LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

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LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 27 Jun, 2020 3:19 am

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Don Juan Carlos flanqueado por su amigo Josep Cusí y la última esposa de éste, Inés Muiños, en Palma en 2010. 40 AÑOS DE AMISTAD Cusí trata al Rey Emérito como parte de su familia. Llevó una biopsia de don Juan Carlos a analizar y compra todas sus embarcaciones


JOSÉ CUSÍ
LOS SECRETOS DEL AMIGO DEL REY QUE PAGÓ LA LUNA DE MIEL

Siempre al lado del Emérito, su nombre ocupa titulares después de regalar el viaje de novios a los Reyes. No es el único favor que ha hecho.

MARÍA EUGENIA YAGÜE


JOSEP CUSÍ (86), SU ESPOSA INÉS Muiños y los hijos y nietos de sus anteriores matrimonios pasan sus primeras vacaciones juntos en su casa de la Cerdanya, después de cumplir rigurosamente con el confinamiento en Barcelona. Hace unos días, el periódico británico The Telegraph publicó que en 2004 la empresa Navilot, propiedad de Cusí, había pagado 269.000 dólares del viaje de novios del Príncipe Felipe y su esposa, Letizia, una luna de miel de varios meses por paraísos exóticos de lujo, de Tailandia a las islas Fiji con final en California, cuyo costo total fue de unos 500.000 euros. Según el diario, el viaje de novios era un regalo de Don Juan Carlos a los recién casados y Cusí participaba como amigo de la familia.

Los Príncipes de Asturias se registraban en los distintos hoteles donde se alojaban como señor y señora Smith y así firmaban en el libro de visitantes ilustres, escribiendo maravillas de la feliz experiencia, a tenor de lo publicado por el citado rotativo.

El palacio de la Zarzuela no ha querido comentar la noticia, como siempre que se trata de actos privados de la Familia Real, pero Cusí no le ha dado ninguna importancia. Esperaba su publicación, ya que los periodistas ingleses habían empezado a hacer llamadas.

“Ya se pasará”, cuenta su familia que dijo este íntimo amigo del Rey Juan Carlos, compañero de regatas del Emérito, con el que han ganado muchas competiciones, además de compartir con el Rey otros deportes, como la caza o el tiro al plato.

La relación de Cusí con el padre de Felipe VI es tan sólida como antigua y el empresario catalán ha demostrado ser un hombre amigo de sus amigos “y generoso con todo el mundo”, como nos cuenta su esposa Inés Muiños, que ve en la noticia mala fe por parte de intereses políticos, contrarios al monarca y a la institución. “Me encanta que mi marido sea espléndido. Siempre ha sido muy generoso con sus amigos y su familia. A mi hija, que no es su hija, como había fallecido su abuelo y a sus hermanas les había regalado el viaje de novios, le dijo, ‘no soy tu padre ni tu abuelo pero te quiero mucho y te lo regalo encantado’. En lo del viaje de novios de los Reyes no hay nada raro y Josep está muy orgulloso de haberlo hecho. Él no va a decir nada, ¡es una cosa tan limpia! Hoy no podría hacerlo”, dice su esposa con humor. “Es un hombre jubilado y la situación es distinta”.

Cusí conoce a Don Felipe desde que era niño, le tiene mucho afecto y parece que el actual Rey y Letizia han sido huéspedes de los Cusí en una finca que tiene el matrimonio en la provincia de Barcelona. Tampoco es la primera vez que el empresario ha demostrado su entrañable amistad con el Emérito como armador de todos los Bribón en los que ha navegado el Don Juan Carlos.


OTROS REGALOS


En los años 80, el prestigioso urólogo catalán José María Gil Vernet operó al Rey y había sospechas de que podía tratarse de un cáncer. Josep Cusí se ofreció a llevar personalmente a un laboratorio de Estados Unidos las muestras extraídas para que fueran examinadas por expertos y se despejara cualquier duda sobre su malignidad.

Nunca se publicaron los resultados del laboratorio y Don Juan Carlos demostró buena salud en los años siguientes. Se comentó también que en 1985 se le había extraído al rey un testículo, pero no por padecer un cáncer sino como consecuencia de un accidente de esquí, sufrido en la estación suiza de Gstaad. Don Juan Carlos se partió la pelvis y la fractura habría dañado uno de sus testículos.

Sin embargo, ocurrió algo extraño. Según reveló el propio doctor Puigvert años después, alguien entró en su despacho y robó el historial clínico de su real paciente. Algún medio aventuró que la sustracción había sido obra de expertos del CESID, los servicios secretos del momento. Se trataba de una cuestión de Estado y el poder político, en aquel momento gobernaba Felipe González y un gabinete socialista, debía estar informado de la salud de la primera autoridad de la nación. Puigvert también dio a conocer que el robo no le importaba tanto, ya que conservada una copia del historial del rey.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 19 Jun, 2020 10:52 pm

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Las confesiones de Orleans ante el fiscal suizo
«Juan Carlos I vivía del dinero de los contribuyentes o de regalos oficiales de empresas españolas»


Juan Carlos I obligó a Corinna a devolverle 3 millones por los vuelos privados que había pagado Zagatka
Así desarmó el fiscal las excusas de Orleans: “¿Necesitaba Juan Carlos I su ayuda teniendo 80 millones en Lucum?”
El interrogatorio de Bertossa a Orleans sobre el ‘pelotazo’ de los terrenos de la Riviera Maya


Álvaro de Orleans, en su declaración ante Yves Bertossa en octubre de 2018, pretendió desviar la atención del fiscal suizo sobre su protagonismo en la intermediación de los bienes de Juan Carlos I. El familiar del Rey Emérito, para justificar los pagos de los vuelos en jet privados por parte de la Fundación Zagatka, que según Orleans era de su propiedad y no del ex monarca, manifestó:

«Juan Carlos I no disponía de grandes medios, que no fueran los pagados por los contribuyentes españoles o regalos oficiales ofrecidos por empresas españolas».

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Álvaro de Orleans y su esposa Antonella.

Con esos argumentos sobre el supuesto origen del dinero de Su Majestad (SM), el Príncipe de Orleans colocaba a Don Juan Carlos en una posición mucho más incómoda. Afirmaba que su primo recibía, además de sus emolumentos del erario público, «regalos oficiales» de empresarios españoles, sin aclarar la naturaleza de los donativos: si eran en metálico o en especie.

La explicación de Orleans, según un ex colaborador de la Casa del Rey, es la más perjudicial para la imagen del ex monarca: «Reconoce que Su Majestad recibió regalos pero no aclara qué tipo de gratificaciones, si fue una contribución para la construcción de un yate o la invitación a un determinado evento. Es una indefinición que puede provocar una mayor confusión: relacionarla con donaciones como la del ya fallecido Rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, que le regaló supuestamente 65 millones de euros, pero procedentes de hombres de negocios españoles».

Pero Orleans complicaba aún más la situación de Juan Carlos I cuando afirmaba: «No me preocupé en saber quién pagaba los otros viajes, que fue el error por mi parte. Mi asistente debió suponer que yo estaba de acuerdo en pagar dichos gastos, lo que no era el caso. El Rey realizó numerosos viajes más. Cuando me di cuenta de que dichos viajes estaban todos financiados por la Fundación Zagatka, me di cuenta de que tenía que decirle al Rey que esta situación no era correcta. Preciso que no era fácil decirle este tipo de cosas a Juan Carlos I. Finalmente pedí el reembolso de dichos viajes porque supe que Corinna Sayn Wittgenstein había disfrutado de dichos viajes y que no me correspondía pagar sus gastos».

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Un Bombardier Challenger 605 como el que Juan Carlos I utilizó para viajar a Bahrein.


Un monarca sin dinero

Con las explicaciones de que su primo Juan Carlos I carecía de fondos para abonar los vuelos en jet privados, Orleans pretendía que Bertossa no levantara el velo de la opacidad de Zagatka. Esta fundación, constituida en la capital de Liechtenstein hace 15 años, sirvió para ocultar y blanquear el patrimonio exterior del Rey Emérito, según las investigaciones de Ginebra.

Cuando Orleans presentó a su primo Borbón como un monarca con corona pero sin dinero, el fiscal suizo le recordó que Juan Carlos I poseía 80 millones de euros en la Fundación Lucum, según sus investigaciones.

Álvaro de Orleans pagó también los vuelos privados de Corinna través de la Fundación Zagatka, pero ella sí se vio obligada a reembolsar 3 millones de euros. La princesa alemana entregó el dinero al testaferro de Juan Carlos I, Dante Canonica, y el letrado suizo lo ingresó en una cuenta de Zagatka en el Credit Suisse de Ginebra. Corinna, personalmente, no se enteró de la existencia de la Fundación y de que, realmente, podía ser de Su Majestad hasta que comenzó en proceso judicial en Ginebra en 2018.

El propio Canonica, que declaró en la misma sesión que Álvaro de Orleans ante Bertossa, confirmó el reembolso de dinero en la cuenta de Zagatka.

Tras el desagradable incidente de la devolución del dinero por parte de Corinna a quien había sido su pareja durante años, Álvaro de Orleans siguió pagando los vuelos privados del Rey Emérito a través de Zagatka. Uno de los últimos jets contratados por el noble español en nombre de Juan Carlos I fue en 2016, dos años después de su abdicación, para realizar un viaje a Barhein y Abi Dhabi.

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El lujoso interior del Bombardier Challenger 605, tal como lo muestra la web de la compañía Air Partner.

Consecuencias penales

Antes de su declaración, Álvaro de Orleans fue informado por la Fiscalía de Ginebra de «las posibles consecuencias penales de una denuncia calumniosa, de una declaración que induzca a error a la Justicia o de una obstrucción a la acción penal», según se recoge en los artículos 303-305 del Código Penal suizo.

El primo del Rey asume así mismo de que es «consciente de que va a ser interrogado sobre el origen de ciertos flujos entrantes en la cuenta de la Fundación Zagatka en el Credit Suisse».

Pero la primera respuesta de Orleans llega con un ‘no me acuerdo’ y un «tendría que consultar los documentos» sobre el origen de 4 ingresos seguidos de 250.000 euros -un millón- en la cuenta de la Fundación Zagatka, efectuados entre marzo y julio de 2008.

Los dos primeros fueron ingresados los días 26 y 28 de marzo y los otros restantes, durante el mes de julio.

Los documentos del Credit Suisse aclaran que las entradas de marzo corresponden al reembolso de un préstamo hecho a un amigo de Álvaro de Orleans, pero tal amigo figura sin nombre. Lo mismo sucede con los apuntes de julio, que pertenecen a otro supuesto amigo. Como estos ingresos anónimos hay muchos más en la cuenta.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Lun 15 Jun, 2020 8:26 pm

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'Caso Juan Carlos I'
Los letrados del Congreso rechazan investigar los negocios de Juan Carlos I: "La inviolabilidad es permanente"

Unidas Podemos pidió crear una comisión de investigación que abarcara lo sucedido tras su abdicación. Para los letrados, sigue siendo inviolable

La nueva propuesta de Unidas Podemos para investigar los negocios de Juan Carlos I ha encontrado, de nuevo, la negativa de los letrados del Congreso, que recomiendan a los grupos políticos que integran la Mesa de la Cámara no aceptar su creación. Así lo recogen en su último informe, donde alegan que las "prerrogativas de inviolabilidad y no sujeción a responsabilidad, consagradas en el artículo 56.3 de la Constitución, son absolutas, abarcan la totalidad del periodo en que se ejerce la Jefatura del Estado y tienen efectos jurídicos permanentes".

La Fiscalía del Tribunal Supremo asumió recientemente la investigación de las comisiones del AVE a La Meca donde se encuentra afectado Juan Carlos de Borbón.

El voto clave era el del PSOE, que siempre ha rechazado investigar al que fuera jefe del Estado durante cuatro décadas, amparándose en los informes de los letrados. El nuevo dictamen permite a los socialistas agarrarse a él para votar en contra. Así, y como era de prever, la iniciativa de la formación morada, que contaba con el respaldo de todos los partidos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez, no tendrá más recorrido.

Para tratar de sortear la negativa de los letrados, Unidas Podemos planteó una investigación que no pivotara sobre Juan Carlos I, sino que la vistieron como una comisión de interés general al presentar como objeto de la misma "las relaciones diplomáticas y comerciales entre España y Arabia Saudí, su vínculo con instituciones y empresas españolas y sus efectos sobre el erario público". Asimismo, apostaron por investigar aquello ocurrido tras la abdicación del actual padre del Rey, tratando de regatear la inviolabilidad.

