La Memoria Histórica: verdades y mentiras

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La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Mar 17 Sep, 2019 7:51 pm


VOX propondrá Ley PARA acabar con la MEMORIA HISTÓRICA del PSOE.

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Vie 23 Ago, 2019 9:25 pm

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La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Vie 23 Ago, 2019 8:14 pm

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La Memoria Histórica: verdades

Mensaje por Invitado » Vie 23 Ago, 2019 1:52 pm

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Soldados alemanes y soviéticos confraternizando en Brest, donde sus fuerzas se encontraron durante la invasión conjunta de Polonia

El PCE siguió los dictados de Stalin tras el Pacto Ribbentrop-Molotov

Así es como el Partido Comunista de España justificó la invasión nazi-soviética de Polonia

En septiembre de 2015 os hablé aquí de la equidistancia y el pacifismo adoptados por el Partido Comunista de Francia (PCF) ante la invasión alemana de Polonia, por orden directa de Moscú.

Las órdenes de Moscú a los comunistas tras el pacto nazi-soviético

El 23 de agosto de 1939 los ministros de asuntos exteriores de Hitler y Stalin firmaron en Moscú el Pacto Ribbentrop-Molotov, un acuerdo de no agresión entre Alemania y la URSS, que incluía un protocolo secreto por el que ambas potencias se repartían Polonia, las Repúblicas Bálticas y Finlandia, un protocolo descubierto por los Aliados en 1945 y que la URSS negó hasta 1989. La Internacional Comunista, controlada por Stalin y con sede en Moscú, dio órdenes a los partidos comunistas de sabotear el esfuerzo de guerra contra los alemanes. Ese sabotaje se tradujo, especialmente, en acciones de propaganda de los comunistas para promover el derrotismo y justificar la invasión de Polonia. El 9 de septiembre de 1939 Georgi Dimitrov, secretario general de la Internacional Comunista, dirigía un telegrama a la cúpula del PCF afirmando: “El proletariado mundial no debe defender a la fascista Polonia.” Faltaban ocho días para que las tropas soviéticas penetrasen la frontera oriental de Polonia, de modo que esa consigna se refería a la invasión alemana. Ante la reacción de los gobiernos de Francia y el Reino Unido declarando la guerra a Alemania, Dimitrov señalaba: “los comunistas deben declararse en contra de la guerra, dejar al descubierto su carácter imperialista, votar en contra de los créditos militares, informar a las masas de que la guerra traerá miseria y agravará las cadenas de la explotación.” Las acciones de propaganda de los comunistas se centraron en dirigir la mayoría de sus críticas contra los gobiernos del Reino Unido y de Francia, como si fuesen los verdaderos culpables de la guerra.

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Artículo de Dolores Ibárruri en el primer número del periódico “España Popular”

El Partido Comunista de España dirigió su propaganda contra Polonia

El Partido Comunista de España (PCE), como los demás, siguió esas consignas de Moscú al pie de la letra. Así lo hizo desde el periódico “España Popular”, editado desde México y que sirvió como portavoz del PCE durante la contienda. El primer número (se puede descargar aquí) se lanzó el 18 de febrero de 1940. En portada incluía un artículo de Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, miembro de la cúpula del PCE exiliada en la URSS, tachando la contienda de “guerra imperialista” y culpando a “Francia e Inglaterra” de la derrota republicana en la Guerra Civil Española el año anterior. Pero la dirigente del PCE iba más allá. En la parte final de ese artículo, en la página 6 del periódico, Ibárruri escribió: “Los portavoces socialdemócratas del imperialismo inglés y francés repiten cada día que hacen la guerra para “restaurar la Polonia”, en nombre de la democracia y del derecho de los pueblos.” Y un poco más abajo, añadía: “Ellos dicen ayudar (aunque bien sabemos hoy cuánto vale esta ayuda) a Polonia, donde millones de ukranianos, bielorrusos y judíos ni siquiera tenían el derecho de hablar libremente su idioma, y vivían en condiciones de parias.” Estas palabras Ibárruri son una clara justificación de la invasión de Polonia. Es una paradoja que invocase a los judíos para justificar una invasión que iba a dar lugar a un genocidio contra ese pueblo.

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Las mentiras de Ibárruri para desprestigiar a los polacos

La dirigente comunista insistía, un párrafo más abajo, en su justificación de la invasión nazi-soviética y en sus críticas a británicos y franceses: “Ellos se declaran solidarios con los gobernantes de la Polonia reaccionaria, desaparecida sin honor y sin gloria, porque los terratenientes polacos, los coroneles venales y que formaban su gobierno y que no representaban la voluntad del pueblo polaco -que no tenía ni voz ni voto para decidir sus destinos-, representaban, sin embargo, los intereses de los banqueros y grandes capitalistas de Londres y París.” Ibárruri mentía: Polonia era una democracia y el pueblo polaco se resistió de forma admirable a la invasión alemana. Lo que iba a ser un paseo militar derivó en una operación más complicada y que tardó más de un mes en terminarse. Ya antes de que acabase la invasión, los polacos empezaron a organizar movimientos de resistencia. De hecho, el mayor movimiento de resistencia de la contienda fue polaco, el Armia Krajowa, que era fiel al gobierno polaco en el exilio, el gobierno legítimo de Polonia.

