LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

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Re: LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Assia » Mar 24 Mar, 2020 12:20 pm

Perdon, entendi mal el articulo de Anson. Anson se refiere a los problemas que tuvo la reina Isabel II con su hijo el rey Alfonso XII, NO a lo que yo entendi que Isabel II tuvo problemas con su padre. Creo, no estoy segura que el unico problema que tuvo Isabel II con su hijo el rey Alfonso XII fue porque su hijo se caso con Maria Mercedes y la reina no le gusto esa boda de su hijo y NO asistio a esa boda. Si algun lector puede aportar mas datos o rectificarme, se lo agradecere.

Re: LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Assia » Mar 24 Mar, 2020 3:24 am

Por favor, rectificarme si estoy equivocada. No creo que Felnando VII tuviera algun problema con su hija porque antes de morir Fetnado VII su hija tenia 3 anos de edad cuando su padre la nombro la reina. Fue la madre de Isabel II la que reino como reina regente. Creo, que Isabel II fue la Borbon mas joven que fue reina de Espana.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por palmero » Mar 24 Mar, 2020 1:14 am

Imagen

¿Por qué no te callas?

LUIS MARÍA ANSON

El Rey de España interrumpió al presidente de Venezuela en la Cumbre Iberoamérica celebrada en Chile el 10 de noviembre de 2007: "¿Por qué no te callas?". Desde la izquierda radical de Carlos Fuentes al liberalismo de Vargas Llosa, los intelectuales iberoamericanos se sumaron a Juan Carlos I, con incontables artículos y declaraciones.

De regreso a Caracas, el dictadorzuelo Chávez se dio cuenta del alcance de las palabras del Rey. Anunció a su entorno: "Se va a enterar". Y movilizó, a base de copiosas cantidades de dinero, a los que estaban dispuestos a fragilizar al Rey Juan Carlos.

El primer envite fue el de la Infanta Cristina, a la que, en una miserable operación, prolongada durante dos años, se la despellejó hasta sentarla en el banquillo de los acusados. El Tribunal Supremo la declaró inocente, pero el daño estaba hecho, con grave deterioro para la imagen de la Corona. Como la Constitución española, igual que la del resto de las Monarquías democráticas europeas, ampara al Rey, los secuaces de la conspiración vertieron su actividad y su dinero en países extranjeros. El CNI tuvo conocimiento preciso de los escándalos que se preparaban para dañar a Don Juan Carlos. El Rey abdicó, apartándose de las responsabilidades de la jefatura del Estado, pero la maniobra continuó.

Todos cometemos errores y Don Juan Carlos, aun desde la presunción de inocencia, tal vez los cometió. Solo había una fórmula para Felipe VI si quería eludir el acoso con el que, a través de su padre, se pretende resquebrajar la Corona: aprobar el comunicado que la opinión pública conoce y que ha merecido generales elogios. Problemas entre padre e hijo los ha habido siempre en la dinastía española. Los tuvo Felipe II con el príncipe Carlos; Carlos IV con Fernando VII; Isabel II con Alfonso XII; Juan III con Juan Carlos I. A veces se olvida que su padre, su madre y sus dos hermanas se negaron a asistir a la proclamación de Juan Carlos como Rey de España.

Víctima de una conspiración copiosamente financiada y, tal vez, de algunos errores cometidos, al Rey padre le han llegado las horas bajas, pero conviene no olvidar que, gracias a él, nuestra nación vive en democracia y que encarnó durante casi 40 años uno de los cuatro grandes reinados de la Historia de España, junto a Carlos I, Felipe II y Carlos III.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 22 Mar, 2020 4:55 pm

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 22 Mar, 2020 3:54 am

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 22 Mar, 2020 3:52 am

CRONOLOGÍA Y RELATO DE LAS COMISIONES ILEGALES EN PARAÍSOS FISCALES PROVENIENTES DE ARABIA QUE HAN LLEVADO A FELIPE VI AL REPUDIO PÚBLICO DEL REY EMÉRITO, SU PADRE. LA CIFRA SIGUE ABIERTA

200 millones de dólares para (repudiar a) un Rey

Todo empezó en 1977 con petrodólares y terminó el domingo, con un hijo repudiando en público a su propio padre, el Rey Borbón con el que se restableció la Monarquía en España y que pilotó la Transición a la democracia. El dinero llegado desde Arabia Saudí, en forma de comisiones en paraísos fiscales, ha sido al final su perdición. Y cómo Corinna y dos oscuras fundaciones llevan a Felipe VI a renunciar a la herencia del emérito ante notario y a rechazar su comportamiento

Ildefonso Olmedo
Leyre Iglesias



Juan Carlos I saluda a Fahd Bin Abdulaziz en su casa palacio de Marbella.

1977
PRÓLOGO. En 1977, el entonces príncipe de Arabia Saudí y futuro rey Fahd Bin Abdulaziz atendió a una petición de la nueva corte española y accedió a prestar 100 millones de dólares a Juan Carlos I. Lo cuenta el periodista Jesús Cacho en el libro El negocio de la libertad (Akal, 1999): nada más ocupar el trono, la mano derecha del rey, Manuel Prado y Colón de Carvajal, se dedicó a enviar misivas reales a otros monarcas, sobre todo a los de los países árabes, para pedirles dinero en nombre de don Juan Carlos. Su razonamiento: que los monarcas debían apoyar a la Corona española porque a todos les convenía el fortalecimiento de las monarquías parlamentarias.

La saudí respondió favorablemente, «con la concesión de un crédito por importe de 100 millones de dólares, a pagar en 10 años y sin intereses». Según ese relato, Prado invirtió el dinero en negocios ruinosos y tuvo que contarle al rey que había perdido buena parte de esos 100 millones, «o esa fue la especie que se propagó a los cuatro vientos». Diez años después, la suma no había sido devuelta. El rey logró entonces una prórroga de cinco años. Pero se sospecha que nunca pagó. En 1999 «nadie» sabía si Prado había devuelto esa suma.


Álvaro de Orleans, primo lejano de Juan Carlos I y dueño de la fundación Zagatka.

2003
OCTUBRE. Se crea la Fundación Zagatka en Liechtenstein con 9.235 euros. Consta como propietario Álvaro de Orleans, primo lejano del rey y residente en Mónaco, que ha negado recientemente que fuera testaferro del emérito. La fundación abrió una cuenta en el banco Credit Suisse que llegó a administrar 14 millones de euros. El primer ingreso millonario fue por la venta del Banco Zaragozano al Barclays Bank, propiedad de Alberto Cortina y Alberto Alcocer, amigos de Juan Carlos I. Él constaba como tercer beneficiario. La cuenta suiza vinculada a la fundación pagó decenas de vuelos privados de don Juan Carlos entre 2007 y 2018, según ha confesado el propio Álvaro de Orleans.



El rey y Corinna, en el viaje oficial del monarca a Alemania en el año 2006.