Sin embargo, para los letrados del Congreso la solicitud de Unidas Podemos "se refiere a cuestiones que, aun cuando hayan podido tener proyección en una etapa posterior, se corresponden, sin solución de continuidad, con el periodo de tiempo en el que Su Majestad Don Juan Carlos I era el Jefe del Estado y traen causa del mismo hecho de la ocupación de dicha Jefatura por aquél, de forma que cabe entender que pretender una investigación sobre las mismas vendría a vaciar de contenido las prerrogativas constitucionales del Jefe del Estado, que despliegan sus efectos de forma permanente", señala un escrito adelantado por El Confidencial y al que ha tenido acceso este diario.


Malestar en Unidas Podemos

Los letrados califican la iniciativa de Unidas Podemos como "genérica y abstracta". La decisión ha causado malestar en Unidas Podemos. Su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, ha señalado que "parece que la inviolabilidad del 56.3 es eterna, contra el criterio de la Fiscalía y la reforma de la LOPJ del 2014". Y ha añadido, sin dar nombres concretos, que "cada vez necesitan argumentos más alambicados y más débiles para seguir protegiendo a la Casa Real y seguir poniéndola por encima de la ley. Nosotros, por supuesto, lo vamos a seguir intentando. Nuestra democracia no se puede permitir mirar para otro lado".



En este sentido, los letrados del Congreso exponen que "lo único de lo que existe constancia es de la asunción por parte de la Fiscalía del Tribunal Supremo de la investigación derivada de las Diligencias de Investigación nº 38/2020, habida cuenta del aforamiento de D. Juan Carlos de Borbón ante dicho Tribunal. Esta decisión de la Fiscalía tiene un simple carácter interno de ordenación del trabajo, pero no implica pronunciamiento alguno sobre el fondo o la forma del asunto, ni del Ministerio Fiscal ni, menos aún, de ningún órgano jurisdiccional".

Así, los letrados, a diferencia de Unidas Podemos, consideran que "dicha decisión, de naturaleza preprocesal, no modifica la situación existente en relación con este caso en el momento en que se presentó y calificó por la Mesa la anterior solicitud de creación de una Comisión de Investigación relativa a la trama vinculada a las presuntas ilegalidades cometidas por miembros de la Casa Real y las influencias políticas, diplomáticas y comerciales con Arabia Saudí ".

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Mensaje por Invitado » Vie 29 May, 2020 2:09 am

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El rey Juan Carlos, "una amenaza para el futuro de la monarquía" en la portada de Le Monde. Así lo ve la prensa extranjera
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El periódico francés 'Le Monde' ha publicado un extenso reportaje sobre los recientes escándalos del rey emérito.


“Un viejo rey devorado por su pasión por las mujeres y el dinero". Así describe el diario francés Le Monde a Juan Carlos I en un extenso reportaje titulado con un juego de palabras en el que el antiguo “roi d’Espagne” (rey de España) pasa a ser el “désarroi d’Espagne”. O sea, "la consternación de España".

Publicado este miércoles, el reportaje repasa los distintos escándalos en los que se ha visto envuelto el padre de Felipe VI durante su reinado. Desde su amistad con Mario Conde, al reciente descubrimiento de unos fondos ocultos en Suiza pasando por sus cacerías en Botsuana, las infidelidades a doña Sofía o las grabaciones de Corinna. Un cúmulo de escándalos que “ensucia la corona de su hijo” y “amenaza el futuro de la monarquía en España” pese a “los muros” que levantado Felipe VI para distanciarse de su padre.

“Decir que la princesa Leonor [14 años] será la próxima reina es muy aventurado", cita Le Monde a Jaime Peñafiel. “La monarquía es una institución medieval que ha llegado hasta nuestros días por milagro, y que solo puede mantenerse si es ejemplar. La monarquía española no lo ha sido”.

El reportaje de Le Monde ha coincidido con la publicación esta misma semana de otros similares en medios como la revista francesa Point de Vue, que en portada titula que “la familia real está en peligro” con una foto de los actuales reyes Felipe y Letizia, o en Tribune de Genève, el diario suizo que el pasado marzo reveló la existencia de una supuesta cuenta de don Juan Carlos con 100 millones en Suiza donados por el rey saudí. “Es hora de que España levante el velo sobre Juan Carlos I”, destacaba esta semana el periódico a raíz de que, según publicaba El País a principios de este mes, el abogado Arturo Fasana, gestor del rey en Suiza, declarara al fiscal que investiga la referida cuenta suiza de don Juan Carlos que este le entregó en Ginebra 1,7 millones recibidos del sultán de Bahréin. Un nuevo escándalo sobre el que, según declara el politólogo español Pablo Simón al diario Le Monde, de no ser por la gravedad de la pandemia del coronavirus, en España se estaría hablando a todas horas.

Pandemia aparte, Le Monde asegura que hay otros motivos por los cuales hasta ahora “los españoles siempre le han perdonado todo a este rey campechano y bon vivant”. Dado el papel que desempeñó en la Transición, “para los medios y los partidos políticos protegerle significaba preservar la constitución, la democracia y la unidad del país”. Una deferencia que “excedió la debida a un Jefe de Estado” y que todavía siguen teniendo los principales partidos (PP y PSOE) al “bloquear repetidamente la apertura de una investigación parlamentaria sobre don Juan Carlos” o impedir un debate sobre la monarquía en España: desde 2015, recuerda Le Monde, el CIS ya no pregunta a los españoles su opinión sobre la monarquía.

Esa opinión parece haber cambiado. “Los jóvenes ya no asocian la monarquía con el papel que tuvo don Juan Carlos en la implantación de la democracia, y en los territorios donde el nacionalismo es fuerte, se percibe como centralista y a la derecha", explica Pablo Simón en el diario Le Monde.

También apunta Le Monde que la amistad de Juan Carlos I con los monarcas de los países del Golfo de la que ahora se sospecha en su día fue vista como beneficiosa para España. Gracias a su amistad con el rey Fahd de Arabia Saudí, por ejemplo, don Juan Carlos se aseguró que “España nunca se quedara sin petróleo” durante la crisis petrolera de 1973. En 1977, el entonces príncipe heredero saudita también le habría entregado una donación de 100 millones de dólares “para consolidar la democracia en España”.

Y de aquellos lodos vienen estos barros. "¿Logrará el rey Felipe VI mantener la monarquía?", es la pregunta con la que termina la revista Point de Vue su análisis y que sobrevuela el resto de reportajes.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Mar 19 May, 2020 1:37 am

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Arturo Fasana, el testaferro "indiscreto" del rey y la trama Gürtel

Francisco Correa rompe su silencio desde la cárcel para retratar al gestor de fortunas suizo que le pedía prestado coche y chófer para ir a ver al Rey a La Zarzuela. Por sus manos habrían pasado "miles de millones" de ricos españoles que los querían esconder sin tributar en paraísos fiscales. "La segunda vez que vimos a Fasana nos mencionó que don Juan Carlos era su cliente... Y no fue la única indiscreción"

ESTEBAN URREIZTIETA


«La segunda vez que nos vimos con Arturo Gianfranco Fasana fue en Ginebra. Sentados en torno a una mesa y un mantel, nos comentó que gestionaba una importante cantidad de dinero de don Juan Carlos en Suiza. Lo confirmó Ramón Blanco Balín, que estaba presente en la reunión».

Al oír aquellas palabras, allá por el año 2005, un ligero sobresalto corrió entre los españoles que compartían mesa y mantel con el entonces, creían, intachable fiduciario suizo. Con las palabras elegidas para la ocasión, Fasana les exhibía su flamante tarjeta de visita, la garantía definitiva de que él era el hombre más indicado para ocultar el dinero de los más poderosos en el país helvético. Ya entonces, como se preocupó de mostrar, su más insigne cliente español era el rey, que gozaba de una imagen intachable desde el punto de vista económico y financiero.


La declaración de Arturo Fasana como imputado en 2009

Ha pasado más de una década y varios de aquellos comensales están hoy en prisión. Uno de ellos, el empresario Francisco Correa, líder de la denominada trama Gürtel, desde la cárcel de Valdemoro rompe por primera vez su silencio en exclusiva para Crónica para relatar con detalle los años en los que compartió testaferro en Suiza con el rey emérito y dibujar el perfil de uno de los hombres más buscados del momento: el misterioso fiduciario que ha gestionado la fortuna oculta del monarca durante las últimas décadas y que se sitúa en el epicentro del escándalo que ha provocado su caída en desgracia.

Quien fuera una de las figuras más poderosas en torno al PP de José María Aznar, condenado a casi 52 años de prisión sólo por el primer gran juicio de la trama, hace memoria desde la prisión madrileña con un bolígrafo y un papel delante. Es su primera entrevista directa concedida a un medio de comunicación y lo hace de manera conjunta con Pablo Crespo, su histórico número dos, que también cumple condena en Valdemoro por Gürtel. Ambos alternan sus vivencias en un extenso cuestionario remitido por Crónica y que ha sido canalizado a través de sus letrados en plena pandemia.

Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP gallego, el hombre que gestionaba el emporio de empresas de eventos que llevaba a cabo los grandes mítines del partido en toda España, ayuda a buscar en el baúl de los recuerdos a quien siempre ha demostrado una lealtad inquebrantable: «Fue Ramón Blanco Balín quien nos presentó a Fasana», precisa en referencia al ex directivo de Repsol, a quien hace exactamente 15 años ficharon para «hacerse cargo de los asuntos tributarios de Correa». «Blanco Balín nos presentó a Arturo Fasana, que ofrecía servicios de depósito y gestión financiera a través de su sociedad Rhône Gestion, con domicilio en Ginebra». Y ahí comenzó la historia que acabó destapando la antesala del último gran escándalo de la Corona española.


HIJO DE DOS EMIGRANTES ITALIANOS

Fasana, natural de la localidad de Sagno, al sur de Suiza, está a punto de cumplir 65 años. Hijo de dos emigrantes italianos, Giovanni e Inés, se formó profesionalmente en el Credit Suisse de Ginebra y tiene la capacidad de hablar cinco idiomas con soltura y un español perfecto. Cursó un bachillerato comercial, trabajó un año en Inglaterra, seis meses en Argentina e hizo un curso de alemán en Colonia. En 1984 decidió dejar la banca, dar el gran salto en su carrera y convertirse en un gestor de grandes fortunas internacionales.

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Fasana y su mujer con el jinete Paul Estermann y su yegua olímpica.

Fasana puso en marcha su proyecto junto a su ex compañero en el banco suizo Marcel Hagger, ya fallecido, que gestionaba la cartera de clientes españoles y sudamericanos en la entidad financiera. Su filosofía consistió desde un principio en adoptar un «enfoque tradicional» basado en «la apuesta por el medio/largo plazo, los valores seguros y los productos estables». Y, por supuesto, en «la confianza» con su clientela.

A lo largo de los años, el hijo de los emigrantes italianos consiguió situarse como un despacho importante en Suiza y gestionar, en el momento en el que conoció a los líderes de Gürtel, un portfolio «de más de 2.000 millones de euros», según sus propias palabras. Alternó su dedicación profesional con el gusto por el lujo, la pasión por los coches de alta gama, el fútbol (llegó a presidir durante tres años el FC Saint-Paul en Vésenaz, Ginebra) y los caballos. Suya fue la preciosa yegua irlandesa Castlefield Eclipse, ganadora de un diploma en los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres.

La intención de Francisco Correa era colocar en Rhône Gestion, al margen de la Hacienda española, buena parte de sus beneficios empresariales, 18 millones de euros que con el paso del tiempo se han convertido en algo más de 23 y que se encuentran a la espera de ser repatriados a España en medio de una ardua disputa jurídica.

Correa disponía hasta ese momento de fondos en Mónaco y en la Islas de Man e incluso de un depósito en Suiza en Merril Lynch, pero quería ordenar sus inversiones, relevar a su gestor y mejorar el rendimiento de sus depósitos.

