LA EXPLOTACION SEXUAL INFANTIL

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verdad

Mensajepor verdad » Mié 05 Feb, 2014 8:19 pm


Y EL CASO DUTROUX Y SU SUPUESTA RELACION CON ACTOS DE PEDOFILIA INFANTIL Y ASESINATOS EN LAS ALTAS ESFERAS DE ESO NOHABLAMOS??


http://www.youtube.com/watch?v=Pux3B82ElZY



"Los secretos de Bélgica son los secretos de Polichinela, en cuanto alguien los conoce están en coplas."


Hace tres meses un joven autor de biografías provocaba un escándalo al hacer alusión a una hija natural de Alberto II: Al día siguiente, varios periódicos publicaron un dossier completo sobre Delphine Boël, artista residente en Londres. Otros anunciaron que no dirían lo que sabían. Evidentemente, todos lo sabían, desde hacía mucho tiempo. Dos meses después, en su discurso de Navidad, Alberto II evocó la crisis que atravesó nuestro matrimonio hace más de treinta años, período de crisis que hace poco se nos ha recordado. Imposible un reconocimiento de Dauphine más claro. Los que no hayan entendido no entenderán nunca.

El hecho de que el príncipe Laurent no sea hijo de Alberto no se reconoce oficialmente. El interesado, sin embargo no hace gran defensa de sí mismo: Ya sé que se me moteja de bastardo. De cualquier forma, cuando me concibieron, ¡yo no estaba presente! Así que no puedo decir, y nunca he dicho que no fuese hijo del Rey [La Dernière Heure, 30/10/98]. Esperemos al discurso de Navidad de Alberto del año que viene -si es que hay uno.


Ya que Bélgica puede asimilarlo todo, y que se trata de echar abajo todas las puertas entreabiertas, ¿porqué no ir a la más interesante, la que separa el Palacio Real del caso Dutroux? Eso nos obliga a ir más allá de la estampita - por modernizada que esté - de la familia real.


Delphine, fruto de una crisis conyugal del "ámbito privado" de Alberto y Paola. Esa es la versión 'soft' de la historia. En realidad, la crisis conyugal dura desde hace ya más de treinta años y sus consecuencias rebasan ampliamente la esfera privada. Es público y notorio - aunque nadie lo diga públicamente - que Alberto siempre tuvo debilidad por la compañía de prostitutas, tanto en Ostende hace más de treinta años (cuando protagonizó un escándalo en el hotel La Renomée) como recientemente en Cannes, donde una call-girl a la que había regalado joyas de Cartier le robó el talonario tras su vuelta apresurada a Bruselas, a resultas de la evasión de Dutroux. [Le Soir, 25/9/98, La Libre Belgique, 30/5/98, La Dernière Heure, 6/6/98]


Hay que decir que el hacer consumo de prostitutas es una tradición de Palacio. Leopoldo II, sobrino de la reina Victoria, era cliente de una red inglesa de prostitución que le suministraba chicas muy jóvenes. Más tarde, conoció a Caroline, prostituta de 16 años, con la que - bajo el nombre de baronesa de Vaughan - se casó. [La baronesa de Vaughan, cuasi reina. 'Le Cri', 1998. A. Hochschild. El Fantasma del Rey Leopoldo, pág.221-224].


Respecto a Leopoldo III, el jefe de la Seguridad alemana en Bélgica durante la guerra, Canaris, declaró cuando fue interrogado que había prestado servicios al rey efectuando ciertos servicios en Knokke y Berchtersgaden, misiones que no eran sino lo que hoy se dice 'servicio de escolta', o sea, de búsqueda de prostitutas. [E. Raskin, Princesse Lilian, ediciones Luc Pire, 1998, pág. 109. 'Le Peuple et le Monde du Travail, 25/4/49].


No es el aspecto privado de estos comportamientos lo que debe retener nuestra atención, sino sus consecuencias sociopolíticas. El estatus real implica dos consecuencias. Para conservar su autoridad moral, hay que ocultar esos comportamientos, lo que conlleva el desarrollo de un doble lenguaje y una doble faz. Por otra parte, lo que es mucho más grave, las instituciones democráticas han de plegarse con regularidad para encubrir el comportamiento real e imponer la ley del silencio. Fue así como, por ejemplo, el secretario de Leopoldo III informó, en 1949, al ministro de Justicia del deseo del rey de que se impidiese la divulgación de las piezas del expediente Canaris referidas a la vida privada del rey y de la familia real durante la ocupación [x1][Archivos Generales del Reino. Memorias inéditas de Jacques Pirenne, pág 535]. Cincuenta años después, y a pesar de la abdicación de Leopoldo III, sigue siendo imposible consultar esas piezas, cuando los expedientes de esa época nunca fueron objeto de una censura así. [E. Raskin, Princesse Lilian, ediciones Luc Pire, 1999, pág. 108].


La inviolabilidad, garantizada por la Constitución, le permite realizar sus fantasmas sin límites. Lo que implica un riesgo de "inflación" en la conducta crapulosa y de cobertura por parte de las instituciones. ¿Qué relación tiene esto con el caso Dutroux-Nihoul (1)? Enterrados entre la avalancha de informaciones sobre este caso, dos pequeños artículos indicaron un nexo entre los sucesos actuales y el antiguo caso de los ballets rosas (2). La gendarmería habría descubierto que varios de los nombres que figuraron en las viejas agendas de la esposa del doctor Pinon - causa del estallido del escándalo de los ballets rosas - figuraban también en los carnés de direcciones de Michel Nihoul. Por lo que la gendarmería habría desenterrado el expediente de los ballets rosas. [Dimanche Matin, 2/2/97]. Otro artículo anodino del 'Soir' indicaba que la sociedad de Nihoul suministraba mariscos a diferentes establecimientos, como el Dolo (3), pero también a un club de golf del Wavre [Le Soir, 4/4/97]. Club de golf que era, precisamente, uno de los escenarios de las orgías de los ballets rosas.


De nuevo, lo que cuenta en este caso no son los comportamientos privados, sino el papel político - social de las personalidades encausadas. Recordemos que se trataba de francachelas en las que habrían participado personas de alta posición en los medios políticos, de negocios, militares y judiciales, como VBD (4), el príncipe Alberto, el general Beaurir, Blaton y Guy Mathot (5) [J. Mottard, R. Haquin, 'Les Tueries du Brabant', ediciones Complexe, 1990, pág 207. PV 15.538-384/81]. Recordemos también el incendio del diario 'Pour' en 1981, en el momento en que se disponía a publicar una conversación con una participante en las francachelas donde se citaban las personalidades arriba indicadas. Tras el incendio, Jean-Claude Garot, redactor jefe del 'Pour', remitió a la policía judicial una grabación de esa entrevista, la cual- tras pasar por las manos del comisario Marnette - se reveló inaudible. Poco después del incendio, Garot encontró los medios de instalarse en Estados Unidos y fundar allí una nueva empresa. El doctor Pinon, que había revelado que su mujer participaba en esas francachelas, tuvo todas las desgracias del mundo (inspección fiscal, inspección del INAMI, amenazas de muerte, etc.) Su mujer, que alardeaba de ser la mejor 'chupadora' del Brabante valón hizo carrera como secretaria de Jean Gol (7),y luego de De Donnes (8). En cuanto al expediente, murió de inanición en los archivos del Palacio de Justicia.

Lo que llamaba la atención en aquel expediente no eran las francachelas entre adultos consintientes, por muy principescos que fuesen, sino los testimonios según los cuales habrían participado menores en ellas, y habrían en ellas perdido la vida en circunstancias oscuras. Como bien dice Claude Semal "se puede combatir el crimen sin necesidad de ser un estrecho" [Claude Semal: La Triple Alianza del Crimen, del Secreto y del Silencio, Alternativa Libertaria 224, enero 2000]. Sin embargo la ausencia de celo de los investigadores no ha permitido aclarar nunca los hechos. Lo más asombroso, en realidad, no es tanto el contenido del dossier de los ballets rosas como el hecho de que se haya reflejado en un expediente judicial porque cualquiera que remueva los secretos de Polichinela del reino de los treinta últimos años, descubre numerosos casos del mismo tipo que jamás tuvieron consecuencias judiciales. Como aquella fiesta que se habría celebrado hacia 1980, en presencia de Alberto, en la que el jovencísimo amante de una tal Bebelle perdió la vida en el curso de lo que creía que era un juego erótico. Suicidio o ahorcamiento erótico, se susurraba al día siguiente en el Sablon.


