LA Infanta Elena

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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LA Infanta Elena

Mensajepor Invitado » Sab 11 May, 2019 3:14 am

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Doña Elena y Jaime Marichalar, durante la Exhibición de Enganches amadrinada por su hija.


INFANTA ELENA / JAIME MARICHALAR
DIEZ AÑOS DESPUÉS, SE SIGUEN EVITANDO

Este año se cumple un decenio de su divorcio. La pareja ha pasado de una relación pésima a la frialdad absoluta. Cuando coinciden por exigencias familiares, como en Sevilla el domingo, evitan la foto juntos.

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EL PASADO DOMINGO, 5 de mayo, Victoria Federica Marichalar de Borbón (18) vivió uno de los momentos más estelares de su existencia, al protagonizar su primer acto público en solitario como madrina de la XXIV exhibición de enganches de la Feria de Sevilla. Cuando la nieta del Rey Juan Carlos hizo su entrada en coche de caballos en la plaza de La Maestranza, ataviada con una españolísima mantilla blanca de encaje de Bruselas, entre los espectadores que abarrotaban el coso había dos especialmente emocionados: sus padres, la Infanta Elena (55) y Jaime de Marichalar (56), que no quisieron perderse el acontecimiento. Pero ni siquiera fueron capaces de compartir un momento tan señalado para su hija, ya que acudieron a la plaza por separado.

La Infanta, que momentos antes había ayudado a vestirse a Victoria Federica en el hotel Alfonso XIII, se ubicó en el palco, acompañada por el hermano mayor de la Real Maestranza de Caballería y otros miembros de esta corporación. Por su parte, Jaime de Marichalar estuvo en todo momento junto a su hermano Amalio, conde de Ripalda, la mujer de éste y la condesa viuda de Luna. No consta que el ex matrimonio se saludara ni que coincidieran.

“Frialdad” es el adjetivo que, según su entorno, mejor define la relación entre la Infanta Elena y su ex marido, cuando este 2019 se van a cumplir 10 años de su divorcio, ya que no mantienen ningún tipo de contacto salvo para tratar cuestiones relativas a sus hijos, Froilán y Victoria Federica. Una gelidez que ha sustituido a la virulencia inicial tras su “cese temporal de la convivencia” en noviembre de 2007. La decisión inapelable correspondió a la Infanta, quien, pese a los ruegos de Jaime, abandonó el lujoso hogar conyugal propiedad de Marichalar, un triplex en la calle Ortega y Gasset esquina Serrano, en plena milla de oro, y se trasladó a un chalecito alquilado en la colonia de Fuente del Berro. Posteriormente se instaló en un piso, esta vez en propiedad, en el barrio Niño Jesús de Madrid, junto al Retiro. El vacío fue inmenso para un Marichalar aquejado de las secuelas de la isquemia cerebral que sufrió en 2001. Doña Elena no sólo se llevó todas sus pertenencias, entre ellas sus regalos de boda, sino también a sus hijos, Froilán y Victoria, aunque finalmente la pareja llegó a un acuerdo de custodia compartida. Un régimen que, ahora que los niños son mayores, es más laxo y responde más a sus necesidades.

En esos primeros tiempos, la tensión entre los duques de Lugo era grande. “Jaime estaba destrozado, de hecho, su madre se vino desde Soria a vivir con él para cuidarle. A él jamás se le pasó por la cabeza la idea de separarse, pero su mujer se empeñó, le costó mucho superarlo y a día de hoy, sigue sin pareja y siente nostalgia de su anterior vida de familia”, asegura una fuente cercana al ex duque.

Algo que Elena jamás ha añorado ya que, pese a que no ha vuelto a rehacer su vida sentimental ni se le conocen noviazgos salvo un breve revival con el jinete Luis Astolfi, su gran amor, que no cuajó, está encantada de haber recuperado su libertad. Y pese a que la tensión inicial con Marichalar se ha suavizado bastante, tampoco ha tenido el más mínimo interés por mantener una amistad con su ex marido, ni nada que vaya más allá de un educado saludo cuando se encuentran. Doña Elena intenta coincidir poco con él. De hecho, en los años más conflictivos de Froilán, los jefes de estudios del colegio Santa María del Pilar nunca lograron que acudieran juntos a una reunión con los tutores del chico.

Sólo coinciden en momentos puntuales en los que evitan fotografiarse juntos. La primera vez en que lo hicieron tras el cese de su convivencia fue en la comunión de Victoria Federica, en mayo de 2009. Aunque el encuentro tuvo lugar dentro de la iglesia de los padres dominicos de Madrid, se supo que la Infanta saludó a su ex y también le dio la paz por educación.

Nobleza obliga y también en marzo de 2014, cuando la madre de Jaime, Concepción Sáenz de Tejada, sufrió un ictus que le costó la muerte, la Infanta se acercó al hospital La Paz a interesarse por su ex suegra, y se pudo ver a la pareja saludarse. Una visita que Jaime agradeció enormemente, como también el que Doña Elena acudiera al funeral.

Sin embargo, no significó en absoluto que la situación se suavizara, como se demostró primero en la celebración de los 18 años de Froilán y después en su graduación, que tuvo lugar en verano de 2017 en el Blue Ridge Saint George, en Virginia, donde el nieto primogénito de Don Juan Carlos estuvo interno dos cursos. Viajaron hasta Estados Unidos la Infanta Elena acompañada por la Reina Sofía así como Jaime Marichalar, que fue por su cuenta. Los progenitores no posaron juntos en ninguna fotografía del evento como tampoco lo han hecho durante la presentación en sociedad de Victoria Federica.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 11 DE MAYO DE 2019

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Mensajepor Invitado » Lun 10 Jun, 2019 11:01 pm


