Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Sab 21 Mar, 2020 3:21 am

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EL PERDÓN DE DOÑA SOFÍA A SU MARIDO CON EL QUE PERJUDICA A LA CORONA. Desplantes continuados a lo largo de su reinado, amantes, Botswana, Corinna... Después de tanto tiempo distanciados, la reina emérita sorprendía este año mostrando su apoyo público a su marido. Justo cuando Felipe VI conocía ya las cuentas opacas de su padre en el extranjero


...Y DOÑA SOFÍA
PERDONA AHORA

Mientras el Rey Felipe, tras enterarse de que era beneficiario de una cuenta opaca de su padre, trazaba el mayor ‘cordón sanitario’ contra Juan Carlos I, la emérita se prodigaba feliz y en público con él, después de años distanciados.

EDUARDO ÁLVAREZ


EN NINGUNA INSTITUCIÓN son tan relevantes los gestos y lanzan tantos mensajes sus integrantes a través del lenguaje no verbal como en la Corona. De ahí que sorprenda la actitud de la Reina Sofía a lo largo del último año ahora que cabe reinterpretarla desde una nueva óptica, la que ofrecen las explosivas revelaciones que han provocado un tsunami en Zarzuela.

El pasado 6 de marzo, cumpliendo con una tradición de la Familia Real española, le tocó acudir a la madrileña Basílica de Jesús de Medinaceli. La preocupación por el coronavirus, todavía algo tibia, privó a los fieles del besapiés de rigor, pero ella pudo rezar ante la venerada imagen. Llegó y salió del templo exhibiendo una gran sonrisa. A pesar de la que estaba cayendo. Desde hacía días los Borbones estaban en las portadas de periódicos de medio mundo ya que se vinculaba por primera vez con documentos a Don Juan Carlos con dos cuentas millonarias radicadas en paraísos fiscales. Corinna Larsen, su ex amante, había sacado la artillería pesada de su venganza aireando que nuestro ex Jefe del Estado les había donado 65 millones de euros a ella y a su hijo mientras aún reinaba.

La sonrisa de Doña Sofía podía formar parte de esa extraordinaria “profesionalidad” que su esposo le reconoció –sin que a ella le hiciera mucha gracia el elogio– y que tanto han valorado siempre los españoles. Una reina lleva la procesión por dentro. Así es y así debe ser, aprendió Sofía desde pequeña. Hija, nieta, hermana de reyes... Conoce de sobra su oficio y sus servidumbres. Lo que hoy llama la atención es que en esa aparición pública, igual que en otras recientes, luciera su alianza de compromiso. Ese anillo que dejó de ponerse en los tiempos en los que Don Juan Carlos y Sofía no podían ni verse.

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Los Eméritos, en febrero, en la capilla ardiente por Plácido Arango.

Luciendo el anillo, Doña Sofía parecía querer decir a los cuatro vientos que respaldaba a su marido, que confiaba en él. Se ponía de su parte. No en vano, la Emérita hacía más de un año que le había perdonado. Después de duras etapas de incomunicación total, de humillaciones públicas por parte de él, aceptó la reconciliación personal que le pidió el ex Monarca, ya en su ocaso.

El perdón de Doña Sofía se produjo poco antes del 80º cumpleaños del Emérito, el 5 de enero de 2018. A los pocos meses empezaron a exhibir una renovada cordialidad que no pasó desapercibida. “Estoy mejor que nunca con Juanito”, reconoció feliz la madre de Don Felipe a un antiguo colaborador de Zarzuela, tal como reveló en exclusiva LOC el pasado agosto.

Pero ahora ese perdón, esas muestras de apoyo públicas... no se entienden y perjudican a la Corona. Porque Doña Sofía no podía estar ajena al gran daño que el Emérito había causado a su hijo Felipe VI desde el momento en el que éste conoció, en marzo del año pasado, que, junto a sus hermanas, aparecía sin su consentimiento como beneficiario de al menos la fundación panameña Lucum, que habría recibido 100 millones de dólares en 2008 de la casa real saudí, y por la que el Emérito está en el punto de mira de la Fiscalía Anticorrupción suiza, tal como adelantó el diario británico The Telegraph.

Según el durísimo comunicado de la Casa del Rey del pasado domingo que condena al ostracismo al Emérito, Don Felipe, de inmediato, trasladó los hechos a las autoridades correspondientes y emprendió los trámites notariales para desvincularse de cualquier cuenta offshore de su padre. Éste, a la desesperada, 11 días después de que los abogados de la peligrosa ex princesa mandaran sus documentos explosivos a Zarzuela, se reunió en Londres con ella para intentar un pacto de no agresión mutuo que, como sabemos, no fructificó.

No quedó ahí la cosa. Cabe recordar que, semanas después, en mayo, Zarzuela anunció la jubilación de Don Juan Carlos, que se materializó el 2 de junio. Desde ese día, dejaba de formar parte de la agenda institucional. Se ignoraba entonces que Don Felipe había decidido apartarlo, consternado por el irreparable daño causado.

Y, sin embargo, mientras todo eso ocurría en Zarzuela, como decíamos Doña Sofía se mostraba cada vez más feliz con Don Juan Carlos, casi inseparables. Es imposible no cuestionar esta actitud con lo que ahora conocemos.

La reconciliación entre los Reyes Eméritos se produjo poco antes del 80º cumpleaños de él. Llevaban varios años en los que prácticamente no se dirigían la palabra y Zarzuela se las veía y deseaba cuando tenía que programar algún acto conjunto. Antes de abdicar, Don Juan Carlos había llegado a amagar con el divorcio. Estaba loco por Corinna y no le importaban las apariencias. Los españoles conocían ya la existencia de la rubia mata hari. El Gobierno, con Rajoy al frente, pero también el jefe de la Casa del Rey y otros dirigentes políticos le hicieron desistir de la idea, que seguía siendo considerada una bomba para la estabilidad y la continuidad de la Monarquía. Don Juan Carlos veía así cómo se repetía su historia. Ya en 1992 había planteado la ruptura para poder casarse, o al menos mantener una relación no secreta, con otra de las mujeres de su vida, la mallorquina Marta Gayá. Por supuesto, se le dijo al Rey, en plena forma todavía, que no, que eso era un suicidio para la institución.

