menos eso desliza su círculo cercano.


EL DUQUE INMOBILIARIO

Otra de las joyas de la corona del patrimonio inmobiliario de Alfonso es la mencionada segunda residencia que la duquesa le compró en Sanlúcar y de la que él se quiere desprender. “En unas semanas, quiere venir a intentar finiquitar el asunto”, finaliza Carmen Tello. Se trata de una propiedad situada en la calle Santa Ana, a cinco minutos a pie de la plaza del Cabildo o del mercado de Abastos y que consta de 228 metros cuadrados. Tiene seis habitaciones y cuatro cuartos de baño. Por ella, podría pedir 450.000 euros, tal y como desliza un conocedor del mercado inmobiliario de la ciudad gaditana. Ese es, curiosamente, el precio que, según se contó entonces, costó cuando éste la adquirió motivado por Cayetana en el verano de 2012. Además de la insistencia de su esposa, él tenía buenos amigos allí, como el escritor Eduardo Mendicutti. Ambos se gastaron otros 200.000 euros para renovarla a su gusto, ya que el inmueble tenía 150 años de antigüedad.

Al parecer, la hipoteca, que ascendía a 174.000 euros entonces, corre a cargo de Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba, quien se comprometió con su madre a hacerse cargo del pago, que en la actualidad sería inferior a 60.000 euros. Este punto nunca ha sido confirmado por el duque viudo. Si lograra desprenderse de la casa en Sanlúcar, podría comprarse un apartamento en Sevilla, ya que es una ciudad que le gusta y en la que tiene buenos amigos, como Tello, Romero, la ganadera Rocío de la Cámara, el neurocirujano Paco Trujillo y su esposa Mara, así como el escritor Antonio Burgos y su mujer, Isabel.

En total, Alfonso Diez posee dos pisos, tres plazas de garaje, un trastero y una casa. Al sumar su pensión cercana a los 2.000 euros como funcionario jubilado del INSS a los 3.000 euros, que según lo publicado recibiría de la Fundación Casa de Alba, y al posible alquiler de su piso en la calle Rafael Calvo, Diez podría estar embolsándose al mes una cantidad cercana a los 7.000 euros. Su futuro está más que asegurado. Además, parece que el duque viudo le ha encontrado el gusto al mundo del ladrillo. No sería de extrañar que sorprendiera con nuevas inversiones.

Una razón de peso de su desaparición de la escena mediática podría ser la enfermedad de su hermano Daniel, al que está muy unido. Diez se ha convertido en un apoyo fundamental para él, ya que es un hombre extremadamente familiar. A excepción de este problema de salud que le preocupa mucho, el duque viudo de Alba lleva una vida tranquila, lejos de las fiestas de sociedad donde su presencia es un éxito asegurado para el organizador.

Lejos de los flashes, es posible encontrarle paseando por las calles del barrio de Chamberí junto a su perro Jonas. También visita a menudo un conocido gimnasio de la zona, donde suele ir a hacer deporte. El resto del día se centra en la lectura y la escritura de sus memorias. Otra de sus pasiones manifiestas es el cine. Por último, suele alternar con amigos alejados del mundo del corazón y pasa muchos fines de semana en Palencia, la ciudad donde nació y donde viven parte de sus once hermanos. Un retiro dorado para el duque.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 29 DE ABRIL DE 2017

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Sab 06 May, 2017 2:36 am

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Sofía, con su novio Fernando Fitz-James Stuart, duque de Huéscar, y el padre de éste, el duque de Alba, en Sevilla.


SOFÍA PALAZUELO
LA FUTURA DUQUESA DE ALBA

Deslumbra de nuevo en la Feria de Abril con su estilazo y belleza junto a su novio Fernando, duque de Huéscar, y el duque de Alba, su futuro ‘suegro’, con el que se la ve en público por primera vez. ¿Boda a la vista?

BEATRIZ MIRANDA


EL DUQUE DE ALBA (68 AÑOS) disfruta estos días de la Feria de Abril en el palacio de Dueñas, tal y como lo hacía su madre cada año, vestida de flamenca por Lina, y enhebrada al brazo de su correspondiente marido según la época. El año pasado, Carlos Fitz-James Stuart paseó por el Real con una señora rubia estupenda de nombre Alana, una americana productora de cine y televisión con la que parece que ha roto. Esta vez, el hijo mayor de doña Cayetana, soltero de oro en la senectud, ha disfrutado de Sevilla en familia, en concreto con su hijo mayor y heredero, Fernando (de 26 años), actual duque de Huéscar y el primero de los vástagos que tuvo durante su matrimonio con Matilde Solís, de la que está divorciado.

Paseó con ambos duques la joven señorita Sofía Palazuelo (24 años), novia de Fernando, que dejó de nuevo atónitos a todos con su belleza y estilo particular. Era la primera vez que se fotografiaba en calesa con su futuro suegro, con un traje de gitana rojo y violeta fabuloso y unos enormes pendientes de coral. Su relación, desde hace cinco años, con el nieto de Cayetana se consolida así, además alcanza ya un lustro. Ambos se conocieron estudiando en la universidad privada CIS de Madrid, en 2012. Desde entonces no se han separado.

Sofía, nieta de Teresa Basaldúa y sobrina de Teresa Palazuelo (de ahí su buen gusto vistiendo) es la futurible duquesa de Alba soñada por doña Cayetana. Se crió en Mallorca y está emparentada con los Vallejo-Nágera. Sus padres, que están separados, son el arquitecto Fernando Palazuelo, sobrino del pintor Pablo Palazuelo, conocido por la rehabilitación de edificios históricos en Madrid; y su madre, Sofía Barroso, tiene una empresa, Around Art, que organiza visitas artísticas exclusivas para turistas extranjeros interesados en la oferta museística española.