Esta movida perversa del principio de los años 80 es precisamente el medio donde reinaba Nihoul, que desde poco antes se hacía llamar 'el príncipe de la noche'. En su "autobiografía", Nihoul habla de lugares de orgías llenos no sólo de hombres y mujeres de negocios, sino también de políticos, de abogados y de magistrados, incluso de sus de las esposas de éstos, así como de ciertas personas de uno y otro sexo pertenecientes a la nobleza. [M. Nihoul, Rumores y Verdades, publicaciones Dark and Light, 1998, pág. 46]. Muchas fuentes indican que tal 'príncipe' debió coincidir con el otro en numerosas ocasiones. Ese sería el escándalo que hay que silenciar a cualquier precio. Patrick Moriau (9) fue el primero que metió la pata - sin mucha consciencia de ello - al referirse a las súper protecciones de Nihoul en el entorno del palacio real. [P. Moriau, Diario de un Comisario, ediciones Luc Pire, pág. 311]: El oprobio general que le cayó encima y la vigilancia de la Seguridad del Estado le hicieron comprender que había pegado donde duele.


En una obra reciente [J. Noterman, La República del Rey, 1999, pág. 225, se dice que los testigos X, en cualquier caso X1, habrían reconocido a Alberto entre sus torturadores. Eso es falso en lo que se refiere a X1. Pero ella denuncia a algunos grandes amigos de Alberto, recientemente ennoblecidos o miembros del Consejo de la Corona, e invitados a la boda de Philippe y Mathilde. En cuanto al testimonio de X3, éste sí implica efectivamente a Palacio y constituye sin duda la causa principal del ocultamiento de las pesquisas de Neufchâteau [ver: Jacques Bertin: "¿Quién es el desconocido del Caso Dutroux?" , Politis 577 del 2/12/99 y A. Bulté, D. De Coninck, MJ Van Heeswyck, Los dossiers X, Lo que Bélgica no debía saber sobre el caso Dutroux, EPO, 1999]. Esta es la razón de Estado que explica a la vez la remoción de Connrotte (10), la frasecita del fiscal Borlet (11) (iré hasta el final si me dejan ir), su puesta bajo vigilancia, las anomalías de la investigación sobre Julia y Melliza, las desapariciones de testigos, el apartamiento del equipo de De Baets (12), la liberación de Nihoul y sus fanfarronadas. El hecho de que el fiscal general del Tribunal Supremo, Jean Marie Piret, sea el antiguo jefe del Gabinete del Rey, puede tener relación con la aceleración de la extinción del caso Dutroux.


Al mismo tiempo que se frenaba la investigación sobre los raptos de menores, se perciben signos que parecen anunciar un retiro prematuro del Rey. Noviazgo y matrimonio rápido de Philippe y Matilde (aparecida desde la nada). Dolores de espalda espectaculares de Alberto II (dolores de espalda nerviosos, dice él a sus íntimos). La pareja real acaba asimismo de adquirir una confortable propiedad en el Midi.

Todo hace pensar que el Rey se prepara a irse, y aquí paz y después gloria. ¿Se le debe permitir que lo haga así?. En virtud de la Constitución el Rey es irresponsable: está al abrigo de cualquier persecución judicial, goza de completa inmunidad, escapa a cualquier persecución represiva y a toda condena por crímenes, delitos o faltas. Pero este principio de irresponsabilidad y de inviolabilidad de la persona Real tiene como corolario la responsabilidad ministerial. Si el Rey ha cometido una falta que se juzga tan grave como para que ningún ministro acepte asumirla, la única sanción posible sería la abdicación [J. Noterman, La república del Rey, p.222].


En consecuencia, si resultase que la mala conducta de Alberto ha servido de protección a Nihoul, Mathot y algunos otros, haría falta que el gobierno dejase de amparar esas actuaciones (como lo ha hecho durante decenios el todo poderoso CVP-PSC). Haría falta también que una comisión de investigación parlamentaria haga la luz sobre esas protecciones y que eventualmente el Rey abdique sin dejar tras de sí aquellos que han organizado este sistema de protección. Esto no derrumbara al país El equilibrio del Estado belga y de su población requiere, por el contrario, que se vaya hasta el final de las investigaciones sobre los raptos y los asesinatos de menores. La insolencia de un joven de 18 años nos ha, felizmente, demostrado que no estábamos condenados a vivir bajo la ley del silencio.


Notas.


(1) Jean-Michel NIHOUL, delincuente de Bruselas, presente desde los años 80 en ciertos medios de negocios y políticos. Condenado en numerosas ocasiones por malversaciones financieras. Ha sido reconocido por varios testigos en compañía de Marc Dutroux en los lugares del rapto de Laetitia Deles, 24 horas antes de los hechos. Según diversos testimonios sería uno de los principales responsables de la organización de los raptos, abusos, torturas y asesinatos de menores. Acusado en el marco del Caso de los raptos de menores obtuvo la libertad condicional a principios de este año.

(2) "BALLETS ROSAS", nombre de un caso de tráfico sexual de los años 80, centrado en orgías que reunían a diversas personalidades.

(3) LE DOLO, café de Bruselas denunciado en varias ocasiones por ser un lugar de citas de personas relacionadas con las desapariciones y el tráfico de menores.

(4) Paul VAN DEN BOEYNANTS, alias VDB, social-cristiano, antiguo ministro y primer ministro belga.

(5) Guy MATHOT, socialista, político belga, antiguo ministro y vice-primer ministro belga.

(6) Georges MARNETTE, comisario de la Policía Judicial de Bruselas, en el centro de investigaciones belgas sobre temas muy delicados (Asesinatos de Brabante Valonia, Ballets Rosas, caso Raemkeers (rapto, tráfico, violencias contra menores), caso Dutroux, investigaciones de Neufchâteau (testimonios conocidos como X).

(7) Jean GOL, liberal, ministro de Estado, antiguo ministro de Justicia, antiguo presidente del Partido Reformador belga (francófono). Antiguo parlamentario europeo. Muero en 1995.

(8) François Xavier DE DONNEA, liberal, político belga, antiguo ministro de defensa, actualmente alcalde de Bruselas.

(9) Patrick MORIAU, político belga, socialista, miembro de la Comisión de investigación presidida por el actual ministro de justicia Marc Verwilghen "sobre el modo en que la investigación, en sus aspectos policiales y judiciales ha sido llevada a cabo en el "caso Dutroux-Nihoul y consortes".

(10) Jean -Marc CONNEROTTE, juez de instrucción en Neufchâteau, encargado de la investigación sobre el rapto y la muerte de Julie y Melissa, También ha abierto el dossier concerniente a los testigos llamados X. Antes se había ocupado de dossiers como los "títulos robados", los asesinatos de Brabante Valonia. Fue removido del caso Dutroux por haber aceptado un regalo (un bolígrafo) en una comida organizada por los parientes de las víctimas
(11) Michel BOURLET, Fiscal en Neufchâteau en el momento de la detención de Marc Dutroux.

(12) Frédérick DE BAETS, jefe del equipo de la Gendarmería de Bruselas encargada de seguir en Neufchâteau las investigaciones relativas al caso Dutroux y los testigos X. Acusados de haber falsificado el dossier sobre el testigo X1, De Baets y su equipo fueron apartados de la investigación en 1998. En enero de ese año han sido totalmente blanqueados del conjunto de las acusaciones que pesaban sobre ellos. [x1].

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Mensajepor Invitado » Jue 06 Feb, 2014 8:20 pm

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Secretos inconfesables

Rosa Villacastín


¿Qué puede llevar a una mujer de 28 años, felizmente casada, a denunciar públicamente los abusos y las vejaciones de que fue objeto por parte de su padre, durante una parte importante de su niñez? ¿La venganza? ¿La frustración? ¿O, simplemente, algo tan natural como es la necesidad de dar rienda suelta a un dolor que lleva prendido en el alma desde hace 20 años? Me inclino más por esta teoría, salvo que Dylan Farrow sea una confabuladora de tomo y lomo y lo único que busque sea protagonismo, ahora que su padre adoptivo, Woody Allen, va a recibir en la ceremonia de los Oscar el homenaje a toda una vida de dedicación al cine de autor. De ser verdad, espero que el cineasta, que no acostumbra a recoger premios, en esta ocasión tampoco lo haga.

