Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

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Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitado » Mar 26 May, 2020 2:20 pm

El que es más de lavarse las manos es Preparao

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitado » Mar 26 May, 2020 2:17 pm

Las distancias las han mantenido siempre, sobre todo Letys.

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitado » Mar 26 May, 2020 2:16 am

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitado » Lun 25 May, 2020 9:44 pm

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Me pongas doscientos manojos de esto, Liborio, que las nenas se me están quedando enclenques y les voy a meter sopicaldos hasta por las orejas.

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Lun 25 May, 2020 9:12 pm

Felipe VI y Letizia comienzan su nueva realidad: lo que han aportado hasta ahora

Hasta ahora, Felipe VI y Letizia habían tenido que adaptar su agenda, haciendo un seguimiento de la pandemia a través de videoconferencias y llamadas o visitas contadas


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Felipe VI y Letizia teletrabajando durante el confinamiento. (EFE)

24/05/2020
Tal y como le ocurrirá al resto de españoles, Felipe VI y Letizia comenzarán a partir de este lunes, una nueva etapa. Todo el país estará, como mínimo, en fase 1 y por ello, de acuerdo con los criterios de movilidad que establece esta fase, aumentará la presencia de los reyes en el exterior de Palacio.

Hasta ahora, Felipe VI y Letizia habían tenido que adaptar su agenda, haciendo un seguimiento de la pandemia a través de videoconferencias y llamadas o visitas contadas a centros de diferentes sectores vitales para controlar el coronavirus.

Los reyes han generado múltiples diálogos con quienes están en primera línea de la emergencia sanitaria y con colectivos sociales, humanitarios, económicos, industriales, culturales, científicos y deportivos. A través de todos ellos han tratado de analizar la crisis y transmitir mensajes de ánimo y apoyo. En total han sido 70 días de trabajo durante el confinamiento que se puede analizar en cifras.
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El rey Felipe VI y la reina Letizia durante una videoconferencia con los miembros de la Confederación Española de Comercio. (EFE)

Han sido numerosas las ocasiones en las que hemos visto a Felipe y Letizia protagonizando videoconferencias desde su despacho. En total, han realizado 141 llamadas telefónicas, 84 videoconferencias y 19 audiencias con las que han contactado con más de 100 sectores y colectivos de todo el ámbito nacional.

A nivel internacional han mantenido diálogo con 12 jefes de Estado, 4 Organismos Multinaciones ONU, OMS, SEGIB y Organización Mundial del Turismo), 3 embajadores del Reino de España y 9 Embajadores Honorarios de la Marca España.

En total, los reyes han podido conversar con más de 1.000 personas durante el teletrabajo.

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Felipe VI y Letizia en Mercamadrid. (EFE)

También han protagonizado reuniones y salidas al exterior, un total de 14. Entre las más destacadas se encuentran, en el caso del rey, la visita al Hospital de IFEMA, al Mando de Operaciones, MOPS, en la Base de Retamares, o al Centro de Control de Emergencias 112, en Pozuelo de Alarcón, esta última acompañado de Letizia.

Entre las visitas protagonizadas por la reina, destaca la que realizó a una sede de voluntariado de Cruz Roja o a las instalaciones de Mercamadrid, esta última acompañada del rey.


https://www.vanitatis.elconfidencial.co ... s_2608363/

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Lun 25 May, 2020 8:49 pm

REUNIÓN DE SUS MAJESTADES LOS REYES CON MIEMBROS DEL CONSEJO CIENTÍFICO DEL REAL INSTITUTO ELCANO
Sede Real Instituto Elcano. Madrid, 25.05.2020
Ciencia
​SS.MM. los Reyes han asistido a una sesión del comité científico del Real Instituto Elcano, dedicada al análisis del impacto internacional de la pandemia

Sus Majestades los Reyes a su llegada a la sede del Real Institudo Elcano
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Sus Majestades los Reyes, acompañados del ministro de Ciencia e Innovación, son recibidos por el presidente y director del Real Institudo Elcano a su llegada
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Don Felipe y Doña Letizia durante la celebración de la reunión
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Don Felipe y Doña Letizia reciben información sobre la situación provocada por la crisis sanitaria mundial
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Sus Majestades los Reyes conversan sobre la situación sanitaria con miembros del Consejo Científico del Real Instituto Elcano
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Sus Majestades los Reyes durante la reunión en la que habia participantes en videollamada
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Don Felipe y Doña Letizia han asistido a una reunión de expertos internacionales en la que se ha analizado la situación provocada por la crisis sanitaria mundial en distintos continentes. En el conjunto de Europa y también en Asia, África y América. Los Reyes, acompañados del ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, se han reunido, en la sede del Real Instituto Elcano, con el presidente y el director de la institución, Emilio Lamo de Espinosa y Charles Powell, que han hecho una primera exposición sobre el impacto de la pandemia, a nivel global y en España.
A continuación, han asistido a una sesión de análisis sobre los efectos de COVID19 en el mundo, en la que han participado por videoconferencia cuatro miembros del Comité Científico del Real Instituto Elcano, expertos en distintas áreas geopolíticas:

Análisis de la situación en China y resto de Asia, por Alicia García Herrero. Investigadora senior asociada del Real Instituto Elcano, economista jefe de Asia-Pacífico en NATIXIS, senior fellow en Bruegel y actualmente profesora adjunta en la City University de Hong Kong.
Análisis de la situación en América, por Moisés Naím.Senior asociado del Programa de Economía Internacional Carnegie Endowment for International Peace.
Análisis de la situación en África, por Ibrahim Mayaki. Director ejecutivo de African Union Development Agency (AUDA-NEPAD)
Análisis de la situación en Europa, por Nathalie Tocci. Directora del Instituto Affari Internazionali (IAI).

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Lun 25 May, 2020 8:40 pm

VIDEOCONFERENCIA DE SU MAJESTAD EL REY CON EL COLEGIO DE ABOGADOS DE TARRAGONA
Palacio de La Zarzuela. Madrid, 25.05.2020
Institucional
​Su Majestad el Rey ha mantenido contacto con la Abogacía de Cataluña, en conversación con Manel Albiac que representa a 40.000 colegiados de Cataluña, ante la necesaria adaptación del funcionamiento judicial tras la pandemia.