Sofía tiene dos hermanos mayores, Fernando y Beltrán, y ha seguido los pasos de su madre, pues le interesa mucho el arte, sobre todo el contemporáneo. La joven, que estudió Comunicación y Marketing, nunca se pierde una edición de la feria Arco. Ayer mismo se encontraba trabajando en su oficina de la calle Montesquinza de Madrid, donde la localizamos por teléfono. Muy educadamente, declinó hacer declaraciones a este periódico sobre su relación con la Casa de Alba.

Desde hace un año que no se celebra una boda de la familia. Todo apunta a inminente compromiso, ávidos estamos de un nuevo enlace en Liria o Dueñas.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 6 DE MAYO DE 2017

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Assia
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Re: ¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Assia » Sab 06 May, 2017 6:46 am

'' LAS DUENAS,'' esta abierto al publico y eso os lo aseguro porque nosotros la visitamos a ultimo se Marzo o a principio de Abril. Solo hay que pagar para poder visitarla. No se si ahora la habran cerrado si el actual duque de Alba esta instalado alli. Hay 1 comercio dentro de LAS DUENAS, donde se puede comprar recuerdos y libros mas caros que los que se venden en la Calle Tetuan o en la Calle Sierpes.
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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Lun 29 May, 2017 2:20 am

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Cayetano Martínez de Irujo, a un paso de la política: "Si Rivera me pidiera ir en sus listas, desde luego que me lo plantearía"

"A Felipe VI le pongo un 8; junto a Inglaterra, teníamos el príncipe mejor preparado del mundo" / "Rajoy me dijo que duerme divinamente: 'A las ocho de la tarde desconecto. Hombre, si cae la mundial, me avisan. ¿Para qué te vas a quemar?'".


Cuando Cayetano Martínez de Irujo recorrió la Andalucía profunda de la mano de los jornaleros sindicalistas andaluces, temblaron escudos de piedra, cristaleras nobiliarias y árboles genealógicos. Cañamero y Gordillo lo llamaron “el conde rojo”. Sin ser sospechoso de comunismo, con veintipocos, se arrimó a Julio Anguita en el tren. “Aprendí mucho, es un tío muy inteligente”. Entonces, un viejo aristócrata le reprendió en el andén: “¿Qué haces hablando con ése?”.

El Cayetano que se sienta a la mesa esta mañana es el del polo y los pantalones chinos, ha olvidado en el armario aquello de grande de España, duque de Arjona y conde de Salvatierra. Tampoco hay rastro de la lista de apellidos kilométricos, a veces impronunciables. De vez en cuando asoma algún gesto refinado, de palacio, pero lo borra con aquello de “yo llegué a las olimpiadas con un caballo alquilado”. Se confiesa relajado y resume como anécdota lo que otras veces ha enarbolado en defensa propia. Si el recuerdo rescatado lo merece, como aquel viaje sindicalista, se levanta de la silla y escenifica, incluso imita algún acento.

Cayetano Luis Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart –ya sólo por el nombre fue difícil “romper barreras educacionales” – paladea las palabras. Desecha algunas, escoge, vuelve a lo anterior… Se acaba de descubrir tertuliano político y, como un niño chico, celebra: “Estoy aprendiendo mucho”. Porque el quinto hijo de la duquesa de Alba tiene algo de travieso, de periodista en la sombra. “Ahora os voy a contar, asalté a Pedro Sánchez en un avión, me puse al lado de Rajoy en el café para hacerle unas preguntas…”.


Tanto tiempo huyendo de la prensa… Ahora, justo al revés, sentado frente a una grabadora. ¿Qué ha cambiado?

Durante muchos años, la prensa del corazón y los paparazis me tuvieron revolcado. Era una lucha sin cuartel, me sentía indefenso ante la manipulación. Gracias a Dios, cuando volví a Madrid, y tras abandonar mi carrera deportiva, me asenté y empecé a encontrar mi sitio. Tomé el pulso a la realidad y logré salir de ese círculo. Cuando compites, estás en una burbuja. Ahora acepto y hago aquello que considero instructivo, positivo. Una entrevista tras nueve meses como comentarista político en Espejo Público, donde he aprendido mucho, me parece interesante.


Entonces, ¿dispuesto a ser jinete del apocalipsis electoral como tertuliano?

Sí, sí -se ríe-. El ciclo de la Transición se ha terminado. Entramos en una nueva era política y social. Veremos… Me da vértigo, me inquieta pensar que podamos entrar en una espiral que nos lleve a romper los cimientos del respeto y la convivencia. Espero que surja una nueva España, pero que conserve los pilares que nos han permitido convertirnos en una sociedad avanzada. El otro día un periodista me dijo que el humor está por encima del respeto. ¡No! ¡El respeto está por encima de todo, vengas de donde vengas! En cualquier caso, creo que todavía estamos lejos de Francia para arriba. Lo digo con conocimiento de causa. He vivido allí, en Holanda, en Bélgica…


¿A qué se refiere con que “estamos lejos”?

Mira los estibadores y los controladores aéreos, son el ejemplo perfecto. En Europa, eso se solucionó hace veinte años. En Francia, el debate político está más avanzado. Aquí todavía vivimos ese fin de ciclo. Estamos a punto de dar el salto. Lo que sucede en España suele ser espejo del país vecino, vale, pero no podemos convertirnos en lejana sombra y marchar hacia planteamientos que la Historia ha probado inútiles.


