ENTREVISTA A J.SABINA (Baily *El Francotirador*)

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ENTREVISTA A J.SABINA (Baily *El Francotirador*)

Mensajepor LQQD » Mar 05 Dic, 2006 5:18 pm

:mrgreen: EL FRANCOTIRADOR (Jaime Baily) ENTREVISTANDO A SABINA:



Entrevista realizada por Jaime Bayly a Joaquín Sabina en el Francotirador el 26/11/2006 (completa)

Esto va para los fans de Sabina.
:>D:

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Jaime Bayly entrevista a Joaquín Sabina - 1 de enero de 2010

Mensajepor LQQD » Mar 05 Dic, 2006 5:20 pm



Jaime Bayly de NTN24 entrevista al cantante español Joaquín Sabina (1/2)
(Emisión 1 de enero de 2010) Definido por Bayly como "cantante, escritor, poeta, artista, seductor, y pirata" el cantautor y músico español, Joaquín Sabina, a su paso por Lima compartió varias de sus experiencias y percepciones de la vida y de su carrera musical.




Jaime Bayly de NTN24 entrevista al cantante español Joaquín Sabina (2/2)

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LOC

JAIME BAYLY: DOS MUJERES Y UN GAY

Mensajepor LOC » Dom 06 Nov, 2011 1:30 am

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JAIME BAYLY
EL «CULEBRÓN» DEL FINALISTA DEL PLANETA

El escritor peruano, premiado en España varias veces, protagoniza una historia personal novelesca, con un ex amante, su primera esposa y la actual, calificada de «perra»

BEATRIZ JIMÉNEZ / Miami


LOS IMPLICADOS

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1ª ESPOSA. SANDRA MASÍAS. Ex esposa de Bayly y madre de sus dos hijas. A pesar del distanciamiento, el escritor declaró en un artículo que «no hay palabras para describir todo lo que la amé y sigo amándola en silencio».


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2ª ESPOSA. SILVIA NÚÑEZ. Conoció a su marido y padre de su hija cuando acudió como público a ver su programa de televisión. Con 20 años, dejó la carrera de Psicología y publicó su primera novela, que no fue bien acogida por la crítica.


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EL NOVIO. LUIS CORBACHO. Periodista y escritor argentino. Mi amado Mr. B. es su primera novela, en la que narra cómo su alter ego se enamora de un escritor peruano bisexual y separado. Le seguirán Candy y Morir depilado.


Una chica mezcla de Lolita y escritora maldita en ciernes tiene perdidamente enamorado a Jaime Bayly. Junto a su hija Zoe, de 7 meses, el matrimonio goza en Key Biscayne (Florida) del aparente final feliz de un culebrón bizarro que ha escandalizado a la todavía conservadora Lima y cuyos ecos rebotan en Buenos Aires y Miami. Con placer culpable, miles de personas han seguido en la televisión y en las redes sociales este melodrama que rezuma romance, traición y sexo, un cuadrado amoroso ventilado por el famoso escritor y presentador peruano post a post y que tiene como protagonistas a su ex mujer, a su ex novio y a su actual musa. El terrible Bayly, premio Herralde 1997 y finalista del Planeta en 2005 (46 años) y que prefiere no ponerse etiquetas en lo que describe como «el territorio pantanoso e impredecible del deseo», parece haber encontrado la horma de su zapato en Silvia Núñez (22 años). Hasta su entrada en escena, Bayly aparentaba una relación envidiable con su ex mujer, Sandra Masías, y sus dos hijas Camila (18) y Paola (16). También con su amigo y amante durante ocho años, el periodista argentino Luis Corbacho. Todo ardió en febrero de 2010, cuando Bayly entrevisto a Silvia en su programa El Francotirador y le pidió ser su Primera Dama en una hilarante y ficticia candidatura presidencial. Días después Silvia presentaba en medio de una enorme expectación su primer libro, Lo que otros no ven, que narra la relación entre una joven y un escritor maduro y bisexual, al que después seguiría Hay una chica en mi sopa, sobre la atracción que experimenta su alter ego por una profesora. Emulando a su mentor, que se inició en la literatura con novelas con tintes autobiográficos como No se lo digas a nadie o Los últimos días de la prensa, cualquier parecido con la realidad no es mera casualidad.

