LA EXPLOTACION SEXUAL INFANTIL

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Mensajepor Invitado » Jue 28 Ago, 2014 3:21 am

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1.400 menores fueron esclavos sexuales durante 16 años en la Inglaterra rural


Katia (nombre ficticio) sólo tenía doce años cuando Mohammed, de 31, utilizó un metal ardiendo para dejarle marcado en el culo su inicial. “Le pertenecía y si me acostaba con otro sabrían que era de su propiedad”, cuenta. A su corta edad no sólo tenía que satisfacer a su violador y aguantar sus palizas. También tenía que complacer a los amigos de éste en cumpleaños. En ocasiones era obligada a mantener relaciones con varios hombres a la vez. Los extraños pagaban a su “amo” hasta 400 libras por poder pasar un rato a solas con la “niña blanca con piel de bebé”.

En teoría, cuando los adultos cometen delitos sexuales contra un niño, la policía y los servicios sociales son informados y actúan de inmediato. Tienen el deber de proteger a los débiles y vulnerables. Pero la historia es muy diferente si uno vive en Rotherham, una pequeña localidad de South Yorkshire, al norte de Inglaterra. Durante dieciséis años, alrededor de 1.400 menores (algunos de sólo once años) han sido objetos sexuales de bandas paquistaníes que han cometido todo tipo de atrocidades.

Desde 1997 hasta 2013, las víctimas fueron intimidadas con pistolas, rociadas con gasolina y amenazadas con ser quemadas. También les hacían presenciar violaciones cargadas de violencia y les decían que serían los siguientes si contaban a alguien lo que estaba pasando. Las autoridades eran conocedoras de lo que ocurría pero se limitaban a mirar a otro lado. Los verdugos eran sencillamente intocables. ¿Y por qué? Porque todo aquel que empezara a indagar temía ser tachado de racista.

Un informe publicado ayer por el ayuntamiento de Rotherham ha conmocionado a la sociedad británica. El documento reconoce múltiples fallos en el sistema. El responsable del municipio, Roger Stone, presentó de inmediato su dimisión. ¿Cómo se ha podido llegar a este punto en el que se supone que es uno de los países más desarrollados del mundo?

Lo cierto es que la ciudadanía supo por primera vez de la pesadilla que se vivía en Rotherham en septiembre de 2012. Dos años después del encarcelamiento de cinco hombres de origen asiático por explotación sexual, el periodista del rotativo The Times, Andrew Norfolk, reveló un informe policial de 2010 donde se advertía de que esos delitos se cometían cada año en el condado de South Yorkshire por bandas paquistaníes.


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Alexis Jay, autora del informe (BBC)



Más de 200 documentos confidenciales ofrecían pruebas contundentes de un fracaso institucional absoluto para hacer frente a una epidemia de explotación organizada. La mayoría de los delincuentes sexuales identificados en el Reino Unido hasta entonces eran hombres blancos que actuaban en solitario. Pero aquello obedecía a un patrón muy distinto. Los agresores (la mayoría de origen británico paquistaní) actuaban en grupo y siempre seguía la misma pauta.

En muchos casos regentaban locales de comida rápida o trabajaban como taxistas. Primero invitaban a sus víctimas a comer, las engatusaban, iban en coche a recogerlas al colegio, las obsequiaban con teléfonos móviles para poder comunicarse con ellas. Y después acababan drogándolas y abusando de ellas. El control psicológico era absoluto. Los ataques duraban varios años. Según el testimonio de otra niña, se sentía culpable de todo lo que pasaba y sólo pedía perdón a su agresor cuando le pegaba palizas. "Pensé que me quería. Pensé que era sólo un error, que era mi culpa". En otra ocasión, cuando se negó tener sexo oral con un amigo de su violador, éste le golpeó en la cara y luego la humilló en público acusándola de puta por haber tenido relaciones sexuales con él en un parque.

En 2012, The Times advirtió que redes de delincuentes similares ya se habían propagado por todo el país. Desde Bradford, Birmingham y Blackburn hasta Derby, Manchester y Rochdale. El rotativo citaba Oxford como uno de los puntos más preocupantes. De hecho, el año pasado, nueve hombres (siete de origen paquistaní y dos magrebíes) fueron acusados ​​de 79 delitos sexuales. En definitiva que las 1.400 víctimas de Rotherham podrían ser tan sólo la punta del iceberg.

Algunos expedientes contienen detalles escalofriantes. Por ejemplo el de una adolescente de 15 años que pasó varios días en el hospital después de que dos británicos de origen pakistaní le introdujese una botella rota en la vagina, provocándole una hemorragia grave. Otra niña de 13 años fue encontrada a las tres de la mañana con la ropa rota en una casa, rodeada por un grupo de "asiáticos" que la habían emborrachado con vodka. La Policía interrumpió la escena después de ser alertada por un vecino que escuchó gritos. Mientras que se llevaron a la niña y la regañaron por estar en estado de embriaguez, a los hombres no les dijeron nada

La autora del informe, Alexis Jay, recalcó que era duro describir “la naturaleza aterradora de los abusos". Según esta antigua trabajadora social muchas de las pruebas que se presentaron a la policía y autoridades municipales desde 1997 fueron pasadas por alto y no se tuvieron en cuenta. "Si todas las autoridades implicadas hubieran estado menos preocupadas por sus propias agendas y sus prejuicios, y se hubieran centrado en el bienestar de los niños, muchos no habrían sufrido los abusos y la brutalidad de lo que estamos oyendo", apuntó.

Según la experta, el acoso a los menores fue durante años un problema en la localidad. "Gran parte del personal habló de su nerviosismo para identificar el origen étnico de los culpables por temor a ser tomados como racistas, mientras otros hablaron de que sus jefes les dejaron claro que no lo hicieran", apuntó.

Las víctimas pertenecían de todo tipo de clases sociales. Amy, por ejemplo, de 13 años, venía de un hogar estable, alejado de los antecedentes residenciales asociados a menudo con casos de explotación sexual infantil. La suya era una vida normal. Pero sólo en apariencia porque sus padres no podían imaginar la pesadilla que protagonizaba cada tarde. Desde las 16:30 que salía del colegio hasta las 20:30 que regresaban ellos del trabajo, la niña era víctima de todo tipo de abusos de dos hombres de entre 20 y 30 años.

Amy nunca llegó tarde a casa ni jamás durmió fuera. Pero a medida que pasaban las semanas, su madre notó que algo andaba mal. La niña se portaba mal en el colegio y en casa estaba agresiva. No era ella. Cuando al fin reveló su secreto, le dijo a su progenitora: “no llames a la policía. Esas personas son más poderosas que Dios”.

Este es el cuarto informe que identifica la situación que se vive en Rotherham. El primero, encargado por el Ministerio del Interior en 2002, ya contenía "críticas severas" a la policía y ayuntamiento por su indiferencia ante lo que estaba sucediendo ante sus narices. Pero en lugar de abordar el asunto, las autoridades locales afirmaron que los datos “se habían exagerado”.

Por lo tanto, además de protagonizar portadas, está por ver si en esta ocasión la denuncia tiene efecto. Un portavoz de Downing Street señaló anoche que los fallos de las administraciones locales habían sido “espantosos". "Estamos determinados a que las lecciones extraídas de los errores del pasado sean aprendidas y que aquellos que han explotado a estos niños sean llevados ante la justicia", concluyó.

Ningún caso de Rotherham llegó a los tribunales hasta noviembre de 2010 cuando cinco "depredadores sexuales" fueron condenados por la violación a tres chicas (dos de 13 años y una de 15). Las menores se encontraban bajo la tutela de los servicios sociales. En los últimos 12 meses, 15 personas han sido procesadas ​​o acusadas ​​de delitos de explotación sexual infantil en la ciudad.


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La 'buena causa' de
un fascista ruso
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Pedófilos depredadores, la cara oculta
de los presentadores estrella de la TV británica
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La Policía estrecha el cerco al pederasta:
las cinco víctimas coinciden en la descripción
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Mensajepor Invitado » Lun 17 Nov, 2014 12:56 am

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UNA NIÑA TATUADA PARA SER ESCLAVA

A Gianina le raparon la cabeza y las cejas y, no contentos con eso, le tatuaron un código de barras y su precio: 2.000 euros. Tenía 17 años y era esclavizada en Madrid. Hoy la marca de la niña es el símbolo contra la trata

MARTÍN MUCHA



La marcaron como a ganado. Un tatuaje de código de barras con precio y desprecio. A Gianina, testigo protegido A1, se lo hicieron después de raparle cabeza y cejas. "Esto es lo que vales, lo que pagué por ti", escupió Nelutu, cuyo nombre verdadero es Iulian Tudorache. No tuvo pudor en imponer, con tinta en la piel de una adolescente de 17 años, su valor monetario: 2.000 euros. Prostituida a la fuerza, Gianina poca resistencia ofreció. Entre risas y terror. Disfrutaban ante los golpes de Tudorache, su mujer y sus cómplices. El horror estaba en el rostro de prostitutas que veían su futuro. La foto de la muñeca derecha de Gianina es la protagonista de la campaña #contralatrata de la Policía. Una imagen tan real que parece inverosímil. Su dolor, si sirve de consuelo, busca acabar con traficantes de mujeres, esclavistas del siglo XXI. Una cadena que, en su caso, comienza en Bucarest y el último eslabón termina en el centro de Madrid. Allí Gianina, indefensa, vejada en la calle Montera, al lado de un McDonald's, un fastfood del sexo en España...

