Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Juan Carlos plantó a Sofía

Mensajepor Invitado » Mar 03 May, 2016 5:44 pm

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Juan Carlos plantó a Sofía y al rey sueco para irse a comer salmón a Dinamarca

El rey solo acudió a los actos de mañana, después se marchó a comer a Dinamarca. Sofía regresó sola a España.

Este sábado, los reyes eméritos don Juan Carlos y doña Sofía sorprendieron viajando hasta Estocolmo para los festejos del 70 cumpleaños del rey Carlos XVI Gustavo de Suecia. Allí ambos monarcas acudieron a la celebración religiosa en la capilla del Palacio Real de la capital sueca, donde también se reunió la familia real de Suecia al completo.

No obstante, ahora se desvela que la reunión de Juan Carlos y Sofía no duró mucho, y que apenas dio para la foto en el acto.

Según el diario danés Ekstra Bladet, Juan Carlos se marchó a una localidad costera de Dinamarca, Rungsted, donde en compañía de unos amigos daneses disfrutó de un menú de tartar de salmón y una larga sobremesa en el exclusivo Club Riva.

Esa y no otra fue la razón de que los reyes se ausentaran del almuerzo y solo se presentaran a las celebraciones de mañana. Doña Sofía regresó a España sola, informa por el diario danés.

Una nueva muestra de que los reyes eméritos llevan vidas separadas, y de que solo coinciden muy puntualmente para ciertas celebraciones y actos oficiales. El cumpleaños del rey sueco ha sido el segundo de los actos en los que han coincidido desde la abdicación de Juan Carlos en verano de 2014.

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Doña Amtonella

Juan Carlos en Mónaco

Mensajepor Doña Amtonella » Mié 04 May, 2016 10:53 pm

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Los Reyes eméritos celebran su 54 'desaniversario' de boda

Mensajepor Invitado » Sab 14 May, 2016 9:30 pm

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Los Reyes eméritos celebran su 54 'desaniversario' de boda

“Don Juan Carlos, sobre todo, se esmera en dejar patente que llevan vidas separadas”, dice un allegado. Mientras él ha desaparecido de la agenda oficial, ella suma 11 actos. No habrá divorcio ‘público’.

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El sábado 14 de mayo se cumplen 54 años de la boda de Don Juan Carlos y Doña Sofía en la catedral de Atenas. Aunque más que un aniversario, parafraseando el cuento de 'Alicia en el país de las Maravillas', habría que calificarlo de 'desaniversario' de boda, pues cada día se agranda más la sima que existe en la pareja regia. Los Reyes no sólo hacen vidas separadas en privado, tampoco sobrellevan bien compartir actos institucionales, como demuestran los últimos acontecimientos.

El sábado pasado, Don Juan Carlos acudió a la reapariciónde José Tomás en la plaza de toros de Jerez, viaje que aprovechó para pasar el fin de semana en la finca 'Los Alburejos' del ganadero Álvaro Domecq. Le acompañaban, como viene siendo habitual en sus escapadas taurinas, su hija, la Infanta Elena, su nieta Victoria Federica y uno de sus mejores amigos, Manuel Piñera Gil-Delgado, el yerno del que se consideró el Amancio Ortega del franquismo, Nicomedes García, dueño del whisky Dyc. En el grupito familiar nadie echó en falta a la Reina Sofía, hasta el punto de que si hubiera acudido, su presencia junto a su marido habría copado las portadas.

Como sucedió el fin de semana anterior, en que la pareja de eméritos viajó a Suecia al 70 cumpleaños del rey Carlos Gustavo, ante la imposibilidad de que Felipe VI acudiera, pues estaba a punto de expirar el plazo para investir presidente. Desde la abdicación de Don Juan Carlos ambos sólo habían hecho un viaje, al entierro de la reina Fabiola en Bruselas, y en lo que llevamos de 2016 ni siquiera han protagonizado juntos ningún acto oficial. Pero su noticiosa visita a Estocolmo acabó desatando la polémica, pues se limitó a los actos de la mañana, siendo los grandes ausentes del ágape de gala ofrecido a la realeza. La razón del plantón se desveló al día siguiente, domingo, en que Don Juan Carlos se dejó ver en Dinamarca degustando tartar de salmón con unos amigos en el Club Riva del puerto de Runsgted. Sin Doña Sofía, que había regresado sola a España.

La anécdota vale como termómetro para testar la glacial relación del matrimonio en los prolegómenos de su 54 desaniversario. El notición sería que lo celebraran juntos, lo que no ha ocurrido estos últimos años, en los que Don Juan Carlos incluso ha puesto tierra de por medio, como el año pasado, en que viajó solo a República Dominicana.

Ni siquiera hubo tregua en sus bodas de oro, en 2012. Aunque Zarzuela salió al paso asegurando que habían celebrado un almuerzo familiar, lo cierto es que la tensión entre la pareja había escalado hasta un grado superlativo. Un mes antes, en abril, se producía el accidente de Don Juan Carlos en Botswana, saltando a la palestra que su compañera de viaje era la princesa Corinna. Doña Sofía permaneció en Grecia dos días antes de volver a España para visitar al Rey.

La irrupción de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en 2004 en la vida de Don Juan Carlos dio la puntilla a una relación ya muy tocada. "Don Juan Carlos no pudo elegir libremente con quién casarse, como hizo su hijo Don Felipe: si quería recuperar el trono, tenía que ser una princesa, y tratándose de un mercado tan limitado, Doña Sofía fue la que mejor le pareció. Ella, sin embargo, sí se enamoró perdidamente, haciéndose la ciega y la sorda ante sus infidelidades. Pero con Corinna se vio desplazada de verdad, incluso públicamente, y eso nunca lo perdonó. Si no hay divorcio, es porque ninguno de los dos quiere salpicar a la Corona ni mucho menos a su hijo, aunque Don Juan Carlos, sobre todo, se esmera en dejar patente que llevan vidas separadas", asegura un allegado a la pareja emérita.

Más que separadas, opuestas, algo que en el caso del padre de Felipe VI se traduce en una existencia de alegre jubilado que asoma por restaurantes con estrellas Michelin, paradisíacos viajes, regatas en su velero de época, o escapadas taurinas con la Infanta Elena y su nieta Victoria Federica, únicos miembros de su familia con los que mantiene estrechos lazos.

En 2016 Don Juan Carlos prácticamente ha desaparecido de la agenda institucional (ayer, viernes, hizo una excepción al presentarse por sorpresa con su hijo en un evento de la fundación Cotet). Al contrario que Doña Sofía, que desde marzo suma 11 actos oficiales, e incluso ayer viernes, víspera de su 54 'desaniversario' de boda, hizo doblete presidiendo por la mañana una jura de bandera y por la tarde un concierto. Jornada que define muy bien su actual existencia, repartida entre sus actos oficiales y la labor solidaria en su fundación, además de algunas escapadas a Grecia y Ginebra. Según el personaje antes citado, "Doña Sofía, ante el fracaso de su matrimonio y la quiebra de su familia, hubiera sentido un vacío inmenso sin la vida oficial. Apenas ha hecho otra cosa que ejercer de Reina, su hijo lo sabe y por eso mantiene una actividad destacada".