Cuando se produjo la abdicación de Don Juan Carlos, éste sentía una animadversión casi patológica hacia la consorte. De los muchos instantes de la histórica jornada de proclamación de Felipe VI el 19 de junio de 2014, es imposible olvidar el momento en el que saludaron desde la balconada del Palacio de Oriente en Madrid los cuatro Reyes. En un momento, Doña Sofía tuvo un gesto de cariño y de cercanía con su marido, consciente de lo que representaba para él abdicar. Don Juan Carlos, por su parte, fue incapaz de romper la frialdad.

En los cuatro años siguientes, apenas compartieron actos. Doña Sofía sufrió las mayores humillaciones públicas. Pero no perdió la compostura ni dejó de ejercer su labor institucional a pesar de la cascada imparable de noticias que se sucedieron, con todo tipo de detalles sobre las infinitas amantes de Rey. En especial, se supo todo sobre la relación con Corinna. Cuando entre la ambiciosa ex princesa Sayn-Wittgenstein-Sayn y el Emérito ya no quedó nada más que odio, Don Juan Carlos retomó su estrecha relación con Marta Gayá. Volvieron a convertirse en confidentes y a realizar escapadas como la que hicieron en agosto de 2017 a Irlanda, tras la invitación de su buen amigo el banquero mexicano Allen de Jesús Sanginés, que también se ha visto envuelto en escándalos fiscales. El Emérito no pisaba Marivent, donde cada verano se podía ver en qué estado de soledad se encontraba Doña Sofía, que resistía con la dignidad que podía las habladurías.

El 80º cumpleaños del Emérito, que había sufrido recientemente intervenciones médicas, desilusiones amorosas y se sentía algo solo y preocupado por su salud, reunió en Zarzuela a decenas de miembros de la extensa familia Borbón y también a familiares de Doña Sofía, como el rey Constantino, que llevaba años enfadado con su cuñado por el mal trato a su querida hermana. Aunque aquel día destacó la ausencia de la Infanta Cristina, de su marido y de sus cuatro hijos. La benjamina de los Reyes no acudió tras el veto de Zarzuela a Iñaki Urdangarin, que ya había sido condenado en primera instancia por el caso Nóos.

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SONRISAS DESPUÉS DE MUCHAS LÁGRIMAS
A los Eméritos se les vio especialmente relajados y bien avenidos el pasado 12 de mayo, en la Caja Mágica, donde disfrutaron de la semifinal entre Rafa Nadal y el griego Stefanos Tsitsipas en el Mutua Open de Madrid. Pocas semanas antes en Zarzuela había estallado el mayor de los tsunamis.


Sorprendentemente, pocos días después los Eméritos, junto a la Infanta Elena, se desplazaron a Ginebra para celebrar el 50º cumpleaños del ex duque de Palma. Estaba claro que Don Juan Carlos y Doña Sofía habían hecho las paces y se habían vuelto a unir en medio de tantas adversidades familiares. Fue aquella también la ocasión para la reconciliación de él y su yerno.

Pero nunca se había visto tan unidos a los Eméritos como el año pasado. Desde que tuvo lugar el conocimiento de Don Felipe de su inclusión como beneficiario en una cuenta opaca, sus padres se han prodigado en apariciones públicas.

En abril, se desplazaron a Alemania para pasar un fin de semana con las Infantas Elena y Cristina, y la suegra de ésta, Claire Liebaert, con el fin de animar en un partido de balonmano a uno de los hijos Urdangarin, Pablo, que entonces competía en el TUS Burgdorf, club filial del TSV Hannover-Burgdorf, en la Bundesliga alemana. Tan sorprendente como la reconciliación con su mujer resultaba el acercamiento cordial a la madre del ex duque, que ya cumplía condena en prisión.

Poco después, en mayo, se volvió a ver a los Eméritos en su salsa en Madrid almorzando primero con Rafa Nadal –en cuya boda volverían a coincidir en otoño– y después animándole en la Caja Mágica mientras disputaba un partido.

En julio, la Reina, a la que no se recordaba animando a Don Juan Carlos en las regatas desde los tiempos felices de Palma, se plantó en Sanxenxo, donde él ha tenido su guardia pretoriana estos años, y compartieron un fin de semana de regatas y de entregas de premios, prodigándose gestos de cariño.

Días después, el ex Jefe del Estado, que llevaba años sin veranear en Palma, pasó unos días con su mujer en Marivent, justo hasta que llegaron Don Felipe y Doña Letizia y el Emérito voló a Finlandia. En esa estancia especial, los Eméritos visitaron el centro deportivo de Nadal en Manacor. Don Juan Carlos ya sabía que iba a tener que ser sometido a una seria operación cardiaca a finales de agosto. Cuando se produjo, toda la Familia Real le arropó en Madrid, en especial su mujer.

Siempre juntos, acudirían también a las tristes despedidas de la Infanta Pilar, en enero, o del empresario Plácido Arango, días atrás, igual que habían hecho a la muerte de Rubalcaba el pasado mayo.

Habrá que esperar a la próxima aparición de Doña Sofía para ver si sigue llevando la alianza que le regaló Don Juan Carlos. Pero el respaldo que le ha prestado estos meses, ahora que sabemos lo que sabemos se convierte en otro boquete en la estrategia ejemplarizante que sigue su hijo, Don Felipe, él que siempre ha sido su ojito derecho.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 21 DE MARZO DE 2020

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Vie 20 Mar, 2020 1:05 pm

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¿Dónde pasan la cuarentena Juan Carlos y Sofía? La respuesta de Casa Real

Es uno de los grandes enigmas de la crisis que ha provocado el coronavirus, que interesa aún más resolver tras el escándalo de las cuentas opacas del Rey emérito y la drástica decisión de don Felipe


Son muchas las preguntas que están sin respuesta sobre la Casa Real, no solo por la crisis que ha provocado en toda Europa el Covid-19, sino porque en nuestro país se ha unido a las informaciones que vinculan a don Juan Carlos a varias cuentas opacas en el extranjero y la decisión drástica que tomaba el rey Felipe para desmarcarse de él, eligiendo convenientemente el domingo por la noche para informar a los ciudadanos vía comunicado, en un momento -muy criticado- en el que toda la atención mediática estaba centrada en los estragos que está causando el coronavirus.