La voz de Gianina es como ruido blanco. Suena a melancolía que ha madurado con el tiempo. Los expertos dicen que padece "como secuela un trastorno orgánico de la personalidad grave". Pero es valiente. Este viernes, durante el juicio a sus verdugos, se enfrenta a las preguntas de la fiscal -de la sección 5 de la Audiencia Provincial de Madrid- con entereza. El proxeneta que la tatuó, moreno, chaqueta de piel negra, agacha la cabeza, cual avestruz que no tiene escapatoria. "Me decía que me iba a matar", cuenta Gianina. Él se tapa los oídos por largos ratos como no queriendo escuchar. El negrero Tudorache, Nelutu, se enfrenta a las acusaciones por "trata de seres humanos y prostitución coactiva de menor de edad...". Sólo por eso, 18 años. La suma de todos los delitos por los que está procesado suman 52 años.

Analfabeta, a Gianina le ha costado todo en la vida. Sin educación básica, era una superviviente en esta Europa en la que parece que esta palabra estaba descartada. Vio una luz de espejo cuando un tal Alí -Traian Iulian Dumitrana, también llamado Alex- le ofreció un trabajo en España. Ella le creyó. Él era un experto en generar confianza. No sabía lo que pasaría después.

Contactamos con investigadores de la policía rumana para saber quiénes eran estos despiadados. "Los nombres aquí en la policía rumana de los delincuentes son Iancu Tudorache y su pariente Iulian Tudorache. Eran amigos y lugartenientes del gitano Ioan Clamparu, el famoso mafioso rumano condenado en España, Cap de Porc [Cabeza de cerdo]. En las conversaciones de los chulos, las chicas tenían códigos como "paquete" [colet], "bicicleta" [bicicleta], "equipaje" [bagaj]... Ellos -Ioan e Iancu- tenían en Rumania un grupo compuesto por 30 personas que recolectaban (sic) chicas jóvenes de las comarcas de Ialomita y Constanta, prometiendo trabajos seguros y bien pagados en España. Solamente en La Junquera [Cataluña] tenían un grupo de 200 chicas. En la calle Montera tenían 13 muchachas trabajando, dos de ellas menores, de 15 y 17 años..."

Ioan es el despiadado Nelutu. Alí -o Alex o Iulian Dumitrana- era uno de los mejores de ese grupo de recolectores. "A sabiendas de su difícil situación económica... y de su carencia total de estudios... inició con ella una relación de amistad con el único propósito de conseguir su confianza y convencerla de que se trasladara a España", asegura fiscalía. Acompañó a Gianina en un autobús desde la capital rumana a Madrid. Llegaron a la estación de Méndez Álvaro. "Vine sin equipaje", declara ella. Claro, el equipaje era ella y no lo sabía. Diciembre de 2011. Nelutu, a golpes, le mostró la realidad apenas arribó. Ropajes sugerentes y documentación falsa para hacerla mayor. No esperaron ni una noche para subastarla.

Alí volvió a Rumania apenas supo que ya tenía otro paquete por el cual iba a cobrar comisión. "Para doblegar su voluntad y servir de aviso a otras mujeres, con conocimiento del resto de los acusados, [Nelutu] la agredió, golpeándola con un cable de ordenador en los brazos, piernas y espalda, así como con puñetazos en la cara y la amedrentó con una pistola, haciendo el gesto de apretar el gatillo". Pero ella, a pesar de todo, tenía fuerzas para resistirse. Escapó, con ayuda de un taxista con rasgos orientales, la noche del 13 de diciembre.

Como los antiguos practicantes del comercio negrero, los amos Nelutu y Alí fueron en búsqueda de otra víctima cuando Gianina huyó. Tardaron días. En enero, el primero fue a Bucarest para traer a España a la testigo protegida G8-35 [llamémosla Viorica]. La convenció con una paliza y amenazas a su familia. Alí la acompañó hasta Barajas. El mismo método: "Golpeándola con una silla, una espada o con un cable". Viorica fue la primera tatuada por el esclavista. En el mismo brazo, el derecho. La misma muñeca. "Un tatuaje consistente en la inscripción de Nelutu, con una máquina de tatuar con agujas que él mismo guardaba en el domicilio".

Los tratantes no dejaron de buscar a la fugada... Tras unas semanas protegida por una ong y después en casa de una amiga [preparaba el viaje de vuelta a su país], Gianina fue atrapada de nuevo el 10 de marzo... Y la castigaron cual tratantes de plantaciones de Louisiana. El saludo de reencuentro de Nelutu -o Iulian Tudorache- fue «una patada en la boca».

Lo demás pasó en un piso en Valdemoro, escenario madrileño de la desgracia de Gianina. "En represalia por su huida, fue agredida brutalmente... con un cable doblado en dos, propinándole puñetazos en su rostro y clavándole levemente la punta de un cuchillo....". También le golpeó con una barra de hierro. Con una máquina de afeitar le rasuró su cabellera de querubín y sus cejas.

El propio Nelutu, con una sangre fría que silenció a quienes lo escucharon en el juicio, reconoció ser el autor de las vejaciones. Y del tatuaje. "Me había robado 2.000 euros, por eso lo hice". Una policía nacional traga saliva. La marcó como ganado con "la misma máquina de tatuar" -afirma la fiscalía- que usó con Viorica.

Habría otra niña más entre las víctimas del clan, según desvela a Crónica la policía rumana. Sólo 15 años de edad. "Se llama Alexandra, también testigo protegida". Iancu Tudorache, allegado a Nelutu, citado antes y también procesado en España, "le rapó la cabeza con un brici [cuchilla de afeitar, en su idioma] y el tatuaje fue escrito con un clavo al rojo vivo en la parte trasera del cuello".

Una semana después de ser humillada, el 17 de marzo de 2012, la Policía rescató Gianina. Su tatuaje aparece en informes del New York Times y de la agencia contra el crimen británica. Tatuajes como el suyo han aparecido por el mundo, copiados por mafiosos, a partir de su caso... Dos años después, sigue anónima, en Rumania. Fue atendida por una Ong española especializada. Algo de amor disfruta ya. Se ha casado.

Ha declarado esta semana contra sus esclavistas desde Rumania. Su voz es frágil y, a veces, no se le escucha. Si se acepta la indemnización que pide fiscalía, ésta será de 71.000 euros [para Viorica, 49.000 euros, otras prostitutas que estaban obligadas junto a Gianina recibirían 30.000 euros cada una]. Hay fondos. Al clan les decomisaron más de 160.000 euros, armas y coches de lujo que se subastarán. No habrá final feliz... ¿Le han tatuado el alma? "La testigo protegida A1 [ha sufrido] shock traumático... síntomas de amnesia... sensación de despersonalización y miedo intenso". Un código de barras, un precio. Nelutu, el tatuador del infierno, le ha dejado secuelas por siempre. Pero, para su condena, la ha convertido en símbolo contra la esclavitud de seres humanos. #Contralatrata. Por ella.

Con información de Alexandru Petrescu (Bucarest)


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Soy pedófilo, busco ayuda

Mensajepor Invitado » Mar 18 Nov, 2014 8:54 pm



Tratar a las personas que se sienten atraídas por menores ayuda a evitar que cometan abusos. Dos pacientes relatan su experiencia

La primera señal fue que “con los niños conocidos se le iba la mano”. Cuando el adolescente al que llamaremos Sergi tenía 16 años, su madre encontró por casualidad unas fotos que había bajado de Internet. Imágenes de menores desnudos, mucho más pequeños que él. “Nada pornográfico, nada explícito... Pero ves que aquello no es sano, no puede serlo”, dice su madre. “Tratas de meterle miedo, le regañas. Nuestro hijo es un chico cariñoso, ayuda en casa y cede el asiento en el autobús... Le dijimos, te queremos ayudar, le preguntamos, ¿te gustan los niños?, ¿de dónde viene esta atracción?, ¿por qué lo haces? Pero él solo respondía: ‘No lo sé. No lo sé”. La afable pareja de clase media cuenta su historia en la consulta del terapeuta barcelonés que ha devuelto la alegría a su hijo adolescente. “El problema este, cuanto antes se aborde mucho mejor”, dicen. “Pero hay un tabú enorme... No sabes dónde buscar ayuda”.


Cuando Sergi tenía 16 años, sus padres encontraron las fotos de menores desnudos. “El problema este, cuanto antes se aborde mejor”, dicen"


Los casos de abusos a menores repugnan a la sociedad. Sin embargo, no todos los pedófilos los cometen —lo que los convertiría además en pederastas—, y muchos quieren dejar de hacerlo. Por ello, la comunidad científica, sobre todo en Alemania y Canadá, está apostando por lo que llaman “prevención primaria”: ofrecen terapia gratuita para pedófilos que la quieran, financiada públicamente, cuyo objetivo es evitar los abusos antes de que ocurran, ayudando al potencial agresor a controlar, eliminar o prevenir su parafilia sexual.

En España no existe nada parecido. De 40 sexólogos contactados por este periódico en busca de pedófilos que acudan voluntariamente a terapia, la mayoría coincidieron en que muy pocos buscan ayuda voluntariamente. “En parte porque no es fácil encontrarla...”, opina el catedrático de Psicología de la Universidad del País Vasco, Enrique Echeburúa. “Aquí los únicos programas de tratamiento se hacen en la cárcel y la inmensa mayoría de los pedófilos que llegan a las consultas privadas vienen referidos de prisión”. “No basta con rasgarse las vestiduras cuando ya se ha abusado de un niño”, añade Josep María Farré, jefe de Psiquiatría del Hospital Quirón Dexeus. “Para prevenir el abuso tienes que ocuparte de quien puede convertirse en agresor. Pero, desgraciadamente, este país no está preparado para ello”.



