¿ERES UN PSICÓPATA?

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Expandir vista Revisión de tema: ¿ERES UN PSICÓPATA?

¿ERES UN PSICÓPATA?

Mensaje por Marcelo Mouhapè » Mié 07 Feb, 2018 11:24 pm

“Algún día, los hombres mirarán hacia atrás y sabrán que el siglo XX comenzó conmigo”…(Jack El Destripador)

¿ERES UN PSICÓPATA?

Mensaje por Invitado » Dom 21 Ene, 2018 3:17 am




LA CASA DEL HORROR DE LOS TURPIN UNA COMIDA AL DÍA, DOS DUCHAS AL AÑO

Vida y tortura de 13 niños ‘pálidos’ en la casa de ‘la familia feliz’ que iba a Disney y ala que‘Elvis’casódosvecesenLasVegas. Dice la Policía que no están locos, aunque encadenaban a sus hijos y los hacían caminar en fila por la casa de madrugada

PABLO SCARPELLINI


La Policía dice que los Turpin no estaban locos. Cuesta creerlo. Allí dentro, en la casa de los horrores de Perris (California), como ya la ha bautizado la prensa, David y Louise Turpin convirtieron un hogar aparentemente feliz en un infierno para sus 13 hijos de entre 2 y 29 años. Los menores vivían encadenados a los muebles durante semanas e incluso meses, sin poder lavarse más que dos veces al año y con la comida racionada, a razón de un almuerzo al día. Eran víctimas de un secuestro, en uno de los peores casos de abusos de menores que se han dado en Estados Unidos.

El fiscal del distrito del condado de Riverside, Michael Hestrin, lo tildó de «depravación humana», una suerte de perversión y venganza de los padres hacia sus hijos que nadie alcanza a explicar y que ha hecho que se baraje la enajenación mental o su pertenencia a algún tipo de secta para justificarlo. De momento, todo son conjeturas.

Lo cierto y confirmado es que la tortura de los Turpin a sus hijos era permanente y que duró años. Las autoridades californianas creen que al menos desde 2010, un periodo de tiempo que bien podría explicar la situación de desnutrición y poco peso de la mayoría de los niños. Todos aparentan tener menos edad de la que tienen. La mayor de los hermanos, una mujer de 29 años, apenas superaba los 41 kilos. Su hermana, la que el pasado domingo se fugó para alertar a las autoridades de lo que estaba ocurriendo, no presentaba mejor aspecto. A simple vista, los agentes le calcularon unos 10 años pese a los 17 que tiene en realidad.

Durante dos años estuvieron planeando la fuga, tratando de salir de ese infierno que crearon sus progenitores en el 160 de Muir Woods Road, en una urbanización de clase trabajadora en medio de la nada, rodeada de parcelas baldías, a 120 kilómetros de Los Ángeles, quizá el lugar perfecto para dar rienda suelta a su extraño estilo de vida.

A los niños los tenían despiertos de noche y dormidos de día, para que nunca vieran la luz del sol y que los vecinos no se percataran de lo que pasaba allí dentro. Toda la familia se acostaba entre las cuatro y las cinco de la madrugada, con permiso para escribir un diario como única actividad didáctica. Se han recuperado cientos que se usarán como pruebas durante el juicio contra los padres.

La casa apestaba. Había restos de orines en las cuatro habitaciones. A los niños no les dejaban ir al baño cuando estaban castigados, que era a menudo, y tampoco mojarse más allá de las muñecas cuando les permitían lavarse las manos. Entendían los padres que era una forma de jugar y de desperdiciar agua. Cualquiera de las dos cosas acarreaba un castigo. Estos iban desde la paliza hasta el estrangulamiento. Tan sólo el más pequeño, el niño de dos años, se libraba de los abusos en esa casa. Es el único que aparenta estar en buenas condiciones. Por eso los cargos son 12 por secuestro y otros 12 por tortura para cada uno de los padres, más siete por abuso de adultos dependientes y seis cargos más por abuso de menores.


SERIOS Y ESPOSADOS

A David Turpin se le acusa además de haber abusado sexualmente de una de sus hijas, una menor de 14 años. En total, 75 cargos por los que el fiscal pide un mínimo de 94 años de cárcel. Con 57 que tiene David y 49 Louise, parece poco probable que ninguno de ellos salga de prisión en lo que les queda de existencia.

Hasta los tribunales de justicia del condado de Riverside llegaron por un túnel desde el centro de detención Robert Presley, donde se encuentran desde hace siete días. Ambos comparecieron vestidos con chaquetas negras y camisas claras, serios y esposados, durante los 20 minutos que duró el proceso.

Se limitaron a responder que «sí» al juez Michael Donner al preguntarles si entendían los procedimientos, y a través de sus abogados de oficio se declararon no culpables de todos los cargos que se les imputan, con la fianza fijada en 13 millones de dólares, a razón de un millón por hijo. Su siguiente aparición ante los tribunales será el 23 de febrero.

Para entonces se espera que se conozcan más detalles del caso, del porqué de su constante maltrato y sus macabras torturas. El fiscal Hestrin explicó que en la casa hallaron juguetes sin abrir a los que no tenían acceso los niños, y que pese a estar muertos de hambre, los padres llevaban a casa pasteles que ponían sobre la mesa de la cocina y que no les dejaban tocar a los pequeños.

El único con un régimen ligeramente distinto era uno de los mayores, al que le permitían salir de casa para asistir a clases universitarias, aunque siempre acompañado por su madre. Ésta lo esperaba hasta que terminase y lo acompañaba de vuelta a casa.

