Letizia Ortiz: caballo de Troya

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Letizia Ortiz: caballo de Troya

Mensajepor Invitado » Mié 02 Ago, 2017 1:37 am

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La Reina Letizia marca distancia con sus sobrinos Urdangarin, mientras Felipe navega con ellos

Este sábado, a bordo de la lancha Somni, el monarca viajó hasta Cabrera junto a su madre, la Reina Sofía, Froilán y sus sobrinos Urdangarin

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El Rey Felipe, que inició sus vacaciones en Mallorca el pasado jueves 27 de julio, nos ha mostrado este fin de semana una faceta totalmente inédita de tío solícito. Y es que el sábado llevó de excursión a la isla de Cabrera a sus sobrinos, los hijos de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, y a Froilán, primogénito de la Infanta Elena.

Junto a ellos también iba la Reina Sofía, pero ni rastro de Doña Letizia. Nadie ha visto a la Reina el fin de semana en Palma, pues parece que ha permanecido en Zarzuela con sus hijas, al menos con Sofía. Aseguran que Leonor podría estar en Marivent con su padre, incluso hay quien afirma haberla visto dentro del Seat blanco en el que el sábado por la mañana Don Felipe se dirigió desde el palacio a la base de Porto Pi, donde está atracada la lancha real Sommi.

En el muelle, el monarca se reunió con Doña Sofía, que llegó conduciendo un mercedes junto a Irene, la benjamina del clan Urdangarin. Poco después llegaron sus hermanos, Juan, Pablo y Miguel y su primo, Froilán, que parece que está también solo en Mallorca, ya que su hermana Victoria Federica no se encuentra en la isla, ni tampoco la Infanta Elena. Con Don Felipe a los mandos, la Sommi tomó rumbo hacia aguas de Cabrera, donde abuela, tío y nietos reales pasaron la jornada costeando por sus calas, regresando a Porto Pi sobre las siete de la tarde.


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Froilán, junto a la Reina Sofía, en la lancha Somni.


Llamativa interacción con sus sobrinos Urdangarin

Llama la atención que Don Felipe, en ausencia de la reina Letizia y sus hijas, llevara de excursión a los hijos de la Infanta Cristina, ya que es de dominio público que la relación con su hermana está rota y que a su cuñado, Iñaki Urdangarin, no le quiere ver ni en pintura. Quizá la razón haya que buscarla precisamente en la ausencia de Doña Letizia, que dicen es la más beligerante con los ex duques de Palma.

También este domingo Don Felipe salió a navegar, pero esta vez en el 'Aifos', el velero en el que va a competir esta 36 edicion de la Copa del Rey Mapfre, que se inicia este lunes a la una de la tarde, hora en que va a tener lugar el escopetazo de salida de la regata. Felipe llegaba este lunes a las once y media al puerto de Palma para competir a bordo del 'Aifos'.



El Rey sale a navegar en Palma en víspera del comienzo de la Copa de Vela

El domingo era jornada de entrenamientos y el Rey, que parece que este año va a competir casi todas las jornadas, quiso ponerse a punto y ultimar estrategias con su tripulación, que encabeza el almirante Jaime Rodríguez Toubes. Sin embargo, seguramente para evitar el barullo que se monta en el Club Náutico ante su presencia, Don Felipe prefirió embarcar en el 'Aifos' en alta mar, desplazándose en una lancha desde la base de Porto Pi.

Tampoco este domingo hubo ningún rastro de Doña Letizia ni sus hijas en la isla, aunque si se la espera este lunes, ya que tiene una cita a la que no puede faltar: a las 7 de la tarde se ha convocado a la prensa para el tradicional posado estival de los Reyes con Leonor y Sofia, en los jardines de Marivent.

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Letizia Ortiz: caballo de Troya

Mensajepor Invitado » Sab 02 Sep, 2017 2:53 am

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ANTIPAROS, 2011. Letizia es reconocida ya mundialmente, así que es inútil que intente pasar desapercibida.


LETIZIA, PILLADA EN BIQUINI POR UNA ESPONTÁNEA

En el verano de 2011 la cazaron dos veces en traje de baño, pero la segunda le fastidió más a la entonces princesa, ya que desvelaban el destino de sus vacaciones privadas.