En Alemania existe desde hace una década el Proyecto Dunkelfeld —que significa ‘campo oscuro’, porque quiere llegar a los lugares donde no llega la ley—. Está financiado por el Ministerio de Justicia y de Familia “ya que el objetivo principal es proteger a los niños”, dice Till Amelung, uno de los terapeutas. El fin está claro; la forma rompe clichés. El programa se anuncia con un vídeo donde aparecen hombres enmascarados, un médico, un ejecutivo, uno con pinta de profesor. “Es obvio lo que debes pensar de los que son como yo”, dice la voz en off. “Yo también lo pensaba. Enfermo. Pervertido. Escoria”. El último se quita la máscara: “En terapia he aprendido que nadie tiene la culpa de su inclinación sexual, pero todos somos responsables de nuestros actos”. El 5 de noviembre el Proyecto Dunkelfeld lanzó un programa para pacientes de entre 12 y 18 años con quienes esperan que la terapia sea más efectiva. La idea es que los años de aislamiento y secreto solo empeoran las cosas y muchos acaban autojustificándose.


¿Se nace, se hace, se cura, se palía?

El manual de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría establece como criterios para diagnosticar un “trastorno pedófilo” tener impulsos sexuales relacionados con prepúberes de forma recurrente durante más de seis meses y haber actuado sobre ellos o sentir malestar (culpa, ansiedad) por tenerlos. El origen de la parafilia no se conoce. James Cantor, investigador del Centro de Salud Mental de Toronto (Canadá), lleva una década recopilando datos sobre pederastas y comparándolos con otros agresores sexuales. “Se investiga muy poco este tema y el apoyo gubernamental es escaso”, dice por correo. Tras escanear el cerebro de 127 agresores, la mitad pederastas, descubrió en estos una alteración de la materia blanca, que rodea la materia gris. Cantor habla de un “cortocircuito en la mente del pedófilo”. Para él es una “orientación” con la que se nace y que no se puede cambiar. Cree, sin embargo, que la mayoría no son violentos y que la terapia les permite controlar la conducta.

Paul Fedoroff, director de la Clínica de conducta sexual de Ottawa (Canadá), opina lo mismo desde la premisa opuesta. Considera la pedofilia un “interés” que se puede “curar y prevenir”. Sus argumentos: ha tratado a miles “con un índice de reincidencia cercano a cero”. Su programa, público y gratuito, recibe cada vez más pacientes. “En gran parte por el esfuerzo que hemos hecho por aparecer en los medios”, cuenta por correo.


Cuando los padres de Sergi encontraron las fotos, el chico ya iba a un psicólogo porque tenía problemas para relacionarse. Sus padres le comentaron el hallazgo: “No le dio importancia, lo minimizó, ‘cosas de críos’, te lo dice un profesional, así que te lo crees”. Sin embargo, un tiempo después encontraron más imágenes y su hijo mayor les contó que en una ocasión Sergi había toqueteado a un niño pequeño. Era un conocido, no estaban solos y no fue violento. El crío dijo, “Ey, no me toques” y se marchó. “Hasta aquí hemos llegado”, pensaron los padres. “No podemos permitir que siga por esos derroteros, hay que buscar a un especialista”.

Tras ratrear la web dieron con Xavier Pujols, del Instituto de Sexología de Barcelona, que ha tratado a siete pedófilos en 13 años con la terapia familiar de Cloé Madanes (dueña de un centro en California que ha ayudado a 72 adolescentes pedófilos). Consiste en 20 pasos, el primero, “reconocer lo que se ha hecho”. La familia ha estado un año en tratamiento. “El primer día ya salimos los tres con una sonrisa”, recuerdan. Fue aquí donde el chico aceptó lo que le pasaba, donde relató que había sufrido acoso escolar durante años en secreto —el origen del problema, según su terapeuta—, donde pidió disculpas a su familia y a su víctima. Donde confesó que había pensado en “quitarse de en medio”. El recuerdo quiebra la voz de sus padres: “Quizás nuestra historia ayude a otros, tiene que haber miles pasando por lo mismo”.

Pablo acepta hablar sobre su pedofilia en un chat usando un nombre ficticio y acompañado de su terapeuta en Sevilla. Como a los padres de Sergi, le mueve que su testimonio sirva a otros. “A mí la terapia me ha devuelto la vida”, repite. Llegó a ella por mandato judicial. Tenía “treinta y muchos” cuando le denunciaron por tocar los genitales a una niña de su entorno. Como no tenía antecedentes, el juez le obligó a buscar ayuda. Si reincidía, iría a la cárcel. “Un par de psicólogos me dijeron que no sabían tratarme y eso no me molestaba, pero una terapeuta me echó a voces de su consulta, me llamó sinvergüenza, me dijo que a quien había que tratar era a los pobres niños con los que yo había hecho algo, y que como mujer y madre le parecía inaceptable que yo pidiese ayuda”. “Entiendo que no somos casos fáciles, ¿pero qué hacemos?”, escribe Pablo en el chat. “Yo no he elegido esto”.

Entre lo mucho que no sabemos de la pedofilia —sorprendentemente, tratándose de algo que preocupa tanto— es cómo se origina. Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si el pedófilo nace o se hace, aunque algunas investigaciones recientes apuntan a un origen fisiológico (se nace así y no se puede cambiar). Los datos sugieren también que muchos pedófilos han sufrido abusos en la infancia pero que ello no es causa necesaria ni suficiente para desarrollar el trastorno.


A mí la terapia me ha devuelto la vida", escribe Pablo en el chat. “No somos casos fáciles, ¿pero qué hacemos? Yo no he elegido esto"


De los cuatro a los ocho años un adulto obligó a Pablo a hacerle felaciones. “Lo viví con miedo, con extrañeza, con sorpresa”, recuerda. “No me gustó, pero como no me gustaban otras cosas. Quizás di por hecho que era así y punto. Luego, cuando yo jugaba con otros niños les enseñaba eso que me habían enseñado”. “Ahora entiendo que nunca he tenido sexualidad de niño”, dice. “El adulto que abusó de mí me la robó”.

Cuando un lego investiga durante meses el tema de la pedofilia, entra con un puñado de certezas y sale con un saco de dudas. También con algún cliché de menos: en torno a la mitad de los condenados por pederastia no son pedófilos, es decir, no abusaron de niños por sentirse principalmente atraídos por ellos, sino por otras razones como la oportunidad o el abuso de alcohol o drogas.


La literatura científica es extensa, compleja, a veces contradictoria, otras, incierta. El gran escollo es que la mayor parte de lo que sabemos es gracias a estudios con muestras pequeñas de población reclusa o con antecedentes. Por ejemplo, la pedofilia es básicamente un trastorno masculino, pero también se cree que los abusos femeninos podrían estar infrarrepresentados en las estadísticas penitenciarias.

No sabemos apenas nada sobre los pedófilos que, cometiendo abusos, no han entrado en el sistema judicial, ni sobre aquellos que nunca han actuado. Se llaman a sí mismos “pedófilos virtuosos”. Se reunen en foros online (sobre todo estadounidenses) para apoyarse mutuamente y formar a terapeutas. No quieren delinquir y consideran que el sexo con niños está mal (incluido el uso de pornografía).

Bob Radke es portavoz del portal B4uact.org (que significa “antes de que actúes”). “Nunca he cometido un abuso, tengo fantasías, pero eso es todo lo que son”, explica por correo. “Los foros no previenen el abuso, pero puede que la comunicación sí lo haga. Atreverse a ir a terapia es difícil y cuesta encontrar un psicólogo dispuesto a escucharte. Les pedimos que tengan una mente abierta; nadie en sus cabales desea sentirse atraído por menores. Yo nací así. Si podemos hablar sobre lo que sentimos seremos más felices, y no imagino a una persona feliz haciendo daño a otra”.

En la comunidad científica tampoco hay consenso sobre cómo tratar a los pedófilos o hasta qué punto se puede. La terapia más común es la cognitivo conductual, acompañada o no de polémicos fármacos inhibidores de la libido. Los terapeutas sí coinciden en que el pedófilo que busca proactivamente ayuda tiene la mitad del camino hecho. Pablo asiente: “Para que la terapia funcione, hay que quererla, no hacerla por reducciones de condena y cosas así. Y tengo claro que si hubiese recibido ayuda de adolescente, todo esto no habría pasado”.

“En la adolescencia empecé a sentirme un bicho raro”, cuenta. “No estaba cómodo bebiendo alcohol, escuchando la música de los de mi edad... así que seguí rodeándome de niños más chicos. El problema no era que me gustasen las niñas; es que nunca dejaron de gustarme. Todos se flipaban por las tetas y a mí me daban igual”.


Desde hace tres años Pablo tiene novia. Se lo ha contado todo. ¿Cómo se explica algo así? Es la única pregunta que pide no responder"


La prevalencia de la pedofilia no está clara. Según los investigadores del Proyecto Dunkelfeld, el 1% de los hombres son pedófilos (otros estudios lo elevan hasta el 5%). Piense en uno de ellos. Es improbable que haya imaginado a un adolescente angustiado por algo que empieza a descubrir en su interior y que no puede compartir con nadie. Sin embargo, se sabe que la pedofilia, como todos los despertares sexuales, suele surgir en la adolescencia y venir acompañada de ansiedad, culpa, vergüenza, aislamiento e ideas suicidas.
El Pablo adolescente se acostumbró a vivir “metido en sí mismo”. Pero entre los 18 y los 20 se dio cuenta de que había cruzado una línea. “Fue un momento atroz. Tomé conciencia de que podía estar haciendo daño, aunque yo nunca he sido violento, ni en esto ni en nada”. Tuvo entonces su primer intento de suicidio, con pastillas. El segundo, cortándose las venas, ocurrió cuando le denunciaron. “Lo que me pasaba —ya no me pasa— es que para mí era irresistible limitar mis demostraciones afectivas a los niños. Me saltaba un límite que todo el mundo tiene, me ponía mentalmente como si fuese un niño más. Las cosas que hacen, enseñarse los genitales, a tocarse entre ellos, yo las seguía haciendo una vez abandonada la niñez”. “Ellos lo hacían con inocencia”, dice Pablo. “Pero yo me sentía un niño con cuerpo de adulto. Contaminado... Como uno en una playa nudista que finge naturalidad pero va a echar el ojo. Hacía un teatro”.