[imageleft]Imagen[/imageleft]Cuesta creer que una persona tan sensible, tan inteligente como es el director neoyorquino fuera capaz de cometer semejante atrocidad con su propia hija y, sin embargo, son tantas y tan reales las escenas que relata Dylan, que yo, me van a perdonar, sí creo que las cosas ocurrieron tal y como ella las cuenta. Independientemente de que no se pudieran probar en su momento, debido a la traumática separación que estaba viviendo la pareja formada por Mia Farrow y el famoso director que oscureció todo lo demás.

Supongo que los psicólogos tendrán la respuesta a estos comportamientos, lo que no impide que a la mayoría de la gente nos resulte imposible mirar para otra parte cuando nos enteramos de que nuestro ídolo, o el vecino de la escalera de enfrente, han cometido un crimen de esta naturaleza. No es puritanismo, es rabia, vergüenza, incomprensión, constatar que una persona adulta es capaz de acabar con la inocencia de una niña, obligándola a practicar sexo utilizando el poder y la fuerza que le da ser el padre de la criatura.

Y por si alguien tiene dudas de lo degenerados que pueden llegar a ser algunos hombres, por muy famosos que éstos sean, les recomiendo un libro 'Nunca le digas a nadie' (Editorial Circe), en el que Pola Kinski -hija del actor alemán Klaus Kinski-, hace un relato pormenorizado de los horrores que vivió desde los cinco años, de la mano de su padre, ante la indiferencia de la madre y la complicidad de una sociedad indulgente con los poderosos e intransigente con los que nada tienen, aunque hayan cometido el mismo crimen. Porque crimen es abusar sexualmente de cualquier persona, pero mucho más si esta es una niña y tu propia hija.

Ante situaciones como ésta, la sociedad sólo puede responder de una manera: tolerancia cero con la violencia y los abusos sexuales a menores, tan cotidianos, y tan atroces.

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Mensajepor Invitado » Jue 06 Feb, 2014 8:25 pm

Presuntos abusos sexuales de un párroco
'Hemos quedado impresionados porque no esperábamos esto del cura de la parroquia'

Un cura de Santa Coloma es detenido y dejado en libertad por abusos a tres hermanos
El padre de los pequeños muestra su sorpresa ante el arresto del clérigo


Un juzgado de guardia de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) ha dejado en libertad con cargos al rector de la parroquia de Santa Rosa detenido hoy por los Mossos d'Esquadra por presuntos abusos sexuales a tres hermanos cuando estaba a solas con ellos durante las clases de catequesis.

Según han informado fuentes judiciales, el juez ha dictado una orden de alejamiento de 200 metros para I.M., de 63 años, que está imputado por abusos sexuales a tres hermanos de entre 10 y 15 años.

En declaraciones a TV3 recogidas por Europa Press, el padre de los niños ha asegurado: "Hemos quedado impresionados porque no esperábamos esto del cura de la parroquia, a quien le tenemos mucho respeto", y ha explicado que han denunciado para evitar males mayores y que hubiera más víctimas.

El Arzobispado de Barcelona ha apartado al cura de sus funciones y responsabilidades parroquiales, ha manifestado que respeta "el principio de presunción de inocencia del denunciado", y ha expresado su plena cooperación con la Justicia.

El detenido presuntamente cometió los hechos a partir de la segunda semana de diciembre y durante el mes de enero, y se destapó porque el hermano mayor explicó a sus padres un intento de abuso que sufrió el 29 de enero, y entonces los dos pequeños desvelaron que habían sido víctimas, según la policía catalana.

Los abusos a los menores siempre se produjeron cuando estaban a solas con el cura por lo que ninguno sabía que los otros también estaban sufriendo abusos, y cuando descubrieron los hechos los padres denunciaron ante los Mossos.

Tras abrir una investigación y recabar los testimonios de los tres hermanos, los Mossos procedieron a detener este miércoles al párroco, que cometió los presuntos tocamientos en un centro parroquial cercano a la parroquia, en la avenida de Banús de Santa Coloma.

La investigación continúa abierta porque los Mossos no descartan que otros menores que acudían a la catequesis hayan podido ser víctimas del cura.

El detenido ha pasado este jueves a disposición judicial y a las 14 horas seguía declarando en los juzgados por un presunto delito de abusos sexuales.

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Mensajepor Invitado » Jue 06 Feb, 2014 11:27 pm

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Woody Allen y Dylan Farrow


[url=http://www.eldiario.es/zonacritica/Cosas-mejor-pensado-Woody-Allen_6_225437488.html]Cosas que a lo mejor no has pensado sobre el caso Woody Allen[/url]

Las personas que han sido abusadas no lo cuentan porque nada invita a contarlo; porque toda la vida adulta de esas mujeres se va a construir sobre la necesidad de olvidar; porque sienten vergüenza; porque saben que nadie va a creerlas y que, por el contrario, las van a culpabilizar


El abuso sexual contra niños y niñas es un crimen mucho más extendido de lo que parece. Posiblemente nos quedaríamos pasmados si supiéramos cuántas mujeres de las que conocemos tienen recuerdos bloqueados o dolorosamente conscientes de un padre, un abuelo, un hermano o un amigo de la familia que la daba besos un poco más cerca de la boca de lo normal, de una mano que se posaba descuidadamente en el muslo y desde ahí subía mucho más de lo que ella encontraba normal, o de episodios directa, brutal y claramente sexuales.

O quizá no se produciría ese pasmo que supongo; quizá se sepa y no importe, porque lo cierto es que el secreto ayuda a ignorarlo y a no convertirlo en una preocupación social, tampoco personal. Mientras siga siendo un secreto seguirá estando, naturalmente, muy extendido.

Las personas que han sido abusadas no lo cuentan porque nada invita a contarlo; porque toda la vida adulta de esa persona, de esa mujer, se va a construir sobre la necesidad de olvidar; porque sienten vergüenza; porque saben que nadie va a creerlas y que, por el contrario, las van a culpabilizar a ellas.

Un sistema que se basa –entre otras muchas cosas– en el privilegio sexual de los varones sobre mujeres y niños/as, ya se ha preocupado de que estos comportamientos fueran, primero, hace tiempo, normales e irrelevantes; y cuando dejaron de ser considerados normales, un secreto guardado bajo las llaves de la vergüenza y la culpabilidad... de la víctima.

Resulta que una gran parte de la intelectualidad izquierdosa ha salido en tromba a defender a Woody Allen como salieron a defender a Polanski. Aducen una presunción de inocencia que es selectiva, puesto que no la usaron cuando se trataba de condenar a los curas por abusar de los niños, por ejemplo. Y es que aquí no estamos hablando de condenar judicialmente, eso lo dirá la ley, sino sólo de decidir de parte de quién nos ponemos o, al menos, de parte de quién no nos ponemos.

Se recalca mucho la necesidad de preservar la presunción de inocencia, olvidando que en los casos de violación o abuso sexual la presunción de inocencia tiene que convertirse más bien en presunción de credibilidad de la víctima, ya que –no lo olvidemos– estos comportamientos se amparan muy frecuentemente en un poderoso sistema de desacreditación social, legal, familiar... de aquella.

Ha costado años, mucha injusticia y mucho dolor, conseguir que se crea a las mujeres cuando denuncian una violación. Y es evidente que esta credibilidad sigue siendo muy frágil, ya que parece depender de la calidad del violador. En todo caso, lo que está claro es que una mujer que denuncia violación o abuso sexual siempre está expuesta a que su testimonio se ponga en duda; y contra eso –y lo ha dicho también la ley– no hay otro remedio que instaurar la presunción de credibilidad.

Defender enfáticamente la presunción de inocencia de Woody Allen desde las páginas de un periódico, es decir, cuando no se trata de resolver un caso judicial, sino de enfrentarse a una cuestión ética, es posicionarse claramente en contra de quien dice ser víctima. Pedir pruebas en un delito en el que, por su propia naturaleza (si es un abuso a un menor no suele emplearse la fuerza), no suele haberlas sólo sirve para desacreditar el testimonio de la víctima.

