Pregunta para madres

Publicar una respuesta


Esta pregunta es una forma de evitar inserciones automatizadas por spambots.
Emoticonos
:cry: :blackeye: :up: :loker :fire: :lol: :grin: :calceta: :pinocho: :shock: :mrgreen: :clown: :juas: :>D: :pukeright: :x :bravooo: :sun: :clap: :salute: :happy0021: :sherlock :wave: :cheerleader3 :guitarman: :bobas :up2 :door :glob :smt031 :roll: :king: :FUCK YOU: :blah :kiss :welcome :eat :bowdown2 :eusaprayrf4: :juggle :cool: :walkman :yes: :pc :pale: :jump :amen: [-X :drunk :smoke :angrywife :acomer:
Ver más emoticonos

BBCode está habilitado
[img] está habilitado
[Flash] está habilitado
[url] está habilitado
Emoticonos están habilitados

Revisión de tema
   

Expandir vista Revisión de tema: Pregunta para madres

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Jue 01 Nov, 2018 1:48 pm


Federico y Ayanta Barilli entrevistan a Paloma Blanco, autora de 7 pares de katiuskas.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Vie 17 Nov, 2017 3:43 pm


SIN PADRE NO HAY FAMILIA
El director de www.hispanidad.com, Eulogio López, recuerda que no tenemos derecho a privar a un hijo de su padre.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Vie 06 Oct, 2017 3:49 pm


ES MÁS DIFÍCIL SER AMA DE CASA QUE MINISTRO
El director de www.hispanidad.com, Eulogio López, recuerda que la incorporación de la mujer al trabajo ha resultado nefasta para la Humanidad.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Mar 26 Sep, 2017 5:06 pm


ES EL PP QUIEN COSIFICA A LA MUJER CON LOS VIENTRES DE ALQUILER
El director de www.hispanidad.com, Eulogio López, recuerda el poder del lobby gay del PP con Javier Maroto al frente.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Mié 02 Ago, 2017 7:00 pm

Imagen

Gestación subrogada
Las parejas ya pueden acceder a los ‘vientres de alquiler’ en Portugal

  • La ley, que deja fuera a uniones entre hombres y personas solas, dice que la gestante solo recibirá compensación por gastos médicos
  • Será la gestante quien decida abortar o no en el caso de malformaciones del feto

Las parejas portuguesas pueden ya acudir "excepcionalmente" a la "gestación por sustitución". La ley, aprobada hace un año en el Parlamento, nace con tantas restricciones que, de cumplirse a rajatabla, muy pocas personas podrán acceder a ella. Además, la gestante no recibirá ningún pago por sus servicios, sólo una compensación por los gastos médicos. La gestación subrogada solo será posible para parejas en las que la mujer carezca de útero, sufra alguna lesión o dolencia de este órgano que les impida quedarse embarazadas, o en "situaciones clínicas que lo justifiquen". La ley, que se publicó este lunes en el Diário da República, habla de parejas, lo que deja fuera a mujeres solas; además, al exigir a la mujer la condición de infertilidad también corta el acceso a las uniones formadas entre dos hombres y a los hombres solos. No marca, sin embargo, ningún requisito de nacionalidad.

Con estas indicaciones, el portugués más famoso del mundo, Cristiano Ronaldo, tampoco con esta ley hubiera podido tener hijos en su país. En dos ocasiones, el futbolista ha recurrido a madres de alquiler en el extranjero, de las que tiene tres hijos. La nueva norma es el resultado de las negociaciones entre los diferentes partidos de la izquierda. La iniciativa, del radical Bloco de Esquerda, tuvo que ser rebajada en el Parlamento para que la apoyara su socio, el Partido Socialista. Gracias a ello también votaron a favor el ex primer ministro Pedro Passos Coelho (PSD) y 24 de sus diputados socialdemócratas. El Partido Comunista votó en contra, argumentando que la extensión de la gestación a una tercera persona abre "grandes complejidades, especifidades y sensibilidades, principalmente en la instrumentalización del cuerpo humano"

La normativa está sometida a estrictas reglas y los contratos deberán ser revisados por el Consejo Nacional de Fecundación Asistida (CNPMA, por sus siglas en portugués), que tienen un plazo de 60 días para autorizar la solicitud o denegarla. En el proceso hay que incluir declaraciones favorables de un psiquiatra o psicólogo y del director del centro donde se va a llevar a cabo.

La relación de la gestante con el niño se circunscribe "al mínimo indispensable, por los potenciales riesgos psicológicos y afectivos que esa relación comporta", según señala el decreto. En el caso de que la gestante sea familiar del matrimonio, esa relación podrá ser mayor. En el caso de malformaciones del feto, es la gestante quien decidirá si interrumpe el embarazo.