«Correa quería inversiones de máxima calidad», explicó el suizo Fasana en su declaración ante el juez de la Audiencia Nacional Antonio Pedreira en mayo de 2009. «Quería un beneficio razonable con un riesgo mínimo». De ahí que, en previsión de la crisis económica de 2008, el consejo del testaferro suizo fuera que invirtiera buena parte de sus fondos en bonos del Banco Europeo de Inversiones para garantizar su estabilidad y evitar así sobresaltos. A Fasana le gustaba también para este tipo de clientes la compañía Nestlé por su solvencia.

«Conocimos a Fasana en el despacho de Blanco», prosigue Crespo, «y como punto para acreditar la seriedad de su actividad como financiero nos comentó que entre su cartera de clientes figuraban las mayores fortunas de España, muchas de ellas desde hace más de 10 y 20 años en aquel tiempo».

Fasana les indicó que se reservaba un 0,30% de comisión por la gestión anual de su fortuna oculta sobre el valor global de la cartera. Presumía de que era un precio inferior al de mercado. De manera paralela se asignaba un sueldo de 15.000 euros mensuales de Rhône, con los que hacía frente a unos gastos de 10.000.

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Arturo Fasana declaró ante el juez el 22 de mayo de 2009, tras su detención en Barajas y después de pasar dos noches en el calabozo. Con un perfecto castellano dijo que "sentía" haber tenido como clientes a los cabecillas de Gürtel, a los que tildó de "sinvergüenzas" . Tras ayudar a la Fiscalía con Correa y Crespo, acaba de ser exculpado en la pieza principal del caso.

La captación de clientes la llevaba personalmente él, sin echar mano de ningún comercial. La mayor parte de nuevas fortunas las conseguía a través del boca a boca de los clientes de su selecta cartera internacional.


'SOLEADO', CUENTA PUENTE HACIA EL PARAÍSO

Cerrado el acuerdo con el fiduciario, «Fasana facilitó un número de cuenta para el envío de los fondos» del Grupo Correa que iban a ser ocultados al fisco español. «Era una cuenta titulada como Soleado y que, según nos explicó el propio Fasana, era una cuenta puente en la cual se recibían los fondos de todos sus clientes españoles, abierta en el Credit Suisse de Ginebra».

La operativa consistía, detalla el más leal de los lugartenientes del cabecilla de la Gürtel, en que «tras recibir los fondos, Fasana gestionaba la apertura de otras cuentas». Ya fuera «a nombre del beneficiario o bien a nombre de una sociedad de cuya constitución se encargaba Fasana a través del despacho internacional Mossack & Buenaventura de Panamá», célebre por el caso del mismo nombre que destapó la existencia de miles de evasores en todo el mundo.

Con este despacho que protagonizaría años después el gran escándalo mundial conocido como Panama Papers, Fasana «mantenía, nos confesó, una estrecha relación» y prestaba un «servicio por el cual cobraba». De esta forma, al interponer una compañía extracomunitaria, sus clientes evitaban la retenciones del 20% fijadas por Suiza a los intereses de los bonos si estaban a nombre de un ciudadano europeo.

A través de este entramado financiero opaco, toma la palabra Correa, «pasaron miles de millones de euros, al ser una cuenta de tránsito». Así se lo explicó, enfatiza, «el propio Fasana». «La cuenta Soleado tenía varios cientos de millones de euros» (en aquel momento de 2005), agrega quien se convertiría pocos años después en uno de sus titulares españoles más conocidos.

El suizo supuestamente discreto ponía a disposición de su cartera, ya estuviera integrada por plebeyos o miembros de la realeza, la infraestructura societaria y bancaria para ocultar los fondos, conseguir las máximas exenciones fiscales y camuflar la identidad de los clientes mediante cuentas puente y un rosario de sociedades pantalla. Y en el caso de los clientes españoles añadía un valor añadido: el blindaje que suponía desde el punto de vista fiscal compartir gestor con el mismísimo jefe del Estado.

Al terminar aquel almuerzo en Ginebra, todavía con una mezcla de sorpresa e incredulidad en el cuerpo por la información que les acababa de desvelar su recién fichado testaferro, Correa y Crespo cogieron un taxi para ir al hotel en el que se hospedaban. Durante el trayecto, comentaron con avidez lo sucedido.

«Le manifesté a Correa en el taxi mi preocupación y las dudas respecto a la personalidad de Fasana», rememora ahora Crespo, «por la indiscreción cometida al mencionar que don Juan Carlos era su cliente, así como otras personas extraordinariamente relevantes de la economía española de las que también habló... Yo entendía, y entiendo, que una virtud imprescindible en un financiero es precisamente la discreción, y aquello me produjo una desagradable sensación que se confirmaría ampliamente cuando, en al menos dos ocasiones en las que cenamos solos Fasana y yo en Madrid y sin que yo le preguntara nada, me contaba detalles de los negocios que realizaban sus clientes o inversiones que hacían».

Fasana, bailando, en una imagen captada por la televisión.

Insiste Crespo en remarcar ahora aquella muestra de indiscreción, máxime «cuando, al fin y al cabo, me reunía con él para que me diera cuenta de los productos financieros en que invertía el dinero de las sociedades de Correa». Y es que su único objetivo, como principal gestor del grupo que englobaba a empresas como Special Events, era «verificar la calidad y solvencia de esos productos y derivados, materia en la que Correa era lego y que me había encargado».

Poco tardaron, sin embargo, en despejarse las dudas de que lo que les avanzó Fasana en Ginebra era cierto. A pesar de la inquietud y los recelos iniciales, Correa y Crespo decidieron contratarle. Pasaron a despachar con Fasana de forma periódica en Madrid, generalmente en el discreto bar del Hotel Hesperia, en pleno Paseo de la Castellana. En varios de sus desplazamientos a la capital de España, que realizaba con una periodicidad mensual, el fiduciario solicitó reiteradamente un favor que devolvió de golpe a Correa y a Crespo al inolvidable almuerzo en Ginebra. «Nos pidió que le facilitásemos el coche de la empresa con el conductor para llevarle o ir a recogerle al Palacio de la Zarzuela». «Esto es exactamente así», enfatiza el ex jefe de las finanzas de Gürtel. Por lo que la sombra de la duda de si Fasana fanfarroneaba o decía la verdad quedó, ya por aquel entonces, completamente disipada.

Sin embargo, no fueron los únicos que se toparon, por caminos muy distintos, eso sí, con la misma desagradable sorpresa. La Policía Judicial adscrita al caso Gürtel identificó a Fasana como el gestor de la fortuna oculta de los empresarios a través de la documentación intervenida y de los pinchazos telefónicos practicados, en los que se referían al gestor con el pseudónimo de Fafa.

Una vez localizado, los investigadores sometieron a discretos seguimientos a Fasana en sus desplazamientos a España para recabar información y preparar su arresto. En una de esas sigilosas monitorizaciones de la Policía Nacional, los agentes localizaron a Arturo Fasana en el complejo palaciego de La Zarzuela.

La información corrió como un reguero de pólvora en el Ministerio de Interior y retrasó su detención. Según relatan a este periódico fuentes próximas a estos dispositivos, «se evitó por todos los medios» que el arresto de Fasana tuviera lugar en las inmediaciones de la residencia del monarca entonces reinante, y se acabó practicando a las seis de la tarde del 20 de mayo de 2009 en la entrada de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Arturo Giancarlo Fasana portaba, en el momento de su detención en España, dos teléfonos móviles, 3.000 euros y 1.000 francos suizos en el bolsillo y una tarjeta de Acciona.

Se evitó, además, de forma deliberada, que el arresto se materializara, sostienen las mismas fuentes, siendo Baltasar Garzón el instructor, ante el temor de que el ímpetu investigador fuera más allá de Gürtel. Por lo que, al final, se acabó practicando el arresto inmediatamente después de que el magistrado se inhibiera en favor del Tribunal Superior de Justicia de Madrid al advertir indicios de delito de tres diputados del Parlamento madrileño.

Retrato del gestor suizo.

25 VIAJES DETECTADOS A ESPAÑA

Hasta ese momento, la Policía había detectado 25 viajes de Fasana a España entre los años 2003 y 2009, la mayor parte de veces para alojarse en el citado Hotel Hesperia. Aunque también descubrieron que en plenas pesquisas de Gürtel Fasana cambió sus hábitos y se hospedó por primera vez en otro hotel, el Aitana, a un par de kilómetros en la misma Castellana.

Aún hubo otro episodio más que abundó en las sospechas de que tras el entramado de Fasana y las diligencias de Gürtel se escondía un escándalo de dimensiones imprevisibles. Ocurrió poco después, durante el registro practicado en el despacho del testaferro del rey y los cabecillas de la Gürtel en Ginebra, durante el mes de junio de 2009.

Aquella diligencia, realizada «vía comisión rogatoria» contó con la presencia, «además de los miembros de la Fiscalía suiza, de las fiscales Anticorrupción Concepción Sabadell y Myriam Segura y de los mandos policiales José Luis Olivera y Manuel Morocho». Pero también, rememora con intención Pablo Crespo, «de otra persona no autorizada, la agregada de Interior en la Embajada en Suiza, Catalina Carboneras, que llevaba la instrucción expresa de 'poner mucha diligencia en esto"».

«¿Qué hacía en una diligencia judicial un cargo político del Gobierno de España que no figuraba entre las personas autorizadas?», se pregunta Crespo más de una década después. «Nadie ha contestado aún a esta pregunta y es un elemento más del gigantesco chanchullo político organizado desde los despachos de más rango del Ministerio del Interior, ocupados entonces por Alfredo Pérez Rubalcaba y Antonio Camacho».

A lo largo del registro en la sede suiza de la sociedad Rhône Gestion, y tras explicar Fasana al comisario Olivera que tenía muchas fotos de Cataluña porque la mayor parte de su clientela española procedía de esa comunidad autónoma, el fiduciario realizó una advertencia a los investigadores. «Si les abro esa carpeta», dijo en referencia a la de la cuenta Soleado, que aglutinaba a sus clientes españoles, «se hunde España», tal y como reveló en 2013 el periodista Manuel Cerdán, que fue el primero en poner el foco más allá de lo evidente.

La contundente advertencia surtió efecto. La Fiscalía suiza dejó constancia por escrito de que «el señor Fasana ha solicitado que sean tachados ciertos apartados del texto que contienen algunos de los documentos que se adjuntan» [tal y como se puede apreciar en el documento que se reproduce en la portada de Crónica]. Dicha petición, que afectaba a 344 folios sobre la enigmática cuenta que hacía referencia al clima español, fue aceptada por el Ministerio Público de la Confederación helvética sin que la Fiscalía ni la Agencia Tributaria españolas hayan exigido conocer la identidad del resto de grandes defraudadores ocultos bajo el aparatoso típex del testaferro.

Fasana entregó entonces las cabezas de Correa y Crespo, a los que no dudó en tildar de «sinvergüenzas» en su declaración judicial tras pasar 48 horas en el calabozo, y pidió disculpas a su señoría por haber tratado con «personas de ese nivel».

El siguiente paso de su escapada fue pactar con la Fiscalía suiza y con la española la entrega de todos los fondos de ambos empresarios sin esperar siquiera a que se resolvieran todos sus juicios, muchos de los cuales todavía siguen su curso.

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Francisco Correa (dcha.) y Pablo Crespo (centro), en uno de los juicios de Gürtel.

«En marzo de 2019 tuvimos conocimiento de unas comunicaciones clandestinas, secretas y a espaldas de las partes, mantenidas entre octubre y diciembre de 2018 entre la fiscal suiza Elisabetta Tizzoni y la fiscal española Concepción Sabadell para definir una estrategia tendente a repatriar todos los fondos de los que Fasana era administrador, concertándose con él para hacerlo», denuncia Crespo. Sin que lo supieran ninguno de los órganos judiciales que les investigaban: ni el Tribunal Superior de Valencia, ni tampoco la Sala de lo Penal y el Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

Fasana, por segunda vez, había pactado el sacrificio de los líderes de Gürtel a cambio de salvar su negocio. Recuerda Crespo que tanto él como Correa «dirigieron escritos a la Fiscalía suiza, a Fasana y al Credit Suisse advirtiéndoles de la ilegalidad de la maniobra, con expresa advertencia también a la representante de la Fiscalía suiza» de que estaban llevando a cabo unas maniobras «más propias de un mercadillo que del ámbito judicial» y acometidas por «personas, alguna de las cuales va precedida del tratamiento de ilustrísima».