BEATRIZ MIRANDA


QUE LETIZIA ES REINA DE lunes a viernes no es ningún secreto. Tampoco que sus vacaciones, pagadas por todos los españoles, son estrictamente privadas. Es decir, que la famosa ley de transparencia no contempla que se filtre el destino de veraneo de los Reyes con sus hijas, a excepción de la visita obligada a Palma, por aquello de cubrir el expediente y hacerse la foto de rigor en Marivent con la Reina Sofía. Hay que guardar las apariencias y a nadie le incumbe dónde estaban mientras se produjo el atentado de La Rambla.

Tal es el recelo con el que protege Letizia sus días libres y su imagen que sólo la hemos cazado en biquini en tres ocasiones, una en 2007 y otras dos en 2011, todas cuando aún no era Reina y no mandaba aún tanto en la Casa Real.

Lucía un bonito dos piezas de color blanco ese verano de 2007 que pasó unos días en Mallorca junto a su suegra. El Emérito missing, como siempre: Corinna, además, ya existía. Letizia se animó a bucear: se puso las gafas y el tubo en la excursión anual del Fortuna a Cabrera y ¡zas!, se lanzó al agua, no sin antes compartir confidencias en popa con Sofía.

Aquella vez estaban solos Felipe y ella, sin el resto de hermanos y cuñados, a bordo del yate. Fue cuatro años después cuando volvieron a pillarla otra vez en el mismo lugar pero con un biquini más colorido, también de estilo bandeau, y junto con la familia Urdangarin al completo. Parecía despreocupada, con coleta alta. Pero lo que importaba: estaba en biquini, así que las fotos de paparazzi le costaron a ¡Hola!, cuentan lenguas anabolenas, unos 250.000 euros.

La jugada le salió mejor ese mismo verano de 2011 a la revista Semana. Publicó unas nuevas fotos de Letizia en traje de baño sexy. pero mucho más baratas. Una turista española coincidió con los entonces Príncipes en la isla griega de Antíparos y les hizo fotos con el móvil, de ahí la poca calidad de las mismas. Pero el valor del reportaje era otro, mucho mayor comparado con ver las carnes morenas de la asturiana. La cabecera desvelaba el destino vacacional del viaje privado de los hoy Reyes con sus niñas, entonces muy pequeñitas. Letizia quiso pasar de incógnito con gafas de sol, sombrero... Pero no lo consiguió.


EL MUNDO / LOC / SÁBADO 2 DE SEPTIEMBRE DE 2017

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Letizia cumple 45 años

Mensajepor Invitado » Vie 15 Sep, 2017 5:08 pm


Crónica Rosa: Letizia cumple 45 años
Federico comenta la actualidad del corazón con Emilia Landaluce, Beatriz Miranda y Marina Pina de La otra crónica.

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Letizia Ortiz: caballo de Troya

Mensajepor Invitado » Sab 16 Sep, 2017 2:45 am

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Los Reyes en la entrega del Premio Nacional de Cultura.


FELIPE-LETIZIA
EL PORQUÉ DE SUS AGENDAS POR SEPARADO

El Rey acude en solitario a los actos más institucionales mientras Doña Letizia se centra en actos de calado social. Juntos representan a la Casa Real en compromisos que los acercan a la gente. Este reparto de papeles moderniza la Corona

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EL SÁBADO PASADO, 9 DE SEPTIEMBRE, el Rey Felipe (49) se desplazó por sorpresa a Mallorca para acudir a la boda de una ahijada, Martina, hija de su compañero de regatas, Eugenio Jáudenes. Escapada que levantó cierta polvareda, ya que no le acompañó Doña Letizia (45), pese a que aseguran que se la esperaba, e incluso tenía sitio asignado en la iglesia. Más extrañeza causó que dos días después, el lunes, fuera Don Felipe el gran ausente de un acontecimiento al que nunca falla: acompañar a sus hijas Leonor y Sofía a su primer día de colegio, más aún en una fecha señalada, pues Leonor, a punto de cumplir 12 años, comenzaba la Educación Secundaria (ESO). Fue la Reina, en vaqueros y zapatillas por cierto, quien llevó a sus hijas al colegio mientras Don Felipe siguió desde su despacho los acontecimientos de la Diada.