Y una de esas preguntas que no tienen aún respuesta -ni visos, en principio, de tenerla- es dónde se encuentran confinados el rey Juan Carlos y la reina Sofía. Un misterio que, en el caso del Rey emérito, tiene una especial relevancia. Desde Vanitatis hemos querido seguir los cauces oficiales para poder confirmar si ambos se encuentran confinados en el palacio de la Zarzuela, tal y como tendrían que hacer, siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Y la respuesta, además de ser tajante, nos deja con las mismas dudas: "No disponemos de esa información".

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on Juan Carlos y doña Sofía, en el funeral de Jean de Luxemburgo.

Unas palabras que nos sorprenden, ya que tanto don Juan Carlos como doña Sofía siguen perteneciendo a la Casa Real, por lo que la información de dónde se encuentran debería estar a disposición de todos los ciudadanos, al igual que tenemos la de la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes están confinadas en el llamado Pabellón del Príncipe, su residencia habitual, situada a un kilómetro del palacio de la Zarzuela.

De quien podemos tener una idea más clara es de la madre de Felipe VI, quien acudía el 6 de marzo a la iglesia del Cristo de Medinaceli. Ya entonces las autoridades sanitarias aconsejaban extremar las precauciones y no viajar, por lo que es muy poco probable que se encontrara en otro lugar que no fuera la capital cuando se decretó el estado de alarma.

Ahora bien, la situación del rey Juan Carlos es distinta. La últimas fotografías que hay de él datan del 27 de febrero en el Bernabéu. Una fecha en la que veíamos el coronavirus como algo bastante lejano que no iba a afectar al día a día de los españoles, por lo que podría haber salido de Madrid y estar en algunos de los varios refugios que tiene a su disposición, no solo en nuestro país, sino también en el extranjero. Por eso, sería muy importante que Zarzuela informara de dónde se encuentra, para tranquilidad del país.

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Última imagen del rey Juan Carlos, el pasado 27 de febrero en el Bernabéu.

Desde Vanitatis sí hemos podido descartar que don Juan Carlos se encuentre en su refugio gallego, la casa que su amigo Pedro Campos tiene en Sanxenxo. Allí, el Rey emérito dispone de una habitación, en la que se instala en época de vacaciones y regatas. Pero, además de que la regata programada para el pasado fin de semana, a la que estaba previsto que asistiera, se suspedía unos días antes, la casa permanece cerrada y sin ningún movimiento que indique que hay algo de vida en su interior.

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El rey Juan Carlos, el verano pasado en Sanxenxo.

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Vie 20 Mar, 2020 2:09 am

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Vie 20 Mar, 2020 1:38 am

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Rosa Villacastín: "La reina Sofía debería irse lejos de su marido, por respeto a sí misma"

La periodista, que conoce a la familia real y a su entorno en las distancias cortas, habla para Vanitatis del delicado momento de la Casa Real


El comunicado emitido por la Casa Real que priva al rey Juan Carlos de su asignación económica y en el que el rey Felipe VI renuncia a una hipotética herencia futura ha generado un enorme estupor por las grandes consecuencias institucionales y humanas que tiene este movimiento. Esta decisión del monarca pone también en el punto de mira a su madre, la reina Sofía, en torno a quien había un enorme consenso respecto a su valoración.

Calificada como gran profesional durante décadas, sobre todo en los momentos menos edificantes que trascendían del rey Juan Carlos, está ahora en el disparadero, como subraya la periodista Rosa Villacastín: "Nadie entiende cómo no se ha divorciado. Todo ha sido un disparate. Debería hacerlo por respeto a sí misma, porque es una mujer humillada. Cada vez que el rey Juan Carlos la llamaba, ella iba. Lo último, que, según ha dicho Corinna, le haya regalado 65 millones y otros más a otras amantes".

Villacastín, una de las cronistas de referencia desde hace décadas, tiene claro lo que sería una buena opción para la Reina emérita: "Se debería ir sin representación alguna a vivir a algún lado lejos de su marido. Por respeto a sí misma. La reina Sofía es el espejo en el que muchas mujeres se miran y no es un buen ejemplo en este sentido. No hay ninguna justificación en el amor ni en la responsabilidad. Su hijo ya es rey, que es uno de sus sueños hechos realidad, lo ha conseguido. Sin duda, le vendría muy bien retirarse de la vida pública. No tiene justificación que siga a su lado, en un momento que estamos diciendo a las mujeres que denuncien, que no aguanten...".

Respecto a Corinna zu Sayn-Wittgenstein, quien ha amenazado con demandar al rey Juan Carlos en Londres, lo que abriría de ser así una tercera causa a sumar a las de España y Suiza, Rosa asegura que "es el gran amor del rey Juan Carlos. Sin dudarlo. Cuando eres mayor y encuentras una mujer como ella, joven, preparada, guapa, que se mueve bien en las altas esferas... Era alguien muy atractiva para él".

Pese a la delicada situación, Rosa evita caer en un retrato maniqueo y quiere subrayar que "ha hecho cosas muy buenas y yo soy muy consciente de ellas porque las he vivido. Yo le había defendido siempre porque sé lo que le ha tocado vivir, crecer alejado de sus padres, ponerse en manos de Franco... No lo tuvo nada fácil y ahora resulta incomprensible que se lo haya jugado todo por las mujeres. Siempre se dijo que era el mejor embajador que tenía España y en cierta medida eso era muy cierto. Se intuían algunas cosas, pero no de este alcance".

Sobre el futuro del Rey emérito, ofrece un consejo: "Se tendría que ir a vivir a otro país. No va a poder soportar estar aquí porque la gente está muy indignada. Me da pena decir esto porque le tengo un gran afecto personal. Conmigo siempre ha sido fantástico. La última vez que nos vimos fue hace dos años en su despacho, que nos recibió a Carmen Rigalt y a mí".