Gracias a la traición a Correa y a Crespo, Fasana acaba de lograr salir indemne finalmente de la causa de Gürtel, en la que ha sido exculpado en la pieza principal bajo el argumento de que nunca conoció el origen ilícito del dinero de sus clientes. No obstante, al borde de la jubilación y cuando ya daba por zanjada su pesadilla judicial y ponía por fin a salvo su millonaria cartera, el secreto que tanto persiguió esconder se ha destapado de forma virulenta.


SEÑALADO POR CORINNA

La Justicia suiza, contra todo pronóstico, ha levantado el tapete de sus operaciones con el Rey Emérito tras seguir la pista del contenido de las cintas del ex comisario Villarejo. En ellas, Corinna, la amiga íntima de don Juan Carlos, señalaba directamente a Arturo Fasana como la clave del dinero oculto del monarca.

El fiscal Yves Bertossa ha tirado del hilo de los testaferros y se ha topado con dos fundaciones a nombre del Rey Juan Carlos: la panameña Lucum y Zagatka, establecida en Liechtenstein, ambas con cuentas en Suiza. A través de las mismas el monarca recibió más de 100 millones de dólares de la casa real saudí y articuló una posterior donación de 65 millones a Corinna.

Llegados a este punto, Fasana ha vuelto a actuar como antaño y ha entregado la cabeza de otro cliente ante la Justicia buscando su salvación. Por eso ha confesado que el propio Emérito le entregó un maletín lleno de billetes, con 1,7 millones, para que los ingresara en Suiza procedentes del sultán de Bahréin, como desveló El País.

«Recordamos muy especialmente la frase pronunciada por el entonces jefe del Estado en su discurso navideño», apostilla Correa. Aquello de que «la Justicia es igual para todos». «Ciertamente, es una frase digna de ser esculpida en bronce», reflexiona.

«Las informaciones difundidas recientemente relativas al presunto cobro de una comisión por la intermediación en un negocio por quien pronunciaba esa frase dan para pensar mucho. A mí se me ha procesado y condenado por haber recibido comisiones por intermediar, por practicar lobby», abunda. «¿En qué se diferencia en este ámbito lo que yo hacía de lo que, según las informaciones, hacía don Juan Carlos?», se pregunta Francisco Correa, en la soledad de su celda, sin obtener respuesta.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 03 May, 2020 9:30 pm

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Juan Carlos, del Golfo a Suiza: un maletín y 25 años de mordidas millonarias a costa del hermano árabe

Desde el episodio del empresario Javier de la Rosa en 1995 y su relación con el círculo del Rey hasta el último escándalo de los dos millones de euros, esta es la cronología de un cuarto de siglo de escándalos.


Lo último ha sido un maletín de casi 2 millones de euros, pero antes existieron otras acusaciones de trajines de dinero desde países del golfo Pérsico a cuentas en Bancos suizos donde siempre aparecía relacionado el rey Juan Carlos. Aunque se llegó a decir que en 1977 el Sha de Persia había entregado 100 millones de dólares, fue en 1995 con los dineros de Kuwait que Javier de la Rosa decía haber entregado al círculo próximo al Jefe del Estado cuando comenzó la contabilidad de la sospecha. Más tarde se conoció el escándalo de los 100 millones de Arabia Saudí por la construcción del AVE a La Meca: 25 años de mordidas millonarias a costa del hermano árabe.

Los patrones se repiten. Origen: el golfo Pérsico. Destino: Banca suiza. La diferencia es que ahora existe una investigación abierta por parte de la fiscalía helvética y otra en la Audiencia Nacional en España que pretenden averiguar la verdad. Las comisiones rogatorias están dando resultado y se esperan nuevas revelaciones en las próximas semanas.

El juez Manuel García Castellón no deja de investigar. El pasado viernes 24 de abril, el magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional dictó un Auto donde deja constancia de la existencia de “documentos oficiales del Reino de Arabia Saudí relacionadas con varias cartas de invitación para empresarios españoles” para trabajar en aquel país. Esta documentación habría sido encontrada durante el registro realizado en noviembre de 2017 en el domicilio del ex comisario José Manuel Villarejo en Boadilla del Monte y forman parte de la llamada Operación Tándem.

Pero el juez Garcia Castellón ha dado un paso trascendental porque las piezas del rompecabezas empiezan a encajar. El magistrado anuncia en su escrito que parte de los documentos encontrados incluyen “información confidencial” relacionada con otra pieza separada declarada secreta y que también está siendo investigada en su juzgado: la denominada inicialmente como “Carol” donde se investigan el reparto de comisiones ilegales por la construcción del AVE a La Meca, también en Arabia Saudí.

Y es que desde hace meses un fantasma persigue al rey emérito Juan Carlos: los dineros de los países del golfo Pérsico que presuntamente pasaron por sus manos y terminaron en distintas cuentas opacas controladas desde Suiza. El último escándalo se conoció en el día de ayer y lo confesó en 2018 el gestor de su fortuna real en Suiza, el abogado Arturo Fasana, ante el fiscal suizo, Ives Bertossa que investiga estas actividades ilegales: Juan Carlos le entregó en Ginebra, siendo Rey en 2010, un maletín con 1,7 millones de euros que había recibido como regalo del rey de Bahréin. De hecho, unas semanas antes de esa entrega, el entonces Rey estuvo en el país asiático, donde asistió al campeonato de Fórmula 1.


El Rey Juan Carlos en Bahréin

A continuación repasamos la lista de los escándalos de corrupción en los últimos 25 años, algunos investigados por la Justicia helvética y española, en donde se ha visto envuelto el Rey emérito Juan Carlos. Empezando por el último conocido, la donación del rey de Bahréin.

1. Los 1,7 millones del sultán

Bahréin es un archipiélago que abarca más de 30 islas en el golfo Pérsico. Su ubicación se encuentra al este de Arabia Saudí, al sur de Kuwait, muy cerca de Qatar y al oeste de Irán. Un enclave privilegiado, sobre todo por los inmensos yacimientos de gas natural y de petróleo que alberga en su territorio. Su monarquía es de tipo medieval, con absoluto poder del sultán, al frente de la cual se encuentra Hamad bin Isa Al Khalifa (70 años) que sería la persona que regaló al padre de Felipe VI la cantidad de 1.895.250 dólares (unos 1,7 millones de euros), según lo declarado por el administrador de la fortuna de Juan Carlos: el abogado suizo Arturo Fasana.

Desde agosto de 2018 el fiscal suizo Yves Bertossa mantiene abierto un procedimiento penal (P14783/2018) donde se investiga a los supuestos testaferros del rey emérito Juan Carlos señalados en las grabaciones que Corinna Larsen realizó ante el ex comisario Villarejo y que fueron publicadas en exclusiva por El Español. Entre ellos estarían los financieros Dante Canónica, Arturo Fasana y Álvaro de Orleans. Todos ellos tienen su residencia fiscal en Mónaco y numerosas cuentas abiertas en el país helvético. Además manejan cientos de sociedades en paraísos fiscales. Hay que recordar que Arturo Fasana fue investigado por la Audiencia Nacional como el broker que manejaba la cuenta “Soleado” en un banco suizo, en alusión al sol español y a los importantes clientes españoles que representaba ante la banca de aquel país.

2. Los 100 millones saudíes

Según publicó el pasado mes de febrero el periódico suizo Tribune de Genève el 8 de agosto de 2008 el entonces rey de Arabia Saudí, Abdallah bin Abdulaziz, habría realizado una transferencia de 100 millones de dólares a través del Ministerio de Finanzas saudí, a una cuenta de la banca privada Mirabaud a nombre de la fundación Lucum, una entidad panameña de la cual, presuntamente Juan Carlos de Borbón sería el único beneficiario. Dicha Fundación habría sido creada como “sociedad offshore panameña” por Arturo Fasana y Dante Conónica. La investigación suiza relaciona el cobro de esta cantidad de dinero con las presuntas comisiones que se podrían haber cobrado por la construcción del AVE a La Meca. Estos fondos habrían permanecido en la cuesta suiza hasta septiembre de 2012, cuando el Rey Juan Carlos transfirió los últimos 65 millones de dólares (unos 41,6 millones de euros) a su ex compañera sentimental Corinna Larsen.

Sin embargo la clave estaba en la entidad panameña Locum Foundation, constituida el 31 de mayo de 2008 para controlar esa cuenta del banco suizo Mirabaud y que tan solo unos días después, el 8 de agosto, recibió los 100 millones de dólares del ministerio de Finanzas saudí. Al frente de la Fundación los nombres de siempre: el abogado Dante Canonica y el gestor Arturo Fasana, ambos con oficina en territorio suizo. Sin embargo, la fiscalía suiza descubrió que el verdadero titular del depósito bancario y beneficiario de la mercantil era Juan Carlos de Borbón y Borbón.

Sin embargo, el escándalo no terminaba ahí porque la fortuna de Juan Carlos terminó salpicando a su hijo. El actual rey Felipe VI figuraba como beneficiario de dos cuentas: la primera, la denominada con el nombre Lacum, destinataria de los 100 millones de dólares relacionados con la construcción del AVE a la Meca; la segunda, utilizada presuntamente por el primo del rey emérito, Álvaro de Orleans-Borbón, para pagar viajes del padre del actual monarca.

Una vez publicada esta información, Felipe VI se vio obligado a actuar, haciendo público un Comunicado el pasado 15 de marzo donde renunciaba a su herencia personal y eliminaba la asignación oficial de su padre, pero, de igual manera reconocía que, desde hacía un año, en marzo de 2019, conocía que era beneficiario de esos fondos irregulares por una carta que se le había remitido desde un despacho del Reino Unido. Durante este periodo, padre e hijo compartieron actos e incluso Juan Carlos fue sometido a una grave intervención quirúrgica que, en caso de un fatal desenlace, podría haber activado el testamento de Juan Carlos a favor de su hijo.

Hay que recordar que Juan Carlos de Borbón cobraba una asignación anual de 194.232 euros brutos al año como rey emérito (al margen de gastos de vivienda, seguridad y viajes oficiales) y que los delitos de blanqueo de capitales o de fraude fiscal se cometen por cada movimiento de dinero opaco que se realice.

3. El 'regalo de 65 millones a Corinna

Corinna Larsen ha reconocido que en 2012 recibió una donación por parte del rey don Juan Carlos de 65 millones dólares. Dicho regalo se realizó después del batacazo y rotura de cadera del ahora rey emérito durante una cacería en Botswana donde estaban presentes Corinna y su hijo. Según los abogados de la antigua amiga íntima del rey “Corinna recibió un regalo no solicitado del rey emérito” descrita como “donación para ella y para su hijo” con los cuales se había encariñado, ya que durante varios años habrían cuidado del monarca debido a su mala salud.

Según lo investigado por la Fiscalía suiza también se habría entregado otro millón de euros a otra antigua amante del monarca español, cuya residencia se establece en Ginebra y que las investigaciones han demostrado que se trataría de Marta Gayá.

4. La 'mordida' del Banco Zaragozano

No tiene origen en el golfo Pérsico pero sí destino en Suiza. Y aparece involucrado el rey emérito. Durante el pasado mes de febrero el periódico británico “The Telegraph” reveló que el primo y testaferro del entonces rey Juan Carlos, Álvaro de Orleans, cobró 39 millones de libras –cerca de 50 millones de euros- por ejercer como mediador en la venta del Banco Zaragozano a Barclays en 2003. En declaraciones posteriores al diario El País, Álvaro de Orleans negó ser testaferro del anterior jefe del Estado y haber cobrado ninguna cantidad en su nombre. En conversación con El Español, James Badcock, confirmó que el diario británico tiene constancia documental del ingreso de esa cantidad de dinero “en la cuenta suiza de Álvaro de Orleans” y su relación “con la venta realizada en 2003 del Banco Zaragozano al Barclays”.

5. Javier de la Rosa

Fue otro de los episodios que la prensa española de la época calificó como “chantaje a la Corona”. Concretamente, los periodistas Isabel Durán y José Díaz Herrera publicaron el 9 de noviembre de 1995 en Diario 16, un reportaje titulado “Jaque al Rey”, en donde se detallaba como el empresario catalán, luego condenado por corrupción, Javier de la Rosa, había estado lanzando advertencias a todo aquel que quisiera escucharle sobre los supuestos pagos de hasta 100 millones de dólares “al antiguo embajador (Manuel Prado y Colón de Carvajal) por indicación y petición de una alta institución del Estado”.