La esclavitud se terminó el domingo 14 de madrugada. Después de años de planear la huida, la joven de 17 años se escapó por una ventana. «Se llevó a uno de sus hermanos con ella», explicó Hestrin durante su comparecencia ante la prensa. «Ese hermano se asustó y se dio la vuelta». El fiscal del distrito de Riverside añadió que algo debió de propiciar la fuga en ese momento, pero las causas no han sido reveladas.

Lo que sí se sabe es que cuando los agentes se presentaron en la casa de Perris tras recibir la llamada de la niña —logró usar un móvil para alertar del horror familiar— se encontraron a una madre petrificada ante su presencia. Tres de sus hijos estaban encadenados. A dos, de 11 y 14 años, alcanzaron a soltarlos antes de que los agentes entraron en la casa. Una de las jóvenes, de 22 años, seguía encadenada.

Los propios niños han explicado a las autoridades que, antes de las cadenas, sus padres usaban cuerdas con ellos. Variaron el método cuando uno de ellos intentó escaparse. De ahí las cadenas y los candados.


¿QUÉ ES UN MEDICAMENTO?

Ahora los 13 hijos de los Turpin están siendo atendidos en hospitales del sur de California. Ninguno de ellos había visto a un médico en cuatro años y jamás habían estado en un dentista. Los informes aseguran que algunos están «mentalmente impedidos» por el «maltrato prolongado» y que carecen de las nociones más básicas en muchos aspectos. Ninguno sabía, por ejemplo, lo que era un policía o un medicamento. Su exposición al mundo exterior ha sido prácticamente nula. Nada de televisión ni videojuegos, ninguna bicicleta para montar como cualquier otro niño de su vecindario. En su caso, tortura permanente.

Aunque la investigación continúa, se cree que las costumbres de los Turpin venían de tiempo atrás, cuando todavía vivían en Texas. En la casa que perdieron por ejecución hipotecaria en Forth Worth, había moquetas en un estado impresentable y marcas en las paredes; en un principio el nuevo dueño pensó que podían ser de animales. También se encontraron unos agujeros cubiertos en los armarios del dormitorio de la pareja, como si hubieran estado escondiendo a los niños ahí dentro. Otras fuentes indican que los dejaron solos durante un tiempo y que únicamente pasaban por la casa para dejar algo de comida.

Tras Texas se mudaron a Murrieta, un pueblo de California cercano a Perris. Allí, un vecino que trabajaba de noche, Mike, explicó al New York Post que veía a los niños de madrugada desfilando como en una especie de ritual: «Pensé que pertenecían a un culto. Marchaban una y otra vez en la segunda planta de la casa. La luz estaba prendida todo el tiempo». Nada, sin embargo, que justificara llamar a la Policía. «Mi mujer los llamaba clones. Hablaban de forma robótica, monótona y al mismo tiempo», sin que mirasen nunca a los ojos y le dijeran su nombre a nadie. Además, iban todos vestidos de la misma forma, las niñas con un vestido y los chicos con un traje, con el mismo corte de pelo del padre, tipo tazón. Todo muy extraño.

Y eso que de puertas hacia fuera aparentaban ser una familia feliz y normal. Eran fanáticos de Disney World, como muestran las fotos publicadas en Facebook y las matrículas personalizadas de varios de sus cuatro coches, y los padres se casaron dos veces en Las Vegas con un imitador de Elvis Presley como maestro de ceremonias.

También se han barajado motivos económicos para explicar el caso. El cabeza de familia, David, era ingeniero y ganaba 140.000 dólares al año como empleado de Northrop Grumman, una compañía de aeronaútica y tecnología de Defensa. En 2011 registró su casa como un colegio privado para que sus hijos pudieran estudiar en ella, una opción corriente y legal en Estados Unidos. Según los archivos del condado de Riverside, en el centro privado había seis alumnos. Pero ese mismo año Turpin se declaró en bancarrota y dejó de buscar trabajo.

Louise, por su parte, era ama de casa. «Rara vez interactuaba con nadie. Una vez me crucé con ella y me miró de forma extraña, como si estuviera loca», recuerda una vecina. «Nunca más la volví a ver».

Queda pendiente saber quién se encargará de los 13 hermanos. «Ahora están aliviados, en buenas manos», dicen desde el hospital de Corona.


EL MUNDO. CRÓNICA. DOMINGO 21 DE ENERO DE 2018

¿ERES UN PSICÓPATA?

Mensaje por Invitado » Dom 09 Jul, 2017 2:01 pm

¿Duermes con un psicópata?

Se alimentan de nuestra autoestima, quieren destruir a todo el que se ponga a tiro. Son psicópatas emocionales, y lo recomendable es cortar la relación con ellos.

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NO QUIERE comer tu hígado: se alimenta de tu autoestima, tu vitalidad y tu seguridad hasta que te destruye psicológicamente. Actúa sabiendo lo que hace, sin remordimientos: no los tiene porque es incapaz de sentir. Es un psicópata integrado y tú eres la presa. Hasta un 4% de la población tiene este perfil predador en distinto grado; la mayoría son hombres, según datos del Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad.

Cuando uno se imagina a un perturbado así piensa en Hannibal Lecter, el cruel asesino de El silencio de los corderos. Pero no hace falta ver películas para encontrarse con un tipo de estas características: estamos rodeados de ellos. Los psicópatas no criminales tienen la misma sangre fría y el mismo objetivo que los que sí lo son: destruir a quien se ponga a tiro. Su modus operandi es buscar una presa, escrutarla, detectar sus debilidades y seducirla con un cebo difícil de esquivar. Te mimará como un padre si perdiste al tuyo de pequeña, te dirá lo sexy que eres si te acompleja su cuerpo, se mostrará divertido si crees que eres una persona aburrida… No hay mejor seductor, es irresistible, te colma de atenciones, tu WhatsApp es un hervidero de corazones, es tu mejor confidente, te entiende a la perfección, coincidís en todo… Sois almas gemelas.