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D​on Felipe ha mantenido en las últimas semanas diversos contactos en los que se han podido analizar los efectos de la pandemia desde distintas profesiones vinculadas a la Justicia. Los últimos, el jueves pasado, con la presidenta del Consejo General de la Abogacía española y con el Consejo General de Procuradores de España. Hoy, con Manel Albiac Cruxent, Presidente del Consell de la Abogacía de Cataluña y Presidente del Colegio de Abogados de Tarragona, que ha trasladado el análisis de la realidad desde su Área competencial. Se prevé un colapso importante en la tramitación de asuntos judiciales, ya sea los iniciales o los de trámite. En Cataluña, cuando se permitió presentar escritos, que luego quedaron paralizados al contar un plazo o término, en un solo día, se incrementaron las cifras de documentos presentados en un 400%.
El Rey tuvo ocasión de recibir en audiencia a Manel Albiac y una representación del Colegio de Abogados de Tarragona, en el palacete Albéniz de Barcelona en junio del año pasado, apenas unos días después del incendio que afectó a la comarca de Ribera d'Ebre, que calcinó más de 5.000 hectáreas en la provincia de Tarragona.

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Mensaje por Invitado » Dom 24 May, 2020 3:30 am

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Días de pandemia en La Zarzuela

Esta es la crónica de cómo se ha vivido la crisis de la covid-19 en la Jefatura del Estado, del reto de ser Rey en tiempos excepcionales. Y también de dos meses y medio de confinamiento en el hogar de un matrimonio con dos hijas.


Este abril ha sido uno de los más lluviosos que se recuerda en Madrid. La naturaleza está en todo su esplendor. El camino que conduce desde el primer control de seguridad de La Zarzuela hasta el palacio aparece bordeado por una espléndida vegetación y por ciervos que lo atraviesan con parsimonia. Aquí en apariencia nunca cambia nada. Pero en la entrada de la Jefatura del Estado ya se detecta que no es lo mismo. Los circunspectos guardias civiles van cubiertos con mascarillas y guantes negros de látex. El DNI se entrega al agente con el brazo al máximo de su extensión para mantener la distancia social. El coche gris híbrido que te transporta desde ese punto de vigilancia hasta el corazón del complejo real, oculto en el inmenso monte de El Pardo, propiedad de Patrimonio Nacional, incorpora mamparas de separación de metacrilato. El silencioso conductor uniformado que no abre la boca ante un mínimo intento de charla lleva la mascarilla ajustada hasta cortarle la respiración.

Circulamos lento y en soledad en un ambiente que produce somnolencia. Cuatro kilómetros más adelante, casi al final del recorrido, se adivinan entre las copas de los árboles las tejas de la casa de los Reyes colgada en un promontorio a un kilómetro del palacio. Es el inmueble más invisible dentro de la invisibilidad que impera en este lugar. El lugar más hermético de La Zarzuela. Nunca se emplea para actos oficiales. Apenas para alguna tímida grabación sobre su vida diaria. Se pretende que sea un hogar en el que vive una familia de cuatro. Más aún en tiempos de pandemia. Aseguran en este lugar que sus moradores “son muy de respetar los dictados de las autoridades, y en este caso eso quiere decir que abuelos, primos y demás familia, cada uno en su casa”.

Una familia que lleva confinada desde el 13 de marzo con mínimas y muy meditadas salidas oficiales (solo diez, de las que cinco las ha realizado el Rey en solitario hasta el 20 de mayo y una la Reina sola, a la Cruz Roja). Que se levanta a las 7.30 y come pasadas las dos de la tarde. Y donde cada uno de sus miembros afronta en este tiempo extraño la misión que tiene encomendada, ya sea por la Constitución, por la vida o por su edad: entrevistarse con el presidente del Gobierno (hoy es martes, día de despacho, y lo harán telemáticamente, como durante toda la crisis); apoyar, por parte de la Reina y por videoconferencia, a una fundación de daño cerebral o, en el caso de sus hijas adolescentes, sacar adelante la ESO con el colegio cerrado desde el día 11 de marzo, pero conectándose con él desde primeras horas de la mañana. Sin ninguna ayuda escolar extra, pero con unos padres que intentan echarles una mano en las tareas en inglés, un comentario de texto o una presentación de historia. Y una madre que se afana en que no estén todo el día enganchadas a la tableta y lean libros e, incluso, se sumerjan en la cocina. Algo que la hija pequeña, Sofía, borda. Es una familia que habla mucho, se acuesta temprano y, si no hay ningún contratiempo, termina la jornada con una película. Cada noche elige el título uno de sus miembros. Es una batalla entre aficionados al cine: una hija apuesta por las sagas de Marvel y Star Wars; otra, por dramas y ciencia-ficción; el padre, por la acción y los thrillers. Y la madre desempeña el papel de intelectual intentando sugerir títulos más culturetas. No siempre se impone.

Alguien que los conoce relata su estado de ánimo durante este tiempo de pandemia y aislamiento: “Como todas las familias de este país, en estos dos meses muy largos han estado (y están) más juntos que nunca. El padre, la madre y las hijas. Solos. Con la misma sensación que se está viviendo en todas las casas de este país: de mayor unión, de ser un equipo, de tirar para adelante. Y el mismo desasosiego que el resto, ante las circunstancias que se iban viviendo durante estas 10 semanas”.

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Los Reyes, en videoconferencias con el Instituto Cervantes y Marca España.