2006
8 DE ABRIL. La comisionista alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein (Corinna Larsen según su apellido de soltera) viaja a Riad en un Airbus de la Fuerza Aérea Española junto a los reyes, los ministros socialistas Miguel Ángel Moratinos (Exteriores) y José Montilla (Industria) y representantes de 11 empresas españolas. También los acompañan Shahpari Zanganeh (la tercera mujer del traficante de armas y amigo del rey Adnan Khashoggi) y Gerard Cohen, banquero monegasco y consejero delegado del banco HSBC. El viaje sirvió para la firma de una serie de acuerdos entre los empresarios españoles y Arabia Saudí, entre ellos la creación de un fondo hispano-saudí para el desarrollo de inversiones en infraestructuras de energía, transporte y telecomunicaciones.

Unos días después, un periodista italiano publica que el rey tiene novia («la provocadora y rubia princesa Corinna») y que se habían conocido en febrero de ese año en un homenaje que se le hizo al monarca en el pueblo natal de ella, Ditzingen (Alemania). Pero lo cierto es que a esas alturas Corinna ya había utilizado sus contactos para facilitar, un año antes, un encuentro entre Vladimir Putin y el Rey (ella mantenía buenas relaciones con algunos magnates rusos) y se sopecha incluso que en 2004 había organizado la luna de miel de los Príncipes de Asturias.

¿Cómo se conocieron Corrina y el rey? No se sabe con certeza cuándo ni cómo, aunque fuentes de las grandes empresas sostienen que fueron los árabes quienes presentaron a Corinna a don Juan Carlos.


En 2007 el saudí Abdalá bin Abdulaziz recibe el Toisón de Oro a manos del rey.

2007
6 DE JUNIO. Una noticia en el diario oficialista saudí Al Riyad informa de que Corinna ha actuado como «representante» de Juan Carlos I en la gestación del proyecto del AVE a la Meca. La consultora alemana se había reunido en Riad con el príncipe saudí Al Waleed Bin Talal y había estado acompañada por el entonces embajador de España en Arabia Saudí, Manuel Alabart.

18 DE JUNIO. El monarca saudí, Abdullah bin Abdulaziz Al Saud, llega a España, y Juan Carlos I aprovecha ese viaje oficial de tres días para entregarle el Toisón de Oro, la más alta distinción que puede conceder el monarca. La Zarzuela evita difundir fotografías del acto; sólo subraya las buenas relaciones entre ambos reinos y afirma que Arabia Saudí es uno de los sistemas más estables de Oriente Medio.


Los dos reyes en la inauguración de la conferencia hispano saudí en Madrid.

2008
31 DE JULIO. En Panamá, los suizos Arturo Fasana (contable) y Dante Canonica (abogado) participan en el nacimiento de una sociedad offshore que recibe el nombre de Fundación Lucum, con cuenta abierta en el banco suizo Mirabaud.

1 DE AGOSTO. El BOE publica el denominado Acuerdo general de cooperación entre el reino de España y el reino de Arabia Saudí, que está llamado a «estrechar los lazos» entre ambos países. El pacto, firmado un año antes por Miguel Ángel Moratinos, se enmarca en el espíritu de la Alianza de Civilizaciones impulsada por Zapatero. Y se concreta en la llamada Conferencia de Diálogo Interreligioso en Madrid. La cumbre —que blanquea una de las peores dictaduras del mundo, basada además en el wahabismo, una de las ramas más radicales del islam— la inauguran los dos reyes: Juan Carlos I y Abdullah.

8 DE AGOSTO. El Ministerio de Finanzas de la monarquía del petrodólar da la orden de ingresar en una cuenta en Ginebra a nombre de la Fundación Lucum, en el banco Mirabaud, 100 millones de dólares (64 millones de euros al cambio de la época). [Esta transferencia es la que abrirá la caja de Pandora. Actualmente, la Fiscalía suiza la investiga por considerar que podría tratarse de una comisión por la futura adjudicación de las obras del AVE a La Meca] .


Juan Carlos I, en el discurso de Navidad en el que reprobó a su yerno Urdangarin.

2011
ENERO. El año empieza con el rey Juan Carlos tocado ya por el caso Nóos. Es la caída de su yerno Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina, por corrupción. La sentencia judicial no llegaría hasta 2017, pero Urdangarin ya estaba condenado.

OCTUBRE. Juan Carlos I interviene ante el rey de Arabia Saudí para que sean empresas españolas las que construyan el AVE entre Medina y La Meca. Obtiene sus frutos, porque la adjudicación sonríe a España. Un consorcio de empresas españolas lideradas por Juan Miguel Villar Mir (OHL) construirá el tren por 6.736 millones de euros. Es un proyecto inmenso (450 km en tres horas de alta velocidad) que asegura mucho trabajo y mucho dinero para España. El llamado Consorcio Al Shoula está formado por 12 empresas públicas y privadas españolas (Renfe, Adif, Talgo, Copasa, OHL, Cobra, Siemens España, Indra, Imathia, Ineco, Inabensa y Consultrans) y dos saudíes. El rey se compromete personalmente con que las obras estarán acabadas para diciembre 2016.

12 DE DICIEMBRE. El entonces jefe de la Casa del Rey anuncia que la Casa Real aparta a Iñaki Urdangarin de los actos oficiales por su comportamiento «no ejemplar». La decisión es del rey. De su discurso de Navidad destacará una frase a propósito del caso Nóos: «La Justicia es igual para todos».


Tras su accidente en Botsuana, el rey pide perdón en el hospital donde le operaron.

2012
13 DE ABRIL. El rey (74 años) tropieza en Botsuana, donde está de safari con Corinna (47 años) y su hijo Alexander (10), y se rompe la cadera. Dos días antes, el monarca había abatido a un elefante. Tiene que ser trasladado a España y estalla el escándalo. Se hace pública su relación adúltera con la supuesta princesa alemana (por su matrimonio ya acabado con un noble germano). Durante años, Corinna había sido alojada en la finca La Algorrilla (El Pardo), reformada para ella por la Casa del Rey. (Luego se sabrá que en su teléfono el rey era identificado con el nombre en clave de Mr Schumer. Ella se hacía llamar Ingrid). Corinna se presenta como «asesora del Gobierno español a través de su empresa Apollonia Associates en temas relacionados con Oriente Medio».

8 DE ABRIL. En los pasillos del hospital, el rey promete: «Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir». Durante su ingreso, agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) acompañan a Corinna y a su hijo a Barajas —Torrejón, según otras fuentes— con la orden de no volver a pisar España.

Un día antes del accidente africano, el monarca cazó un elefante de siete tiros.


5 DE MAYO. El director del CNI, Félix Sanz Roldán, se reúne en Londres con Corinna. Según la versión oficial, quiso convencerla de que se alejara del rey para no perjudicar a los españoles. Según ella, el general la amenazó y le advirtió de que no intentara perjudicar (chantajear) al rey.

SEPTIEMBRE. Desde la cuenta del rey de Lucum se transfieren a una cuenta de Corinna en Bahamas 65 millones de dólares (41,6 millones de euros ). La alemana dirá más tarde que era un regalo no solicitado del rey emérito para ella y su hijo porque les había cogido mucho cariño. El día 11 de septiembre, la offshore Lucum es disuelta.