Los últimos dos años han sido muy intensos electoralmente. ¿Qué diferencia el criterio de un aristócrata del de un ciudadano corriente a la hora de votar?

Yo no soy un aristócrata al uso… Me ha costado cincuenta años encontrar mi sitio, aceptando y agradeciendo dónde he nacido. Fue muy complicado romper mis estructuras educacionales. El deporte me ayudó. Mis hermanos y yo somos la última generación de aristócratas educados para ser modelo social. Mis hijos ya no tienen nada que ver. Nos preparaban y nos financiaban para eso, nos colocaban en un carril con muy pocas salidas a escoger. Algunos, muy pocos, han conseguido romper el cerco, hacer la digestión y adaptarse a los tiempos. Creo que formo parte de ese grupo.


Pero, ¿cómo describiría el comportamiento electoral de aquellos aristócratas de palacio que se han quedado en la burbuja?

Supongo que seguirán prefiriendo la derecha más conservadora, lo que en su día fue Alianza Popular. La parte intermedia, los que se han adaptado silenciosamente, sufre el miedo que supone la caída de lo conocido, la irrupción de un nuevo sistema. Yo, por mi parte, intento vivir el momento, estoy abierto a nuevas opciones, trabajo en una composición de lugar, procuro estar informado. Uno de los partidos recientes me parece buena alternativa.


Supongo que habla de Ciudadanos.

Sí, me gustan mucho Ciudadanos y Albert Rivera. Creo que deben rellenar las estructuras. Ya te digo, me parece una alternativa francamente buena, sensata, fiable y coherente. Tienen sentido común.


Juguemos a política ficción. Si le llama Rivera y le pide integrar las listas de Ciudadanos, ¿qué le diría?

Me lo pensaría. Desde luego que me lo plantearía. Tendría que ser en un sitio determinado porque soy un tío muy fácil de atacar. Soy muy vulnerable por el hecho de haber nacido aquí, tendrían que escoger un sitio donde encajara y se me valorara por lo que yo sea capaz de hacer. Podemos romper estructuras, reinventarnos, pero no renegar de nuestros orígenes. La sombra del palacio te persigue toda la vida. Algo relacionado con lo internacional, con el deporte… Pero sí, me lo pensaría.

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El 'caso Urdangarin'. A pesar de la condena, muchos ciudadanos se indignaron, dijeron que el hecho de que no esté en la cárcel demuestra que la ley no es igual para todos.

Es difícil responder… He escuchado muchas interpretaciones de la sentencia. Creo que las leyes españolas, en general, están poco desarrolladas. Eso da lugar a interpretaciones dispares. Por otro lado, el derecho a la intimidad y al honor no existen en este país. Las indemnizaciones a la víctima son ridículas, la calumnia no está suficientemente penada y la reiteración tampoco.


Comió un par de veces con Urdangarin. Lo definió como “osado”. Pasados los toros y vista la condena, ¿le sorprendió?

Me sorprendió que fuera tan osado. Una cosa es ser osado y otra sentirse impune. Si reúnes las dos características, no mides. Urdangarin es listo, pero no inteligente. Si lo fuera, se habría dado cuenta de los límites, a pesar de encontrarse en ese espacio de impunidad.


¿Cree que la monarquía es “espacio de impunidad”?

Hubo un periodo en el que sí que lo fue. En realidad, no de impunidad, sino tabú, se hacía como que no pasaba nada. A los paparazzis les preguntaba: ¿por qué a mí me matáis y a otros no? Le dije a Vasile: “No soy cantante, tampoco actor, simplemente deportista. Estáis empañando mi carrera”. Parecía un tío que montaba a caballo en el jardín. Soy aristócrata, vale, somos una familia importante, vale, pero respetadnos un poco, ¿no? Nunca he comerciado con mi condición, he rechazado fortunas a pesar de tener hipotecas, como todo el mundo. No quise un cheque en blanco por mi boda, tampoco cien millones de pesetas por el bautizo de mis hijos. Cuando veo que la gente vende sus bodas por 80.000 euros, alucino. Aún así me mataban, ¿qué he hecho? ¿Nacer aquí? ¿Sólo eso? La monarquía se hizo un coto intocable. Estoy de acuerdo con que se haya abierto la veda.


¿Condenas como la de Urdangarin desprestigian el estamento nobiliario?

No. Todavía está por ver qué pasa con Urdangarin. Volvemos a lo de las interpretaciones legales. Creo que hay que mejorar el sistema. Lo normal es que cumpla lo que se merezca.


¿Qué nota le pone a Felipe VI como rey?

Un ocho. Lo conozco desde muy pequeño, aunque no hemos convivido mucho. Junto a la familia real inglesa, teníamos al príncipe más preparado del mundo. Es una combinación de lo mejor de su padre y de su madre. Creo que ha interpretado bien la situación, es un hombre equilibrado, en todos los sentidos. Siempre creí en él.


¿Cree que España es un país mayoritariamente monárquico?

No sé si quedan muchos monárquicos tradicionalmente convencidos. Yo, por ejemplo, soy más pragmático, abierto a qué es lo mejor, si el monarca me gusta, lo digo; si no, también. Dependerá de él que España siga siendo monárquica.


¿Le hubiera gustado un referéndum entre monarquía y república tras la abdicación de Juan Carlos I?

No. Felipe se ganó una oportunidad, también por la enorme estabilidad que sus padres dieron al país en momentos muy delicados.