Pero hay algo en tu cuerpo que te alerta, vagas sensaciones de inquietud; no puede ser tan ideal, sus palabras de amor a medida suenan falsas. De hecho, lo son: no las sienten, las aprenden. Intuyes que algo no encaja, pero no sabes qué. ¡Si es perfecto! Te entregas enseguida: en la cama es el no va más, tú eres lo que importa, te hace saltarte hasta tus propias normas. Otro cebo más, el sexo rompedor y sin tabúes. La relación va viento en popa, las dos mitades de la naranja encajan perfectamente… hasta que empieza a hacer un zumo contigo. De un día para otro desaparece sin más. Repasas tus últimas conversaciones y eran de telenovela. No entiendes nada. Le buscas, le llamas, mensajes sin respuesta, el vacío y el silencio como castigo. Pides explicaciones y recibes, en el mejor de los casos, respuestas frías y cortas; insistes. Te hace sentir que le acosas, que estás loca, que eres ridícula, te humilla, niega que haya un conflicto, huye del enfrentamiento. Ahora tú te sientes culpable: te preguntas si quizá has sido muy pesada (o pesado), si no debiste ir tan rápido. Entonces comienzan los trastornos para la víctima: pensamientos obsesivos, apego patológico, insomnio, problemas alimentarios, de concentración. El psicópata, además, suele actuar aislando a su presa de las relaciones familiares y de sus amistades de manera que, cuando la tiene dominada mentalmente, la víctima no sabe dónde agarrarse.


Un 4% de la población tiene un perfil predador en diferente grado; la inmensa mayoría de ellos son hombres"


No busques más explicaciones: ya no le diviertes, ya te tiene atrapada sin resistencia y anda distraído seduciendo a otra presa. Probablemente la rondaba antes, pues son muy promiscuos e infieles. Y te lo hará saber: irá con ella a los sitios que frecuentaba contigo, será abiertamente cariñoso con ella en las redes sociales o te hará llegar noticias de su nueva conquista. Lo asumes, aceptas la derrota. Con la autoestima por los suelos entras cada día en sus redes sociales para saber de él, pero aún te queda dignidad para dar carpetazo. Es frecuente que este tipo de persona se dedique a destruir tu reputación, a mentir sobre ti, a contar a todos que estás loca… Pero después de unos días sin contacto tu móvil parpadea: “Te echo de menos” o “estoy escuchando nuestra canción…, sin ti no soy nada”. No te dejará escapar hasta que él quiera. ¿Qué hacer? Aquí los especialistas coinciden con el consejo tajante de una de las mayores expertas en predadores emocionales, la psicoanalista Marie-France Hirigoyen: “Huir, cortar completamente la relación, contacto cero”. Bloquea su número en el teléfono y no permitas ningún acercamiento. Te tienta pensar que él puede cambiar, sientes pena por él y crees que volverá a quererte: olvídalo, le resultas completamente indiferente, nunca te quiso, son incapaces de sentir. Para él eres un mero objeto. El retrato de los expertos es definitivo: este predador carece de empatía, de remordimientos, de sentimientos, le complace el resultado de su crueldad.

Clínicamente, los psicópatas no son enfermos, no se pueden curar: padecen un trastorno de la personalidad para el que no hay tratamiento. Tampoco ellos lo buscan: mientras tienen una víctima, no sufren. Cuando acaba el juego, el vacío que experimentan les devuelve a la cacería. Se creen seres superiores en inteligencia y consideran que los sentimientos son una debilidad. Nunca han sentido, pero estudian las pautas humanas y se las apropian: saben mostrarse tristes o enamorados, pero todo es puro teatro.

Aunque ahora lo pienses, no eres una persona débil: al contrario, estos individuos disfrutan seduciendo a gente inteligente y con fuerte personalidad que supongan un reto, que tengan las cualidades de las que ellos carecen para nutrirse de ellas. Necesitas un terapeuta que te ayude a descubrir por qué grieta emocional se ha ­colado. Te ha destruido, pero, a diferencia de él, tú sí tienes salida.

en la mente de un asesino en serie

Mensaje por Invitado » Dom 04 Dic, 2016 9:11 pm

El famoso Asesino BTK, Dennis Rader, el día de la boda de su hija, Kerri Rawson. La foto fue cedida por Rawson a la publicación estadounidense 'The wichita eagle'.

Así me metí en la mente de un asesino en serie

Una doctora forense dedica cinco años a psicoanalizar al famoso Asesino BTK, el criminal en serie que más costó atrapar, actualmente en prisión


Katherine Ramsland tiene una presencia que transmite paz. Sus maneras educadas, su forma clara de hablar y sobre todo sus ojos azules expresan sosiego. Sin embargo, esta psicóloga forense ha pasado por muchas turbulencias emocionales. Se ha metido en la mente de un tipo que ha cometido crímenes execrables, con el saldo de diez personas degolladas. Es uno de los asesinos en serie que más tiempo permaneció en activo sin ser atrapado: 31 años. Ramsland se ha pasado cinco años intercambiando correspondencia con este asesino, que está actualmente en prisión, hablando con él e intentando desentrañar que lleva a una persona a cometer esas atrocidades. Y lo ha conseguido.

Este padre de familia con dos hijos y presidente de la iglesia luterana, degolló a diez personas y envió burlonas pistas a la policía durante 31 años"
Es el caso de Dennis Rader, un respetable padre de familia, presidente de una congregación de la Iglesia Luterana y líder de los boy scouts. Tras esa impecable fachada se escondía el que ha pasado a la historia como el Asesino BTK, siglas que corresponden a las palabras “bind, torture, kill” (“atar, torturar, matar”). Entre 1974 y 1991, este “intachable ciudadano” degolló a sangre fría a diez personas y a lo largo de esos años nadie logró desvelar su identidad, aunque Dennis enviaba burlonas pistas a la policía.

