LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

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LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Jue 24 Mar, 2022 3:36 pm


Golpe judicial al Emérito: La Justicia británica le niega la inmunidad

El Tribunal Superior de Londres ha determinado que Juan Carlos I no tiene inmunidad en Reino Unido tras su abdicación al cargo de rey de España. Así, ha concluido que puede seguir adelante la demanda que presentó Corinna Larsen.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Lun 07 Feb, 2022 3:38 pm


El rey Juan Carlos respira tranquilo: la Fiscalía archiva la causa de Jersey

Buenas noticias para el rey Juan Carlos coincidiendo con la reciente visita de sus hijas, las Infantas Doña Elena y Doña Cristina; y es que tal y como ha adelantado la cadena Cope este lunes, ya se ha redactado el borrador de decreto para archivar la investigación abierta por la Fiscalía contra el Emérito, al no apreciar indicios de delito en la presunta fortuna del monarca en la isla de Jersey.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Lun 24 Ene, 2022 2:43 am

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Un viejo retrato de El Assir, María Fernández Longoria y una de sus hijas en Sotogrande (Cádiz). 'SOTOGRANDE 1961-2001'


ABDUL RAHMAN EL ASSIR
Alerta roja por la última amistad peligrosa del Rey emérito en Abu Dabi

El libanés El Assir hizo fortuna traficando con armas a la sombra del PSOE y ahora se le ha visto con su amigo Juan Carlos I en su 'exilio' común. Interpol ha reactivado la orden española contra él

LEYRE IGLESIAS



Pasaporte libanés, español, marroquí y diplomático somalí, según un viejo recuento de los servicios secretos franceses. Una vida de auténticos lujos. Mansiones, yates, cuentas en Suiza. Negocios turbios. Patrimonio oculto. La amistad de reyes y presidentes del Gobierno. Una escapada tras otra. Y al menos dos órdenes internacionales de búsqueda y captura en su contra.

Los ingredientes son propios de una película pero se ajustan al periplo vital de un hombre a quien podría describirse como a un fantasma. No circulan fotos recientes suyas, su nombre es poco conocido pese a que aparece citado en escándalos y oscuras tramas a lo largo de todo el mundo, y su figura, enlazada con las altas esferas en España, Francia, EEUU, Marruecos, Arabia Saudí o Pakistán, ni siquiera tiene una entrada en Wikipedia. Pero sus últimas compañías lo han devuelto al foco público en el país que le vio medrar como un rayo.

Abdel Rahman El Assir El Kassab (o Abdul Rahman Salaheddine Al Assir), traficante de armas huido de España y Francia, es el viejo amigo de monterías de Juan Carlos I con el que el emérito suele dejarse ver durante su estancia en la isla privada de Nurai, en Abu Dabi. Y el hombre cuya búsqueda internacional, abierta por España desde diciembre de 2019, ha reactivado ahora la Interpol a petición de la Policía Nacional. Es una alerta roja. El objetivo: que el emirato entregue a El Assir a España, donde se le busca no por corrupción ni por delitos de sangre, sino por no pagar impuestos.

Hasta coincidir ya en la vejez en el exilio común de Abu Dabi, las vidas del Rey emérito y de El Assir se han cruzado durante cuatro décadas. Su relación arrancó en la España de los pujantes años 80, cuando el segundo era un astuto y atractivo joven libanés con ganas de hacer fortuna, y cristaliza ahora en Abu Dabi, de donde, según varias informaciones, quiere regresar Juan Carlos tras el archivo de la causa que tenía abierta en Suiza. Una posibilidad empañada después de que el diario El País ubicara a El Assir junto al padre de Felipe VI.

El antiguo comerciante de armas es la última amistad peligrosa de Juan Carlos. Un curtido intermediario refugiado durante años en Suiza y sobre cuya extradición las fuentes policiales consultadas albergan pocas esperanzas. Abu Dabi suele funcionar como un santuario para los mayores delincuentes del mundo. Y El Assir siempre pareció intocable.

Nacido en Beirut el 26 de abril de 1950 (es doce años más joven que el emérito), Abdul Rahman El Assir forjó su meteórica carrera gracias a su matrimonio con Samira, la hermana favorita de Adnan Khashoggi, multimillonario traficante de armas saudí que actuó como su mentor. El célebre Khashoggi (fallecido en 2017), quien se declaraba «muy amigo» de Juan Carlos, abrió a su cuñado las puertas de sus contactos y de sus negocios en España. El principal era la sociedad hispanosaudí Alkántara, nacida tras el primer viaje del Rey Fahd a España para entrevistarse con Juan Carlos I. El Assir aprendía rápido. Acabó divorciándose de Samira y volando solo.

En mayo de 1990 Khashoggi calificó a su ex cuñado de «gerente completamente desleal». «Pensé que Alkántara iba a llegar a ser algo grande, (...) pero había demasiada gente tonta y ambiciosa alrededor y todo se echó a perder. Gente que quería hacer sus propios negocios, como El Assir, como el señor [Enrique] Sarasola [empresario muy ligado a Felipe González]... Ellos se metieron en política, o más bien usaron la política para sus propios proyectos», dijo en EL MUNDO.

"ASTUCIA Y ENGAÑO"

El segundo matrimonio del libanés, en esta ocasión con María Fernández-Longoria (hija de un embajador español en El Cairo, de la que se separó en 2014), le servirá además para zambullirse de lleno en la jet set. En 1989 el semanario árabe Sourakaia escribió sobre él: «Cuando un hombre de negocios es capaz de reunir la astucia comercial con el engaño político, cualquier milagro es posible. El milagro de El Assir consiste en comer un día con el Rey Juan Carlos I, cenar con el Rey Hassan II y desayunar al día siguiente con su amigo Felipe González y otros dirigentes del PSOE». En 1990 ya se publica que ha desbancado en España a su antiguo mentor como «intermediario de lujo», gracias a las comisiones de hasta el 20% que cobra por la venta de armas españolas a Marruecos. Con el favor del Instituto Nacional de Industria y con sus oficinas en el número 91 del paseo de la Castellana, El Assir se embolsa millones.

Llegan los barcos. Las mansiones en Puerta del Hierro, Sotogrande o Marbella, donde el matrimonio, con tres hijos matriculados en el Colegio Americano, tiene como vecinos a los padres de Alejandro Agag. Los servicios secretos estadounidenses, franceses y españoles le siguen la pista y anotan algunos episodios. Como uno que ennegrece su leyenda: la misteriosa muerte en Madrid en 1992 de uno de sus socios egipcios, cuyo cadáver apareció con la cabeza aplastada por la puerta de un garaje.