La última gran obsesión de la Infanta Elena por los broches flor

La Infanta Doña Elena es la miembro de la familia del Rey Felipe VI que más aprecio sugiere al público en general junto con su madre la reina emérita Sofía. Primogénita del rey Juan Carlos a quien acompaña a multitud de viajes y eventos antes y después de su retirada, es la más españolista y está orgullosa de lucir en sus looks y outfits complementos destacando la bandera española. Amante de los toros como sus hijos, es fan de los sombreros y las flores de solapa tamaño king size. Ya no le vemos looks de gala, los que lució así como palmeras memorables, cuando era miembro de la casa real española..cuando también lucía mantilla y peineta, además de recibir ramos de flores

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Mensajepor Invitado » Dom 16 Jun, 2019 12:19 am


El "rifirrafe" de la Infanta Elena con su hija Victoria Federica

Jueves y la Infanta Elena acudía al Teatro Real con su hija Victoria Federica, las cuales protagonizaron un pequeño incidente entre madre el hija que tenía que ver con un detalle del outfit de la segunda hija de Jaime de Marichalar, nieta del rey Juan Carlos y sobrina del Rey Felipe VI y letizia

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Mensajepor Invitado » Mar 27 Ago, 2019 10:11 pm


La Infanta Elena acude con sus hijos para ver a Juan Carlos. ¿Y Leonor?

La Infanta Elena ha visitado al rey Juan Carlos . Le acompañaban sus dos hijos Victoria Federica y Froilán de Marichalar junto con la reina Sofía, que ha estado todos los dias desde el sábado pasado. Repasamos los looks de cada uno de los familiares del rey Felipe Vi, que estuvo ayer con la reina consorte Letizia. pero faltan las infantas, la princesa de Asturias Leonor y su hermana la infanta Sofía

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Mensajepor Invitado » Sab 23 Nov, 2019 2:52 am

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CON LA FIESTA NACIONAL La infanta Elena recibe el ‘capote’ de las artes de manos del sector taurino (Ortega Cano y Padilla al fondo), el pasado día 14 en Madrid.

INFANTA ELENA
LA VIDA DISCRETA DE LA HIJA MÁS PRÓXIMA A DON JUAN CARLOS

En el décimo aniversario de su divorcio con Jaime de Marichalar, su acto de recogida del “capote del arte” se convierte en una de las escasas apariciones públicas de la hermana mayor de Felipe VI.

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TRAS UNA ETAPA ALEJADA de actos, públicos, la infanta Elena (55) reapareció la semana pasada, para recibir el “capote del arte” en el hotel Wellington por su apoyo a la Fiesta, y repitió este jueves, en la subasta benéfica de capones de Cascajares que se celebro en el hotel Palace. Para el acto taurino se maquilló con esmero y lució un llamativo pantalón de lunares. Pero otras veces se la ve incluso descuidada, como en el funeral por Carmen López Oleaga, madre de Miriam Ungría, el 29 de octubre, donde sorprendió por su tez ajada y numerosas canas en su melena. Quizá influyan esos problemas de espalda que padece a raíz de la caída de caballo que sufrió en 2016, y ocasionalmente le obligan a guardar reposo. Nada que ver con aquella duquesa de Lugo o de “lujo”, summum de la elegancia a finales de los 90, en que copaba continuamente portadas junto a Jaime de Marichalar, (56) su “pigmalión estético”, luciendo modelos de Dior, Lacroix, o Valentino.

Un protagonismo que ya es historia. La prueba es que este lunes, 25 de noviembre, cuando se cumplen diez años del comunicado de su divorcio, lo que esta en boca de todos es el cuerpazo en bikini que ha mostrado en Instagram la novia de Froilán (20), Mar Torres, y los arrumacos de Victoria Federica (19) con el DJ Jorge Bárcenas, que ha sustituido en su corazón al torero Gonzalo Caballero. Froilán y Vic, como la apodan, han disipado los recuerdos de ese “divorcio de mutuo acuerdo” (arduamente logrado), escandaloso por ser el primero en la familia real, cuyos detalles se blindaron “para proteger a sus hijos” (y a la Corona). Fue el broche a ese “cese temporal de la convivencia” anunciado dos años antes, el 13 de noviembre de 2007, finiquitando un matrimonio que para la infanta se convirtió en cárcel de la que ansiaba escapar, pese a los ruegos de Jaime, y las oraciones de la familia Marichalar por su reconciliación.

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PRECURSOR DEL PATINETE Jaime de Marichalar, con quien Elena contrajo matrimonio en 1995 (y se divorció en 2010) fotografiado en Madrid el año pasado.


Difícil fue ensamblar desde su noviazgo a una Elena campechanota, amante de los caballos y los caballistas, como prueba su pasión juvenil por el jinete Luis Astolfi, y un Marichalar hijo de conde soriano, empleado de banca en un París donde adquirió glamour, y conquistó a la Infanta por su insistencia. “No paró hasta convencerme”, reveló ella antes de su bodón en Sevilla el 18 de marzo de 1995. Diferencias que tras el gravísimo ictus que sufrió Marichalar en diciembre de 2001, cuando Froilán contaba 2 años, derivaron en insalvables. Se comprobó en Nueva York, donde recalaron en 2003 para que Jaime rehabilitara, pues mientras la infanta impartía clases a niños del Bronx, Jaime saltó a la moda en LMVH, multinacional del lujo de la que es aún consejero. De regreso a Madrid, poco quedaba de su unión, pues la infanta, que se definía como “Cenicienta de las once”, se acostaba temprano para montar a caballo antes de acudir a su trabajo en Mapfre, y Marichalar se prodigaba en saraos nocturnos para evadirse de su enfermedad. Eso, unido a sus extravagantes fulares y complementos, le convirtió en la comidilla nacional. Algo que Zarzuela no frenó, quizá preparando el terreno a la separación. Pese a la rumorología, parece que el detonante fueron los preparados de gimnasio con anabolizantes con los que el yerno regio pretendía tonificar su delgadez. “Jaime quiso aclararlo públicamente, pero Zarzuela se opuso”, asegura a LOC un allegado.