6. El préstamo de los 100 millones

Jesús Cacho, en 1999 publicó el libro “El negocio de la libertad” donde daba cuenta de que, poco después de morir Franco, en 1977 Manuel Prado y Colón de Carvajal se dedicó a remitir una serie de misivas reales a otros tantos monarcas reinantes, especialmente del mundo árabe, para pedirles dinero en nombre del Rey de España. Una de esas cartas apareció publicada en Inglaterra en el libro de memorias del que fuera jefe de la Casa del Sha de Persia. Según Cacho, fue la monarquía saudí quien respondió afirmativamente a través de la concesión de un crédito de 100 millones de dólares. Crédito que, según lo publicado, nunca fue devuelto.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 01 May, 2020 2:09 pm

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El rey Juan Carlos I y el monarca de Baréin, Hamad bin Isa Al-Khalifa, revisan la guardia de honor en el Palacio Gudabia en Manama durante una visita en 2014.

El gestor del rey emérito afirma que este le entregó en Ginebra 1,7 millones recibidos del sultán de Bahréin

Fasana declara que el banco suizo no le puso ninguna pega para ingresarlo

Juan Carlos I entregó en Ginebra en 2010 1,9 millones de dólares (1,7 millones de euros) que había recibido como donación del rey de Bahréin al gestor de su cuenta suiza en la banca Maribaud, el abogado Arturo Fasana, según la declaración de este al fiscal jefe del cantón de Ginebra, Yves Bertossa, a la que ha tenido acceso EL PAÍS. La justicia helvética investiga los movimientos de la fundación panameña Lucum en la que el rey emérito era primer beneficiario.

La comisión rogatoria enviada por Bertossa al juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón donde se informa de la donación de Arabia Saudí de 100 millones de dólares (65 millones de euros al cambio de entonces) a una cuenta suiza del rey emérito explica que en ese depósito bancario de Juan Carlos I se ingresó también el 7 de abril de 2010 la cantidad de 1.895,250 dólares (1,7 millones de euros) supuestamente transferidos por el rey de Bahréin, Hamad bin Isa al Jalifa. La cuenta estaba a nombre de la fundación panameña Lucum.

Bahréin, cuya capital es Manama, es un diminuto país de 712 kilómetros cuadrados y alrededor de 1,2 millones de habitantes cuya renta per cápita duplica a la española. Está formado por una isla principal y otras menores en el golfo del mismo nombre entre Arabia Saudí y Qatar. El rey emérito visitó Bahréin en 2014 junto a tres ministros del Gobierno español y una delegación de 15 empresarios durante una gira por los seis países del llamado Consejo de Cooperación del Golfo. El objetivo era la búsqueda de inversiones y contratos para España. En abril de 2016, Juan Carlos I asistió al Gran Premio de Fórmula I Gulf Air Bahréin y mantuvo un encuentro con el rey Hamad bin Isa al Jalifa.

El fiscal suizo tomó declaración como investigado por un presunto delito de blanqueo de capitales al abogado y gestor financiero Arturo Fasana en octubre de 2018 y le preguntó sobre el origen de este dinero. ¿Cuáles son las razones por las cuales Juan Carlos I recibió 1,9 millones de dólares el 7 de abril de 2010 del sultán de Bahréin, dinero que se abonó en la cuenta de Lucum en el banco Mirabaud?, preguntó Bertossa. Y el gestor respondió así: “Juan Carlos I es una persona apreciada en los países del Golfo. Volvía de Abu Dabi y vino a mi casa a Ginebra. Quería almorzar conmigo. Me dijo que había recibido 1,9 millones del sultán de Bahréin, que le había ofrecido este dinero. Escribí un informe de visitas [trámite bancario para justificar un ingreso del cliente] y pedí al banco si podía entregar el dinero. Me dijeron que sí”. Fasana explicó en su declaración judicial que el rey emérito acudió a su domicilio particular con una maleta que supuestamente contenía el dinero.

Bertossa ha interrogado también sobre el origen de esta cantidad a uno de los directivos de la banca privada Mirabaud y su respuesta textual fue: “No sé por qué razón”. Javier Sánchez-Junco, abogado de Juan Carlos I, ha declinado dar su versión sobre estos hechos.

En el marco de esta investigación hace varias semanas se tomó declaración a Yves de Mirabaud, presidente del banco en aquellas fechas, quien explicó que Fasana tenía una estrecha relación de confianza con la entidad, por lo que su departamento de compliance (cumplimiento de normas éticas) aceptó los ingresos millonarios que se hicieron en la cuenta. Además de Fasana, del también abogado Dante Canónica y de Corina Larsen, antigua amiga de Juan Carlos I, el banco figura como investigado en la causa suiza.

El gestor de la cuenta del rey emérito explicó también al fiscal el origen del ingreso de 100 millones de dólares que recibió, el 8 de agosto de 2008, el entonces jefe del Estado español de la casa real de Arabia Saudí y lo atribuyó a una donación. 65 millones de euros de ese mismo depósito se transfirieron posteriormente a otra cuenta de Corinna Larsen.

Bertossa investiga un presunto delito de blanqueo agravado de capitales por un supuesto pago de comisiones relacionadas con la adjudicación a empresas españolas de la construcción del AVE entre las ciudades santas saudíes de Medina y La Meca. Todos los investigados niegan haber cobrado tales comisiones.

Obsequios vetados para la Familia Real


En diciembre de 2014, Felipe VI reguló por vez primera los regalos que pueden recibir los miembros de la familia real. El Rey, que apenas llevaba seis meses en el trono, dictó que los miembros de su familia (su esposa, sus padres y sus dos hijas, además de él mismo) no podrían aceptar en adelante “regalos que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni favores o servicios en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus funciones”. Tampoco aquellos “que, por su alto valor económico, finalidad o interés comercial o publicitario, o por la propia naturaleza del obsequio, puedan comprometer la dignidad de las funciones institucionales que tengan o les sean atribuidas”. Del mismo modo, no podrían aceptar “préstamos sin interés o con interés inferior al normal del mercado, ni regalos de dinero”. En este último caso, deberían devolverlo o donarlo a “una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general”.

Esta norma, que entró en vigor el 1 de enero de 2015, formaba parte de un conjunto de medidas con las que Felipe VI quería poner en práctica su promesa de encarnar una “monarquía renovada […] íntegra, honesta y transparente”. Se trataba de adaptar a la Jefatura del Estado los principios de la ley de transparencia y buen gobierno, de diciembre de 2013, de la que estaba expresamente excluida. Al igual que el Código de Conducta de los miembros de la Casa del Rey, también promulgado entonces, era una normativa de carácter interno, basada en el artículo 65 de la Constitución, que otorga al Jefe del Estado la potestad de “distribuir libremente” el presupuesto de su casa y nombrar y cesar a su personal. Desde entonces, se publica anualmente, y se puede consultar en su página web, la lista de regalos institucionales (no personales) que recibe la familia real y se incorporan al Patrimonio Nacional: 326 en 2015; 378 en 2016; 429 en 2017; y 440 en 2018. Nada se sabe de los anteriores a 2015. / MIGUEL GONZÁLEZ

Re: LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Assia » Mar 24 Mar, 2020 12:20 pm

Perdon, entendi mal el articulo de Anson. Anson se refiere a los problemas que tuvo la reina Isabel II con su hijo el rey Alfonso XII, NO a lo que yo entendi que Isabel II tuvo problemas con su padre. Creo, no estoy segura que el unico problema que tuvo Isabel II con su hijo el rey Alfonso XII fue porque su hijo se caso con Maria Mercedes y la reina no le gusto esa boda de su hijo y NO asistio a esa boda. Si algun lector puede aportar mas datos o rectificarme, se lo agradecere.

Re: LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Assia » Mar 24 Mar, 2020 3:24 am

Por favor, rectificarme si estoy equivocada. No creo que Felnando VII tuviera algun problema con su hija porque antes de morir Fetnado VII su hija tenia 3 anos de edad cuando su padre la nombro la reina. Fue la madre de Isabel II la que reino como reina regente. Creo, que Isabel II fue la Borbon mas joven que fue reina de Espana.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por palmero » Mar 24 Mar, 2020 1:14 am

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¿Por qué no te callas?

LUIS MARÍA ANSON

El Rey de España interrumpió al presidente de Venezuela en la Cumbre Iberoamérica celebrada en Chile el 10 de noviembre de 2007: "¿Por qué no te callas?". Desde la izquierda radical de Carlos Fuentes al liberalismo de Vargas Llosa, los intelectuales iberoamericanos se sumaron a Juan Carlos I, con incontables artículos y declaraciones.

De regreso a Caracas, el dictadorzuelo Chávez se dio cuenta del alcance de las palabras del Rey. Anunció a su entorno: "Se va a enterar". Y movilizó, a base de copiosas cantidades de dinero, a los que estaban dispuestos a fragilizar al Rey Juan Carlos.

El primer envite fue el de la Infanta Cristina, a la que, en una miserable operación, prolongada durante dos años, se la despellejó hasta sentarla en el banquillo de los acusados. El Tribunal Supremo la declaró inocente, pero el daño estaba hecho, con grave deterioro para la imagen de la Corona. Como la Constitución española, igual que la del resto de las Monarquías democráticas europeas, ampara al Rey, los secuaces de la conspiración vertieron su actividad y su dinero en países extranjeros. El CNI tuvo conocimiento preciso de los escándalos que se preparaban para dañar a Don Juan Carlos. El Rey abdicó, apartándose de las responsabilidades de la jefatura del Estado, pero la maniobra continuó.

Todos cometemos errores y Don Juan Carlos, aun desde la presunción de inocencia, tal vez los cometió. Solo había una fórmula para Felipe VI si quería eludir el acoso con el que, a través de su padre, se pretende resquebrajar la Corona: aprobar el comunicado que la opinión pública conoce y que ha merecido generales elogios. Problemas entre padre e hijo los ha habido siempre en la dinastía española. Los tuvo Felipe II con el príncipe Carlos; Carlos IV con Fernando VII; Isabel II con Alfonso XII; Juan III con Juan Carlos I. A veces se olvida que su padre, su madre y sus dos hermanas se negaron a asistir a la proclamación de Juan Carlos como Rey de España.

Víctima de una conspiración copiosamente financiada y, tal vez, de algunos errores cometidos, al Rey padre le han llegado las horas bajas, pero conviene no olvidar que, gracias a él, nuestra nación vive en democracia y que encarnó durante casi 40 años uno de los cuatro grandes reinados de la Historia de España, junto a Carlos I, Felipe II y Carlos III.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 22 Mar, 2020 4:55 pm

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 22 Mar, 2020 3:54 am

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 22 Mar, 2020 3:52 am

CRONOLOGÍA Y RELATO DE LAS COMISIONES ILEGALES EN PARAÍSOS FISCALES PROVENIENTES DE ARABIA QUE HAN LLEVADO A FELIPE VI AL REPUDIO PÚBLICO DEL REY EMÉRITO, SU PADRE. LA CIFRA SIGUE ABIERTA

200 millones de dólares para (repudiar a) un Rey

Todo empezó en 1977 con petrodólares y terminó el domingo, con un hijo repudiando en público a su propio padre, el Rey Borbón con el que se restableció la Monarquía en España y que pilotó la Transición a la democracia. El dinero llegado desde Arabia Saudí, en forma de comisiones en paraísos fiscales, ha sido al final su perdición. Y cómo Corinna y dos oscuras fundaciones llevan a Felipe VI a renunciar a la herencia del emérito ante notario y a rechazar su comportamiento

Ildefonso Olmedo
Leyre Iglesias



Juan Carlos I saluda a Fahd Bin Abdulaziz en su casa palacio de Marbella.

1977
PRÓLOGO. En 1977, el entonces príncipe de Arabia Saudí y futuro rey Fahd Bin Abdulaziz atendió a una petición de la nueva corte española y accedió a prestar 100 millones de dólares a Juan Carlos I. Lo cuenta el periodista Jesús Cacho en el libro El negocio de la libertad (Akal, 1999): nada más ocupar el trono, la mano derecha del rey, Manuel Prado y Colón de Carvajal, se dedicó a enviar misivas reales a otros monarcas, sobre todo a los de los países árabes, para pedirles dinero en nombre de don Juan Carlos. Su razonamiento: que los monarcas debían apoyar a la Corona española porque a todos les convenía el fortalecimiento de las monarquías parlamentarias.