La "gestante de sustitución", como se denomina oficialmente en la ley portuguesa, tiene que cumplir las directrices médicas del ginecólogo que sigue el embarazo y realizar los exámenes y actividades terapéuticas considerados indispensables, pero puede rechazar realizarse determinados exámenes de diagnóstico, como la amniocentesis. El contrato puede ser denunciado por ambas partes si se produce un cierto número de intentos de embarazo fallidos.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Vie 28 Jul, 2017 2:24 am

Imagen


Tan viejo y tan moderno

Hay un plano moral perverso que afecta al debate de la gestación subrogada en España: aquel que dice que si la mujer es libre para abortar, lo es para alquilarse

Manuel Jabois


En casa estamos viendo El cuento de la criada, una serie que presenta la distopía de un mundo ordenado con supuestos familiares, no en vano el relato de Margaret Atwood se incrusta en una tradición conocida: la dictadura política de Orwell y la de la felicidad de Huxley. Para conseguirlo, El cuento de la criada levanta testimonio de un aplastamiento, el de la mujer: ha sido confinada al sótano tras un proceso gradual que, aun incluyendo su erradicación del mundo laboral y económico, no agitó lo suficiente a nadie. Prueba de ello es la reacción de un protagonista al saber que su mujer ya no podrá ganarse la vida por sí misma: “Yo cuidaré de ti”.

En el mundo de Atwood esas mujeres sólo valen para dar hijos y entregárselos a las parejas infértiles de las élites. Para eso, la criada se tumba con la cabeza entre las piernas de la señora, mientras el señor la penetra mirando a su esposa. Hay otra escena, ésta modernísima. Cuando la criada se pone de parto, se sienta en una silla y, pegada a su espalda también con las piernas abiertas, se sienta la señora. Las dos respiran y empujan, las dos se retuercen de dolor, las dos gritan cuando el bebé empieza a salir y las dos lloran al verlo; entonces, la que estaba detrás fingiendo se tumba en la cama y recibe al niño.

Hay un plano moral que afecta al debate de la gestación subrogada en España: aquel que dice que si la mujer es libre para abortar, lo es para alquilarse. Se pasa por alto ya no la empatía, a la que no se espera en según qué debates, sino algo que siempre ha intoxicado la discusión sobre la interrupción voluntaria del embarazo: la mujer no sufre, a la mujer no le afecta, la mujer aborta por necesidad o vicio sin consecuencias psicológicas.

Esa visión, perceptiblemente masculina, entiende que la mujer que acepta dinero por gestar un bebé va a seguir siendo la misma mujer tras parirlo y entregarlo, y, si no lo es, entra dentro del precio. Esa visión, masculina hasta la piedad, entiende que cuando llega el mercado con su pesada jerga lo demás es secundario: el embarazo como contrato laboral, la gestación sujeta a convenio colectivo. Como siempre, se trata de hacer un mundo mejor; como se dice en la serie, un mundo mejor no significa que sea mejor para todos. Por eso una criada no podrá tener hijos del vientre de una señora porque lo que separa a todo el mundo es el dinero; por eso el asunto se aborda desde la perspectiva anticipada por Atwood: cuerpos que legislan mandando sobre cuerpos gestadores. Tan viejo y tan moderno.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Jue 13 Jul, 2017 10:29 pm

¿Maternidad "subrogada", vientre de alquiler o explotación?

@Desdelatlantico

Se está debatiendo sobre la posibilidad de legalizar en España la práctica de pagar a una mujer para geste el hijo de otro, u otros. A esta práctica, hasta ahora se le conocía popularmente como "vientre de alquiler" pero algunos pretenden introducir la expresión "gestación" o "maternidad" "subrogada". A mi entender esta expresión no tiene cabida en nuestro ordenamiento jurídico por la sencilla razón de que ni la gestación ni la maternidad pueden ser objeto de un contrato.@Desdelatlantico.

I. ¿QUÉ ES UNA "SUBROGACIÓN"?

El Código civil establece que la "subrogación" es una forma de "modificación" de una obligación CONTRACTUAL (artículo 1203). En consecuencia, para poder hablar de "gestación" o de "maternidad" "subrogada" sería necesario aceptar que la "gestación" de un hijo o la "maternidad" son una obligación CONTRACTUAL.

II. ¿SON CONTRATOS LA "GESTACIÓN" O LA "MATERNIDAD"?

Parece claro, a mi juicio, que mediante un contrato privado no se puede establecer la "obligación" de ser madre, como tampoco la "obligación" de gestar un hijo.