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Rosa Villacastín tiene, sin embargo, una excelente opinión sobre la reina Letizia: "Ha sido, contra la opinión de algunos, muy positiva desde su llegada a la Casa Real, porque ella sí sabe lo que es levantarse a las cuatro de la mañana para ir a trabajar. Tenía un abuelo taxista, por el que tanto se la señaló como si fuera algo negativo, con una familia tremendamente honrada. Sabe lo que hay que luchar para llegar a fin de mes y pagar una hipoteca... En su juventud salía con sus hermanas y se cogía tres autobuses para volver a casa... Quiero como reina a alguien que esté en la realidad y ella lo está. Mucho mejor que alguien que ha estado entre algodones y ha conseguido todo lo que ha querido con solo pedirlo. A ella se lo han puesto muy difícil, criticándola por todo. Inmerecidamente, en muchos casos".

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Mar 10 Mar, 2020 1:25 am



Juan Carlos I confesó en una grabación su amor por su ‘girlf’ Marta Gayá: «Nunca he sido tan feliz»

Ha sido uno de los tres grandes amores de Juan Carlos I, junto a Corinna zu Sayn-Wittgenstein y Bárbara Rey. OKDIARIO publicó en exclusiva en marzo de 2017 la grabación, realizada por el CESID, en la que Juan Carlos I confesaba a un conocido empresario su amor por la mallorquina Marta Gayá, con la que mantuvo una larga e intensa relación durante los años 90, hasta que en 2004 apareció en su vida Corinna.

Ocurrió el 4 de octubre de 1990, cuando Don Juan Carlos hablaba por el teléfono móvil desde su coche –sin saber que era espiado por el CESID–, mientras se dirigía al Palacio Real para asistir a una entrega de credenciales.

Durante la conversación, el monarca relató a su interlocutor que la víspera había acudido al Palacio de La Zarzuela un conocido de la Familia Real para quejarse de la falta de discreción de Don Juan Carlos, cuya relación con Marta Gayá había provocado todo tipo de rumores en la sociedad mallorquina.

«Lo tuve que mandar callar… –relató Juan Carlos I–. Le dije que yo no me metía en su vida privada. Que él hiciera el favor de no meterse en la mía. Comprendo que soy un hombre público pero yo sé muy bien lo que debo hacer».

«¿Cómo voy a llevarla en el ‘Fortuna’?»

Sin saber que los servicios secretos estaban grabando la llamada, el monarca no dudó en calificar a la mallorquina como «my girlf» (apócope de my girl friend, «mi novia» en inglés) y confesó: «Nunca he sido tan feliz«. Así explicaba cómo había parado los pies al visitante de La Zarzuela que le echaba en cara esta relación por el daño que podía causar a la imagen de la Monarquía:

«Venía a decir que en Palma le habían dicho…que me habían visto en alguna cala con my girlf (mi novia). Yo le dije: ‘Pero hombre, por dios, cómo voy a llevarla en el Fortuna'».

Ante estas críticas, el monarca se propuso ser mucho más cauto en sus encuentro fortuitos con Marta Gayá, con la que realizó luego varios viajes a Suiza y Francia para huir de las cámaras de los paparazzi:

«Y yo cuando tenga que hacer una cosa, decirte: lo siento pero yo no piso Flanigan (restaurante de Mallorca) o no piso tal. Cuando lo pise, dos personas y, si hay una más, fuera. Y así de claro… ¿Estamos? Nunca he sido tan feliz».



Esta conversación fue interceptada y grabada por el servicio de escuchas del CESID (hoy CNI), que la archivó en su Cintoteca con la referencia «S.M 4-10-90». Tras conocer su contenido, el entonces jefe de la Agrupación Operativa (AOME), el coronel Juan Alberto Perote, informó de inmediato al máximo responsable de los servicios secretos, el teniente general Emilio Alonso Manglano, quien acudió al Palacio de la Zarzuela para entregar la grabación al jefe de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, y advertirle de los riesgos que estaba asumiendo el monarca al mantener una conversación tan íntima con su teléfono móvil.

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Jue 05 Dic, 2019 6:53 am

Invitado escribió:

Acabáramos!!! Que el rey designado por Franco tenía más que ocultar!

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Jue 05 Dic, 2019 2:29 am

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Jue 05 Dic, 2019 2:28 am

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Sale a la luz el resultado de la prueba de ADN del presunto hijo ilegítimo del rey Juan Carlos

La prueba confirmaría una coincidencia genética del 99,9 % entre Alberto Solá y el monarca emérito


Alberto Solá Jiménez lleva años asegurando que es hijo ilegítimo del rey Juan Carlos. Ahora ha salido a la luz el resultado de la prueba de ADN que vendría a confirmar que así es. Este test determina que existe un 99,9% de coincidencia genética entre el catalán, de 62 años y el monarca emérito, de 81 años.

Esta prueba de Identificación Genética se realizó el 5 de noviembre de 2007 y se terminó el día 13 de ese mismo mes, y fue elaborado por el laboratorio Neodiagnostica. El objeto que se aportó para el test fue un vaso, supuestamente utilizado por el Rey Juan Carlos.

Según ha explicado el catalán, ha dado a conocer ahora estos resultados porque “hace unos diez días” le llegó “una información referente a que el excomisario José Manuel Villarejo se disponía a publicar en breve unos documentos sobre mi historia. El único documento que puede tener él, son mis análisis de ADN”, ha desvelado en ‘Elcierredigital.com’.

Solá cree que si Villarejo tiene los documentos no dudará en sacarlos. ”Teniendo en cuenta que en 2007 Villarejo tenía mucho poder puede que sea verdad el rumor ese porque el director general de Barcelona para qué quiere el ADN”, ha señalado.

La prueba de ADN que aportó determinaría que es el hijo ilegítimo del rey Juan Carlos

El escrito determina que “teniendo en cuenta que las muestras recibidas han sido tomadas por el solicitante del test, los resultados establecen las condiciones siguientes: la probabilidad de encontrar otro individuo en la población de referencia que tenga el mismo perfil genético es de 4,748x10 contra 1”.

La otra conclusión es que “estos resultados establecen, con una fiabilidad superior al 99,9999%, que el perfil genético es prácticamente único”.