DICIEMBRE. El 2012 acaba con la imagen de la amante del rey cada vez más deteriorada. Por un lado, Corinna aparece en los emails de Urdangarin (por ejemplo, en uno en que el esposo de la infanta muestra al rey su disgusto porque Corinna le ha buscado un trabajo que él ha rechazado al considerar bajo el sueldo anual de 200.000 euros). Por otro lado, porque el Fondo Hispano- Saudí en el que ella intervenía ha resultado un fiasco. Las empresas españolas aseguran haber perdido 21 millones de dólares en la fallida aventura. Además, según publica EL MUNDO, la alemana cobró de ese fondo cinco millones de euros por su trabajo. [En 2015 la revista Interviú elevará hasta 30 millones de euros los ingresos que habría conseguido Corinna durante una década por sus servicios a España].


Felipe VI, junto a su esposa Letizia, el día de su proclamación tras la abdicación de su padre.

2014
FEBRERO Las obras del AVE llevan retraso, y en febrero trasciende que el rey está tirando de llamadas telefónicas a los saudíes para desatascar el conflicto entre las empresas españolas y el Gobierno saudí. Un año antes, el ministro popular de Exteriores, José Manuel García Margallo, había declarado: «Si no fuera por su majestad no se habría firmado el convenio para la construcción por parte de un consorcio de empresas españolas del AVE entre La Meca y Medina por valor de 6.000 millones de euros, por ejemplo». ¿Qué es el rey, el mejor embajador de España... o un hombre de negocios?

2 DE JUNIO. En una compleja operación política en la que desempeña un papel clave el entonces líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, y de forma sorpresiva, el rey Juan Carlos I presenta su abdicación. El 19 de junio su hijo varón, Felipe de Borbón, es proclamado rey. Es la nueva cara, renovada, de la monarquía española. A partir de entonces, su padre ostentará la dignidad de rey de manera vitalicia y realizará exclusivamente las funciones que le asigne su sucesor.


El comisario (hoy en prisión) José Manuel Villarejo ha desempeñado un papel clave en el escándalo con Corinna.

2015
ENERO. Ya como rey emérito, Juan Carlos I viaja a Arabia Saudí, apenas una semana después de que su hijo Felipe volara hasta Riad para ofrecer sus condolencias por la muerte del rey Abdallah Bin Abdelaziz al Saud. La Zarzuela afirma que era «un viaje privado», que no se utilizaron medios del Estado y que don Juan Carlos no llevaba «ningún encargo» de Felipe VI. Era una iniciativa «personal» que sólo obedecía a su «relación de amistad» con el nuevo monarca saudí. Los retrasos en las obras del AVE se acumulaban y con ello estaba en riesgo la imagen internacional de España (y la posibilidad de nuevos macrocontratos en la zona).

PRIMAVERA. El comisario José Manuel Villarejo, aún en activo, viaja a Londres para ver a Corinna al saber que ella está denunciando al CNI español por intento de chantaje. Es conocida la relación de gran enemistad entre el comisario de las cloacas del Estado y el jefe de los espías españoles.

Enfadada por las filtraciones, Corinna mantiene ese encuentro y es grabada por el comisario Villarejo, teóricamente sin su consentimiento. Persigue también resolver un problema jurídico en España de un inglés cliente suyo, y Villarejo le ofrece sus servicios. En las grabaciones ella explica el modus operandi de las fundaciones. «Las cuentas del banco en Suiza que no han sido repatriadas con la amnistía [la amnistía fiscal impulsada en 2012 por el entonces ministro Cristóbal Montoro] las han puesto a su nombre [Álvaro de Orleans]. Es él el que paga los vuelos privados que salen desde Torrejón para no ser controlados. Ahora quieren que yo pase las... cosas a Álvaro a través de Dante. Están haciéndome la guerra porque yo no quiero cometer delito». Se refiere a unos terrenos en Marruecos que dice que fueron puestos a su nombre sin saberlo y que ella no pude devolver porque estaría incurriendo en blanqueo de capitales.

Corinna también alude a la supuesta comisión por el AVE. Asegura que tiene correos en los que el rey le cuenta que Villar Mir (el propietario de OHL, una de las empresas de la UTE del AVE) ha ido a verle para hablar de una comisión que ascendería a 100 millones por aquel negocio de casi 7.000 millones. Afirma que la comisionista no fue ella sino Zanganeh, la esposa iraní del traficante de armas en prisión, Adnan Khashoggi. «En 2012 vi en el estado de cuentas del banco una gran cantidad de dinero y le pregunté de dónde había salido. Él dijo: “De los saudíes. Lo puso ahí Canonica [el fundador de la sociedad offshore Lucum en 2008]».

En un intento de desmarcarse de cualquier ilícito, asegura que ella nunca intervino y que siempre aconsejó al rey que, dada su condición, se alejara del cobro de comisiones, sobre todo de las que eran recabadas a las empresas españolas.


Uno de los trenes de alta velocidad a La Meca fabricado por empresas españolas.

2018
JULIO. La prensa difunde los audios del comisario Villarejo con Corinna y con Juan Villalonga, ex presidente de Telefónica. Fruto de esas revelaciones y de una denuncia interpuesta ante la Justicia británica en Londres contra el CNI español, Suiza abrirá una investigación judicial por «lavado de dinero agravado» que hoy sigue su curso.

En España, el fiscal anticorrupción Luis Pastor abre unas diligencias previas de investigación sobre las comisiones y adjudicaciones de las obras del AVE a la Meca. En la Audiencia Nacional se abre la llamada pieza Carol, que será archivada y vuelta a abrir y que investiga las cuentas suizas vinculadas al hoy rey emérito.

SEPTIEMBRE. El rey saudí, Salman Bin Abdelaziz, inaugura el AVE a La Meca, la mayor infraestructura de empresas españolas en el mundo.


Juan Carlos I saluda a la ‘comisionista’ Corinna Larsen. Durante años la alojó en una finca en El Pardo.

2019
5 DE MARZO. El despacho de abogados británico Kobre & Kim, que representa a Corinna Larsen, remite una carta a la Casa Real española informándoles —«sin ninguna justificación documental», según dirá La Zarzuela un año después— de que Felipe VI aparece como beneficiario de la fundación Lucum desde el momento en que se produjese el fallecimiento del rey Juan Carlos. Felipe VI —según la Casa Real— le remite copia a don Juan Carlos y a «las autoridades competentes». Las autoridades competentes no son ni el Gobierno, ni la Fiscalía Anticorrupción, ni el juez español que investiga las comisiones por el AVE.

21 DE MARZO. La Casa Real responde al bufete, según se ha sabido ahora, que Felipe VI «no tenía conocimiento» alguno de esos hechos, y les comunica que no designará un representante legal para negociar con ellos.