Meses después de su presentación oficial, Bayly anunciaría en directo el embarazo de Silvia, de quien se confesó «enamorado contra todo pronóstico». A partir de entonces, el público pudo seguir por entregas la pelea con su ex mujer y sus hijas en las columnas del escritor en El Nuevo Herald y en Perú 21, transformadas en un reality. Pocos días después del anuncio del embarazo de Silvia, Bayly acusaba a su ex mujer de llamar a la madre de su bebé «prostituta, inútil y perra chusca» para sembrar el odio en sus hijas. En la columna titulada Señora, por favor, múdense, le notificaba que debían abandonar su casa junto con su hija Camila, a quien culpaba de haber escrito mensajes amenazantes contra quien hoy es su esposa.

    BISEXUAL
Paralelamente, su ex pareja, Luis Corbacho (33 años), daba rienda suelta a su despecho disparando dardos envenenados desde su blog contra los protagonistas del culebrón, a los que se refería siempre como el loco empastillado y la enana arribista, entre otras lindezas por las que Bayly lo llamó «lombriz, parásito y sanguijuela». Con un estilo incendiario, Corbacho describía explícitos encuentros sexuales con su ex y aseguraba que el escritor se estaba muriendo de cirrosis. Además, retrataba en su blog sus supuestos oscuros intereses al pedir públicamente el voto para Keiko Fujimori, hija del ex dictador condenado a 25 años por crímenes de Estado.

Poco después, Bayly aceptaría presentar un programa grabado en Miami y emitido durante los cinco domingos previos a las elecciones en prime time por el canal de más audiencia de Perú en el que atacó sistemáticamente la candidatura del hoy presidente, el ex comandante Ollanta Humala, y a los que entonces le apoyaban, entre ellos Mario Vargas Llosa. En su programa, afirmó que el Nobel -de ideas liberales- quería que el Perú fuera una colonia chavista, a lo que Vargas Llosa respondió airado que el escritor paso de ser «un joven que prometía mucho» a un «payaso» y «un bufón maligno».

En el medio de la controversia, la supuesta suma que empresas mineras habrían pagado a Bayly por este programa, algo negado tajantemente por el escritor y denunciado por el Diario La Primera, partidario de Humala. Después de este huracán personal y político, Bayly pregona que vive días felices y que incluso ha dejado las pastillas para dormir. «Mi mujer, mi hija menor me han traído el cielo, esto tiene que ser el cielo y creo que todavía estoy vivo», cuenta desde su autoexilio caribeño en una de sus últimas columnas. Desde los estudios de Mega TV en Miami, continúa vendiendo su universo personal en su programa, del que Silvia se ha convertido prácticamente en copresentadora. Un universo en el que se confunde la realidad con la ficción; en el que su personaje, construido durante más de dos décadas al frente de programas de televisión, juega incluso con la idea de su propia muerte fruto de una enfermedad hepática que seguidamente desmiente.

Dicen que estoy loco es el título del monólogo de un post con el que respondió a los insultos de su ex pareja. «Díganme loco. Díganme payaso. Díganme drogadicto. Díganme suicida. Díganme homosexual. Díganme escandaloso. Gracias por los elogios inmerecidos».