Y, desde luego, nunca hay testigos. Este es un crimen sin testigos, así que siempre es la palabra de uno contra la de la otra. Gracias a la lucha de las mujeres, del feminismo, poco a poco la ley ha ido admitiendo que en estos casos hay que creer las acusaciones porque son verosímiles y porque resulta tan costoso hacerlas que nadie las haría gratuitamente.

El viejo argumento de que la niña o el niño que denuncia "no distingue entre fantasía y realidad" ha sido desacreditado. A ese argumento no le falta más que decir que estas niñas sueñan violaciones de su padre porque, en realidad, están enamoradas de él. Freud, el gran patriarca, se esforzó toda su vida en creer y hacer creer que los padres, en realidad, no violaban y que las niñas, en realidad, lo imaginaban porque lo deseaban. Así que, finalmente, tranquilos, las violaciones no existen, los padres son buenos y las niñas unas putillas.

Yo no pido pena de muerte ni cadena perpetua para nadie, ni siquiera para los delincuentes sexuales. Admito la posibilidad de perdón para todos los crímenes, también para los sexuales. No creo que se deba meter a ancianos en la cárcel por hechos acaecidos muchos años atrás; creo en la posibilidad de reinserción para cualquier tipo de delito y, por supuesto, también considero la posibilidad de que, en alguna ocasión, pueda condenarse a un inocente, lo que hay que tratar de evitar.

Pero también creo que el primer deber de una sociedad ante una denuncia por abuso sexual en la infancia es creer a la víctima y no culpabilizarla, porque los números, la experiencia, lo que sabemos de la prevalencia de estos delitos, nos indica que es muy posible que sea verdad. Hay muchas, muchísimas más violaciones que no se castigan que denuncias falsas de violación; en una proporción incomparable.

Yo no sé, naturalmente, si Woody Allen violó a su hijastra o no. Pero la creo a ella. La creo porque creo que su testimonio es lo suficientemente verosímil como para creerla; la creo porque en un caso de abusos sexuales en la niñez hay que partir de que es muy difícil denunciar algo así y de que son muchos más los casos que quedan en el secreto que los que se denuncian.

La creo porque está demostrado que la inmensa mayoría de niñas y mujeres que denuncian abusos y violaciones dicen la verdad. Y la creo porque ante una persona que cuenta una historia tan terrible, lo difícil es no conmoverse, y más si no tenemos ninguna razón para no hacerlo..., excepto que él es un genio del cine y ella no es nadie; sólo una mujer que dice que de niña fue violada por el genio del cine.

Y, sin embargo, nos encontramos con que muchos hombres de buena fe y supuestamente no machistas, que no conocen a ninguno de los dos, son mucho más proclives a defender la inocencia de él que la verdad de ella; cuando veo a estos hombres, compañeros míos de otras luchas, revolverse inquietos porque una mujer sin importancia denuncia a un hombre importante por abuso sexual, cuando ves cómo buscan desacreditarla a ella y defenderle a él y no gastan ni un segundo de su tiempo o ni una sola letra de sus artículos en defender la credibilidad de la víctima o de tantas víctimas, o en sentir siquiera un poco de empatía por alguien que posiblemente haya sufrido una de las peores cosas que le pueden pasar a una niña/o, te das cuenta hasta qué punto los privilegios sexuales están interiorizados y hasta qué punto la fratría masculina, para según qué cosas, sigue funcionando.

Lo peor es que no se trata de llevar a Woody Allen a la cárcel sin pruebas, esto no va de eso. Va de privilegios sexuales, va de hombres que creen que pueden imponer su deseo a niños o niñas porque éstos no tienen ningún poder y porque han aprendido que el cumplimiento de ese deseo es casi un derecho; de hombres que saben que la niña no hablará porque desde muy pronto aprenderá que lo que le ha sucedido es vergonzoso y culpa suya; de hombres que saben que si aun así ella habla, seguramente muchos años después, se dirá de ella que está loca y varios médicos encontrarán que, efectivamente, está loca; va también de madres que intentan ayudar a sus hijas y que entonces se encuentran con que se dice de ellas que sólo las mueve el afán de venganza contra esos hombres y que han manipulado a esos niños.

Esto va de patriarcado, de la importancia que la sociedad concede a los abusos sexuales contra las niñas y niños, de cómo se considera a abusadores y víctimas y, por tanto, de la credibilidad que se concede a los testimonios de éstas.

Por cierto que él encontrará –ya ha encontrado– intelectuales, políticos, personas poderosas que le defiendan. Seguirá haciendo cine, le aplaudirán, seguirá siendo rico, famoso y teniendo una buena vida. Ella será dada de lado, la llamarán mentirosa, la desacreditarán y bucearán en su familia para sacar trapos sucios. Si finalmente se sale con la suya, y puede demostrar que fue violada, entonces será acusada de acabar con la carrera de un genio.

Haga lo que haga, ella no despierta ninguna simpatía porque la percepción es que debería haberse callado. Incluso es posible que ella llegue a arrepentirse de haber hecho pública la denuncia, lo cual demuestra lo perverso del sistema y la correlación de fuerzas. Yo la creo.

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Mensajepor Invitado » Dom 09 Feb, 2014 10:01 pm


Woody Allen ha respondido con otra carta en el diario The New York Times a la que publicó en el mismo medio la semana pasada Dylan Farrow -hija adoptiva del cineasta y la actriz Mia Farrow, - en la que le acusaba de haber abusado sexualmente de ella cuando era una niña. El director ha asegurado en un texto publicado este viernes que nunca abusó de Dylan. Allen insiste en que todo es fruto de las maquinaciones de su expareja en venganza por su ruptura sentimental y fruto de la dura batalla entre ambos por la custodia de sus hijos.

“No abusé de Dylan”, escribe el director de Manhattan, de 78 años. “La quiero y espero que un día sea capaz de ver cómo ha sido engañada y privada de su padre mientras era explotada por una madre más interesada en alimentar su propia ira que en el bienestar de su hija”, escribe Allen en la carta abierta que ha aparecido en la edición digital del periódico.

El director de cine hace un repaso a lo sucedido desde principios de los años noventa, cuando rompió su vínculo con Mia Farrow –con quien nunca estuvo casado- después de iniciar una relación sentimental con Soon-Yi, hija adoptiva de Farrow. Soon-Yi es la actual mujer del cineasta, con quien tiene dos hijos adoptados. Sobre este aspecto, Allen dice que la pareja sufrió una inspección mucho más rigurosa que a la que se somete a otras familias que solicitan niños en adopción, debido a las acusaciones de pederastia. Allen no ha estado involucrado en otras denuncias similares, ni antes ni después de las acusaciones de Farrow.


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Según explica Allen, cuando su relación con Soon-Yi –que no comenzó cuando esta era menor, en contra de la creencia generalizada- era ya un hecho, Mia Farrow acusó al director de haber abusado de la pequeña Dylan y la llevó a ser examinada por un médico. “Dylan le dijo al doctor que nadie había abusado de ella”, explica Allen. “Entonces, Mia se llevó a Dylan a tomar un helado y, de vuelta en la consulta, la pequeña había cambiado su historia”, explica Allen en la carta que se publicará en la versión en papel del diario el domingo.

Allen no ahorra calificativos a la hora de definir a Farrow y la acusa de manipuladora, revanchista e incluso adúltera. La propia Farrow ha insinuado que Moses, el hijo en común de la pareja, no es del director sino del cantante y actor Frank Sinatra, lo que significaría que este tuvo que ser concebido en la época en que Allen y Farrow eran pareja. Allen va un paso más allá e incluso apunta a que, si eso es cierto, Mia Farrow es además una estafadora y debería devolverle todos los años de pensión alimenticia que ha pasado a quien consideraba su hijo.

Hablando de Sinatra, Allen no deja pasar la oportunidad de hacer notar –para aquellos que le acusan de depravado por iniciar una relación con una mujer mucho más joven que él- que cuando Mia Farrow se casó con el cantante neoyorquino, esta tenía 19 años y él más de 50.