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Sab 21 May, 2016 6:26 pm

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Doña Sofía, a escena: Confesiones y reproches de una reina en el teatro

JOSÉ LUIS ROMO


Sofía está leyendo un libro sobre la transmigración de las almas, cuando le dan la noticia: "El viejo rey ha muerto". La voz de Felipe suena vigorosa pese al solemne momento y ella, asomada a la ventana, cree que así debe morir un rey. "En invierno y con lluvia". Es una mujer disciplinada, dura, preparada para ocultar sus emociones por su educación prusiana, pero ante el féretro del monarca, empiezan los reproches: "Qué gordo te has puesto desde la última vez que nos vimos, Juanito". También las reflexiones después de casi 40 años de consorte. "El trabajo de una reina es acompañar a los muertos". Es algo que Letizia aún no sabe, quizás por eso "está incómoda en el pudridero" de El Escorial...

Así arranca Sofía, un emocionante viaje por la enigmática personalidad de la Reina emérita que se podrá ver en el madrileño Teatro Español a partir del miércoles 1 de junio. En Zarzuela aguardan con sigilo este estreno desde que se anunciara su producción el pasado mes de septiembre. Es el primer acercamiento de ficción serio a la figura de la soberana. Olvídense de la paródica Marisa Paredes en la miniserie de Telecinco ("No soporto la violencia, no tolero la maldad") o las bromas televisivas de los catalanes de Polònia y su Familia Irreal.

El libreto y la dirección de este montaje corren a cargo de Ignacio García May, premio Lope de Vega y ex director, precisamente, de la Real Escuela Superior de Arte Dramático, que por cierto inauguró la Infanta Cristina. "Tengo que decir que en España somos más libres de lo que algunos se empeñan en decir. Estos días la gente no deja de preguntarme: '¿Qué te han censurado? ¿Te dejan decir esto?'. Y la verdad es que no he recibido ninguna llamada para presionarme ni nada parecido", explica a LOC el dramaturgo. Y eso que García May no ha esquivado ningún charco...

En el texto hay referencias a la entrañable amiga del monarca Corinna zu Sayn-Wittgenstein, a la cacería del Rey en Botswana y también un tenso pasaje sobre el caso Nóos, un acontecimiento que hace de Sofía "una Reina que tiene que esconderse para jugar con sus nietos". Ahí se muestra su dolor al convertirse en mediadora entre el Rey Felipe y la Infanta Cristina. En su soliloquio, la Reina ve a su hijo como "su obra maestra, una versión de Juanito sin sus defectos, incluida la campechanía", mientras que Cristina es su "calvario". Sobre el escenario, Sofía también da su veredicto sobre la culpabilidad de su hija.

    Pregunta.- Ha sido valiente al tratar estos temas...

    Respuesta.- Es que, cuando Juan Carlos Pérez de la Fuente me encargó este proyecto, la idea era ver si podíamos hablar, por fin, abiertamente de cosas que antes no se trataban. Era un poco absurdo hacer como que no ha pasado el juicio al caso Nóos y etcétera, etcétera... pero siempre buscando la distancia porque no me interesa el morbo o cotilleo del ¡Hola! Yo quería saber qué le pasaba a esa persona por dentro.


    P.- ¿Qué cree que opinará Doña Sofía del resultado?

    R.- No sé si va a venir, pero yo y el resto de la compañía creemos que le gustaría. En el montaje le hacemos preguntas, no imponemos una visión. Aunque imagino que debe ser difícil que alguien te cuente tu propia vida. Incluso aunque hablen bien.


    P.- De hecho, la obra es mucho más crítica con Don Juan Carlos que con Doña Sofía...

    R.- Creo que es justo. La Reina ha cumplido con su obligación, que es más de lo que mucha gente ha hecho. Él ha cometido bastantes más errores que ella. Aunque no comparto este linchamiento al que somos tan dados en España. Ensalzar a alguien y luego arrastrarlo por el barro.


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Ignacio García May junto a Victoria Salvador


Libreto poco complaciente

García May asegura que no es monárquico. Su mirada hacia la institución es, por momentos, crítica pero nunca ofensiva. "He intentado hacer el mismo trabajo que Antonio López con su retrato de la Familia Real, mirar sin juzgar", cuenta él. Para ello, lleva meses documentándose. "He leído todas las biografías suyas que caían en mis manos. Los libros de Pilar Urbano, Pilar Eyre, Fernando Rayón...". También personas que conocen íntimamente a la ex soberana han hablado para él. Eso se nota en los detalles. "Hay frases en la obra que ella misma ha pronunciado. Por ejemplo, cuando dio su opinión del retrato de Antonio López, 'Me gusta el antes y el después', dijo. Me parecía una frase brillante por lo enigmática que era. A partir de ahí surgió toda una escena. Otras cosas son pura fantasía mía".

Y eso que García May tiene conocimiento de primera mano del tema. Él mismo conoció a los Reyes en un acto de la embajada Noruega cuando los reyes Harald y Sonia visitaron España en los 90. "No estuvimos mucho tiempo juntos, ella me pareció muy agradable, se preocupaba por lo que hablábamos y parecía saber de Ibsen... Los tópicos de los que hablan se cumplieron. El Rey, muy campechano y ella, culta y agradable. Si entonces me hubieran dicho que iba a escribir esta obra de teatro, no lo hubiera creído".

Su monólogo no tiene nada que ver con el naturalismo con el que The Queen se acercaba a Isabel II. Es un retrato más bien impresionista en el que se van dando pinceladas de su personalidad a través de sus recuerdos. "No quería hacer un Cinco horas con Mario con la Reina como protagonista, aunque tenga el mismo punto de partida. Yo no podía meterme en su cabeza así que deseché la primera persona, la tercera me parecía fría y he recurrido a una segunda persona, que funcionaba muy bien, es como un diálogo con Sofía".


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Cartel de la función 'Sofía'.


En escena Victoria Salvador, la protagonista del montaje, realiza un auténtico tour de force y se desdobla en varios personajes: desde la Reina emérita hasta una cronista de sociedad que narra el romance de los jóvenes príncipes pasando por la reina Federica, madre de Doña Sofía.

De hecho, la obra muestra con crudeza la relación entre ambas. Cuando Sofía quiere abrazarla, ella la rechaza para que no le arruine el trabajo de su peluquero. "No te quejes tanto que peor lo tiene tu hermano Tino y tu hermana Irene con sus pobres", viene a decirle, después de preguntar si su marido sigue metiendo rubias en la cama.

García May explica que algunas partes del texto de Federica están extraídas de su propia autobiografía. "Me alucinó leer que ella misma decía que Heisenberg, el gran físico, la calificaba como una de las mujeres más brillantes que había conocido. Era una mujer con un carácter muy fuerte...". Ese tenso amor madre/hija tiene poco que ver con el cariño que la monarca sintió por Pablo de Grecia y que también se muestra en la obra.

    P.- Se decía que Pablo de Grecia tenía amantes masculinos, ese charco sí lo ha evitado...

    R.- Sí, lo he leído, pero era un hilo que dramáticamente no aportaba nada. Es como su relación con Letizia, tampoco la he desarrollado. No podía hablar de toda la Familia Real.


