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Mensaje por Invitado » Lun 26 Oct, 2020 9:48 pm


La familia Valderrama agradece los mensajes de cariño a Dolores Abril

Juan Antonio Valderrama, Juana Dolores Valderrama y Rosa Peña, despiden a Dolores Abril. Hijos y nuera explican cómo han sido los últimos momentos de la viuda de Juanito Valderrama y alaban cómo era como madre y como artista. Los tres coinciden en que es muy reconfortante recibir mensajes de cariño y apoyo en estos momentos tan difíciles desde todas partes de España y Ámérica donde Dolores Abril fue toda una estrella antes de unirse artísticamente a Juanito Valderrama. Descanse en paz.


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Mensaje por Invitado » Mié 30 Sep, 2020 9:39 pm

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El célebre artista gráficos Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino, ha fallecido este miércoles a los 88 años después de toda una vida dedicada a al humor gráfico y ser conocido mundialmente por las tiras de la pequeña Mafalda.

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Mensaje por Invitado » Mié 29 Jul, 2020 10:52 am

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Muere Carlos García-Calvo


Carlos García-Calvo falleció en su domicilio de Madrid el pasado martes, 28 de julio. Crítico de moda de referencia en España, plasmaba sus opiniones en su blog de EL MUNDO y en Yodona.

Argentino de nacimiento, García-Calvo se convirtió en un rostro popular para el público en los años 90 gracias a su colaboración en el programa 'Extra Rosa', presentado por Ana Rosa Quintana y Rosa Villacastín. En la actualidad era colaborador del programa que Marta Robles conducía en Telemadrid. Además, era una voz de referencia a la hora de comentar enlaces reales. Con una gran cultura de la moda a nivel mundial, durante años fue crítico de la pasarela Cibeles.

De modales exquisitos, García-Calvo plasmó su conocimiento del protocolo en varios libros. En su bibliografía están las obras 'Cómo ser una mujer A', 'Agenda de la mujer A', 'Cómo ser una mujer A y no comas el postre con cuchara', 'El perfecto anfitrión' o 'Te vestiré como a una reina'. Además, acababa de terminar un libro sobre la Reina Letizia que editará en los próximos meses La Esfera de los Libros.

Su último artículo se publicó el pasado 8 de julio en La Otra Crónica. Titulado Letizia, la corona es cosa de mujeres, una vez más ofrecía su opinión sobre el estilo de la Reina.

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Mensaje por Vallecano contento » Mar 28 Jul, 2020 10:08 am

Una mujer extraordinaria

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Mensaje por Invitado » Mar 28 Jul, 2020 1:46 am

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Cómo Olivia de Havilland acabó bautizando una ley con su nombre y cambió para siempre la vida de las estrellas de Hollywood

Usted la conocerá, sobre todo, por 'Lo que el viento se llevó', pero en Hollywood además de por sus películas, se la recuerda por romper la esclavitud de los actores con los estudios.

Raquel Piñeiro

El 1 de julio, cuando Olivia de Havilland cumplía 104 años, el mundo mencionó la recordó por tres cosas: su enemistad de décadas con su hermana Joan Fontaine, su papel de Melania Hamilton en Lo que el viento se llevó y, algunos, sus películas de aventuras al lado del malogrado Errol Flynn. Pero la recién fallecida señora Havilland también ha pasado a los anales de la historia del cine por una arriesgada decisión profesional con la que desafió un sistema de explotación laboral injusto. Esta es la historia de cómo una actriz acabó bautizando con su nombre una ley y, por el camino, cambió Hollywood para siempre.

“Era la cárcel más lujosa del mundo”. Así solían referirse las estrellas al Hollywood dorado, el de los años 30 y 40, regido por el llamado “sistema de estudios”. El negocio estaba controlado por grandes productoras –La Metro, la RKO, la Paramount, la Warner y la Fox–, regidas por magnates como Louis B. Mayer o Darryl Zanuck, en su mayoría emigrantes europeos que habían llegado a Estados Unidos con una mano delante y otra detrás y se habían convertido en la personificación del sueño americano. Pese a que los estudios solían pertenecer a grandes conglomerados de negocios, el poder de los magnates era casi absoluto, y manejaban la vida de sus empleados –desde los directores a los guionistas pasando por los actores- como titiriteros con sus marionetas.