Se hizo la prueba por orden del CNI

Alberto Solá se prestó a realizar dicho test por exigencias del Centro Nacional de Inteligencia, según ha explicado en el mencionado digital: “En 2007, el director general del CNI en Barcelona me propuso personalmente realizar estos análisis. Fue a través de un exmiembro del CNI con quien yo tenía contacto, Antonio Rodríguez. Vinieron desde Barcelona para hacerlo. Delante de mí llamaron a sus colegas en Madrid y pidieron un favor y que fuera lo más rápido posible: que les enviaran cualquier objeto que utilizara el Rey (Juan Carlos I). Al final enviaron un vaso directamente al laboratorio de Lérida donde se realizarían los análisis”.

El supuesto hijo ilegítimo del rey emérito asegura que a los quince días de hacerse la prueba, le llamaron “de manera urgente al laboratorio”. “Me pusieron en contacto con el director del laboratorio de Lérida, Jaime Buj. Ellos me llamaban 'el Principito'. Buj me confirma entonces la secuencia de los hechos: que el CNI le entregó un gran sobre cerrado en cuyo interior había un vaso. El director del laboratorio me dijo que no sabía de quién era realmente, pero que denominó en los análisis a la persona que bebió en ese vaso 'individuo B', mientras que a mí me calificaba como 'individuo A’”.

Solá asegura que le hicieron los análisis a cambio de renunciar al trono

Sin embargo, Solá ha explicado que le realizaron los análisis a cambio de que él renunciara al trono a favor de Felipe VI y que, a pesar de lo irrefutable del resultado del test de ADN, el Tribunal Supremo no lo aceptó como prueba porque el rey Juan Carlos no había accedido a realizarla.

“Eso se hizo en Barcelona. Fue grabado en un bar que ellos conocían y tenían una amistad fuerte con el dueño”, ha indicado. En el encuentro no firmó ningún documento, sólo fue grabado. Sin embargo, el material nunca estuvo en sus manos.

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Sab 02 Nov, 2019 2:26 am

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La Reina Sofía saluda sonriente a su llegada a Sansenxo, donde acompañó a Don Juan Carlos el pasado mes de julio. Regatas como plan de pareja.


PREINA SOFÍA
CUMPLEAÑOS EN UN MOMENTO DULCE CON DON JUAN CARLOS

Reunión con militares, comidas con amigos, la boda de Nadal... ¡Y juntos! Nunca se les había visto funcionar con tanta naturalidad como pareja. Hoy, la Reina cumple 81.

CONSUELO FONT


A MEDIADOS DE OCTUBRE, en el club Puerta de Hierro de Madrid, el Rey Juan Carlos organizó una reunión con sus ayudantes de campo, todos militares de alta graduación, e inesperadamente se presentó con Doña Sofía, quien antes rara vez le acompañaba en sus citas privadas y menos con militares.

Pero la tornas han dado un vuelco en este matrimonio que todos daban por roto y de unos meses para acá le ha cogido gusto a estar juntos. La prueba es que coincidiendo con la exhumación de Franco, el 24 de octubre, fueron pillados de nuevo almorzando con amigos, entre ellos Victoria y Blanca Figueroa, Simeón y Margarita de Bulgaria, y la diseñadora Carolina Herrera en el restaurante Moncalvillo de Chueca. Según afirma un personaje de su entorno, “la Reina está como una adolescente, se apunta a todo lo que le propone su marido, si le dijera: Sofi, vámonos a escalar el Everest, cogía una mochila, y se iba”. Acercamiento que también se produce puertas adentro de Zarzuela, cuyo personal contempla atónito cómo a veces almuerzan juntos en el comedor, o reciben a amigos, el Rey en zapatillas deportivas para estar cómodo, ofreciendo una inédita imagen hogareña. Según dicha fuente, “como muchas parejas ancianas, pesa más ahora lo que les une que lo que les separa tras 57 años de matrimonio y 39 de reinado. Ademas, Don Juan Carlos tiene muchos achaques de salud y siempre temió morir solo”.

Hoy, sábado, 2 de noviembre, Doña Sofía cumple 81 años y aunque no tirará la casa por la ventana como el año pasado, con almuerzo multitudinario en Zarzuela y concierto, probablemente no le falte la compañía de su marido. A diferencia del pasado, cuando la Reina, para paliar su soledad se escapaba a Grecia con su hermano Constantino, visitaba a su primo, el fallecido Rey Miguel de Rumanía, o incluso soplaba las velas con algunos colaboradores fieles, como el general Cabrera, su jefe de secretaría ya jubilado.

Este 2019 le ha traído el inesperado regalo de una reconciliación, que dicen se empezó a gestar cuando Don Juan Carlos, en vísperas de cumplir 80 años, le pidió perdón por el pasado. Aunque el catalizador fue el rifirrafe que protagonizó con Doña Letizia en la catedral de Palma en abril de 2018 cuando su nuera le impidió fotografiarse con sus nietas, ante la indignación de Don Juan Carlos, que estaba presente. Lo que se inició como un frente común frente a los agravios, derivó en un acercamiento que se ha hecho patente este año, cuando se les empezó a ver compartir salidas y viajes juntos, algo inédito durante su reinado. En abril se escaparon a Alemania con las infantas Elena y Cristina para ver un partido de balonmano de su nieto Pablo Urdangarin. En mayo acudieron juntos a un partido de tenis de Nadal, y en julio, el Rey padre llevó a su mujer de regata a Sanxenxo. También pasó unos días en Marivent, que no había vuelto a pisar en verano desde que dejó el trono, e incluso llevó a Doña Sofía a visitar la academia de tenis de Nadal y a almorzar con el tenista y su familia al restaurante Sa Punta.