La saudí respondió favorablemente, «con la concesión de un crédito por importe de 100 millones de dólares, a pagar en 10 años y sin intereses». Según ese relato, Prado invirtió el dinero en negocios ruinosos y tuvo que contarle al rey que había perdido buena parte de esos 100 millones, «o esa fue la especie que se propagó a los cuatro vientos». Diez años después, la suma no había sido devuelta. El rey logró entonces una prórroga de cinco años. Pero se sospecha que nunca pagó. En 1999 «nadie» sabía si Prado había devuelto esa suma.


Álvaro de Orleans, primo lejano de Juan Carlos I y dueño de la fundación Zagatka.

2003
OCTUBRE. Se crea la Fundación Zagatka en Liechtenstein con 9.235 euros. Consta como propietario Álvaro de Orleans, primo lejano del rey y residente en Mónaco, que ha negado recientemente que fuera testaferro del emérito. La fundación abrió una cuenta en el banco Credit Suisse que llegó a administrar 14 millones de euros. El primer ingreso millonario fue por la venta del Banco Zaragozano al Barclays Bank, propiedad de Alberto Cortina y Alberto Alcocer, amigos de Juan Carlos I. Él constaba como tercer beneficiario. La cuenta suiza vinculada a la fundación pagó decenas de vuelos privados de don Juan Carlos entre 2007 y 2018, según ha confesado el propio Álvaro de Orleans.



El rey y Corinna, en el viaje oficial del monarca a Alemania en el año 2006.

2006
8 DE ABRIL. La comisionista alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein (Corinna Larsen según su apellido de soltera) viaja a Riad en un Airbus de la Fuerza Aérea Española junto a los reyes, los ministros socialistas Miguel Ángel Moratinos (Exteriores) y José Montilla (Industria) y representantes de 11 empresas españolas. También los acompañan Shahpari Zanganeh (la tercera mujer del traficante de armas y amigo del rey Adnan Khashoggi) y Gerard Cohen, banquero monegasco y consejero delegado del banco HSBC. El viaje sirvió para la firma de una serie de acuerdos entre los empresarios españoles y Arabia Saudí, entre ellos la creación de un fondo hispano-saudí para el desarrollo de inversiones en infraestructuras de energía, transporte y telecomunicaciones.

Unos días después, un periodista italiano publica que el rey tiene novia («la provocadora y rubia princesa Corinna») y que se habían conocido en febrero de ese año en un homenaje que se le hizo al monarca en el pueblo natal de ella, Ditzingen (Alemania). Pero lo cierto es que a esas alturas Corinna ya había utilizado sus contactos para facilitar, un año antes, un encuentro entre Vladimir Putin y el Rey (ella mantenía buenas relaciones con algunos magnates rusos) y se sopecha incluso que en 2004 había organizado la luna de miel de los Príncipes de Asturias.

¿Cómo se conocieron Corrina y el rey? No se sabe con certeza cuándo ni cómo, aunque fuentes de las grandes empresas sostienen que fueron los árabes quienes presentaron a Corinna a don Juan Carlos.


En 2007 el saudí Abdalá bin Abdulaziz recibe el Toisón de Oro a manos del rey.

2007
6 DE JUNIO. Una noticia en el diario oficialista saudí Al Riyad informa de que Corinna ha actuado como «representante» de Juan Carlos I en la gestación del proyecto del AVE a la Meca. La consultora alemana se había reunido en Riad con el príncipe saudí Al Waleed Bin Talal y había estado acompañada por el entonces embajador de España en Arabia Saudí, Manuel Alabart.

18 DE JUNIO. El monarca saudí, Abdullah bin Abdulaziz Al Saud, llega a España, y Juan Carlos I aprovecha ese viaje oficial de tres días para entregarle el Toisón de Oro, la más alta distinción que puede conceder el monarca. La Zarzuela evita difundir fotografías del acto; sólo subraya las buenas relaciones entre ambos reinos y afirma que Arabia Saudí es uno de los sistemas más estables de Oriente Medio.


Los dos reyes en la inauguración de la conferencia hispano saudí en Madrid.

2008
31 DE JULIO. En Panamá, los suizos Arturo Fasana (contable) y Dante Canonica (abogado) participan en el nacimiento de una sociedad offshore que recibe el nombre de Fundación Lucum, con cuenta abierta en el banco suizo Mirabaud.

1 DE AGOSTO. El BOE publica el denominado Acuerdo general de cooperación entre el reino de España y el reino de Arabia Saudí, que está llamado a «estrechar los lazos» entre ambos países. El pacto, firmado un año antes por Miguel Ángel Moratinos, se enmarca en el espíritu de la Alianza de Civilizaciones impulsada por Zapatero. Y se concreta en la llamada Conferencia de Diálogo Interreligioso en Madrid. La cumbre —que blanquea una de las peores dictaduras del mundo, basada además en el wahabismo, una de las ramas más radicales del islam— la inauguran los dos reyes: Juan Carlos I y Abdullah.

8 DE AGOSTO. El Ministerio de Finanzas de la monarquía del petrodólar da la orden de ingresar en una cuenta en Ginebra a nombre de la Fundación Lucum, en el banco Mirabaud, 100 millones de dólares (64 millones de euros al cambio de la época). [Esta transferencia es la que abrirá la caja de Pandora. Actualmente, la Fiscalía suiza la investiga por considerar que podría tratarse de una comisión por la futura adjudicación de las obras del AVE a La Meca] .


Juan Carlos I, en el discurso de Navidad en el que reprobó a su yerno Urdangarin.

2011
ENERO. El año empieza con el rey Juan Carlos tocado ya por el caso Nóos. Es la caída de su yerno Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina, por corrupción. La sentencia judicial no llegaría hasta 2017, pero Urdangarin ya estaba condenado.

OCTUBRE. Juan Carlos I interviene ante el rey de Arabia Saudí para que sean empresas españolas las que construyan el AVE entre Medina y La Meca. Obtiene sus frutos, porque la adjudicación sonríe a España. Un consorcio de empresas españolas lideradas por Juan Miguel Villar Mir (OHL) construirá el tren por 6.736 millones de euros. Es un proyecto inmenso (450 km en tres horas de alta velocidad) que asegura mucho trabajo y mucho dinero para España. El llamado Consorcio Al Shoula está formado por 12 empresas públicas y privadas españolas (Renfe, Adif, Talgo, Copasa, OHL, Cobra, Siemens España, Indra, Imathia, Ineco, Inabensa y Consultrans) y dos saudíes. El rey se compromete personalmente con que las obras estarán acabadas para diciembre 2016.

12 DE DICIEMBRE. El entonces jefe de la Casa del Rey anuncia que la Casa Real aparta a Iñaki Urdangarin de los actos oficiales por su comportamiento «no ejemplar». La decisión es del rey. De su discurso de Navidad destacará una frase a propósito del caso Nóos: «La Justicia es igual para todos».


Tras su accidente en Botsuana, el rey pide perdón en el hospital donde le operaron.

2012
13 DE ABRIL. El rey (74 años) tropieza en Botsuana, donde está de safari con Corinna (47 años) y su hijo Alexander (10), y se rompe la cadera. Dos días antes, el monarca había abatido a un elefante. Tiene que ser trasladado a España y estalla el escándalo. Se hace pública su relación adúltera con la supuesta princesa alemana (por su matrimonio ya acabado con un noble germano). Durante años, Corinna había sido alojada en la finca La Algorrilla (El Pardo), reformada para ella por la Casa del Rey. (Luego se sabrá que en su teléfono el rey era identificado con el nombre en clave de Mr Schumer. Ella se hacía llamar Ingrid). Corinna se presenta como «asesora del Gobierno español a través de su empresa Apollonia Associates en temas relacionados con Oriente Medio».

8 DE ABRIL. En los pasillos del hospital, el rey promete: «Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir». Durante su ingreso, agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) acompañan a Corinna y a su hijo a Barajas —Torrejón, según otras fuentes— con la orden de no volver a pisar España.

Un día antes del accidente africano, el monarca cazó un elefante de siete tiros.


5 DE MAYO. El director del CNI, Félix Sanz Roldán, se reúne en Londres con Corinna. Según la versión oficial, quiso convencerla de que se alejara del rey para no perjudicar a los españoles. Según ella, el general la amenazó y le advirtió de que no intentara perjudicar (chantajear) al rey.

SEPTIEMBRE. Desde la cuenta del rey de Lucum se transfieren a una cuenta de Corinna en Bahamas 65 millones de dólares (41,6 millones de euros ). La alemana dirá más tarde que era un regalo no solicitado del rey emérito para ella y su hijo porque les había cogido mucho cariño. El día 11 de septiembre, la offshore Lucum es disuelta.

DICIEMBRE. El 2012 acaba con la imagen de la amante del rey cada vez más deteriorada. Por un lado, Corinna aparece en los emails de Urdangarin (por ejemplo, en uno en que el esposo de la infanta muestra al rey su disgusto porque Corinna le ha buscado un trabajo que él ha rechazado al considerar bajo el sueldo anual de 200.000 euros). Por otro lado, porque el Fondo Hispano- Saudí en el que ella intervenía ha resultado un fiasco. Las empresas españolas aseguran haber perdido 21 millones de dólares en la fallida aventura. Además, según publica EL MUNDO, la alemana cobró de ese fondo cinco millones de euros por su trabajo. [En 2015 la revista Interviú elevará hasta 30 millones de euros los ingresos que habría conseguido Corinna durante una década por sus servicios a España].


Felipe VI, junto a su esposa Letizia, el día de su proclamación tras la abdicación de su padre.

2014
FEBRERO Las obras del AVE llevan retraso, y en febrero trasciende que el rey está tirando de llamadas telefónicas a los saudíes para desatascar el conflicto entre las empresas españolas y el Gobierno saudí. Un año antes, el ministro popular de Exteriores, José Manuel García Margallo, había declarado: «Si no fuera por su majestad no se habría firmado el convenio para la construcción por parte de un consorcio de empresas españolas del AVE entre La Meca y Medina por valor de 6.000 millones de euros, por ejemplo». ¿Qué es el rey, el mejor embajador de España... o un hombre de negocios?

2 DE JUNIO. En una compleja operación política en la que desempeña un papel clave el entonces líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, y de forma sorpresiva, el rey Juan Carlos I presenta su abdicación. El 19 de junio su hijo varón, Felipe de Borbón, es proclamado rey. Es la nueva cara, renovada, de la monarquía española. A partir de entonces, su padre ostentará la dignidad de rey de manera vitalicia y realizará exclusivamente las funciones que le asigne su sucesor.


El comisario (hoy en prisión) José Manuel Villarejo ha desempeñado un papel clave en el escándalo con Corinna.

2015
ENERO. Ya como rey emérito, Juan Carlos I viaja a Arabia Saudí, apenas una semana después de que su hijo Felipe volara hasta Riad para ofrecer sus condolencias por la muerte del rey Abdallah Bin Abdelaziz al Saud. La Zarzuela afirma que era «un viaje privado», que no se utilizaron medios del Estado y que don Juan Carlos no llevaba «ningún encargo» de Felipe VI. Era una iniciativa «personal» que sólo obedecía a su «relación de amistad» con el nuevo monarca saudí. Los retrasos en las obras del AVE se acumulaban y con ello estaba en riesgo la imagen internacional de España (y la posibilidad de nuevos macrocontratos en la zona).

PRIMAVERA. El comisario José Manuel Villarejo, aún en activo, viaja a Londres para ver a Corinna al saber que ella está denunciando al CNI español por intento de chantaje. Es conocida la relación de gran enemistad entre el comisario de las cloacas del Estado y el jefe de los espías españoles.

Enfadada por las filtraciones, Corinna mantiene ese encuentro y es grabada por el comisario Villarejo, teóricamente sin su consentimiento. Persigue también resolver un problema jurídico en España de un inglés cliente suyo, y Villarejo le ofrece sus servicios. En las grabaciones ella explica el modus operandi de las fundaciones. «Las cuentas del banco en Suiza que no han sido repatriadas con la amnistía [la amnistía fiscal impulsada en 2012 por el entonces ministro Cristóbal Montoro] las han puesto a su nombre [Álvaro de Orleans]. Es él el que paga los vuelos privados que salen desde Torrejón para no ser controlados. Ahora quieren que yo pase las... cosas a Álvaro a través de Dante. Están haciéndome la guerra porque yo no quiero cometer delito». Se refiere a unos terrenos en Marruecos que dice que fueron puestos a su nombre sin saberlo y que ella no pude devolver porque estaría incurriendo en blanqueo de capitales.