A ese mundo había llegado de niña Olivia de Havilland espoleada por su madre, la típica figura de mujer frustrada que busca realizarse a través de sus hijos. Fue ella la que, animando a competir entre sí a Olivia y a Joan desde la infancia, creó una rivalidad que arrastrarían a lo largo de toda su vida adulta, hasta llegar a esos 40 años sin hablarse a los que sólo la muerte de Joan puso fin. Olivia tuvo una suerte relativa: como fue la primera en triunfar se convirtió en la favorita de su madre, mientras Joan era la hermana segundona a la que hacían poco caso. Descubierta en el teatro, en su tercera película con la Warner Brothers Olivia encontró al que sería su pareja emblemática, el atractivo e irredento Errol Flynn. El capitán Blood fue un éxito inmediato, el dúo se convertiría en epítome de películas de romance y aventuras y Olivia ascendió al olimpo que su madre ambicionaba para ella desde su nacimiento: el de las estrellas de Hollywood.

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Olivia de Havilland y Errol Flynn, en 'Robin de los bosques'.

Sobre el papel, la vida de esos ídolos sobre la tierra era lo más parecido a un sueño que pudiera imaginar el público castigado por los duros años de la depresión. En realidad, había más oropel que brillo auténtico. “Las estrellas no nacen, se crean” era una máxima comúnmente aceptada entre los estudios, que decidían cómo vestía, dónde vivía e incluso el carácter que un actor debería mostrar en público, mezclando persona y personaje de una forma esquizofrénica. Los actores estaban sujetos por los estudios a contratos estándar de siete años de duración, y eran tratados como una propiedad más de la empresa. Esto implicaba que no tenían apenas poder de decisión sobre qué papeles elegir y cuáles rechazar. El estudio se los asignaba y no se esperaba que diesen su opinión sobre el tema.

De hecho, para poder interpretar a Melania Hamilton en Lo que el viento se llevó, Olivia había tenido que suplicar permiso al jefe de su estudio, Jack Warner, para que la “prestara” a David O. Selznick. “Estaba acostumbrada a los típicos papeles de chico conoce chica”, rememoraba Havilland años después. “Se enamoran, ¿la conseguirá? ¿la familia de ella pondrá algún impedimento? Siempre era lo mismo. Pero Melania pasa por la guerra, tiene hijos… ¡muere! Era un personaje que pasaba por todo tipo de experiencias, un gran espectro de emociones humanas fantástico para interpretar y yo estaba deseando hacerlo”.

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Mami, Melita y Escarlata. No hay más que hablar.

El empeño de Havilland por conseguir el papel de Melita le valió su primera nominación al Oscar en 1939 (que acabaría ganando su compañera de reparto Hattie McDaniel, la primera actriz negra en conseguir la estatuilla) y el convencimiento de que si conseguía buenos papeles en buenas películas podría profundizar mucho más en su interpretación. Pero esos papeles escaseaban en la Warner, donde tenían a Olivia encasillada en papeles de ingenua y en tramas exclusivamente amorosas. Dos años después, se produciría un punto de inflexión cuando Olivia vio cómo su hermana Joan la adelantaba por la derecha al conseguir la nominación al Oscar al mismo tiempo que ella. Ganó Joan, por Sospecha. Olivia se resignó pensando que su contrato de siete años estaba a punto de acabar y podría volar libre hacia papeles de más enjundia, pero no contaba con la trampa de las productoras de la época: la suspensión.

En teoría, los contratos de Hollywood duraban siete años, pero si un actor se negaba a hacer un papel porque consideraba que no encajaba con él o no le gustaba la película, la productora “le suspendía”, apartándolo del trabajo y dejándolo sin sueldo durante un tiempo indeterminado, que podía ser de unas semanas o varios meses. En la práctica, era una medida de castigo y de protección económica de los estudios. Aquello sucedía muy a menudo porque en el sistema de estudios las películas se producían a destajo, como en una cadena de montaje de coches Ford. Salían películas buenas, malas y mediocres, y un buen puñado de obras maestras (Lo que el viento se llevó lo es y supone el paradigma del sistema) , pero produciendo 50 películas al año la brillantez no era lo que destacaba.