Este “reparto de papeles” en privado empieza a ser algo frecuente en el matrimonio de los Reyes, como recientemente se comprobó también en julio, cuando Don Felipe acudió solo a la fiesta que ofreció su primo Pablo de Grecia en su palacete inglés de Costwolds. También este verano en Mallorca, pues Doña Letizia hizo acto de presencia en la isla tres días después de su marido y sus hijas. Algo que no provoca demasiada extrañeza entre los que frecuentan su entorno. “Aunque tienen amigos comunes, tienen también círculos dispares de su época de solteros, como en el caso de la boda de Palma, así que Doña Letizia prefirió descansar el fin de semana con sus hijas que exponerse a los flashes”, asegura un miembro de dicho entorno, que recalca: “Así ha ocurrido desde el principio de su matrimonio, ella se escapaba por Malasaña y a conciertos de música alternativa con sus amigas periodistas, y él a veces quedaba con sus amigos. Además, a diferencia de otras parejas, trabajan en lo mismo, así que pasan más tiempo juntos que la mayoría de los matrimonios. Por lo demás, imagino que tendrán sus rachas, como cualquier pareja”.

Un reparto de papeles que también tiene lugar en su vida institucional. Ayer viernes, 15 de septiembre, Doña Letizia cumplió 45 años, pero por primera vez desde que es Reina se tomó el día libre para celebrarlo en privado. No así el Rey, que ayer presidió en Rota la conmemoración del centenario de la Aviación Naval sin Doña Letizia. Hoy, además, inaugurará el estadio Wanda Metropolitano en el primer partido del Atlético de Madrid ahí.

Esta separación tiene su explicación, ya que desde el otoño de 2016, por decisión de “todos los órganos de la Corona” la Reina dejó de acompañar a su marido en los actos “constitucionales”, es decir, los que derivan de su condición de jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas que le asigna la Carta Magna, en los que se determinó que el protagonismo correspondiera a Don Felipe en solitario. Decisión que salió a la luz tras la polémica por la ausencia de la Reina en la jura de Mariano Rajoy como presidente, en octubre de 2016, pues Doña Sofía era fija en este tipo de ceremonias. Según una fuente del entorno de Zarzuela “se trata de potenciar el peso de Don Felipe como jefe del Estado, pues su mujer es sólo consorte, aunque quizá influyó que la presencia de Doña Letizia, un activo muy importante para la Corona, sobre todo mediático, provocaba que a veces la prensa rosa trivializara actos de calado del Rey hablando del modelito o el peinado de la Reina”. Se mantiene, sin embargo, la presencia de Doña Letizia junto a su marido en los actos de Estado, como la inauguración de las Cortes, los viajes oficiales... y en aquellos que conlleven “estar cerca de la gente”.

Algo que se ha podido comprobar con motivo del atentado yihadista perpetrado en Barcelona el jueves 17 de agosto, que motivó que los Reyes interrumpieran sus vacaciones privadas.

EL REY, UN PADRINO QUE NO OLVIDA A SUS AHIJADOS

Felipe VI tiene apadrinados al menos a once criaturas. El Rey es padrino de dos maneras diferentes: por compromiso real, por compromiso familiar y por cariño personal. Al primer grupo corresponde Felipe López Sánchez, un niño asturiano nacido en 1990 en la localidad de San Esteban de Cuñaba. El Rey lo apadrinó como privilegio especial haciendo un guiño a su papel de Príncipe de Asturias. El joven Felipe – sus padres le pusieron el nombre sabiendo quien iba a ser su padrino – , recibe una llamada por su cumpleaños y tiene una audiencia privada anual. En el mismo grupo están Ernesto Augusto de Hannover, Isabel de Orleans, Ingrid de Noruega y Vincent de Dinamarca. Son niños a los que el Monarca apadrinó por la costumbre regia de poner a otro royal en la lista de padrinos de bautismo. Dentro de los ahijados familiares están Victoria Federica, Constantino Alexios de Grecia, Luis Gómez – Acebo Ponte y María Fernández Gómez – Acebo, todos sobrinos directos suyos por rama materna y paterna. Por último, tiene a Martina Jáudenes y a Alvarito Fuster Mira apadrinados por cariño a sus padres.