EL MUNDO / LA OTRA CRÓNICA / SÁBADO 5 OCTUBRE 2011

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Mensajepor Invitado » Lun 07 Nov, 2011 3:43 pm



(3/8) Jaime Bayly (HQ) Sandra Masias su Ex-esposa ((Entrev. Completa)) 9 Mayo 2010



BAYLY presenta a su novia Silvia Nuñez del Arco - Parte1 11-15-10 en su regreso a miami

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Mensajepor Invitado » Lun 07 Nov, 2011 4:10 pm



Luis Corbacho ex novio de Jaime Bayly 05/04/2011

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Mensajepor Invitado » Dom 17 Ago, 2014 8:15 pm



JAIME BAYLY ENTREVISTA A ENRIQUE BUNBURY "PALOSANTO"

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JAIME BAYLY MEJORES MOMENTOS 2015

Mensajepor Invitado » Dom 10 Ene, 2016 5:35 pm



"JAIME BAYLY MEJORES MOMENTOS 2015" (MARTES 22 DE DICIEMBRE DEL 2015)

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Jaime Bayly Show

Mensajepor Invitado » Mié 30 Mar, 2016 5:15 pm


Jaime Bayly Show (Enero 29, 2015)
Pedro Ruiz- Actor y presentador de Radio y television Español

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Jaime Bayly con César Vidal - Periodista y escritor

Mensajepor Invitado » Mié 12 Abr, 2017 9:25 pm


Jaime Bayly Show ( 1ro de noviembre del 2016 )
Invitado Especial: César Vidal - Periodista y escritor

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ENTREVISTA A J.SABINA (Baily *El Francotirador*)

Mensajepor Invitado » Lun 26 Nov, 2018 3:01 am


Jaime Bayly 11-12-18 entrevista al cantante y presentador español Bertin Osborne

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ENTREVISTA A J.SABINA (Baily *El Francotirador*)

Mensajepor Invitado » Jue 06 Ago, 2020 2:52 am

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El escritor Jaime Bayly fotografiado en Madrid en 2012 durante la promoción de su novela 'Morirás mañana'.

Jaime Bayly: “Si los políticos durmiesen nueve horas y echasen la siesta, el mundo sería un lugar más sosegado”

El escritor peruano publica un libro de relatos, 'Yo soy una señora', con su habitual estilo personalísimo y autoflagelante. Es una excusa tan válida como cualquier otra para tener una conversación con uno de los pensadores más brillantes e impredecibles de la actualidad


Jaime Bayly (Lima, 1965) es una especie en peligro de extinción, un escritor apasionado, incorrecto, impredecible y multiplataforma, que no solo cultiva una bibliografía curiosísima y fecunda (casi va a libro por año, el último es la colección de relatos Yo soy una señora, editado por Alfaguara) sino que se deja ver todas las noches en su programa diario grabado desde Miami y escribe divertidísimas columnas que hablan desde la política internacional a los más recónditos secretos de su propia vida, de la que –que sepamos– nada esconde.

¿Quién es Jaime Bayly, para los lectores más despistados? Es alguien capaz de entrevistar al embajador de Panamá, a Sara Montiel, a Enrique Iglesias, a su propia madre o a su propia esposa. En alguna ocasión se convirtió en personaje del corazón por sus vaivenes sentimentales (hoy está felizmente casado con su esposa Silvia). Una vez se quejó en antena del frío que hacía en su plató y de que no le habían subido el sueldo como le habían prometido, así que la cadena cortó la emisión en directo y reprodujo, sobre la pantalla en negro, una canción de Celia Cruz. La invitada del día siguiente de Jaime Bayly fue la directora de la cadena, la misma que había dado la orden para interrumpir la emisión.

Son los vicios los que definen a una señora, no sus modales ni sus atuendos. Yo soy una señora viciosa, pecaminosa. Soy una señora muy celosa de sus libertades. No negocio mi libertad para dormir hasta pasado el mediodía, para comer con desmesura, para ser rencorosa y vengativa con mis enemigos, para adorar el dinero, para cultivar la sana pereza"


Cuando su compatriota Mario Vargas Llosa comenzó un idilio con Isabel Preysler y aparecio en la portada de ¡Hola!, dijo de él que por fin había salido del "clóset intelectual, tan apolillado, lleno de momias feas". Después lo apodó, con su habitual mala uva, "Viagras Llosa". Cuando el escritor Juan Marsé habló de la "baja calidad literaria" de los premios Planeta de 2005 (en los que Marsé fue miembro del jurado y en los que Bayly resultó finalista por Y de repente un ángel), él dijo a la prensa que tras esas palabras lo quería mucho más y le invitó a una copa en su hotel. Esta entrevista tuvo lugar antes de la muerte de Marsé, privándonos de la estupenda oportunidad de preguntar a Bayly por su novela Morirás mañana, en la que el protagonista, un escritor que quedaba finalista en un concurso literario de premio millonario por culpa del voto injusto de un miembro del jurado, lo asesinaba.