Actriz desconocida

Puede que Victoria Salvador, la actriz que da vida a la Reina y el resto de personajes no suene demasiado al público madrileño, pese a ser una veterana de la escena en Valencia con su compañía La Pavana.

    P.- ¿Por qué decidió escoger a Victoria Salvador, una actriz relativamente desconocida, para un papel tan importante?

    R.- Primero porque es una grandísima actriz capaz de aguantar un texto tan exigente como éste. Además, no quería a alguien que se pareciera físicamente a Sofía y tampoco una actriz conocida, que con su nombre llevara a la gente del teatro... Lo que quería es que el público viera sólo a Sofía.

Pese a que no buscara el parecido físico, sí se ha logrado el estilístico. La diseñadora de vestuario Almudena Rodríguez Huertas se ha fijado en su uso de todo tipo de pulseras, bisutería y adornos en las manos o en complementos como los pañuelos. Eso sí, en escena Victoria Salvador no aparece caracterizada como la Reina.

Tratar de desvelar el enigmático comportamiento de una soberana hermética para muchos de sus súbditos era uno de los objetivos de este texto. "Yo creo que una de las claves es que aunque digamos que es griega, ella es alemana. ¡Es la nieta del káiser Guillermo! Su familia es más danesa que otra cosa. Tiene fama de antipática pero es que los alemanes tienen esa cosa cultural de la contención de los sentimientos que aquí nos choca tanto".

Esas leyendas sobre la Reina Sofía que cualquiera ha oído o leído, que si es una mujer distante, que si es miembro del club Bilderberg, que si tiene amantes en Londres, todos músicos, están también en escena. Sobre las tablas, Sofía no sólo lamenta el trato de su marido cuando la calificó como una gran profesional ("es algo que implica que te necesita sin que medie el cariño, profesionales son las azafatas o las prostitutas"), sino también la fría acogida del pueblo español o el trato del griego, que la mandó al exilio condenándola a la enfermedad de Ulises (siempre deseando regresar a casa). "Eres especialista en querer a quien no te quiere", se lamenta.

Así pues, Sofía pretende agitar el recuerdo de una mujer que tantas veces ha tenido que practicar "el arte del olvido". Queda por ver si la Reina acudirá a aplaudirla o preferirá mantener su enigma.

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Sab 18 Jun, 2016 7:26 pm

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REYES EMÉRITOS
ACERCAMIENTO POR EL BIEN DE LA CORONA

Don Juan Carlos fue apartado de la agenda para consolidar a Felipe. Ahora, con el bloqueo político la monarquía está mermada y los padres del Rey vuelven a escena para revitalizarla.

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Parece como si el mago Merlín hubiera realizado un encantamiento en Zarzuela. Hoy, sábado 18 de junio, cuando se cumple el segundo aniversario de la abdicación del Rey Juan Carlos. Porque la pareja de eméritos, que en estos dos años no se ha molestado ni en disimular que su matrimonio estaba hecho añicos, ha dado un giro de 360 grados. Al menos de cara a la galería. Se demostró la semana pasada, cuando acudieron a la presentación de las memorias de su gran amigo, Simeón de Bulgaria: llegaron y se marcharon juntos en el mismo automóvil, durante el acto se mostraron sonrientes y de muy buen humor, charlando con los periodistas e incluso compartiendo confidencias en petit comité, como cualquier pareja bien avenida.

Algo inédito desde que Don Juan Carlos abdicó, como tampoco tiene precedente que desde el 30 de abril, en que acudieron juntos a Estocolmo a la celebración del 70 cumpleaños del monarca sueco, hayan protagonizado cuatro actos oficiales juntos en poco más de un mes: además del viaje a Suecia, asistieron a la comida que el 30 de mayo ofrecieron Don Felipe y Doña Letizia en Zarzuela a Beatriz, la ex soberana holandesa, y la semana pasada, hasta hicieron un inédito "doblete", inaugurando la exposición "de Caravaggio a Bernini" el lunes y acudiendo a la presentación de las memorias de Simeón el jueves. Comparado con el año 2014, en que tras la abdicación, sólo fueron "pareja oficial" en tres ocasiones, y en todo el 2015 otras tres, es inevitable preguntarse a qué obedece este cambio de rumbo.

Según explica a LOC un personaje cercano a su entorno: "Pese a sus desencuentros, hay cosas que siguen inalterables, como son el amor de padres y el orgullo que sienten por su hijo Felipe VI, y también su preocupación por la Corona, ante lo cual no escatimarían sacrificios". En su opinión, si en un principio era aconsejable prescindir de la figura del anterior Monarca para recuperar la denostada imagen de la monarquía y permitir que su hijo se consolidara, ahora las cosas pueden haber cambiado.

"El impasse político desde el 20 de diciembre ha reducido a más de la mitad la actividad oficial de los Reyes, rebajando también la importancia de sus actos, lo cual en tan poco tiempo de reinado ha sido negativo, pues están difuminándose. Algo que se debe también a esa especie de búnker que han construido con su vida personal".

Esta "funcionarizacion" de la Corona, a juicio de este personaje, no cala en la gente. "Por eso, aún reconociendo el correcto hacer de los Reyes, despiertan cada vez menos interés, pues que se reúnan con el patronato de una fundación o reciban en audiencia, no engancha. Pese a sus errores, hay que reconocer que Don Juan Carlos es un maestro de la cercanía y el saber 'llegar', perfectamente secundado por Doña Sofía, y que al margen de sus desavenencias, representan el modelo de pareja regia, y todavía tienen muchos 'fans' en este país, especialmente la Reina Sofía".

Probablemente, lejos de la utopía de una reconciliación, sea esta la razón de su vuelta a dúo a la palestra coincidiendo con el aniversario de la proclamación de Felipe VI. Lo corrobora además el ejemplo de Don Juan Carlos, quien prácticamente había desaparecido de la agenda de Zarzuela. Sus apariciones públicas en este tiempo, siempre sin su mujer, se han ceñido a viajes de placer. Pero desde su viaje a Estocolmo con Doña Sofía ha protagonizado nada menos que ocho actos institucionales en mes y medio, cinco solo y tres con la Reina Sofía, que le lleva bastante delantera, pues se acerca a la veintena.

Un "zafarrancho de combate" que parece responder a un intento de revitalizar la Corona. "Los jóvenes monarcas han sido un balón de oxígeno para la institución, y en poco tiempo lograron recuperar parte de su imagen, pero el impasse político les ha pasado factura y ahora quizá sea necesaria una inyección de vitamina regia con la ayuda de Don Juan Carlos y Doña Sofía" asegura el personaje antes citado. Sobre todo porque el bloqueo sigue torpedeando la agenda internacional de Don Felipe y Doña Letizia, que nuevamente se van a perder la oportunidad de compartir portadas de la prensa mundial con Obama y otros mandatarios de 70 países en la inauguración el próximo domingo 26 de junio del nuevo canal de Panamá. Un acontecimiento histórico en el que España tiene papel estelar por el liderazgo de la constructora Sacyr en la faraónica obra, pero coincide con las elecciones generales, impidiendo a Felipe VI salir del país. A falta de confirmación oficial, parece que el encargado de representar a España en este histórico evento será nuevamente el Rey Juan Carlos.