La mañana siguiente, viernes, Don Felipe acudió solo al minuto de silencio por las víctimas, lo que de nuevo desató la polémica por la ausencia de la Reina, especulándose con que continuaba de vacaciones. Algo incierto, ya que el sábado estuvo en Barcelona, acompañando a su marido a visitar a los heridos en los hospitales y en el ayuntamiento firmando en el libro de condolencias. Pero de nuevo el Monarca acudió solo a la manifestación del 26 de agosto, aunque por, si algún malintencionado pensaba que la Reina había reanudado sus vacaciones, la noche anterior, viernes, acudió a cenar con su marido a la taberna La Ventura, en Madrid.

No parece que a Doña Letizia le haya afectado ser apartada de los actos constitucionales del Rey, al contrario, ya que ha potenciado su agenda propia, hasta el punto de que en julio de los seis actos que protagonizó cuatro lo hizo en solitario. Nutrición, enfermedades raras, equiparación de la mujer, medios de comunicación, infancia, educación… es el amplio abanico de cuestiones en las que puede marcar su impronta personal. Lo que no quita para que además acompañe del Rey, esta semana por cierto en dos actos, la entrega de los Premios Nacionales de Cultura en Cuenca y la inauguración del curso universitario en Salamanca. Según un allegado suyo. “Doña Letizia ya advirtió que no iba a ser un calco de Doña Sofía, quiere modernizar su papel, en onda de otras consortes europeas como Máxima de los Países Bajos, en cuya agenda, por cierto, como experta en finanzas, predominan los actos económicos. Tampoco quiere encerrarse en palacio y prescindir de tener amigas, como hizo Doña Sofía, ella quiere tener una existencia propia, y una vida matrimonial en consonancia con los tiempos que corren”.

El Rey ha apadrinado 11 niños, incluido un ‘plebeyo’ asturiano. Con todos habla anualmente.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 16 DE SEPTIEMBRE DE 2017

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La carta astral de Letizia

Mensajepor Invitado » Sab 16 Sep, 2017 3:11 am



SECRETOS AL DESCUBIERTO
La carta astral de Letizia: todo lo que no sabes de la reina según Rappel

Con motivo del 45 cumpleaños de la reina, el famoso futurólogo y psicómetra ha analizado al milímetro para EL ESPAÑOL su personalidad y su proyección futura.

Símbolos, colores, números y líneas que se cruzan uniendo todos estos elementos. Aparentemente, la gráfica multicolor que representa la carta astral de una persona puede ser indescifrable para muchos, pero lo cierto es que encierra en su interior una inimaginable cantidad de información sobre su personalidad. Así lo atestiguan futurólogos como Rappel (71 años), quien esta semana se enfrentaba, por primera vez en su vida, a la elaboración del análisis astrológico de la reina Letizia (45). "Es curioso que en todos los años que llevo trabajando en esto, creo que es de los pocos personajes famosos sobre el que no he hecho una carta astral", confiesa satisfecho a EL ESPAÑOL.

A continuación extraemos algunas de las conclusiones del citado informe astrológico de Letizia:

La monarca, nacida el 15 de septiembre de 1972 en Oviedo, destaca por su prudencia, determinación, disciplina y fiabilidad, tal y como se desprende de la posición del sol el día de su nacimiento, ubicado en virgo, y que determina su Yo creativo. Letizia se muestra así "muy fiel a sus obligaciones", con el trabajo como pilar fundamental de su vida y con una personalidad notablemente realista y crítica y exigente tanto con los demás como consigo misma.

¿Fría y calculadora?

Detallista, reservada y algo desconfiada, la reina tiene un carácter eminentemente práctico, eficiente y conservador, que pueden darle "una imagen de persona fría, distante y calculadora, carente de sentimientos", pero que en realidad esconde un intento por dominar los sentimientos y un afán de realizar cosas constantemente para sentirse feliz, además de una "habilidad para manipular a la gente en sus situaciones emocionales y para aprovechar sus debilidades".

La conjunción de planetas según su carta astral revelan, además, a una Letizia con grandes dotes de mando y que no soporta la traición ni la mentira. Tampoco es amiga de las bromas, aunque puede mostrarse divertida y simpática con personas de su confianza. Extremadamente realista, sabe sin embargo vivir su día a día con sueños e ilusiones en el horizonte pero manteniendo los pies en el suelo.