Tras la ruptura, Marichalar era la imagen de la devastación, como simbolizó la retirada en carretilla de su figura ubicada con la familia real en el museo de cera. Aun tocado por las secuelas y cesado de la presidencia de la fundación Winterthur y el consejo de Cementos Portland, permaneció solo en su lujoso tríplex en Nuñez de Balboa, junto a la Milla de Oro, que adquirió gracias a la herencia de su tía Coco y que quedó semi-vacío, pues la infanta se llevó sus regalos de boda, ademas de a sus hijos. Marichalar luchó por ellos a brazo partido, y acabó logrando la custodia compartida.

Por el contrario, la infanta Elena estaba feliz, disfrutando de cosas tan simples como enfundarse unos vaqueros, liberada de la dictadura estética de Marichalar. Inicialmente alquiló un chalecito en Fuente del Berro y con ayuda del Rey Juan Carlos, adquirió un piso en el barrio del Niño Jesús, donde reside. Sus hijos, sus actos institucionales, su trabajo como directora del área social en la fundación Mapfre, la equitación y un reducido círculo de amigos, como Carlos García Revenga, su antiguo secretario y su íntima Rita Allendesalazar, llenaban su vida, que salvo un corto revival con el jinete Luis Astolfi, no rehizo sentimentalmente. Sus escasos sobresaltos se los proporcionaban sus hijos, especialmente Froilán, travieso y poco dado a hincar codos, al que enviaron interno al SAFA de Sigüenza y posteriormente al Blue Ridge, de Virginia, donde terminó bachillerato. También Vic, que a diferencia de ahora, era una niña muy tranquila, estuvo tres años en un internado británico, el Mayeield St Leonard’s.

Una existencia que trastocó el escándalo Noos en 2011, que llevaría al banquillo a la infanta Cristina y a prisión a Urdangarin, siendo uno de los detonantes de la abdicación del Rey Juan Carlos, en 2014. Con Don Felipe en el trono, Elena fue eliminada junto a su hermana de la familia real y de la agenda institucional. Algo que muchos monárquicos critican, por considerar que la duquesa de Lugo, cuya relación con la Reina Letizia es distante, representa impecablemente a la Corona. La infanta, muy unida su padre, se ha convertido hoy en una especie de lazarillo de Don Juan Carlos, a quien acompaña incluso a Sanxenxo, donde también compite en regatas de veleros 6m. Al Rey Padre le preocupa su primogénita, porque la ve desamparada, incluso teme que cuando él desaparezca peligre su puesto en la fundación Mapfre.

Para Marichalar, ya muy recuperado de sus secuelas, el estallido de Noos supuso sin embargo un revulsivo, pues su denostada imagen ganó muchos enteros comparándole con Urdangarin. Es cierto que, fuera del paraguas regio, ha demostrado su valía en la moda, pues además de permanecer como consejero de LVMH y Loewe, lo es de Fendi desde 2018. Incluso ha montado una empresa de sastrería a medida, B-Corner, de la que son clientes Enrique Ponce o el tenista Feliciano López. Muy discreto, tampoco ha rehecho su vida sentimental, y aunque sigue acudiendo a eventos sociales, apenas aparece en los medios, salvo para defender a sus hijos, pues es un padre coraje. Ellos son hoy su único vínculo con la Infanta, con quien superadas las tensiones del divorcio, su relación se ciñe a la mera educación. Si antes su preocupación era Froilán, ahora que éste parece centrado en su novia, Mar, y en sus estudios de segundo de administración de empresas en el CIS, su desvelo es Victoria Federica. No hay día que el papel couché no se haga eco de sus atuendos fashion, sus amoríos, o sus escapadas a discotecas, pues ha tomado el testigo de Froilán. Una pesadilla para la Infanta, que su padre contempla con mayor tolerancia, pues es la “niña de sus ojos”.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 23 DE NOVIEMBRE DE 2019

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Mensajepor Invitado » Jue 19 Dic, 2019 5:34 pm

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La infanta Elena cumple 55 años en una semana clave para la Familia Real

Faltan apenas unos días para Nochebuena y será entonces cuando la infanta Cristina se sume al resto de su familia en la tradicional cena que tendrá lugar en el Palacio de la Zarzuela

Hace exactamente cuatro años, la infanta Elena se disponía a festejar sus 51 años por primera vez fuera de la Familia Real. Seis meses antes dejó de pertenecer, junto con su hermana Cristina, al núcleo central del que a partir de entonces únicamente formarían parte los reyes Felipe y Letizia, sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, y los reyes Juan Carlos y Sofía. La coronación de su hermano Felipe propició esta decisión en el seno del Palacio de la Zarzuela. Sin embargo, desde ese momento, la duquesa de Lugo ha seguido cumpliendo con todos sus compromisos oficiales, así como con cualquier acto en el que la Casa Real la ha requerido.

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Dos días antes de su cumpleaños, la infanta Elena acudía a presidir, en la sede del Consejo Superior de Deportes, la Asamblea del Comité Paralímpico Español, que sirvió para aprobar los presupuestos para el ejercicio 2019 y hablar del plan de preparación de los deportistas que participarán en los Juegos de Tokio 2020. Ya este jueves 20 de diciembre, día marcado en rojo en su calendario vital, la primogénita de don Juan Carlos y doña Sofía, se dispone a soplar las 55 velas de su tarta y lo hace fuera de la Familia Real, pero con un papel fundamental dentro de la institución, pues sigue apoyando a su hermano y su padre en algunos eventos. Cabe recordar el verano pasado, cuando participó en las regatas de la Copa del Rey de Vela de Palma de Mallorca.

Si la celebración de 2014 fue diferente por su cambio de ubicación en el organigrama real, esta ocasión también lo es, aunque por una razón distinta: en menos de cuatro días, su hermana y los cuatro hijos de esta se unirán a la mesa del Palacio de la Zarzuela durante la cena de Nochebuena. Si todo sigue según lo previsto, la infanta Cristina vivirá unas navidades diferentes. se repartirá entre las dos familias: la suya y la de su marido, Iñaki Urdangarin. Todo apunta a que disfrutará de la tradicional velada previa a la Navidad en la residencia oficial de la Familia Real y lo hará, por primera vez, sin su marido, quien se encuentra cumpliendo condena en la cárcel de mujeres de la localidad abulense de Brieva.