Justificando la venganza de Stalin contra Polonia

Por supuesto, con su justificación de la invasión de Polonia, Ibárruri no estaba pensando especialmente en la ofensiva alemana, sino en la ofensiva soviética. En su artículo, la dirigente comunista hacía suya la inquina histórica de la URSS contra Polonia, que en 1920 había frenado la invasión bolchevique de Europa Central en la Batalla de Varsovia. Stalin recordaba bien aquellos hechos, y Dolores Ibárruri plasmó el ansia de venganza de la URSS sin rodeos: “El deseo de restablecer de nuevo aquel cordón sanitario, aquella base para ataques militares contra el país del Socialismo, que era el papel que jugaba Polonia, Estado creado artificialmente y que era un conglomerado heterogéneo, creado por el Tratado de Versalles: Polonia no debía servir a otro fin.” Una vez más la dirigente comunista española demostraba su ignorancia o su mala fe: Polonia apareció como reino en el siglo X, y fue una de las grandes potencias europeas en los siglos XVI y XVII. En 1683 fue la caballería polaca de Jan III Sobieski -los famosos húsares alados- los que salvaron Viena y frenaron el expansionismo turco en Europa, una batalla que merece ser equiparada a la victoria naval de Lepanto en 1571. Además, es una paradoja que Ibárruri, defensora de un Estado tan heterogéneo como la URSS, criticase a Polonia por su heterogeneidad. Como ha ocurrido tantas veces, la propaganda comunista fallaba en términos de lógica.

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Ibárruri dijo que con la invasión millones de personas “han conquistado su libertad”

Finalmente, Ibárruri lanzaba un alegato radicalmente antipolaco: “¡La Polonia de ayer, cárcel de pueblos, República de campos de concentración, de gobernantes traidores a su pueblo, que estaba constituída a la imagen de la democracia de los Blum y Citrine! La socialdemocracia llora sobre la pérdida de Polonia, porque el imperialismo ha perdido un punto de apoyo contra la Unión Soviética, contra la patria del proletariado. Llora por la pérdida de Polonia, porque los ukranianos, bielorrusos, trece millones de seres humanos, han conquistado su libertad.” Me pregunto qué tienen que decir hoy los comunistas españoles ante estas infames afirmaciones, hechas mientras los nazis masacraban al pueblo polaco. Es grotesco leer a Ibárruri llamar a Polonia “República de campos de concentración” desde la capital de la República del Gulag, un estado comunista que deportó y envió a masas enteras a campos de concentración por motivos políticos, religiosos e incluso étnicos. Como español y como demócrata sólo puedo manifestar mi repugnancia hacia la servil actitud del PCE, que se limitaba a repetir como un loro las consignas dictadas por Stalin. Quiero terminar estas líneas con un homenaje hacia los millones de polacos que luchaban por su libertad mientras Ibárruri justificaba a los nazis que les estaban invadiendo: Niech żyje Polska!

Cuando nazis y soviéticos lucharon y desfilaron juntos en Polonia

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Vie 23 Ago, 2019 1:38 pm

La 2ª GM comenzó con la invasion de Polonia por Hitler desde el oeste..... y su aliado Stalin desde el este. Que mala memoria la vuestra, golfetes.

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Vie 23 Ago, 2019 1:22 pm

Este era el PSOE de la II Republica, el del intento del golpe armado de 1934, un partido antidemocratico y prosoviético. Memoria historica de la buena.


1935 Discurso de los delegados de PSOE en el VII Congreso de Komintern, Moscu, agosto de 1935

El VII Congreso Mundial de la Internacional Comunista se reunió en agosto de 1935 en Moscú donde se dio paso a la política de frentes populares donde los comunistas buscarían aliarse con otros grupos de izquierda, política auspiciada insistentemente por Stalin, quien ya era gobernante supremo de la URSS.

Re: La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Assia » Mié 14 Ago, 2019 1:23 am

No tengo tiempo esta manana y debo de desconectar mi ordenador de Internet. Pero en esa ''MEMORIA HISTORICA...'' nos dice el PIO.. PIO... porque abrio con 1 martillo la cabeza de 1 policia.? Supongo que eso Tambien es '' MEMORIA HISTORICA...'' En cuanto al predicador del Apocalipsis ya sabemos como miente mas que predica su Apocalipsis Lleva anos acusando a Soros de haber entregado a sus hermanos judios a los Nazis. Cuando Soros solo tenia 14 anos…? cuando acabo la II Guerra Mundial. Ya he puesto en este foro que si algun lector esta interesdo en saber la verdad del magnete Soros, solo tiene que teclear en GOOGLE: la mujer que salvo a soros de los Nazis.

