El tro-pezón de Carlota

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El tro-pezón de Carlota

Mensajepor Invitado » Jue 28 Sep, 2017 2:25 am





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El tro-pezón de Carlota

Mensajepor Invitado » Dom 04 Mar, 2018 3:00 am

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Carlota Casiraghi y los tacones de alfombra roja que no esperabas ver en una princesa

La hija mayor de Carolina de Mónaco vuelve a sorprender desde el 'front row' de la pasarela parisina con un diseño que sedujo en los BRIT Awards 2018


Ayer desde París, Pauline Drucruet nos sorprendía al desvelarnos su faceta como influencer tras retransmitir en directo a sus más de 37.000 seguidores de Instagram el desfile de Dior. Horas después, su prima Carlota Casiraghi desmostraba que el Principado de Mónaco tiene mucho que decir en cuestiones de moda. Ella no uso sus redes sociales para hacer viral su paso por el front row parisino, en su caso, durante la presentación de Saint Laurent, sino que recurrió a su sello inconfundible con el que nos sorprende en tantas ocasiones. Esta vez han sido sus zapatos de tacón los que han recordado que su estilo personal está más cerca de la alfombra roja que de los gustos de las royals.

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Modernidad y estética roquera innatas

El año pasado, Carlota tampoco quiso perderse el desfile de Saint Laurent. En aquella ocasión, y acompañada de su hermana, Alejandra de Hannover, nos saludó con un estilo impactante: con transparencias, lencería a la vista y prendas de cuero. Un guiño a la estética roquera que ha querido continuar en la nueva cita con esta casa francesa: presentación de su colección de otoño-invierno 2018-2019.

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Para ello, ha recurrido a un jersey sutilmente oversize con estampado de rayas marineras y unos bordados de cristal. El acabado final de la prenda se muestra envejecido, pero la monegasca lo rejuvenece, y casi siguiendo al pie de la letra el truco de estilo de la reina Letizia, con unos pantalones pitillo y unos altos tacones que consiguen un efecto estilizador.

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Unos salones de alfombra roja valorados en 1.095 €

Los zapatos elegidos para la ocasión son el modelo Tower 110 en satén negro. Se pueden adquirir en la web online de Saint Laurent (tanto en este color como en fucsia o blanco). Sorprende el tacón no por sus casi 11 centímetros sino por su originalidad, ya que simulan un altísimo rascacielos. El diseño además presenta delicadas aplicaciones de cristal y pudimos verlo anteriormente en la red carpet de los pasados BRIT Awards 2018 porque los llevó Rosie Huntington-Whiteley en su versión con pulsera.

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El tro-pezón de Carlota

Mensajepor Invitado » Sab 10 Mar, 2018 3:40 am

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A la izquierda, la actriz Carole Bouquet, en los premios César. A su derecha, Carolina de Mónaco, en un acto oficial.


CAROLINA Y CAROLE
AMIGAS ÍNTIMAS Y AHORA CONSUEGRAS

Carlota de Mónaco y su último novio, Dimitri Rassam, se han prometido. Se conocen desde niños por sus madres, Carolina de Mónaco y Carole Bouquet, unidas por la amistad, la moda y la tragedia de perder a sus maridos de forma prematura.

CARMEN RUIZ


MÁS BIEN ACOSTUMBRADAa jugar al gato y al ratón con la prensa, Carlota Casiraghi (31) supo manejar los tiempos con lo que debía haber sido captado por los más astutos como la prueba definitiva de su compromiso con el productor Dimitri Rassam (36). Tras un año de relación, en la que sólo han sido fotografiados clandestinamente por los paparazzi, la pareja se plantó el fin de semana pasado en la alfombra roja de los Premios César, los galardones más importantes del cine francés, en París, con una extraña expresión de incredulidad en la cara.

Dos días después saltaría la noticia de que, tras varias relaciones frustradas y sin pasar por el altar (una de ellas con el actor marroquí Gad Elmaleh, con quien tuvo a su hijo Raphaël en 2013 y del que se separaría meses más tarde), la nieta de Raniero III de Mónaco se va a casar con el hijo de una de las más antiguas amigas de su madre, la actriz Carole Bouquet.

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EL ANUNCIO ‘NO OFICIAL’ DE BODA


Para entender a una familia real tan sui géneris como la de Mónaco, muchas veces hay que leer entre líneas. El pasado 2 de marzo, en la gala de entrega de los Premios César del cine francés, Carlota de Mónaco y Dimitri Rassam (una película suya estaba nominada) aparecieron juntos por primera vez de forma oficial. Era la confirmación de que su relación estaba muy consolidada.