Algo inimaginable cuando tras la abdicación, con la herida de Corinna aun sangrante, era tal su tensión que no se les podía ni programar actos juntos. Cuando este 2 de junio Don Juan Carlos se despidió de la vida oficial en una corrida en Aranjuez, Doña Sofía, nada taurina, estaba en Grecia en el cumpleaños de su hermano Constantino. Su ausencia hizo pensar que, roto el lazo institucional, el matrimonio estaba finiquitado, incluso se publicó que la Reina residiría temporadas en Grecia. Falso, pues no hay constancia de que haya vuelto a su país, ni siquiera en su tradicional escapada de septiembre cuando se reúne con sus hermanos Constantino e Irene y su prima Tatiana Ratziwill por el cumpleaños de su cuñada Ana María. Es cierto que el 24 de agosto Don Juan Carlos fue operado para implantarle un triple bypass aortocoronario, pero el 31 fue dado de alta, por lo que Doña Sofía puso marcharse, pero no quiso. Como tampoco acudió este 19 de octubre al traslado a Rumanía de los restos de su tía Elena, princesa griega, prefirió acompañar a su marido a la boda de Rafa Nadal

Y es que su existencia ha dado un vuelco. Según el personaje antes citado “Doña Sofía sobrellevaba sus problemas matrimoniales apoyándose en su familia, sobre todo en su hermano Constantino, por eso viajaba tanto a Londres, donde residía, y luego a Grecia. Tampoco se perdía las celebraciones de sus parientes de la realeza, le servían para paliar su soledad. Pero ahora es diferente”. Ese ahora lo resume la confesión que hizo la Reina Sofía en verano a un allegado y reprodujo LOC. “Estoy mejor que nunca con Juanito”.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 2 DE NOVIEMBRE DE 2019

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Vie 06 Sep, 2019 10:14 pm

Es cierto que le retorció la teta, pero a quien se cepilló aquella noche fue a Carmen de Mairena. "He venido a joder a los catalanes -admitió- pero a la Rahola no. Las cosas tienen un límite, y aunque se me acuse con frecuencia de depravado, no estoy dispuesto a pasar a la historia como un degenerado. La Rahola que se compre un dispositivo vibratorio".

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Vie 06 Sep, 2019 8:12 pm

naty escribió:QUÉ MAL GUSTO TIENE EL EMÉRITO, Y QUE ASCAZO, LOS HOMBRES QUE YO CONOZCO NI CON UN PALO DESDE LA DISTANCIA....


Eso quisiera ella :loker

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En cualquier caso hace 20 años no creo que fuese un objetivo de Juanito bragueta brava

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Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por naty » Vie 06 Sep, 2019 7:25 pm



QUÉ MAL GUSTO TIENE EL EMÉRITO, Y QUE ASCAZO, LOS HOMBRES QUE YO CONOZCO NI CON UN PALO DESDE LA DISTANCIA....

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Vie 06 Sep, 2019 1:19 pm

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Pilar Rahola asegura que el rey Juan Carlos le tocó un pecho

La columnista y tertuliana de grupo Godó y TV3 afirma que el emérito le dijo que tenía un pecho "mal colocado" y le hizo "zumo de naranja".

Pilar Rahola, será la protagonista de una entrevista en la televisión autonómica catalana en la que asegura que don Juan Carlos le tocó un pecho.

Así lo cuenta Silvia Cóppulo, la periodista que dirige el programa de entrevistas El diván de la cadena regional en un tuit para promocionar la próxima emisión: "Me too. El rey Juan Carlos hizo tocamientos a @RaholaOficial sin ningún tipo de vergüenza. Lo explica la periodista este domingo 8 de septiembre por la noche en TV3" reza el mensaje en Twitter de la conductora del espacio que acoge la "revelación".



El trino viene acompañado por un breve fragmento de la entrevista en la que Rahola afirma: "Tu estás allá metido (sic) y tienes a Juan Carlos allá, el rey de España, y en un momento determinado se te levanta, te dice que tienes el pecho malamente y te pone la mano y te hace zumo de naranja", expresión esta última que Rahola ilustra girando la mano.

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Sab 03 Ago, 2019 2:52 am

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LA INESPERADA RECONCILIACIÓN El verano nos ha legado una escena sorprendente: los Reyes Eméritos juntos en Mallorca. Una imagen que, tras la cena de la regata de Sanxenxo, en la que también estuvieron en pareja, confirma un acercamiento tras años de rumores sobre su difícil matrimonio. “Estoy mejor que nunca con él”, habría comentado la Reina.


LA REINA, SOBRE EL REY: “ESTOY MEJOR QUE NUNCA CON JUANITO”

A punto de cumplirse 65 años de su primer encuentro, en alta mar, en un crucero, los Reyes Eméritos han vuelto a reencontrarse como pareja. Su entorno lo asegura: pasan tiempo juntos en palacio y reciben amigos(él, en zapatillas de estar por casa).

CONSUELO FONT

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El ‘Agamenón’, crucero en el que, en 1954, se reunieron los jóvenes de la realeza.

SU PRIMER ENCUENTRO, EN UN CRUCERO
Fue la reina Federica de Grecia, madre de Doña Sofía, la que urdió la idea de organizar un exclusivo crucero para casi un centenar de miembros de la realeza. El objetivo no era tanto ejercer de casamentera entre los jóvenes del ‘Ghota’, como restañar las heridas que la Segunda Guerra Mundial habia abierto en el seno de las familias de sangre azul europeas. Muchas perdieron sus tronos o se vieron obligadas a exiliarse, quedando además agrupadas en los dos bandos irreconciliables que se enfrentaron en la contienda.

El ‘Agamenón’, barco a bordo del cual trascurrió la travesía, zarpó del puerto de Venecia el 22 de agosto de 1954 con casi un ce ntenar de miembros de la realeza a bordo. Entre ellos, Juan Carlos de Borbón, “ el chico de los Barcelona” , que tenía 16 años y al que su padre, Don Juan, también asistente al crucero, había mandado a educarse a España bajo la ‘bota’ de Franco para tratar de recuperar la Corona. Fue embarcando en el muelle veneciano cuando “Juanito”, como le apodaban sus íntimos, conoció a la quinceañera princesa Sofía de Grecia, primogénita de los monarcas griegos, que viajaba con sus padres. Después, intimarían algo más, aunque no mucho, durante la travesía, que transcurrió en buena parte por el mar Egeo, con escalas en la isla de Creta y en las costas de Olympia y Delfos. Pero realmente no pasó nada especial entre ellos y el 3 de septiembre, cuando desembarcaron en Nápoles, fin del trayecto, se despidieron amistosamente. A Sofía, Juanito le pareció entonces un chico un tanto gamberro, al que un día logró inmovilizar en cubierta haciéndole una llave de judo, disciplina que aprendía con su hermano Constantino. Sin embargo, Juan Carlos sí reparó en Sofía. “Me gustó desde que me la presentaron. Es una de las pocas jóvenes que he conocido que podrían llevar con toda dignidad una corona real”, aseguró posteriormente. Fue siete años más tarde, en la boda de los duques de Kent, celebrada en Londres el 8 de junio de 1961, cuando entre ellos surgiría el flechazo.