Allen asegura que, desde el principio de todo este trágico proceso, ha pecado de ingenuo porque nunca pensó que nadie pudiera creer una acusación tan ridícula. Para él, esta obviamente era el producto de la rabia que Farrow sentía tras la separación. “La malevolencia y los intereses en juego [por parte de Farrow] eran tan obvios para mí que ni siquiera contraté a un abogado”, comparte. El tiempo y lo sucedido, dice, le probó que estaba equivocado.

[imageleft]Imagen[/imageleft]El cineasta explica cómo la policía recurrió para investigar el caso a una unidad especial en la que se suelen apoyar en este tipo de situaciones. Se trata de la Clínica de Niños Abusados Sexualmente, que dictaminó que Dylan Farrow no había sido asaltada sexualmente por su padre adoptivo y que lo sucedido apuntaba a una mezcla de mentira por parte de la niña y manipulación por parte de la madre.

En referencia al episodio relatado por Dylan Farrow en su carta el domingo pasado sobre el asalto sexual perpetrado por Allen en el desván de su casa cuando ella tenía siete años, el cineasta apunta que - como es de sobra conocido - él es un ser que sufre de claustrofobia y ese lugar es tan angosto que una persona casi no puede ponerse de pie.

Allen explica que Mia Farrow obtuvo la idea del desván de la canción de Dory Previn Con mi papá en el ático. El director y actor prosigue relatando a quien lo quiera leer que esa canción estaba en el mismo álbum que Cuidado con las Chicas Jóvenes, canción que Previn escribió sobre la traición que sintió cuando su amiga íntima – la propia Farrow - “le robó de forma insidiosa a su marido, André”. Este es el padre adoptivo de Soon-yi y de quien Mia se quedó embarazada cuando el músico todavía estaba casado con Dory Previn, lo que provocó tal crisis en esta última que fue ingresada en una institución psiquiátrica, donde se le practicó terapia de choque.

Allen deja abierta la posibilidad de que haya sido la propia Farrow quien haya escrito la carta publicada por Dylan, ya que – según dice en su texto - es más propio de ella que de la joven, de 28 años, atacar a las estrellas cinematográficas que trabajan con él.

El director de cine concluye su carta asegurado que esta será “su última palabra en el asunto” y que nadie más responderá sobre el tema a cualquier comentario sobre lo sucedido hasta ahora. “Suficiente gente ha resultado dañada”, concluye.

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Mensajepor Invitado » Dom 09 Feb, 2014 10:07 pm


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Mensajepor Invitado » Lun 10 Feb, 2014 3:18 pm

Durante siete años
Detienen al monitor de una escuela ultracatólica por abusos a un menor

Los Mossos d'Esquadra han detenido al monitor de una escuela ultracatólica del distrito barcelonés de Sarrià - Sant Gervasi por haber abusado durante siete años de un estudiante menor de edad.

La relación entre ambos, según la policía de la Generalitat, comenzó en 1999, cuando el menor que en esos momento tenía 10 años se apuntó al Casal del centro religioso en el que estudiaba. Ahí conoció al monitor, cinco años mayor que él, y quien inició una relación "de amistad" con el menor, según los Mossos. Tanto que sus padres llegaron a pedir al joven que hiciera de canguro de él y sus hermanos.

Con el tiempo, sin embargo, esa proximidad se tornó en abusos sexuales que se prolongaron mientras la víctima tenía 11 y 17 años. Su agresor, además, había logrado alienar al menor, quién se sentía controlado hasta el punto de no denunciar nunca los hechos a sus padres, según los Mossos.

Eso fue hasta que cumplió los 18. Para entonces decidió irse a estudiar al extranjero, donde se vio con valor para denunciar los hechos a sus padres y a su "director espiritual", quien apartó al monitor del centro.

Posteriormente, y cuando la víctima ya tenía 24 años, denunció los abusos ante los Mossos, quien detuvieron al presunto agresor el pasado 22 de enero.

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Mensajepor Invitado » Mié 12 Feb, 2014 4:39 am

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¿Quién ha puesto el anuncio pedófilo que está intrigando a Barcelona?

Un cartel que defiende la pedofilia "libre de abusos" aparece por sorpresa en una céntrica calle de la ciudad


"Pedofília, sí; abusos, no". Este es el controvertido mensaje de un anuncio que ayer sorprendió a los ciudadanos de Barcelona en una de las marquesinas de la calle Mallorca, a la altura de la Sagrada Familia. El cartel muestra la foto pixelada de una niña desnuda con la palabra “Libertad” superpuesta. Debajo de la imagen, una petición sorprendente: “Envíanos fotos de cuando eras niño sin ropa. Por una pornografía infantil libre de abusos”. El póster remarca que se debe ser mayor de edad para mandar las fotos pero no se concreta ninguna dirección de correo donde hacerlo.

Aparentemente, se trata de un anuncio para promocionar la web http://www.pedoequilibrium.org. Pero cualquier búsqueda en la red relacionada con este campaña es infructuosa. La web no existe y Google no devuelve ninguna referencia de Pedophile Freedom, la ONG que se menciona en el cartel. Tanto el Ayuntamiento de Barcelona como JCDecaux, la empresa que gestiona los espacios publicitarios de la ciudad, no tenían constancia del anuncio. Es decir, quien sea que lo haya colocado, lo ha hecho por su cuenta y sin el consentimiento de los estamentos oficiales. Para dificultar la retirada del cartel, el paño que se utiliza para abrir la valla había sido bloqueado con silicona.

¿Quién podría estar detrás de un anuncio tan grotesco? Lo más probable es que se trate de una acción de algún movimiento pro-pedófilo. El activismo pedófilo lleva años abogando por la aceptación social de la pedofilia e, incluso, ha logrado introducirse en el escenario político de algunos países europeos, especialmente en Holanda. Ahí nació, en 2006, el partido pedófilo “Caridad, Libertad y Fraternidad”. Entre sus objetivos figuraba la liberalización de la pornografía infantil, de las relaciones sexuales entre adultos y niños, e incluso de la zoofilia. El partido acabó por disolverse al no conseguir las firmas necesarias para presentarse a las elecciones. En 2012, el debate sobre pedofilia reflotó en el país a raíz de la propuesta de dos sexólogos para que el Estado produjera “pornografía infantil virtual” para controlar las pulsiones sexuales de los pederastas.

Es un mensaje similar al que transmite el misterioso cartel de Barcelona. De algún modo, se nos dice que si personas adultas aceptan compartir fotografías de su infancia con fines pornográficos, estarán protegiendo a los niños actuales de potenciales abusos. Implicaciones morales aparte, como campaña de publicidad es brillante. No sólo comunica su mensaje de forma impactante sino que está generando debate sobre una cuestión que, de tan sórdida, pocos se atreven a plantear. Y esto es, probablemente, lo único que buscaban quienes hayan colocado el anuncio.

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Mensajepor Invitado » Jue 13 Feb, 2014 3:25 am

VOSOTROS SOIS LA JUSTICIA
(The Way You Make Me Feel)

Rubén Lardín • Destino manifiesto— 12-02-2014


He quedado con los amigos de mi padre porque los míos están incomunicados, están en internet, y hemos acordado que para conocer el mal del que es capaz el hombre basta con mirar dentro de uno. Eso ahora está muy mal visto, ya nos hemos ideado y preferimos señalar porque instalados en nuestro perfil hemos decidido que nadie va a cambiarnos el individuo, tan cómodo en su ser estándar. Pero con la fiebre vuelve a emerger la certeza: el ser humano al que hemos llegado es la peor encarnación de ser humano que ha conocido la historia de la humanidad. El más miserable, el más nocivo para sus semejantes y, por encima de todo, el más idiota. Siempre fue así y siempre irá a más, me apuntan los amigos de mi padre. Y ahora escribo esto con guantes blancos.

Recuerdo, en la muerte Michael Jackson, que bastaba sentarse en un bar para oír, de las mesas próximas, conjuras y chascarrillos fundados en los lavaderos de la televisión matinal y en la necedad de algunos editorialistas, en eso que llaman opinión pública y que suele ser, siempre y a lo que sea que ataña, un cúmulo de sandeces rendidas al mismo sesgo ideológico: la codicia y el caiga quien caiga. El duelo colectivo, el desamparo, la confusión e incluso la histeria parecían comprensibles en la muerte del niño del mundo, el embajador de la infancia que nos quisimos un poco todos, pero recuerdo esas voces estorbando su descanso y no puedo evitar que se me encarame la misma náusea de entonces.