Pablo lleva cinco años en terapia, mucho más de lo que recomendó el juez. “Estamos hablando de transformar lo más profundo de la personalidad”, explica su psicólogo, José Luis Sánchez de Cueto, del Colectivo de Salud Avansex. “Empezamos con el control de las conductas, luego trabajamos la ansiedad y ahora estamos reconstruyendo el sentido de la vida”. “Yo estoy limpio con la sociedad”, dice Pablo, “pero quiero estar también limpio conmigo mismo”. Piensa seguir en terapia. Paga 55 euros la sesión semanal y tiene que asistir desde otra provincia. “Pero esto no tiene precio, estoy comprando vitalidad”, dice. Siente que se está “transformando”, y en esa transformación la pedofilia “está desapareciendo”. “Gracias a la terapia nunca he recaído de conducta; de fantasía sí, pero las fantasías no delinquen”.

Desde hace tres años Pablo tiene novia. Al principio fueron a varias sesiones juntos porque no conseguía erecciones con ella. Un par de meses después, aconsejado por su terapeuta, se lo contó todo. ¿Cómo se explica algo así? Es la única pregunta que pide no responder: “Ella lo pasó fatal… No me hagas recordarlo, por favor, fue más duro que la denuncia, el juicio e incluso el intento de suicidio”. “Cuando me denunciaron sentí mucha vergüenza, pero curiosamente una parte de mí se sintió liberada”. Salir del secreto fue su segunda oportunidad. “Yo creo que un día esto va a ser un triste recuerdo”, dice. Pablo se alegra cuando en las noticias aparece la detención de un pederasta o una red de pornografía infantil. “Yo no me considero un monstruo, pero eso no quiere decir que no los haya. El problema es que la sociedad solo ve lo más aparatoso. Yo asumo mi responsabilidad y entiendo el daño que hice porque a mí también me lo hicieron. Estoy tratando de reconciliarme con mi vida y algún día me gustaría llegar a ser feliz”.


“Les enseñamos a vivir sin ser un peligro”

"Hacerse adulto no es fácil para nadie. Para ti quizás sea aún más difícil. Tus amigos se enamoran de estrellas, de famosos o de las chicas de la clase de al lado. A ti en cambio te gustan los niños. Eres el único que sabes que eres distinto”. El mensaje, sacado de un vídeo online, forma parte de la campaña alemana Sueñas con ellos, que busca tratar a pedófilos adolescentes que están descubriendo su problema. La iniciativa, financiada por el Ministerio de Familia alemán, forma parte del Proyecto Dunkelfeld, que desde 2005 ha tratado a 323 pedófilos adultos (154 siguen en terapia) en las 10 clínicas repartidas por el país. “La mayoría de ellos cuentan que sus impulsos surgieron durante la adolescencia y que vivieron años de secretismo, aislamiento, culpa y baja autoestima”, explica Till Amelung, uno de los terapeutas. El programa es la punta de lanza de un cambio de paradigma, más empático, en torno a la pedofilia, que entiende que hay que ayudar al pedófilo a ayudarse a sí mismo, aún a costa de protegerlo. “No es un cambio fácil, pero puede ser uno que ponga a salvo a muchos menores”, dice Amelung.

El nuevo proyecto, para adolescentes de 12 a 18 años, busca enfrentar el problema antes de que se arraigue. El año pasado hubo una prueba piloto con 20 jóvenes. “Están llenos de pánico y angustia”, dice Andreas Peter, portavoz del proyecto. “Desean una cura inmediata, pero no existe. Lo que ofrecemos es que aprendan a vivir sin ser un peligro para sí mismos ni para otros”. El apoyo de los padres es fundamental durante el año de tratamiento, de base cognitivo conductual, que busca aceptar el problema, controlar los estímulos (no usar pornografía, no merodear, limitar el contacto con menores) y desarrollar la autoestima. A diferencia de la que ofrecen para adultos, es individual y no incluye fármacos para reducir la libido.

“La terapia está basada en la que se usa para convictos por agresión sexual, pero a nosotros nos lo confiesan todo”, explica Amelung. La confidencialidad es clave. En Alemania, los terapeutas no están obligados a denunciar lo que se dice en las sesiones. “Nuestro principal objetivo es siempre proteger a los niños”, explica Amelung. “Cuando un paciente supone un riesgo, buscamos fórmulas alternativas a la denuncia como avisar a los padres o evitar que el pedófilo tenga acceso al menor”. En España, “teóricamente hay que denunciar”, según el catedrático de Psicología Enrique Echeburúa. “Pero si el abuso ocurrió en el pasado no inmediato, si fue esporádico, el agresor está buscando ayuda y es consciente de que está mal... Habría que usar el sentido común, valorarlo, siempre primando la protección del menor”.

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Mensajepor Invitado » Sab 22 Nov, 2014 6:15 pm

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Los sacerdotes investigados por abusos sexuales compartían un blog en el que predicaban moral

El blog se llama Horizontes y en él no están todos los que son, pero sí son casi todos los que están. En uno de los artículos, se criticaba con severidad la banalización del sexo.

¿Quién juega con nuestros hijos?” La pregunta no es cualquier cosa. Por la frase escogida, por la referencia a menores, pero sobre todo, por el lugar en que se publicó. Ese es el título de una de las entradas del blog Horizontes, la bitácora en la que los sacerdotes que hoy están bajo sospecha por supuestos abusos a menores se dedicaron a dar lecciones de moral y a predicar el amor fraternal.

La web aparece vinculada en Blogger al ‘líder’ de los ‘romanones’, R.M.V.C., párraco de la Iglesia San Juan María de Vianney hasta el pasado 15 de octubre, en que fue suspendido cautelarmente de sus funciones pastorales. Pero entre los firmantes, cuyas últimas entradas son del año 2010, aparecen otros diocesanos que también están siendo investigados.

"El cura fue a meterme mano mientras me estaba duchando"

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Mensajepor Invitado » Dom 23 Nov, 2014 3:59 am

UNA TRAGEDIA DE SEGUNDA MANO

De los abusos sexuales a menores en Granada...
Hay cargos eclesiásticos que siguen confundiendo el delito y el pecado, y aún creen que no hay mayor castigo para el pederasta que la excomunión y el camino a los infiernos, cuando no hace falta tanta aventura: basta con sentarlo delante de un juez


MANUEL JABOIS


De los abusos sexuales continuados a menores en Granada es el lenguaje del arzobispo el que lleva la tormenta más allá del Código Penal. No es nuevo ni será viejo por más esfuerzos que haga el padre Jorge desde Roma al teléfono. Tiene que ver con la concupiscencia verbal en una institución que precisamente predica hasta la austeridad de gestos. Por ejemplo cuando habla el arzobispo, conocida la denuncia, del «procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica». Hay cargos eclesiásticos que siguen confundiendo el delito y el pecado, y aún creen que no hay mayor castigo para el pederasta que la excomunión y el camino a los infiernos, cuando no hace falta tanta aventura: basta con sentarlo delante de un juez . «Gravísimos delitos y gravísimos pecados», como dice el Papa. Suficientes como para que el arzobispo trate de castigar a los sacerdotes implicados y liberar de responsabilidades a los nueve encubridores. Quizá sea lógico que se considere la complicidad como pecado venial, pues algo tan grande y poderoso como la Iglesia sólo ha podido construirse a lo largo de la Historia con silencios piadosos y silencios temibles. Más peligrosos los primeros.

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Mensajepor Invitado » Lun 24 Nov, 2014 1:11 pm

Detenidos cuatro sacerdotes por el caso de pederastia en Granada

Lo ha anunciado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Una de las víctimas envió una carta denunciando los hechos al papa Francisco, a raíz de la cual se ha destapado la trama


Agentes de la Policía Nacional han arrestado a cuatro sacerdotes este lunes por su presunta relación con los casos de pederastia denunciados en Granada, según ha informado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz ante los medios de comunicación.