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Vie 06 Ene, 2017 5:32 pm

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El 55 aniversario de boda de los Reyes eméritos que no celebrarán

Se conocieron en el famoso crucero Agamenón y, aunque son un matrimonio separado de lecho y hecho, siguen casados


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"Con don Juan y doña María, vino también Juan Carlos. Llevaba bigote. Yo le dije. 'No me gustas nada con ese horrible bigote' . 'Ah, ¿no?, pues ahora no sé cómo lo voy a poder arreglar'. '¿No sabes cómo? Yo sí sé cómo. Ven conmigo'. Lo llevé al cuarto de baño del barco. Le hice sentarse. Le puse una toalla por encima, como en las barberías. Cogí una maquinilla, le levanté la nariz y se lo afeité. Él... se dejó".

Doña Sofía contó muchos años después a la periodista Pilar Urbano este claro gesto de flirteo en su incipiente relación con Don Juan Carlos. Corría 1960, y los jóvenes ya habían coincidido en el famoso crucero del Agamenón cuando eran apenas unos adolescentes y en diversos actos sociales. Había un buen caldo de cultivo. En la boda de los duques de Kent (verano de 1961), el protocolo hizo de casamentera convirtiendo a Juanito y a Sofía en pareja oficial, y la reina Federica remató la jugada invitando días después a los condes de Barcelona y a sus hijos a pasar unos días a su palacete de veraneo en Corfú. Ya no se separaron.

El enlace finalmente se celebró el 14 de mayo de 1962, fecha de la que se cumplen 55 años en el año que entra. Al igual que en el 50 aniversario, no habrá celebración.

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Sab 21 Ene, 2017 2:08 am






MARINA CICOGNA
LA NUEVA AMIGA DEL REY

Fotógrafa, productora de cine, bisexual y figura fundamental de la ‘dolce vita’, ésta es la fascinante historia de la condesa italiana que ahora relacionan con el monarca emérito. Aunque ella tenga novia.

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EL REY JUAN CARLOS abdicó en su hijo Felipe el 19 de junio de 2014, hace dos años y medio. Sin embargo, está más de actualidad que nunca. Esta semana ha sido líder en las redes sociales gracias a la resurrección de un viejo fantasma del pasado: su presunta relación con Bárbara Rey. También ha sido protagonista de una exclusiva internacional al conocerse que la CIA, que en principio no confiaba demasiado en sus aptitudes para liderar la Transición, le tomó en serio a partir de su actuación en el golpe del 23-F. Pero además, otra noticia menor ha salpicado las webs de aquí y de allá: hay una nueva amiga en su vida privada. Alta, rubia, culta... la señora parecía reunir todas las características que suelen ser del gusto del monarca emérito.

Como explicó con gracia Pilar Eyre en su columna de Lecturas, la condesa Marina Cicogna es efectivamente una buena amiga del Rey Juan Carlos. Y es cierto que se han visto mucho últimamente. Han comido juntos al menos dos veces en las últimas semanas, una de ellas en el conocido restaurante Lucio, acompañados por la diseñadora Carolina Herrera y su marido, Reinaldo (un viejo amor, por cierto, de la condesa). Lástima que, tal y como explicaba la propia Eyre, la relación del monarca y la glamurosa condesa se haya inscrito siempre en el terreno de lo platónico, entre otras cosas porque Cicogna tiene pareja desde hace décadas: una bella morena llamada Benedetta.

Lo cierto es que reducir la figura de Marina Cicogna a la de mera amiga del Rey Juan Carlos es despreciar la fascinante historia de una de las grandes protagonistas de la dolce vita. Fotógrafa, escritora, actriz, productora de cine... Cicogna comenzó su historia en 1934 (es cuatro años mayor que Don Juan Carlos), en el palazzo Volpi de Roma. Su abuelo, el conde Volpi, fue uno de los hombres más relevantes en la creación de la Italia moderna. Entre otras cosas, inventó la Mostra de Venecia, el festival de cine más importante de Italia.

Esa pasión fue heredada por su familia, y Marina Cicogna fue durante un tiempo productora de cine. En un amplio perfil sobre “la mujer más poderosa del cine europeo de la época” publicado por The New York Times, se la describe como una persona “única en la industria, entre otras cosas porque salía igualmente con mujeres y hombres”. La lista de sus amantes de entonces incluye nombres tan conocidos como el de Warren Beatty o el de Alain Delon, de quien dijo después que era “sexualmente fascinante por su ambigüedad: tenía un excelente aspecto femenino pero en realidad era un hijo de puta terrible, muy masculino”. “Creo que por eso le gustaba tanto a Visconti, el propio Alain admite haber tenido relaciones dos veces con Luchino”, remató.

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EL NUEVO ‘LOOK’ DEL REY EMÉRITO

El Rey Juan Carlos sorprendió el pasado 12 de enero en el funeral de José Ángel Sánchez Asiaín con un nuevo ‘look’. El padre de Don Felipe se ha dejado barba, como su hijo, aunque en su caso está menos poblada. A la derecha, la condesa Marina Cicogna, en el Festival de Venecia.


Era una época ajena a los prejuicios y a las etiquetas. “Simplemente vivía como quería vivir, pero en mi casa. No me gusta el exhibicionismo”. A finales de los 60 y principios de los 70, Marina produjo varias películas, como Amargo despertar, de Vittorio De Sica o Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha. En 1967 tenía tres películas en el Festival de Venecia, incluyendo Belle de Jour, que ganó el León de Oro. Entonces decidió hacer una pequeña celebración, que Diane von Furstenberg aún recuerda como “la mejor fiesta” a la que ha “asistido jamás”. “Mandé dos aviones privados, uno a Corsica para recoger a Elizabeth Taylor y Richard Burton, y el otro a Roma a por Jane Fonda y Roger Vadim. Después, en 1968, con la revolución, ya no se podía dar una gran fiesta como ésa sin herir los sentimientos de la gente, ni pasear con un Rolls-Royce sin que te tiraran huevos”, recordó en el NY Times.

Cicogna ha sido una mujer de relaciones duraderas. No con los hombres —“como mucho me han durado un año”—, pero sí con las mujeres. Mantuvo un intenso noviazgo de 18 años con la actriz brasileña Florinda Bolkan, con la que residió en Beverly Hills. “Fue una gran etapa repleta de interesantes nuevos amigos como Michael Caine, Sean Connery o Gregory Peck”. Aunque Bolkan le fue infiel con Ryan O’Neal, la relación no se resintió hasta que, muchos años más tarde, la condesa conoció a una bella morena llamada Benedetta.

Con ella reside actualmente entre Venecia, Módena, Roma, Saint-Tropez... Se ha convertido no sólo en su secretaria y su mano derecha, también en su hija. Tuvo que adoptarla legalmente “para asegurar su futuro”, dado que el matrimonio homosexual no está permitido en Italia.