La gestación es una obligación legal, derivada del hecho natural del embarazo. En la medida en que no existe un derecho al aborto, la gestación no es un hecho disponible por la voluntad. Es cierto que la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo establece un "derecho" al aborto hasta las 14 semanas de gestación (art. 14), si bien este precepto está pendiente de que el Tribunal Constitucional se digne pronunciarse sobre su constitucionalidad a raíz de un recurso interpuesto hace SIETE AÑOS. En todo caso, después de la semana 14, el texto de esta ley no establece un "derecho" al aborto o, lo que es lo mismo, hay una obligación legal de gestar el hijo albergado en el vientre de la madre.

La maternidad, por su parte, también es una obligación legal, derivada de la naturaleza, pero no contractual. La madre natural de un hijo está por virtud de la ley, y no de un contrato, obligada a ser madre y a cumplir una serie de obligaciones con el hijo.


III. SI LA GESTACIÓN O LA MATERNIDAD NO SON CONTRATOS, NO PUEDEN SER OBJETO DE SUBROGACIÓN

Dado que, a mi entender, ni la gestación de un hijo ni la maternidad pueden ser establecidas como una obligación mediante un contrato, no es posible, en nuestro ordenamiento jurídico, que sean objeto de una "subrogación".

Podrá existir una práctica mediante la cual se pague (no quiero ni pensar que la contraprestación contractual pueda ser de otro tipo) a una mujer para que sea gestante de un hijo engendrado por ella con una determinada persona (que puede ser el que pretende ser padre o "progenitor" o incluso un tercero) o engendrado por otras dos personas distintas, a cambio de dinero. Pero si esa mujer que ha gestado a esa criatura decide no desprenderse de la misma, a mi juicio, no podría ser obligada a separarse del hijo que ha gestado pues la obligación de cuidar de ese hijo está impuesta en la ley. La maternidad de un hijo conlleva la atribución de la patria potestad, con las obligaciones que la ley fija.

Así, el artículo 110 del Código Civil dispone que "El padre y la madre, aunque no ostenten la patria potestad, están obligados a velar por los hijos menores y a prestarles alimentos". Por lo demás, debe recordarse que, según prescribe el artículo 154 del Código Civil, "La patria potestad, como responsabilidad parental, se ejercerá siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a sus derechos, su integridad física y mental".

IV. CONCLUSIÓN

La "gestación" o "maternidad" "subrogada" es incompatible con nuestro Derecho.
Sólo si se establece que la "patria potestad" puede ser objeto de negociación contractual podría hablarse de una "subrogación" en la misma.

A este respecto, conviene tener muy presente que esa operación supone PRIVATIZAR el Derecho de familia. Es decir, eliminar la tutela que establece el Estado (fijando obligaciones por medio de la ley) para convertir a la familia en una transacción económica más. Puede resultar comprensible que liberales sin escrúpulos patrocinen esta fórmula, pero algo menos que sectores llamados "progresistas" la defiendan.

El comunismo trató de eliminar la idea tradicional de familia para que quedara totalmente absorbida en el Estado.

El liberalismo pretende eliminar la idea tradicional de familia para que quede totalmente absorbida por el mercado.

No es mal momento para darse cuenta de que la familia tradicional, como espacio privado, pero tutelado por el Estado, es la base de nuestra civilización. Quizá por eso se la quieren cargar.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Lun 10 Jul, 2017 2:40 am

¿Alguien me lo explica?

Tsevan Rabtan


No tengo una opinión fundamentada sobre la gestación subrogada porque no he pensado gran cosa sobre el asunto, aunque por defecto mi postura siempre es la defensa de la libertad. Por tanto, por defecto y de partida, mi posición es que una mujer pueda decidir utilizar su cuerpo como incubadora del feto de otros y preciso argumentos para que se prohíba. También, por defecto, mi yo legalista prefiere que cualquier práctica no prohibida se regule con claridad, y que se permita y estimule la documentación de los acuerdos basados en la autonomía de la voluntad. Vamos, que siempre es mejor un contrato con sus cláusulas y un listado de derechos y obligaciones. También, por esta razón, creo que la prostitución debe ser legal, regularse y convertirse en una actividad sometida al derecho laboral, a las normas sobre seguridad social y a las fiscales. Naturalmente, cualquier forma de imposición debe estar proscrita y ser perseguida de forma radical. También creo que los argumentos sobre la dominación encubierta que lleva a alguien a prostituirse (como fundamento de una prohibición) son una forma de enmascarar nuestras posiciones morales (y nuestras fobias). La mayoría de las actividades importantes realizadas por los seres humanos se encuentran condicionadas de forma más o menos intensa. Entre ellas, la práctica totalidad de los trabajos. Sin embargo, pasa que a muchos nos cuesta entender que haya gente que haga “ciertas” cosas, y necesitamos una explicación extrínseca. Esto vale para la mujer que se prostituye, pero también podía valer para cualquier conducta “mal vista” (en algún tiempo pasado o lugar), como, por ejemplo, la homosexualidad. O el aborto. Tengo tendencia a sospechar de esas justificaciones. No puedo evitar pensar que se dirigen, no tanto a hacer el bien, como a tranquilizar las conciencias de los que no comprenden que la libertad de los demás consiste también en que puedan hacer aquello que nosotros no haríamos y que nos repugna.