Michael Jackson vivía afectado de sunamismo. Nada es lo mismo que el sunamismo. El sunamismo es referencia a Abisag la Sunamita, última mujer del rey Salomón, con la que se casó por su juventud. A Salomón, por cierto, se le atribuye la autoría del Cantar de los cantares, el texto erótico más famoso de la historia (contenido en el Antiguo Testamento, escrito en hebreo y fechado entre el 400 y el 200 a. de C.) y a decir de algunos homenaje a Abisag. Otros erotómanos de fiabilidad aseguran que se trata de una ficción literaria, pero, como sea, se trata de un texto muy bello. Leedlo, es probable que esté en internet. En internet no está todo pero esto es probable que esté porque va de follar. Existe otra inspiración para el principio del sunamismo en el padre de Salomón, el Rey David, que al parecer en su ancianidad necesitaba una virgen cerca del lecho a modo de calefacción. Esto a mí me parece muy dulce. Fue con esa asistencia de la misma Abisag, a quien nunca conoció carnalmente, como el rey fecundó a Betsabé, de quien nacería Salomón. Unamuno también habla del sunamismo en alguna parte pero no recuerdo dónde; lo busco luego y os digo.

Según algunos expertos en patologías, no sé si sexuales o afectivas, el sunamismo lleva a los individuos que lo acusan a rodearse de personas jóvenes e incluso de niños para de algún modo sentir que siguen habitando la única etapa limpia de la vida de los hombres. Su motor sería semejante al que lleva a algunas personas a utilizar cremas anti arrugas o a intervenirse las patas de gallo quirúrgicamente, pero con métodos menos invasivos y de manera más sentida. Mientras los de las cremas se quedan en la superficie, el “sunamista” padece el auténtico dolor del mundo adulto, una melancolía que pretende exorcizar vampirizando la energía de esos jóvenes con los que puede llegar a yacer sin que necesariamente exista contacto sexual alguno, ni directo ni indirecto. Y cito a mi amigo Jesús Palacios dando en el clavo en unos correos que al respecto intercambiamos por esas fechas: “Eso explica por qué Jacko no tenía ningún escrúpulo, rubor o problema en admitir ante las cámaras que dormía con niños, pues tenía la conciencia perfectamente tranquila respecto a sus intenciones. Obviamente, el sunamismo de Jacko está en completa sintonía con su complejo de Peter Pan, así como con su muerte a los 50 años, al borde de lo que en otros tiempos hubiera sido vejez y hoy asumimos como madurez”.

Extremando el diagnóstico podemos aventurar que Michael Jackson, quien invirtió toda su voluntad en la resistencia a crecer, debió de morir si no entero al menos virgen, pese a la actitud propia y ajena que hizo de su figura ídolo, mamarracho y luego mártir. Es difícil habitar un mundo higiénico cuando se vive rodeado de adultos ruines y fatigados, pero él al menos intentó blanquearse y perseveró en el moonwalk, que es una sublimación del hacer camino al andar. Hoy, si estamos en un bar, yo pongo la mano al fuego: este tío jamás le hizo mal a un niño. Pero estamos en internet.

Con el advenimiento de internet, la palabra “pedofilia” (no más que una orientación, para muchos estética, que se confunde siempre con “pederastia”, la que en verdad define el daño y el delito, aunque los medios utilicen ambos términos indistintamente en beneficio de la confusión) se amplificó como el mayor satán imaginable, lo que esperaba a la vuelta de la esquina, el peligro más probable si osábamos abismarnos en esa nueva herramienta que el poder creyó temible, entre otras cosas porque se auguraba con muchas posibilidades para el afinado de los criterios, para la educación del pensamiento individual y no tan dirigido. Internet prometía unas libertades pero sobre todo una liberación, la independencia de unos poderes de los que veníamos siendo siervos voluntarios desde hacía demasiado tiempo. El poder, lo que sea el poder, temblaba, de pronto necesitaba inculcar nuevos miedos, ganar tiempo, pero lo que el poder no tenía en cuenta era lo rápido que se hace el hombre a los atuendos de esclavo, lo mucho que le gusta delegar.

Ahora, hoy mismo, cuando escribo este texto que no publicaré hasta dentro de unos días para que no forme parte, la horda está discutiendo en las redes qué hacer con un cineasta que presuntamente abusó de su hijastra hará veinte años. Las redes, atomización del “pásalo” de toda la vida, donde el “no nos moverán” se entiende como un “todos quietos”, están resultando la mejor prolongación hacia la nada que se haya sintetizado jamás, y allí está ahora la horda que si toma que gira a partir de un texto lamentable y efectista que la hijastra, ahora casada por supuesto felizmente, ahora que ya no es una niña y ha perdido, como lo pierden tantos adultos, el respeto a la niña que fue, ha lanzado a la jauría de jueces de internet, a este lugar donde todo iba a ser bucear entre corales pero ha resultado un chapotear en orillas caldosas.

La hijastra (hijastra es una palabra que condenaréis dentro de nada, daos cuenta, en cuanto escuchéis que suena como un trapo, pero de momento vamos a usarla) relata que el cineasta le puso un dedo en la boca y en verdad no cuenta nada más, salvo que no le gustaba meterse en la cama de su padrastro (algo que hacen muchos niños los domingos por la mañana), y con ello monta un drama ambiguo y la tropa de oficinistas le baila el agua. A mí me da igual, hago broma, no quiero ser frívolo pero hago broma, porque la hijastra luego dice que mientras el mundo celebraba el arte de su padrastro (su padrastro ha hecho muy buenas películas, aunque ahora no sé si fue padrastro o padre adoptivo) ella lo pasaba muy mal, y ya delatándose neurótica completa como su madre, que se quedó sonada de los tripis que se metió con Peter Sellers y de los sopapos que le debió de arrear Frank Sinatra (Mia Farrow tiene quince o veinte hijos, no me jodas, los va adoptando por ahí como a perretes, la desalmada), nos impele a condenarlo como artista, nos pide que le hagamos el vacío. La hijastra, en fin (o tal vez hija adoptiva, me cago en la puta), suena como una chiflada pero eso es lo de menos, porque el personal no está dispuesto a desperdiciar su carnada aunque venga podrida de gusanos.

En De nens, la imprescindible (y uso este adjetivo con plena conciencia, no como lo usa la propaganda) y nunca bien atendida película del siempre lúcido Joaquim Jordà acerca del presunto caso de pederastia que sacudió el barrio chino de Barcelona en los años noventa, una película que no se difunde porque da miedo, porque delata dónde está el auténtico peligro, el director irrumpe en cámara y explica que a los nueve años, internado antes de las vacaciones, un cura se le metió en la ducha y le enjabonó con delicadeza y etcétera. Cuenta Jordà que a la vuelta de su vacación al cura le habían dado puerta porque al parecer había hecho lo mismo con otros niños, y aventura que si entonces a él le hubiera esperado un equipo de psicólogos, policías y terapeutas para preguntarle cómo tenía la picha el cura, si se la había tocado o se la había dejado de tocar, hoy tal vez estaría traumatizado. Sin embargo, triste como se encontraba en aquel internado tras una vida campestre y de libertad, no había percibido ningún daño ni entiende hoy la visita del cura como agresión y sí con agradecimiento. Cada uno es como es. Jordà fue un hombre de humor, sensibilidad, talento e inteligencia, un hombre bueno y valiente que si hoy es capaz de asustaros es porque sois escoria moral. No me refiero a ti, lector, no te molestes; me refiero a ti, lector.

A diferencia de vosotros, yo no sé si hubo o no delito en el caso del cineasta judío más allá de unas caricias traumáticas en tiempos en que todo se pretende traumático. Hoy, con el caso vencido, me suena más probable que los problemas derivados de la hijastra provengan, antes que de un exceso de afecto, una fascinación, unos mimos desviados o un desarreglo libidinoso, del apabullante y despiadado circo mediático que se organizó en su momento, de todo este ruido alrededor en el que ahora ella colabora presa de algún síndrome estúpido o malicioso. No lo sé, no tengo ni idea de nada, como vosotros, y me da igual como a vosotros, porque os da igual, ya os habéis olvidado, habrá ganado el Barça, pero sí sé que tanto ella como vosotros, los periodistas que habéis recogido esta “noticia”, los activistas digitales, dactilares o lo que seáis, me dais el miedo que dan los cobardes.