Y una vez, Venezuela lo denunció ante la OEA por "planear", en directo en su programa, el asesinato de Hugo Chávez (en realidad estaba fantaseando sobre cómo podría morir). Esta forma relajada y si acaso amoral de hablar sobre la muerte en televisión forma parte, en realidad, de una forma relajada y amoral de hablar sobre absolutamente cualquier cosa. Los latigazos dialécticos más crueles y despiadados que ha dedicado Jaime Bayly van dedicados, en realidad, a sí mismo: se ha llamado gordinflón, impotente, vicioso, drogadicto, avaro o alfeñique.

Sin embargo en los últimos años Jaime parece haberse relajado. Parece más tranquilo y feliz, más suave. Pero sigue siendo uno de los mejores conversadores de la actualidad. Lamentablemente, esta charla no tuvo lugar cara a cara, debido al coronavirus que azota con especial virulencia Florida, donde Bayly reside. Pero acabemos ya con la entradilla para dejar que Bayly haga lo que mejor se le da: hablar de sí mismo.

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Portada de 'Yo soy una señora', la recopilación de relatos de breve de Jaime Bayly editados por Alfaguara. Alfaguara
Hay en su última obra, 'Yo soy una señora', algo de homenaje hacia esa figura. ¿Qué es una señora? ¿Es usted una? Cuando era niño, como era delicado y sensible, mi padre me decía, enfadado, decepcionado de mí: "Eres una señorita". Yo no quería ser una señorita. Pero, por lo visto, así me veía mi padre. Luego traté de ser un señorito, o un señor, o un señorón, pero nada de eso fue posible porque siempre he sido auténticamente una señora. ¿Qué es ser una señora? ¿Por qué me defino como una señora? Son los vicios los que definen a una señora, no sus modales ni sus atuendos. Yo soy una señora viciosa, pecaminosa. Soy una señora muy celosa de sus libertades. No negocio mi libertad para dormir hasta pasado el mediodía, para comer con desmesura, para ser rencorosa y vengativa con mis enemigos, para adorar el dinero, para cultivar la sana pereza. Soy una señora escandalosamente inútil y feliz. Tengo tres hijas, me siento su madre y me hubiera encantado darles el pecho. No todos los varones pueden ser señoras, es una pena. Tienen pavor de ponerse en cuatro. Para ser una señora, tiene que gustarte mucho ponerte en cuatro, incluso cuando estás sola y nadie quiere cogerte, como una postura reflexiva o contemplativa.

Es habitual en sus libros el amor por los rincones más recónditos de nuestra anatomía, lo cual funciona para divertir al lector, ¿pero hay algo de militancia en ello? ¿Qué le lleva a hablar con tanto detalle de pingas, tetas u ojetes? Yo creo en lo que veo, en lo que puedo tocar, lamer, besar. Cuando era niño, mis padres y los curas me hablaron tanto del alma, de cómo manchaba mi alma, cómo podía limpiarla y purificarla, cómo debía preservarla inmaculada, cómo debía prepararla para que se transportase a los cielos, que me he vuelto un poco desalmado o descreído de todo lo que no puedo ver. Yo no tengo alma. Si la tengo, es mi bolsa testicular, y morirá conmigo.