La actitud emocional de Letizia la marca la luna, que en su caso se asienta sobre sagitario, otorgando a la reina un enorme afán de acción, mucha vitalidad y la necesidad de participar en "actividades de grupo y en salidas sociales" para relajarse y eliminar tensiones.

Rappel también hace hincapié en la fuerza mental y la gran capacidad de comunicación de Letizia, hasta el punto de tener la última palabra en sus conversaciones o de aceptar con dificultad que le lleven la contraria. Su personalidad está muy marcada, así como su forma de ser y de ver la vida y pocas veces alguien le hará cambiar de opinión. Estudiante brillante, aunque algo egocéntrica, arrogante e impulsiva, es sumamente valiente y destila coraje en situaciones adversas, así como una enorme tenacidad para conseguir aquello que se propone, según se muestra en su carta astral. No en vano, ha llegado a convertirse en reina de España.


Predestinada al éxito

Uno de los detalles más llamativos de la carta astral es la que se refiere al amplio abanico de posibilidades profesionales que podrían conducirla al éxito: ámbitos como las relaciones públicas, la educación o los medios de comunicación, facetas, algunas de ellas, en las que curiosamente la reina ejerce su trabajo diario.

Además, canaliza su generosidad y su afán por ayudar a los demás, especialmente a la infancia, con las iniciativas humanitarias que su cargo le permite llevar a cabo. En este sentido, es sensible a las injusticias sociales y a las desgracias o situaciones dramáticas.

Su profesión -tanto pasada como actual- le ha permitido además desarrollar otra de sus grandes pasiones: la cultura y el arte, rodeándose de gente con ideas nuevas y renovadoras como a ella le gusta. También demuestra gran sensibilidad artística y un desarrollo notable del sentido estético y la creatividad.


Relaciones amorosas y familiares

La carta astral elaborada para este medio deja claro que a la monarca le caracteriza un enorme orgullo y vanidad, algo que puede marcarle en sus relaciones personales, en las que se muestra apasionada. En su matrimonio es notablemente equilibrada y protectora, sin llegar a ser celosa. "Mantiene con fuerza el vínculo familiar y defiende su intimidad contra viento y marea", algo que ha demostrado en numerosas ocasiones con sus hijas, con las que se muestra recta en cuanto a la educación.

"Le preocupa la reputación, por lo que suele controlar los pasos de su familia", afirma el informe elaborado por Rappel. El control lo hace extensible, no obstante, a casi todos los ámbitos de su vida, tanto el económico ("es discreta y nada caprichosa ni derrochona") como el social. "Le gusta la comodidad más que el lujo y pasa de lo superfluo. Es discreta hasta con los caprichos de sus hijas".

La desconfianza y la prudencia de la que hace gala también se refleja en su relación con los familiares menos cercanos, pues el Punto de la Fortuna revela que es reacia a la hora de invertir y mantiene en cuarentena los negocios y las sociedades por no infundirle seguridad alguna, por lo que no es de extrañar su actitud hacia los exduques de Palma.

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Letizia Ortiz: caballo de Troya

Mensajepor Invitado » Sab 16 Sep, 2017 3:16 am

La monarca cumple este viernes 45 primaveras.

CUMPLEAÑOS REAL
La reina Letizia, en plena crisis de los 45, según los psicólogos

La monarca no se libra de atravesar las críticas etapas propias de su edad. El paso del tiempo y lo que ha logrado en su vida son sus dos principales reflexiones, según los psicólogos consultados.


"¿Cómo va mi vida? ¿Realmente soy feliz? ¿Hay algo que siempre he querido hacer y no lo he hecho? ¿Estoy estancada?". La reina Letizia (45 años) ha llegado al momento de su vida en el que comienza a plantearse algunas estas cuestiones. En su caso, los logros y metas personales y profesionales la alejan de la frustración que caracteriza las llamadas crisis de los 40 o 50 que, en realidad, pueden darse a cualquier edad, tal y como reconoce la psicóloga Laura Rojas Marcos a EL ESPAÑOL.