No pretendo, no obstante, desarrollar mucho lo anterior, porque aún ando pensando en ello. El motivo de esta entrada es otro. Creo que un factor que lleva a muchas personas a condenar ciertas actividades es la presencia del dinero. El dinero se convierte en la clave para que algo admisible se convierta en inadmisible. Parece que lo altruista es bueno, mientras que el intercambio es pecaminoso. Lo altruista es difícil de comprender, claro está, sobre todo en el supuesto de comportamientos heroicos; por eso es tan alabada (y por eso llevan los biólogos décadas planteando hipótesis que explique un comportamiento aparentemente antievolutivo). Sin embargo, ¿por qué se ha admitido tradicionalmente el matrimonio de conveniencia? Nunca he comprendido la diferencia entre la prostitución y las relaciones estables (incluso con descendencia) basadas en el interés económico, la seguridad o el estatus. Y han sido mayoritarias. Y hoy seguramente continúen siendo frecuentes. ¿Por qué el dinero no mancha las relaciones personales cuando se extienden en el tiempo y sí cuando son fugaces? Aclaro: esta pregunta no busca una respuesta del tipo emic, sino del tipo etic. No pretendo que me expliquen por qué lo vemos así, sino por qué hay una diferencia y cual es (si es que realmente existe).

Nunca he obtenido una respuesta satisfactoria. Quizás ustedes tengan alguna.

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Sab 01 Jul, 2017 4:15 pm

Imagen
VIENTRE DE ALQUILER PARA VIPS
Cristiano Ronaldo ingresa en el club de los padres de gemelos a la carta

Tras proclamar el nacimiento de sus dos retoños, Cristiano Ronaldo ha entrado en el club de los gemelos por gestación subrogada. Esta imaginaria institución cuenta como miembros a Riky Martin, Miguel Bosé, Elton John, además de la baronesa Thyssen y Sarah Jessica Parker.

"Estoy muy feliz de poder finalmente estar con mis hijos por primera vez", ha anunciado el astro portugués en las redes sociales tal como hizo cuando nació su primer hijo, Cristiano Jr, de 7 años.

Esta tarde el delantero portugués ha compartido una foto con Eva y Mateo en su cuenta de Instagram y había recibido en la primera media hora más de un millón de 'me gusta' y miles de mensajes de felicitación.

Según la prensa británica, los bebés, un niño y una niña, nacieron el pasado 8 de junio y la madre del futbolista, Dolores Aveiro, ha viajado a Estados Unidos para recoger a los bebés y cuidarlos hasta que llegue el padre de las criaturas.


Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Lun 26 Jun, 2017 1:27 pm

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Lun 19 Jun, 2017 2:33 am

Pregunta para madres

Mensaje por Invitado » Lun 29 May, 2017 6:51 pm


LOS VIENTRES DE ALQUILER SON UNA ABERRACIÓN, LA FECUNDACIÓN IN VITRO, TAMBIÉN
Hoy, el director de www.hispanidad.com, Eulogio López, recuerda que la FIV aún es peor que los vientres de alquiler.

gestación subrogada

Mensaje por Invitado » Lun 22 May, 2017 2:39 am

¿Gestación subrogada?