12 DE ABRIL. Felipe VI acude ante un notario «discreto y de confianza» para manifestar «preventivamente», tras haber sido informado por los abogados de Corinna Larsen de que su padre le puso a sus espaldas como beneficiario de una cuenta offshore en Panamá, que renuncia a la herencia personal que pudiera corresponderle. Según el texto que la Casa Real hará público un año después, ante el notario declara «no haber tenido conocimiento ni prestado consentimiento a participar ni en nombre propio o en representación de terceros, en particular de su hija, en ningún activo, inversión o estructura financiera» cuyo origen pudiera ser ilegal. Manifiesta que no aceptará «participación o beneficio alguno en dichos activos», y que renuncia «a cualquier derecho, expectativa o interés que pudiera corresponderle en el futuro». La Casa Real mantiene en secreto todo el asunto porque considera, «como es natural», «que es una acto personal y privado».

27 DE MAYO. El rey emérito anuncia que a partir de junio va a poner fin a toda actividad oficial y que se retira de la vida pública. Nadie explica bien por qué.

SEPTIEMBRE. El fiscal Pastor se traslada a Londres para interrogar a Corinna, que se desdice de aquella conversación que mantuvo con Villarejo y sostiene que el suyo fue un conocimiento «limitado» y a través de terceros del asunto de La Meca (las supuestas comisiones pagadas por la adjudicación de las obras del AVE). El fiscal trata de dilucidar si aquellos 65 millones de dólares que pasaron de la cuenta del rey en Lucum a la suya personal fueron una comisión. Ella sostiene que se trató de un regalo de don Juan Carlos a su hijo. «Durante décadas ha habido acusaciones serias en los medios sobre los negocios del rey emérito», dice Corinna. Y advierte a los que intenten utilizarla y añade que, si hay una intención real de averiguar la verdad, esto «depende del poder judicial y de España».

Paradójicamente, Corinna divide sus esfuerzos empresariales en dos frentes: una empresa con la que organiza safaris para millonarios y una ONG con la que, asegura, trata de combatir el blanqueo de capitales, entre otras cosas.


Comunicado de la Casa Real en el que Felipe VI repudia a su padre y rechaza su herencia.

2020
6 DE MARZO. El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón y el fiscal Luis Pastor solicitan a Suiza nuevos datos sobre los 100 millones de dólares. No descartan ampliar sus investigaciones sobre el AVE a las propiedades en Marruecos o el presunto blanqueo de capitales. Aseguran que si en el trayecto se encontrasen con la figura del emérito, el procedimiento irá al Tribunal Supremo.

14 DE MARZO. El diario británico The Telegraph informa de que el rey Felipe VI es beneficiario de, al menos, dos fundaciones con cuentas en paraísos fiscales vinculadas a su padre. Una de esas fundaciones es Lucum, de la que salió el dinero/regalo de Corinna, y la otra es Zagatka, creada por el primo lejano del emérito, Álvaro de Orleans, en 2003. En ella Felipe VI es el cuarto beneficiario, por detrás de su padre.

La Fiscalía suiza trabaja sobre la tesis de que los 100 millones de dólares pagados por Arabia Saudí al rey en 2008 podrían haberse abonado a raíz de que éste consiguiera una rebaja del 30% en la oferta del consorcio español para construir el AVE del desierto. El presupuesto que ofrecía España fue crucial, ya que era más barato que el proponían sus rivales, un grupo empresarial francés. Sin embargo, la cronología no cuadra: el rey debería haber cobrado esos 100 millones tres años antes de que se produjera la adjudicación del AVE.

15 DE MARZO. Felipe VI hace público que renunció ante notario ya hace un año (y por tanto, en secreto) a la herencia personal que pudiera dejarle su padre, tras recibir la carta de los abogados de Corinna. Y anuncia que le retira al rey emérito la asignación que le correspondía en las cuentas de la Casa Real: casi 200.000 euros anuales. Se trata de una renuncia pública a la figura de su padre para intentar salvar a la institución monárquica.

17 DE MARZO. La víspera del mensaje de Felipe VI a la nación por la crisis del coronavirus, el despacho que defiende a Corinna asegura, ante el aluvión de noticias y la reacción conocida de Felipe VI repudiando a su antecesor, que no se trata de un chantaje. Los abogados afirman, además, que enviaron cartas de manera reiterada a la Casa Real, también a través de la embajada en Londres, sin obtener respuesta desde 2018. Dicen que pretendían que «el rey parase una campaña de abuso que ha estado sufriendo» su clienta Corinna «durante ocho años». E indican que facilitaron al rey Felipe información «con detalle de graves asuntos», pero que este no hizo nada. Las cartas reiteradas eran «solicitudes de buena fe», aseguran, «sin demandas indebidas financieras o de otro tipo a la Casa Real». No explican exactamente cuáles serían las demandas debidas.


Felipe VI, el miércoles, en su discurso a la nación por la crisis del conoravirus.

EPÍLOGO
18 DE MARZO DE 2020. El rey Felipe VI dirige un mensaje a la nación por la pandemia del coronavirus. No menciona lo ocurrido con su padre.

En la calle suenan cacerolas que, alentadas por Podemos y bendecidas por el vicepresidente Pablo Iglesias, reclaman la devolución de los millones.

Desde el otro lado del Canal de la Mancha llega otro sonido inquietante. James Badcock, el periodista freelance que lleva desde el 15 de febrero lanzando exclusivas en The Telegraph sobre los ingresos de Juan Carlos de Borbón ocultos en paraísos fiscales, promete: «Habrá más».


CRÓNICA EL MUNDO DOMINGO 22 DE MARZO DE 2020

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Vie 20 Mar, 2020 2:07 am

Imagen
Los reyes Juan Carlos y Sofía con el rey Fahd, en los años 70. (Getty).

Los contactos de Juan Carlos I con las élites de los negocios de Arabia Saudí se remontan a los años 70

Las relaciones comerciales y de amistad que durante décadas ha mantenido el rey emérito con los clanes árabes han tenido un nefasto final con la investigación judicial abierta por el fiscal suizo Yves Bertossa


En los últimos años, pocos países han gozado de una relación sentimental y económica tan estrecha y privilegiada con España como Arabia Saudí. Un hecho que, no por ser una realidad, deja de producir cierta extrañeza, ya que hablamos de estados que forman parte de mundos geográfica, política y radicalmente distintos. El nuestro es un país europeo con una democracia consolidada y avanzada que tiene firmados todos los convenios internacionales sobre derechos humanos; Arabia es un reino lejano de Asia Occidental cuya forma de Gobierno es una monarquía absoluta fuertemente marcada por el islam donde, hasta hace poco, las mujeres no podían conducir automóviles y donde a los periodistas críticos con el régimen se les secuestra, se les tortura, se les asesina y se les trocea en cachitos. Entonces, ¿cómo ha podido nuestro país mantener relaciones amistosas y comerciales tan estrechas con una satrapía donde los petrodólares imperan sobre el respeto a los derechos humanos? Ahora sabemos que la respuesta tiene un nombre propio, Juan Carlos I, rey emérito de España, y un motivo: los turbios y peligrosos negocios en el tórrido desierto árabe.