¿Cuál era el modus operandi de este asesino? ¿Cómo pudo llevar esa doble vida a lo largo de tanto tiempo? ¿Qué había dentro de su mente degenerada? ¿Cómo lograron atraparlo? Las respuestas a estas preguntas las tiene Katherine Ramsland (Michigan, EE. UU., 1953), autora del reciente libro Confession of a Serial Killer: The Untold Story of Dennis Rader, the BTK Killer. "Lo que he escrito es una autobiografía guiada de un asesino en serie", nos dice sobre el protagonista de su libro, un psicópata empedernido. Ramsland es doctora en filosofía, y graduada en psicología clínica, psicología forense y justicia criminal. Ha escrito 59 libros y más de 1.000 artículos, la mayoría sobre asuntos criminales. Colabora en diarios como The New York Times e incluso con el FBI.

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Dennis Rader junto a su abogado durante el juicio en Wichita, Kansas, en 2005.
En qué punto descubrió la doctora que Dennis Rader se podía haber convertido en un asesino. Ramsland sostiene que a lo largo de su niñez y su primera adolescencia: “Dennis fue desarrollando fantasías relacionadas con el bondage, la dominación y la tortura. Las revistas de detectives de los años 50 y 60 y los libros sobre asesinos en serie que tenía su padre alimentaron estas fantasías con escenas de hombres que dominan, maltratan y asesinan mujeres”.

La historia empieza en 1945, año en el que nace Dennis, en un remoto y tranquilo rincón de Pittsburg, un pueblecito ubicado en el condado estadounidense de Crawford, Kansas. Pronto su familia se traslada a la cercana ciudad de Wichita. Su padre era marine y bautizó a todos sus hijos (cuatro, Dennis es el mayor) en la Iglesia Luterana de Sión.

Dennis era un estudiante del montón, aunque aprobaba todo religiosamente. En su tiempo libre, participaba en las actividades de la iglesia y hacía excursiones con los boy scouts. Un niño activo y tranquilo. Pero en sus macabras ensoñaciones, el joven imaginaba que abusaba de famosas, como la actriz adolescente Annette Funicello, que aparecía en el programa televisivo The Mickey Mouse Club. Poco a poco, fue afilando sus instintos sádicos, que, a falta de otras víctimas, materializó torturando y matando perros, gatos y otros animales.

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Annette Funicello, presentadora del programa de televisión 'The Mickey Mouse Club', con quien Dennis reconoció que tuvo sus primeras fantasías macabras.
De cara a la galería, Dennis ocultaba sus vicios más inconfesables. Algunos de sus amigos de la infancia han declarado que era un joven más bien reservado, no le interesaba la música moderna y carecía por completo de sentido del humor. "Su oscuro mundo interior estaba en plena ebullición", señala la autora del libro. Años después, en una carta que le escribió a la doctora Ramsland desde la cárcel, describió “su precoz afición a masturbarse con fotos de chicas que veía en los anuncios de las revistas, sobre las que le pintaba cuerdas y mordazas”.

En su adolescencia, trabajó en un supermercado, y continuó sus estudios con calificaciones mediocres. "Fue en esta época cuando comenzó a seguir a mujeres por la calle. Aunque no llegó a matar a ninguna. Ya se sentía como un depredador en busca de presas”, apunta la doctora Ramsland. Por lo pronto, consiguió colarse en casas ajenas para robar pequeños objetos, una actividad que consideraba “muy excitante”. Era un gran fetichista: adoraba la lencería y los objetos personales de las mujeres. Cuando empezó a matar, siempre se llevaba cosas personales de sus víctimas: ropa interior, joyas o carnés que ocultaba en lo que él llamaba “escondrijos”, bajo tierra, en su casa o en la iglesia.

En el verano de 1966, Dennis se alistó en la Fuerza Aérea Norteamericana. Tenía 22 años. Durante tres años estuvo destinado a lugares como Texas, Grecia, Corea, Turquía o Alabama, aunque finalmente lo enviaron a Japón, a una base militar cerca de Tokio, donde pasaría el resto de su servicio con el rango de sargento.

Fue condecorado por su buen servicio militar, pero sus actividades extralaborales no eran tan correctas como su hoja de servicio. A su ya arraigada costumbre de seguir a chicas por la calle, se sumó una afición a los burdeles, donde intentaba atar a las prostitutas; como ellas no se solían dejar, no eran encuentros muy satisfactorios, y optó por divertirse en solitario. La doctora Ramsland describe así sus sesiones de onanismo: “Se encerraba en un motel, se ataba a sí mismo con cuerdas, se ponía una bolsa de plástico en la cabeza y se masturbaba hasta alcanzar el orgasmo”.

Dennis era una persona completamente normal la mayor parte del tiempo. Pero a veces caía en lo que él llama ‘la zona oscura’ y se convertía en un asesino”, señala la psicóloga forense Katherine Ramsland"
En el verano de 1970, Dennis, que ya había cumplido los 26, regresó a Wichita, aunque quedó en la reserva del ejército. Un año después consiguió la máscara definitiva para una supuesta vida decente: se casó con Paula Dietz, una chica de 23 años que conocía desde el instituto y era, como él, luterana. Se fueron a vivir a Park City, no lejos de Wichita, donde ella se puso a trabajar de bibliotecaria y él, de carnicero.