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Assia
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Re: LA Infanta Elena

Mensajepor Assia » Vie 20 Dic, 2019 3:35 am

Se me paso ese articulo o.. lo lei sin responder..? No recuerdo. '' CAPOTE DE ARTES DEL SECTOR TAURINO'' Hay mucha diferencia entre el ''SECTOR TAURINO'' y LA AFICION TAURINA. AY que pena, penita, pena, que en ''ESE CAPOTE DE ARTES'' NO ESTE LA FIRMA DEL DIOS DE GALAPAGAR. Cierto, Jose Tomas solo torea ''novilletes de laboratorio'' pero la aficion no tenemos mas remedio que reconocer que el DIOS DE GALAPAGAR es el unico torero en la actualidad que torea con sello propio. Los demas…? todos son falsos imitadores del toreo de Jose Tomas.

PD: Segun el cabeza de melon vacia de Valencia (ABC.es Pagina toros) empresario de La Maestranza, ya esta al habla con el apoderado de Jose Tomas: Salvador Boix para contratar a Jose Tomas. Y... yo me pregunto: Para que necesita el Dios de Galapagar 1 apoderado…? SI NO TOREA MAS QUE 1 VEZ AL ANO PARA ''HACER CAJA''? (Antonio Lorca) No, Valencia, no creo que el Dios de Galapagar toree en Sevilla. Las ultimas apariciones de Jose Tomas fueron en cosos de segunda categoria. QUE EL DIOS DE GALAPAGAR YA HA CUMPLIDO LOS 44 anos si la memoria me es fiel y a esa edad como escribio Lorca en EL PAIS: '' COMO UN REY CADUCADO (JOSE TOMAS) QUISO DEMOSTRAR QUE EL QUE TUVO RETUVO''

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Mensajepor Invitado » Sab 04 Ene, 2020 3:18 am

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25 AÑOS DEL CESE DE LA CONVIVENCIA

LA SUYA FUE LA PRIMERA BODA DE LA FAMILIA REAL Y TAMBIÉN EL PRIMER DIVORCIO. UN CUARTO DE SIGLO DESPUÉS NINGUNO HA REHECHO SU VIDA SENTIMENTAL.

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ESTE 18 DE MARZO DE 2020 SE CUMPLEN 25 años de un acontecimiento histórico: la boda de la Infanta Elena (56) con Jaime de Marichalar (56), hijo de los condes de Ripalda, que se celebró en Sevilla ante más de 1.500 invitados, entre ellos, mandatarios y casas reales del mundo entero. La expectación fue inmensa, pues era el primer casamiento regio en España desde el reinado de Alfonso XIII, además de que entonces la Familia Real, previa aparición de caso Nóos y Corinnas, gozaba de unánime aceptación.

La Reina Sofía era la imagen de la felicidad. Ataviada con un modelo turquesa del modista sevillano Toni Benítez, caminaba del brazo del Príncipe Felipe, que con 27 años andaba enredado en amoríos con la modelo norteamericana Gigi Howard, a la que conoció mientras cursaba su máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, en Was-hington. Aún no había aparecido Doña Letizia ni tampoco Urdangarin en el corazón de la Infanta Cristina, que iba ataviada de rojo y con mantilla.

El momento cumbre fue la entrada en la catedral de la Infanta Elena, del brazo de Don Juan Carlos, el padrino, ataviada con un modelo nupcial de Pietro Valverde. Dos anécdotas han quedado para la posteridad: el Monarca tenía su brazo derecho escayolado, a consecuencia de una caída esquiando en Candanchú; y la novia olvidó pedir la protocolaria venia a su padre antes de dar el “sí, quiero”. La insistencia de Marichalar en conquistar a Elena, a la que había conocido en París cuando trabajaba en Credit Suisse, fructificó en un compromiso anunciado en noviembre de 1994. Tal y como Elena de Borbón reconoció en su pedida, “no paró hasta convencerme”.

Lo cierto es que la pareja, duques de Lugo tras su boda y que inicialmente se instaló en París, fue yendo a más, a lo que contribuyó el nacimiento de sus hijos Felipe Juan Froilán el 17 de julio de 1998 y Victoria Federica, el 9 de septiembre de 2000. Jaime, que se movía como pez en el agua en ambientes palaciegos, parecía el marido ideal para una Infanta antes un tanto asilvestrada, a la que, cual Pigmalión, aupó a las listas de elegantes del planeta.

Pero el matrimonio sufrió un terrible mazazo por el gravísimo ictus que Marichalar padeció en diciembre de 2001 y que le llenó de secuelas físicas paralizándole el lado izquierdo de su cuerpo. También le provocó una crisis existencial que derivó en un sinfín de comportamientos extravagantes que la Infanta no asimiló, derivando en ese “cese temporal de la convivencia” anunciado por Zarzuela el 13 de septiembre de 2007 y su posterior divorcio, el primero de la Familia, el 25 de noviembre de 2009.

Hoy Elena de Borbón reside con sus hijos en un piso que adquirió en el barrio del Niño Jesús de Madrid y trabaja en la Fundación Mapfre como directora de proyectos sociales, mientras Jaime se ha consolidado en el mundo del lujo como consejero de LVMH-Vuitton, de Loewe y de Fendi. Ninguno de los dos ha rehecho sentimentalmente su vida y su relación se limita exclusivamente a cuestiones de sus hijos, Froilán (21) y Victoria Federica (19), que ya no pertenecen a la Familia Real, como tampoco su madre, por decisión de Don Felipe tras ser proclamado Rey.