Del esplendoroso círculo de contactos de El Assir dio cuenta Manuel Dias Loureiro, que fue ministro conservador portugués y luego directivo del Banco Portugués de Negocios (BPN), en el marco de una investigación sobre un agujero de 42 millones de euros en créditos fallidos imputado al empresario libanés: «Fui no menos de seis veces a cazar con don Juan Carlos en la finca de El Assir. (...) Y cené con Bill Clinton en sus casas en Madrid, Barcelona y Londres». El libanés hizo de cicerone de Clinton cuando, con José María Aznar en la Moncloa, el ex presidente visitó España en 2001.

BODAS Y PROBLEMAS

Por entonces, según la Fiscalía, el rico comisionista residía de forma habitual en España desde 1999, pero carecía de la nacionalidad española. La logró en marzo de 2004, aún con Aznar en el poder, dos años después de acudir a la famosa boda de su hija con Agag. Aunque sería la invitación a otra ceremonia la que convertiría al escurridizo magnate en carne de noticia: el enlace entre el don Felipe y doña Letizia. Cuentan las crónicas que El Assir estaba invitado por el Rey, pero que, bien aconsejado, no asistió. En todo caso, su gran acto social, en el que tampoco trascendió ninguna fotografía suya, no tuvo lugar hasta 2016, cuando su hija Alia se casó por todo lo alto en la exclusiva localidad suiza de Gstaad con el abogado Hugo Linares. El mercader fletó un avión para los invitados españoles.

Pese al boato de aquella boda, sin embargo, a El Assir ya se le han empezado a amontonar los problemas. Al menos dos investigaciones judiciales le tienen bajo lupa: una en España, impulsada por la Agencia Tributaria, y otra en Francia, un célebre caso de cobro de comisiones y sobornos cuyas implicaciones amenazan al mismísimo Nicolas Sarkozy.

Ambas pesquisas avanzan en los tribunales hasta que en 2019 todo se tuerce visiblemente para El Assir. Aquel año en que un Juan Carlos I cada vez más asediado por su pasado abandona definitivamente la vida institucional, el mercader libanés se ausenta de dos juicios que se celebran contra él. Uno en Madrid. El otro en París. Por ambas causas pesan sobre él sendas órdenes de arresto vigentes a día de hoy. Y en ambos casos Suiza se negó a entregarle, según las informaciones publicadas tanto en Francia como en España. Hasta que probablemente el refugio suizo también se tambaleó.

En la causa española, abierta en el juzgado de instrucción número 52 de Madrid, El Assir no ha podido ser condenado aún. Las pesquisas arrancaron hace muchos años. La Fiscalía pide para él ocho años de cárcel y el pago de 88,6 millones entre multa e indemnización por no haber declarado a Hacienda sus ingresos en 2002 y 2003, con lo que se ahorró 14,7 millones. El juicio encadenó varios aplazamientos entre octubre de 2018 y marzo de 2019. La Fiscalía confiaba en llegar a un acuerdo con él, pero la cifra no se cerraba y además El Assir se ausentó repetidamente de las sesiones. La última vez decía residir en Suiza y sufrir una enfermedad en los bronquios que le desaconsejaba viajar. Al final se esfumó el 5 de marzo de 2019, y al día siguiente la Audiencia Provincial dictó una orden de busca y captura contra él por rebeldía. España pidió su extradición, pero Suiza se negó. Y aquella Nochebuena Interpol activó la orden en su contra.

El otro juicio del que El Assir se ausenta tiene lugar en octubre de 2019 en el Tribunal Correccional de París. Se trata del llamado affaire Karachi: una polémica venta de submarinos a Pakistán y de fragatas a Arabia Saudí en 1994 durante el mandato del primer ministro francés Éduard Balladour y que, según las sospechas, se saldó en 2007 con un atentado mortal en Karachi (Pakistán) por el supuesto impago por parte de Francia de algunas de las comisiones comprometidas. Se estima que El Assir se embolsó 54 millones, por lo que en junio de 2020 fue condenado, en rebeldía, a cinco años de cárcel. De entonces data la orden francesa de arresto contra él.

CON RODRIGO RATO Y VILLAREJO

Pero en esta historia abundan otros nombres sonados. Como el de Rodrigo Rato, con quien según una investigación periodística estaba conectado El Assir a través de la sociedad luxemburguesa Wheelerdale. O como el de José Manuel Villarejo, quien también tiene o pretende un papel en la trayectoria de El Assir. Hace sólo unos días, el ex comisario de las cloacas intentó utilizar el nombre del libanés (ex cuñado de su socio Adrián de la Joya) para recusar a un juez de la causa Tándem. Según su propio relato, Villarejo habría maniobrado entre 2013 y 2014 para «buscar una salida discreta al problema judicial» del comerciante de armas tras fracasar el CNI. Según el diario Público, fue El Assir quien recurrió al policía para que, a través de la causa fiscal española, evitara su extradición a Francia. En sus agendas figura una reunión con El Assir en Ginebra el 13 de mayo de 2014, cuatro años antes del inicio del juicio en Madrid.

¿Y por qué Abu Dabi? Con los años también el refugio suizo de El Assir le falló. En mayo de 2019 el nombre y los apellidos del fantasma aparecen citados en un documento público del país helvético. El cantón de Berna, al que pertenece su chalé en Gstaad y que le señaló como ilocalizable, le acusó de deberle 2,5 millones de francos suizos tras no haber pagado una sola factura fiscal entre 2006 y 2013.

El rastro del libanés se esfumó después. Quizá cambió directamente el cantón suizo por el emirato, donde algunas informaciones sitúan también a su hija Alia. Quizá haya dado más vueltas por el mundo. Lo seguro es que ahora, cuatro décadas después y muy lejos de Madrid, El Assir y Juan Carlos han retomado su amistad, con la diferencia de que al emérito parece despejársele el horizonte judicial.

«Yo siempre he trabajado dentro de lo que considero legalidad», se excusó el traficante cuando un juez francés del caso Karachi le interrogó en Ginebra tras haber sido detenido en un hotel. El mismo juez escuchó este lamento de Ziad Takieddine, el socio y compatriota junto al que ha sido condenado en París: «Yo soy una presa mucho más fácil de alcanzar que el señor El Assir».

