Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Mar 06 Mar, 2018 7:19 pm

Imagen

La nueva vida de ‘pareja’ de los Reyes eméritos

Los actos organizados alrededor de su 80 cumpleaños han hecho a los padres de Felipe VI retomen una agenda en común más repleta


En lo que llevamos de año es habitual ver a don Juan Carlos y doña Sofía juntos. La agenda que el palacio de La Zarzuela ha confeccionado para los Reyes eméritos está llena de actos que tienen que ver con el homenaje que Felipe VI quiere rendir a sus padres con motivo de su 80 cumpleaños, cifra que don Juan Carlos alcanzó el pasado 5 de enero y a la que llegará doña Sofía el 2 de noviembre. Esta circunstancia está haciendo que lleven más vida en pareja.

El lunes acudieron juntos, por ejemplo, a la Real Academia de la Historia y este martes asistirán, unidos de nuevo, a un concierto homenaje a las victimas del terrorismo en el Auditorio Nacional de Música. Eso sí, luego se separarán ya que don Juan Carlos presidirá el acto de presentación de los carteles de la Feria de San Isidro, donde también se le hará entrega del galardón de Embajador Universal de la Tauromaquia –la Reina emérita está en contra de los toros–. Y, el fin de semana, don Juan Carlos viajará a Chile para asistir a la investidura del presidente Sebastián Piñera.

Pero lo que más sorprende es que los Reyes eméritos han compartido, que se sepa, dos momentos alejados de la actividad oficial. Un viaje a Ginebra para ver a los Urdangarin-Borbón y un almuerzo con amigos en un restaurante de La Moraleja a donde se les vio llegar sonrientes y en animada conversación. Una imagen inédita para una pareja que desde hace años solo se relacionaba en el ámbito oficial y en importantes actos familiares ya que llevan vidas separadas.

Desde que se produjo el relevo en la corona en 2014, la tirantez entre ambos se ha ido relajando poco a poco. Dos años antes, Corinna desapareció de la vida de don Juan Carlos tras el accidente en Botsuana, en abril de 2012. Este suceso supuso un punto de inflexión institucional y personal en la vida del entonces Rey que tuvo que pedir disculpas: "Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir". Don Juan Carlos es ahora más discreto en sus idas y venidas y pasa mucho tiempo con sus amigos de toda la vida en el extranjero.

Doña Sofía lleva su rutina de siempre junto a su hermana Irene y sus nietos. Es decir, cada uno hace su vida pero ahora son capaces de relacionarse algo más sin la evidente tensión de antes que ni el protocolo lograba ocultar en ocasiones .

Don Felipe cuida y protege a su madre. Si la Reina emérita ha sido la pacificadora, la mediadora en la familia, el ahora Rey hace ese papel con sus padres. De su madre, don Felipe ha heredado muchas cosas, entre ellas el sentido de la responsabilidad y una cierta timidez. El Rey está haciendo todo lo posible por esta armonía familiar.

Avatar de Usuario
Invitado

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Mié 04 Abr, 2018 7:50 pm


Avatar de Usuario
Invitado

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensajepor Invitado » Jue 05 Abr, 2018 1:49 pm

Imagen

Sofía, la eterna sufridora de la Familia Real: los desplantes de su marido, su nuera y su nieta

No es la primera vez que la emérita sufre una humillación pública como la protagonizada este Domingo de Resurrección.


El rifirrafe que la reina doña Sofía (79 años) y Letizia (45) protagonizaron el pasado domingo en la tradicional misa de Pascua ha suscitado todo tipo de respuestas y reacciones. El inadmisible forcejeo de suegra y nuera para evitar que la reina emérita se fotografiase junto a sus dos nietas ha dado la vuelta el mundo y no ha habido medio de comunicación (nacional e internacional) que no haya hecho alusión a un acontecimiento que despierta, de nuevo, oscuros fantasmas del pasado. No es, ni de lejos, la primera vez que la reina doña Sofía (79) sufre en sus propias carnes la humillación pública de un miembro de su familia. La monarquía debe ser ejemplarizante y el revuelo (como de costumbre sin aclarar) de las dos reinas a las puertas de la Catedral de Mallorca no ha hecho más que ensuciar la imagen de una institución que está herida de muerte desde hace ya algunos años.