Victoria copa hoy las portadas de la prensa rosa por sus amoríos con toreros y djs, su afición a las discotecas y sus estilismos boho chic. Froilán esta en la picota por su relación con la rica heredera Mar Torres, que últimamente se ha hecho influencer. Como nieto primogénito de los Eméritos fue durante siete años potencial heredero al trono, hasta que en octubre de 2005 nació Leonor, primera hija de los monarcas, que este 2020 cumple 15 años.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 4 DE ENERO DE 2020

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Mensajepor Invitado » Sab 22 Feb, 2020 2:56 am

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LOS MALCRIADOS HIJOS DE DOÑA ELENA VERSUS LA EDUCADA PROLE DE DOÑA CRISTINA

El episodio de esta semana de pésimos modales protagonizado por Victoria Federica se suma a una larga lista de trifulcas e incidentes protagonizados por ella y por su hermano, Froilán, que dañan la imagen de la Corona. Los dos son un imán para meterse en líos; todo lo contrario que los cuatro hijos de Urdangarin, ejemplo de discreción y templanza.

EDUARDO ÁLVAREZ


DEJÓ ESCRITO Jacinto Benavente que “la verdadera educación se demuestra cuando se pierde la educación”. En las últimas semanas, no han faltado ocasiones para comprobar que los dos hijos de la Infanta Elena sobrados de buenos modales no están. Todo lo contrario que sus primos Urdangarin, quienes en una situación tan complicada como la que están viviendo han dado muestras de “verdadera educación”, siguiendo al autor de Los intereses creados.

Froilán (21 años) y Victoria Federica (19), los dos hijos de la primogénita de los Reyes Juan Carlos y Sofía y de su ex marido, Jaime de Marichalar, se han ganado a pulso el apelativo de malcriados, protagonizando continuos escándalos y ofreciendo una imagen pública bastante discutible. No es que sean dos jóvenes con ganas de divertirse como cualquier chaval de su edad. Es que se muestran malencarados, mal hablados, imprudentes y sin conciencia de lo que representan. Como sostienen expertos en la Monarquía consultados por LOC, su comportamiento afecta negativamente a la imagen de la Corona.

Primero, porque estamos ante dos familiares muy directos del Rey. Aunque no forman parte de la Familia Real, los ciudadanos no suelen hilar tan fino y vinculan a las hijas y los nietos de Juan Carlos I con Zarzuela. También lo hacen los medios de comunicación, incluidos los extranjeros, que se hacen eco de las andanzas de Froilán.

Pero, además, no se olvide, y eso es lo más importante, porque Froilán y Victoria Federica ocupan nada menos que el cuarto y quinto puestos, respectivamente, en el orden de la sucesión al Trono. Los mismos analistas consideran que una de las anomalías de la Monarquía parlamentaria en nuestro país es que ni los sucesivos Gobiernos ni la Casa del Rey se hayan preocupado lo más mínimo por la formación y la imagen pública de quienes estarían llamados a reinar en el caso de que una tragedia afectara a las descendientes del actual Jefe del Estado. Seguramente hoy pocos ciudadanos aceptarían a Froilán como Rey de España, por su currículum, su trayectoria pública, sus modales y su falta de preparación. Y ello hace que, de facto, el nuestro sea uno de los pocos países monárquicos del mundo donde la línea sucesoria pierde todo su sentido.


“¡GILIPOLLAS!”

Victoria Federica acaba de protagonizar su último episodio de malos modales. Viral se ha hecho el vídeo en el que se la ve junto a una amiga, el pasado lunes, a la salida de una cafetería en el centro de Madrid. Mientras esperaban un VTC, un coche que salía del aparcamiento casi le rozó mientras daba marcha atrás. “¿Qué haces, que me has dao?”, gritó nerviosa Victoria Federica en un primer gesto espontáneo que podría haber tenido cualquiera. Pero acto seguido empezó a llamar al conductor “¡gilipollas!”, sin importarle que la escucharan los transeúntes.

De su carácter ha dado muchas muestras. En noviembre, se encaró de muy malos modos con un periodista que intentaba grabarla cuando acudía al elitista centro americano donde estudia Administración y Dirección de Empresas, tras un periodo de asueto en el que Doña Elena y Jaime de Marichalar sufrieron al ver que su hija sólo pensaba en fiestas y en novios. Los hijos de la Infanta no comprenden que son personas de relevancia pública y que tienen la dignidad desde su nacimiento de Grandes de España. Nobleza obliga. U obligaba...

En la celebración de su puesta de largo, en junio de 2019, en la finca el Chaparral (Majadahonda), fue homenajeada por unos 300 invitados. El evento, de relumbrón, contó con la animación de Juan Magán. Pero lo que más llamó la atención fueron las polémicas fotos que la nieta de los Eméritos se hizo con su mascota en brazos, un cerdo vietnamita –cuya posesión no está recomendada y va a quedar prohibida por ser una especie invasora que pone en peligro de extinción la biodiversidad autóctona–, al que no se le ocurrió otra cosa más que envolverlo en una bandera de España. Las redes se llenaron de comentarios indignados por la metedura de pata de una “niña rica malcriada”, como se leía en muchos tuits.

Del mal carácter de la joven hablan también sus conocidas broncas con su madre. En 2019 fueron grabadas cuando Victoria Federica reaccionaba de muy malos modos a la reprimenda de la Infanta a la entrada de un acto público, que le recriminaba que su atuendo, exhibiendo los tirantes del sujetador como cualquier concursante de Mujeres, Hombres y Viceversa, resultaba inapropiado. Estos últimos días, de hecho, Victoria y su actual novio, Jorge Bárcenas, han acudido a una cena en la que se encontraba Gonzalo Montoya, concursante del reality La isla de las tentaciones. Amistades nada recomendables para la sobrina del Rey de España.


REY DE LAS BRONCAS

De broncas y años escolares perdidos lo sabe todo su hermano: Felipe Juan Froilán de Todos los Santos. Aún se recuerda el grave incidente de 2012, a los 13 años, cuando se disparó en un pie mientras realizaba ejercicios de tiro en el patio de la finca familiar paterna de Garrejo en Garray (Soria) con una escopeta de uso prohibido para menores de 14.