Han pasado momentos especialmente tristes, como cuando salió a la luz la situación dramática de los ancianos en algunas residencias: “Les dejó con un desaliento y una tristeza hondos; les duró mucho tiempo esa sensación amarga y ese nudo en la garganta”. Eran aquellos días, a comienzos de abril, en que se contabilizaban más de 900 fallecidos cada jornada. Y muchos directores de hospital de toda España les explicaban día y noche por videoconferencia, sobre el terreno, en tiempo real, que las estaban pasando canutas, que tenían un millar de ingresos diarios; que estaban sobrepasados. Y sin embargo, cuentan en La Zarzuela, esos sanitarios les atendían con entereza y el mejor de sus ánimos. Y les pedían que en el futuro lucharan por la “atención primaria”. En este tiempo, los Reyes han hablado con más de 50 hospitales de todas las comunidades autónomas. Charlas largas que les han proporcionado un mapa muy preciso de la evolución de la pandemia por tiempos y territorios. Y sin filtros. Los Reyes, sus interlocutores y un bloc de notas. Ninguna de esas llamadas se ha grabado.

Antes de llegar a nuestro destino se cruza un puentecillo de piedra sobre el casi desbordado por las lluvias arroyo Trofa. Aquí hay otro punto de control. Esta vez, a cargo de la Guardia Real. Hay muchos menos guardias que en otras ocasiones. Gran parte de sus 1.500 efectivos ya no rinden honores a cada paso ceremonial que da el Rey; están en la calle, desinfectando residencias y luchando contra el coronavirus en el marco de la Operación Balmis. Felipe VI lo decidió el 23 de marzo durante una entrevista con la ministra de Defensa, Margarita Robles. Y unos días después hizo lo propio con los miembros del Servicio de Seguridad de la Jefatura del Estado, compuesto según diversas fuentes (porque la Casa del Rey no aporta datos) por más de 300 escoltas, policías y guardias civiles.

Cuando el Rey envió a su guardia y escoltas a trabajar contra el virus trataba de enviar un mensaje de solidaridad en el marco de la política de gestos con la que se comunica la Monarquía española, una institución que rara vez emite comunicados y casi nunca afirma ni desmiente. El Jemad, general del Aire Miguel Ángel Villarroya, declaró con tono marcial el 23 de marzo que con ese acto “el Rey demostraba ser el primer soldado de España”. Se equivocaba. Lo que Felipe VI intentaba demostrar con esa decisión, como con todas las de estos meses de crisis (gente que ha visto, palabras que ha proferido, líderes mundiales políticos y económicos con los que se ha entrevistado, hospitales a los que ha llamado, consultas que ha hecho a científicos, peticiones que ha trasladado a empresarios), es que está al lado de la gente. Su gran preocupación es el “día después”; los problemas que esta pandemia va a provocar entre los ciudadanos más desfavorecidos cuando todo acabe. Una fuente de su entorno explica: “Ha analizado una y mil veces de qué modo se podía poner en valor lo que tantas entidades están haciendo ante el empobrecimiento de miles de personas que ya eran muy vulnerables y van a ver aún más debilitada su capacidad para salir adelante. Y ver lo que puede hacer como Jefe de Estado ante la tragedia de esos autónomos que no cobraron su salario completo en marzo, ni han cobrado en abril y están a la espera de mayo. Y todos los que aguardan sus ERTE”. Como comenta alguien que conoce bien al Rey: “Desde que abre los ojos hasta que los cierra, no deja de pensar y maquinar cómo, con las herramientas que tiene, puede conseguir que las cosas vayan mejor para los españoles. Y no lo hace por un interés personal ni político. Sino por sentido del deber. Es su trabajo. Es su vida”.

El destino final del recorrido por esta inmensa finca donde está enclavada La Zarzuela concluye en el edificio de Magnolias, una construcción de ladrillo de 2.600 metros cuadrados que fue proyectada en 1987. Aquí se encuentra la estructura de apoyo directo al jefe del Estado, conectada con el palacio por un túnel y una escalera. El despacho del Rey está a tres minutos. Magnolias es como el edificio de Semillas de La Moncloa, que alberga el Gabinete del Presidente, su jugo de neuronas. En La Zarzuela son un centenar de personas, muchos funcionarios de carrera, y con abundancia de militares y guardias civiles, que gestionan su agenda, escriben sus discursos, preparan sus visitas, contestan su correo, atienden a los medios, le informan, asesoran y ayudan a tomar las decisiones más graves. Y, sobre todo, engrasan la relación entre La Zarzuela y La Moncloa. Dos legitimidades constitucionales obligadas a entenderse. Son los funcionarios más herméticos de la Administración española. Miden sus palabras al milímetro. Al frente de este equipo está el adusto abogado del Estado Jaime Alfonsín, de 64 años, al lado de don Felipe desde que este era un veinteañero. La media de edad de ese equipo es de 61 años. La mayoría ha hecho toda su carrera aquí.

El edificio de Magnolias está más silencioso que nunca. A la entrada, dos bedeles en chaquetilla blanca y zapatos de militar como espejos abren solícitos las puertas. Más allá, una fría semipenumbra de salones vacíos, una decoración pretenciosamente de clase alta madrileña y un silencio sepulcral. No se escuchan voces ni pasos. Menos de un tercio del equipo del Rey se encuentra en sus puestos. El resto teletrabaja desde el día 13 de marzo. La Zarzuela está en cuadro. Sin embargo, el jefe de la Casa, el secretario general y los seis directores más involucrados (entre ellos, Protocolo, Coordinación y Comunicación) se encuentran aquí. Llegan a las ocho de la mañana. A las nueve tienen la primera reunión. Y con el resumen digital de prensa que prepara la Casa ya leído. Esta reunión diaria es una novedad, antes solo se hacía los viernes. Su sala de juntas es peculiar: un enorme salón con lámparas de araña y suelo de mármol con espacio suficiente para mantenerse a la distancia social reglamentaria. Se sientan en círculo en incómodas sillas estilo Imperio. Se analiza la agenda del día anterior, se repasa la del actual y se prepara la de los siguientes. Comen de máquina. No todos ven al Rey a diario. Es Alfonsín el único que despacha con él cada mañana. Es la correa de transmisión con el director del Gabinete del Presidente y el secretario general de la Presidencia. Es en La Moncloa donde se da el visto bueno o “se mete cuchara” a todas las palabras del Rey y de la Reina, por inofensivos que parezcan, porque “no se puede olvidar que se trata de la Jefatura del Estado”. En el caso del mensaje de Felipe VI durante la crisis del referéndum en Cataluña, el 3 de octubre de 2017, fue suyo. Nadie le corrigió una coma en La Moncloa de la era Rajoy.