El exmonarca español siempre se ha considerado ligado por estrechos lazos emocionales a la Casa Real saudita. Esa amistad se remonta a los últimos años de la década de los 70 y principios de los 80, siendo el rey Fahd el hombre fuerte de Arabia Saudí. En aquella época un tal Adnan Khashoggi, conocido traficante de armas que mantenía estrechos contactos con la jet set de medio mundo, se convirtió en asiduo visitante de nuestro país. Cada verano, Khashoggi atracaba su flamante yate, el Nabila, en Puerto Banús, Marbella (hoy se dice que aquel barco ha terminado en manos de Donald Trump). Las gloriosas fiestas repletas de famosos, empresarios, políticos, cantantes y artistas de cine que organizaba Khashoggi eran antológicas. Corrían los tiempos en que Adnan Khashoggi era considerado el hombre más rico del mundo (una fortuna estimada en más de 40.000 millones de dólares) y no había negocio de armas en todo el planeta Tierra que no tuviera algo que ver con el gran capo de la industria del sector. Según publicó La Vanguardia, el magnate saudí “estuvo implicado en el escándalo Irán-Contra, fue procesado en Estados Unidos y salió más o menos tocado pero aún vivo. Su estrella empezó a declinar tras ser juzgado en Suiza acusado de blanquear 100 millones de dólares procedentes de la fortuna que el dictador Ferdinand Marcos sacó de Filipinas”.

Sin embargo, a partir de mediados de los años ochenta su éxito empezó a apagarse. Perdió respeto, respaldo político y sobre todo contratos y negocios. En su crespúsculo tuvo mucho que ver la lucha por el poder entre los clanes rivales de Arabia Saudí. Khashoggi era hijo del médico personal del rey Jálid Abdulaziz (monarca entre 1975 y 1982) y mantuvo su poder e influencia hasta que perdió la confianza del sucesor al trono, el rey Fahd.

El día que falleció el magnate de las armas, el 6 de junio de 2017, el diario El Mundo tituló: “Muere Adnan Khashoggi, millonario saudí y amigo del rey Juan Carlos”. ¿Cómo pudo mantenerse una amistad tan poco recomendable? En julio de 2018, y tras publicar El Español una información sobre los audios de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en relación con las presuntas comisiones por la construcción del tren AVE a la Meca que salpican al rey emérito, Shahpari Zanganeh, viuda de Adnan Khashoggi, salió públicamente a desmentir las informaciones del periódico de Pedro J. Ramírez que la relacionaban comercialmente con el emérito.

En un comunicado remitido a la redacción de El Español, Zanganeh aseguró: “La sugerencia de que he tenido una relación económica o financiera con don Juan Carlos I de España en relación con el proyecto del AVE es absolutamente falsa. No ha existido nunca ninguna relación económica o financiera con él ni con ninguna entidad relacionada con su persona, ni tampoco se me ha mencionado nunca ninguna posible relación”. La viuda del magnate añadió en su comunicado: “Mi contrato estaba sujeto a los más altos estándares internacionales. Al contrario de lo que se viene afirmando, no he participado en este proyecto como intermediaria. He trabajado de forma efectiva para gestionar el proyecto como project developer desde sus inicios, en 2004. Mi larga carrera profesional trabajando en proyectos de esta clase se ha construido sobre la base del trabajo duro y de mi determinación, y no permaneceré impasible ante las falsedades que pretenden perjudicar mi reputación profesional”.

De cualquier forma, en las últimas décadas España le ha sacado ingentes cantidades de dinero al negocio de las armas con Arabia Saudí. El año que estalló la guerra de Yemen, nuestro país batió un récord de beneficios en ese sector. En 2015, la venta de misiles inteligentes fabricados por empresas de nuestro país se disparó, generando airadas protestas de las oenegés que defienden los derechos humanos en todo el mundo. La pólvora española estaba sirviendo para masacrar a cientos de disidentes yemeníes. Esta vez las gestiones del rey emérito y sus contactos comerciales habían dado grandes frutos económicos, pero a costa de dañar la imagen exterior de nuestro país.

Mientras tanto, las gestiones con la monarquía saudí abrían otros frentes y negocios. El proceso de licitación de la línea férrea que recorre los 450 kilómetros que separan las ciudades de Medina y La Meca comenzó en julio de 2010 y en la obra tomó parte un consorcio de importantes empresas multinacionales españolas. Hoy, ese proyecto está siendo investigado con lupa por el fiscal suizo Yves Bertossa por si tiene algo que ver con el pago de una supuesta comisión ilegal de 100 millones de dólares que salpica al rey emérito. La operación se remonta al 8 de agosto de 2008, como reveló el diario helvético Tribune de Geneva. Ese día el Gobierno de Riad, por orden del rey Abdalá bin Abdulaziz, transfirió los sospechosos 100 millones a una cuenta del banco suizo Mirabaud. La titular destinataria del depósito era una sociedad instrumental panameña, Lucum Foundation, vinculada a Don Juan Carlos y constituida por dos de sus testaferros suizos. La fiscalía helvética investiga si en septiembre de 2012 se transmitió parte de esa comisión, unos 65 millones de euros, a la examiga del monarca español, la empresaria alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, en concepto de donación por el “cariño” que le profesaba.

El pasado domingo, en su histórico comunicado de renuncia a la herencia manchada de su padre, Felipe VI se desvinculaba de cualquier tipo de relación con esta empresa offshore caribeña, pese a que figuró como beneficiario de la misma “desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos”.

De alguna manera, todos estos negocios pueden deberse a las intermediaciones de Juan Carlos I en tierra árabes y eso es lo que trata de averiguar la Fiscalía de Ginebra. Aquella supuesta jugosa comisión de 100 millones de dólares del Gobierno de Riad para el rey emérito se produjo a los siete días de que el Boletín Oficial del Estado publicara un acuerdo estratégico de colaboración con Arabia Saudí y apenas tres semanas después de que se celebrara en Madrid una conferencia de Diálogo Interreligioso, donde el régimen saudí fue debidamente blanqueado por España como “país abierto y tolerante, pese a estar considerado una de las peores dictaduras del mundo” y pese a patrocinar una visión extrema del islam, según publicó El Confidencial. Curiosamente, según este diario, Juan Carlos I concedió a su homólogo, el rey Abdalá, la insigne Orden del Toisón de Oro, “el reconocimiento de mayor prestigio internacional y el más alto que el monarca podía conceder a título personal”. Abdalá bin Abdulaziz fue rey de Arabia Saudí entre 2005 y 2015. Sin duda, una época de éxito para los negocios de la Familia Real árabe, para las empresas multinacionales españolas y por lo que se va viendo también para el intermediario Don Juan Carlos I de Borbón.