"Estas crisis están asociadas a momentos de revisión sobre los sueños, deseos, proyectos vitales y profesionales. A menudo estas personas sienten ansiedad, insatisfacción o sencillamente ansían un cambio en sus vidas", añade en un intento por explicar qué es lo que estaría sintiendo la monarca en estos momentos.

En ello coincide la especialista María Gutiérrez. "Se trata de crisis evolutivas en las que se producen cambios, preocupaciones y temores que hay que enfrentar", asegura. "Existe frustración si algo no se ha logrado conseguir y la crisis puede complicarse si uno no es capaz de aceptar que algunas cosas forman parte del pasado y llegan otras nuevas, diferentes, que no serán ni peores ni mejores. Y, efectivamente, puede aparecer a los 45 años".

En el caso concreto de Letizia, sus preocupaciones irían más por otro lado, según el análisis de los expertos consultados. Para la especialista Ana Corbalán, puede aparecer un sentimiento "de miedo a envejecer, a cambiar, a evolucionar, a perder capacidades, al deterioro... Otras personas en cambio presentan sentimientos de alegría y satisfacción y lo viven como un proceso natural", señala.

Sin embargo, a aquellos que presentan pensamientos negativos irracionales les cuesta "aceptar una realidad que es inevitable y natural. Encontramos, cada vez más, tanto en hombres como en mujeres, conductas obsesivas enfocadas a evitar a toda costa que el paso del tiempo quede reflejado tanto en su aspecto físico como en sus capacidades", explica Corbalán.


Letizia ha intentado hacer frente al inevitable paso del tiempo.

De la misma opinión es María Gutiérrez, quien añade a la conciencia del paso del tiempo y a la preocupación por la imagen y el cuerpo otros síntomas igualmente relevantes que podrían afectar a personas de la misma edad que la reina Letizia. "Estas personas tienen miedo a no ser atractivas, ven que sus cuerpos envejecen, salen arrugas y tienen una preocupación constante por querer adelgazar. Por eso se meten en una dieta tras otra o deciden operarse para mantener dicho aspecto juvenil", revela. "Pero también hay una conciencia de la muerte (...) y una intención de vivir una segunda adolescencia, ligar, tener aventuras extramatrimoniales, hacer ejercicio físico para sentir que se tiene aquel cuerpo de joven, luchar por equilibrar los tiempos de ocio con el cuidado de los hijos o, si no se tienen, puede aparecer ansiedad por tenerlos".

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Letizia Ortiz: caballo de Troya

Mensajepor Invitado » Dom 17 Sep, 2017 3:14 am

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La Reina Letizia, el pasado lunes, a su llegada al colegio Nuestra Señora de los Rosales.



SECRETO IBÉRICO / JAVIER CID

De las ‘zapas’ de Letizia al pelazo de Puigdemont







Por unas horas, la actualidad saltó de Barcelona a los pies de la Reina. ¿La culpa? Sus ‘trendy’ zapatillasFran Rivera, enemigo íntimo de la prensa, se ha estrenado como reportero en televisión. Cosas de la vidaEl odio entre ‘la Esteban’y Campanario ya es Patrimonio Nacional. Pronto se estudiará en las universidades



EL ÚLTIMO LÍO DEL CONDE DE SALVATIERRA

Iba yo a relatar el enésimo coletazo de aquel amor de anuncio que pulverizó todos los récords de la mercadotecnia. La pasión de Bustamante y Paula Echevarría fue el negocio del siglo y cada arrumaco que se dieron era carnaza de perfume, de escaparate, de ‘trending topic’, de portada de revista. Como sucede con los amores que terminan, la prensa no atina a saber lo que les pasa. ‘Bustamante, destrozado’, dicen unos. ‘La pareja, más cómplice que nunca’, dicen otros. Y así. Pero la actualidad manda, y no hay más remedio que darse un garbeo por Barcelona, que esta semana era un huracán de marquesinas patrióticas con la cara de José Manuel Soto tirando de españolismo. El eslogan de los carteles no deja lugar a dudas: ‘¿La Nación? España. ¿La marca? Piel de Toro’. Se trata de la campaña de la marca de ropa de Cayetano Martínez de Irujo, que ha fichado al cantante sevillano para la promoción. A las críticas de los nacionalistas catalanes, que hablan de provocación y oportunismo, el Conde de Salvatierra responde: «Piel de Toro está al margen de la política».