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Mié 14 Ago, 2019 12:04 am


Roberto Centeno: El Frente Popular era indigno y en su mayoría eran asesinos chequistas

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Jue 01 Ago, 2019 10:28 pm

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Vie 12 Abr, 2019 1:10 pm


II REPÚBLICA: ¿QUÉ MÁS DA QUE FUERA DEMOCRÁTICA, SI ERA HOMICIDA?

El director de Hispanidad.com, Eulogio López, recuerda que seguimos en periodo guerracivilista

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Lun 01 Abr, 2019 3:02 am


Jordi Évole: "Ojalá la Conferencia Episcopal escuche lo que dice Francisco sobre memoria histórica"

Re: La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Assia » Dom 06 Ene, 2019 8:30 am

No me borres otra vez el mensaje Hacker. Es muy interesante eso de ''asesinar por amor'' Claro que si, hasta Dios, envio a su hijo a la tierra para que lo asesinaran por amor a la humanidad. Moscardo, tambien dejo que a su hijo lo ''asesinaran por amor'' a Dios y a Espana. Ay Teresita,yo en la unica cruz que creo es en esa alegre '' CRUZ DE MAYO SEVILLANA'' donde nadie ''asesina por amor''

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Dom 06 Ene, 2019 1:23 am

La izquierdona manipuladora sacando de contexto fragmentos de un video ..... :pinocho:

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Dom 06 Ene, 2019 1:16 am

La Memoria Histórica: verdades y mentiras

Mensaje por Invitado » Dom 09 Dic, 2018 3:06 am



La 'quema de conventos' de 1931

Hoy en Tiempos Modernos contamos con la visita del historiador Fernando Paz para hablar sobre ''La 'quema de conventos' de 1931''.

No había pasado un mes desde la proclamación de la República cuando elementos exaltados de la órbita republicana protagonizaron las primeras algaradas. Objetivos: primero, los monárquicos. Enseguida, las iglesias, y ello a pesar de que la Iglesia, institucionalmente, había observado una exquisita neutralidad durante todo el proceso de instauración del nuevo régimen. Era el 10 de mayo de 1931. Cuando el Gobierno conoció la intención de las turbas de quemar templos, Azaña, cínico, comentó que sería un caso de “justicia inmanente”. Otros ministros interpretaron la amenaza como un “tributo” que la iglesia debía pagar “al pueblo soberano”. El ministro Maura propuso sacar a la Guardia Civil para frustrar los incendios, pero Azaña pronunció aquella frase tristemente célebre: “Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”.

El Gobierno no movió un dedo para impedir los incendios. Cuando una comisión de los incendiarios llegue a Presidencia, el ministro radical-socialista Marcelino Domingo se dirigirá afectuosamente al jefe de los pirómanos: era Pablo Rada, compañero de Ramón Franco en el Plus Ultra y, como él, jacobino y exaltado. El alcalde de Madrid, Pedro Rico, de la órbita de Azaña, emitió un bando tras los incidentes donde se dirigía a los asaltantes y elogiaba la “nobleza ingenua de vuestra exaltación”. No hubo represión por estos hechos. Al revés, Azaña aprovechó la situación para plantear la expulsión de los jesuitas. Mientras esa medida llegaba, el Gobierno expulsará al obispo de Vitoria, Mateo Múgica, y al cardenal Segura. Y Largo Caballero, como de costumbre, pedirá que se arme al “pueblo”, o sea, a los militantes del PSOE.

La furia anticlerical de 1931 se extendió de Madrid a Levante y Andalucía. Ardió un centenar de iglesias y edificios, incluidos centros de enseñanza: la escuela de Artes y Oficios, el Colegio (obrero) de los Padres de la Doctrina Cristiana en Cuatro Caminos, escuelas de salesianos. Fueron quemadas las bibliotecas de la casa profesa de los Jesuitas (80.000 volúmenes, con ediciones príncipe del siglo de Oro) y la del Instituto Católico de Artes e Industrias (20.000 volúmenes y archivos científicos). Perecieron numerosas obras de arte: Zurbarán, Valdés Leal, Pacheco, Van Dyck, Coello, Mena, Montañés, Alonso Cano, templos monumentales. Fueron arrasadas las sedes de siete periódicos derechistas en Levante y Andalucía. Hubo tres muertos. Los atentados contra iglesias y centros religiosos seguirán, de manera esporádica, durante toda la República.

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