"ESTOY MEJOR QUE NUNCA CON JUANITO”,apostilló la Reina Sofía ante su asombrado interlocutor, un viejo colaborador de Don Juan Carlos que acudió a Zarzuela a visitarles una tarde de este julio. Aprovechó para hacer un aparte con “la Señora”, con la que tantas veces en el pasado ejerció de paño de lágrimas. “Lo que antes era un rosario de reproches, quejas y rabia, que si corinnas, que si gayás... Se ha esfumado por completo. Ahora de la boca de Doña Sofía solo salen elogios y palabras cariñosas hacia su esposo. Visto lo visto antaño, me parecieron tan sorprendentes sus palabras que casi me tuve que frotar los ojos”, asegura el citado personaje a LOC.

Un asombro que comparte el personal de Zarzuela, que de un tiempo a esta parte contempla a la pareja pasar tiempo junta en el palacio, cosa que hace mucho que no hacían. Don Juan Carlos, al que se ve más relajado desde que se jubiló de la vida oficial en junio, recibe a los amigos en zapatillas y algunas veces con Doña Sofía ofreciendo una imagen hogareña de matrimonio bien avenido.

Algo que tampoco se privan de exhibir fuera de palacio, ya que últimamente la pareja se ha convertido en una caja de sorpresas. La primera fue que Don Juan Carlos se llevara a su mujer de regata a Sanxenxo a mediados de julio, algo que no hizo siquiera en sus años de reinado. La imagen de Doña Sofía ataviada con un vistoso mono floreado, tan opuesto a su sobria estética habitual, y posando feliz con Don Juan Carlos y la Infanta Elena en el náutico, dejó estupefacto al país entero. Sorpresa que, aseguran, compartió el Rey Felipe cuando fue informado de que su madre, tras visitar un banco de alimentos en Vigo, se uniría a su padre en la regata gallega.

La siguiente ha tenido lugar poco después en Mallorca, cuando el viernes 26 de julio visitaron juntos la Academia de Tenis de Rafa Nadal, en Manacor, y almorzaron con el tenista y su familia en el restaurante Sa Punta de Son Serverá. El Emérito pasó el fin de semana con Doña Sofía y sus nietos, Irene, Miguel y Victoria Federica, en Marivent, palacio que no había vuelto a pisar en verano desde su abdicación, salvo fugazmente en julio de 2016 por el 80 cumpleaños de su hermana Pilar.

No coincidió el Rey con Don Felipe, que llegó a la isla con Letizia y sus hijas este miércoles, ya que abandonó antes Mallorca para viajar a Finlandia, donde en la localidad de Hanko competirá del 1 al 10 de agosto en el Campeonato del Mundo de vela de la clase 6/m con su velero Bribón. Tal vez allí revalide su título de campeón del Mundo en su categoría. Por cierto, que la Reina Sofía volvió a poner de manifiesto su profesionalidad este jueves cuando, en aras de escenificar por millonésima vez la sintonía entre suegra y nuera en Mallorca, acudió con Doña Letizia, Leonor y Sofia a ver El Rey León, la misma película que vio el dia anterior con sus otras nietas, Irene y Victoria.

Esta inesperada reconciliación en un matrimonio que todos daban por muerto y enterrado, ocurre cuando están a punto de cumplirse 65 años del día que Juan Carlos y Sofía se conocieron con 16 y 15 años, respectivamente. Fue el 22 de agosto de 1954 en Venecia, cuando embarcaron en el yate Agamenón para realizar un crucero organizado por la reina Federica de Grecia, madre de la Emérita, para miembros de la realeza. Pero el flechazo surgió siete años más tarde, en el enlace de los duques de Kent celebrado en Londres el 8 de junio de 1961.

Tras su boda, celebrada en Atenas el 14 de mayo de 1962, y la llegada de Elena, Cristina y Felipe, la complicidad inicial del matrimonio se fue esfumando y Doña Sofía se acostumbró a hacerse la sorda ante el runrún incesante de nombres de mujer que llegaba a sus oídos. Primero separaron sus camas y luego sus vidas, quedando el trono como nexo de unión. Un frágil asidero que a punto estuvo de dinamitar Corinna, la peligrosa “amiga entrañable” de Don Juan Carlos. En esos momentos, la guerra era total, hasta el punto de que el Rey filtraba a la prensa escapadas de su esposa, como cuando fue fotografiada en Londres, cargada de bolsas de marcas de lujo, dinamitando la imagen low cost que tanto le gustaba dar.

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Doña Sofía y Don Juan Carlos, en la boda de los Kent, donde se enamoraron.