Resulta casi enternecedor imaginar la escena de los tortolitos que han tenido constancia de la existencia del otro desde críos. Es más, confiando en la leyenda de las medias naranjas, la historia de esta pareja les precede, pues a las madres de ambos les unen tantos puntos en común que son más bien ellas las que parecen complementarse a la perfección.

Ambas nacieron en 1957, si bien Carolina de Mónaco llegó ya siendo una estrella por ser la primogénita de Raniero y la estrella de Hollywood reconvertida en princesa del pueblo Grace Kelly. Carole Bouquet no alcanzó la fama hasta los años 70, de la mano del director Luis Buñuel, que la lanzó al estrellato con su Ese oscuro objeto del deseo.

Carolina y Carole –hasta los nombres vienen a contar lo mismo, “mujer fuerte”–, tuvieron una juventud intensa, entre desfiles de moda e historias de amores destrozados. Bouquet vivió una relación complicada con un reputado productor de cine, el libanés Jean-Pierre Rassam, que había trabajado con Roman Polanski en Tess o con Marco Ferreri en La Gran Comilona, un clásico del cine franco-italiano con Marcello Mastroianni. Se suicidó en 1985, a los 43 años, con un cóctel de barbitúricos, poniendo fin a años de problemas con las drogas. Dimitri tenía apenas tres años y Carole 27.


GÉRARD DEPARDIEU

Después del padre de su primer hijo, vino el fotógrafo Francis Giacobetti, con quien tendría a su segundo hijo, Louis, y tras él el investigador Jacques Liebowitch, a quien dejó un par de años más tarde por el conocido actor Gérard Depardieu, con quien compartió 10 años. Desde hace ya un lustro sale con Philippe Sereys de Rothschild, aristócrata y empresario.

La vida sentimental de Carolina de Mónaco, más conocida en España, también ha sido movidita. Se casó a los 21 años con Philippe Junot, un playboy, y dos años más tarde con el millonario empresario italiano Stefano Casiraghi, con el que compartió siete años hasta la muerte de éste. Años después, se le conoció algún romance, como con el actor Vincent Lindon, aunque el sí, quiero no volvió a darlo hasta 1999, a Enrique de Hannover, padre de su hija pequeña, Alexandra. Cansada de las juergas del alemán, y con los hijos ya criados, la Grimaldi decididó separarse del aristócrata, aunque nunca de manera legal, y hoy disfruta de su vida de abuela y mujer single.

En lo profesional, Bouquet no tardó en consolidarse como una referencia del cine francés: a la etiqueta de musa de Buñuel se sumaba la de chica Bond, por trabajar junto a Roger Moore en Sólo para tus ojos. En 1990, ganó un César por su papel en Trop belle pour toi y hasta hace unos años mantuvo una alta actividad laboral como actriz.

Si la tragedia se cruzó en la vida de ambas, hay otros aspectos más amables de los que también ambas han disfrutado. El caso más evidente es la moda donde, una como princesa y otra como actriz, destacan como iconos del estilo francés. El chic. El Je ne sais quoi.

Verlas juntas en la primera fila de los desfiles de Chanel no resultaba raro. A las dos les unía una relación personal con el diseñador de la firma, el alemán Karl Lagerfeld, para quien Carolina y su hija Carlota han sido musas mucho tiempo. Durante años, Carole Bouquet fue, además, imagen del perfume de Chanel nº 5 y protagonizó, entre otros, aquel mítico anuncio en el que aparecía vestida con un traje rojo típicamente Chanel, conduciendo un cochazo por el desierto y rompiendo corazones. Incluso en la madurez, ha vuelto a trabajar en la imagen de la maison.


PEDIDA EN PARÍS

Volvamos a los tortolitos. Un cercano a la pareja reveló a la revista Vanity Fair que Dimitri Rassam le había dado una sorpresa a Carlota con la pedida, en París. No se conocen más detalles de la fecha, si bien, teniendo en cuenta los impulsos que parecen caracterizar a ambos, podría ser cuestión de meses.

Aunque la noticia del matrimonio no se ha confirmado en la prensa francesa, ver a laGrimaldi en la gala por excelencia del cine nacional (junto al Festival de Cannes) junto a Rassam –si bien aparecían bastante rígidos ante las cámaras–, sirvió para dar carpetazo a la relación pública con Elmaleh (la privada acabó hace mucho tiempo) y comprender que este amorío debe ir muy en serio.

Para él será el segundo matrimonio, después de su relación con la top model rusa Masha Novoselova, con quien se casó en San Petersburgo en 2010 y con quien tuvo una hija en 2011, Daria, tan sólo dos años mayor que Raphäel, el hijo de Carlota de Mónaco y Gad Elmaleh.