“Cambiar de pareja ya con cierta edad es difícil e incluso aburrido”, explicó en otra entrevista, “por lo general, las parejas se convierten en felices al llegar la vejez. He visto varios casos por el estilo. Gianni Agnelli y Marella finalmente se adoraron. Paola de Lieja y el rey de Bélgica también. La ternura, la costumbre y la experiencia toman el relevo al combate anterior”. Una reflexión que quizá comparta con el Rey Juan Carlos en sus citas.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 21 DE ENERO DE 2017

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Sab 28 Ene, 2017 2:57 am

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Affaire don Juan Carlos I-Bárbara Rey: ¿Cómo y por qué ha consentido el rey Felipe VI que se ofenda así a doña Sofía?

Todo el mundo se pregunta a quién beneficia esto. La reina emérita está destrozada. A doña Letizia se la protegió mucho más que al rey emérito y a su suegra cuando el famoso y polémico libro de su primo David Rocasolano. Don Juan Carlos daba pena en la entrega de los Premios del Deporte: se merecía más cariño por parte de su hijo. La monarquía española no es como la británica. Si el tronco sufre daños las ramas se pueden secar.

Ana Montesinos


Fuentes de absoluta solvencia relacionadas directamente con la familia real afirman que la reina emérita Sofía atraviesa por momentos muy duros, durísimos, que llora y se siente humillada y triste. Las informaciones difundidas en los últimos días sobre la supuesta relación de Bárbara Rey y el rey emérito don Juan Carlos I en todas las televisiones la han hundido. Esta semana aparece en la portada de la revista Love vestida de rojo, supuestamente consolada por su nuera. Ja, ja, y ja… Nadie se explica en las televisiones cómo no se ha difundido una orden tajante como la que se produjo hace unos años cuando el primo de doña Letizia, David Rocasolano, escribió el libro “Adiós Princesa” con un contenido muy comprometido, el cuál, finalmente como informó extraconfidencial.com acabó marchando al extranjero. No se habla de este tema…

Entonces era rey don Juan Carlos I, hoy a los pies de los caballos, y aunque a David Rocasolano, primo por parte de madre de la reina de España, le han ofrecido escribir una segunda parte, se muere de miedo solo de pensarlo. Era muy difícil encontrar el libro en las librerías y al primo de la entonces princesa solo lo entrevistaban en medios vinculados al Grupo Intereconomía.


La monarquía española no es la británica

No me da la impresión de que doña Letizia haya sido el pañuelo de lágrimas de su suegra. Al rey emérito se le ha sacrificado y, al tiempo, ha caído la dignidad de una mujer, doña Sofía, que sí estuvo enamorada en algún momento de su marido, y a quien su esposo convenció hace muchos años de que volviera a España cuando se sintió ofendida por otros motivos que nada tienen que ver con Bárbara Rey.

¿Y el Monarca? Con un bastón, arrastrándose ante esa nuera que no siente demasiada o ninguna simpatía por él, en la entrega de los Premios del Deporte. Mucho cuidadito. La monarquía española no es la británica capaz de sobrevivir a los tampax de Camilla, los cuernos de Lady Di al príncipe Carlos de Inglaterra y sus revanchas, los sobornos de Sarah Ferguson y hasta el último y desagradable escándalo con que se relaciona al príncipe Andrés. La monarquía española, por mucho que doña Letizia quiera imponer luz y taquígrafos para lo que le conviene y una supuesta naturalidad y modernidad, es como un árbol: si le atacan los gusanos por el tronco acabarán cayendo las ramas. Y el árbol está muy, pero que muy débil.

Cuando Ok Diario contó lo que contó, una historia antigua con supuestas pruebas nuevas que ha sido desmentida por Bárbara Rey, los “jardineros” de Zarzuela pudieron haber intervenido para parar la plaga. No lo hicieron. Don Juan Carlos ha acabado al pie de los caballos y no resultaba agradable la cara del rey Felipe VI en la entrega de Premios del Deporte, no se veía cariño hacia su padre. Pero, ¿no es consciente de que su madre está hundida? Una conocida presentadora en boca de todos le decía hace poco a sus amigas: “Me da lo mismo si X me pone o no los cuernos, lo que no me gusta es que se sepa”.

Y esto ya no es que se haya sabido, o se haya dejado de saber, es que no hay otro tema de conversación. Las revistas esta semana dedican en gran parte sus portadas a este tema que seguirá dando que hablar hasta que otro nombre salga a la palestra. Hola dedica su portada a Bimba Bosé, así como Lecturas y Semana. La nieta de Luis Miguel Dominguín, tan valiente como su abuelo, ha dado una lección de cómo se puede aprovechar la vida con alegría hasta casi el último aliento.

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Assia
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Re: Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Assia » Sab 28 Ene, 2017 5:18 am

Ya estoy cansada de ojear (no he leido el articulo) del sufrimiento y ''lagrimas'' de la reina emerita. Que puede hacer su hijo el Rey Felipe VI por evitarlo.? Felipe VI es solo 1 Jefe de Estado, no el censurador de la prensa basura. Felipe Vi, no pudo ni siquiera intento prohibir que se publicara el ''famosito'' libro del primo de su esposa. En ese libro donde llama a la reina consorte de todo menos bonita. La reina emerita puede haber pedido el divorcio hace muchos anos y pese a estar divorciada seguiria viviendo como 1 reina emerita. No es la primera mujer que se caso con 1 mujeriego y los aguantan porque les dan la gana o por el pagne como en el caso de Jackie Kennedy que su suegro Joe Kennedy le pago millones de $$$S para que no se divorciara del entonces Presidente Kennedy. Y si nombramos a Hillary Clinton, esta en la misma barca que la reina emerita por ambicion politica...? Por lo que sea que esten aguantando esas mujeres cornamentas, cuando todas podian haberse divorciados y vivir como vivian estando casadas.
Assia
PD: Eso no es cierto. El libro del primito de Letizia se sigue vendiendo en Espana.

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Maria Teresa

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Maria Teresa » Sab 28 Ene, 2017 11:54 am

Buenos dias Assia !

No tengo nada que añadir pues comparto totalmente tu comentario.

Gracias .

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Maria Teresa

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Maria Teresa » Sab 28 Ene, 2017 12:35 pm

El rey Carlos Gustavo de Suecia infiel y aficionado a clubes stripteases en su pais y al extranjero , la rena Silvia lo sabia y no por eso ha divorciado.

Albert de Belgica y Paola han vivido muchos años separados , pero no divorciaron, de una de sus relaciones Albert tiene una hija, Paola tuvo tambien sus amorios y despues se han vuelto a juntar.

Felipe de Edimburgo la fidelidad a su mujer iSABEL II se termino 5 años espues de casarse.


60 años de la gran duquesa María Teresa, otra royal que supo perdonar unos 'cuernos'
Las seis décadas de la gran duquesa de Luxemburgo han estado marcadas por dos sucesos: su mala relación con la madre de su marido y las infidelidades de este.

La reina de Dinamarca tan enamorada lo perdona todo a su esposo Henry que vive su vida en Francia.

Las generaciones anteriores menudos lios han tenido , pero no se han separado o vivian separadamente discretamente.


La reina de Inglaterra tre hijos divorciados, la Noruega una hija , la danesa una , la española una , el Luxembourg un hijo , hoy dia en las familias reales principalmente quienes no reinaran , divorcian !