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 31 Dic, 2021 2:14 am

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ABDUL RAHMAN EL ASSIR
LA “GENTE TONTA Y AMBICIOSA” QUE RONDA AL REY JUAN CARLOS

Así calificaba Adnan Kashoggi a su ex cuñado, al que introdujo en España y que le superó gracias a los contactos de su nueva mujer, María Fernández-Longoria. Traficante de armas, está en busca y captura.

MARÍA EUGENIA YAGÜE



PODRÍA SER UNA COINCIDENCIA. PERO cada vez que se especula con que la vuelta de Juan Carlos I a España es inminente, surge una noticia judicial, económica o personal que enturbia su regreso y lo convierte en “políticamente incorrecto”. La última, desvelada por El País, es el trato que mantiene en Abu Dabi el antiguo jefe del Estado con Abdul Rahman El Assir, un polémico personaje de origen libanés con nacionalidad española, desaparecido desde hace tres años, cuando debía presentarse en la Audiencia de Madrid, acusado de fraude fiscal y otros supuestos delitos económicos. Unas deudas con Hacienda de unos 90 millones de euros entre multas e indemnizaciones, además de la petición de ocho años de prisión. No acudió a ninguna de las tres citas con el tribunal, por lo que se emitió una orden de búsqueda y captura internacional.

El Assir, licenciado en Económicas por la Universidad de Beirut donde nació hace 72 años, está etiquetado como “traficante de armas”, una forma rápida y llamativa (a veces real) de calificar a los comerciantes o intermediarios de armamento militar. El Assir tuvo prácticamente el monopolio de la exportación de armas y otros productos españoles del género, a países como Marruecos, Somalia o Egipto, donde tenía contactos al más alto nivel.




GONZÁLEZ Y EL REY

En los años 80, cuando gobernaba en España el Partido Socialista Obrero Español, el libanés se embolsó cientos de millones como exportador y comisionista, consiguiendo importantes ganancias para España. De ahí viene seguramente su estrecha relación con Felipe González y su amistad con el Rey Juan Carlos, con el que disfrutó dentro y fuera de España de su afición a la caza. También ha tenido una gran amistad con Alejandro Agag, yerno de José María Aznar, que le invitó a su boda con Ana Aznar en El Escorial.

El Assir frecuenta a Juan Carlos I en Abu Dabi no solo por su amistad de hace más de 30 años. El hispano–libanés reside como el Emérito en la capital de Emiratos Árabes. Conocidos suyos en Madrid le sitúan incluso en una mansión cercana a la de Don Juan Carlos, en la isla de Nurai, el exclusivo enclave a 15 minutos en barco de la capital, donde la seguridad y la discreción de sus millonarios habitantes, está garantizada.

En Abu Dabi también tiene su casa Alia María El Assir y Fernández-Longoria y su marido, el abogado Hugo Linares Espinós. La boda de la hija mayor del libanés y su segunda esposa María Fernández-Longoria en 2016, celebrada en Gstaad, fue uno de los grandes acontecimientos sociales del año. María vistió un espectacular modelo de Lorenzo Caprile y se estimaba que al padre de la novia le costaron los tres días de festejos cuatro millones de euros. Desde Madrid fletó un vuelo privado para llevar a Suiza a los amigos de su hija, entre ellos Ana Boyer, su cuñada Sara Verdasco, Ana Aznar y Alejandro Agag. Un año después, el matrimonio hizo abuelo al magnate.

En Abu Dabi pasa igualmente varios meses al año María Fernández-Longoria, hija del que fuera embajador de España en Egipto, Carlos Fernández-Longoria y Pavía. El Assir la conoció cuando María era secretaria de Alkántara, la empresa que el libanés compartía en Madrid con su cuñado Adnan Kashoggi.

El Assir estaba casado con Samira, la hermana del multimillonario saudí. El primer marido de Samira había sido Mohamed Al Fayed, el empresario egipcio dueño de los almacenes Harrod’s de Londres. Uno de sus hijos, Dodi Al Fayed, fue el último acompañante de Diana de Gales, con la que perdió la vida en el accidente de Paris en 1997.

María Longoria no ha vuelto a casarse. Es una mujer atractiva, divertida, con mucho estilo, como su hermana Veva Longoria, y con una vida muy cosmopolita. Esta primavera pasada se la vio en varias ocasiones con Luis Gasset, director de la sala de subastas Ansorena, que ya había roto su relación con Agatha Ruiz de la Prada.

El Assir llegó a España a principios de los años 80, de la mano de su cuñado Adnan Kashoggi, quien atrajo a la Costa del Sol a los multimillonarios jeques árabes y sus petrodólares.

Kashoggi, conocido comerciante de armas, enseñó a su cuñado los secretos del negocio. Pero El Assir enseguida voló por su cuenta y consiguió mejores contactos que su cuñado. Su matrimonio con María Longoria le abrió también las puertas de alta sociedad y el mundo de las finanzas.

Kashoggi se consideró traicionado por su ex cuñado y lamentaba que “gente tonta y ambiciosa como El Assir y Sarasola, estropearan mis negocios en España”, como recogía el periodista Ildefonso Olmedo, en un artículo de EL MUNDO en 2004.

En poco tiempo, El Assir era el hombre que “come con Don Juan Carlos, cena con Hassan II de Marruecos y desayuna con Felipe González”, escribían en el diario árabe Sourakia, mientras en la prensa de Londres afirmaban: “Cuando un hombre de negocios es capaz de reunir la astucia comercial con el engaño político, cualquier milagro es posible”.

El Assir y su esposa María vivieron la época dorada de Marbella y Sotogrande, con algunas de sus mansiones, además de su residencia en Puerta de Hierro, donde se daba cita la gente más importante. Sus vacaciones más privadas eran en la isla Moustique en el Caribe, el refugio privado de Margarita de Inglaterra y algún Rolling Stones.

Sus tres hijos encajaron perfectamente en la alta sociedad de Madrid, donde Khali El Assir ha dejado grandes amigos, como Tamara Falcó. Khali, la hija mediana del libanés, se dedica a la moda fuera de España y tiene una relación estable con Juan José Franco Suelves, uno de los hijos de Francis Franco. El menor y único varón, Adil, coincidió cuando estudiaba en EEUU con Mencía Fitz-James Stuart, hija de Isabel Sartorius y Jaime Fitz-James Soto y mantuvieron una larga relación, terminada hace algún tiempo.