Hablando de referéndums. ¿Qué me dice de Cataluña?

Es un delirio desbocado. Al ser humano le cuesta una barbaridad mirarse al espejo y darse cuenta de que es una gota de agua en la catarata del universo. La clase política catalana ha perdido el norte por culpa de una borrachera de poder.


¿Cómo le gustaría que respondiera el Gobierno español?

No sé, no conozco bien los mecanismos de los que dispone, no puedo contestarte. Estoy perplejo, alucinado, abochornado. No entiendo cómo una parte de España tan cosmopolita, inteligente y avanzada ha entrado en esta dinámica por puro delirio de poder.


Si cenara con Puigdemont, ¿qué le diría?

Le miraría a los ojos, así, de cerca. Intentaría ver qué hay detrás de él. Me acuerdo de Artur Mas. La primera vez que lo vi, pensé: “Este tío, cuando lo nombren presidente, llamará a Obama y le dirá que ya le avisará cuando pueda recibirle”. Luego, en una cena en la que coincidimos, confirmé mi primera impresión. Mas estaba levitando, se sentía presidente de no sé qué, Cataluña se le quedaba pequeña. A Puigdemont no lo veo así, pero le han puesto ahí para que continúe con la deriva independentista. Me encantaría mirarle a los ojos y poder juzgar su delirio.

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Con Rajoy sí que ha compartido mantel.

Le invité a cenar al palacio de Liria. Me cayó muy bien, me pareció honesto, no dudo de él, creo que es un buen gestor. Eso sí, me sorprendió su tranquilidad, afronta todo con eso que en los medios llaman “la pachorra de Rajoy”.


¿Con la corrupción ha tenido esa “pachorra”?

Sí, a veces de forma excesiva, y creo que le ha hecho mucho daño, porque es una persona honesta. Le dejaron una España al borde de la intervención y la ha sacado adelante, pero creo que no ha dado importancia suficiente a algunos temas. Creo que, en ocasiones, su entorno ha pecado de prepotencia.


¿Dudó de su honestidad cuando se conocieron los SMS a Bárcenas?

Eso le puede pasar a cualquiera, ahora todos tenemos cuidado. Muchas veces mandas mensajes sin pararte a pensar… Creo que fue un error mínimo que se convirtió en una gran causa por el curso de los acontecimientos.


Rajoy le contó que dormía como un lirón, ¿verdad?

Me quedé acojonado. Aproveché la hora del café y me senté a su lado. Ya te digo, me cayó muy simpático. Entonces, yo estaba gestionando la casa, le expliqué que dormía fatal. Si a mí me ocurría, pensé que él, con lo que supone un país entero, sería más insomne. ¡Qué va! Me respondió que dormía divinamente: “A las ocho de la tarde desconecto. Hombre, si cae la mundial, me avisan. Si no, hasta el día siguiente. ¿Para qué te vas a quemar?” ¡Es un fenómeno! Lo decía totalmente en serio.


¿Con la victoria de Pedro Sánchez duerme peor?

No le ha afectado lo más mínimo. ¡Ni se ha inmutado! Está con sus políticas, sus presupuestos…


¿Alguna vez le ha podido hacer a Sánchez esa mirada del tigre que le gustaría emplear con Puigdemont?

Un día me lo encontré. Fui a Murcia y coincidimos en los dos aviones. Por la mañana, le vi a través de la ventanilla. A la vuelta, yo iba delante, pasó al lado y me saludó. Luego fui al baño. Como había un asiento vacío justo delante de él, me senté y me puse a hacerle preguntas. Soy muy curioso. Sánchez estaba bastante cortado, se quedó descolocado. Me suscita incertidumbre, no sabría cómo catalogarlo. Creo que si intenta asaltar Moncloa con rapidez, se equivocará.


¿Usted es más de Susana?

De ninguno de los dos. Susana Díaz es el único cargo político que no me ha recibido. No la entiendo. Hago negocios en Andalucía, siempre he buscado colaborar, no suelo cerrarme en banda, pero nunca me ha recibido. Ella intentó visitar a mi madre el último año antes de que muriera, no fue posible porque ya estaba fatal de salud. No sé si ha podido interpretar que yo tuve algo que ver con que ese encuentro no se produjera. No tengo ni idea, no la entiendo.


¿Ya se ha reconciliado con los jornaleros andaluces? Aquello levantó muchas ampollas.

Mantuve varias reuniones con Cañamero y los sindicalistas jornaleros. Acordamos que yo presentaría, porque así me lo pidieron, un proyecto suyo al Ministerio de Defensa. Cuando salí, les llamé y les dije: “Misión cumplida”. Creo que Morenés ni siquiera les respondió, quizá por eso asaltaron la finca de Las Turquillas. Después de aquello, Cañamero me dijo que había cumplido con mi palabra, que me respetaba. Yo a él también le respeto. Me parece una persona inteligente, coherente, no estoy de acuerdo en absoluto, pero es muy capaz. Aprendí mucho de aquellas tres reuniones. Imagínate, íbamos en el coche Cañamero, Sánchez-Gordillo, dos técnicos y yo.


¡Le llamaron el conde rojo!

Tras la primera reunión en mi finca, ante la prensa, donde me disculpé, me explicaron su interpretación de las subvenciones. Al levantarnos, me dijo: “A partir de ahora eres el conde rojo”.


¿Es imposible que un aristócrata sea de Podemos?