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Sab 28 Ene, 2017 7:46 pm

Sí, sí, todo eso muy bien. Quién no ha tenido cuernos en su familia? :cry: :lol:

Pero tapar cuernos con dinero público, [-X [-X [-X

Y otra cosa: si tienen un ápice de dignidad, que se divorcien.

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitada » Sab 28 Ene, 2017 7:55 pm

Los articulos de OK Diario, vozppopuli, El Español, Vanitatis , LOC :blah :blah
Articulos de otro tipo de prensa , si !

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Assia
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Re: Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Assia » Dom 29 Ene, 2017 2:30 am

No lo tomeis como 1 ofensa. Pero de verdad creeis que solo las amantes del rey emerito fue pagado con dinero publico espanol.? No, todas esas personas que has nombrado Maria Teresa, sus amantes fueron pagadas con dinero del arca publica de todos esos paises.
Assia

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Dom 29 Ene, 2017 3:06 am

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La reina Sofía el pasado 23 de enero en los Premios Nacionales del Deporte.


La reina Sofía, rota por el 'caso Bárbara Rey': "Lo estoy pasando muy mal"

Así se lo confesó a una persona muy próxima el lunes tras aparecer abatida en un acto público, acompañada de los reyes y del mismo Juan Carlos I. Los años de infidelidades del monarca emérito.


Finales de agosto de 1992. Recién acabados los Juegos Olímpicos de Barcelona y con la Expo de Sevilla todavía en su esplendor. El entonces jefe de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, llama por teléfono al periodista Jaime Campmany. La revista Época, que él dirigía, acababa de sacar al mercado su número 392 con el título La dama del rumor: Atribuyen al Rey una relación sentimental con Marta Gayá, con foto en portada de esta última y firmada por mí.

Sabino le cuenta a Campmany que le llama desde el punto de vista personal, no como jefe de la Casa del Rey: “Mira, Jaime, te llamo desde el punto de vista humano; la reina está rota, no para de llorar, no hay persona que pueda consolarla. Te pido, desde nuestra amistad, que dejes de publicar más cosas sobre el rey y Marta Gayá, es lo único que podemos hacer por la reina como mujer”.

Hoy, casi 25 años después, la historia se repite. Este pasado lunes, 23 de enero, la reina emérita, doña Sofía, presidía junto a don Juan Carlos y los reyes Felipe y Letizia el acto de entrega de los Premios Nacionales del Deporte 2017 que concede el Consejo Superior de Deportes y que se celebró en el Palacio de El Pardo. Ese mismo día Pilar Urbano contaba en EL ESPAÑOL a través de sus 'Cuadernos Cerrados' la historia de cómo un diamante de dos millones sirvió de prenda entre Bárbara Rey y Juan Carlos. El fin de semana era este periodista quien contaba toda la historia de uno de los episodios más oscuros en la complicada trama de las supuestas aventuras amorosas del hoy rey emérito Juan Carlos de Borbón con Bárbara Rey.

Tanto en los prolegómenos como después del acto de entrega de los Premios Nacionales del Deporte, se podía atisbar a una reina Sofía triste, abatida y apagada. Un pequeño círculo de personas próximas comentaba en privado que estaba desolada. Y así, incluso, lo comentó ella en audiencia privada: “Lo estoy pasando muy mal". Se refería a la aparición de nuevo en los medios de comunicación de los amoríos del rey Juan Carlos. Hoy, la reina se refugia cada vez más en su propia familia, siempre tan unida y ahora protectora de doña Sofía: su hermano Constantino, su hermana Irene y su prima Tatiana. Reside sola en España e intenta llevar con el mayor temple posible el revuelo mediático, aunque no siempre lo consigue.

No tiene confidentes en Madrid, no se la ve nunca con la infanta doña Pilar. Y apenas va ya a Londres. Sus hermanos Irene y Constantino no residen ya en la capital británica. Ahora sus pequeñas escapadas, que le sirven para sobrellevar la situación, las realiza a Atenas. Allí dicen que el millonario armador Domikos le reserva una suite en el hotel Grande Bretagne, el más lujoso hotel de la capital helena en la plaza Syntagma. También viaja discretamente a Suiza, donde además de poder ver a sus nietos y a su hija, la infanta Cristina, reside su prima Tatiana, su gran apoyo. No es la primera vez, afirman quienes la conocen, que ha sufrido tanto, “está acostumbrada a estos escándalos”.

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Doña Sofía e Irene de Grecia en la boda del príncipe Leka II de Albania y Elia Zaharia en Tirana en octubre de 2016.

Pero en la intensa vida amorosa de don Juan Carlos lo más difícil es diferenciar el rumor de la realidad, habida cuenta de los infinitos rumores que han circulado durante años apuntando nombres tan variopintos como Nadiuska, Raffaella Carrá, Paloma San Basilio o hasta Sara Montiel, sin olvidar algo tan absolutamente improbable como un posible flirteo con Diana de Gales; sin duda, fruto de fantasías muy fértiles. Pero las relaciones con Marta Gayá, Barbara Rey y la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein han sido más que suposiciones.


Su relación con Marta Gayá

Durante muchos años, la decoradora Marta Gayá formó parte del núcleo duro de amistades que rodeaban al rey don Juan Carlos en Mallorca, junto al príncipe Tchokotua y su entonces mujer Marieta Salas o el aristócrata-escritor José Luis de Villalonga. Un grupo en el que el primer requisito era la discreción, y en el que entraban y salían “otros amigos” dependiendo de su “prudencia”. Cualquier filtración o rumor era suficiente para que se le “expulsara” del mismo.

En este punto Marta Gayá siempre lo ha cumplido a rajatabla. Siempre ha sido muy difícil captarla en cualquier acto público junto al monarca. Hija de una acaudalada familia mallorquina con recursos económicos propios, se casó muy joven con un ingeniero de renombre, de quien tiene una hija y del que se divorció al poco tiempo. Conoció a don Juan Carlos en 1978 y su relación más íntima comenzaría más tarde, a finales de los años 80, aunque su nombre no saltaría a la prensa hasta 1990, tras un cúmulo de circunstancias. El primer medio en publicar algo sobre el amor mallorquín del rey fue la revista Tribuna, dirigida por el fallecido periodista Julián Lago, aunque muy solapadamente.

El rey empezó a perder la cabeza por la catalana Marta Gayá, una mujer alta y esbelta, de ojos verdes, una profesional seria, una señora respetable, siete años más joven que el rey y residente en la isla de Mallorca todo el año, en un lujoso chalé en La Mola. Por entonces don Juan Carlos acababa de entrar en la cincuentena. Tras más de 25 años de matrimonio con la reina Sofía, y una lista de amantes a la cual nadie se aventura ya a poner cifras, empezó a pasar muchos fines de semana con ella y otros periodos no vacacionales.

El monarca empezó a descuidar las obligaciones familiares e, incluso, las oficiales. En un principio sus encuentros eran protegidos con gran cautela, los periodistas que cubríamos la información en Mallorca siempre estábamos atentos a cualquier salida de don Juan Carlos, pero públicamente nunca se le vio con Marta.