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ



DEBERÍAMOS llamarla de otro modo, pero valga el pudibundo eufemismo inventado por la corrección política. Alquilar un vientre es algo similar a lo que hacen las putas, aunque mucho más íntimo, más personal, más condicionante y, en consecuencia, también debería ser más degradante a los ojos de los puritanos que en nombre de la hipocresía y de la interpretación torticera de los derechos humanos demonizan no sólo la prostitución mafiosa, sino también la ejercida a título individual. Pero volvamos a esos vientres de todo a cien que tanto preocupan a los políticos y que se están convirtiendo en enésima piedra de la perenne discordia reinante entre ellos. ¿Quiénes están a favor de que se cosifique el útero de la mujer (Monedero dixit en EL MUNDO) como un contenedor de mercancías o una especie de «zona azul de aparcamiento» (Anna Grau en El Español) con parquímetros de tarifa variable? Pues los mismos, grosso modo, que defienden el derecho a perpetrar el crimen más abyecto de la historia –el aborto. ¿A qué otra atrocidad bendecida por las leyes podría referirme?– y claman, a la vez, contra la prostitución, sacrosanto ejercicio del derecho a hacer con tu cuerpo lo que te venga en gana y profesión (o, a veces, vocación) imposible de erradicar. Seguro que las cromañonas y las neandertalas ya se prostituían, pero no con el propósito de convertirse en sucedáneos de madres contratadas para mitigar la frustración o satisfacer el antojo de quienes no pueden o no quieren concebir hijos. Las criaturas así nacidas tendrán padre, pero serán huérfanas de madre y antes o después, en la infancia o en la adolescencia, acusarán el trauma. Vayan al diccionario... Subrogación: poner a una persona o cosa en lugar de otra. Sucedáneo: imitación de peor calidad que el original. Si lo uno y lo otro no atentan a la dignidad del hijo y, si me apuran, también a la de esa descastada madre biológica capaz de arrendar su seno por unas monedas, que me lo expliquen, entre otros, Cristina Cifuentes, Esperanza Aguirre, Albert Rivera, Núñez Feijóo y Javier Maroto. Me cuesta trabajo creer que gentes tan honorables como las citadas –dicho sea sin ironía– avalen la legitimidad moral de un método de procreación análogo, por lo que a la ética de la libertad y la igualdad de sexos se refiere, a las monstruosas (por discriminatorias e ideologizadas) leyes de violencia de género de un solo carril vigentes ya en varias Comunidades.


EL MUNDO. DOMINGO 21 DE MAYO DE 20176

gestación subrogada

Mensaje por Invitado » Lun 22 May, 2017 2:36 am

El Derecho y los vientres de alquiler

Los autores sostienen que la gestación subrogada no encaja con la Constitución al atentar contra el carácter inalienable de la dignidad y recuerdan que la maternidad no es un derecho sino un hecho


EN LOS últimos meses la opinión pública española ha analizado, desde una multiplicidad de perspectivas, la problemática de los vientres de alquiler, ofreciendo juicios y opiniones dispares que no siempre responden a la realidad española. Por ello, y para que nuestros legisladores tomen conciencia del caso, creemos necesario ofrecer nuestra opinión.

Como juristas, hemos de dar la razón, para empezar, a quienes piensan que los vientres de alquiler no están prohibidos en nuestro país. La propia regulación actualmente existente (el art. 10 de la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción asistida), establece la nulidad de pleno derecho del contrato por el que se convenga la gestación por sustitución y, con ello, la ausencia de efectos respecto a la posible filiación que pretendía dicho contrato. Ello significa que la norma, ni dispone expresamente la prohibición de tal práctica, ni sanciona a quienes llevaran a cabo tales técnicas reproductivas. Ahora bien, que ello sea efectivamente así no supone, como creemos, que encaje sin más con nuestro marco constitucional. En efecto, lo que le ocurre a esta norma es que simplemente omitió confrontar la gestación por subrogación con la Constitución misma como suma, no sólo de espacios de libertad, sino también de igualdad entre los sujetos implicados. Y es que debe tenerse en cuenta que, en no pocas ocasiones, la omisión o la tibieza del legislador esconde, en realidad –como ocurre en el presente caso-, un escaso compromiso con los derechos fundamentales y con los valores constitucionales entendidos como un conjunto indivisible e interdependiente. Por ello, antes de legitimar sin más esta disposición e incluso abrirla a nuevos desarrollos jurídicos, conviene plantearnos dos cuestiones: por un lado, la actitud que muestra el derecho y hasta que punto éste quiere llevar a cabo esa confrontación entre el marco constitucional y la institución de la gestación subrogada; por el otro, que en un mundo globalizado resulta muy complicado –por no decir imposible y además estéril- encerrar el debate entre las fronteras estatales.

Respecto a la primera cuestión, el Derecho, al incorporar a su ámbito cualquier interés digno de protección jurídica, puede adoptar diferentes posturas. En primer lugar, el derecho puede desarrollar una función sancionadora, situación que ocurre cuando el ordenamiento jurídico prohíbe una conducta por atentar o violar principios, bienes constitucionales o derechos fundamentales. La expresión más conocida es el Derecho penal, y en sentido mas amplio el Derecho sancionador, que para adecuarse al principio democrático debe tener un carácter de intervención mínima. En segundo lugar, el ordenamiento puede adoptar una postura neutra, consistente en reconocer hechos jurídicos y anudarles determinadas consecuencias jurídicas, pero sin contemplar una prohibición de dichos hechos. Es el caso que nos ocupa. Y una tercera, que pudiera calificarse de función proactiva del Derecho, consistente en que este promueve o favorece determinadas conductas en aras de esa protección de bienes constitucionales y derechos fundamentales a que antes nos referíamos. Esta es la función que debería ser aplicable al caso que nos ocupa.