Después, trabajó en una fábrica de artículos de camping y en otra de aeronaves. Pero la crisis del petróleo que estalló en 1973 lo dejó en paro. Deprimido y con un montón de tiempo libre, su instinto criminal, que había permanecido latente durante los últimos años, volvió a la superficie: Dennis empezó a preguntarse seriamente qué se sentiría estrangulando a una mujer. "Entonces se encontraba ya a un paso de empezar a matar, una decisión premeditada y racional que fue impulsada por su propia predisposición homicida. Y también por el ejemplo de asesinos célebres como Ted Bundy o Jack el Destripador, ya que él quería ser famoso”, dice la doctora Ramsland.

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Kathryn Bright, víctima de Dennis Rader, fue asesinada en Wichita en 1974.
Hubo un momento en el que Dennis tenía mucho tiempo libre. Su única responsabilidad era acercar en coche a su esposa al trabajo. Luego se dedicaba a merodear por barrios apartados y campus universitarios, mirando a las mujeres y fantaseando con atarlas, torturarlas y matarlas.

Una tarde de enero de 1974, observó a una familia hispana que se acababa de mudar a una casa cercana a la suya. Vio a la madre y a la hija, de 34 y 11 años, y se quedó prendado de ellas: siempre le habían gustado las latinas, con su exótica belleza y sus melenas azabache. Empezó entonces a trazar un plan, mientras vigilaba obsesivamente las rutinas de la familia y reunía el material necesario para llevar a cabo su crimen: revólver, cuerdas, cuchillos y herramientas.

Pero cuando se decidió a entrar en la casa, no solo encontró a la madre y a la hija, como esperaba, sino también al padre y a uno de los hijos varones. Pistola en mano, los ató a todos y los fue estrangulando uno por uno. Muy excitado, se masturbó. “No es raro que los asesinos prefieran masturbarse que mantener relaciones sexuales con sus víctimas, puesto que su parafilia es mucho más que un impulso erótico”, asegura Ramsland.

Tres meses más tarde, Dennis atacó de nuevo. Apuñaló hasta matar a una joven de 20 años y libró una encarnizada batalla con su hermano de 21 años. Tras muchos forcejeos, Dennis disparó al joven, hiriéndole, pero milagrosamente sobrevivió. Quizá por lo accidentado de este episodio el asesino tardaría bastante tiempo en dar su siguiente golpe.

Cómo un hombre tan religioso podía compaginar su vida familiar con su carrera sangrienta sin que le temblara la mano. La doctora Ramsland lo explica: “Dennis tenía muy separadas las dos partes de su vida. Se creó una álter ego asesino, como si fuera un superhéroe o un espía, bautizado como El Minotauro, que operaba en paralelo a su vida cotidiana. En realidad, Dennis era una persona completamente normal la mayor parte del tiempo. Pero a veces caía en lo que él llama ‘la zona oscura’ y se convertía en un asesino”.

Entre 1974 y 1988 Dennis tuvo uno de los trabajos más sólidos y duraderos de su vida, como agente de seguridad para una compañía de alarmas. Pero siguió matando. En marzo de 1977 se coló en otra casa para atar y estrangular a una madre de 26 años mientras sus tres hijos permanecían encerrados en el baño; los pequeños solo se salvaron porque sonó el teléfono y el asesino tuvo que escapar. En diciembre de ese mismo año amarró y estranguló con unas medias a una chica de 25 años.

El ya célebre Asesino BTK no actuó hasta abril de 1985, cuando secuestró a una mujer de 53 años y, tras llevarla a un lugar apartado, la desnudó y la estranguló. Algo más de un año después, volvió a utilizar el estrangulamiento, esta vez con una madre de 28 años. Y en enero de 1991 perpetró su último asesinato: una mujer de 62 años, cuyo cuerpo fue encontrado debajo de un puente.

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Portada de 'Confession of a serial killer: the untold story of Dennis Rader The BTK killer' (2016), el libro de Katherine Ramsland.
La doctora Ramsland aclara que Dennis mataba con suma frialdad, como si estuviera desarrollando una actividad profesional. Llamaba “proyectos” a las víctimas, “éxitos” a los crímenes y su forma de operar era siempre la misma: “Seguía a la mujer hasta su domicilio y vigilaba sus rutinas. Elegía un día para entrar en acción, cortaba el cable del teléfono, entraba en la casa, esperaba pacientemente a que volviera, y la mataba”.

Durante los años 90, Dennis vivió con aparente tranquilidad, trabajando para el ayuntamiento de su ciudad, sonriendo a todo aquel que se cruzaba con él y planeando nuevos crímenes. La única queja vino de una vecina, que afirmó que Dennis había sacrificado a su perro sin motivo alguno. Pero nadie le dio importancia.

La policía no tenía pistas de quién podía ser el Asesino BTK. Dennis Rader ni siquiera estaba en la lista de sospechosos, formada por miles de hombres cuyo ADN era analizado sin éxito. Con notable recochineo, Dennis se permitía el lujo de facilitar pistas a la policía, para ver si lograban descifrarlas. La doctora piensa que este comportamiento exhibicionista obedece a “su narcisismo y su egomanía, puesto que la sensación de poder que le daban los crímenes hacían que se creyera invencible”. En 2004, la policía dio el caso por imposible y decidió archivarlo.

Pero la soberbia de Dennis pudo más que su prudencia. Cometió un error crucial: envió una carta (no ha sido desvelado el contenido) a la policía en un CD-Rom. Los agentes, pertrechados de tecnología digital para sus investigaciones, comprobaron los metadatos del documento de word, y descubrieron que el autor de la carta se llamaba Dennis y pertenecía a la Iglesia Luterana. Les bastó con buscar en Internet: “Lutheran Church Wichita Dennis” para saber quién era el sospechoso. El resto vino rodado: lograron una prueba de ADN, comprobaron que tenía un Jeep Cherokee, un coche que habían visto algunos testigos en las escenas del crimen. Todas las piezas encajaron.