Pero el último reprobable episodio, y quizá el más bochornoso por lo que tuvo de desprecio a los derechos humanos, ocurrió hace apenas dos años, cuando los medios de comunicación publicaban una fotografía del rey emérito dando la mano afectuosamente al príncipe heredero árabe Mohamed Bin Salmán en el circuito automovilístico de Yas Marina (Emiratos Árabes Unidos). El aspirante a la corona saudí, a quien la prensa internacional apuntó como máximo responsable del asesinato y descuartizamiento del periodista disidente Jamal Khashoggi a manos de los servicios de espionaje árabes, fue cariñosamente saludado por el rey emérito y su hija Cristina, que habían acudido a despedir a Fernando Alonso en su última carrera en Fórmula 1. La imagen se hizo viral e hizo correr ríos de tinta. Un nuevo escándalo que afectaba al rey emérito estaba servido. Hubo quien dijo que aquel encuentro fue algo fortuito, una nefasta casualidad. Hoy ya sabemos que cuando se trata de Don Juan Carlos y sus negocios, las casualidades no existen.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Mar 10 Mar, 2020 1:18 am



Juan Carlos I donó a Marta Gayá 2 millones de € desde el mismo banco suizo que pagó los 65 a Corinna

Juan Carlos I donó a Marta Gayá dos millones de euros en dos entregas de un millón cada una, en 2011 y 2012. Para ejecutar la operación los testaferros del ex monarca utilizaron la misma cuenta de la offshore panameña Fondation Lucum en el Banco Mirabaud desde donde también transfirieron los 65 millones de euros del regalo a Corinna Sayn Wittgenstein, a mediados de 2012.

El primer plazo de un millón de euros, como constatan los movimientos monetarios –“retiros y depósitos”– del extracto de la cuenta 505523 del Mirabaud, fue endosado en otra cuenta que los testaferros suizos habían abierto a nombre de Marta Gayá en la misma entidad bancaria.

La salida de esa cantidad queda reflejada en el extracto bancario, con fecha 18 de noviembre de 2011, con la siguiente anotación: “Retiro de efectivo a favor de la Sra. Gaya Hernandez (sic)”.

La partida de un millón de euros no suponía una merma importante para el saldo de Don Juan Carlos porque tres días antes había recibido en la misma cuenta 1,4 millones. Cinco días después, ingresó 1,2 millones. Ambas cantidades estaban registradas en euros, aunque procedían de otra cuenta contratada en dólares.

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La firma de Dante Canonica aparece al pie de la orden de pago, realizado desde la cuenta 505523 del Banco Mirabaud.

OKDIARIO tiene en su poder los documentos que acreditan el movimiento monetario de la cuenta 505523 a favor de Marta Gayá, la que fuera compañera sentimental del ex Rey mucho antes de que se cruzara en su camino la princesa alemana.



Una relación de años

Fondation Lucum una vez más servía de pantalla para mover el dinero del Rey emérito. Junto con Fondation Zagatka formaba parte de la trama de los testaferros para ocultar las comisiones y las transacciones internacionales. La primera desde el paraíso fiscal de Panamá y la segunda desde Vaduz, la capital de Leichtenstein.

Dante Canonica, el abogado y testaferro suizo experto en la creación de sociedades offshore, facilitaba a un ejecutivo de la entidad bancaria –con las iniciales LBA– la identidad de la beneficiada de la donación. En una carta remitida al Banco Mirabaud, el 18 de noviembre de 2011, le aportaba los datos: “Se trata de la Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic), domiciliada en Ginebra…. Ella es contribuyente y se encuentra sujeta de manera ilimitada a los impuestos cantonales, municipales y federales desde el 1 de noviembre de 2007″.

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“Se trata de la Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic), domiciliada en Ginebra (…) La Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic) ha abierto una cuenta personal en el Banco Mirabaud, habiéndose registrado en dicha cuenta el ingreso del primer millón mencionado con fecha valor del día 16 del mes corriente″, indica el documento firmado por el testaferro de Don Juan Carlos, Dante Canónica.

Don Juan Carlos y Gayá mantuvieron una relación sentimental estable durante años. OKDIARIO reprodujo en abril de 2017 una cinta grabada por los servicios secretos en la que el entonces Rey confesaba a un amigo su amor por la mallorquina. Le decía: “Nunca he sido tan feliz”. Y se refería a Gayá como «my girlf» («mi novia» en español). La llamada de Su Majestad fue interceptada por el servicio de escuchas del antiguo CESID a última hora de la mañana del 4 de octubre de 1990.



Gayá había dejado en el monarca una huella tan profunda que, 21 años después, se preocupaba por su situación económica aportándole una donación millonaria. Con los dos millones pretendía aliviar la carga económica de la ex compañera sentimental.

La donación de Don Juan Carlos a la cuenta abierta por sus testaferros a nombre de Gayá se producía en unos meses –a finales de 2011– en los que ya comenzaba a distanciarse de Corinna. Y medio año antes del accidente de Botswana, que provocó la expulsión de Corinna de los aposentos del Palacio de La Angorrilla, en El Pardo.

El Rey emérito retomó sus relaciones con Marta Gayá después de la ruptura con la princesa alemana. La donación de noviembre de 2011 da a entender que, en ese mes, ya habían restablecido los contactos.

Una cuenta a nombre de Gayá

Como aseguraba Canonica en su escrito a la dirección del Mirabaud: “La Sra. Marta GAYA HERNANDEZ (sic) ha abierto una cuenta personal en el Banco Mirabaud, habiéndose registrado en dicha cuenta el ingreso del primer millón mencionado con fecha valor del día 16 del mes corriente”. La misiva estaba firmada por el propio Canonica, el 18 de noviembre de 2011.

Don Juan Carlos y Marta Gayá fueron vistos en público por última vez en Irlanda, en julio de 2017, cuando asistieron juntos a la inauguración de la Iglesia de San Juan Bautista, que había sido restaurada por un amigo común. Después viajaron a República Dominicana, Miami y Suiza.

OKDIARIO desveló el pasado martes, en exclusiva, que Juan Carlos I donó en 2012 a su entonces pareja sentimental Corinna Sayn Wittgenstein y a su hijo Alexander 65 millones de euros. Según las fuentes consultadas por este diario, el dinero formaba parte de un regalo que Su Majestad había recibido cuatro años antes del Rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, con quien mantenía unas excelentes relaciones. La donación había sido transferida a través del Ministerio de Finanzas del Estado árabe.

Para ocultar el dinero sus testaferros constituyeron la offshore Fondation Lucum ante un notario de Panamá, el 31 de julio de 2008. Las gestiones fueron realizadas por la abogada Carmen de Martínez, que representaba como apoderada a la instrumental local ABA Corporate Services.

Se trataba del típico despacho panameño especializado en la creación de offshores, que sirven de pantalla a inversores internacionales. Los testigos de la constitución de la sociedad también eran las panameñas Zuleima Yahajaira González y Aida Esther González, trabajadoras del despacho de abogados.

El domicilio de la sociedad quedaba fijado en la misma sede del despacho de abogados ABA Legal Bureau, en Torre ADR, piso 8, Avenida Samuel Lewis y calle 58, Urbanización Obarrio, que actuaba como “agente residente” de Fondation Lucum. El capital suscrito por los accionistas ascendía a 10.000 dólares, unos 8.100 euros.