El 13 de marzo, a las 15.15, el presidente Pedro Sánchez se dirigía a una audiencia de 18 millones de espectadores con estas palabras: “En el día de hoy, acabo de comunicar al jefe del Estado la celebración, mañana, de un Consejo de Ministros extraordinario para decretar el estado de alarma en todo nuestro país”. Había 120 muertos. Esa tarde se encendieron las alarmas en La Zarzuela. La situación era compleja. No se había dado una crisis nacional de esa magnitud desde la Guerra Civil. Se carecía de hoja de ruta. ¿Cómo debe afrontar un jefe de Estado que reina pero no gobierna una crisis sanitaria, económica y social de tal magnitud? ¿Cuál debe ser su agenda? ¿Debe salir? ¿Debe dirigirse a los españoles? ¿Debe presidir los Consejos de Ministros? ¿Se debe involucrar en alguna actividad? ¿Tiene que entrometerse? ¿Con quién tiene que hablar y con quién no? ¿Tiene que aparecer con su familia? ¿Tiene que aparecer su consorte haciendo galletas junto a sus hijas? ¿Cómo se interpretaría política y socialmente cada acción que emprendiera? ¿Cómo conseguir que nadie se quejara? ¿Cómo conseguir un equilibrio territorial, sectorial, político, cultural y de oportunidad en el conjunto de sus actos, iniciativas y audiencias?

El 13 de marzo, la Casa del Rey (y el propio Rey) carecían de manual de instrucciones. Y tampoco era el mejor momento para la Monarquía española. Desde hacía años pendía sobre Felipe VI y la institución que encabeza la espada de Damocles de las finanzas de su padre, del rey emérito, Juan Carlos de Borbón, de 82 años. Desde hace tiempo, las relaciones entre el padre y el hijo no son las mejores posibles. La última vez que se vieron en público fue durante el funeral de la infanta Pilar, el 28 de enero, en El Escorial. Iban de luto. Su saludo fue protocolario. Y el viejo Rey miró de reojo, con la cabeza caída, ensimismado, cómo su hijo, el jefe del Estado, se alejaba de él con frialdad.

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Los Reyes, en videoconferencia con Marca España (con Alonso, Gasol y Nadal).

La semana previa a la declaración del estado de alarma, justo cuando se iniciaba el goteo de contagiados y de muertes y la situación comenzaba a estar fuera de control para el Gobierno, los Reyes no pararon. En especial, la Reina. Repasar las imágenes de esos días sabiendo lo que hoy sabemos de la covid-19 causa estupefacción. No se eliminó ni un acto de su agenda. Ni siquiera un viaje a París el día 11 de marzo que el presidente francés, Emmanuel Macron (amigo personal de la pareja), no quiso suspender: a las puertas del Elíseo, se saludaron sin apretones de manos ni besos. Todas las apariciones de los Reyes esa semana fueron multitudinarias. Un acto con los embajadores de la Marca Españaen el viejo palacio de El Pardo; una final de fútbol femenino plagada de gritos y sudor en un repleto polideportivo salmantino (el mismo día de la cuestionada manifestación feminista del 8-M); un encuentro rebosante de asistentes con la Federación Española de Enfermedades Raras… Y todos intentando fotografiar, tocar y abrazarlos. El paisaje habitual.

Pero fue el 6 de marzo el que más dio de sí. Y encendió la mecha de los siguientes acontecimientos en La Zarzuela. Doña Letizia se reunía esa mañana en las aulas de la Uned, en el corazón del barrio de Lavapiés, en Madrid, con las profesionales de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), una ONG a la que ya había convocado a La Zarzuela en junio de 2018 y con la que mantiene un estrecho contacto. Aquella mañana plagada de fotógrafos tenía un morbo añadido: su "ministra de jornada" era Irene Montero, titular desde enero de la cartera de Igualdad y líder de Podemos, una formación muy crítica con la Monarquía. ¿Habría sangre? ¿Habría foto? La reunión de trabajo se celebró a puerta cerrada con Montero codo con codo con la Reina. Fue larga. Todo fluyó. Al salir, según alguien en las tripas del acto, “se despidieron con el beso habitual que da la Reina en casos similares a las ministras, secretarias de Estado o directoras generales que asisten. Se había comenzado a sugerir en medios oficiales que quizá sería bueno evitar besos y apretones de manos (ese día ya había cinco fallecidos), pero ninguna de las dos se atrevió a dejar de hacerlo, porque se iba a interpretar como un gesto desagradable de una a la otra y viceversa. Algo que no ocurrió y nunca se ha dado entre los Reyes y los ministros de lo que sea y del partido que sean. Todo transcurre siempre dentro de la corrección constitucional. Es su trabajo. Y luego detrás de las cámaras puede haber más o menos cordialidad, pero siempre absoluta corrección, empezando por Podemos”, aseguran.

Seis días más tarde, el jueves 12 de marzo, estallaba la bomba. La Moncloa anunciaba a primera hora de la mañana que la ministra Irene Montero había dado positivo en el test del coronavirus. Y empezaban los días más difíciles del reinado de Felipe IV. En solo seis años, le ha tocado bregar con cuatro elecciones generales (dos de ellas repetidas), ocho rondas de consultas con los líderes políticos, la moción de censura contra Mariano Rajoy, un Gobierno débil de coalición con uno de sus socios refractario a la Monarquía y el interminable proceso secesionista en Cataluña. Sin olvidar el juicio y la prisión de su cuñado, Iñaki Urdangarin, y las continuas informaciones sobre las actividades de su padre, con cuentas privadas en paraísos fiscales e ingresos de dudosa procedencia. A esas dos cuestiones más personales, Felipe de Borbón estaría obligado a enfrentarse como jefe de Estado y no como miembro de una familia.

En enero de 2015, seis meses después de su proclamación, ya había redactado una rígida normativa sobre los regalos que podían recibir los miembros de la familia real que dictaba en su artículo 6: “No aceptarán préstamos sin interés o con interés inferior al normal del mercado, ni regalos de dinero. En este último caso se procederá a su devolución o a ser donado a una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general”. A partir de ese momento llegaría el distanciamiento con su hermana Cristina (a la que revocó el título de duquesa de Palma en junio de 2015) y de su propio padre.