Sería incoherente. Me parece un partido inteligente, que se irá encauzando. Pero no puedes haber vivido de una manera para luego renegar de tus orígenes, yo me he reencontrado, pero sin renunciar a mi raíz, a pesar de haber roto, como he comentado, esas barreras educacionales.


Dijo en la tele ser errejonista. ¿Bromeaba?

En varias ocasiones, cuando salió él hablando, dije que me gustaba. Ahora, mis compañeros de tertulia se ríen y dicen que soy errejonista. Lo prefiero a Iglesias, al que veo demasiado autoritario, es la figura de los líderes comunistas de la Historia. Muy duro para estos tiempos, sinceramente. Los dos son muy inteligentes, pero Errejón se ha adaptado a la democracia y a la nueva sociedad que está en camino.


Cuando Podemos dio la sorpresa en las elecciones europeas, salió a relucir la campaña de la casta. ¿Usted se siente prototipo de “casta”?

En absoluto. He nacido en un sitio donde me han inculcado unas responsabilidades brutales que no he entendido. Nunca me han regalado nada. Reconozco, sería ingenuo no hacerlo, que siempre he tenido las espaldas cubiertas. Hay mucha gente que no las tiene. Pero yo me tuve que reinventar, hice mi propia carrera con el deporte. No he participado en ninguna trama económica o de poder. Llegué a las olimpiadas con un caballo alquilado.

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Usted acoge en su finca a una familia siria. Le acusaron de hacer demagogia con eso, de querer lavar su imagen.

Es absurdo. En Cuatro se enteraron cuando esta familia llevaba conmigo casi un año. Me preguntaron y confirmé la información que ellos tenían. Una cosa es que no me publicite, pero no lo voy a ocultar. Estoy muy implicado con el tema de los refugiados. A raíz de mi experiencia, varios empresarios han acudido a preguntarme cómo pueden colaborar, qué cauces existen para acoger a estas personas. Me he reunido con Inmigración y con Exteriores, estamos viendo cómo diseñar un método que permita a los interesados poner casas y dinero. La situación es muy grave.


¿Cómo evalúa la gestión que hace el Gobierno de la crisis de refugiados?

Muy insuficiente, aunque en mi última visita a Inmigración encontré las cosas mejor de lo que esperaba. No estábamos preparados para acoger una avalancha de estas características, nos ha pillado en crisis, con una situación política convulsa. No hemos cumplido, pero ahora se están haciendo esfuerzos por ponerse al día de los cupos prometidos.


Hay quien dice que la acogida de los refugiados puede convertirse en el caballo de Troya de los yihadistas para entrar en Occidente.

Eso es una tontería. En todos los sitios hay delincuentes, mejores y peores personas. Es cierto, puede haber algún yihadista en ese proceso, habrá que trabajar para evitarlo, pero eso no puede suponer que nos crucemos de brazos y dejemos a la gente morir en el mar o bajo las bombas.


Ayer se jugó la final de la Copa del rey. ¿El monarca debería haberse ausentado para evitar los pitos?

Felipe VI tiene que ir al estadio porque es su copa. Si yo fuera el rey y me pitaran, sentiría vergüenza ajena. Me parece algo lamentable, pero para el que pita, no para el que es pitado.


Hace no mucho, Piqué dijo que en el Bernabéu se mueven los hilos que rigen España. ¿Así lo cree?

Prefiero no opinar –se ríe–. Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, es como un hermano. Lo dejo ahí.


¿Percibe diferencias entre los valores que transmiten Real Madrid, Barcelona y Atlético?

Sí, ¿lo digo uno por uno?


Adelante.

El Barça me recuerda a los grandes clubes ingleses. Se respira fútbol, es una maravilla ir al Camp Nou. Me parece lamentable que se politice la institución, intolerable.


¿Real Madrid?

Es el club más importante de la Historia. A día de hoy la gestión es muy buena, aunque hay un punto que no me gusta: la vorágine y la obsesión por ganar. No puedes estar celebrando la décima y en el discurso estar ya hablando de la undécima. Eso no es deporte, sino obsesión enfermiza. Daña a la afición. El día que dejen de ganar se hundirá el Bernabéu.


¿Y su Atleti? Porque usted es colchonero.

Es justo lo contrario. Nos cuesta ganar cada partido y lo hacemos a base de honestidad. Esa sensación de perder y estar todo el estadio animando… Mira, se me pone la piel de gallina. Si eres atlético, eres buena gente. En el Calderón no ocurre como en el Bernabéu, donde les meten un gol y parece que se acaba el mundo.


A usted también le han pitado mucho, sobre todo la prensa rosa. Si mira atrás, ¿qué haría de otra manera?

Me he dado cuenta de que ellos no tienen toda la culpa. Tuve muchos años de confusión, me crié en contra de lo establecido, luego me reencontré con mi madre. A partir de las olimpiadas, me valoró tanto… Se quedó con la boca abierta, debió de pensar: “¿Cómo ha llegado este tío aquí si no le he dado ni la hora?”. A partir de ahí, depositó toda su confianza en mí. Se fue y me quedé con una sensación de plenitud.


¿A qué se refiere con lo de confusión?

A cuando tenía entre 16 y 26. Luego dije: las nanis se han acabado, no tengo padre, mi madre no me entiende, soy muy diferente a mis hermanos… Parecía un chino en una tribu de zulúes. Me daban fuera, dentro, estaba muy confundido, yo también tuve culpa en cuanto a lo de la prensa. Daba motivos y entraba al trapo, aunque inconscientemente. Afortunadamente, me he ordenado, ya sé quién soy, he salido de ese círculo, no puedo cambiar mi pasado, pero estoy orgulloso de haber encontrado mi sitio.