El francés se encuentra además en el mejor momento de su carrera. En esta última edición de los Premios César, su film Le Brio, dirigido por Yvan Attal, fue laureado como la mejor película. A pesar de haber estudiado Historia en la Sorbona (Carlota Casiraghi también estudió en esta institución, aunque Filosofía), Rassam empezó a seguir los pasos de su madre en el mundo del cine a los 23 años y ahora puede presumir de haberse consagrado, al estar detrás de numerosos títulos, muchos de ellos latinos, como Escobar, el paraíso perdido, con Benicio del Toro, o Upside Down, del argentino Juan Diego Solanas. Su próximo proyecto es una adaptación de Limonov, la novela del prestigioso escritor Emmanuel Carrère, un recorrido por la historia de Rusia, país que forma parte ya de su familia y pronto, muy posiblemente, también de la nieta de Grace Kelly.

Quelle belle famille!

EL LIBRO DE CARLOTA CON EL FILÓSOFO R. MAGGIORI


En 2015 se produjo la primera anomalía cósmica: se vio a una princesa, específicamente una princesa de Mónaco, filosofando en público al presentar un evento creado y organizado por ella misma: los encuentros filosóficos en Montecarlo. Nadie recordaba un acontecimiento similar. La segunda anomalía resulta aún más fascinante. Carlota Casiraghi, hija de Carolina de Mónaco, nieta de Grace Kelly, ha escrito un libro de filosofía junto con uno de sus antiguos profesores en el instituto, Robert Maggiori, hombre de izquierdas y periodista en el diario ‘Libération’. Puestos a consignar anomalías, cabe señalar que el libro, titulado ‘Archipiélago de pasiones’ y recién publicado en Francia por la prestigiosa editorial Seuil, está bastante bien.

Robert Maggiori tiene 70 años. Carlota, 31. Viéndoles juntos no se aprecia una relación típica entre profesor y alumna, sino una complicidad profunda, personal e intelectual. Él es pausado, reflexivo y propenso a citar a los clásicos. Ella es nerviosa (no deja de mover la cabeza, los hombros, las manos), rápida y tiende a relacionar las ideas con las emociones: “Si no se siente, no se piensa”, dice. Según Maggiori, la princesa monegasca se caracteriza por “un pensamiento arraigado en el afecto, con una visión poética y psicoanalítica de las cosas”.

La relación de la extraña pareja comenzó en el instituto de Fontainebleau, donde estudió ella. Maggiori impartía clases de filosofía. Aquella alumna le llamó la atención por ser quien era, por su interés en la materia y porque siempre entregaba los trabajos en el último minuto. No era, en cualquier caso, la mejor de la clase. Se escribían y se veían de vez en cuando mientras ella estudiaba Filosofía en la universidad; por entonces, ella quería ser profesora. Abandonó la idea después de licenciarse, pero siguió interesada. Proyectó y creó los encuentros filosóficos en el minúsculo peñón monegasco, publicó algún artículo en ‘Libération’ (hubo quien se echó las manos a la cabeza al ver la firma de la nieta de Raniero en el diario fundado por Jean-Paul Sartre) y maduró el proyecto de escribir a cuatro manos, con Maggiori, un pequeño tratado filosófico sobre las pasiones.

Admiten que el trabajo ha ejercido un cierto efecto terapéutico sobre cada uno de ellos. En el caso de Maggiori, lo que más le afectaba (y por eso asumió la gran parte de esos asuntos en el texto) eran la alegría y los celos. A Casiraghi le interesaba diseccionar “la melancolía y la angustia”. “Durante mucho tiempo viví aprisionada por la angustia”, comenta. Carlota perdió a su padre, Stefano Casiraghi, a quien dedica el libro, a los cuatro años. Ha vivido siempre bajo el foco de las cámaras. La angustia resulta comprensible. Ahora se muestra resignada a ciertas cosas: “Los medios sólo reflejan una pequeña parte de mi tiempo, la que dedico a fiestas o a salir con los amigos. Supongo que eso es normal y conforma una imagen pública que no coincide demasiado con la persona que soy realmente”, explica. ‘Archipiélago de pasiones’ está dividido en pequeños capítulos (’Amor’, ‘É xtasis’, ‘Orgullo’, ‘Odio’, ‘Benevolencia’, ‘Maledicencia’, etcétera) y evidencia la influencia de Vladimir chuli, un filósofo asistemático, pensador de cabecera de Maggiori y “referencia fundamental” heredada por Charlotte. Escribiendo, Charlotte Casiraghi dice haber aprendido a “mantener una relación carnal con el pensamiento y a adoptar una actitud un poco más distanciada respecto a las cosas”.

ENRIC GONZÁLEZ / París



LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 9 DE MARZO DE 2018

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Mensajepor Invitado » Dom 06 May, 2018 3:27 am

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