No ha sido un reinado fácil para Felipe de Borbón. Y nadie prevé que la cosa vaya a mejorar. Los periodistas que investigan las finanzas del rey emérito en España, Suiza y el Reino Unido confirman que van a seguir saliendo cosas a la luz. También lo tienen muy claro en ese hogar de La Zarzuela. Y que cualquier acción de Felipe VI como jefe de Estado va a quedar ensombrecida por esa situación judicial.

En la misma mañana en que Montero daba positivo, el médico militar de La Zarzuela practicó a los Reyes el test del nuevo coronavirus. No tuvieron los resultados hasta primera hora del 13 de marzo. Ninguno de los dos daba positivo. Sin embargo, se decidió que la Reina mantuviera dos semanas de cuarentena en su domicilio, no aislada, pero sin salir de casa ni relacionarse con nadie de fuera durante dos semanas, hasta el día 26, por si se trataba de un falso negativo. Lo cumplió a rajatabla. Ni siquiera bajó durante ese tiempo a su despacho oficial de La Zarzuela, donde entra todas las mañanas a las nueve. Es en una salita anexa, luminosa, blanca y minimalista, donde realiza las videoconferencias. A mediados de mayo ya había realizado más de 60 dentro de lo que ella llama su especialización: cultura, sociedad, dependencia, violencia machista, cáncer, enfermedades raras, alimentación e infancia. Duran en torno a una hora. “En ellas no se exige más protocolo que la educación”.

Pero entre el día 12 y el 16 de marzo no hubo ni un solo acto en la agenda de los Reyes. El Rey tampoco salió de los límites del monte de El Pardo hasta su visita por sorpresa y sin periodistas al hospital de campaña de Ifema, el día 26 de ese mes. Sin embargo, el día 13 ya se había puesto en “modo virus”, comenzado a realizar llamadas y sumergiéndose totalmente en la crisis, un estado de ánimo del que no se ha escapado. “Se mantiene en continuo contacto con todo tipo de personas vincu­ladas a la gestión de la pandemia, estén donde estén. Hoy, en su casa, se habla a todas horas del virus. Son las únicas conversaciones que escuchan sus hijas”.

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Los reyes visitan Mercamadrid el pasado 21 en Madrid.

El día 14 de marzo se cerró España. Y también apareció publicada en la prensa británica, en The Telegraph, la exclusiva de que Felipe VI era beneficiario de una de las fundaciones creadas en paraísos fiscales por su padre con un patrimonio de 65 millones de euros procedentes, al parecer, de Arabia Saudí. Su equipo de La Zarzuela sabía que esa información estaba al caer. Así se lo habían confirmado los periodistas de The Telegraph y EL PAÍS (que llevaba meses detrás del tema) por e-mail; querían conocer la respuesta del Rey. Pero La Zarzuela no contestó. ¿Por qué? “Porque era un asunto judicializado en el que no podíamos entrar. Y porque no había constancia documental; ni un papel del banco, ingreso ni cuenta que lo confirmara. Se prefirió esperar”. En La Zarzuela siempre se toman su tiempo. Dicen que su ritmo se parece más al del Vaticano que al de la Casa Blanca. Aunque sea en asuntos en teoría banales. Por ejemplo, la decisión de que la princesa de Asturias y su hermana, la infanta Sofía, leyeran brevemente unos pasajes de El Quijote ante las cámaras el 23 de abril para conmemorar el Día de Libro tardó cinco semanas en tomarse.

Aquel sábado 14 de marzo de exclusivas periodísticas, el equipo de La Zarzuela tuvo que cambiar de planes sobre la marcha y redactar esa misma tarde un extenso y duro comunicado de cuatro páginas que se lanzaría a la ciudadanía en la tarde del domingo 15 (el segundo día de confinamiento y cuando ya se contabilizaban 288 fallecidos), en el que Felipe VI se desvincu­laba de las actividades de su padre (que afirmaba desconocer), renunciaba a su herencia económica (también en nombre de su hija), colocaba al rey emérito fuera del paraguas administrativo y legal de la Casa Real y le retiraba la asignación oficial de 194.232 euros anuales. El comunicado concluía con esta afirmación de don Juan Carlos: “Que de las dos fundaciones anteriormente citadas en ningún momento facilitó información a S. M. el Rey”. La elaborada redacción formal y jurídica del texto indicaba que se había preparado con suficiente tiempo. Desde hacía justo un año La Zarzuela era consciente de la que se avecinaba por boca de los abogados británicos de Corinna Larsen, la antigua amiga de don Juan Carlos.

¿Por qué se emitió ese comunicado coincidiendo con el inicio del confinamiento y en domingo? “En cuanto tuvimos constancia documental de las acusaciones del diario británico, no podíamos dejar ni un segundo que se extendiera la mínima duda de que Felipe VI era beneficiario de esas cuentas; había que actuar sin dilación; no podía haber ninguna sombra sobre su conducta; esa noticia no podía estar ni un segundo en la Red sin que hubiera una respuesta del Rey”, explican sus colaboradores. “¿Por qué lo sacamos ese día y no un año antes? Porque hasta ese fin de semana no tuvimos la certeza documental de esas acusaciones, un año antes carecíamos de esa constatación documental”.

Ese sábado el Rey tomó la decisión de desvincu­larse públicamente de cualquier asunto que le relacionara con su padre y que pudiera ser puesto en cuestión, como ya había hecho en privado un año antes, el 12 de marzo de 2019, ante un notario madrileño, exponiendo su intención de renunciar a la herencia de Juan Carlos de Borbón en el momento que falleciera (ahora legalmente no puede). Esas actuaciones financieras dudosas no entran en la cabeza de Felipe VI. Van en contra de su visión del mundo y de la “Monarquía renovada para un tiempo nuevo” que ha pretendido construir desde su proclamación, en junio de 2014.