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Lun 05 Jun, 2017 12:02 am



Eugenia Martínez de Irujo rinde homenaje a su madre con una colección de joyas

Esta es la historia de un medallón, dos duquesas y tres reinas -Victoria de Inglaterra, la emperatriz de Francia Eugenia de Montijo y Victoria Eugenia, reina de España-. La narración comienza cuando Eugenia Martínez de Irujo, duquesa de Montoro, llevaba la joya guardada en el bolso, camuflada entre sus cosas personales. Fue con ella a Barcelona para mostrarla en una reunión de trabajo. La había sacado de la habitación de su madre en el Palacio de Las Dueñas (Sevilla). La pieza viajaba por primera vez después de mucho tiempo. Cayetana de Alba la atesoraba desde hace años al pie de su cama, como uno de sus mejores recuerdos. Un amuleto cargado de historia. Eugenia lo presentó a Rosa Oriol y Salvador Tous. Era una medalla gruesa de oro esmaltada en azul turquesa que tenía la palabra 'Amitié' escrita en pavé de diamantes. La matriarca de una de las firmas de joyería española más importantes de nuestro país detectó una pequeña bisagra: "Fue impresionante", recuerda Eugenia, "Rosa cogió una lente de joyero y abrió el medallón a la primera, resulta que era un guardapelo con un mechón enroscado y perfectamente conservado que perteneció a la reina Victoria de Inglaterra. Había una inscripción -'Emperatrice Eugenie. Osborne House, 10 de agosto de 1857'-. Nos quedamos muy impactados. Es un pena, mi madre murió sin saber lo que contenía".

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Vestido, de Philosophy di Lorenzo Serafini para Just One. Pulseras de la colección Tanuca, de Eugenia by Tous.

El medallón fue el detonante de la nueva colección de joyas de Eugenia by Tous, que la duquesa quería dedicar a su madre, Cayetana de Alba, fallecida el 20 de noviembre de 2014. Existe una foto pequeña, redonda, con la reina Victoria Eugenia en la cama y a su lado, Cayetana de Alba y su hija pequeña, Eugenia -que era un bebé regordete entonces-, con el medallón azul colgado al cuello. "Fue meses antes de morir la reina. Esa foto la guardaba mi madre siempre en su cuarto, era muy especial para ella, muy personal, tenía una carga sentimental enorme. La adoraba, era su madrina, nada más nacer yo quiso que me conociera y nos fuimos hasta Lausana (Suiza). Fue entonces cuando la reina me colgó el medallón".

Una joya histórica que encargó Victoria de Inglaterra como regalo a la emperatriz Eugenia de Montijo por la amistad y el cariño entre ambas. Años después, esta se la regaló a la reina Victoria Eugenia, su ahijada. Así, ha pertenecido a tres monarcas a lo largo de casi dos siglos de historia. Eugenia Martínez de Irujo reconoce que no lo ha lucido nunca, y tampoco recuerda que Cayetana lo hiciera: "Mamá siempre la guardó como un tesoro". Por eso la nueva colección Eugenia by Tous parte de esta pieza histórica y se extiende en una serie con mensaje. Para empezar, se llama 'Tanuca': "Mi abuelo (el duque de Alba) siempre llamaba así a mi madre, a mi hija la llamamos Tana...".


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Caftán, de Roberto Cavalli. Pulseras de la colección Tanuca, de Eugenia by Tous.

Amitié, Amore y Peace son los tres mensajes que aparecen en los medallones de esta colección. "Hay muchas coincidencias ya que se cumplían 20 años de mi colaboración con Tous, la relación más seria que he tenido en mi vida", dice entre risas, "y ellos, que siempre diseñan medallas para días señalados, decidieron hacer este año la serie 'Tous Medallion'. Como además coincidía con el concepto de mi trabajo, unimos ambos para destacar estos tres valores". La amistad es para Eugenia uno de sus pilares de vida: "Siempre me he apoyado en mis amigos. Desde pequeña mantengo los mismos; añadimos amor y paz como otros muy importantes y que vienen a cuento por las circunstancias actuales", afirma. Los colgantes y pulseras están realizados en plata de primera ley y plata de primera ley 'vermeil' y 'rosé', combinados todos con esmalte. El turquesa reproduce el tono del medallón original: "La emperatriz marcaba muchas de las tendencias de su época, era su color preferido y lo puso de moda". El resto de las piezas se tiñen en coral y verde, ambos muy presentes en trabajos anteriores de Eugenia para Tous. "Es una colección entre histórica, boho y colorista. Lo bonito es lo que hay detrás", dice Eugenia.


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Camisa de seda, de Aspesi. Colgantes en plata de primera ley esmalte y pulseras con cordón de nylon, todo de la colección Tanuca, de Eugenia by Tous. Gargantilla en amazonita y pendientes de la serie Camille en plata de primera ley, y calcedonia y rubí, de Tous.

Tras dos décadas de trabajo con Tous, Eugenia está orgullosa y agradecida: "Hemos crecido juntos, es una relación cuajada de cariño y respeto que va más allá de lo profesional. He aprendido tanto... Les admiro muchísimo porque es muy difícil unir familia y trabajo, y lograr el éxito, por eso los defiendo a muerte". Cayetana de Alba siempre fue muy fan de la marca catalana, y más concretamente del trabajo de su hija. "Es verdad que era una compradora compulsiva, pero le gustaba lo que yo hacía, se lo colgaba todo. Estoy segura de que esta colección le hubiera encantado", afirma. Como lección materna, Eugenia señala segura y rápida: "Tener los pies en la tierra, ese es el mayor legado que me ha dejado mi madre".