Y DE UNA BODA (LA DE LOS KENT) SALIÓ OTRA
“Por una vez el protocolo hizo bien las cosas”, aseguró la Reina Sofía refiriéndose a la boda de los duques de Kent, celebrada en Londres el 8 de junio de 1961. Y es que oficialmente le asignaron como pareja a Juan Carlos de Borbón, que ejerció como su “chevalier servant” tanto en la ceremonia como en las celebraciones previas al enlace. Tenían 22 y 23 años respectivamente, se alojaban en el mismo hotel, el Claridge’s, y la noche misma de su llegada acudieron en el mismo taxi a una cena de gala en el hotel Savoy donde Doña Sofía reconoce que empezó a sentir “el tirón del atractivo” por el “chico de los Barcelona”. Los días siguientes se unieron al grupo de jóvenes invitados de la realeza con el que salieron a cenar, al cine a ver ‘Éxodo’ de Paul Newman y a numerosas recepciones. Algo debía flotar en el ambiente, ya que Constantino, el hermano de Doña Sofía, que la acompañó en el viaje, alertó por teléfono a sus padres. “Preparaos por si hay sorpresa: Juanito, el chico de los [condes de] Barcelona está muy asiduo con Sofía y parece que a ella no le desagrada”. El flechazo se consolidaría durante una velada en el hotel Dorchester. “Nos quedamos en la mesa largo rato hablando en profundidad de muchas cosas: de su vida, de la mía, de religión, de filosofía... Me di cuenta de que Juanito no solo era un hombre encantador sino mucho más profundo como ser humano de lo que aparentaba”, reveló la Reina a su biógrafa, Pilar Urbano. “Estábamos muy a gusto allí sentados. Solo al final, me sacó a bailar. Un fox lento. Recuerdo que bailamos muy despacito y en silencio”. Poco tiempo después, cuando Sofía se encontraba en Escocia compitiendo con Constantino en la regata Golden Cup, recibió una inesperada tarjeta. “Querida Sofi: pienso mucho en ti. ¿Cuándo volveremos a vernos? Te recuerdo mucho. Abrazos y mucho amor. Juan Carlos”.


Tras la abdicación en 2014, ni se les podía programar actos juntos, por lo que tenían agendas institucionales separadas, como sus vidas. El Emérito no quería ver a su mujer ni en pintura; de hecho, en una ocasión fue invitado a cenar en casa de los marqueses de Isasi, quienes, por cortesía, extendieron la invitación a la Reina Sofía. Cuando el Emérito se enteró, canceló su asistencia.


CAMBIO CON LA EDAD

En aquellos momentos, el bastión de Doña Sofía era Don Felipe, aunque con Letizia su relación nunca fue tan idílica como pintaban y a sus nietas, Leonor y Sofía, apenas las veía. Don Juan Carlos se apoyaba en su hija Elena, pues también su relación con Cristina estaba fría desde que estalló Noós. Fue una etapa de apogeo para la Reina, que mantenía activa presencia institucional mientras su marido era postergado, lo que le irritaba mucho.

Pero las tensiones fueron poco a poco limándose, incluso aseguran que Don Juan Carlos, en vísperas de su 80 cumpleaños, pidió perdón a su mujer por las humillaciones recibidas. “Quizá al verse anciano y con problemas de movilidad, se replanteó acercarse a la familia, pues le aterra morir solo”, asegura una persona de su entorno.

La realidad es que la relación de los Eméritos, que ha sido todo menos idílica, ha dado un vuelco al entrar en una etapa donde, como ocurre en muchas parejas ancianas, prevalece lo que les une; en este caso, 57 años de matrimonio, 39 de reinado, tres hijos y ocho nietos. En su caso también hacer frente común contra los agravios, ya que. curiosamente. el rifirrafe ocurrido en Palma la Semana Santa de 2018. cuando Letizia impidió a Doña Sofía fotografiarse con sus nietas, supuso un antes y un después entre ellos. Don Juan Carlos, que fue testigo de la escena, se indignó: “Por vez primera vez en mucho tiempo le conmovió el desplante a Doña Sofía, quien nunca le falló, sobre todo como Reina, algo que Don Juan Carlos valora enormemente”, añade la fuente citada.

A raíz de aquello, también la presencia institucional de Doña Sofía ha mermado considerablemente coincidiendo con su acercamiento a Don Juan Carlos, con el que en 2019 ha protagonizado escenas inéditas, pues antes de escaparse a Sanxenxo y compartir fin de semana en Marivent, ya acudieron juntos en mayo a un partido de tenis entre Nadal y el griego Tsitsipas.

Antes, en abril, también viajaron a Alemania a un partido de balonmano de su nieto, Pablo Urdangarin, con las Infantas Elena y Cristina y Claire Liebaert, madre de Urdangarin. Algo que indicaba asimismo un cambio en el juego de equilibrios de la Familia Real, pues Doña Sofía ha hecho piña con sus hijas, las Infantas Elena y Cristina, cuya suerte, dada la tensa relación que mantienen con Doña Letizia, les preocupa mucho a los dos. “Don Juan Carlos teme que si muere, nadie las proteja, incluso peligren sus puestos de trabajo en La Caixa y la Fundación Mapfre”.

Estas tensiones familiares acabaron desencadenando también el adiós del Emérito a la vida oficial, ya que, según su entorno, “estaba harto de humillaciones, sentía que su hijo, Don Felipe, no sacaba la cara por él ni en Zarzuela ni ante su esposa”. Esa jubilación tuvo lugar el pasado 2 de junio, coincidiendo con el quinto aniversario de su abdicación, en una corrida de toros en Aranjuez. Muchos auguraron que su matrimonio, roto el lazo institucional, estaría totalmente finiquitado, incluso se publicó que Doña Sofía se instalaría temporadas en Grecia ante la delicada salud de su hermano, Constantino. Nada más lejos de la realidad ahora que su sorprendente reconciliación con Don Juan Carlos es un hecho. Quizá porque, como confesó el jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo a esta redactora antes de morir en 2009, “la Reina sigue totalmente enamorada de Don Juan Carlos y lo estará siempre. Su ilusión sería que éste le dijera: ‘Sofi, arréglate’ y la llevara a cenar a un restaurante como dos novios”.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 3 DE AGOSTO DE 2019

Juan Carlos y Sofía. Retrato de un matrimonio

Mensaje por Invitado » Sab 27 Jul, 2019 11:11 pm

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Rafa Nadal, orgulloso de la visita sorpresa de don Juan Carlos y doña Sofía

Mallorca está siendo toda una sorpresa. Pese a que debido al bloqueo político del país el rey Felipe VI y la reina Letizia no han acudido todavía a Palma a disfrutar de sus tradicionales vacaciones estivales, los eméritos sí han acudido. Para sorpresa de todos, el propio don Juan Carlos, acompañado de doña Sofía, almorzaron ayer junto a Rafa Nadal y su prometida, Xisca Perelló. Los reyes eméritos se desplazaron hasta la Academia de Tenis de Nadal, donde también exhibe sus trofeos. El tenista, que guarda gran relación con el emérito, se ha mostrado especialmente orgulloso de su visita.

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