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La princesa de Asturias y la infanta Sofía, el 23 de abril, Día del Libro, leyendo pasajes de 'El Quijote'.

El miércoles 18 de marzo hubo 598 muertos. A las cinco de la tarde se inició en la sala de audiencias de La Zarzuela una reunión del Rey con el presidente; los ministros de Sanidad, Defensa, Interior y Transportes y sus segundos, el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus. Fue intensa. Se extendió hasta pasadas las 19.30. El Rey la dio por concluida con el tiempo justo para bajar corriendo hacia el salón de Magnolias y, sin cambiarse ni de corbata, grabar un mensaje a la nación, sin tiempo para repetir, que se emitiría a las nueve de la noche. No le acompañaban en esta ocasión la Reina ni sus hijas. Estaban confinadas.

No fue el mejor discurso del Rey. Ni siquiera en lo gestual. Fue presenciado por 14,6 millones de personas. Él y su equipo valoraron referirse en el texto a los asuntos de su padre, don Juan Carlos. Decidieron no hacerlo. No hubo la mínima mención, ante la perplejidad de muchos ciudadanos. “No se intentaba ocultar nada”, responde un miembro de la Casa del Rey, “pero no tenía ningún sentido hablar del rey emérito en el marco de una terrible emergencia sanitaria, y más cuando lo había hecho con inmediatez, extensión y firmeza en el comunicado de tres días antes. No había más que decir. Y más aún cuando es un tema judicializado. El día 18 de marzo, el jefe del Estado se dirigía al país para darle su aliento contra la pandemia y decir a los españoles que estaba a su lado. No para hablar de los problemas de su padre”.

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La activación total de La Zarzuela en tiempo de crisis no llegó hasta el 26 de marzo. Ese día el Rey salió a Ifema, la Reina comenzó sus videoconferencias y se puso en marcha una compleja agenda de contactos e iniciativas. Decenas de llamadas y videoconferencias con todos los sectores. Absolutamente todos. Y encuentros con 16 ministros (aunque se tardó más de un mes en recibir en La Zarzuela al primero de Podemos, Manuel Castells). Siempre con la idea de contar con información propia y directa de lo que estaba pasando en España y afinar el tiro. La utilidad de esas acciones del Rey es difícil de concretar. Nunca se sabe si sirven para algo. Porque se trata, como explica una persona de su entorno, “de un trabajo que supone ser correa de transmisión, generar confianza, mediar, cooperar y tejer complicidades para resolver los problemas de 48 millones de personas. Y hacerlo con una rectitud y ejemplaridad que para este Rey no es negociable”. Según otra persona de su entorno, “esa labor tiene mucho de soft power” (poder blando). Una diplomacia paralela que consiste en tener acceso rápido y directo a los más poderosos del planeta, Amancio Ortega, Jack Ma (el millonario chino propietario de Alibaba Group), el presidente de Huawei o de Microsoft. Y también a todos los monarcas del mundo (han hablado con la mayoría, desde la reina de Inglaterra hasta el emperador de Japón o el soberano de Marruecos). O de charlar con Donald y Melania Trump en una larga e intensa conversación el día 1 de abril en la que el presidente de Estados Unidos no paró de interrogar a los Reyes sobre el confinamiento y el cierre de la actividad económica; entre el mantenimiento de los negocios y la necesidad de evitar la expansión del virus. Era su preocupación. Y, de paso, desbloqueó la venta a España de un centenar de respiradores, en un momento en el que ya había 4.500 muertos por la covid-19 en Estados Unidos y podían ser necesarios allí.

No todo se basa en las relaciones planetarias con ministros y estadistas. Una de las grandes preocupaciones de los Reyes es, en estos momentos con la curva de contagios y fallecidos en caída libre, “la sostenibilidad de los colectivos que trabajan con los más desfavorecidos y les ayudan a que su vida tenga algo de calidad, por ejemplo, en materia de violencia de género. Si las subvenciones y ayudas y los conciertos con las comunidades autónomas de las organizaciones del tercer sector se interrumpen, ¿qué va a ser de ellos?”, se preguntan en el entorno de la Reina. Ese es su trabajo. Ser útiles. Aunque no siempre lo tengan fácil.

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Sab 23 May, 2020 2:50 pm

VIDEOCONFERENCIA DE SUS MAJESTADES LOS REYES CON LA CONFEDERACIÓN ESPAÑOLA DE COMERCIO
Palacio de La Zarzuela. Madrid, 22.05.2020
Economía
​La Confederación Española de Comercio traslada a Sus Majestades los Reyes la evolución del comercio minorista.

Sus Majestades los Reyes en videoconferencia con representantes de la Confederación Española de Comercio
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El presidente de la Confederacion Española de Comercio, Pedro Campo, en videoconferencia con Sus Majestades los Reyes
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S​us Majestades los Reyes han mantenido este viernes una videoconferencia con la Confederación Española de Comercio (CEC), en la que les han trasladado la preocupación del sector del comercio de proximidad ante el difícil momento que atraviesa por las consecuencias de la pandemia del COVID-19, tanto en el momento actual, como a corto y medio plazo.
En la videoconferencia han estado presentes Pedro Campo, presidente de la CEC, y Gerardo Cuerva, presidente de CEPYME, como organización que integra a la CEC y que ha querido poner en valor la importancia de este sector en la economía española. Don Felipe y Doña Letizia han transmitido a ambos su compromiso con el pequeño comercio, y les han trasmitido un mensaje de reconocimiento y ánimo.
Según la CEC, tras dos meses en los que la mayoría de establecimientos del sector han permanecido cerrados, sin ingresos y haciendo frente a costes fijos, la situación del sector es crítica. Sin ayudas efectivas y un plan de reactivación de la demanda, la CEC estima que el 20% del sector cerrará sus puertas.
Por otra parte, la CEC ha trasladado a Don Felipe y Doña Letizia la necesidad de que se establezca un plan económico de acompañamiento durante el reinicio de la actividad, al fin flexibilizar los ERTES por fuerza mayor y causas objetivas y la prestación extraordinaria por cese de actividad, de modo que las empresas puedan modular sus recursos al grado de actividad en cada fase.
Por último, la CEC ha manifestado a Sus Majestades los Reyes su compromiso en el camino para superar esta crisis.