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensajepor Invitado » Sab 23 Sep, 2017 2:38 am

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Alfonso Diez y Cayetana, en una imagen de sus muchos viajes por el mundo. En esta ocasión, en Estambul.


ALFONSO DIEZ:
“ME OFRECEN DINERALES POR HACER PUBLICIDAD”

El duque viudo de Alba habla por primera vez tras la muerte de Cayetana hace tres años. Lo hace en un momento crucial de su vida, apenado por la muerte de dos de sus hermanos este verano y meses después de haberse mudado a un nuevo domicilio.

MARÍA EUGENIA YAGÜE


HA VUELTO A SER EL ALFONSO DIEZ DEsiempre, pero no olvida que estuvo casado con Cayetana. Cuando se cumplen casi tres años del fallecimiento de la aristócrata, su viudo habla por primera vez de su discreta vida actual y, entre otras muchas cosas, de su nuevo piso, mayor que el anterior, en el que los invitados a su cumpleaños o a cenar cualquier fin de semana ya pueden sentarse a la mesa en lugar de coger la comida de un bufé.

Alfonso continúa con su afición a viajar, su pasión por el cine y los libros, que comparte con amigos de su misma situación. “No me aburro lo más mínimo; me falta tiempo”, cuenta el funcionario ahora jubilado que cumple 67 años el próximo mes de noviembre, sentado en el elegante salón de un hotel cercano del barrio de Chamberí, donde ha pasado la mayor parte de su vida.

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BUENA RELACIÓN CON LOS ALBA. A pesar de que la llegada de Alfonso Diez a la familia Alba no fue bien recibida en un principio, el duque viudo de Alba guarda buena relación en la actualidad con Carlos, el actual duque, y Cayetano

“Me destrozaron, pero ahora he conseguido que me respeten y me persiguen menos”

“Cuando me casé con la duquesa, yo ya no tenía que demostrar nada; era yo mismo”

“Quiero que se enteren de que he vendido mi casa de Sanlúcar cuando ya no sea mía”

“Hay cariño con los hijos de la duquesa, aunque al principio parecía que iría mal”

“Yo no estuve casado con Paquita Rico sino con Cayetana y lo tendré siempre en cuenta”

“Me cogía de la mano para que no me fuera de la habitación: quería morirse conmigo”


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Diez es un hombre tranquilo, educado y cercano. Aparenta menos años de los que va a cumplir, habla bajito y tiene buen humor. Su aspecto y su forma de vestir son muy británicos, algo que seguramente le gustaba a la duquesa, pariente de Winston Churchill y descendiente de la rama bastarda de los Estuardo.

Cuenta la leyenda rosa que se reencontraron a la salida de un cine en Madrid, “pero nos habíamos escrito muchas cartas antes de ese encuentro, nos conocíamos y yo tenía mucha admiración por ella”, recuerda.

Una relación de años. El segundo marido de la duquesa, Jesús Aguirre, era muy amigo de Pedro Diez, uno de los hermanos de Alfonso, dedicado a las antigüedades en Madrid. Pedro tenía también un puesto en El Rastrillo, del que Cayetana fue fundadora y con el que siempre colaboró estrechamente. Después de saludarse a la salida de un cine de Madrid, cuando la duquesa ya estaba muy sola después de enviudar por segunda vez, Cayetana y Alfonso se dieron un largo abrazo y prometieron volver a verse. Fue la aristócrata la primera que organizó la siguiente cita: un almuerzo en Liria. Alfonso se fue antes de lo que hubiera querido porque tenía que fichar en el Ministerio donde ejercía como funcionario, pero empezaron a hablarse cada noche y se hicieron inseparables.

“Desde luego que Cayetana era de armas tomar”, añade al hablar del carisma y la personalidad de la aristócrata. “Entre sus amistades había gitanos o artistas, pero nadie como ella consiguió ese difícil equilibrio entre estar en su sitio, ser popular, ser la duquesa de Alba y mantener siempre la compostura”.

Cuando empezó la relación entre el funcionario y la mujer con más títulos de la nobleza española, todo fueron comentarios sobre aquel señor soltero, bien relacionado en Madrid, pero prácticamente desconocido, del que se sabía que era de buena familia de Palencia y poco más. Comentarios destructores que sospechaban de un hombre interesado en la fortuna y el estatus de una mujer excepcional en todos los sentidos. Y 30 años mayor que él. Recelos que iban desde los propios hijos de Cayetana al mundo de la prensa. Alfonso Diez consiguió estar siempre en un segundo plano, huyó de su propio personaje y las pasó moradas tragándose todos los sapos con que se despertaba muchas mañanas. “Me destrozaron pero ahora he conseguido que me respeten y me persiguen menos. ‘Yo ya no intereso, déjenme tranquilo’, les dije un día”.

Cuando falleció la duquesa el 20 de noviembre de 2014, Alfonso dejó el palacio de Las Dueñas y sólo regresa al de Liria para almorzar de vez en cuando con Carlos, el actual duque de Alba, con el que tiene una relación más que correcta. Podía haberse quedado más tiempo disfrutando de desayunar frente a la Cayetana de Goya, pero no lo hizo y volvió a su piso de Chamberí, que nunca había dejado. Un apartamento de soltero que con el tiempo se le quedó pequeño, tanto que recientemente ha adquirido un inmueble de dimensiones mayores (unos 200 metros cuadrados) en el mismo barrio.