En efecto, la gestación subrogada difícilmente encaja con la Constitución por los siguientes motivos. En primer lugar, porque atenta contra el carácter inalienable de la dignidad, pues esta práctica hace que el sistema configure a las mujeres como un sujeto cosificado convertido en una propiedad privada susceptible de erigirse en una mercancía (por mucho altruismo que quiera alegarse), lo que es en consecuencia contrario a la idea de que la maternidad por sustitución se produce entre sujetos situados en una posición igual y en base a un libre consentimiento entre las partes. Y en segundo lugar, la posible prohibición de este contrato no afecta al libre desarrollo de la personalidad de los sujetos implicados por impedir el supuesto derecho a la maternidad/paternidad de aquellos, pues efectivamente ésta última (la maternidad/paternidad) no es propiamente un derecho, sino un hecho consentido y regulado por el ordenamiento al que se le anudan efectos jurídicos y que bajo ningún concepto puede dar lugar a prácticas contrarias a otros derechos y valores que están en juego en el supuesto de hecho que comentamos (la dignidad, la libertad y la igualdad).

Por los motivos anteriores no nos convencen argumentos filosóficos o altruistas. La dignidad humana no es, en efecto y constitucionalmente hablando, la que se configuró en el siglo XVIII; y no hace falta acudir a Kant para poner de relieve que la misma tiene en nuestro ordenamiento jurídico unas manifestaciones concretas: es el fundamento del orden político y de la paz social (art. 10.1 de la Constitución) y se proyecta sobre todo el sistema de derechos fundamentales, exigiendo una igualdad «real y efectiva» (art. 9.2 de la Constitución), pero también por citar otros ejemplos, sobre el derecho a una información «veraz» y no mendaz, la educación «en principios democráticos», la tutela judicial «efectiva», el derecho a una vivienda «digna», un medio ambiente «adecuado para el desarrollo de la persona», etc.….

Por otro lado, los llamados argumentos altruistas no encierran sino una concepción sexista y negadora de la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres, cuyos cuerpos son objeto de comercialización. Ser feminista, es decir, defender la igualdad de derechos de mujeres y hombres, es lo mismo que ser demócrata; o digamos que lo último conlleva, per se, lo primero. Ambas posiciones van indisolublemente unidas. Y lo contrario es utilizar argumentaciones que van contra el principio democrático y contra la propia dignidad humana, que tanto proclamamos. Por tales razones es posible llegar a la conclusión de que lo que le ocurre a nuestro actual marco normativo es que resulta escasamente garantista y poco comprometido con la igualdad.

Desde la segunda cuestión relativa al fenómeno de la globalización, los estudios de derecho comparado ponen de relieve una disparidad normativa, existiendo países que permiten los vientres de alquiler en el sentido de dar validez al contrato realizado entre las partes y no su nulidad, como acabamos de ver, en el caso español, lo cual implica también una determinada lectura de sus propios marcos constitucionales. Sin embargo, la realidad globalizadora no puede llevarnos, sin más, a dejarnos arrastrar por otras regulaciones jurídicas pero tampoco por meros criterios ligados al pragmatismo liberal, es decir, al margen de nuestra capacidad para discutir y pactar sobre un marco constitucional que hoy es mucho más comprometido con la persona desde sus concretas circunstancias. Así, por un lado, aunque la institución de la gestación subrogada atentara contra determinados valores y principios constitucionales, no cabría negar –en virtud de otro bien constitucional cuál es la garantía del interés superior del menor– la inscripción en el registro de los menores nacidos mediante este tipo de práctica en otros países. Y por otro lado, resultaría también una paradoja que en un marco constitucional europeo que promueve la libre circulación y la generación de ciertas bases democráticas comunes (la idea de un derecho común europeo), las normativas sobre la gestación subrogada sean dispares.

Efectivamente, las consideraciones anteriores ponen de relieve una complicada paradoja: que la globalización lleva aparejada la posibilidad de que hechos jurídicos iguales reciban consecuencias jurídicas distintas en los diferentes países, pero también de que al tiempo haya una acusada tendencia a que las Constituciones resulten más permeables a esas mismas regulaciones diversas. La porosidad de las Constituciones es evidente. Y como además no hay una respuesta jurídica global a la globalización, o como incluso la misma es prácticamente imposible (pensemos en el proceso de creación de la Corte Penal Internacional, sus dificultades de actuación, y el no reconocimiento de la misma por casi la mitad de la población mundial- China, India, Rusia, USA…-), no basta ya con las dos primeras funciones del Derecho (ni la sancionadora, ni la neutra), y se convierte en más necesaria que nunca la actitud beligerante y proactiva del ordenamiento, mostrando su capacidad para construir y generar verdades indivisibles.