No sé desde cuándo ocurre esto, que las mayores atrocidades se cometan en nombre de los niños, que se apele a los niños para legitimar miedos adultos, para validar vuestras prohibiciones, vuestras guerras, vuestra alergia al pensamiento, que uséis a los niños como escudo, como condena del otro, como entretenimiento y como confort de conciencias, no sé desde cuándo ocurre pero siento el mordisco del miedo cuando os veo promover maratones benéficos que sostienen y perpetúan esta manera de vivir en sociedad, cuando fomentáis la caridad en que os educó la Iglesia, repantigados en esa miseria que tan bien nos viene. Estáis todos muy guapos, estáis tan guapos como Audrey Hepburn haciéndose fotos con los negritos, evangelizando, atizando los fuegos equivocados, activando las alarmas erróneas, apropiándoos de la desgracia ajena para certificaros en ella, pidiendo empatía con víctimas reales o no, eso es lo de menos mientras funcionen como débiles a los que instrumentalizar para que mantengan saludables vuestras psicopatías, vuestra figuración de un orden, poniendo el grito en el cielo para seguir creyendo que no habéis perdido la pasión.

Ya no somos niños. Ya nada es lo mismo, tampoco, que el idealismo.

La amenaza de la pedofilia tal y como ahora se entiende la propagaron en los titulares los mismos que se inventaron el lenguaje políticamente correcto. Todo esto lo inventó el mismo tío que te apunta el nombre en el vaso del Starbucks, que es un vasito de papel mojado carísimo. No se fuma pero tienes wifi. El término lo vaciaron de sentido los mismos que restaron importancia al asesinato, llamándolo machista o de género o doméstico o de domingo para sacarle partido, y la plebe, de la misma manera en que cambió por lotería sus aspiraciones, se iba a apropiar de esas palabras mágicas de hacer mamarrachos, numerarios sin ningún interés en desplazar el poder mientras se les permita mantener el suyo (adquisitivo, le dicen), la bicoca, la pamplina, el rollo.

En Google puedes buscar el olor del tamarindo pero internet no te lo trae, no sirve. Internet sirvió primero para sacudirse de encima la podredumbre de la prensa porque ya podíamos consultar aquí la cartelera, aunque pronto íbamos a dejar de ir al cine. Todo lo que hacemos en internet estamos dejando de hacerlo en otra parte, pero es que se está tan bien aquí… Aquí se aturde toda intención, se forma a cínicos y se precipitan las conductas delatoras, el espionaje horizontal releva a las amistades y se alienta la caza de brujas. ¡Se alientan todas y todos contentos! Y habiendo delegado en otros la tarea de la vigilancia, uno ya no debe mantenerse alerta ante las propias inercias, y así el intelectual puede dedicarse a desfilar con andares largos de arrogancia, creyendo el foso pasarela, promoviendo no más que la idea de sí, de un yo conciliador, sensato y aséptico con cuello mao, que no dice palabrotas y no monta en cólera, cuando nada hay menos civilizado y más temible que no mostrarse nunca colérico como esta turba muerta de miedo ante cualquier traza de lo que entiende por irracionalidad, aquí donde nadie recuerda que nuestras tatarabuelas nos toqueteaban la picha en el parque para que dejásemos de llorar, cuando todavía no éramos libres como ahora, libres y estúpidos como estamos resultando ser en internet, donde se multiplica el efecto mando a distancia, donde la anestesia resulta mucho más suave y efectiva que la televisiva porque ahora se formula en esta sensación de elegir y de estar siendo “plural”, como mis cojones que son dos y valetudinarios.

Ya solo somos la suma de todos. Somos todo el rato la hidra mordiéndose la cola.

Lo que quiero deciros a algunos de vosotros, lo que os grito en letra pequeña a los que no me oís entre el bullicio, es que no sabríais ni besar a un niño y que yo os quitaría el derecho, porque sois nocivos y reduccionistas como los violadores que reclamáis cada día, sois frágiles y sonáis perturbados como las víctimas que reclamáis cada día para perseverar en vuestro miedo a explicaros nada, en vuestro pánico atroz a comprender. Sois, además, obscenos y reversibles, con vuestras izquierdas y vuestras derechas grotescas. Con vosotros no se puede hablar pero una cosa os voy a pedir: dejad a los niños en paz, ni se os ocurra volver a mentar a los niños en nombre de nada. No toquéis a los niños. Esos pequeños seres os vienen grandes, así que liberadlos de vosotros y no permitáis que acaben convirtiéndose en lo que sois. Callaos la puta boca o juro que saldré de internet y os arrancaré los pulmones con estos guantes blancos míos.

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Mensajepor Invitado » Jue 13 Feb, 2014 3:40 am

Y hete aquí un señor no "reduccionista" que psicoanaliza gratis a la madre y a la niña (que fue):

A mí me da igual, hago broma, no quiero ser frívolo pero hago broma, porque la hijastra luego dice que mientras el mundo celebraba el arte de su padrastro (su padrastro ha hecho muy buenas películas, aunque ahora no sé si fue padrastro o padre adoptivo) ella lo pasaba muy mal, y ya delatándose neurótica completa como su madre, que se quedó sonada de los tripis que se metió con Peter Sellers y de los sopapos que le debió de arrear Frank Sinatra (Mia Farrow tiene quince o veinte hijos, no me jodas, los va adoptando por ahí como a perretes, la desalmada), nos impele a condenarlo como artista, nos pide que le hagamos el vacío. La hijastra, en fin (o tal vez hija adoptiva, me cago en la puta), suena como una chiflada pero eso es lo de menos, porque el personal no está dispuesto a desperdiciar su carnada aunque venga podrida de gusanos.


A diferencia de vosotros, yo no sé si hubo o no delito en el caso del cineasta judío más allá de unas caricias traumáticas en tiempos en que todo se pretende traumático. Hoy, con el caso vencido, me suena más probable que los problemas derivados de la hijastra provengan, antes que de un exceso de afecto, una fascinación, unos mimos desviados o un desarreglo libidinoso, del apabullante y despiadado circo mediático que se organizó en su momento, de todo este ruido alrededor en el que ahora ella colabora presa de algún síndrome estúpido o malicioso


Por supuesto el dolor del mundo adulto de la niña (que fue) no es auténtico porque no quiere ser niña como Jackson. Así que mejor con la boca cerrada para no molestar a los sunamistas y su nostalgia poética.

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Mensajepor Invitado » Vie 14 Feb, 2014 1:26 am

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People les pagó 62.000 euros
Baldwin dona a una ONG española contra el abuso infantil el dinero de la exclusiva de su bebé

El actor Alec Baldwin (55 años) y su mujer Hilaria (30) -quien nació en Mallorca- han donado el importe recibido por la publicación en la revista People de la primera fotografía de su hija, Carmen Gabriela, 62.000 euros, a la Fundación RANA (Red de Ayuda a Niños Abusados), que desde 2005 trabaja en Baleares por la prevención del abuso sexual infantil. El actor ha visitado estos días España por su participación en el rodaje de 'Torrente 5'.

Hilaria y Alec Baldwin han explicado que su hija es afortunada "por crecer en un hogar repleto de amor y seguridad". "Nos gustaría que ella comprenda que tiene el poder para hacer de este mundo un lugar mejor, contribuyendo, por ejemplo, a que organizaciones como RANA ayuden a otros niños y a sus familias a crecer felices y a disfrutar de su infancia", han dicho.

Además, han remarcado que "el abuso físico y emocional de los niños les obliga a vivir con miedo y en permanente conflicto, lo que sin duda contribuye a forjar un comportamiento destructivo y violento". "Creemos en el enfoque integrador de la salud que permite identificar necesidades tan importantes como la consecuencia de proteger responsablemente a la infancia, la garantía de una sociedad mejor que es en lo que se empeña RANA y que nos reveló International Integrators, a quien le agradecemos su valioso descubrimiento."