Desde entonces, los escándalos se han sucedido con altercados sin cesar en lugares públicos. Peleas tan barriobajeras como aquella en la que se vio envuelto en 2017 a las puertas de una discoteca madrileña: “¿Qué me vas a pegar tú? Tócame. Me estás empujando tú. Yo no te estoy tocando. Ten cuidadito”. El tono casi mafioso con el que se dirigió a otro chaval que, al parecer, le había provocado, daba muestra de su falta de templanza y del imán que tiene para meterse en problemas.

Este pasado enero, Froilán y su intermitente novia, Mar Torres, protagonizaron una trifulca con varios periodistas que les aguardaban fuera de un exclusivo restaurante japonés para fotografiarles. Tampoco transmite buena imagen Mar Torres, una influencer aparentemente muy ociosa que, a sus 21 años, se muestra encantada hablando de sus cirugías estéticas. En una de sus recientes entrevistas no dudó en ponerse una tiara de Bárcena, frivolizando así con su cercanía a la realeza.


ADMIRABLE COMPOSTURA

El carácter camorrista de los hijos de Doña Elena contrasta con la buena educación de los cuatro hijos de la Infanta Cristina. A pesar de estar viviendo la pesadilla que ha supuesto, primero, el ostracismo de sus padres por el estallido y el juicio del caso Nóos, y después, el ingreso de Iñaki Urdangarin en la cárcel, los chavales mantienen en público una compostura admirable.

El pasado 25 de diciembre, con motivo del primer permiso carcelario del ex duque de Palma, toda la familia acudió a misa en la Capilla del Prado de Vitoria. La expectación fue enorme. Más de una decena de periodistas y numerosos vecinos aguardaron a Urdangarin, la Infanta y sus cuatro hijos tanto a la llegada como a la salida del templo. No pasó desapercibida la entereza y el agradable trato de los chavales en un trago tan difícil.

Aunque en el segundo permiso –éste de seis días que el ex jugador de balonmano ha vuelto a disfrutar en Vitoria con los suyos desde el 14 de febrero, Día de los Enamorados, hasta este jueves por la tarde– las exhibiciones públicas han sido más comedidas, de nuevo se ha visto a la prole de Doña Cristina con aplomo. Alguna lección debieran extraer sus primos maternos.

Juan Valentín, el primogénito (20 años), ha tenido siempre un carácter bastante reservado. Es de los cuatro hijos de la Infanta quien más ha sufrido por todo el caso Nóos, ya que, por su edad, ha sido muy consciente del desarrollo de todo el escándalo que llevó a sus padres al banquillo. En los últimos tiempos se le ha visto con bastante frecuencia en Madrid, donde habría fijado su residencia, al menos para largos periodos temporales que compaginaría con su estancia en Londres, donde inició Económicas. De Juan Valentín se sabe que es un gran amante del deporte, como sus hermanos. Y también se conocen los periodos de voluntariado que ha ejercido en el extranjero, como cuando en 2018 viajó a Camboya para colaborar con la ONG de Monseñor Enrique Figaredo.

Le sigue Pablo Nicolás (19 años), el más risueño de los hermanos. Sigue los pasos de su padre y desde hace tiempo está entregado en cuerpo y alma al balonmano. Tras competir en el TSV Hannover-Burgdorf, esta temporada ha fichado por el club francés HBC Nantesvive.

Los dos hermanos pequeños, Miguel (17 años) e Irene (14) aún cursan estudios preuniversitarios en Ginebra, donde siguen residiendo con su madre, Doña Cristina.

Hasta la fecha, ninguno ha dado escándalos ni ha protagonizado polémicas. Tratan de pasar muy desapercibidos y su dedicación tanto al deporte como a proyectos solidarios en ONG les da una imagen en las antípodas de las que transmiten Froilán y Victoria.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 22 DE FEBRERO DE 2020

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Maritxu
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Re: LA Infanta Elena

Mensajepor Maritxu » Lun 24 Feb, 2020 11:26 am

El rifirrafe entre la Infanta Elena y su hija, Victoria Federica, en público


El tirante del sujetador de Victoria habría propiciado un encontronazo de madre e hija en el interior del Teatro Real, donde fueron a un concierto

El relajado mes de mayo de Victoria Federica sin la presión de selectividad

Este jueves, la Infanta Elena y su hija, Victoria Federica, cambiaban los toros por una cita con la música en el Teatro Real. Ambas acudían a un concierto del grupo Siempre Así, al que asistieron multitud de rostros populares, como Agatha Ruiz de la Prada.Hasta ahora se había hablado del look que la sobrina del Rey Felipe escogió para la ocasión, un vestido con estampado geométrico y mangas acampanadas que completaba con una coleta tirante y un maquillaje que no pasó inadvertido.

Lo que sí pasó por alto a los ojos de muchos de los allí presentes, es el encontronazo que madre e hija tuvieron en el interior del recinto, cuando se dirigían a sus respectivos asientos.La Infanta Elena sube por las escaleras cuando se percata de que a su hija, que la sigue mientras charla con otros asistentes, se le ve el tirante de un sujetador. La hija mayor del Rey Juan Carlos coloca el vestido de Victoria Federica, a lo que ésta respondió con un gesto feo.En ese momento, Doña Elena regaña enérgicamente a su hija, quien se queda con gesto serio que intenta disimular cuando retoma la conversación con sus acompañantes.Esta no sería la primera vez que madre e hija protagonizan un encontronazo en público. Según desveló Vanitatis hace unos días, Elena y Victoria Federica tuvieron una discusión en el interior de un ascensor a causa de los horarios y las fiestas de la joven. "Haces lo que quieres. Has llegado a las siete de la mañana y me tienes harta. Esto se va a acabar", le habría dicho la Infanta Elena a su hija en el Hotel Alfonso XIII de Sevilla, donde ambas habían viajado para asistir a la exhibición de Enganches de la Maestranza.