Corinna también alude a la supuesta comisión por el AVE. Asegura que tiene correos en los que el rey le cuenta que Villar Mir (el propietario de OHL, una de las empresas de la UTE del AVE) ha ido a verle para hablar de una comisión que ascendería a 100 millones por aquel negocio de casi 7.000 millones. Afirma que la comisionista no fue ella sino Zanganeh, la esposa iraní del traficante de armas en prisión, Adnan Khashoggi. «En 2012 vi en el estado de cuentas del banco una gran cantidad de dinero y le pregunté de dónde había salido. Él dijo: “De los saudíes. Lo puso ahí Canonica [el fundador de la sociedad offshore Lucum en 2008]».

En un intento de desmarcarse de cualquier ilícito, asegura que ella nunca intervino y que siempre aconsejó al rey que, dada su condición, se alejara del cobro de comisiones, sobre todo de las que eran recabadas a las empresas españolas.


Uno de los trenes de alta velocidad a La Meca fabricado por empresas españolas.

2018
JULIO. La prensa difunde los audios del comisario Villarejo con Corinna y con Juan Villalonga, ex presidente de Telefónica. Fruto de esas revelaciones y de una denuncia interpuesta ante la Justicia británica en Londres contra el CNI español, Suiza abrirá una investigación judicial por «lavado de dinero agravado» que hoy sigue su curso.

En España, el fiscal anticorrupción Luis Pastor abre unas diligencias previas de investigación sobre las comisiones y adjudicaciones de las obras del AVE a la Meca. En la Audiencia Nacional se abre la llamada pieza Carol, que será archivada y vuelta a abrir y que investiga las cuentas suizas vinculadas al hoy rey emérito.

SEPTIEMBRE. El rey saudí, Salman Bin Abdelaziz, inaugura el AVE a La Meca, la mayor infraestructura de empresas españolas en el mundo.


Juan Carlos I saluda a la ‘comisionista’ Corinna Larsen. Durante años la alojó en una finca en El Pardo.

2019
5 DE MARZO. El despacho de abogados británico Kobre & Kim, que representa a Corinna Larsen, remite una carta a la Casa Real española informándoles —«sin ninguna justificación documental», según dirá La Zarzuela un año después— de que Felipe VI aparece como beneficiario de la fundación Lucum desde el momento en que se produjese el fallecimiento del rey Juan Carlos. Felipe VI —según la Casa Real— le remite copia a don Juan Carlos y a «las autoridades competentes». Las autoridades competentes no son ni el Gobierno, ni la Fiscalía Anticorrupción, ni el juez español que investiga las comisiones por el AVE.

21 DE MARZO. La Casa Real responde al bufete, según se ha sabido ahora, que Felipe VI «no tenía conocimiento» alguno de esos hechos, y les comunica que no designará un representante legal para negociar con ellos.

12 DE ABRIL. Felipe VI acude ante un notario «discreto y de confianza» para manifestar «preventivamente», tras haber sido informado por los abogados de Corinna Larsen de que su padre le puso a sus espaldas como beneficiario de una cuenta offshore en Panamá, que renuncia a la herencia personal que pudiera corresponderle. Según el texto que la Casa Real hará público un año después, ante el notario declara «no haber tenido conocimiento ni prestado consentimiento a participar ni en nombre propio o en representación de terceros, en particular de su hija, en ningún activo, inversión o estructura financiera» cuyo origen pudiera ser ilegal. Manifiesta que no aceptará «participación o beneficio alguno en dichos activos», y que renuncia «a cualquier derecho, expectativa o interés que pudiera corresponderle en el futuro». La Casa Real mantiene en secreto todo el asunto porque considera, «como es natural», «que es una acto personal y privado».

27 DE MAYO. El rey emérito anuncia que a partir de junio va a poner fin a toda actividad oficial y que se retira de la vida pública. Nadie explica bien por qué.

SEPTIEMBRE. El fiscal Pastor se traslada a Londres para interrogar a Corinna, que se desdice de aquella conversación que mantuvo con Villarejo y sostiene que el suyo fue un conocimiento «limitado» y a través de terceros del asunto de La Meca (las supuestas comisiones pagadas por la adjudicación de las obras del AVE). El fiscal trata de dilucidar si aquellos 65 millones de dólares que pasaron de la cuenta del rey en Lucum a la suya personal fueron una comisión. Ella sostiene que se trató de un regalo de don Juan Carlos a su hijo. «Durante décadas ha habido acusaciones serias en los medios sobre los negocios del rey emérito», dice Corinna. Y advierte a los que intenten utilizarla y añade que, si hay una intención real de averiguar la verdad, esto «depende del poder judicial y de España».

Paradójicamente, Corinna divide sus esfuerzos empresariales en dos frentes: una empresa con la que organiza safaris para millonarios y una ONG con la que, asegura, trata de combatir el blanqueo de capitales, entre otras cosas.


Comunicado de la Casa Real en el que Felipe VI repudia a su padre y rechaza su herencia.

2020
6 DE MARZO. El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón y el fiscal Luis Pastor solicitan a Suiza nuevos datos sobre los 100 millones de dólares. No descartan ampliar sus investigaciones sobre el AVE a las propiedades en Marruecos o el presunto blanqueo de capitales. Aseguran que si en el trayecto se encontrasen con la figura del emérito, el procedimiento irá al Tribunal Supremo.

14 DE MARZO. El diario británico The Telegraph informa de que el rey Felipe VI es beneficiario de, al menos, dos fundaciones con cuentas en paraísos fiscales vinculadas a su padre. Una de esas fundaciones es Lucum, de la que salió el dinero/regalo de Corinna, y la otra es Zagatka, creada por el primo lejano del emérito, Álvaro de Orleans, en 2003. En ella Felipe VI es el cuarto beneficiario, por detrás de su padre.

La Fiscalía suiza trabaja sobre la tesis de que los 100 millones de dólares pagados por Arabia Saudí al rey en 2008 podrían haberse abonado a raíz de que éste consiguiera una rebaja del 30% en la oferta del consorcio español para construir el AVE del desierto. El presupuesto que ofrecía España fue crucial, ya que era más barato que el proponían sus rivales, un grupo empresarial francés. Sin embargo, la cronología no cuadra: el rey debería haber cobrado esos 100 millones tres años antes de que se produjera la adjudicación del AVE.

15 DE MARZO. Felipe VI hace público que renunció ante notario ya hace un año (y por tanto, en secreto) a la herencia personal que pudiera dejarle su padre, tras recibir la carta de los abogados de Corinna. Y anuncia que le retira al rey emérito la asignación que le correspondía en las cuentas de la Casa Real: casi 200.000 euros anuales. Se trata de una renuncia pública a la figura de su padre para intentar salvar a la institución monárquica.

17 DE MARZO. La víspera del mensaje de Felipe VI a la nación por la crisis del coronavirus, el despacho que defiende a Corinna asegura, ante el aluvión de noticias y la reacción conocida de Felipe VI repudiando a su antecesor, que no se trata de un chantaje. Los abogados afirman, además, que enviaron cartas de manera reiterada a la Casa Real, también a través de la embajada en Londres, sin obtener respuesta desde 2018. Dicen que pretendían que «el rey parase una campaña de abuso que ha estado sufriendo» su clienta Corinna «durante ocho años». E indican que facilitaron al rey Felipe información «con detalle de graves asuntos», pero que este no hizo nada. Las cartas reiteradas eran «solicitudes de buena fe», aseguran, «sin demandas indebidas financieras o de otro tipo a la Casa Real». No explican exactamente cuáles serían las demandas debidas.


Felipe VI, el miércoles, en su discurso a la nación por la crisis del conoravirus.

EPÍLOGO
18 DE MARZO DE 2020. El rey Felipe VI dirige un mensaje a la nación por la pandemia del coronavirus. No menciona lo ocurrido con su padre.

En la calle suenan cacerolas que, alentadas por Podemos y bendecidas por el vicepresidente Pablo Iglesias, reclaman la devolución de los millones.

Desde el otro lado del Canal de la Mancha llega otro sonido inquietante. James Badcock, el periodista freelance que lleva desde el 15 de febrero lanzando exclusivas en The Telegraph sobre los ingresos de Juan Carlos de Borbón ocultos en paraísos fiscales, promete: «Habrá más».


CRÓNICA EL MUNDO DOMINGO 22 DE MARZO DE 2020

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 20 Mar, 2020 2:07 am

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Los reyes Juan Carlos y Sofía con el rey Fahd, en los años 70. (Getty).

Los contactos de Juan Carlos I con las élites de los negocios de Arabia Saudí se remontan a los años 70

Las relaciones comerciales y de amistad que durante décadas ha mantenido el rey emérito con los clanes árabes han tenido un nefasto final con la investigación judicial abierta por el fiscal suizo Yves Bertossa


En los últimos años, pocos países han gozado de una relación sentimental y económica tan estrecha y privilegiada con España como Arabia Saudí. Un hecho que, no por ser una realidad, deja de producir cierta extrañeza, ya que hablamos de estados que forman parte de mundos geográfica, política y radicalmente distintos. El nuestro es un país europeo con una democracia consolidada y avanzada que tiene firmados todos los convenios internacionales sobre derechos humanos; Arabia es un reino lejano de Asia Occidental cuya forma de Gobierno es una monarquía absoluta fuertemente marcada por el islam donde, hasta hace poco, las mujeres no podían conducir automóviles y donde a los periodistas críticos con el régimen se les secuestra, se les tortura, se les asesina y se les trocea en cachitos. Entonces, ¿cómo ha podido nuestro país mantener relaciones amistosas y comerciales tan estrechas con una satrapía donde los petrodólares imperan sobre el respeto a los derechos humanos? Ahora sabemos que la respuesta tiene un nombre propio, Juan Carlos I, rey emérito de España, y un motivo: los turbios y peligrosos negocios en el tórrido desierto árabe.

El exmonarca español siempre se ha considerado ligado por estrechos lazos emocionales a la Casa Real saudita. Esa amistad se remonta a los últimos años de la década de los 70 y principios de los 80, siendo el rey Fahd el hombre fuerte de Arabia Saudí. En aquella época un tal Adnan Khashoggi, conocido traficante de armas que mantenía estrechos contactos con la jet set de medio mundo, se convirtió en asiduo visitante de nuestro país. Cada verano, Khashoggi atracaba su flamante yate, el Nabila, en Puerto Banús, Marbella (hoy se dice que aquel barco ha terminado en manos de Donald Trump). Las gloriosas fiestas repletas de famosos, empresarios, políticos, cantantes y artistas de cine que organizaba Khashoggi eran antológicas. Corrían los tiempos en que Adnan Khashoggi era considerado el hombre más rico del mundo (una fortuna estimada en más de 40.000 millones de dólares) y no había negocio de armas en todo el planeta Tierra que no tuviera algo que ver con el gran capo de la industria del sector. Según publicó La Vanguardia, el magnate saudí “estuvo implicado en el escándalo Irán-Contra, fue procesado en Estados Unidos y salió más o menos tocado pero aún vivo. Su estrella empezó a declinar tras ser juzgado en Suiza acusado de blanquear 100 millones de dólares procedentes de la fortuna que el dictador Ferdinand Marcos sacó de Filipinas”.

Sin embargo, a partir de mediados de los años ochenta su éxito empezó a apagarse. Perdió respeto, respaldo político y sobre todo contratos y negocios. En su crespúsculo tuvo mucho que ver la lucha por el poder entre los clanes rivales de Arabia Saudí. Khashoggi era hijo del médico personal del rey Jálid Abdulaziz (monarca entre 1975 y 1982) y mantuvo su poder e influencia hasta que perdió la confianza del sucesor al trono, el rey Fahd.

El día que falleció el magnate de las armas, el 6 de junio de 2017, el diario El Mundo tituló: “Muere Adnan Khashoggi, millonario saudí y amigo del rey Juan Carlos”. ¿Cómo pudo mantenerse una amistad tan poco recomendable? En julio de 2018, y tras publicar El Español una información sobre los audios de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en relación con las presuntas comisiones por la construcción del tren AVE a la Meca que salpican al rey emérito, Shahpari Zanganeh, viuda de Adnan Khashoggi, salió públicamente a desmentir las informaciones del periódico de Pedro J. Ramírez que la relacionaban comercialmente con el emérito.