Fasana y Canonica disponían de plena libertad, como presidente y secretario del Consejo de la Fundación, para “llevar a cabo cualesquiera actos, celebrar cualesquiera contratos y realizar cualesquiera negocios que sean legales y que puedan ser convenientes o necesarios con el fin de llevar a efecto los fines de la fundación”.

Al mismo tiempo, tenían la obligación de “informar a los beneficiarios sobre el estado de su patrimonio” y entregarles “el patrimonio o el producto establecido a favor de ellos por el acta fundacional”.

Lucum era otra de las estructuras financieras, similar a la Fundación Zagatka, que manejaban los testaferros del entonces Rey para ocultar su dinero. Si Zagatka se sirvió de cuentas bancarias en el Credit Suisse, Lucum se aprovechó de la banca Mirabaud para transferir los fondos a un banco de las Bahamas.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Lun 09 Mar, 2020 2:54 am


Luis María Anson: "Pongo la mano en el fuego por Juan Carlos; Corinna es una aventurera"
"Iglesias me parece un político de primer orden; Sánchez a su lado es una piragua" / "Soy absolutamente feminista, hasta cuando las feministas no tienen razón" / "Rajoy es el autor del auge de Vox, Ciudadanos y Podemos".

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Dom 08 Mar, 2020 3:41 am

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La fundación del presunto "regalo" saudí a Juan Carlos I se disolvió tras transferir el dinero a Corinna

Fue creada en 2008, días antes de que recibiera una presunta ofrenda del rey Abdullah, y disuelta en 2012, después de que la que fuera amiga íntima del monarca español recibiera una donación de 65 millones


La Fundación Lucum fue creada el 31 de julio de 2008 en la Ciudad de Panamá. Una semana después, según publicó Tribune de Geneve, recibió en una cuenta en Suiza 65 millones de euros procedentes del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí. La defensa de Corinna zu Sayn-Wittgenstein sostiene que fue un "regalo" del entonces rey Abdullah a Juan Carlos I. Aquella ofrenda, dice, acabó en 2012 en forma de "donación" en la cuenta de la que fuera amiga íntima del monarca español. Según consta en la documentación en poder de Vozpópuli, la fundación se disolvió tras aquella transferencia. El fiscal suizo Yves Bertossa investiga el origen de los fondos.

Este diario ha tenido acceso al acta de creación de la Fundación Lucum. En el documento registrado en la Notaría Novena del Circuito de Panamá, consta como presidente Arturo Fasana. Se trata de un empresario que ya fue investigado en la operación Gürtel por gestionar los millones del cabecilla de la trama. Figura como uno de los encargados de mover el dinero de una cuenta llamada Soleado con relevantes clientes españoles cuyas identidades jamás han trascendido. También es el fiduciario de la cuenta que tiene la Fundación Zagatka en Credit Suisse, aquella con la que se pagaron vuelos privados al Rey Juan Carlos I.

En la documentación de la Fundación Lucum también aparece reflejado el nombre de Dante Canónica. Ostenta el cargo de secretario. En una conversación con el comisario jubilado José Manuel Villarejo desvelada por El Español, la examiga del rey emérito se refiere a él como la persona de confianza del monarca para sus operaciones de blanqueo. Fasana y Canónica están siendo investigados por la Fiscalía de Ginebra, según la información publicada por El País. Sayn-Wittgenstein también.


Se creó día antes del "regalo"

El consejo de la fundación lo completa Harmodio Tejeira, quien ejerce de tesorero. La información disponible en el Registro de Panamá indica que posee cargos en casi 2.800 empresas. Aba Corporte Services Inc., a través de la apoderada Carmen de Martínez, fue la encargada de entregar el acta fundacional el 31 de julio de 2008. La dirección que aporta en la avenida Samuel Lewis figura en Los Papeles de Panamá. La escritura pública fue elaborada por la firma forense Aba Legal Bureau. Según consta en su página web, el despacho cuenta con oficinas de representación en Ginebra y en las Islas Vírgenes Británicas para "satisfacer efectivamente las necesidades" de su clientela internacional.

Acta de creación de la Fundación Lucum by Vozpopuli on Scribd



Se disolvió el mismo año de la "donación"

En el acta a la que ha tenido acceso Vozpópuli se hace referencia a un patrimonio inicial de 10.000 dólares. Tribune de Geneve sostiene que el 8 de agosto de 2008 -ocho días después de su creación- la fundación recibió en Suiza, en el banco privado Mirabaud, 100 millones de dólares (65 millones de euros) procedentes de Arabia Saudí.

El diario suizo asegura que Juan Carlos I estaría vinculado a dicha cuenta y que en 2012 traspasó el dinero a Sayn-Wittgenstein. Fuentes cercanas a la empresaria han confirmado que el importe habría sido abonado después del 5 de mayo desde la cuenta de la Fundación Lucum. Según consta en el Registro de Panamá, el 30 de julio de ese mismo año se disolvió la empresa.

Acta de disolución de la Fundación Lucum by Vozpopuli on Scribd



Suiza investiga el origen del dinero

El abogado de la alemana ha defendido ante la prensa que se trató de un "regalo no solicitado", "una forma de donación para ella y para su hijo, con los cuales se había encariñado". "La donación se documentó como un regalo y los bancos realizaron el cumplimiento y la diligencia debida sobre los fondos. Nuestro cliente no tiene lugar en estos procedimientos y aguardamos [que llegue] su pronta conclusión", ha añadido el letrado.

Fuentes jurídicas han informado a Vozpópuli que las autoridades suizas barajan la hipótesis de que el rey emérito recibió el dinero por parte de la familia Real Saudí a cambio de rebajar el coste de construcción del AVE a La Meca. En el marco de las pesquisas, el pasado octubre fiscal helvético Yves Bertossa se reunió con varios interlocutores españoles para recabar información y esclarecer el origen de los fondos del entorno del rey emérito.

La Justicia española mantiene abierta una investigación sobre los movimientos de dinero presuntamente vinculados a Juan Carlos I y el contrato del AVE saudí. La Fiscalía anticorrupción espera el resultado de una comisión rogatoria que el fiscal Luis Pastor envió a Suiza en diciembre.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 07 Mar, 2020 3:36 pm

Esto es el fin de la monarquia en España ganan los comunistas como se nota que el coletas esta en el gobierno

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 07 Mar, 2020 3:01 pm

No sé qué me preocupa más, si el nivel mental que crees que tenemos o el tuyo propio.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitada » Sab 07 Mar, 2020 12:47 pm

Aparece una supuesta cuenta de Juan Carlos con 100 millones en Suiza, donados por el rey saudí



Si se los dieron no los robo !

editorial de El Mundo

Mensaje por +++ » Sab 07 Mar, 2020 3:08 am

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La Corona no está en cuestión

La campaña emprendida por varios partidos para exigir una comisión de investigación contra Juan Carlos I es irresponsable.