De todo lo anterior es posible colegir dos conclusiones. En primer lugar, que hay que reformar nuestra actual legislación prohibiendo y/o sancionando los vientres de alquiler por atentar contra derechos fundamentales, principios, valores y bienes constitucionalmente protegidos. Y una segunda, quizá más importante: que ello ha de realizarse a través de la función proactiva del Derecho, y de otras técnicas de socialización política (educación en derechos fundamentales y en principios y valores constitucionales, enseñar a vivir en Constitución, etc.) con la finalidad de que los poderes privados (en este caso concreto las empresas que comercializan los vientres de alquiler) y la propia ciudadanía adquieran la conciencia de que ello va en contra del marco constitucional al configurar, a la postre, a las mujeres y a sus cuerpos como una auténtica mercancía que se puede comprar, vender o alquilar. Libertad e igualdad son una realidad indivisible, y ésta última, la igualdad, es un derecho fundamental, un principio constitucional y un valor superior del ordenamiento jurídico.


Enrique Álvarez Conde y Rosario Tur Ausina son catedráticos de Derecho Constitucional.

Las malas madres

Mensaje por Invitado » Sab 06 May, 2017 4:31 pm



DÍA DE LA MADRE
La crisis de las nuevas madres

El salto generacional ha provocado un cambio en los roles de las actuales mujeres con hijos, con la exigencia de ser las mejores en todo

Laura creció con la idea de que podía hacer cualquier cosa que se propusiera, y que su camino profesional no interferiría con su idea de ser madre. Para Eva siempre fue claro: ser mamá no iba a ser cosa fácil. Pero ni las condiciones, ni las exigencias sociales son las mismas que las que tenían sus progenitoras. El salto generacional, la educación y un cambio en la forma de vivir la maternidad les ha provocado una que otra crisis. “Hemos sido educadas para llegar a donde queramos llegar, para ser lo que queramos ser. Mensajes que nos han hecho mucho daño porque hemos luchado por ello, hemos trabajado duro y de repente hemos llegado a una edad en que la maternidad se convierte en un techo de cristal”, dice Laura Baena, fundadora de Malasmadres, un club que tiene el objetivo de desmitificar la maternidad y romper el mito de “la madre perfecta”.

Y, ¿existe esa madre perfecta? El cambio de papeles ha provocado que a las mujeres se les exija cada vez más. Pues además de ser exitosas en sus trabajos, mantener un círculo de amistades y una vida de pareja en armonía, se espera que sigan cumpliendo con el papel que hacían las señoras de antaño: criar a los hijos de la mejor manera y hacerse cargo del hogar. “Ser madre ahora mismo es todo un reto, porque nos han vendido la idea de que las mujeres tenemos que hacer todo y tenemos que hacerlo muy bien. No sé si nos la han vendido o nos la hemos creído nosotras”, señala Eva Bailén, promotora de la campaña Por la racionalización de los deberes. “Es la lucha diaria. Pero el problema ahí es la sociedad, los medios de comunicación. El concepto de superwoman, de parecer que tienes que llegar a todo, que tienes que estar perfectamente en todas las situaciones”, completa Baena.

Esta búsqueda por la perfección ha contribuido a acuñar distintos conceptos en torno a los tipos de madres: se habla de las malas madres —no en el tono sarcástico en el que lo usa la organización— y de las supermadres. Y se les enfrenta constantemente. Baena no cree en esta pugna, pues asegura que todos los tipos de crianza son válidos: “Yo creo que tenemos que hacer coalición entre nosotras para unir esas fuerzas y esa energía para luchar por cosas que realmente necesitamos y son tan importantes como educar mejor, la conciliación, la corresponsabilidad".


La lucha por un país para madres

Esta generación de mujeres pelea cada día para no ser encasilladas en uno de los muchos roles que cumplen: la maternidad. Buscan mantener un lugar en el espacio laboral y que sus parejas se involucren más en todo lo relacionado con los hijos. Además de pedir respeto por la forma de crianza que cada una considere que es mejor.