El Assir recuerda en Abu Dabi con nostalgia la España donde no puede volver.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 31 DE DICIEMBRE DE 2021

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Jue 30 Dic, 2021 2:33 am

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Mar 14 Dic, 2021 6:08 pm

INOCENTE :bravooo: :spain:

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 11 Dic, 2021 2:32 am

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Juan Carlos I defiende en Londres que él "representa al Estado" y Corinna que "sólo le quedan honores"

El Rey Emérito invoca su inmunidad porque su condición "no significa que haya sido relegado" en la Casa Real

ESTEBAN URREIZTIETA


La empresaria alemana Corinna Larsen ha presentado un dictamen jurídico ante la justicia británica para defender que Juan Carlos I carece de inmunidad alguna y que, por lo tanto, debe ser investigado por acosarla durante los últimos años para que, entre otras cuestiones, le devolviera los 65 millones de euros que le transfirió procedentes del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí.

La ex amiga íntima del Rey Emérito ha entregado al Tribunal Superior de Londres un informe, a cuyo contenido ha tenido acceso EL MUNDO, que ha sido elaborado por el letrado y ex magistrado español José Antonio Choclán. En el mismo niega que Don Juan Carlos pueda ampararse en algún tipo de protección legal para no responder ante la justicia británica por la demanda que le ha interpuesto, en la que arguye que el monarca emérito llegó a recurrir a los servicios secretos españoles para poner en riesgo su integridad física y la de su familia.

El dictamen jurídico de Larsen subraya que "la ley española establece que los jefes de Estado pierden su inmunidad para ser procesados por sus actos privados cuando abandonan sus funciones". En este sentido, recuerda el penalista Choclán que el monarca "era inviolable ante los tribunales españoles durante su reinado, pero perdió dicha condición el 19 de junio de 2014" cuando abdicó del trono y dejó paso al reinado de Felipe de Borbón.

Es más, el letrado recalca que Don Juan Carlos "no recibe ninguna asignación económica de la Casa Real por expresa decisión del Rey Felipe VI desde el 15 de marzo de 2020", fecha en la que su hijo le reprobó públicamente por haber mantenido una fortuna oculta en paraísos fiscales durante los últimos años.

Asimismo, el abogado de Larsen recuerda que el Emérito, desde junio de 2019, no participa en ningún acto público y que "el poder del Rey de España está regulado en la Constitución" sin que exista "ninguna otra normativa legal que lo haga tras su abdicación".

Un pasaporte diplomático

En cuanto a la pertenencia a la Familia Real, extremo que esgrime la defensa de Don Juan Carlos para defender la posición contraria, el dictamen de Corinna Larsen arguye que dicha pertenencia se justifica simplemente por su condición de padre del Rey Felipe VI. Admite a su vez que cuenta con un pasaporte diplomático, "como ocurre con otros miembros de la Familia Real", así como el título de Rey Emérito, "únicamente de forma honorífica".

José Antonio Choclán resalta que la única excepción legal de la que disfruta el monarca es del "aforamiento" ante la Sala de lo Penal el Tribunal Supremo español, lo cual viene a ratificar, a juicio de la defensa de Larsen, que carece de la inmunidad a la que ahora apela.

En definitiva, el informe jurídico en el que se apoya la empresaria alemana mantiene que Don Juan Carlos dispone a día de hoy de "honores", pero carece de "poderes constitucionales o de cualquier prerrogativa legal".

Por su parte, el monarca, apoyado por un dictamen jurídico de Bernardo del Rosal, al que también ha tenido acceso este periódico, afirma que sí goza de inmunidad y que la concesión del aforamiento ante el Supremo significa, por ejemplo, que "no goza del mismo tratamiento ante la justicia española que un ciudadano cualquiera". Del Rosal también rebate que la condición de Rey Emérito sea un mero reconocimiento honorífico: "Es obvio que va a seguir representando a la Corona o al Estado, como ha ocurrido en numerosas ocasiones".

Un "miembro activo"

"Los cambios introducidos en las leyes como consecuencia de la abdicación no se reducen a una cuestión honorífica", sostiene el abogado. "Tienen un sentido mucho más profundo y trascendente porque le dan cobertura legal y un estatus de activo miembro de la Familia Real. El diseño de su nueva posición, por una parte, iguala su estatus al de otros miembros de la Familia Real, excluyendo obviamente a Felipe VI, y le permiten tener concreto rol oficial y unas funciones representativas".

"Que sea denominado Rey Emérito no significa que haya sido relegado a un rol inactivo", recalca, y añade que "hasta que se retiró de la vida pública en junio de 2019 a los 81 años era un miembro muy activo de la Familia Real española".

Pese a tener asesoramiento legal en España, Don Juan Carlos y su ex amiga íntima Corinna Larsen están siendo también asistidos en este proceso por reconocidos letrados ingleses. En el caso del Rey, por Daniel Bethlehem y Philippa Webb, que recalcan que el monarca "no está por encima de la ley pero sólo responde ante el Supremo español".

Al mismo tiempo esgrimen que las cortes inglesas carecen de jurisdicción sobre la demanda interpuesta por su ex amante y aluden a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 o a la Ley Británica sobre Inmunidad para argumentar que el Rey Emérito "es inmune ante la jurisdicción del Reino Unido".

Los 65 millones

Por su parte, la alemana está representada por abogados como James Lewis, que defiende que su clienta viene siendo sometida a un proceso de "acoso" desde 2012 y señala como uno de los máximos responsables del mismo al ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán.

El punto de inflexión de esta operación contra ella se sitúa, siempre según su relato, cuando Don Juan Carlos le exigió el reintegro de los 65 millones de euros que le había transferido previamente. Corinna sostiene que esos fondos, que le fueron donados al Emérito por la monarquía de Arabia Saudí, fueron un regalo por "amor" y, añade, que su rechazo a devolver esa fortuna provocó que el CNI la amenazara drásticamente.

Por último, el juez Matthew Nicklin, que ha presidido durante los últimos días la vista celebrada en la capital británica, deberá adoptar una decisión en torno a la inmunidad del ex jefe del Estado español durante los próximos días. De su posición depende que continúe abierto el procedimiento judicial instado por Larsen, en el que reclama que se le compense el daño económico que se le ha causado y que se le imponga a Juan Carlos de Borbón una orden de alejamiento sobre ella.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 09 Oct, 2021 2:09 am

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Laurence Debray (45 años) autora de ‘Un rey caído’.