En febrero de 2005 Dennis fue detenido. A sus 60 años, ya era un tipo legendario: uno de los asesinos en serie que más tiempo permaneció en activo sin ser atrapado. En junio de 2005 se celebró el juicio, en el que se declaró culpable de los diez crímenes. La pena de muerte fue instaurada en el estado de Kansas en 1994, así que se salvó por los pelos, ya que su último asesinato databa de 1991. Así las cosas, fue condenado a diez cadenas perpetuas, una por cada homicidio.

Desde la cárcel, el asesino en serie confesó que había estado a punto de matar a una undécima víctima. “Iba a ser mi obra maestra”, dijo. Planeaba mutilar a una mujer, ahorcarla y quemar su casa. De hecho, en octubre de 2004 estuvo en su patio trasero y llegó a llamar a la puerta, pero cuando vio aparecer a un grupo de gente decidió posponer el crimen hasta la primavera siguiente. Afortunadamente, fue capturado antes.

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Un investigador muestra (en agosto de 2005) la máscara que Dennis usó para crubrirse el rostro durante uno de sus asesinatos.
En la cárcel, Dennis decidió trabajar con la doctora Ramsland en una “autobiografía guiada”. La clave estaba en descubrir lo que ella llama "el factor X"; es decir, el oscuro impulso que lo lleva a matar. La psicóloga le ayudó a bucear en el pantano de su mente, explorando sus miedos infantiles y sus perversiones adultas. “El factor X de sus crímenes es una mezcla de un impulso sexual desviado, afán de notoriedad y personalidad dividida. Este factor X es algo compulsivo e irreprimible, y de haber tenido más oportunidades sin duda habría matado a más gente”.

La familia de Dennis se niega a visitarlo en la cárcel y él no lo entiende. Así se lo dijo a su pastor Mike Clark, que sí fue a verlo a prisión: "No soy más que un buen hombre que ha hecho cosas malas". Dennis tiene dos hijos, Brian, de 41 años, y Kerri, de 38. Su hija Kerri le contestó por carta: "Danos tiempo. Estamos tratando de sobrevivir. Tú nos has mentido, nos has engañado". En una entrevista con el diario The Wichita Eagle, Kerri declaró: "Me he sentido fatal por los treinta años de mierda que mi padre le dio a este pueblo y las cosas terribles que les hizo a sus víctimas. Las mujeres andaban con miedo. Mi propia madre andaba con miedo. Pero ya le he perdonado. Y no lo he hecho por él, lo he hecho por mí".

Cuando cumpla 175 años de condena, allá por el año 2180, Dennis Rader podría optar a la libertad condicional. Obviamente, este criminal va a morir en la cárcel.

El 'whatsapp' del asesino de Pioz

Mensaje por Invitado » Lun 31 Oct, 2016 2:21 pm


La macabra conversación entre el asesino de Pioz y su amigo

CRIMEN DE GUADALAJARA | Conexión brasileña
El 'whatsapp' del asesino de Pioz: "He matado primero a la mujer. Pensé que me daría asco, pero soy un enfermo"

Según la conversación mantenida entre Patrick Gouveia y Marvin Henriques, cuando el primero ya había matado a tres personas, el segundo escribía: "Llegando para matar, jajajaja"


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Marcos, Janina y sus dos hijos, la familia asesinada en Guadalajara
Cuando Patrick Gouveia ya había matado a su tía Janaína y a sus primos y esperaba a su tío para rematar el cuádruple crimen, empezó la conversación por Whatsapp. Fue una charla macabra de 2 horas y media en la que Patrick muestra su falta de empatía por las víctimas y nulo arrepentimiento.Marvin Henriques Correia aconseja a su amigo Patrick cómo salir de la escena del crimen. Éste, con las manos aún manchadas de sangre, se jacta de la indulgencia de las cárceles españolas.

Según informa el programa brasileño de reportajes Fantástico la conversación se inició a las 19 horas y 6 minutos del 17 de agosto. Patrick ya había cometido 3 asesinatos.

Patrick Sólo estoy esperando al cuarto integrante

Marvin Me imagino la escena.

llegando para matar

Jajajaja


El contenido de los Whatsapp confirma las investigaciones de la Guardia Civil acerca del modus operandi de Patrick y las de la Policía Federal de Brasil acerca de la participación de Marvin

Patrick: Llegué con 2 pizzas, charlamos un poco.

M: ¿A quién acuchillaste primero, a la mujer?

P: A la mujer

después a la mayor

de 3 años

después al niño de un año


Durante dos horas y media los amigos no pierden el contacto. Entre líneas de texto y checks de recepción se acumulan delitos de ocultación de pruebas, cooperación con el crimen, encubrimiento,... pero sobre todo una falta de humanidad que sorprende incluso al propio asesino.

Patrick: -Hasta dudé de mí.

pensé que me daría asco

pero ahora estoy convencido

soy un enfermo.


El padre de Marvin, Percival Henriques aún no se cree que su propio hijo haya podido colaborar en el brutal crimen. "Marvin es un niño dulce, muy amigo de sus amigos, todos saben que es educado, sensible, que le gustan los animales y los niños. Están intentando hacer un monstruo y sólo es un chaval que acaba de salir de la adolescencia". Sin embargo no es eso lo que refleja esta conversación cuando está llegando la hora de que Marcos Campos llegue a su casa a encontrar la muerte.

Marvin: Concéntrate.

no falles.

Buena suerte


Y así fue, después de dos horas y media, Patrick interrumpe la conversación durante 9 minutos, el tiempo de ejecución del cabeza de familia. Después manda las fotos del crimen.