“Estar en contrato en la Warner era como estar en Alcatraz”, había sentenciado el actor George Raft. Si llegabas tarde a un rodaje, te suspendían; si rechazabas un papel, te suspendían; si tenías una conducta “inadecuada”, te suspendían. Si una estrella estaba volviéndose “demasiado valiosa”, le ofrecían un papel por debajo de su capacidad o totalmente alejado de su estilo, con lo que la estrella se veía obligada a rechazarlo y así el estudio se aseguraba aún más su control.

“Te importaba mucho tu trabajo y te importaba el público”, explica sobre aquellos años la actriz. “No querías disgustarle ni tampoco disgustarte a ti misma. Te importaba lo suficiente como para tolerar aquella especie de ostracismo porque no te estaba permitido cruzar las verjas del estudio durante lo que duraba la suspensión, y para quedarte sin sueldo durante un tiempo en el que, por supuesto, no podías ganar dinero en ningún otro sitio”. Lo que ocurría es que el estudio añadía el tiempo de suspensión al contrato de la estrella, con lo que la penalización era doble y al final los contratos, en vez de durar lo firmado, se alargaban y seguían indefinidamente.

Cuando transcurrieron los siete años del contrato de Olivia, la productora le indicó que tenía que trabajar seis meses más que se habían sumado a su contrato por los períodos de suspensión. Los cumplió, pero, cuando volvió para finiquitarlo, se encontró con que le sumaban nuevamente seis meses. Olivia había tenido bastante. Se plantó ante el todopoderoso Jack Warner y se atrevió a desafiarle.

Asesorada por su abogado, la actriz estudió las leyes de California, donde se estipulaba que “ningún patrón puede mantener a un empleado durante un contrato de más de siete años”. La duda estaba en si eran siete años según el calendario o siete años de trabajo real. Olivia decidió demandar a la Warner Brothers y el caso llegó a la Corte Suprema de California. El equipo del estudio presentó a la actriz como una desagradecida caprichosa que no quería trabajar y había llegado a rechazar hasta seis guiones seguidos. Olivia explicó una y otra vez ante el tribunal que esos papeles no eran adecuados para ella y que podían dañar su carrera y al mismo estudio. Con paciencia e incansable, defendió que esa interpretación de la ley según la cual los siete años eran años de trabajo-trabajo se traducía en la práctica en una semi-esclavitud.

El juicio “De Havilland vs. Warner Bros.” duró dos años y medio, entre 1943 y 1946, en los que la estrella no pudo rodar una sola película ni ingresar un dólar. Antes que ella, actrices como Greta Garbo o Bette Davies habían luchado contra el sistema sólo para salir escaldadas. Estaba arriesgando todo lo que tenía: su profesión, su fama, su imagen pública, para pleitear contra lo que sabía que era un ley injusta. Finalmente, el tribunal le dio la razón a Olivia. La Warner apeló y Olivia volvió a ganar. La Warner apeló de nuevo y la Corte Suprema desestimó la apelación, dando por bueno el primer veredicto. Olivia había puesto en juego su posición pero, al conseguir la victoria, iba a cambiar las cosas para el resto de los actores. Era la “Ley De Havilland” o “Decisión De Havilland”, y así se la conoce hasta hoy en la jurisprudencia americana.

Cuando volvió, el público y la industria no la habían olvidado. En el 46 hizo cuatro películas en diferentes productoras, con papeles alejados de la imagen meliflua en la que Jack Warner la había encasillado. Por Vida íntima de Julia Norris, de la Paramount, fue nominada al Oscar y ganó. Era el regreso triunfal de una actriz que se había reivindicado frente a todos y el agradecimiento de Hollywood por su valentía y talento.

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Olivia de Havilland con sus dos Oscars, por 'Vida íntima de Julia Norris' y 'La heredera'.