LAURENCE DEBRAY
LAS LUCES Y SOMBRAS DEL REY JUAN CARLOS QUE HA VISTO LA ESCRITORA FRANCESA

‘Mi rey caído’, la biografía de Laurence Debray sobre el Rey Padre repasa lo que España debe al anterior jefe de Estado. Pero tampoco le salva de críticas.

EMILIA LANDALUCE


ES CURIOSO que estos días se hable tanto del libro de Laurence Debray porque hasta abril no estará traducido al español. Por eso los corresponsales aún no se han puesto de acuerdo en cómo traducir el título. ¿Mi rey caído o Mi rey depuesto? Lo que queda claro es el posesivo “mi” que los críticos del Rey Juan Carlos se han apresurado a relacionar a una “entrañable amistad” entre mi rey depuesto y su autora. Una idiotez teniendo en cuenta que Debray ha dedicado su libro a Émile Servan Schreiber, su marido (hijo del político y ensayista Jean-Jacques Servan-Schreiber amén de pareja –horrible palabro– de Françoise Giroud). No estamos por lo tanto ante una oportunista, sino ante una escritora de talante liberal con un pedigrí (si se puede llamar así) de izquierda intelectual racional con un toque de romanticismo realista como denota Hija de Revolucionarios, sobre sus padres comunistas y amigos del Che Guevara. En Clarín preguntaron a Laurence el motivo del llamativo posesivo de “mi rey”. “Quiero que sea como la persona que me había imaginado, que no sea demasiado humano, por favor. Que siga siendo un héroe”. Y eso es un poco lo que nos pasa a los españoles que aún seguimos admirando su obra, la Constitución del 78.

Por eso el libro de Debray está plagado de trazas de ese hombre del que ahora se ha disfrazado el héroe de la transición. Normal que a la escritora no le guste verle en una “casa kitsch” y vestido de “jubilado norteamericano”. “Yo prefería imaginarlo rodeado de Velázquez y Goyas”. Pero claro, el Rey Juan Carlos es el único rey de Europa “sin patrimonio”.

Como cualquier persona con un dedo de frente, la escritora se da cuenta de que los pecados del final de su reinado no deben ensombrecer ese milagro audaz que fue transformar una dictadura en una democracia en la que apenas siete años después triunfó la izquierda proscrita durante el Franquismo. “Tras el monarca, está el hombre, sus angustias, sus dudas. Un hombre en la antesala de la muerte que no parece distinguir el bien del mal. Que ha perdido su brújula. Pero ese hombre encarna una parte de España, de su pasado. ¿Qué pasará después de su muerte?”. Dice que los amigos del Rey van muriendo aunque aún permanecerán “esos recuerdos que apenas enseñan ya en el colegio, manipulados por políticos populistas poco escrupulosos”.


LA AUSTERIDAD DE FELIPE VI

“Juan Carlos se lleva con él una página ejemplar de la historia española: la transición y sus valores, a menudo desvirtuada por una generación española que ha olvidado lo que le debe. (...) El gobierno actual desea hacer una tabla rasa libre de viejos héroes. La vida privada, díscola y criticable del viejo monarca que han mancillado su obra política solo alimenta el discurso ambiental. La Corona se ha convertido en una institución debilitada obligada a justificar su existencia en cada momento. Felipe VI mantiene el tipo con dedicación y austeridad. Quizás no haya conquistado el corazón de los españoles pero se ha ganado su confianza, vigilante”. Rememora cuando conoció a Juan Carlos y lo que le sorprendió el contraste con lo que había imaginado sobre el boato y protocolo de los reyes. “Encarnaba el estereotipo antimonárquico. Tenía la ventaja de ser joven, guapo, deportista, carismático y de reinar en un país que me había fascinado cuando lo conocí en mi adolescencia”.

Lo más destacable, los últimos capítulos quizás ya glosados por los medios pero que inciden en la tensión entre padre e hijo pero también la instrumentalización por parte del Gobierno del caso de Don Juan Carlos como “coartada para encubrir sus errores en la gestión”. “Juan Carlos no ha cometido ningún crimen. No ha matado, ni ha robado ni ha violado. Aceptó un regalo difícil de rechazar de parte del rey de Arabia, viajó gracias a la generosidad de su primo, aceptó que un amigo empresario corriera con algunos gastos de su familia… Nuestro Rey no ve la vida como sus conciudadanos sino como sus pares jefes de Estado, o los CEOs retirados de las empresas. Me contó una anécdota que le ocurrió de niño en Lausanne. ‘Un español que había venido a ver a mi padre me regaló una pluma de oro. Se la vendí por cinco francos al portero del hotel en el que vivíamos para comprar caramelos porque nunca tenía un duro. Cuando se lo conté a mi padre me regañó y fue a hablar con el portero. Volvió con la pluma pero me reprochó que le hubiera hecho perder cinco francos’. El dinero siempre ha sido una preocupación”, concluye Debray pero no elude la crítica a la persona que se ha hecho su personaje. “Es difícil ser irreprochable cuando durante 40 años has hecho todo bien”. “No deberías haber envejecido antes de ser sabio”, cita El Rey Lear. “Juan Carlos ha envejecido antes de hacerse sabio. O quizás si fue sabio en su juventud ha decidido recuperar el tiempo perdido. La que era su asignación personal de 200.000 euros no bastaba para asegurar el nivel de vida de un clan del que el Rey siempre se ha preocupado. Es el único monarca europeo que no posee nada. Los rumores hablan de la herencia de su padre, de los regalos… Pero en las mejores familias no se habla de dinero en la mesa y menos aún en público”.

El repaso sobre su presunta evasión fiscal es de sobra conocido. Debray es impenitente. “Nuestra sociedad osada y acusadora juzga más rápido que la justicia. Sin matices ni ponderación. Y esta voz colectiva parece que pesa más que la de los magistrados. Juan Carlos se ha convertido en el chivo expiatorio de una sociedad antaño laxa que hoy en día presume de ejemplaridad”, sentencia tras decir que el Rey está solo y que los empresarios a los que tanto ha ayudado a hacer negocios en el extranjero le han abandonado. Nadie se atreve a defenderle. Debray lo hizo en una carta que remitió a los medios en la que habla de los aciertos pero también de los errores del Monarca entre los que destaca la falta de tacto y el ninguneo a Doña Sofía.