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An Open Secret

Mensajepor Invitado » Jue 27 Nov, 2014 5:06 am

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El documental sobre abusos sexuales que quiere silenciar Hollywood

'An open secret', dirigido por Amy Berg, revela la cruda realidad pedófila que convive entre mánagers, directores de cásting y niños actores en la meca del cine


Amy Berg es una documentalista que en 2007 estuvo nominada al Oscar por Líbranos del Mal, un crudo relato sobre cómo el párroco católico Oliver O'Grady violó y sodomizó a cientos de niños mientras la Iglesia Católica de Estados Unidos trató de protegerlo sin éxito, ya que acabó encarcelado por delitos de violación y deportado a su Irlanda natal tras cumplir la mitad de su condena. Ella también dirigió el aclamado documental West of Memphis, producido por Peter Jackson, donde narraba el tremendo error judicial que supuso el caso contra los 'West Memphis three'. Berg vuelve ahora a la carga con An open secret (Un secreto a voces), un documental que se estrenó hace unos días en el festival DOC NYC y que tras pasar varias trabas a su exhibición (se prohibió el pase de prensa), está a la espera de conseguir distribución, pese a que el propio equipo desconfía de poder lograrlo y posiblemente pase directamente a plataformas como Netflix. ¿Por qué? El proyecto de Berg recoge los testimonios de ex niños actores que relatan los supuestos abusos sexuales que sufrieron por parte de conocidos directores de cásting o mánagers en la meca del cine. De ahí que su (socorrido) lema sea El documental que Hollywood no quiere que veas. La supuesta censura que rodea al proyecto es tan férrea que el trailer no está disponible en las plataformas habituales y solo circula un clip cedido por la propia Berg a la edición estadounidense de la revista Elle:



'An Open Secret'


Quién aparece aquí es Nicholas Stojanovich, que participó en su niñez en A quién ama Gilbert Grape o Ed Gein. Su historia se mezcla con otras, como la de Michael Egan, el actor de 31 años que denunció hace unos meses al director de la saga X-Men, Bryan Singer, y a otros acusándolos de drogarlo y abusar de él cuando era un adolescente (tras una tormenta mediática, Egan ha retirado su demanda). Egan fue descubierto en una audición por Marc Collins-Rector, el fundador de Digital Entertainment Network (DEN), famoso por crear shows para chavales que grababa en su casa con la ayuda de su novio, el millonario Chad Shackley y la ex estrella infantil de Disney, Brock Pierce. La misma mansión en la que organizaba fiestas para que jovencitos y peces gordos de la industria 'congeniasen'. Collins-Rector después huiría a Marbella tras ser acusado de abusos sexuales a principios de 2000. Lo detuvieron en España en 2002 y fue extraditado a EE UU, donde admitió haber transportado a menores a través de estados a cambio de sexo (ahora se cree que vive en Amberes). Amy Berg, la directora del documental, explicó a Elle haber sido testigo de lo que pasa en ese tipo de fiestas. "Hace cinco años me invitaron a una en la casa de Bryan Singer. Duré 15 minutos. Me sentí muy incómoda y con ganas de salir de allí. Era muy intenso: todos esos chavales, niños, corriendo con su mini bañador y rodeados de un montón de hombres viejos de la industria".

Uno de los principales testimonios de su documental es Evan H., que relata los abusos que sufrió desde los 11 hasta los 16 años por parte de su mánager, Martin Weiss y cómo consiguió enviarlo a prisión en 2012, gracias a grabar una conversación en la que confirmaba que había abusado de él todo ese tiempo. Weiss era uno de los agentes más conocidos de la industria, un hombre capaz de conseguir papeles para chavales en shows de Nickelodeon y codearse con lo más granado de Hollywood. Un hombre que supuestamente también abusó de Corey Feldman y Corey Haim, dos niños prodigio y consecuentes juguetes rotos de la generación de los 80 y 90. Feldman, que participa en el documental, lo contó en su biografía ("el principal problema de Hollywood es la pedofilia. Son como buitres") y lo corroboró hace unos días en televisión, donde culpó a la industria de fomentar una cultura que pemite que este tipo de depredadores sexuales campen a sus anchas. "Tenía 15 años. Miro aquellas fotos y veo que todos los hombres que me rodeaban son pedófilos. Puede que yo dijera que sí, pero solo era un niño". Weiss, a todo esto, solo cumplió seis meses de condena.

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Corey Haim y Corey Feldman (que aparece en el documental) sufrieron abusos sexuales por parte de un conocido agente, Martin Weiss


Directores de casting, agentes y hasta los supuestos 'reguladores' del trabajo con niños son señalados en un documental en el que también caen acusaciones sobre actores que, pese arrastrar con un historial delictivo de abusos a menores, siguen trabajando con niños en series y películas. Hay un momento del documental en el que un ex niño actor, Joey C., se enfrenta a Michael Harrah, un jefe de comité del Sindicato de Actores (SAG) encargado de gestionar el trabajo con niños. "No me gustó cuando me hiciste dormir en tu cama y tocarte. Lo odié", dice. Harrah, que no sabía que estaban grabándolo, replica: "Eso fue algo que no querías y no lo debí hacer, pero no hay forma de que lo podamos borrar". Harrah dimitió tras hacer esas declaraciones.

Paul Petersen, que fundó la organización sin ánimo de lucro A minor consideration para apoyar a ex niños actores, es uno de los activistas que más está luchando para que los niños tengan más derechos en pantalla (los animales tienen más que ellos) y para que se implante una normativa que obligue a comprobar si los 'cazatalentos' han cometido abusos en el pasado. "La pedofilia es solo uno de los problemas que complican la vida de los chavales en Hollywood. También existe el incesto, pero todo se esconde bajo las sábanas", explica a S Moda. Petersen, que no ha visto el documental y dice que no lo verá porque "Amy Berg nunca ha pedido ayuda para las víctimas", carga contra otras organizaciones como BizParentz, que apoya a las familias cuyos hijos trabajan en el entretenimiento. "Somos el único grupo que busca el bienestar de los niños. El nombre de BizParentz ya lo dice todo. Nosotros estamos aquí para ayudarlos, no para buscar cobertura de prensa".

Berg, mientras tanto, prepara su siguiente documental, centrado en la vida de Janis Joplin y ha dirigido su primera película, Every Secret Thing, con Dakota Fanning, Elizabeth Banks y Diane Lane como protagonistas en una historia sobre dos chicas de clase baja y niños perdidos. Está claro que los finales felices no van con ella.

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Amy Berg, directora del documental, y Evan H., en el estreno en el DOC NYC

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Mensajepor Invitado » Mar 16 Dic, 2014 4:44 am



Javier Paz, víctima de abusos: "Lo tienes todo en contra, la sociedad y la legislación"


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Mensajepor Invitado » Jue 18 Dic, 2014 4:46 am

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Stephen Collins confiesa públicamente sus abusos a tres niñas: 'Hice algo terriblemente malo'

● Ha enviado un comunicado a 'People' reconociendo los hechos

● 'Hace 40 años hice algo que lamento profundamente'

● '[Desde 1994] no he tenido el impulso de actuar inadecuadamente'



Dos meses después de que se difundiese una grabación en la que un hombre identificado como Stephen Collins (67 años) -el padre en la serie 'Siete en el paraíso'- confesaba abusos sexuales a tres niñas, el actor ha reconocido públicamente el escándalo: "Hice algo terriblemente malo".

Tras dos meses en el ojo del huracán, Collins ha salido de su silencio y, en un largo comunicado enviado a la revista People, reconoce sus contactos sexuales con tres niñas (las obligó a masturbarle o bien se exhibió ante ellas), que se produjeron entre 1973 y 1994. "[Desde entonces] no he tenido el impulso de actuar inadecuadamente [de nuevo] de ningún modo", perjura.

"Hace 40 años, hice algo terriblemente malo que lamento profundamente. He estado trabajando para expiarlo desde entonces. He decidido responder públicamente a estos asuntos porque hace dos meses varios medios publicaron una grabación hecha por mi entonces esposa, Faye Grant, durante una sesión de terapia matrimonial en enero de 2012. Esta sesión se grabó sin mi autorización o la del terapeuta", dice el actor, sumido en un agrio proceso de divorcio.

"La difusión de la cinta ha dado lugar a asunciones e insinuaciones sobre lo que hice que van más allá de lo que sucedió realmente", dice Collins. "Aunque pueda ser difícil, quiero que la gente sepa la verdad", prosigue.

El actor asegura que sólo se ha disculpado con una de sus víctimas, hace 15 años, y explica por qué no contactó con las otras dos: "Después de lo que aprendí durante mi tratamiento que dirigirme sobre esos asuntos podría empeorar las cosas para ellas abriendo viejas heridas". Además del comunicado a People -del que sólo se conocen los detalles avanzados por la publicación-, el actor concederá este viernes una entrevista a la periodista estrella Katie Couric en la ABC.

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Hogar Nazaret

Mensajepor Hogar Nazaret » Jue 25 Dic, 2014 8:05 pm

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“Si cierro el Hogar Nazaret estos niños irán a la calle”

Puerto Maldonado (Perú) es uno de los lugares del mundo con mayor tráfico de menores. Utilizan a niños y niñas como esclavos en las minas, como atractivo sexual en los prostíbulos o para el tráfico de órganos. Es la antesala del infierno.

Matan a los niños como pagos a la tierra. Creen que si sacrifican a un niño, la madre tierra les devolverá más oro.


La vida de Ignacio María Doñoro dio un giro de 180 grados cuando, lo que comenzó como un proyecto puntual para el rescate de menores en diversas zonas del mundo, se convirtió en su vida. Dejó atrás su vida como capellán castrense y fundó el Hogar Nazaret en Puerto Maldonado, un casa por la que han pasado más de un centenar de menores rescatados del trabajo en las minas o la vida en prostíbulos. Un hogar que ahora se encuentra en una grave situación económica y sobre el que pende la amenaza de cerrar por falta de recursos.

Usted procede de la vida castrense, ha sido capellán en Bosnia, en Kosovo y en varios cuarteles de la Guardia civil. En 2011, deja esa tarea para fundar el Hogar Nazaret. ¿Cómo nació este Hogar?

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Siendo capellán del Cuartel de la Guardia Civil de Inchaurrondo, San Sebastián, reunimos un dinero que queríamos destinar al llamado tercer mundo. La sorpresa fue encontrar situaciones límite: el tráfico de niños para quitarles los órganos. Había que reaccionar rápido, organizarnos. Con un grupo de guardias fundamos una asociación para rescate de menores.

Aprovechando las misiones internacionales o las colaboraciones en Embajadas de miembros del Cuerpo, liberamos niños en Colombia, Guatemala, Mozambique, El Salvador, Tánger. Durante los tiempos de permiso, acudía siempre con el apoyo de los guardias a sacar a los niños del infierno, pero vivía en España, donde a pesar de la crisis económica, se tira la comida a la basura, los niños van a clases particulares absurdas o juegan con juguetes sofisticados.