A partir de entonces, el negocio se transformó. La figura del agente se volvió más importante porque los actores preferían trabajar por su cuenta y para competir por los papeles que querían necesitaban asesoramiento y ayuda. No fue de Havilland la única responsable del fin del sistema de estudios. Las leyes antimonopolio, el fin de la Segunda Guerra Mundial, el baby boom y un cataclismo llamado televisión harían su parte por acabar con un sistema basado en un poder despótico que, paradójicamente, fue capaz de crear algunas de las mejores películas americanas, pero ella puso la primera piedra.

Tras su imagen de dulce inocente, Olivia de Havilland tuvo los arrestos para rescatarse a sí misma y luchar por que los actores tuviesen libertad para construir lo más importante que tenían: sus carreras. Hoy, los ecos de aquel pleito de hace 70 años resuenan todavía en el cine y la música, con casos como el del grupo de Jared Leto, 30 seconds to Mars, contra su discográfica. Ganadora de dos Oscars, encarnación de un puñado de personajes inolvidables, una de las últimas supervivientes de los años dorados de Hollywood, Olivia de Havilland es historia del cine, pero por más motivos de los que pensamos.

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Mensaje por Invitado » Vie 19 Jun, 2020 4:28 pm

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Mensaje por FUI LA UNICA » Vie 19 Jun, 2020 2:02 pm

DE ESTE FOR QUIEN DEFENDIO LOS 2 O 3 LIBROS QUE LEI DE CARLOS RUIZ ZAFRON. COMO DICE EL MUNDO, TUVO 1 NARRATIVA MUY DIFERENTE A LOS AUTORES ESPANOLES DE HOY. LAMENTABLEMENTE, ACABO DE LEER EN EL MUNDO QUE RUIZ ZAFRON HA MUERTO DE CANCER A LOS 55 ANOS DE EDAD.

QUE LA TIERRA TE SEA LEVE CARLOS Y VOY A RELEER OTRA VEZ TU LIBRO: '' LA SOMBRA DEL VIENTO'' SE QUE SOBRE GUSTO NO HAY NADA ESCRITO Y A MI ME PILLO POR SORPRESA ESA FORMA DE ESCRIBIR TUYA TAN DIFERENTE DE ESE TAL PEREZ REVERTE Y DE OTROS AUTORES ESPANOLES CONTEMPORANEOS ESPANOLES.

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Mensaje por Invitado » Dom 17 May, 2020 10:23 pm

hasta siempre, califa.

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Mensaje por Invitado » Dom 17 May, 2020 12:55 pm


Sentido homenaje a Julio Anguita en Córdoba
Decenas de personas se han acercado esta tarde hasta la plaza del Ayuntamiento de Córdoba, donde está instalada la capilla ardiente con los restos de Julio Anguita, para rendirle su particular homenaje. Con aplausos y entonando la Internacional, muchos vecinos de Córdoba han aprovechado la hora del paseo para dar su último adiós al camarada Anguita dadas las restricciones de los velatorios debido a la pandemia del Covid-19.

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Mensaje por Invitado » Mar 28 Abr, 2020 1:11 pm



Muere Michael Robinson, uno de los rostros más populares del fútbol español

El ex jugador de Liverpool y Osasuna, famoso por la fina ironía de sus comentarios, anunció en 2018 que sufría un cáncer incurable.

Michael Robinson, uno de los rostros más populares de las últimas décadas en el fútbol español, ha fallecido este martes a los 61 años tras una larga batalla contra el cáncer. Después de una exitosa trayectoria en el Liverpool y de una temprana retirada en 1989 con la camiseta de Osasuna, por culpa de una lesión de rodilla, Robinson dio el salto a la televisión, donde pronto adquirió gran fama por su desenfadado estilo.

La extrema gravedad de su dolencia, que él confirmó ante los micrófonos en diciembre de 2018, no detuvo la actividad periodística de Robinson, que siguió comentando partidos de Liga y Champions para Movistar Plus hasta el obligado parón por el Covid-19. Desde El día después, el exitoso programa de comienzos de los 90 en Canal Plus, hasta los recientes reportajes en Informe Robinson, Michael mostró un rotundo talento como comunicador.