A diferencia de la mayoría de las madres tradicionales, que dejaban su carrera para dedicarse al cuidado de los hijos, las de ahora no quieren renunciar a sus empleos. “Muchas veces (las de las madres tradicionales) eran decisiones inconscientes. Que no estaban ni pensadas, ni habladas, ni negociadas, se daba por hecho”, asegura la diseñadora, que también ha creado la asociación Yo no renuncio, que lucha por la conciliación laboral. “¿Conciliación? Yo creo que no existe, yo creo que ahora mismo lo que hacemos es simplemente adaptar los horarios de los niños a los de los adultos”, denuncia Eva Bailén.

El deseo de continuar con sus carreras profesionales también las ha llevado a pedir a sus parejas una corresponsabilidad de las labores del hogar, pues el 54% de las mujeres son las principales responsables de las tareas invisibles, frente al 17% de los hombres, según datos del estudio Somos equipo, realizado por Malasmadres. “No se trata de que ayuden, es que esto es responsabilidad de los dos porque somos un equipo. Los hijos son míos y son tuyos, la casa es mía y es tuya”, defiende Bailén.

La batalla va más allá de los asuntos relacionados con los hijos, pues además de madres se ven sobre todo como mujeres. “La maternidad en general, sea maternidad o no maternidad, está siempre en debate público”, acusa Laura Baena. “A la gente le encanta opinar”.





La otra maternidad

En medio del auge de las clasificaciones de tipos de madre y de blogs sobre cómo cuidar a los hijos, la periodista María Fernández-Miranda ha irrumpido con un libro que invita a pensar —y respetar— otro tipo de rol de la mujer con respecto a la maternidad: la no-maternidad. Porque hasta ahora, asegura en entrevista, mujeres como ella han sido invisibles, están siempre "fuera del club", y tienen que soportar desde preguntas incómodas sobre por qué no han sido madres hasta ser juzgadas por no serlo. Con No madres. Mujeres sin hijos contra los tópicos (Plaza Janés), intenta explicar a través de su propia historia y la de otras 17 reconocidas mujeres que "hay un modelo de vida diferente, que no es mejor ni peor, solo es distinto".

Imagen
Este año, como directora de la revista Cosmopolitan, ha vuelto a recibir regalos y correos de agencias de relaciones públicas deseándole un feliz Día de la Madre. "No sé si es para reírse o para llorar, porque ni siquiera se contempla la posibilidad de que siendo mujer, de 40 años y estando casada, no tengas hijos", cuenta. Esta vez se lo tomó con humor, pero hubo otras en que esas felicitaciones impersonales le dolieron: pasó cuatro años tratando de quedar embarazada con siete intentos de fecundación in vitro que no funcionaron.

En realidad nunca había soñado con tener hijos, pero llegó el momento en que parecía el siguiente paso en la vida. Cuando además no pudo tenerlos por vías naturales, el siguiente paso fue digerir que nunca sería madre y que en realidad era feliz así. "Yo no sé qué es estar completa o incompleta. Creo que la realización de una persona se comprende de muchísimas facetas y la maternidad es solo una más; está la pareja, el trabajo, los amigos, la familia, los viajes", dice convencida. "Lo intenté, no salió, y ya está, como [la escritora] Rosa Montero, que está en el libro, que también lo intentó y ya está". Para otras mujeres es más difícil asumir su no-maternidad, explica, si anhelaban ser madres pero no pueden, o más fácil si desde el principio no quieren, como la actriz Maribel Verdú.

Fernández-Miranda cuenta que tras su experiencia ha encontrado que había otras mujeres como ella, que en realidad lo que les pasa no es que sean infelices por no ser madres, sino que se sienten solas porque no conocen a otra en su misma situación. Que se sienten "fuera del club" cuando están en una conversación sobre niños que no les interesa, y los demás no entienden que no les interese. Gracias al libro, agrega, también ha encontrado a madres que lo leyeron y por primera vez entendieron lo que sienten las mujeres como ella cuando les preguntan siempre por qué no han tenido hijos. "Nosotras todo el rato nos ponemos en el lugar de las madres porque no nos queda más remedio, porque está en el entorno, pero también me gustaría que las madres se pusieran en nuestro lugar, de las no-madres, y que no nos miraran con tanto juicio de valor", afirma.

Para la periodista, el rol social de las no-madres es el de crear otras cosas que no necesariamente son vida, pero que también aportan. "Yo he creado un libro que está ayudando a otras mujeres. Almudena Fernández, modelo, ha creado una ONG para ayudar a los niños con discapacidades. Sandra Ibarra tiene otra fundación para los enfermos de cáncer. Maribel Verdú crea obras de teatro y películas. Me gustaría ser las que creamos otras cosas y las que sirvamos de modelo a las generaciones que vienen después, para que vean que este camino también existe y que no es malo".

Arriba