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Sab 23 May, 2020 2:42 pm

VIDEOCONFERENCIA DE SU MAJESTAD EL REY CON EL CENTRO ESPAÑOL DE LOGÍSTICA
Palacio de La Zarzuela. Madrid, 22.05.2020
Economía
​Su Majestad el Rey con el Sector Logístico.


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La presidenta del Centro Español de Logística, Ana Isabel Gómez, conversa con Su Majestad el Rey
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S​u Majestad el Rey ha mantenido hoy una videoconferencia con representantes del Centro Español de Logística (CEL). Un sector que está siendo especialmente relevante durante la crisis de COVID-19.
El peso de la logística en el conjunto de la economía está en torno al 8 % del PIB español. Según datos del INE, el número de empresas dedicadas exclusivamente a Transporte y Almacenamiento, ascienden a 83.039 siendo un sector con un número importante de pequeñas empresas (98%). Las cadenas de suministro se caracterizan por su complejidad y configuran una heterogénea red de actores. Estas actividades son transversales a muchos sectores de la economía, destacando como disciplina innovadora y tecnificada aunque con un impacto desigual en su desarrollo.

VIDEOCONFERENCIA DE SU MAJESTAD LA REINA CON LA FEDERACIÓN NACIONAL DE INSTALACIONES DEPORTIVAS Y GIMNASIOS
Palacio de La Zarzuela. Madrid, 22.05.2020
Economía
El sector de las instalaciones deportivas traslada a Su Majestad la Reina su situación durante la crisis COVID-19.
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S​u Majestad la Reina ha mantenido hoy una videoconferencia con los representantes de la Federación Nacional de Instalaciones Deportivas y Gimnasios (FENID) para conocer cómo está afectando la crisis provocada por COVID-19 a un sector que prestan servicios deportivos a más de 5,5 millones de personas y generan más de 214.000 puestos de trabajo, en un total de 4.743 centros deportivos y gimnasios en España.
Uno de los objetivos de las empresas asociadas a FNEID es luchar contra el sedentarismo y la obesidad, especialmente la que afecta a los menores y jóvenes, a través del fomento de la actividad física, mejorando la salud y la calidad de vida de las personas.
La actividad de instalaciones deportivas y gimnasios permanece cerradas desde el pasado 14 de marzo cuando se declaró el estado de alarma. Ante esta situación la preocupación de FNEID según han trasladado a Su Majestad la Reina son las circunstancias para reiniciar sus servicios y poder abrir de nuevo sus instalaciones en unas condiciones que garanticen la salud de los usuarios y trabajadores pero que no les lleven a la desaparición.

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitado » Sab 23 May, 2020 1:55 am

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Los Reyes, junto a la ministra de Industria, este jueves, conversan con la vendedora de un puesto de frutas y verduras en Mercamadrid.


DON FELIPE Y DOÑA LETIZIA
DESESCALADA SENTIMENTAL PARA IMPULSAR LA CORONA

Expertos consultados por LOC sostienen la necesidad de mejoras en la Casa del Rey como la comunicación, dar visibilidad a las hijas de los Monarcas y trabajar por una institución ‘más afectiva’.

EDUARDO ÁLVAREZ


EN ZARZUELA también ha comenzado la desescalada hacia la nuevanormalidad. La visita de los Reyes a Mercamadrid en la madrugada del jueves, donde recibieron el aplauso de los trabajadores de la mayor plataforma de distribución alimenticia del país, y el acto de presentación el lunes del Informe COTEC 2020, han servido para que Don Felipe y Doña Letizia empiecen a recuperar una agenda fuera de Palacio.

Seguimos en Estado de alarma. Pero en la Casa del Rey son conscientes de que ya había llegado el momento de que la intensa actividad de los últimos dos meses a través de videoconferencias y despachos en Zarzuela se reforzara con este tipo de salidas.

A nadie se le escapa que la Corona ha vivido su propio estado de alarma tras el escándalo de las cuentas opacas de Juan Carlos I. La institución está obligada a reforzar su imagen, recuperar prestigio y relanzar su papel en la sociedad.

LOC se ha puesto en contacto con diferentes expertos en la Monarquía española para testar qué pasos puede dar la Casa del Rey para ganar impulso en unas circunstancias tan complejas y con importantes partidos políticos –uno de ellos en el Gobierno– haciendo de la Corona una de sus dianas favoritas.

OFENSIVA DE LA IZQUIERDA RADICAL QUE NO CESA
Los efusivos aplausos que recibieron en señal de apoyo los Reyes por parte de los trabajadores – la clase obrera a la que dice mimar la izquierda política – de Mercamadrid contrastan con la ofensiva que algunos partidos y grupúsculos radicales libran contra la Corona.

Esta misma semana, en el municipio madrileño de Alcorcón, manifestantes exaltados de extrema izquierda profirieron gritos como el de “¡Muerte al Rey y a sus hijas!” mientras intentaban reprimir la protesta pacífica de varios vecinos de la localidad, indignados con la gestión que está realizando el Gobierno de la pandemia. En pleno confinamiento, Podemos alentó la primera cacerolada... contra el Rey.


Luis María Anson, el único miembro vivo del Consejo Privado de Don Juan, considera que “Don Felipe está desempeñando su papel de forma intachable”. Pero subraya la necesidad de que “la Monarquía se adapte a las exigencias de los tiempos nuevos, del mundo digital”.

No son pocos los analistas que coinciden en que uno de los agujeros negros de la institución es la comunicación y la escasa adaptación a las servidumbres de esta era 3.0 en la que tan importante es hacer cosas como saber difundirlas. Precisamente, la pandemia y el confinamiento han llevado a los responsables de este área a empezar a cambiar, muy positivamente, algunos aspectos, informando de todos los actos realizados a diario por Don Felipe y Doña Letizia. Profundizar en la transparencia y en la pedagogía sobre las funciones de la Familia Real es obligado.