La Monarquía es la institución sobre la que pivota todo el sistema político-institucional que nos dimos los españoles con la aprobación de la Constitución en 1978. No hace falta subrayar la singularidad e importancia de la Corona, lo que otorga a sus miembros, en especial a su titular, una especial protección imprescindible para el ejercicio de un rol cualitativamente distinto al de cualquier otra institución del Estado. Así lo ha subrayado el Tribunal Constitucional en varias sentencias para justificar por qué el Rey debe ser acreedor de un "respeto" máximo. Así ocurre también en todas las monarquías parlamentarias de nuestro entorno.

Todo ello es clave para entender por qué la Carta Magna consagra la inviolabilidad del Monarca, cuyas actuaciones no pueden ser objeto de control por parte de otro órgano tan primordial como el Parlamento. De ahí que la campaña emprendida por varios partidos para exigir una comisión de investigación contra el Rey Juan Carlos en el Congreso sea tanto una irresponsabilidad como un intento estéril que choca contra el ordenamiento, tal como admiten con razón los dirigentes socialistas. Las formaciones independentistas que tienen a la Corona en la diana desde hace tiempo, por cuanto simboliza la unidad y permanencia de la nación, no pierden ocasión para intentar desgastar a la institución. Pero lo grave es que les secundan en el propósito Podemos e Izquierda Unida, que hoy forman parte del Gobierno de coalición de España, y que, por ello, debieran abandonar el activismo sectario y adoptar una prudencia institucional a la hora de afrontar el último episodio que salpica al anterior Jefe de Estado. Las delicadas noticias y las declaraciones de partes interesadas que estamos conociendo estos días tienen un innegable interés para la opinión pública, por lo que todos los medios nos hacemos eco de ellas. Pero solo compete a la Justicia determinar su veracidad.

Y cabe subrayar que las últimas acusaciones muy sensibles que afectan a Juan Carlos I -en una etapa en la que aún era Jefe del Estado y, por tanto, insistimos, inviolable- están siendo investigadas por diferentes órganos jurisdiccionales, tanto en Suiza como en nuestro país. De ahí que sea necesario extremar la cautela y quepa insistir en el vergonzoso ventajismo de los socios de Sánchez al pretender abrir una causa general de confesado propósito destituyente en vez de esperar a que se pronuncien los jueces.

Un juez de la Audiencia Nacional ya ha reclamado a la Fiscalía suiza todos los datos de los que disponga a raíz de su investigación en marcha por un presunto delito de blanqueo que señala a Corinna Larsen, antigua amiga íntima de Don Juan Carlos. Y fiscales anticorrupción también investigan en nuestro país posibles comisiones irregulares en la adjudicación del AVE a La Meca. La ex princesa, en su estrategia de defensa, asegura que el hoy Rey emérito le hizo una donación millonaria a través de una cuenta en un paraíso fiscal, aunque niega las mordidas. Con anterioridad, ha realizado declaraciones bien distintas sobre los mismos hechos, lo que, como mínimo, lleva a dudar de sus palabras. Ya en 2018 la Audiencia Nacional investigó las cintas de Corinna en las que acusaba a Don Juan Carlos de tener cuentas en Suiza y archivó el caso por falta de pruebas y escasa consistencia de los testimonios. Que trabaje, pues, la Justicia. No caigamos en la trampa de dar por buenos todos los términos de un escándalo con el que se frotan las manos quienes atacan la Corona como paso previo necesario para dinamitar el orden constitucional.

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensaje por Invitado » Sab 07 Mar, 2020 3:01 am

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CORINNA, UNA 'BOMBA' CONTRA LA INVIOLABILIDAD DEL REY JUAN CARLOS


Una corte londinense da por bueno el relato de la ex mujer del monarca emiratí: pistolas que aparecían sin seguro debajo de su almohada y ‘poemas’ de él: “Has traidicionado la confianza más preciada (...) Veamos si tu fechoría te trae rédito. No importa si vives o mueres”.

MARISA CRUZ


Afirma Adriana Lastra, y a buen seguro muchos otros también lo harán, que las presuntas transferencias, cobros y blanqueos, aireados por Corinna Larsen y atribuidos a Juan Carlos I no pueden ser objeto de investigación por una comisión creada ad hoc en el Congreso porque el Rey "es inviolable".

Quienes así lo mantienen, que no son pocos, acuden al informe que los letrados de la Cámara evacuaron, hace tiempo ya, cuando se suscitó una petición similar, y en el que aludían al artículo 56.3 de la Constitución : "La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2".

En base a ello, apenas se discute la inviolabilidad de la que disfruta el Monarca mientras lo es. Las dudas surgen, sin embargo, cuando el Rey ya ha abdicado y de lo que se trata es de someter a escrutinio actos privados llevados a cabo mientras reinaba.

Hoy Juan Carlos I no está protegido por la inviolabilidad. Su único escudo en el terreno judicial es el aforamiento, regulado deprisa y corriendo por el Gobierno de Mariano Rajoy, precisamente, para darle una cierta protección tras la abdicación. De esta manera, en el supuesto de cometer ahora un delito, el Rey emérito sólo respondería ante el Tribunal Supremo. Este privilegio lo tienen él y varios miles más entre los que se encuentran en primera línea los políticos.

La cuestión, sin embargo, que ahora ocupa es dilucidar qué consideración se da a hechos presuntamente delictivos cometidos en la esfera privada cuando sí era Rey y, como tal, estaba amparado por la inviolabilidad. ¿Siguen estando bajo el velo protector de aquella inviolabilidad o, por el contrario, ésta ha caducado?.

Aquí es donde las discrepancias entre juristas afloran porque, para un buen número de ellos, la inviolabilidad sólo se mantendría, obviamente, para los actos refrendados, pero no para los que realizó de manera privada. Precisamente, la Constitución se encarga de otorgar una categoría especial -y diferenciar- a los actos que realiza el Rey como institución al imponer sobre los mismos el requisito del refrendo.

De acuerdo con esta teoría, la inviolabilidad es un atributo inherente al monarca para proteger su condición de Jefe del Estado. Abdicada la Corona y, en consecuencia, perdida la Jefatura del Estado, lo que queda es el sujeto privado responsable de todos sus actos pasados, presentes y futuros.

Otros, no obstante, vuelven una vez más la vista al artículo 56.3 y señalan la siguiente expresión: "La persona del Rey es inviolable" y subrayan la palabra "persona". A ello añaden el recordatorio de que, tras su abdicación, Juan Carlos I conserva el título de Rey aunque sea emérito.

Y suman otro argumento más, el que proporciona la exposición de motivos de la Ley Orgánica que se aprobó en 2014, precisamente, con motivo de su abdicación y que dice: "Conforme a los términos del texto constitucional, todos los actos realizados por el Rey y la Reina durante el tiempo en que ostentare la jefatura del Estado, cualquiera que fuere su naturaleza, quedan amparados por la inviolabilidad y están exentos de responsabilidad".

El debate se ha abierto y su trascendencia no es menor. La amiga íntima de Don Juan Carlos ha lanzado la primera piedra. O la primera bomba. Como se prefiera.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 7 DE MARZO DE 2020

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