Imagen

El caso Botsuana

La relación marital entre el rey Juan Carlos (80) y la reina Sofía (79) ha sido objeto de debate desde tiempo inmemoriales. Hubo un tiempo en que los medios de comunicación preferían mirar hacia otro lado y no airear las correrías del monarca. Sin embargo, cuando el caso de corrupción Nóos estalló en el núcleo interno de Zarzuela, las alfombras de Palacio empezaron a levantarse. Y no solo desde que se señalase a Urdangarin (50) como un experto de guante blanco, sino que el propio Juan Carlos I (80) se coronó como el rey de las escapadas cuando el 14 de abril de 2012 era descubierto cazando elefantes en Botsuana junto a una entrañable amiga con quien mantenía una especial relación desde hacía ocho años.

Aquella situación puso a la reina Sofía en la peor de las situaciones. Un avión privado desde el Delta del Okavango ponía rumbo hasta la Clínica San José de Madrid para operar de urgencia al rey de España que volaba con una fractura en tres fragmentos de la cadera derecha. Una sonrisa a destiempo y una visita forzada. El trago más amargo y un mazazo en toda regla para la incansable compañera que lo había acompañado durante más de cuatro décadas.


Imagen

Bárbara Rey y otras amantes

En enero de 2017, vio la luz uno de los mayores escándalos en la historia de la monarquía contemporánea. Según publicó OKDario, el CNI habría pagado 500 millones de pesetas con fondos reservados en Luxemburgo para mantener en silencio a la vedette Bárbara Rey (68), presunta amante de don Juan Carlos. Aquella exposición pública de tejemanejes de alcoba con parches económicos fue tan solo la punta del icerberg de una ristra de balazos que el digital sirvió contra Zarzuela en densos fascículos. En marzo de ese año, el mismo medio de comunicación publicó una grabación privada de don Juan Carlos I en la que se refería a la mallorquina Marta Gayá como my girlf (mi novia). 27 años después de esa grabación y con el dolor de asumir que Corinna no era la persona adecuada, Juan Carlos I era 'cazado' en Irlanda con la anteriormente citada, la interiorista Gayá. "Lo estoy pasando muy mal", llegó a declarar en audiencia privada la reina doña Sofía tras meses de escándalos y juicio público por el cuestionable comportamiento de su marido. Más que como esposo, como Rey de España.

La escena brutal en la que la princesa Leonor le retira el brazo a su abuela La escena brutal en la que la princesa Leonor le retira el brazo a su abuela Jesús Carmona Tras la amonestación de su madre, la heredera al trono se desprende bruscamente del brazo de la reina Sofía ante la impertérrita mirada del rey Felipe VI.


Imagen

Letizia le da donde más duele

Resulta complicado aventurarse a poner una fecha que marque el inicio del desencuentro original entre las reinas Letizia y Sofía. Según apuntan voces expertas, la fricción entre ambas comenzaría con los impedimentos por parte de Letizia para que Sofía visite a sus nietas. Según publicó la periodista Pilar Eyre, la reina Sofía, en una reunión familiar en Grecia "contó emocionada lo responsable que se había vuelto Juan Urdangarin y lo educada que era Victoria". En cambio, la reacción de la emérita fue tremendamente diferente al hablar de Leonor y Sofía: "¡No sé cómo están! ¡No las veo nunca! ¡No me dejan verlas! Yo, que vivo al lado, no puedo ir a su casa ¡y sin embargo la madre de Letizia está siempre ahí metida!". Una anécdota que cobra sentido con la última (y polémica) aparición pública de las dos mujeres de la vida del rey Felipe VI. Dos de los grandes desplantes de Letizia a la reina Sofía son los que atañen a la anécdota del picadero de Zarzuela y la relativa a los caramelos de anís, absolutamente prohibidos en la equilibrada dieta de las infantas.


Imagen

El golpe definitivo, el de su nieta Leonor

Leonor de Borbón y Ortiz fue concebida, criada y educada para reinar. Sus curiosos gustos, sus extraños gestos ante las cámaras y sus impávidas sonrisas en la imposición del Toisón de Oro dejaron al descubierto una versión más madura y menos infantil de la princesa de Asturias, un cargo que ya se cree. Jaime Peñafiel se atreve incluso a deslizar una anécdota que, de ser cierta, podría estar dejando al descubierto el incipiente carácter de la heredera a la corona de España: "Dos madres de compañeras de colegio de la niña toisonada me cuentan que ésta les había dicho: "De ahora en adelante, tendréis que hacerme la reverencia", escribió el veterano periodista para LOC. En un desplante sin parangón, la primogénita de los Reyes de España ha protagonizado una brega intolerable con su propia abuela, la reina emérita.

Para perplejidad de todos, Leonor aparta de malas formas el brazo de doña Sofía en presencia de Letizia, Felipe VI e incluso del impedido Juan Carlos I, que contemplaba la indescriptible escena desde un segundo plano apoyado en una muleta.






Volver a “La Casa Real”