Mi corazón estaba con los niños crucificados. Tenía que dejar familia, la Guardia Civil, mi Patria… Dios me lo pedía. Era el Sueño de Dios, algo tan serio como arrancar a los niños de la muerte, sacarles del horror.

Pedí la excedencia estando destinado en la Academia de Oficiales de Aranjuez, cuando mejor me sentía… No se trataba de recoger fondos y enviarles dinero, sino de compartir con ellos, vivir su suerte.

Era mucho más que una protesta ante el mundo que hemos despedazado. No es fácil estar a los pies de la cruz de Cristo, y –perdón por la imagen, pero es muy exacta– que la sangre del mismo Dios caiga encima del rostro, tenía que hacerlo.

¿Por qué se estableció en Puerto Maldonado?

La razón de venir aquí fue porque Puerto Maldonado es uno de los lugares del mundo con mayor tráfico de menores. Traen niños y niñas de las zonas más pobres de Cuzco prometiéndoles una vida mejor. Cuando llegan a Puerto Maldonado los llevan a la minería ilegal.

Además, tienen a sus hijos, la mayoría de las veces, fruto de violaciones o en medio de una fuerte violencia, alcohol, drogas.

Matan a los niños como pagos a la tierra. Creen que si sacrifican a un niño, la madre tierra les devolverá más oro. O bien, los abandonan porque son fruto de relaciones no deseadas, o de otros padres. Utilizan a niños y niñas como esclavos en las minas o como atractivo sexual en los prostíbulos. Es la antesala del infierno.

El Hogar Nazaret, ¿cómo funciona? ¿Cuántos niños acoge en estos momentos el Hogar Nazaret? ¿Cómo se mantiene?

Todos los niños son transitorios, es decir, por muy felices que puedan vivir en el Hogar Nazaret, consideramos que la pertenencia a una familia es un derecho. Una vez que el niño está recuperado, trabajando con la familia, siempre encontramos una tía, abuela o hermana mayor que se hace cargo del menor con todas las garantías. Los niños permanecen tan solo el tiempo necesario hasta que es resuelta su situación de abandono moral o material.

Abrí el Hogar el 1 de enero de 2011. Durante el año 2011, el Hogar Nazaret albergó transitoriamente a un total de 23 niños en estado de abandono. Durante el año 2012, albergamos a 52 niños y en el año 2013, pasaron por el Hogar Nazaret 93 niños. Ahora tengo en la casa 30 niños. El más pequeño, Nachito, tiene un año y el mayor, Fernando, diecisiete.

Al ser familia, unidos por la sangre de Cristo y por una misma vocación de amor, los jóvenes dejarán la casa de una manera natural, por contraer matrimonio, por intereses laborales… No somos una institución que cuando cumplan la mayoría de edad deben abandonar. Son parte de la familia para siempre.

¿Cómo llega un niño al Hogar Nazaret?

Cuando llegan al Hogar Nazaret, además de darles una gran bienvenida, siempre les abrazo y les digo lo mismo: «Ya pasó hijo, ya nadie más te hará daño, ya pasó». El arrancarles de la muerte es ya un gran paso Después hay que ingeniárselas para arreglar su situación legal. Inscribirles en el Registro Civil. Conseguir su partida de nacimiento y después su DNI. A partir de ahí, el niño ya existe, no pueden traficar con él… Análisis médicos, algunos quedan ingresados en el hospital. Poco a poco se les va escolarizando. Van curando las heridas del alma, hasta sentirse como en una familia normal.

A través de las redes sociales, usted ha acercado algunas de las historias de los niños que llegan al Hogar, sus princesas y príncipes que ponen los pelos de punta, ¿cómo se recupera el alma y el cuerpo de unos niños que a veces, a su edad han visto la peor cara del mundo?

Somos familia, una verdadera familia, no nacida de la carne sino de la propia sangre de Cristo. No es un centro o una institución.

No intentamos que los niños bloqueen los recuerdos o fantaseen con su pasado, como si aquello no hubiera ocurrido. Aquello sucedió. Una máxima que orienta el Hogar Nazaret es que: «El perdón nos reconcilia con nosotros mismos, nos libera». «Se aprende a amar amando».

Si hace dos mil años el Niño Jesús vivió en Palestina, El que está presente en estos niños, vive ahora en el nuevo Hogar Nazaret de Puerto Maldonado. Dios no quiere un infierno así en la tierra. Nosotros somos sus manos, sus ojos.

Una de las vías por las que da a conocer la labor del Hogar Nazaret son las redes sociales: su web, el perfil de Facebook… ¿hasta qué punto le son útiles estas redes?

Con la ayuda de unos amigos hemos creado una web, es http://www.hogarnazaret.es, donde intento mostrar el trabajo diario que se realiza. A través de ella también se buscan colaboraciones con un número de cuenta a nombre de SOS Infancia con el que se puede colaborar.

También hay un apartado llamado Florecillas, son pequeñas historias surgidas en la cotidianeidad del Hogar Nazaret. La exigencia y la radicalidad del Evangelio puesto a prueba en situaciones embarazosas. Comencé a publicarlas por las redes sociales. La sorpresa fue mayúscula cuando las empezaron a traducir en inglés y en francés.

Hace unos meses usted lanzaba un grito de SOS desde el Hogar Nazaret. Ahora, los problemas se repiten. ¿Podrá seguir adelante el Hogar Nazaret? ¿Qué futuro le espera entonces a estos niños?

Cuando llegué a Perú, tenía un buen respaldo económico: la Asociación SOS Infancia que habíamos creado años atrás con los guardias civiles. Pero como todo, SOS Infancia necesitaba dedicación. ¡Tiempo! El tiempo se iba en atender a los menores. Poco a poco los ingresos de SOS Infancia fueron bajando… Llegó esta terrible crisis económica a España.

Vivimos de las escasas donaciones de la Asociación SOS Infancia y las ayudas de la población de Puerto Maldonado. Son los pobres los que ayudan a los pobres. No recibimos ninguna ayuda del Vicariato Apostólico, es decir, de la Iglesia o del Estado. No hay ninguna congregación religiosa detrás sosteniéndonos, ninguna diócesis.

Me crea un serio problema moral tener que cerrar esta Obra que a tantos niños está salvando la vida. Cerrarla simplemente por falta de recursos; es humanamente imposible atender a los niños y salir a las calles a vender comidas o a trabajar en cualquier cosa para que el Hogar Nazaret siga abierto.

Claro que sé de la crisis en España. Son momentos difíciles para todos. En situaciones de emergencia, cuando el mundo se desploma, hay que atender a los heridos más graves.

Si cierro el hogar estos niños irán a la calle. No es que se queden sin colegio o pasen un poco de hambre. Volverán a llevarlos a la minería como esclavos, a los burdeles como premio para pederastias, volverán a ser crucificados.

Estas navidades ya iba a cerrar el Hogar Nazaret. Hice llamamientos de socorro desde la radio y ocurrió el milagro. Hemos aguantado seis meses más.

Todo lo leído hasta ahora puede parecer precioso, pero la realidad es que tenemos que cerrar el Hogar Nazaret por falta de medios económicos. Ya gasté todo el dinero que tenía ahorrado y las ayudas de la asociación SOS Infancia no cubren ni la mitad de los gastos.

No puedo cerrar el Hogar.


https://twitter.com/IgnacioMDonoro


Puedes colaborar desde 1 Euro en las causas mostradas abajo a través de PayPal y Tarjeta o también puedes colaborar en el siguiente número de cuenta

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BIC o SWIFT: CAIXESBBXXX
IBAN: ES71 21001592020200098501


http://www.hogarnazaret.es/donativos

Puerto Maldonado (Perú) - Selva del Amazonas
Casa de rescate para niños

- See more at: http://www.hogarnazaret.es/donativos#st ... IOWDO.dpuf

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Ignacio María Doñoro: “Necesito vuestra colaboración”

El padre Ignacio explica sus acciones en Puerto Maldonado, donde trata de pelear contra el tráfico de niños dando cobijo a decenas de ellos

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http://www.hogarnazaret.es/

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O_O

Mensajepor O_O » Lun 12 Ene, 2015 8:11 pm

La noticia no lo dice pero supendré que los padres de ambos también han sido juzgados y pasarán una temporada a la sombra. Ahora bien, lo del merluzo condenado a recibir clases de sexualidad es el colmo del meapilismo legal español


Condenado a clases de sexualidad un menor por violar a la niña que compró

El implicado es un joven de 17 años cuya familia adquirió a la preadolescente de tan solo 11 por 2.500 euros para casarlos en Lugo

El menor que obligó a tener relaciones sexuales y pegó en Lugo a una niña de 11 años, vendida por su familia por 2.500 euros para que fuese la esposa del agresor, deberá recibir clases de educación sexual básica como condena por su actuación. Así lo establece en una sentencia la titular del Juzgado de Menores lucense quien considera que el muchacho, que ahora tiene 17 años, es autor de un delito de abuso sexual y otro de maltrato de obra. La pareja mantenía una relación de afectividad con convivencia análoga a la matrimonial. Aunque las familias supuestamente llegaron a efectuar la transacción de compra-venta, el matrimonio no llegó a producirse oficialmente. Los protagonistas del hecho no son de nacionalidad española.