"Me siento un fraude, porque debo de ser el único enfermo de cáncer que ha engordado", comentaba con su habitual sarcasmo tras iniciar el tratamiento en un hospital público de Madrid. La destilación de esa peculiar ironía fue su mejor modo de acercarse al espectador, ya fuera desde el estudio con Nacho Lewin o desde la cabina del estadio, al lado de Carlos Martínez.

Re: Obituario

Mensaje por Assia » Jue 23 Abr, 2020 4:09 am

Perdona Invitado, de no haberte dado las gracias por habernos subido el desapericido programa '' CANTARES'' Ay, cuando Manolete murio, la faraona (Lola Flores) canto: // AY EN LA PLAZA DE LAS NUBES/// HAY REVUELOS/// QUE SE TRAIGA, SU CAPOTE EL MATAOR/// Pues con la muerte del Principe Gitano, SI que en EL TABLAO FLAMENCO DE FRASCUELO DE LAS NUBES HABRA TAMBIEN ''REVUELOS''

Re: Obituario

Mensaje por Assia » Jue 23 Abr, 2020 1:45 am

Otra gran voz de la copla y hasta cuando queria cantaba flamenco y lo bailaba, nos ha dejado para siempre.
Su nombre artistco,'' El Principe...'' era 1 mote que le llamaban desde chico, Pero para mi, creo que con esa voz y esos movimientos en los escenarios que tenia con tanta personalidad, yo lo hubiera llamado:'' EL FARAON GITANO''
Que la tierra te sea leve.

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Mensaje por Invitado » Mié 22 Abr, 2020 7:03 pm

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Muere por Covid-19 El Príncipe Gitano, pionero del flamenco-pop

El actor, bailarín y cantante ha muerto a consecuencia del coronavirus en la residencia de ancianos en la que vivía

El Príncipe Gitano no tiene entrada en Wikipedia, pero en los años 50 y 60 grabó algunas canciones que traspasaron el tiempo y que han sido cantadas por varias generaciones de españoles hasta nuestro días. El cantante, bailarín y actor ha muerto este miércoles a los 88 años de edad a causa de la Covid-19, según ha revelado su hija, Lola Castellón.

Pionero e ídolo del flamenco-pop en la España del desarrollismo, grabó sobre todos dos canciones que por diferente motivo alcanzaron la inmortalidad. Sólo con decir Obi oba todos en la mente pensamos de inmediato "cada día te quiero más", y a eso lo llamamos triunfo. La repercusión de su versión de In the ghetto, el clásico de Elvis Presley, se asienta en otros motivos: la pronunciación terrible de la letra en inglés despertó la chufla casi universal, pero también el cariño hacia este cantaor de pop o cantante de flamenco que pasó toda su vida sobre los escenarios.

El Príncipe Gitano nació Enrique Castellón Vargas en 1932 en Ruzafa (Valencia) y se crió en el seno de una familia gitana flamenquísima dedicada a la venta ambulante y a los tratos de ganado. Escuchó desde la cuna el cante jondo y los palos del flamenco, y por eso aprendió desde niño que ni entonces ni ahora eso da de comer, por lo que orientó pronto sus canciones hacia estilos híbridos con la canción popular, el pop y los sonidos de moda.

Primo hermano de Sabicas, entre sus seis hermanos se cuentan además el guitarrista Juan José Castellón Vargas y, sobre todo, Dolores Vargas La Terremoto, a quien acompañó en sus primeras canciones, como Penas de la gorriona o Málaga bella.

A los 14 años debutó en el Teatro Calderón de Madrid en el mismo espectáculo que Lola Flores, que tenía nueve años más que él, y muy poco después formó su primer espectáculo, Pinceladas. Tenía 15 años y llegó a convertirse en una figura muy popular de la canción española en los años 50.

Creía que con el éxito en la canción podría dar el salto a las plazas de toros, pues su auténtica vocación era la de ser matador: debutó como novillero en 1947, pero no logró prosperar, según le gustaba decir, precisamente por su éxito con la música.