DECEPCIÓN

Después dice que la llegada de Juan Carlos a Abu Dhabi le decepcionó pese a que le explicaron que era el único lugar en donde podía estar a salvo de los medios. Entonces se recoge un diálogo en el que la escritora le censura. “Si hubiera muerto antes de la cacería de Botsuana, habría muerto como un héroe. ¿No comprende que hasta el presidente de Francia ha dejado de cazar? Cazar ya no es una actividad políticamente correcta. En nuestros días hay que comer verduras bio e ir en coche eléctrico”. No sabemos la respuesta que le dio el Rey.

Cuenta también su encuentro en Abu Dhabi en el que habla de su atuendo, su casa kitsch, el gris (ya no azul) de sus ojos, sus ropajes demasiado grandes para los 12 kilos que ha perdido… “Estoy desolada por encontrarlo desarraigado, solo, sin el cariño de su país. Un rey sin reino. Sin embargo Juan Carlos sigue siendo siendo indomable”. En su partida Debray es algo amarga. “Me voy desorientada. Dejó atrás un rey replegado (encogido) abandonado a sus culpas y debilidades”.

Atrás quedó el Rey que en su juventud le “devolvió la confianza en la política. Era el héroe de una historia que acababa bien”.

Mi rey depuesto o Mi rey caído ya ha recibido sus primeras reseñas en Le Figaro. “Juan Carlos, rey depuesto y gran hombre”.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 9 DE OCTUBRE DE 2021

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 09 Oct, 2021 2:05 am

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El Rey Juan Carlos, durante una visita a Abu Dabi.


JUAN CARLOS I
UN FILÓN DEL QUE MUCHOS ESPERAN SACAR BUENA TAJADA

Varios libros en marcha tienen al Rey padre de protagonista. Como también lo será de numerosas ficciones televisivas que ya se preparan.

EDUARDO ÁLVAREZ


SI ALGUIEN creyó en los cenáculos del poder en verano de 2020 que la expatriación de Juan Carlos I iba a rebajar su interés mediático, enseguida descubrió cuán equivocado estaba. Del mismo modo, solo los muy ingenuos pensarán hoy que el inminente archivo de la Fiscalía de las tres causas prejudiciales abiertas contra el Rey padre van a cerrar el más ominoso capítulo de la monarquía que tanta erosión le está costando a la institución.

El caso Juan Carlos I está cada vez más cerca de evaporarse de los tribunales para resituarse en un nuevo estadio: el de la batalla por el relato, muy presente en los próximos meses porque el Emérito se ha convertido en una gran tajada a la que nadie se resiste a hincar el diente. De ahí que estén en marcha un buen número de libros, ficciones televisivas y series documentales para seguir exprimiendo al máximo su figura, mientras en Zarzuela asisten entre resignados y decepcionados a la imposibilidad de dejar atrás de una vez la alargadísima sombra del Rey padre.

Ha abierto la veda la periodista francesa Laurence Debray con la publicación de Mon roi déchu. Pero no es la única con la que el Emérito mantiene un canal de revelaciones abierto. El periodista Carlos Herrera, locutor estrella de la Cope, prepara desde antes de la pandemia un libro-entrevista con él llamado a convertirse en su biografía definitiva o, por lo menos, la más íntima. El proyecto habría sufrido diferentes parones, en especial el obligado por el terremoto que supuso la salida a la luz del escándalo de las cuentas opacas del Emérito en el extranjero y, meses después, su abandono del Palacio de La Zarzuela y salida de España. Este mismo agosto, Herrera aprovechó para desplazarse hasta Abu Dabi, donde pudo reencontrarse con Don Juan Carlos. No es mucho suponer que avanzarían algo en ese libro tan esperado.

Que el padre de Don Felipe es un filón lo confirma igualmente que estos días sea el indiscutible protagonista del adelanto de El jefe de los espías, el libro a partir de los cuadernos del ex director del Cesid Emilio Alonso Manglano. En sus páginas se encuentran datos como la supuesta confesión que le habría hecho a éste el entonces Rey de que el monarca saudí le habría dado 36 millones de dólares para la Transición. Más leña para enmarañar un legado del Emérito sobre el que cada día se echan nuevas paletadas de sombras.


OMNIPRESENCIA TELEVISIVA

Pero es en la pequeña pantalla donde se avecina un protagonismo de Juan Carlos I casi mareante. A saber, están ahora mismo en fase de preparación en nuestro país al menos cuatro series centradas en su figura: una de 10 capítulos, producida por Javier Olivares, guionista de ficciones de culto como El ministerio del tiempo, basada en el best seller de la periodista Pilar Eyre, Yo, el rey. Otra mucho más ambiciosa, de Diagonal TV, que tendría al periodista y buen conocedor de la monarquía Sergio Vila-Sanjuán al frente, en la que se reflejaría la historia de los Borbón en el último siglo, con especial hincapié en el reinado de Don Juan Carlos. Una tercera en la que se habría interesado Mediaset de la que aún no se conocen detalles. Y una cuarta, de carácter documental, que emitiría Atresmedia y en la que se habrían embarcado la periodista Ana Pastor y Aitor Gabilondo, creador de la premiadísima Patria.

Por si fuera poco, Starzplay, el servicio de streaming internacional premium de Starz y Sony Pictures Television han anunciado que están desarrollando una serie de ocho capítulos sobre la vida y el reinado del Rey Juan Carlos I, basada en el podcast de Álvaro de Cózar y Toni Garrido.

Todo ello refleja no sólo el gran interés que despierta Juan Carlos I; también augura que queda mucho tiempo por delante en el que, por mucho que la Justicia dé carpetazo a las causas con las que se le vinculan, va a estar permanentemente en el foco de la opinión pública. Eso aumenta la presión a la que lleva tanto tiempo sometida la Casa del Rey. Por lo pronto, para Felipe VI es una patata caliente tener que adoptar alguna decisión sobre el futuro regreso de su padre a España. Él lleva meses insistiendo en que está deseando volver. Y, una vez sean archivadas las pesquisas por la Fiscalía, podrá cumplir su voluntad.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 9 DE OCTUBRE DE 2021

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por MELBA » Mié 06 Oct, 2021 5:25 am

Segun ABC.es. (Primera Pagina, recuadro a la derecha) '' EL MONARCA (Juan Carlos I) pidio 10 millones de dolares al SHa de Iran en 1977 PARA APOYAR A SUAREZ'' NO he leido el articulo porque estas noticias me repugnan. Si esa noticia publicada en ABC.es., 1 periodicio monarquico es cierta, 1 o 2 anos mas tardes, el SHA de Iran y toda su familia, tuvieron que huir de Iran buscando asilo politico incluyendo Espana y Espana como los demas paises politicos, LE NEGARON EL ASILO POLITICO A 1 DICTADOR TIRANO, ES CIERTO, PERO MURIENDOS$E DE CANCER. Eso fue lo que hizo con su amigo ''el campechano'' del emerito.?