Ese trasunto de usted mismo que suele aparecer en sus historias, aquí Jimmy Barclays, parece en esta colección de relatos más calmado, tranquilo y feliz que nunca. ¿Es usted feliz en este momento de su vida? Soy obscenamente feliz. Tal vez por eso me han salido unos cuentos risueños o humorísticos. En los últimos diez años, los más felices de mi existencia, han ocurrido algunos eventos que han despejado las nubes de la desdicha, esa niebla espesa que me escamoteaba el conocimiento de la felicidad. El primero: ahora sé que soy bipolar y tomo tres pastillas que me han devuelto la calma. El segundo: me enamoré de una mujer que es el señor de la casa y adora mi zona femenina. El tercero: soy tan rico que puedo pasar el resto de mi vida sin trabajar, haciendo lo que me dé la gana. El cuarto y último: he encontrado, en una isla de la Florida, mi lugar en el mundo, y de esta casa no quiero mudarme a ninguna parte.

Eso de estar a metro y medio de otro individuo ya me parece demasiado cerca, demasiado peligroso, prefiero que la distancia sean diez metros como mínimo"


¿Hay cuestiones vitales y existenciales que solo pueden explorarse a través de la voz femenina? Cuando escribo como una mujer, me libero. Pierdo el humor. Pierdo la reputación. Pierdo las culpas del pasado. Soy entonces la mujer impúdica y desatada que probablemente hubiera querido ser: uno raramente escribe de lo que vivió y acaba escribiendo de lo que hubiese querido vivir.

Usted fue una revolución en las letras latinoamericanas al salir del armario como bisexual en los noventa. Me interesa su opinión en el caso de Pablo Alborán, que lo hizo recientemente. Muchos lo han criticado por callarlo durante años, otros lo alaban por tener el valor de decirlo en lo más alto de su carrera. A mí me gustó lo que hizo Pablo. Yo salí del armario hace más de veinticinco años, con mi primera novela. Entonces era más arduo decir: sí, soy famoso, salgo en televisión, algunas chicas se calientan conmigo, pero vengo a decirles que soy puto. Pero era un puto tristísimo, torturado. Por eso mis primeras novelas son tristísimas, torturadas. Ahora soy una señora que tiene la nevera llena y las cuentas bancarias bien gordas y puedo decir: veinticinco años después, he triunfado. No como escritor, claro, porque como escritor no se triunfa nunca, sino como mujer, como madre, como ama de casa, como bipolar bien medicada. Mi triunfo es dormir hasta pasado el mediodía, ser atea, no haber bautizado a mi hija menor, vivir en una casa muy grande y hacer lo que me sale alegremente del forro.

Algo que engancha de su programa (Bayly, en Mega Televisión) es como describe y analiza los vaivenes de la política internacional aludiendo siempre a sentimientos, en el fondo, muy básicos. Que un día Putin se levantó torcido, que otro Trump estaba celoso de Trudeau... ¿Realmente cree que cuestiones tan cruciales para el mundo dependen de algo tan estúpido como el humor con el que amanece un líder? Como soy bipolar, como soy ateo, creo mucho en la química, la física y la biología, o sea, en la madre naturaleza. Nadie puede ganarle un duelo a la naturaleza, ni siquiera Trump. Si un político duerme poco, será impaciente, vivirá crispado, se irá a la guerra. Si los políticos durmiesen nueve horas y además hicieran la siesta, el mundo sería un lugar más sosegado. Si fuesen conscientes de su irrelevancia, su insignificancia, si no soñasen bobamente con pasar a la historia, quizás disfrutarían más de sus vidas, sus cuerpos, sus apetencias.

Es inevitable preguntarle por el Coronavirus. ¿Cómo ha vivido todo esto? Yo esto del distanciamiento social lo he practicado con mi familia hace treinta años más o menos, cuando me fui de Perú, o sea que no he cambiado demasiado mis hábitos. Yo no hago vida social. Eso de estar a metro y medio de otro individuo ya me parece demasiado cerca, demasiado peligroso, prefiero que la distancia sean diez metros como mínimo. O sea que no me he sentido incómodo viendo cómo nos alejamos de los demás, que es algo que vengo cultivando hace décadas. Además, ahora tengo la coartada perfecta para no ir a Lima por navidades.




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