Después de la venta, la menor fue conducida desde Andalucía (donde residía con su madre) a Lugo donde estaba el novio. La sentencia explica que, desde marzo hasta finales de junio del año 2014, la muchacha fue obligada a mantener relaciones sexuales. Para ello, el acusado la sujetó por el pelo y los brazos y en algún momento le llegó a tapar la boca para que no gritase. Todo apunta a que la relación resultaba totalmente insostenible para ella por lo que en una ocasión planteó a su pareja que se marcharía de nuevo para ir con su madre. Él reaccionó cogiéndola por la cabeza y golpeándola contra una pared.


Internamiento terapéutico

La jueza impuso al muchacho una condena consistente en internamiento terapéutico, en régimen semiabierto, durante un año. Nueve meses serán de internamiento propiamente dicho y los tres restantes de libertad vigilada. Durante este tiempo no podrá aproximarse a la menor a menos de cien metros, ni comunicarse con ella por cualquier medio. La magistrada advierte de que no podrá acudir al centro educativo al que vaya ella.

Explica la jueza que el objetivo fundamental es que no cometa en lo sucesivo ni faltas ni delitos y asuma las consecuencias de lo que hizo y también «reflexione sobre lo intolerable de los delitos por los que ha sido enjuiciado y sobre las consecuencias que ha tenido para la menor, haciendo hincapié muy especialmente en respetar la libertad de decisión de la otra persona, desarrollar la igualdad de trato entre hombres y mujeres».

En la sentencia también se indica que el condenado ha de incidir «en la capacidad de reflexionar antes de actuar y el autocontrol, el respeto a los demás y la empatía; la resolución práctica de conflictos y el aprender a relacionarse no usando la violencia».

La magistrada establece que el menor deberá recibir durante el tiempo de internamiento «una educación sexual básica y acerca de cómo relacionarse con el sexo femenino en general y en las relaciones de pareja en particular». Plantea la ponente que también «ha de procurar la ayuda terapéutica que precise, también durante la fase de libertad vigilada, en cada momento y una adecuada formación integral con especial hincapié en el ámbito de la educación sexual y las relaciones de pareja, en particular, y con el sexo femenino, en general».


Relación normal

El menor negó cualquier agresión y explicó que mantuvo relaciones sexuales con la menor, pero siempre consentidas. La defensa recordó que no había elementos externos de los golpes y que el testimonio de ella no tenía consistencia.

El fiscal recordó que la menor mantuvo siempre la misma versión, tanto en el juzgado como en la policía y destacó que fue obligada por el acusado que empleó la fuerza a pesar de la oposición de ella. También expresó que no podía aplicarse una atenuante por la ignorancia de las leyes españolas que alegó a lo largo del proceso judicial y en este sentido recordó que estas castigan las relaciones sexuales con personas que son menores de trece años.

La sentencia dice que «ha de procurar formación sobre el sexo femenino»

El menor negó que hubiese violencia y alegó desconocer las leyes españolas

El fiscal dijo que no es relevante si hubo boda y a qué dedicaron el dinero de la venta

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Mensajepor Invitado » Mié 14 Ene, 2015 3:34 am

Falla la terapia sexual con el joven que violó a la niña que le compraron

La jueza lucense de menores tuvo que buscar otra alternativa para que el menor pueda cumplir las condenas que le impuso por abuso y maltrato


Un joven de 17 años, que fue acusado de agredir sexualmente a una menor de 12 que sus familiares le compraron como esposa, no ha conseguido los resultados esperados en un tratamiento que la jueza le había obligado a realizar para que mejorara su concepción de la sexualidad. El tratamiento ha resultado completamente ineficaz. La jueza de menores de Lugo así lo había establecido en una sentencia en la que condenaba al muchacho por un delito de abuso sexual y otro de violencia de género, consistente en el maltrato de obra ocasional a su jovencísima pareja. La magistrada condenó al joven a internamiento terapéutico en régimen semiabierto durante un año, con nueve meses de internamiento y los otros en libertad vigilada.

La jueza establecía que el muchacho debería recibir una educación básica sobre cómo relacionarse con el sexo femenino en general y las relaciones de pareja en particular. Según algunas informaciones, los terapeutas que lo tratan comprobaron que cualquier acción formativa en ese sentido no tenía ningún resultado.

La situación derivó en que la jueza tuviese que adoptar otra medida, incluso antes de haber empezado a cumplir la sentencia que le impuso. Esa decisión supuestamente la adoptó en el marco de otro caso que tiene abierto. La nueva decisión pasaría por el ingreso del menor en un centro de la provincia de Pontevedra.

Todo apunta a que el objetivo de la condena, que era que el menor no volviera a cometer en lo sucesivo hechos similares, no podía ser garantizado. La jueza pretendía que el menor llegase a reflexionar sobre algo intolerable y también sobre las consecuencias que su comportamiento tuvo para la menor. Sin embargo, el menor tampoco estaría en condiciones de ello.

La magistrada establecía incluso que, durante la fase de libertad vigilada, al menor le fuese proporcionada la ayuda terapéutica que precisara encaminada a una adecuada formación integral con especial dedicación en el ámbito de la educación sexual y las relaciones de pareja en particular y con el sexo femenino en general.

El menor no solo se vio involucrado en los delitos de abuso sexual y violencia de género, sino que también fue detenido en su momento por un caso relacionado con una sustracción.


Investigada la madre

La madre del menor fue objeto de investigación cuando la policía descubrió que su hija menor, ni iba al colegio ni estaba en el domicilio familiar en una ciudad Andaluza. Incluso llegó a presentar una denuncia aduciendo que no sabía dónde se encontraba su hija, hecho incierto porque conocía que se hallaba en Lugo y, además, posiblemente sabía el lugar exacto de residencia. En su momento, la acusación pública supuso que la madre denunció la falta de su hija cuando detectó que la policía estaba investigando el caso.

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Mensajepor Invitado » Mié 28 Ene, 2015 2:09 am

Los cómics prohibidos

El Congreso de los Diputados aprobó en fechas recientes la reforma del Código Penal, y en los próximos meses será revisada por el Senado. Habida cuenta de la mayoría absoluta del partido gobernante, pocas sorpresas podemos esperar: es muy posible que se publique en el Boletín Oficial del Estado antes del verano, entrando en vigor a los seis meses de su publicación, tal como dispone la disposición final novena del proyecto de ley.

Entre las distintas polémicas que rodean esta reforma -que van desde implantación de la cadena perpetua, pasando por la criminalización de distintas formas de protesta social, hasta la pena de seis años de prisión por delitos contra la propiedad intelectual- han pasado desapercibidos los profundos cambios que van a experimentar los delitos de pornografía infantil. A tenor del proyectado artículo 189 del futuro Código Penal, el delito ya no se limitará a imágenes reales de menores, sino que también será delictiva toda representación visual de los mismos en contexto sexual, sean dibujos, esculturas o videojuegos. En concreto, el apartado primero del artículo 189 dispone lo siguiente:

A los efectos de este Título se considera pornografía infantil o en cuya elaboración hayan sido utilizados personas con discapacidad necesitadas de especial protección:

a) Todo material que represente de manera visual a un menor o una persona con discapacidad necesitada de especial protección participando en una conducta sexualmente explícita, real o simulada.

b) Toda representación de los órganos sexuales de un menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección con fines principalmente sexuales.

c) Todo material que represente de forma visual a una persona que parezca ser un menor participando en una conducta sexualmente explícita, real o simulada, o cualquier representación de los órganos sexuales de una persona que parezca ser un menor, con fines principalmente sexuales, salvo que la persona que parezca ser un menor resulte tener en realidad dieciocho años o más en el momento de obtenerse las imágenes.

d) Imágenes realistas de un menor participando en una conducta sexualmente explícita o imágenes realistas de los órganos sexuales de un menor, con fines principalmente sexuales.


Como puede observarse, el alcance del precepto penal es muy amplio, llegando a criminalizarse todo material -sea real o simulado, fotografía o dibujo- que represente visualmente a quien parezca ser un menor en una conducta sexualmente explícita. Solo queda fuera de la criminalización la literatura no gráfica: una narración donde se describa la violación de un menor no será delictiva, pero sí lo será cualquier cómic, historieta o manga donde aparezcan dibujos de personas que parezcan ser menores practicando sexo.

¿Cuáles serán las consecuencias prácticas de esta reforma? Si tenemos en cuenta que, además, el nuevo artículo 189 tipifica como delito no sólo la difusión, directa o mediante enlaces en internet, sino también la tenencia, e incluso, en un alarde represivo sin precedentes, el acceso a sabiendas a dicho material, podemos concluir que leer un cómic donde aparezca un abuso sexual a menores será delito.

Ahora pensemos en los cómics publicados en España en los años transcurridos desde la aprobación de la Constitución. El final de la censura del franquismo vino acompañado de una libertad creativa sin precedentes, que se extendió a todo tipo de disciplinas artísticas, y muy especialmente en el ámbito de la historieta gráfica. A finales de los 70 y primeros años 80 destacó por méritos propios el cómic underground, y en especial su mejor exponente, El Víbora, que se publicó de forma ininterrumpida durante 25 años, hasta su cierre en la pasada década. Buena parte del material publicado por El Vibora era erótico, y no es extraño encontrar entre sus páginas escenas protagonizadas por menores.

Por citar un caso muy conocido, en El Víbora de los años 90 se publicaron diversos capítulos de la serie Pequeñas Viciosas, firmados por Mónica y Beatriz, seudónimos del dibujante José Antonio Calvo y del guionista Santiago Segura, que con el tiempo se convertiría en director de la saga Torrente. En Pequeñas Viciosas aparecen escenas de abuso de menores, y si bien en algunos casos no se concreta la edad, las situaciones y los vestidos de colegiala dejan poco margen de duda. Pero en otros casos queda perfectamente claro que las imágenes reflejadas pertenecen a personas impúberes. En concreto, las páginas 39 a 47 del número 170 de El Víbora entrarían de lleno en la definición establecida en el nuevo Código Penal.