De Don Felipe y de Doña Letizia se destaca su profesionalidad y el rigor con el que ejercen su alto cometido. Pero la Monarquía es la única institución política que para su supervivencia necesita despertar el afecto mayoritario del pueblo al que sirve. Es un poder del Estado simbólico y de carácter emocional. Y los expertos sostienen que ahí es donde los actuales miembros de la Familia Real suspenden. Porque no han sabido cultivar suficientemente la naturalidad, la cercanía y la conexión con la ciudadanía. “La imagen de la Monarquía española, que considero muy seria y estable, mejorará con un acercamiento cada vez más intenso entre el Rey, la Reina, la Princesa de Asturias y la Infanta con el pueblo español. El éxito de las Monarquías parlamentarias se basa en la cercanía entre sus miembros y sus pueblos”, asegura Anson.

“Además de la neutralidad, las dos notas inherentes y diferenciales de la Corona son la continuidad dinástica (la estabilidad) y las emociones (la unidad, el orgullo patriótico, los afectos). Creo que la Casa debería cultivarlas mucho más”, abunda la periodista Carmen Remírez de Ganuza, que pone como ejemplo a seguir la exitosa visita a Mercamadrid. La autora de Leonor. El futuro condicionado de la monarquía, biografía de la Princesa de Asturias, lamenta en este sentido la hiperprotección de la heredera del trono.

A sus 15 años, sigue siendo casi una desconocida para los españoles, prácticamente al margen de la vida institucional y social del país, a diferencia de lo que ocurre con los miembros más jóvenes de todas las dinastías europeas. “Pese a que en sólo un año su exposición institucional y pública ha sido significativamente mayor, he echado en falta una presencia más visible en momentos tan críticos como el mes y medio de reclusión estricta vivido por los españoles en sus casas. Aplaudo la corrección del vídeo difundido junto a su hermana, la infanta Sofía, pero creo que fue un tanto tardío”, añade Remírez de Ganuza. “Debe verse la implicación del Rey y la de la heredera en la salida social de la crisis y su contribución a la confianza en España”.

Por su parte, Jorge de Esteban, catedrático de Derecho Constitucional que conoció bien al Don Juan Carlos veinteañero y que también ha tenido trato personal con el actual Rey, sostiene que, para ganar popularidad, a la Monarquía le vendría muy bien que Don Felipe y Doña Letizia se mostraran siempre “como un matrimonio sencillo, que no hagan alardes de vida lujosa como su padre, y que se procure que sus hijas sean sencillas en el trato”.

La institución debe multiplicar los gestos que redunden en una mejora de su imagen. De Esteban lanza una propuesta: “Una idea que sería enormemente beneficiosa para la Monarquía en estos momentos es que creasen con su dinero particular dos o tres becas para investigar el problema del coronavirus”.

En todo caso, la Corona está bien asentada. “Mientras haya una Monarquía moderna no habrá guerra civil porque constituye un elemento de estabilidad entre todos los españoles ya que está por encima de los partidos”, concluye el catedrático.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 23 DE MAYO DE 2020

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Jue 21 May, 2020 7:49 pm





Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Jue 21 May, 2020 4:39 pm

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS
Los Reyes visitan de madrugada Mercamadrid
Felipe VI y doña Letizia agradecen el esfuerzo para alimentar a 12 millones de personas durante la pandemia





Felipe VI saluda con el codo a uno de los trabajadores de Mercamadrid durante su recorrido por las instalaciones. En vídeo , más imágenes de la visita de los Reyes la madrugada de este jueves. EFE | ATLAS

Madrid 21 Mayo 2020

Los Reyes han salido en la madrugada de este jueves del Palacio de la Zarzuela para visitar Mercamadrid, la mayor plataforma de distribución, comercialización, transformación y logística de alimentos frescos de España , según ha informado la Casa Real. Acompañados por la ministra de Industria, Comercio y Turismo , Reyes Maroto, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida , y ataviados con guantes y mascarilla, obligatorios a partir de hoy en espacios públicos cerrados, don Felipe y doña Letizia han llegado a las 5.30 de la madrugada y han recorrido el mercado central de pescados y el de frutas y hortalizas, agradeciendo a sus responsables su esfuerzo para mantener el suministro de alimentos durante el confinamiento.

Los Reyes han conversado con vendedores y transportistas (“no habéis parado nada, macho”, le ha dicho Felipe VI a uno de ellos ) y han recorrido las instalaciones, ya en plena actividad pese a lo temprano de la hora , saludando con el codo a alguno de los sorprendidos empleados e intentando mantener las distancias de seguridad, lo que no ha resultado fácil dada la aglomeración de personal a su paso.

Desde que se declaró el estado de alarma los Reyes han mantenido su intensa agenda d e contactos en Zarzuela, mediante audiencias presenciales (la última, con el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, recibido este miércoles por Felipe VI) y más frecuentemente videoconferencias con destacados representantes de diversos sectores sociales para conocer de primera mano cómo les está afectando la crisis sanitaria y económica. Este miércoles han mantenido un encuentro telemático con los músicos José Mercé, Miguel Poveda y David Bisbal; y el pasado 25 de marzo ya lo hicieron con los responsables de Mercamadrid, a los que hoy han podido saludar personalmente. Aunque contadas, también han hecho salidas al exterior. La más reciente, el pasado lunes, cuando acudieron a la sede de Telefónica para presidir la presentación del informe de la fundación Cotec.

https://elpais.com/espana/2020-05-21/lo ... adrid.html

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitada » Jue 21 May, 2020 3:49 pm

Bueno, bueno, que maravilla esta visita.

Las videollamadas con organizaciones de todo tipo, grandes y pequeñas, de todos los sectores económicos, sociales y culturales... si sacarán una lista de todas las personas con las que han hablado, se vería una representación muy completa de toda la sociedad.

Reinado de Sus Majestades Felipe VI y Letizia

Mensaje por Invitado » Jue 21 May, 2020 3:36 pm

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Amos a ver, Letys, esto es un tamaño estándar, que no sobre pero que no falte. Eso que tu consumes últimamente es de un minimalismo ridículo. En otros tiempos bien que sabías escoger la talla.

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