https://www.elmundo.es/loc/casa-real/20 ... b460d.html

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LA Infanta Elena

Mensajepor Invitado » Sab 14 Mar, 2020 2:52 am

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FELIPE VI HERMANO El entonces príncipe, que aún estudiaba su master en relaciones internacionales en Washington, lucía el uniforme de gala de teniente de navio REINA SOfÍA MADRE La Reina Sofía llevaba un modelo turquesa del modista sevillano Toni Benitez, mantilla y un collar del que colgaba la famosa perla“peregrina. REY JUAN CARLOS PADRINO Con uniforme de gala de capitan general, llevaba el brazo escayolado a consecuaencia de una caida esquinado en Candanchú. INFANTA ELENA NOVIA Elena de Borbón llevaba un Petro Valverde en organza de seda color marfil y una tiara de brillantes regalo de la familia Marichalar. JAIME DE MARICHALAR NOVIO Jaime, que llevaba como indumentaria el clásico chaqué, estuvo muy tranquilo y sonriente durante toda la ceremonia. CONDESA VDA. DE RIPALDAMADRINA IsabelConcepcion Sáinz de Tejada, ejerció de madrina del enlace vestida con un elegante traje largo gris. Murió de un ictus en 2014. INFANTA CRISTINA HERMANA Cristina, que aún no conocía a Iñaki Urdangarin, llamó la atención por su atuendo rojo total y su españolísima mantilla.


LAS BODAS DE PLATA QUE NO CELEBRARÁN JAMÁS LA INFANTA ELENA Y MARICHALAR

Los ex duques de Lugo (aunque sólo Jaime perdió el título tras el divorcio), sólo estuvieron 12 años casados, pero cundieron mucho y los recordamos. Ninguno de los dos ha rehecho su vida sentimentalmente, pero siguen dando de alguna forma qué hablar. La infanta ha estado estos días en Panamá supervisando las iniciativas solidarias de Mapfre y Marichalar sigue siendo consejero de LVMH pero apenas hace vida social. El otrora mediático matrimonio cede el protagonismo a sus hijos.

CONSUELO FONT


SI LA INFANTA ELENA Y JAIME DE Marichalar no llevaran divorciados 10 años, este miércoles, 18 de marzo, celebrarían por todo lo alto sus bodas de plata. Seguramente para evadirse de la efeméride, la duquesa de Lugo –el título lo perdió Jaime al divorciarse, ella no– decidió embarcarse a principios de marzo en una gira por Latinoamérica que de momento la ha llevado a Puerto Rico y Panamá. El objetivo era supervisar, como directora del area social de la fundación Mapfre, las iniciativas solidarias que se desarrollan estos países.

Pese a que aquí ha habido total mutismo sobre el viaje, al otro lado del charco su presencia ha sido un acontecimiento. En Panamá, donde permaneció cuatro días la semana pasada, estuvo acompañada por la primera dama, Yazmin de Cortizo. Con ella visitó el parque infantil de educación vial, la “casita de prevención de incendios” o la escuela de amigos del Real Madrid en el parque Omar. Ataviada con vaqueros y sombrero, Elena de Borbón estaba en su salsa entregando camisetas firmadas por las estrellas merengues a niños en riesgo de exclusión. Sus periplos por Latinoamérica son habituales, pero ni siquiera el departamento de prensa de Mapfre los publicita. En parte por la obsesión de privacidad que tiene la infanta y quizá para evitar que su protagonismo levante suspicacias en Zarzuela, dado que junto con su hermana Cristina fue excluida de la familia real y la vida oficial tras la proclamación de Don Felipe.

Nada que ver con aquella mediática Elena de Borbón de hace 25 años, cuyo enlace con Jaime de Marichalar copó portadas de medio mundo. Se conocieron tres años antes en París, donde el hijo del conde de Ripalda trabajaba en Credit Suisse y conquistó a la infanta por su insistencia. “No paró hasta convencerme”, reveló ella antes de su bodón celebrado en la catedral de Sevilla el 18 de marzo de 1995 ante 1.500 invitados, entre ellos mandatarios y realeza de todo el planeta.

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CUANDO LA CASA REAL VIVÍA UN BUEN MOMENTO

Momentos más dulces que los actuales vivía la Corona ese 18 de marzo de 1995. En el barómetro del CIS de ese año el Rey lograba una valoración de 8,5 sobre 10, rozando el sobresaliente, ya que se le consideraba artifice del éxito de la transición democrática en nuestro pais, obteniendo la monarquia asimismo un 7,48 de confianza de los españoles, siendo una de las instituciones mas valoradas.

También distintos eran sus protagonistas, pues entonces eran Don Juan Carlos y Doña Sofía, el Príncipe Felipe y las infantas Elena y Cristina, quienes integraban el “nucleo duro” de la familia real. Los monarcas, ajenos a rumores sobre la existencia de Marta Gayá como tercera en discordia, parecían pletóricos en la boda de su primogénita. Don Juan Carlos, padrino, con el brazo derecho escayolado a consecuencia de una caída esquiando en Candanchú, llevo a su hija al altar. La madrina fue la madre de Jaime, Concepción Sainz de Tejada, que falleció en 2014 a consecuencia de un ictus, la misma dolencia que sufrió su hijo en 2001. Otra de las invitadas ilustres, Doña María, madre de Don Juan Carlos, falleció en 2000 tras pasar la Nochevieja en Lanzarote con la familia real.

Por su parte, Doña Sofía, daba el brazo a un Principe Felipe que en aquellos dias estudiaba en George Town un master en relaciones internacionales del que se graduó ‘cum laude’. Era del dominio publico que salía con la modelo americana Gigi Howard, relación que se prolongó en la distancia a su regreso a España, como probaba la foto que presidia la mesilla de noche de Don Felipe.