Igual suerte pueden sufrir otros cómics españoles de reputado prestigio internacional, como es el caso de la saga Torpedo 1936, obra del dibujante Jordi Bernet y el guionista Enrique Sánchez Abulí. En el número 30 del cómic book publicado por Tebeos Glénat aparece la historia de una prostituta infantil, de nombre Lolita. Y en el número 15 de la edición en tapa dura, titulado El día de la mala baba, Torpedo contrata a un pederasta para que sodomice a un menor, con el objeto de vengarse de su madre. La primera historia de las comentadas, de título Lolita, ya fue censurada en 1990 por El País Semanal, donde aparecía la serie por entregas. Curiosamente, por aquellas mismas fechas Canal Plus programaba en sus primeras emisiones de porno codificado la película Educando a Mandy, en la que aparecía una Traci Lords que era menor de edad en el momento de la filmación.

La problemática expuesta afecta a multitud de autores, algunos de ellos de gran prestigio internacional. Pensemos en los casos de El Clic, de Milo Manara, o el Ranxerox de Liberatore y Tamburini, donde la novia del protagonista, Lubna, es también menor, si bien los abogados de la defensa quizás aleguen que el sexo con androides puede estar excluido del Código Penal. Algo igualmente predicable del sexo con diablos, vampiros o monstruos con tentáculos, omnipresente en el lolicon japonés.

Mientras documentaba este artículo he podido comprobar que muchas de las obras citadas están disponibles en plataformas online, y se pueden comprar libremente a través de Amazon, incluso a coleccionistas. Hay casos especialmente tristes, como el del ya fallecido Francisco Solano López, dibujante de la obra mítica El Eternauta, que tuvo que huir de Argentina tras la tortura y asesinato del guionista Horacio Oesterheld y sus cuatro hijas, para acabar ganándose la vida dibujando cómic erótico: sus obras El instituto y El prostíbulo del terror, con guión de Ricardo Barreiro, también quedan criminalizadas en el nuevo Código Penal.

La pregunta que se estará haciendo el lector es qué tiene que hacer con su biblioteca de cómics. Pues bien, tal como he dicho le queda poco margen: leer, escanear, prestar, vender, o subir sus cómics a internet será delito, si aparecen dibujos de sexo protagonizado por presuntos menores. Lo único que puede evitarlo es que alguien haga entrar en razón al legislador, y corrija los excesos de la reforma, excluyendo de la criminalización el material histórico ya publicado. De lo contrario, editoriales como Planeta-DeAgostini, Glénat, Norma Editorial o La Cúpula pueden verse sometidas, el día menos pensado, a una entrada y registro policial, en busca de ejemplares de cómics de otras épocas en las que existía mayor libertad creativa.


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mariano gilipollas

Mensajepor mariano gilipollas » Mié 28 Ene, 2015 2:17 am

Ahora resultará que el problema de la pederastia es parecer menor :shock:

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Invitado

Mensajepor Invitado » Dom 15 Feb, 2015 2:16 am

MUERTE DE UN PEDÓFIL0

Tres botellas de vodka al día y 30 pastillas para la cirrosis. Así pasaba Rottman largas jornadas en los clubes de Sotogrande. Le gustaba también grabar niños. Hasta que un padre enfurecido le dio una paliza fatal

ANDROS LOZANO


Sandro Rottman logró ocultar su más depravado secreto hasta que la muerte vino en su busca. Nadie en la lujosa urbanización de Sotogrande, ningún conocido de los pubs y restaurantes a los que acudía a diario para emborracharse, se imaginó jamás que un pedófilo se escondía detrás de aquel hombre refinado y políglota, de educación exquisita y porte aristocrático al que siempre se le veía con un portátil o una tablet sentado a la barra o en la terraza de un bar.

El peor de sus vicios, los niños, acabaría matándole y desvelando su turbia vida de sucios apetitos sexuales, esa que sólo deslizó una vez. Fue en septiembre de 2013, cuando escribió un tuit acompañado de una foto suya sosteniendo a la hija de unos amigos. «Acabo de terminar un día con la chica más hermosa del Beach Club. Espero algún día tener una propia».

Sólo la Guardia Civil supo de la oscura vida de Rottman. Y sólo la casualidad les hizo llegar hasta él. El pasado 9 de enero, los agentes recibieron una llamada de los vecinos de la casa en que vivía Sandro. Alertaron de un posible robo. Al llegar, vieron que la vivienda estaba vacía en ese momento. Sin embargo, Sandro se había dejado un ordenador encendido. Los guardias civiles encontraron numerosa pornografía infantil y, ese mismo día, detuvieron al pedófilo. Sólo unas horas después lo dejaron libre con cargos.

Pero Rottman, nacido en Alemania hace 43 años y al que no se le conocía pareja, murió la noche del 7 de febrero. Adicto al alcohol desde joven, pasó toda la tarde pegado a su iPad y bebiendo vodka con naranja en el restaurante Spinnaker, junto al puerto deportivo de Sotogrande. Era uno de los pocos locales donde le seguían sirviendo: en el Lemon o en el Octogono Beach Club hacía casi dos años que tenía prohibida la entrada por deudas de miles de euros. Algunos días se bebía hasta tres botellas de vodka.

A la hora de la cena llegaron al Spinnaker un matrimonio y sus tres hijos menores —dos niños y una niña—. Era la acaudalada familia Kainth, de origen británico, con inmuebles en Casares, Estepona y Sotogrande. Hacía apenas un año que se habían instalado en la urbanización y poco se sabe de ellos. Algunos vecinos cuentan que él, Davinder, apodado Vic, 40 años, es un musculoso empresario inmobiliario aficionado al boxeo y a los gimnasios. Ella, Gemma Hawkins, de 31, una «rubia explosiva que vivía de los negocios de su marido». Sólo se dedicaba a cuidar de sus hijos, que estudian en el Sotogrande International School, un colegio que cuesta entre 3.000 y 18.000 euros anuales en función de la etapa educativa.

Mientras cenaban, Davinder Kainth se percató de que Sandro, en una mesa cercana, grababa a su familia. Quizás, pensó, a su escultural esposa. En un par de ocasiones le pidió que dejara de hacerlo. Pero cuando Sandro se levantó de su asiento para ir al baño, Davinder se acercó hasta su mesa y comprobó que con su tablet había hecho un vídeo a su hija. También que tenía imágenes de otros niños. Enfurecido, Davinder pidió a su mujer que saliera del establecimiento junto a sus pequeños. Luego, con brazo de púgil, lanzó al suelo el iPad de Sandro y le pegó un puñetazo en el rostro, a los que seguirían una decena de golpes más, según los testigos que vieron el incidente —un cocinero y un camarero—.

Tras la paliza, el pedófilo comenzó a escupir sangre. Los servicios médicos que lo atendieron lo trasladaron hasta el hospital de La Línea. Allí falleció. La autopsia, cuyos resultados no han trascendido, habrá dictaminado si la causa principal de la muerte fueron los golpes recibidos o si estos sólo agravaron la ya de por sí precaria salud de Sandro, que sufría una cirrosis severa a causa de su alcoholismo y a quien los camareros del Ke, el Lemon o el Octogono vieron tomar «entre 20 y 30 pastillas de medicamento al día». «Era un muerto viviente», dijo a Crónica este miércoles uno de ellos. «Poníamos a un lado sus vasos porque a la gente le daba reparo beber en ellos».

El agresor se marchó a casa junto a su familia, donde fue detenido menos de una hora después de pegar al hombre que grabó a su hija. Hoy, con la investigación en curso y el caso bajo secreto de sumario, se encuentra recluido en el módulo nueve —preventivos— de la prisión de Botafuego (Algeciras) a la espera de juicio. En change.org hay quien ha lanzado una campaña de firmas a favor de su indulto.


‘BON VIVANT’ VENIDO A MENOS

En Sotogrande, Rottman era un rico venido a menos. Un bon vivant desplumado que no aceptaba que se había esfumado su vida anterior, la que le llevó a ser un asiduo de los casinos de Mónaco o Gibraltar, a acompañar a la modelo Katie Price durante una visita a Soto o a alardear en Twitter de estar tomando un sándwich con el actor Mark Wahlberg. Aunque quien le conoce no sabe qué es cierto y qué ficción en la vida del elegante pedófilo.

Desde hacía un par de años, Rottman apenas tenía trabajo como diseñador gráfico y vivía en casas sin luz ni agua que le prestaban amigos de Sotogrande. Se conectaba al wifi de los bares. Incluso llegó a hospedarse durante varios días en un barco de un inglés. Lo abandonó porque una noche, «ciego como una cuba», salió a fumar a la cubierta y cayó al mar. Salvó la vida gracias a una camarera de un bar cercano al atraque de la embarcación, quien escuchó los gritos de auxilio.

A Sandro, entusiasta de la moda, le apasionaba organizador eventos para la jet set. Pero ya no le quedaba ni un céntimo de aquella fortuna con la que, en apariencia, aterrizó en estas tierras de Cádiz hace 15 años atraído por el glamour exclusivo de un enclave convertido en guarida de millonarios de medio mundo. Aunque el fallecido —dicen que confesó a los íntimos— llegó aquí con un hombre mayor que él, del que se había enamorado en Mallorca pero al que casi nadie conoce.

En el Octogono los sofás tienen rayas blancas y azules. Antonio, el barman, señala los dos o tres en los que siempre se sentaba Rottman. «Le gustaba estar solo. Los niños parecían molestarle. Si es cierto que era un pederasta, nos engañó a todos durante años».




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