Fue la atracción que tenía el uno por el otro lo que hizo que el secreto durara poco. Fue el viernes 29 de junio de 1990, con ocasión de las regatas de la Copa del Rey, cuando don Juan Carlos ofreció en el Beach Club de Mallorca una cena en honor de Karim Aga Khan y de Alberto de Mónaco. Allí saltó la sorpresa. La reina Sofía fue una las primeras personas en enterarse. Asistían al convite unos 200 comensales, y cuando todos estaban ya sentados, llegaron el rey, la reina y sus invitados ilustres.

Sin embargo, todavía había una mesa vacía. Ya casi en los postres, se presentaron José Luis de Villalonga, Marta Gayá y el príncipe Tchokotua con su mujer, Marieta Salas. Y en lugar de enfadarse, el rey se levantó de la silla y fue a saludarles efusivamente, gesto que denigró a la reina. Los presentes comentaron que aquello era hacer más o menos pública la relación de don Juan Carlos con Marta Gayá. En círculos monárquicos se consideró que no había otra explicación a la falta de tacto que había mostrado con la reina. Desde entonces doña Sofía siempre sospechó.

Pero la aventura con Marta Gayá se convirtió en un problema meses más tarde. En primer lugar, porque las relaciones del monarca siempre habían sido más breves e intermitentes, y ésta empezaba a tener más intensidad y duración. La relación parecía más seria de lo normal, y podía hacer temblar hasta la estabilidad del matrimonio real. Marta, señora adscrita a la burguesía mallorquina, llevó aquello muy discretamente a pesar de ser un secreto a voces del que siempre se habló en los círculos monárquicos. Hasta se habló de una hija nacida de esos amores en Suiza el año en que el rey desapareció. La propia Marta Gayá siempre intentó evitar dañar lo más mínimo posible a doña Sofía. Los encuentros tenían lugar preferentemente en Mallorca, en Gstaad (Suiza) o en París, donde ella se instalaba en casa de José Luis de Vilallonga y de su segunda esposa Silyanne a la espera de ser llamada por Su Majestad.

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Marta Gayá durante la pasarela Cibeles Madrid Fashion Week en 2008.

Pero la relación empezó a tener consecuencias políticas y se convirtió en un serio conflicto cuando el rey desapareció del mapa. Fue el expresidente socialista Felipe González, quien el 18 de junio de 1992 a la pregunta de un periodista sobre el nombramiento del ministro que sustituiría en Asuntos Exteriores a Francisco Fernández Ordóñez, tras la renuncia de este el 2 de junio de 1992, apenas dos meses antes de su fallecimiento, quien levantó las sospechas: "No he podido hacerlo porque el rey no está". Pero don Juan Carlos no tenía ningún viaje previsto en la agenda oficial.

La excusa fue que el monarca estaba en Suiza para someterse a un chequeo rutinario. Sin embargo, Fernández Campo desmintió la noticia al día siguiente en la radio, y dijo literalmente sobre el viaje: "Bueno, lo que yo creo y lo que se me ha dicho es que está descansando, un pequeño descanso, descanso de montaña que le viene muy bien". La opinión pública ya dudaba y se produjeron todo tipo de suspicacias. Otra vez Sabino Fernández Campo entró en escena y recomendó a don Juan Carlos que volviera rápidamente a España. El rey se encontraba en Suiza, en una localidad próxima a Saint-Moritz, junto a Marta Gayá y su amigo el príncipe Txokotua, para animar a la decoradora catalana que había sufrido una crisis de ansiedad tras vivir en directo la muerte en accidente de coche de los amigos de ambos, el propietario de la compañía Spantax, Rudy Bay, y de su compañera Marta Girod.

Don Juan Carlos regresó el sábado 20 de junio por la mañana, despachó con Felipe González antes del mediodía y comió en privado con el presidente de Sudáfrica, Fredierik De Klerk, que estaba en Madrid de visita oficial. Por la noche ya estaba de nuevo en Suiza. Dejó plantada, sola, a doña Sofía, entre lloros, en la celebración familiar del último aniversario de don Juan, que cumplía 69, y que se celebró en el Club Financiero de la calle Génova de Madrid, junto a la Plaza de Colón. La reina, al día siguiente, presidió, sustituyendo al monarca, la apertura de la Cumbre Iberoamericana. La desaparición del rey desde el 15 al 23 de junio, víspera de su santo, levantó por primera vez en España todo tipo de especulaciones sobre una supuesta relación extramatrimonial. Y la polémica ya no se detuvo.

Días después, el diario El Mundo, dirigido entonces por Pedro J. Ramírez, publicaba que, como consecuencia de la escapada, se había incurrido en un presunto delito de falsificación de documento público. Según se reflejó en el BOE el rey había firmado una ley en Madrid (la sanción real de la ley de creación de la Universidad de La Rioja) el día que estuvo en Suiza (el 18 de junio). "O el lugar es falso, o la fecha es falsa o la firma es falsa", señalaba El Mundo. Y además advertía de que, aunque el rey no está sujeto a responsabilidad según la Constitución, el presunto delito se correspondía, atendiendo al Código Penal, con una pena de entre 6 y 12 años de prisión mayor.

El escándalo continuó, y cuando parecía que ya todo se había calmado, a primeros de agosto el semanario parisino Point de Vue abrió una nueva brecha entrando en las intimidades de la familia real española, entre ellas las supuestas relaciones de don Juan Carlos. Point de Vue había telefoneado a la clínica en la que el rey había estado supuestamente descansando en Suiza y les colgaron el teléfono apresuradamente. Días más tarde, el 18 de agosto de 1992, la revista italiana Oggi publicaba un reportaje sobre las relaciones del rey con Marta Gayá. Al día siguiente, lo reproducía El Mundo en una nota de portada, ampliada con más información en el interior. El reportaje de El Mundo provocó las iras del rey Juan Carlos. Pero escasos días después salía publicado en la revista Época, en portada, la foto de Marta Gayá con un titular contundente: Atribuyen al Rey una relación sentimental con Marta Gayá. La confirmación pública de esta supuesta amistad provocó un terrible abatimiento en la reina doña Sofía, algo similar a lo que ha ocurrido actualmente tras la aparición de nuevo en la prensa de su relación con la vedette Bárbara Rey.

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Portada de Época.

Los servicios secretos españoles acusaron al exbanquero Mario Conde de la filtración, que en el caso de Bárbara Rey también estuvo de por medio. Sin embargo, el expresidente de Banesto culpó a Sabino Fernández Campo del desaguisado, cosa que después sirvió a Conde para recomendar al rey que lo cesara del cargo, algo que ocurriría un año después, y situar en el puesto a su fiel acólito Fernando Almansa. Después de ese verano tumultuoso, Marta Gayá dejó de aparecer en las primeras planas de la prensa española. Marta vive actualmente a medio camino entre su piso en un barrio céntrico de Madrid y su apartamento en Palma. Viaja a menudo a Miami con su amigo el galerista mallorquín Joan Guaita. Parte del verano se aleja de Mallorca y suele pasarlo con el matrimonio Bergareche en las Islas Griegas.