Según ha informado la ONG en un comunicado, RANA fue elegida como beneficiaria por la Fundación Alec Baldwin a propuesta de International Integrators, una institución privada que promueve el concepto global de salud integral y que desde hace años se interesa por el trabajo que realiza esta entidad, que ya fue premiada en 2009 en EEUU por la organización Darkness to Light en reconocimiento a la causa que comparten, la protección de la infancia, y en 2012 en Mallorca, con el premio a la Integración de la cadena de radio Onda Cero.

La presentación en sociedad de la hija del actor ayudará a la Fundación RANA a continuar con su trabajo de prevención del abuso sexual infantil. Además, con los 62.000 euros recibidos podrán continuar formando a miles de escolares en la auto protección con las enseñanzas del cuento infantil ¡Estela, grita muy fuerte!, según la organización.

La presidenta y fundadora de la Fundación RANA, la norteamericana Elizabeth Homberg, ha agradecido a la familia Baldwin su gesto: "En una época tan difícil como la que vivimos, y a falta de la necesaria ayuda gubernamental, una aportación tan importante como ésta nos permite continuar sensibilizando a la sociedad sobre la necesidad de prevenir, detectar y denunciar el abuso sexual infantil, formando no ya sólo a los niños sino también a sus progenitores y a los profesionales que intervienen en su educación".

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Hilaria Thomas posa junto a su marido, el actor Alec Baldwin.

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Mensajepor Invitado » Vie 14 Feb, 2014 3:29 am

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Detenido el director del colegio madrileño de Valdeluz por no denunciar los abusos

El jefe de estudios también ha sido arrestado en las últimas horas por encubrir las prácticas de un profesor, acusado de abusar de menores

La Policía Nacional ha detenido al director y al jefe de estudios del colegio concertado Valdeluz de padres Agustinos porque, según los investigadores, ambos tenían conocimiento de que el profesor arrestado el pasado martes abusaba de menores y ninguno de ellos lo denunció.

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Mensajepor Invitado » Vie 14 Feb, 2014 6:33 pm



Alain Soral : Redes Pedófilas
Extracto de conversación con Alain Soral de Octubre 2012.

"Disaparition de Stan Maillaud - La pédocriminalité d'élite"
"Desaparición de Stan Maillaud - Pedofilia criminal de la élite"

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Mensajepor Invitado » Lun 17 Feb, 2014 3:40 am



"El primer ministro belga es un pedófilo", denunciado en el parlamento por un diputado
El diputado belga Laurent Louis denuncia en el Parlamento que el primer ministro es un violador de niños y que las élites belgas forman parte de esta aberración

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Mensajepor Invitado » Dom 23 Feb, 2014 9:21 pm

El nieto de la novia de Tarzán

Elvira Lindo

Es imposible ignorar que el bello Ronan Farrow, sea hijo de Woody Allen o de Sinatra, llegará a algo.
A algo grande



[imageleft]Imagen[/imageleft]VEO AL HIJO de Woody Allen en un debate de la tele. Y es clavado a Frank Sinatra. Lo lúcido sería terminar el artículo aquí. Pero Ronan Farrow da para más, es mucho Ronan. Tiene ya un historial detrás de su cara bonita. Fue el niño que entró en la universidad a los 11 años, que aseguraba que le aburrían sus compañeros del cole y se acabó graduando a los 18 en Yale. Hoy, define al niño que fue como un nerd, algo que sería más que un empollón, un chaval obsesionado con el estudio, que desconocía otras facetas de la existencia y disfrutaba sintiéndose superior a sus pares. Fue capaz a los 10 años, por ejemplo, de mantener una conversación articulada con Nelson Mandela en una de las visitas que hizo su madre al líder sudafricano.

Es el mismo tío que recién salido de la universidad, ya graduadísimo en Derecho, comenzó a colaborar con Unicef en zonas de conflicto como Darfur, centrando su trabajo en las víctimas civiles; el que más tarde fue elegido por la Administración de Obama para asesorar a Hillary Clinton en asuntos globales sobre juventud. Es el niño de su madre, Mia. El nieto de la novia de Tarzán, Maureen O’Sullivan.

El hijo biológico de la Farrow, hermano a su vez de los 14 hijos que ella adoptó. Es también el supuesto único hijo biológico de Woody Allen, aunque la propia Mia comenzara a difundir la sospecha de que el que puso la semillita fue un abuelo llamado Frank Sinatra. Un amigo neoyorquino, de padre italiano y madre judía, me dijo de manera contundente: “Lo que está claro es que este tío genes judíos no tiene”; a lo que yo contesté: “¡Pero si Sinatra era un anciano!”; y él respondió: “Los italianos son fértiles hasta la muerte”. Hilarantes lugares comunes sobre las distintas inmigraciones que conforman el humor neoyorquino.

Volviendo a Ronan. Ahora tiene 26 años y sigue apuntando alto. Al muchacho de mofletes lechosos se le ha dibujado una interesante y cuadrada mandíbula, se ha transformado en un hombre atractivo y, aunque sigue siendo un misterio si tendría swing interpretando My way, hoy le podemos ver disertando sobre política y codeándose con lo más sobresaliente del universo opinador. Veo al hijo de Allen (que se parece a Sinatra) como contertulio en el show de Bill Maher, uno de los cómicos más brillantes de la televisión americana, que presenta y opina a la vez, y clava su aguijón, sobre todo, en la derecha salvaje: en los creacionistas, en los fanáticos, los belicistas, los defensores de la venta libre de armas, los puritanos, los enemigos del sexo, los burladores del respeto a la naturaleza, los negacionistas del cambio climático. Lo hace de manera tan brutal como inteligente.

Ahí es donde veo, tan guapo y relimpio, al hijo de sus padres, de los que sean. Aunque dicen que ahora se lo encuentra uno por todas partes. Publicando en The Guardian, en The Wall Street Journal, en The Atlantic. Las grandes revistas lo desean. Imposible ignorar que el bello Ronan llegará a algo. A algo grande. Dentro de unos días comienza a presentar un show político en un canal de televisión. Y aunque dicen que él aspira a ser alguien en Washington, yo le veo demasiado guapo para reinar en el Hollywood de los feos.

De momento está presente en Twitter. He de reconocer que aún me cuesta encajar eso de que la gente con grandes responsabilidades pierda el tiempo resumiéndolas en unos cuantos caracteres: no sé si comprendo mejor que a un político se los escriba un asesor o que pierda él mismo el tiempo tecleando. Cualquier opción me inquieta. El caso es que el joven Ronan, entre tuit y tuit sobre el desarme químico y la rebelión ucrania, decidió soltarse la melena con dos mensajitos sobre su padre-no-padre Woody. Me sorprendió esta torpeza de un individuo que quiere llegar a ser Kennedy, porque inteligencia y ambición le sobran para serlo. El contenido de estos tuits ya es mundialmente conocido: para Ronan, su padre abusó de su hermana pequeña y después se casó con la grande. Por resumir.

Ya se sabe que todas las personas de inteligencia superdotada padecen con frecuencia lagunas emocionales. El brillante Ronan podía haber advertido que, más que ayudar a su hermana Dylan, convertiría este asunto en un lamentable sainete. Porque lo más triste de todo esto es que la verdad nunca se sabrá. Por mucho que el bando Farrow acuse al cineasta, por mucho que los defensores de Allen esgriman su carta de respuesta en The New York Times como si se tratara de una espada sagrada. No hay manera de conocer la naturaleza de la herida de una joven que ha hecho pública tan tremenda confesión.

Es posible que todo este asunto nada cómico, pese a lo que prometía este artículo, haya provocado una ola de ansiedad en muchas mujeres que viven callando lo que les sucedió. Yo conozco unas cuantas. Seguro que ustedes también. Aunque solo sea por ellas, por lo que puede herirlas la idea de que nadie las creería si contaran aquello, vale la pena guardar silencio. Y también porque cabe la posibilidad de estar acusando a un inocente.

De momento, lo único claro es que al hijo de Woody (que se parece a Frank) le sobran inteligencia y agresividad para llegar a ser alguien. Pero las prisas por ser popular le pueden llevar a pegarse una buena hostia.




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