A la infanta Cristina le faltaba todavía un año para conocer a su príncipe ‘blaugrana’, Iñaki Urdangarin, el zurdo de oro del balonmano español, lo que ocurrió en la Olimpiada de Atlanta en julio de 1996. Residente en Barcelona desde el año 2002, tras su relación sentimental con el fallecido aventurero Alvaro Bultó que duró dos años, en 1995 era pasto de rumores por su amistad con el actor Juanjo Puigcorbé, hoy independentista que reniega tanto de sus escarceos con la infanta como del nombre de Juanjo, que ha cambiado por Joan Josep.


Fue un dia histórico que sacó a los sevillanos a la calle, pues era el primer casamiento regio desde el reinado de Alfonso XIII. Además, entonces la monarquía de Don Juan Carlos, previa aparición de urdangarines y corinnas, gozaba de unánime aceptación. Momento cumbre fue la entrada en la catedral de la infanta junto a su regio padre y padrino, que llevaba el brazo derecho escayolado por una caída esquiando en Candanchú. La anécdota fue que la novia olvidó pedir la protocolaria venia a Don Juan Carlos antes del sí, quiero. Posteriormente, el ágape que tuvo lugar en el palacio de los Reales Alcázares puso broche al acontecimiento.

Elena y Jaime, a quienes el monarca hizo duques de Lugo, fueron consolidándose como pareja, sobre todo tras nacer sus hijos Felipe Juan Froilán el 17 de julio de 1998 y Victoria Federica el 9 de septiembre del 2000. Marichalar, que se movía como pez en el agua por ambientes palaciegos, parecía ideal para una infanta antes un tanto asilvestrada con la que ejerció de pigmalión aupándola a las listas de elegantes, incrementando el protagonismo mediático de los duques de lujo.

Todo se torció tras el gravísimo ictus que sufrió Jaime en diciembre de 2001, que le llenó de secuelas paralizándole el lado izquierdo de su cuerpo. Desencadenó también una crisis que derivó en un afán desmedido por los saraos para evadirse de su enfermedad unido a extravagancias, como lucir fulares chillones o abanicos, que la Infanta no asimiló.

Su estancia en Nueva York en 2003, propiciada por Don Juan Carlos, para que se centrara en su rehabilitación, acentuó sus diferencias, ya que mientras la infanta daba clases a niños del Bronx, Jaime se iniciaba en la moda de la mano de Bernard Arnault y LMVH, multinacional del lujo de la que es consejero.

El 13 de noviembre de 2007 Zarzuela anunciaba su “cese temporal de la convivencia”, propiciado por la infanta pese a la oposición de su marido, que fue antesala de su divorcio en noviembre de 2009. Marichalar permaneció solo en su tríplex de la madrileña milla de oro, adquirido por herencia de su tía Coco, que quedo semivacío, pues la infanta se llevo sus regalos de boda y a sus hijos, por los que su padre luchó hasta lograr la custodia compartida.

Tras la separación, la pareja vivió momentos muy tensos; Jaime se quejaba de que ni podía hablar con sus hijos, pues la infanta, que inicialmente alquiló un chalecito en en la colonia Fuente del Berro y luego compró un piso en el barrio del Niño Jesús, no se los ponía al teléfono. La tensión cedió, pero nunca derivó en relación amistosa, ya que actualmente su trato es distante y limitado a cuestiones de sus hijos.

Evitan coincidir y posar juntos en las escasas celebraciones a las que acuden, por ejemplo, la comunión de Victoria Federica, donde se limitaron a darse educadamente la paz. Tampoco apareció Jaime en ninguna foto de la graduación de Froilán en el Blue Ridge de Virginia, en mayo de 2017, a la que Elena acudió con Doña Sofía. Otro tanto sucedió la pasada feria de abril, cuando Victoria Federica, Vic amadrinó la exhibición de enganches en La Maestranza que Elena presenció desde el palco y Marichalar sentado entre el público con su hermano Amalio. A la puesta de largo de su hija, celebrada en junio del año pasado en la finca La Escorzonera, entraron por separado.

Poco queda también del protagonismo mediático de la pareja, ya que ambos, que no han rehecho sentimentalmente su vida, han convertido la discreción en su lema. Jaime apenas aparece en prensa, aunque acude a eventos de moda, pues además de consejero de LMVH y Loewe, lo es de Fendi y ha montado una empresa, B-Corner, de sastrería a medida. La última vez que levantó eco mediático fue el 17 de febrero, cuando coincidió por vez primera con los Reyes en los premios nacionales de investigación: uno de los galardonados era el doctor Valentín Fuster, artífice de su rehabilitación en Nueva York. No hubo encuentro con los monarcas, aunque la relación de Jaime con Doña Letizia es cordial, algo que a la Infanta, que no tiene gran química con su cuñada, le cuesta digerir.

Elena, liberada de la agenda de Zarzuela y de la dictadura estética de Marichalar, lo que delata su cabello a veces canoso y un tanto descuidado y su afán por la ropa casual, vive en un plácido semi-anonimato centrado en su trabajo en Mapfre, en su padre Don Juan Carlos, con el que ejerce de lazarillo en sus viajes, y sobre todo en sus hijos, fuente de desvelos

Froilán, que saltó a los medios por sus travesuras y su poca afición a hincar codos, hoy cursa segundo de administración de empresas en el CIS y es novio “intermitente” de Mar Torres, quien ha asumido el protagonismo como influencer .Vic (19) también estudia en el CIS destaca por sus indumentarias boho chic, su afición a las discotecas y sus romances con el torero Gonzalo Caballero y ahora con el Dj Jorge Bárcenas. Cuarto y quinto en la linea de sucesión a la Corona, Froilán y Vic son hoy dignos herederos del protagonismo mediático de sus padres.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 14 DE MARZO DE 2020

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LA Infanta Elena

Mensajepor Invitado » Lun 23 Mar, 2020 3:28 am

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Elena de Borbón, paseando a su perro esta semana.




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