Septiembre, mes del Tranxilium y el abatimiento nacional, se nos repite como aquellos huevos al ajillo que Sara Montiel le cocinaba a Rock Hudson. O sea, munición pesada. Y cuando despertamos, Cataluña aún estaba allí. En bucle, igual que Ana Obregón en sus posados de veranillo, llena de huesos, con sus fantasiosos biquinis como papel de fumar. Cada vez que Matías Prats, con su voz de afilador, enumera las querellas de la Fiscalía como goles de Cristiano, España entra en barrena. Puigdemont y su melena lujuriante se nos ha atrincherado en las noticias. Es Carles el president más indigesto de las autonomías. Como los huevos manchegos de Saritísima.

Y hay más: aún no nos hemos sacudido la arena de encima y ya hay zapatiesta en Tordesillas. Lo del Toro de la Vega. Otra vez. Letanía animalista en la cena, mantra taurófilo en la comida. Pólvora cachonda para el informativo de Pedro Piqueras; hastío de astados para nosotros los españolitos, que ya tenemos bastante con Junqueras, cortito de café, atragantándonos el desayuno.

Pero de todas las primicias que nos llegan en este mes de huracanes con nombres de mujeres hermosísimas, Letizia es el portadón que todos buscan. La vuelta al cole de las infantas es ya un clásico en la cháchara de las peluquerías. Y hasta parece que aquellas criaturitas rubicundas, como meninas de Diego Velázquez, llevasen pasando revista al nuevo curso desde la Segunda República. Lo que hace la costumbre.

La rentrée de las niñas, con su madre al volante, rollo ranger, fue el chisme del día. Será cosa de la posverdad, donde devoramos noticias que no son noticia; y así, el estilismo de la Reina, con vaqueros remangados y zapatillas, fue bombazo informativo. Sin desmerecer a la manada de bloggers que escrutan el vestir de Su Alteza, sigo sin entender la locura colectiva por el momento zapatilla. Por mucho que las sneakers fuesen de Hugo Boss, un país no puede colapsar por el calzado deportivo de Su Majestad. Pero así lo ha dispuesto la revista ¡Hola!, biblia royal, y ahí estamos todos, al rebufo, parando rotativas a cuenta del estilismo de la soberana. Y de paso, echándole la cuenta de las cirugías que, presuntamente, le acicalan el gesto. A todo esto, Letizia ha sido apuntalada por la publicación Vanity Fair como la reina mejor vestida (tampoco era difícil, pienso yo, superar las chispeantes vestiduras de Isabel II).

De vuelta a la realidad plebeya, siempre espeluznante, descubro al último vip metido a las labores de reportero. Fran Rivera, torerazo español, acaba de estrenarse para Espejo Público como cronista callejero, como altavoz de la clase proletaria, como analista de la vida misma. Para desvirgarse con la alcachofa, el hijo de su madre –Carmina Ordóñez– se infiltró en la barriada de las 3.000 viviendas de Sevilla. En su descenso a los infiernos del arrabal le acompañó su paisano José Manuel Soto, paladín de la canción ligera y, entre bolero y bolero, torpedo en Twitter. Como los robin hood de la televerité, ambos fueron justicieros de los pobres por un día.

La semana también dio para reencontrarnos con Elsa Pataky, que sigue exiliada en las australias con su marido, Chris Hemsworth. Al parecer, la actriz se decanta ahora por la existencia hippy, la avena macrobiótica, la morralla detox, la vida laxa. En las fotos que nos muestran las revistas, aparece rodeada de niños y batidos eco, puro flow, como recién salida de Lollapalooza, ese festival de música indie donde nadie se depila.

Y así se nos fueron estos siete días. Con los aldabonazos de la desconexión catalana y con la Campanario, que ya es ecosistema mesetario, resurgiendo de los ansiolíticos. Del culebrón con Belén Esteban, la doña de nuestras sobremesas, permítanme que haga voto de silencio. Por la salud de mi lóbulo frontal, casi prefiero a Carles Puigdemont. Qué pelazo. Dios mío.


EL MUNDO / DOMINGO 17 DE SEPTIEMBRE DE 2017




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