Patrick: Si voy a la cárcel de aquí, bueno

ni me importa

voy a estar en una celda sólo para mí


"No existe ninguna posibilidad de que Marvin no vomitara si hubiera visto la escena del crimen" , dice su padre. Sin embargo, el amigo de Patrick mantuvo la conversación y la sangre fría aconsejándole la mejor manera de salir de Pioz.

Marvin: Sal como si nada

sal por delante

por la mañana como si fueses a dar un paseo o algo así.

Patrick: Por lo menos lo hice todo con guantes, no hay huellas


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A la izquierda, Marvin Henriquez Correia; a la derecha, Patrick Nogueira.
El interrogatorio a Marvin Henriques continúa en Brasil y de él se desprenden datos y pruebas. Marvin declaró que a Patrick "no le gustaba el día 17, como si fuese un día malo". Patrick tenía el número 17 tatuado en el pecho con números romanos y fue precisamente el 17 de agosto el día en el que se dirigió a la localidad de Guadalajara de Pioz a matar a sus tíos Marcos Campos y Janaína Santos y a sus primos de tres y un año.

Descuartizó a los adultos, metió en bolsas de plástico a todos los cadáveres y siguió su vida normal hasta que el mal olor despertó las suspicacias de los vecinos un mes después. Viajó a Brasil unos días antes de que la Guardia Civil le apuntara como único autor del crimen. Un mes más tarde volvió a España para entregarse evitando así que se le detuviera en Brasil de dónde no podría ser extraditado. Quien sí fue detenido en Brasil fue su amigo Marvin Henriques que mantuvo una larga conversación en tiempo real durante el crimen y aconsejó a Patrick durante todo el asesinato. Precisamente han aparecido recientemente unas fotos del asesino confeso con el número 17 tatuado en el pecho en números romanos.

El padre de Marvin, Percival Henriques es el presidente de una ONG que trabaja para la expansión de internet en los lugares más remotos de Brasil, que aboga por la creación de un dispositivo legal para castigar a las personas que divulguen imágenes de crímenes y tragedias. "No se puede hacer de la desgracia ajena, una opción de entretenimiento".

Sin embargo pide clemencia con su hijo que permanece en una cárcel en Brasil mucho peor que la de Patrick si atendemos a la ligereza del miedo que le tenía. "La prisión preventiva es exagerada. Marvin no ofrece riesgo para la sociedad, no obstruyó ni puede interferir en las investigaciones y no hay la más mínima posibilidad de que huya, lo que además no tendría ningún sentido".

Las imágenes emitidas en Brasil muestran Marvin confesando que no se acuerda pero sí cree "que le daba sugerencias". Cabizbajo, de pocas palabras, acobardado ante la situación de una toma de declaración televisada, donde reconoce su implicación en el crimen y con arrepentimiento forzado dice que si pudiera volver atrás en el tiempo, "haría las cosas de forma diferente". Pero el delito está cometido y los dos amigos presos, muy lejos uno del otro, como el día en el que uno mataba y el otro reía la gracia.


François Patrick Gouveia Matou os Parentes Fez Selfie e Enviou Mensagens Para Amigo Se Gabando

violadores de San Fermín

Mensaje por Invitado » Mar 18 Oct, 2016 4:43 pm

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Familiares de los presuntos violadores de San Fermín: "Da igual las barbaridades que escriban"

A pesar de las presuntas evidencias contra los jóvenes detenidos en las pasadas fiestas de San Fermín por una supuesta violación grupal a una chica en Pamplona (Navarra) y otra en Pozoblanco (Córdoba), los familiares de los presuntos agresores sexuales se mantienen firmes en defender su inocencia.

Ni los whatsapps, ni el vídeo de la agresión en poder del juez ni los demás detalles contenidos en el auto son motivo suficiente para estos familiares que, en el reportaje Bailando con lobos de Antena 3, explican sus argumentos en defensa de su inocencia.



"Me dan igual las barbaridades que escriban sobre mi hermano y sus amigos, sabemos a ciencia cierta que son inocentes", explica una de las hermanas. Otra de ella exige a un médico que le explique "si un hombre se puede convertir en violador de la noche a la mañana".

En este sentido, a los acusados se le achacan dos agresiones y no se descartan nuevos delitos en fechas pretéritas.





FIN DE LA INSTRUCCIÓN

Por otro lado, el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona ha concluido la instrucción por la supuesta violación grupal de una joven en sanfermines y ha acordado remitir la documentación y pruebas a la Audiencia Provincial para que juzgue a los cinco sevillanos procesados y encarcelados desde entonces.

Son cinco delitos de agresión sexual y un delito de robo con violencia -por la sustracción de su teléfono móvil- los que finalmente atribuye el magistrado a los procesados, J.A.P.M, J.E.D., A.J.C.E., A.M.G.E y A.B.F.

En el auto, contra el que cabe recurso, el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona considera que se han practicado todas las diligencias pertinentes.

El magistrado ha acordado remitir toda la documentación y las piezas de convicción (pruebas) al tribunal que juzgará el asunto, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra.

En el auto de conclusión notificado hoy, el juez explica que, a la espera de la tramitación de los recursos pendientes, se queda con una copia de todas las actuaciones.

De igual forma, expone que también tiene en su poder todas las diligencias practicadas, y que está pendiente de remitir a los juzgados de Pozoblanco (Córdoba), en relación con los abusos sexuales supuestamente perpetrados por cuatro de los cinco procesados el 1 de mayo en una localidad cordobesa.

Según el magistrado, los cuatro investigados grabaron los abusos realizados a una joven de 21 años con un móvil y compartieron uno de los dos vídeos en un chat.