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 03 Oct, 2021 1:45 am

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 03 Oct, 2021 1:43 am

Santo o cumpleaños

ROSA BELMONTE



Una vez tuve una discusión con un amigo sobre qué era más importante, si el santo o el cumpleaños. No estábamos a punto de matar a unos traficantes, como Vincent y Jules en 'Pulp Fiction' cuando discuten sobre el significado que tiene dar un masaje en los pies (Marsellus había dejado tartamudo a un chico que dio uno a su mujer). Pero ese era el tono de la conversación. Yo sostenía que lo importante es el cumpleaños. Él, que el santo. En lo avanzado por 'Paris Match' del libro de la pija de Laurence Debray sobre el Rey Juan Carlos se dice que Don Felipe no le felicitó en su cumpleaños. Y desde el entorno de Don Juan Carlos se ha dicho que sí lo llamó. ¿Se acuerdan de la celebración del santo del Rey en el Campo del Moro? No había tal celebración por su cumpleaños. Claro que el 5 de enero no vas a echar a los invitados al jardín, pero apostaría el Toisón de Oro que no tengo a que Don Juan Carlos cree que el santo es más importante.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 01 Oct, 2021 12:24 am

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El rey Juan Carlos se despacha sobre su 'exilio': "Algunos están muy contentos de que me marchara"

"Aquí no molesto a la Corona", ha declarado el Rey emérito a una periodista y amiga suya que está a punto de publicar toda su información en una suculenta biografía

Ha sido más de un año de silencio absoluto, solo roto unos minutos en febrero para desmentir que se estuviera muriendo. Pero Juan Carlos I ha mantenido ese silencio público mientras hablaba en privado con una periodista a quien le ha contado todo lo que siente y cómo es su vida.

Se trata de una biografía que ha escrito la periodista Laurence Debray en la que no se calla nada. Incluso admite que las relaciones con su hijo, el rey Felipe VI, están completamente rotas. Ni siquiera le felicitó por su 83 cumpleaños el pasado mes de enero.

Ha sido la revista ‘Paris Match’ la que ha tenido acceso al libro, suculento por el descaro de las declaraciones. “Algunos están muy contentos de que me marchara”, llega a decir el Rey emérito, quien ha mantenido reuniones con Debray donde reside. La periodista cuenta cómo es la vida del monarca en Emiratos Árabes, describe su casa y quién está con él.

El libro, ‘Mi rey venido a menos’, saldrá a la venta el próximo miércoles, 6 de octubre, y promete no dejar indiferente a nadie. El emérito mantiene una amistad con la periodista, así que no se ha dejado casi nada en el tintero. Decimos casi nada porque de las cuestiones económicas de las que le acusan ha preferido no pronunciarse. Prefiere hablar de su legado general y sobre eso declara: “Las instituciones que dejé deberían ser suficientes. Ellas hablan por sí mismas. Pero es cierto, las instituciones se destruyen más fácilmente que se construyen”.

¿Posible vuelta?

El exmonarca habla también de su posible vuelta, la que desea con todas sus fuerzas aunque reconoce que desconoce cuándo se producirá. “No lo sé en absoluto”, admite. Y añade que “afrontaba muchas presiones”. Sí que tiene su opinión sobre los motivos por los que se marchó: “¿Por qué? —se pregunta—. Porque aquí no molesto a la Corona”.

Y la Corona es ahora su hijo, con quien no mantiene relación de ningún tipo. Es más, sus allegados lo cuentan: “Antes se refería a don Felipe como 'el Rey', ahora habla de 'mi hijo', es una forma de degradarlo”.

Debray ha estado en Abu Dabi y describe la casa de don Juan Carlos, situada en una de las islas artificiales del país árabe, como fría y 'kitsch', típica de esos lares, plagada de tecnología y robotizada. Una jaula ultramoderna para un rey que añora el jamón ibérico, que se hace enviar por sus amigos. Allí le atiende una pareja de filipinos y cuatro personas españolas de seguridad. Habla casi a diario con sus dos hijas, con la reina Sofía (a la que llama “la reina profesional”) y con algunos amigos de confianza. Don Juan Carlos y doña Sofía, pese a lo que se ha escrito tantas veces, mantienen una buena relación y ella siempre ha estado a su lado, para lo bueno y para lo malo. Y así queda claro en el libro.

El día a día

Su día a día, como había avanzado Vanitatis, es monótono. Se levanta a las siete de la mañana, se dirige a su salón, convertido en un gimnasio a esas horas, y se ejercita. La revista acompaña su artículo con una fotografía de don Juan Carlos de hace unos días en la que se le ve en forma, bronceado y sonriente. Sufre dolor en la cadera, algo que arrastra desde hace años, pero en el libro se asegura que su dolor más profundo es por la situación en la que se encuentra. No cuenta con médicos ni enfermeras a domicilio y uno de sus guardas le acompaña a diario a la piscina, donde hace ejercicios para las piernas.

Cada día se lee toda la prensa española y se comunica con los suyos con el teléfono móvil y la tableta. Lo hace con WhatsApp y con videollamadas. También mantiene “conversaciones interminables” con sus abogados. “El Rey no suspira, no conoce la amargura, simplemente nota que su universo se ha encogido”, describe la revista. Porque, como señalan en el libro, “mucha gente le ha dado la espalda”.

Jamón ibérico

Cansado de su situación, don Juan Carlos pasa sus días pensando en un hipotético regreso. Lo hemos dicho en estas páginas muchas veces, vive obsesionado con volver. “¡Es suficiente”, dice la periodista, “¡que tome el avión!”, escribe Laurence Debray, quien le pregunta qué es lo que más extraña de España. “¡La comida!”, responde él con picardía. Y recuerda que un amigo le manda jamón ibérico.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 01 Oct, 2021 12:13 am

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Juan Carlos I confirma la ruptura con el Rey pero asegura que su hijo le llamó por su cumpleaños

Una biografía sobre el Rey Emérito cuenta su vida en una isla artificial de los Emiratos Árabes, acompañado sólo por cuatro guardaespaldas españoles y atendido por una pareja filipina

Si había alguna duda sobre la ruptura entre Felipe VI y su padre Juan Carlos I, hay nuevos elementos para confirmarla. Lo cuenta Laurence Debray en un libro de próxima aparición en Francia Mon roí déchu (Mi rey depuesto), que relata, según publica hoy Paris Match, que el Rey ni siquiera descolgó el teléfono para felicitar a su padre por su 83 cumpleaños, el pasado 5 de enero. Don Juan Carlos ha matizado este dato a EL MUNDO a través de su entorno, y ha asegurado que aunque se siente "complacido" con el resultado del retrato de Debray, el día de su cumpleaños sí recibió una llamada de Felipe VI, y atribuye la afirmación del semanario francés a "una mala interpretación".