Las 'otras' relaciones del Rey

En las relaciones personales del hoy rey emérito cabe diferenciar tres épocas claramente marcadas. La primera, los años de su vida entre Estoril y Madrid previos a su matrimonio. Años que incluyen desde los primeros devaneos de la adolescencia con jóvenes de su entorno, como una de las hijas de la familia Posser de Andrade, hasta con la bella, avanzada y moderna aristócrata belga Chantal Stucky de Quay, hija del conde Stucky de Quay, luego casada y divorciada del español Alberto Coronel y ahora dueña de una tienda de tono en Estéril. O su sonadísimo romance, de fuerte carga sexual, con Olghina Nicolis de Robilant. De él anduvieron enamoriscadas las princesas Isabelle y Hélène de Orleans, hijas de los condes de París, pero aquello, como el romance real y continuado en el tiempo con la princesa Maria Gabriela de Saboya, fueron seguramente relaciones más platónicas y dentro del orden de lo conveniente en los circuitos regios que otra cosa.

La relación con la “frívola” Olghina Nicolis de Robilant duró hasta su boda con doña Sofía en 1962. Según los especialistas en Casa Real, “ninguno de aquellos amoríos debió de ser exclusivo sino simultaneado”. También se habló por entonces de la bella Charo Palacios, luego condesa de Montarco y musa de Elio Berhanyer, de quien se dice que durante años tuvo una gran influencia sobre él, aunque sus amoríos fueron en los tiempos de Estoril.

La segunda época es la que va desde su matrimonio con la reina hasta la muerte de Francisco Franco. Fueron años sin duda más sobrios pues el dictador, que tenía al príncipe sometido a un estricto control, no hubiera permitido devaneos de ese tipo. Dicen que lo que pudiera haber por entonces habría tenido lugar con más probabilidad en viajes fuera de España. A eso hay que añadir la parca economía de los príncipes en aquellos años.

La tercera época es la que comienza con el reinado y la libertad de acción que eso le permitió en base a su código moral. La primera gran quiebra de la pareja tuvo lugar en enero de 1976 cuando doña Sofía, aparentemente enterada de una sonada infidelidad, se marchó a la India llevándose con ella a sus tres hijos permiso explícito del Gobierno. Aquello dio lugar a una gran rumorología, y se cubrió bajo la pantalla de un viaje de la reina y sus hijos a la ciudad de Madrás para visitar allí a su madre la reina Federica de Grecia. Parece que aquella marcha de la reina se debió a una relación del rey con una folclórica, que podría haber sido Sara Montiel.


Las relaciones más consistentes

Pero las tres relaciones importantes de las que se tiene constancia, por ser las que se mantuvieron por más largo tiempo, son las conocidas: Bárbara Rey, Marta Gayá y Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Algunos han hablado de la periodista inglesa Selina Scott, pero para los especialistas en la Casa Real aquello fue más un tonteo que algo serio. El encuentro tuvo lugar cuando ella vino a España para filmar un documental sobre la vida de los reyes. Selina venía recomendada por el rey Constantino de Grecia, que es quien le abrió las puertas de Zarzuela pues, se dice, era él quien había tenido algún affaire con ella. Cuando Scott consiguió el permiso de la Casa Real para realizar la entrevista de la que resultaría un documental sobre el rey, nunca imaginó que llegaría a mantener una relación tan cercana con don Juan Carlos.

El que fuera jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo, había desaprobado el citado documental de Scott para la televisión británica. De hecho, llegó a decir: “Sin duda el vídeo es un gran éxito para la reportera Selina Scott, pero no lo es para la Familia Real”. Sin embargo, por entonces Fernando Almansa era ya el jefe de la Casa Real en sustitución de Fernández Campo y no hubo problema. Lo cierto es que la atractiva e inteligente periodista mostró a un rey , que coqueteaba con la periodista, lo que desató todo tipo de rumorologías.

La primera relación seria del monarca fue con Bárbara Rey, antes que con Marta Gayá. Comenzó a principios de la Transición. Se hicieron amigos por medio de Adolfo Suárez, otro amigo de la entonces vedette en una etapa en la que ella apoyaba al líder de UCD. La relación, iniciada a comienzo de los años ochenta, continuó de manera intermitente a lo largo de muchos años, hasta que un buen día, en el mes de junio de 1994, don Juan Carlos, con frases amables, le hizo saber que la historia había acabado. Pero Bárbara no estaba dispuesta a pasar página tan fácilmente, y más de dos décadas después siguen saliendo más detalles a la luz.

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Selina Scott entrevistó a don Juan Carlos en 1992.

Mientras que la relación del monarca con Bárbara Rey fue intermitente, la unión con Marta Gayá fue una relación casi matrimonial que se alargó en el tiempo hasta la aparición de la ínclita Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la “amiga entrañable”. La princesa alemana (de soltera Corinna Larsen) y don Juan Carlos se conocieron en una cacería en Ciudad Real, en el año 2004.

Ella, aunque aún no se había divorciado de su segundo marido, hacía ya vida separada. Desde entonces mantendría una larga relación con el rey Emérito no exenta de altibajos. Don Juan Carlos la introdujo en los círculos de la buena sociedad madrileña presentándola en cenas, acudiendo a monterías e incluso formando parte de la comitiva real en viajes de Estado. Tras estudiar Relaciones Internacionales en Ginebra, marchó a París con 21 años para trabajar. Tres años después contrajo matrimonio con Philips Adkins, padre de su primera hija y hombre de confianza del rey en la actualidad. De hecho, estaba en la cacería de Botsuana junto al monarca y Corinna. En el año 2000, Corinna se convirtió en princesa consorte al contraer matrimonio con Johann Casimir zu Sayn-Wittgenstein. El acuerdo de divorcio permitió a la aristócrata utilizar el título de princesa y el apellido de la familia de su ex de manera vitalicia, algo que ha utilizado para sus negocios. El campo de acción de zu Sayn-Wittgenstein siempre ha estado principalmente en el Golfo Pérsico y los países de la extinta Unión Soviética. Hay que recordar que la princesa era una de las organizadoras de cacerías para estos magnates a través de la influyente armería británica, Boss, de la que era directora general.

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Juan Carlos I y Corinna en Barcelona, el 22 de mayo de 2006.

Todo se torció con la funesta cacería de elefantes en Botsuana. La madrugada del 14 de abril de 2012 en la que un avión devolvió al rey a España para ingresar directamente en el hospital San José de Madrid. En estos últimos años, Corinna ha seguido con su papel estelar, eso sí, más discreto, pero influyente. Sigue con su base de operaciones en Mónaco, donde es persona cercana al príncipe Alberto e incluso enseñó “buenas formas” a su mujer, Charlène de Mónaco.

Durante mucho tiempo la vida privada del monarca español sólo se publicó en revistas internacionales. Por ejemplo, el periódico inglés The Daily Telegraph no dudó en airear el gusto del Rey por las mujeres. Hoy, la prensa española ya acapara en sus portadas los supuestos escándalos sentimentales. Con el paso de los años parece que la relación con Marta Gayá ha sido una simple anécdota al lado de todo lo que ha venido. El rey Juan Carlos I ha estado considerado durante años en Europa como un 'bon vivant'.




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