También podía haberse construido una imagen de duque viudo inconsolable, pero prefirió volver a ser el hombre discreto anterior a su boda. “Dinerales me han ofrecido y me ofrecen por hablar y hasta por hacer publicidad, pero esas cosas no entran en mi cabeza. Yo no estuve casado con Paquita Rico, que en paz descanse. Estuve casado con Cayetana y lo tendré siempre en cuenta”.


UN VERANO MUY DURO

Si echa de menos a su mujery lo que ha sentido por ella, no lo dirá. “Todo lo de ella me lo quedo para mí”, comenta a pesar de que Cayetana aparece continuamente en su conversación. Como cuando recuerda las películas que veían cada día cuando ella ya no podía salir al cine y Alfonso le preparaba las que le gustaban, películas de suspense “pero sin violencia, las de los años 50 y 60. Y en color”. Este verano, vivido entre Palencia y Sanlúcar de Barrameda, “ha sido raro”, confiesa. Entre mayo y junio fallecieron dos de sus hermanos: Daniel, de 72 años, después de luchar dos años y medio contra un cáncer, y Jorge, de neumonía.

De los 12 hermanos que formaban la familia Diez Carabantes, sólo quedan seis. Sus padres vieron morir a cuatro de ellos cuando eran muy pequeños, de meningitis, sarampión y aquellas enfermedades que se llevaron por delante a tantos niños de la España profunda y atrasada. Por los dos últimos fallecidos se celebraron funerales en Madrid y Palencia, donde reposan en el panteón familiar, pero Alfonso solicitó que no se publicara la noticia hasta más adelante, para no hacer de esas muertes una cita de cámaras y prensa donde él sería más protagonista que su familia. Una de sus obsesiones es pasar desapercibido y volver al anonimato. Cuenta que de la muerte de sus hermanos, sólo se enteraron los amigos más íntimos: Carlos, duque de Alba; Eugenia Martínez de Irujo, Isabel Preysler, Nuria González y los amigos de Porcelanosa.

También disfrutó de unos días en su casa de Sanlúcar, la que Cayetana quiso regalarle porque a él le gustaba esa bellísima localidad gaditana. “No fue cara, pero se tiró entera y las obras y la decoración las financié yo con mis ahorros y una indemnización de prensa que tuvieron que pagarme”.

Enseña las fotos de una casa muy bonita y sencilla, puesta con enorme buen gusto. Hay que recordar que en la familia de Alfonso hay decoradores y anticuarios. “La voy a vender, pero todavía no ha salido al mercado. No quiero llamar la atención a costa de la venta. Que no se enteren que ya no es mía hasta que vean salir de allí a otra persona. La gente de Sanlúcar es encantadora y a ella le gustaba que la disfrutara, pero es complicado”. Cuando visita Sevilla se queda en un hotel con encanto propiedad del duque de Segorbe, nunca en el palacio de las Dueñas, donde falleció la duquesa y que ahora está abierto a visitas al público.


SU REENCUENTRO

Sin embargo, el próximo 20 de noviembre, Alfonso volverá a reunirse con algunos de los hijos de Cayetana en la iglesia del Cristo de los Gitanos, cuya reconstrucción financió la duquesa de Alba con 100 millones de pesetas, para inaugurar la escultura de José Antonio Arteaga que acompañará a la lápida donde reposan las cenizas de la aristócrata. Una iniciativa de Cayetano Martínez de Irujo junto a la Hermandad de los Gitanos, que será sufragada por suscripción popular.

La relación de Alfonso Diez con casi todos los hijos de su esposa es cordial. “Hay un cariño con ellos”, nos cuenta, “aunque al principio todo apuntaba a que iba a ir mal. Pero cuando nos casamos, yo ya no tenía que demostrar nada. Mi buena intención era evidente, me comportaba como siempre, era yo mismo”. Una vez al mes, Alfonso almuerza con Cayetano, el hijo que más se oponía a la relación de su madre con el funcionario y que con el tiempo ha pasado a ser su amigo y gran admirador.

Esta misma semana, Cayetano aseguraba en ¡Hola! que el marido de su madre, “la hizo feliz mientras estuvo con ella, fue su compañero y después no ha podido ser más discreto. Es muy buena persona, muy inteligente… de mucha talla”. Otros hijos consideran que trajo paz y unión a la familia. Porque cuando la duquesa repartió en vida sus bienes para demostrar a sus herederos que su futuro marido no les quitaría nada de lo que les correspondía, algunos de ellos como Alfonso, el que fuera duque de Aliaga y Jacobo, conde de Siruela, estaban tan descontentos con el reparto, que Jacobo no asistió a la boda de la duquesa con el palentino en octubre de 2011.

Y fue Alfonso Diez quien le llamó para animarle a retomar la relación con su madre, consiguió la reconciliación y llegó a un acuerdo generoso por su parte con los hijos, sobre el legado que le correspondía como viudo. “He recibido menos de lo que Cayetana quería para mí”, asegura. “Soy un privilegiado por lo que he vivido. He sido feliz, estoy más que agradecido y me lo he pasado pipa con ella”.

No quiere hablar de entrega abnegada ni victimismo, cuando al final de sus días, la duquesa era un ser tan frágil a punto de quebrarse de la que no se separaba. “Pero se fue con enorme dignidad. Me cogía la mano para que no me fuera de la habitación: quería morirse conmigo. Eso sí que es la pera. Por eso merece la pena todo”.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 23 DE SEPTIEMBRE DE 2017




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