Algunos extractos del libro, que saldrá a las librerías francesas el próximo 6 de octubre, aparecen hoy en la citada publicación, como este diálogo entre la autora, hija del icono de la izquierda Régis Debray, y Don Juan Carlos:

¿Se siente solo?

Aquí tengo buenos amigos.

¿Va a regresar pronto?

No tengo ni idea. Algunos están muy contentos de que me haya ido.

¿Pero a quién se le ocurre marcharse? Me pregunto quien le aconsejó que lo hiciera.

Tenía que soportar muchas presiones.

La autora dice que quiso ir a Portugal, donde vivió de joven. "Demasiado próximo. Le pidieron que se fuera más lejos", añade. Y cuando le preguntó el porqué, Juan Carlos I respondió: "Aquí no molesto a la Corona".

El pasado 1 de agosto se cumplió un año de la llegada del monarca emérito a Abu Dhabi, en Emiratos Árabes Unidos,al ser investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo en relación a presuntos negocios irregulares en el extranjero. Ahora dice ignorar lo que puede pasar con su hipotético retorno. "No lo sé en absoluto; algunos están muy contentos de que me marchara". "Bastaría con tomar el avión", responde.

Paris Match publica en su último número algunos extractos del libro editado por Stock. Y varias fotografías, sin firma. En una de ellas se ve al rey Emérito, impecablemente afeitado, y con una sonrisa mínima. Viste una camisa blanca, desabrochada y una americana azul claro de lino con una bandera de España en la solapa. "En su refugio de Abu Dhabi el 28 de septiembre" dice el pie.

Con la misma ropa, aparece sentado en una mesa de una terraza. Enfrente, el príncipe heredero y hombre fuerte de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed ben Zayed Al-Nahyane, "de cuyo padre fue amigo".

En una isla artificial de esta federación vecina a Arabia Saudí, a 20 minutos de barco desde el puerto de Abu Dhabi, reside Don Juan Carlos. Allí se produjo el encuentro con la autora en la primavera pasada.

Debray dice: "No se queja, camina con ayuda de muletas y pasea su silueta adelgazada de paria en una casa sin pretensiones al borde del mar, fría y kitsch". A su juicio "opuesto al estereotipo de rey, encarna el anti monarca, el que no está aplastado por el peso de la Corona". De hecho le describe como "un jubilado americano: zapatillas, vaquero y camiseta".

"A sus 83 años, aislado pero muy conectado, apuesta por la tecnología para burlar la nostalgia. Y sigue por videoconferencia, en su tableta, la misa que se celebra en el Palacio de la Zarzuela". Según la autora, habla con "algunos amigos fieles y con su esposa, Sofía, la reina profesional". En su residencia le acompañan cuatro guardaespaldas y una pareja de filipinos. Sus hijas, las infantas Elena y Cristina, "han ido a verle tres o cuatro veces".

"Con su hijo, el Rey de España, por el contrario, las relaciones están rotas. Felipe Ví ha renunciado públicamente a la herencia de su padre y le ha retirado la asignación anual de 192.000 euros. Una puñalada simbólica. Felipe no descolgó el teléfono, el pasado 5 de enero, día del 83 cumpleaños de Juan Carlos" escribe París Match.

"La realeza antes que el rey, la institución, antes que el corazón: 'Felipe VÍ se emplea en reparar el legado de Juan Carlos haciendo de la Corona una institución inatacable y regulada, continúa Laurence Debray. Un parricidio en nombre de los intereses del trono. Juan Carlos es un rey destituido pero sobre todo es un padre repudiado, sí. Quizás su mayor fracaso esté ahí, en esta renuncia. Cara, héroe político; cruz, antihéroe patriarcal".

Mucha gente le ha dado la espalda. Dice su biógrafa que pasa los días evocando un hipotéticamente regreso, esperando: "Bastaría que cogiera un avión" dice, nostálgico, el Rey Emérito.


Su legado

Sobre el legado dejado en España, Juan Carlos I, que abdicó del trono en favor de su hijo en junio de 2014, se reafirma en su labor: "Las instituciones que dejé deberían ser suficientes. Ellas hablan por sí mismas. Pero es cierto, las instituciones se destruyen más fácilmente que se construyen".

El Emérito se acuesta temprano y cada día se levanta a las 7 de la mañana, hace algo de gimnasia para cuidar su envejecido cuerpo, sometido a una veintena de operaciones, incluido el triple by pass de 2019, y lee todos los diarios españoles con su móvil o su tableta. A veces, uno de los guardaespaldas le acompaña a la piscina para proseguir su rehabilitación.

Juan Carlos confiesa que lo que más añora de España es "la comida", aunque confiesa que un amigo le hace llegar jamón serrano. Regularmente recibe la visita del emir de Abu Dhabi, que es también presidente de Emiratos Árabes Unidos y cuyo padre fue un amigo cercano, además de familiares del gobernante.

La Fiscalía mantiene abiertas varias indagaciones sobre Juan Carlos I. La principal se centra en el cobro de 65 millones de euros (77 millones de dólares) por presuntas comisiones de las obras del tren de alta velocidad Medina-La Meca (Arabia Saudí), de las que se hizo cargo un consorcio de empresas españolas, y que en 2012 donó a la que fue su amiga íntima, Corinna Larsen.

La Fiscalía también tiene puesta la lupa en si recibió donaciones no declaradas y si ocultó fondos en paraísos fiscales. Simultáneamente, la Hacienda española inspecciona si dos regularizaciones fiscales cumplimentadas por el rey Juan Carlos se ajustan a la legalidad.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por MELBA » Vie 03 Sep, 2021 11:38 pm

DIARIO REPUBLICA es. '' EL FISCAL VE INDICIO DE DELITOS EN EL REY EMERITO Y SU ABOGADO EXIGE LA PRESUCION DE SU INOCENCIA''

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