Fue destacado su papel como cantante, siempre de porte elegante, pero también como impulsor de las carreras de otros artistas muy destacados que pasaron por su compañía en sus primeros años de carrera, caso de Rocío Jurado, Carmen Sevilla o Manolo Escobar, además de su hermana La Terremoto.

De la canción folclórica española evolucionó hacia el flamenco-pop en los años 60, un registro en el que alcanzó bastante fama, aunque tuvo que ver a algunos de sus contemporáneos y discípulos superarle en éxito. En eso, también, fue príncipe pero no rey. Fue el primero en grabar El porompompero, tocó un gran arco de canción aflamencada, rumba y canción popular, y también adaptó éxitos internacionales como Delilah, de Tom Jones, Obladí Obladá, de The Beatles.

Como actor participó en seis películas, desde Brindis al cielo (1954) hasta Españolear (1969), en la que sus personajes a menudo se presentaban como El Príncipe Gitano.




El Principe Gitano En Cantares



EL PRINCIPE GITANO Y LA POLACA VERSION DE LA PELICULA ESPAÑOLEAR

Re: Obituario

Mensaje por Assia » Dom 05 Abr, 2020 1:44 am

Se sabe de que ha muerto Aute.? No recuerdo bien y NO estoy segura porque nunca me gusto ni su voz ni sus canciones. CREO recordar (no estoy segura) que hace unos cuantos anos, Aute tuvo 1 ictus y se fue a Cuba a recuoerarse por lo que fue criticado por algun sector de la prensa espanola.
Que la tierra te sea leve Aute.

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Mensaje por Invitado » Sab 04 Abr, 2020 1:15 pm

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Muere Luis Eduardo Aute en Madrid a los 76 años


El cantautor Luis Eduardo Aute ha fallecido este sábado en Madrid a los 76 años. Era algo más que un músico para la España democrática, la misma que creció con sus canciones y se educó con su sensibilidad transgresora y su visión exigente de la realidad. Era la voz más emotiva de la España de la Transición, un fabulador fundamental que, en sí mismo, era una fábula: porque el pintor que nunca se imaginó como músico acabó siendo uno de los cantautores más reconocidos y reconocibles de la música popular española, todo un símbolo de las confesiones sentimentales.

Nació en 1943 en Manila, en plena contienda de la Segunda Guerra Mundial. La ciudad se hallaba devastada por los combates entre las tropas filipinas y los invasores japoneses, que perpetraron todo tipo de masacres. Aquel niño llamado Luis Eduardo Aute, que estudiaba inglés en la escuela, hablaba español en casa y tagalo en la calle, creció rodeado de catástrofe. Hijo de un padre catalán y una madre filipina, aunque de padres españoles, al pequeño le gustaba refugiarse en el dibujo y el cine, pero no quitó para que hiciese mucha vida en la calle cuando, acabada la gran guerra, la ciudad intentó recuperar el pulso y reconstruirse con ayuda del dinero estadounidense. En Manila aprendió a ser un chaval inquieto aunque retraído y tímido, un chico al que con 11 años Madrid le pareció una urbe gris y triste, mojigata y monacal, cuando su familia se mudó a vivir a España.

La última fábula que le gustaba contar a Aute tenía como protagonista un girasol insumiso. Lo hacía llamar el Giraluna, un girasol que, a diferencia del resto, decidía no agachar la cabeza por la noche y aguardaba la llegada de la luna. Cuando el cielo se fundía en negro, este girasol conocía la luna y las estrellas y, bajo el efecto de esa luz pura en plena oscuridad, era recompensado con una sagacidad y lucidez especiales por su fe, curiosidad y criterio propio. El Giraluna, ese elemento disidente y diferenciador entre la caterva, podía ser el propio Aute, el juglar político, el cantautor de inmensas canciones de amor, el poeta de lo cotidiano, el artista plástico, el amante del cine, el sutil soñador y el anciano de verbo perspicaz e indignado por los desajustes de un mundo siempre desajustado.


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