En un comunicado remitido a la redacción de El Español, Zanganeh aseguró: “La sugerencia de que he tenido una relación económica o financiera con don Juan Carlos I de España en relación con el proyecto del AVE es absolutamente falsa. No ha existido nunca ninguna relación económica o financiera con él ni con ninguna entidad relacionada con su persona, ni tampoco se me ha mencionado nunca ninguna posible relación”. La viuda del magnate añadió en su comunicado: “Mi contrato estaba sujeto a los más altos estándares internacionales. Al contrario de lo que se viene afirmando, no he participado en este proyecto como intermediaria. He trabajado de forma efectiva para gestionar el proyecto como project developer desde sus inicios, en 2004. Mi larga carrera profesional trabajando en proyectos de esta clase se ha construido sobre la base del trabajo duro y de mi determinación, y no permaneceré impasible ante las falsedades que pretenden perjudicar mi reputación profesional”.

De cualquier forma, en las últimas décadas España le ha sacado ingentes cantidades de dinero al negocio de las armas con Arabia Saudí. El año que estalló la guerra de Yemen, nuestro país batió un récord de beneficios en ese sector. En 2015, la venta de misiles inteligentes fabricados por empresas de nuestro país se disparó, generando airadas protestas de las oenegés que defienden los derechos humanos en todo el mundo. La pólvora española estaba sirviendo para masacrar a cientos de disidentes yemeníes. Esta vez las gestiones del rey emérito y sus contactos comerciales habían dado grandes frutos económicos, pero a costa de dañar la imagen exterior de nuestro país.

Mientras tanto, las gestiones con la monarquía saudí abrían otros frentes y negocios. El proceso de licitación de la línea férrea que recorre los 450 kilómetros que separan las ciudades de Medina y La Meca comenzó en julio de 2010 y en la obra tomó parte un consorcio de importantes empresas multinacionales españolas. Hoy, ese proyecto está siendo investigado con lupa por el fiscal suizo Yves Bertossa por si tiene algo que ver con el pago de una supuesta comisión ilegal de 100 millones de dólares que salpica al rey emérito. La operación se remonta al 8 de agosto de 2008, como reveló el diario helvético Tribune de Geneva. Ese día el Gobierno de Riad, por orden del rey Abdalá bin Abdulaziz, transfirió los sospechosos 100 millones a una cuenta del banco suizo Mirabaud. La titular destinataria del depósito era una sociedad instrumental panameña, Lucum Foundation, vinculada a Don Juan Carlos y constituida por dos de sus testaferros suizos. La fiscalía helvética investiga si en septiembre de 2012 se transmitió parte de esa comisión, unos 65 millones de euros, a la examiga del monarca español, la empresaria alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, en concepto de donación por el “cariño” que le profesaba.

El pasado domingo, en su histórico comunicado de renuncia a la herencia manchada de su padre, Felipe VI se desvinculaba de cualquier tipo de relación con esta empresa offshore caribeña, pese a que figuró como beneficiario de la misma “desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos”.

De alguna manera, todos estos negocios pueden deberse a las intermediaciones de Juan Carlos I en tierra árabes y eso es lo que trata de averiguar la Fiscalía de Ginebra. Aquella supuesta jugosa comisión de 100 millones de dólares del Gobierno de Riad para el rey emérito se produjo a los siete días de que el Boletín Oficial del Estado publicara un acuerdo estratégico de colaboración con Arabia Saudí y apenas tres semanas después de que se celebrara en Madrid una conferencia de Diálogo Interreligioso, donde el régimen saudí fue debidamente blanqueado por España como “país abierto y tolerante, pese a estar considerado una de las peores dictaduras del mundo” y pese a patrocinar una visión extrema del islam, según publicó El Confidencial. Curiosamente, según este diario, Juan Carlos I concedió a su homólogo, el rey Abdalá, la insigne Orden del Toisón de Oro, “el reconocimiento de mayor prestigio internacional y el más alto que el monarca podía conceder a título personal”. Abdalá bin Abdulaziz fue rey de Arabia Saudí entre 2005 y 2015. Sin duda, una época de éxito para los negocios de la Familia Real árabe, para las empresas multinacionales españolas y por lo que se va viendo también para el intermediario Don Juan Carlos I de Borbón.

Pero el último reprobable episodio, y quizá el más bochornoso por lo que tuvo de desprecio a los derechos humanos, ocurrió hace apenas dos años, cuando los medios de comunicación publicaban una fotografía del rey emérito dando la mano afectuosamente al príncipe heredero árabe Mohamed Bin Salmán en el circuito automovilístico de Yas Marina (Emiratos Árabes Unidos). El aspirante a la corona saudí, a quien la prensa internacional apuntó como máximo responsable del asesinato y descuartizamiento del periodista disidente Jamal Khashoggi a manos de los servicios de espionaje árabes, fue cariñosamente saludado por el rey emérito y su hija Cristina, que habían acudido a despedir a Fernando Alonso en su última carrera en Fórmula 1. La imagen se hizo viral e hizo correr ríos de tinta. Un nuevo escándalo que afectaba al rey emérito estaba servido. Hubo quien dijo que aquel encuentro fue algo fortuito, una nefasta casualidad. Hoy ya sabemos que cuando se trata de Don Juan Carlos y sus negocios, las casualidades no existen.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Mar 10 Mar, 2020 1:18 am



Juan Carlos I donó a Marta Gayá 2 millones de € desde el mismo banco suizo que pagó los 65 a Corinna

Juan Carlos I donó a Marta Gayá dos millones de euros en dos entregas de un millón cada una, en 2011 y 2012. Para ejecutar la operación los testaferros del ex monarca utilizaron la misma cuenta de la offshore panameña Fondation Lucum en el Banco Mirabaud desde donde también transfirieron los 65 millones de euros del regalo a Corinna Sayn Wittgenstein, a mediados de 2012.

El primer plazo de un millón de euros, como constatan los movimientos monetarios –“retiros y depósitos”– del extracto de la cuenta 505523 del Mirabaud, fue endosado en otra cuenta que los testaferros suizos habían abierto a nombre de Marta Gayá en la misma entidad bancaria.

La salida de esa cantidad queda reflejada en el extracto bancario, con fecha 18 de noviembre de 2011, con la siguiente anotación: “Retiro de efectivo a favor de la Sra. Gaya Hernandez (sic)”.

La partida de un millón de euros no suponía una merma importante para el saldo de Don Juan Carlos porque tres días antes había recibido en la misma cuenta 1,4 millones. Cinco días después, ingresó 1,2 millones. Ambas cantidades estaban registradas en euros, aunque procedían de otra cuenta contratada en dólares.

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La firma de Dante Canonica aparece al pie de la orden de pago, realizado desde la cuenta 505523 del Banco Mirabaud.

OKDIARIO tiene en su poder los documentos que acreditan el movimiento monetario de la cuenta 505523 a favor de Marta Gayá, la que fuera compañera sentimental del ex Rey mucho antes de que se cruzara en su camino la princesa alemana.



Una relación de años

Fondation Lucum una vez más servía de pantalla para mover el dinero del Rey emérito. Junto con Fondation Zagatka formaba parte de la trama de los testaferros para ocultar las comisiones y las transacciones internacionales. La primera desde el paraíso fiscal de Panamá y la segunda desde Vaduz, la capital de Leichtenstein.

Dante Canonica, el abogado y testaferro suizo experto en la creación de sociedades offshore, facilitaba a un ejecutivo de la entidad bancaria –con las iniciales LBA– la identidad de la beneficiada de la donación. En una carta remitida al Banco Mirabaud, el 18 de noviembre de 2011, le aportaba los datos: “Se trata de la Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic), domiciliada en Ginebra…. Ella es contribuyente y se encuentra sujeta de manera ilimitada a los impuestos cantonales, municipales y federales desde el 1 de noviembre de 2007″.

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“Se trata de la Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic), domiciliada en Ginebra (…) La Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic) ha abierto una cuenta personal en el Banco Mirabaud, habiéndose registrado en dicha cuenta el ingreso del primer millón mencionado con fecha valor del día 16 del mes corriente″, indica el documento firmado por el testaferro de Don Juan Carlos, Dante Canónica.

Don Juan Carlos y Gayá mantuvieron una relación sentimental estable durante años. OKDIARIO reprodujo en abril de 2017 una cinta grabada por los servicios secretos en la que el entonces Rey confesaba a un amigo su amor por la mallorquina. Le decía: “Nunca he sido tan feliz”. Y se refería a Gayá como «my girlf» («mi novia» en español). La llamada de Su Majestad fue interceptada por el servicio de escuchas del antiguo CESID a última hora de la mañana del 4 de octubre de 1990.



Gayá había dejado en el monarca una huella tan profunda que, 21 años después, se preocupaba por su situación económica aportándole una donación millonaria. Con los dos millones pretendía aliviar la carga económica de la ex compañera sentimental.

La donación de Don Juan Carlos a la cuenta abierta por sus testaferros a nombre de Gayá se producía en unos meses –a finales de 2011– en los que ya comenzaba a distanciarse de Corinna. Y medio año antes del accidente de Botswana, que provocó la expulsión de Corinna de los aposentos del Palacio de La Angorrilla, en El Pardo.

El Rey emérito retomó sus relaciones con Marta Gayá después de la ruptura con la princesa alemana. La donación de noviembre de 2011 da a entender que, en ese mes, ya habían restablecido los contactos.

Una cuenta a nombre de Gayá

Como aseguraba Canonica en su escrito a la dirección del Mirabaud: “La Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic) ha abierto una cuenta personal en el Banco Mirabaud, habiéndose registrado en dicha cuenta el ingreso del primer millón mencionado con fecha valor del día 16 del mes corriente”. La misiva estaba firmada por el propio Canonica, el 18 de noviembre de 2011.

Don Juan Carlos y Marta Gayá fueron vistos en público por última vez en Irlanda, en julio de 2017, cuando asistieron juntos a la inauguración de la Iglesia de San Juan Bautista, que había sido restaurada por un amigo común. Después viajaron a República Dominicana, Miami y Suiza.

OKDIARIO desveló el pasado martes, en exclusiva, que Juan Carlos I donó en 2012 a su entonces pareja sentimental Corinna Sayn Wittgenstein y a su hijo Alexander 65 millones de euros. Según las fuentes consultadas por este diario, el dinero formaba parte de un regalo que Su Majestad había recibido cuatro años antes del Rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, con quien mantenía unas excelentes relaciones. La donación había sido transferida a través del Ministerio de Finanzas del Estado árabe.

Para ocultar el dinero sus testaferros constituyeron la offshore Fondation Lucum ante un notario de Panamá, el 31 de julio de 2008. Las gestiones fueron realizadas por la abogada Carmen de Martínez, que representaba como apoderada a la instrumental local ABA Corporate Services.

Se trataba del típico despacho panameño especializado en la creación de offshores, que sirven de pantalla a inversores internacionales. Los testigos de la constitución de la sociedad también eran las panameñas Zuleima Yahajaira González y Aida Esther González, trabajadoras del despacho de abogados.

El domicilio de la sociedad quedaba fijado en la misma sede del despacho de abogados ABA Legal Bureau, en Torre ADR, piso 8, Avenida Samuel Lewis y calle 58, Urbanización Obarrio, que actuaba como “agente residente” de Fondation Lucum. El capital suscrito por los accionistas ascendía a 10.000 dólares, unos 8.100 euros.

Fasana y Canonica disponían de plena libertad, como presidente y secretario del Consejo de la Fundación, para “llevar a cabo cualesquiera actos, celebrar cualesquiera contratos y realizar cualesquiera negocios que sean legales y que puedan ser convenientes o necesarios con el fin de llevar a efecto los fines de la fundación”.

Al mismo tiempo, tenían la obligación de “informar a los beneficiarios sobre el estado de su patrimonio” y entregarles “el patrimonio o el producto establecido a favor de ellos por el acta fundacional”.

Lucum era otra de las estructuras financieras, similar a la Fundación Zagatka, que manejaban los testaferros del entonces Rey para ocultar su dinero. Si Zagatka se sirvió de cuentas bancarias en el Credit Suisse, Lucum se aprovechó de la banca Mirabaud para transferir los fondos a un banco de las Bahamas.

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