Declaraciones de los implicados en la presunta violación de San Fermín

¿ERES UN PSICÓPATA?

Mensaje por zalazac » Mié 27 Abr, 2016 5:35 am

Hoy, éste al que llamo Huracan emocional, que produce Odio y al mismo tiempo Compasion, que te lleva a la sensacion de augüjero negro existencial y confusion sobre el presente- pasado. Esta saliendo de mi vida un psicopata.

La victima reconoce una cadena de manipulaciones que solo fueron escenas armadas: por miedo, poder, Inseguridad, e infra autovaloracion.

La falta de empatia le da una ventaja que tu nunca tendras y los coloca en una actitud superior, amoral. De ahi nace su gran capacidad de manipulacion y complejo de superioridad ( punto debil)
Por eso para entenderlos quiza te sirva despenderte de tu moral aunque sea para comprender el accionar de su mente (que funciona diferente a la tuya en una forma retorcida digamos).

Recuerda, El piensa mejor y es aparentemente superior, pero reconoce su autoeliminacion. Estas personas en el fondo son bastante cobardes asi como peligrosas. No intentes una batalla psicologica mas bien utiliza a la policia y denuncialo frente la mayor cantidad de gente posible.
El o ella seguramnete querra o quizo aislarte; entonces desaislate. pierdete.

En éste momento me encuentro atravezado el lapso al que estoy llamando "El alejamiento del psicopata" , proceso en el que estoy hace bastante tiempo. Perdido hasta de mi mismo. Porque es la unica manera de liberarnos de él. Segun dicen: Contacto cero, trato de ponerme en un lugar inaccesible, moverme lento, por lugares que no he transitado, perderme, ganar tiempo, motivar su olvido. Quiere hacerme daño, lo hizo, hace y seguira haciendolo. Mi ser le da estado de Euforia, sabe de mi, busco informacion, reconoce los metodos de manipulacion, Investigò. Ahora sos tu. Entonces informate, no pierdas esperanzas y sé optimista.

Procesos por los que he pasado.
(Ha modo personal)

1. EL VENENO. Algo anda muy mal, se me estan complicando muchas areas de mi vida, cada vez es peor a medida que pasa el tiempo y tengo la Intuision de que estoy metido en un problema grave a causa de, Una persona, (en este momento el o la psicopata ya se encuentran incorporados a tu vida, tuvieron bastante tiempo en conocerte bien, te estudiaron bastante, para conocer tus debilidades, te aislaron y ejercen poder sobre ti).

2. EL LIBRO, En mi caso tuve suerte de poder llegar a saber que mi relacion era con un psicopta. Conocer e identificar el problema es Clave, y gracias al cielo y al internet llego esa palabra a Mi, que lo decia todo sobre lo que me estaba pasando "Psicopata", "Succionadores de energia" , "Vampiros", "Depredadores sociales".
Creo que este hecho salvo mi vida, al identificar el problema supe a que me estaba enfrentando y me puse a buscar información.

3. EL ESCAPE.

Conclusion. No hay otra forma de salir del problema que el contacto CERO. Primero consige la manera de sacar a esa persona de tu casa. Hazlo sin que se de cuenta o busca un pretexto para mantenerte alejado, olvida tu rabia, paciencia. Tu deseo de ayudar, amor, lo que Sea deben desaparecer reconoce que ésta persona QUIERE y VA a hacerte daño, intentes lo que intentes. Alejate!! Ya!!! Desaparece lo antes posible, busca la manera de alejarla.

Paciencia que el proceso es largo, pero encontrar la Paz merece y vale la pena. Y seguramente con traumas y cicatrizes el universo nos estara comunicando algo. A confiar.En eso estoy

Re: ¿ERES UN PSICÓPATA?

Mensaje por Assia » Dom 03 Ene, 2016 1:15 pm

Entonces, yo soy 1 psicopata porque a mi me gusta el cafe sin leche, sin azucar y sin sacarina o como se llame esas patillitas para endulzar el cafe o Te. Seria interesante saber si el pobre imbecil de Breton que tantas veces lo llamaron psicopata, toma el cafe con azucar o sin azucar.

Y que habria que preguntarle a Truman Capote.? Como no le pregunte el Comandante Canosa,el unico que tiene poder para saber lo que pasa en el otro mundo, Capote lleva ya anos que esta muerto. Y creo que antes de morir Capote, ya dijo lo que tuvo que decir y por decir verdades,se vio abandonado de toda esa aristocracia que lo mimaba e invitaba a grandes fiestas sociales. Hace algun tiempo vi 1 reportaje de Capote en como Capote ya era 1 caso perdido y quizas,quizas, quizas, ya Capote no queria vivir mas al verse abandonado por esa aristocrcia que tanto lo mimo y lo adoro. Su addiccion a la droga y a la bebida fue ya 1 desesperecion de quererse ir de este mundo, ya hasta se orinaba en la alfombra de su elegante vivienda.
Assia

La maldad sin eximente - Elvira Lindo

Mensaje por Invitado » Dom 03 Ene, 2016 5:05 am

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Robert Durst, en la neoyorquina Time Square durante el rodaje de la serie documental ‘The Jinx’


La maldad sin eximente

ELVIRA LINDO


Cada vez que leo una crónica sobre la ingente cantidad de somníferos, ansiolíticos, antidepresivos, que ingiere la población española me siento acompañada. Eso rebaja esa penosa culpabilidad que tan bien conoce el insomne cuando cada noche deja la pastilla al lado del vaso de agua y a la hora, en la oscuridad, con la actividad neuronal totalmente desatada, resonando, por ejemplo, en su memoria, un Mackie Navaja interpretado por Bertín Osborne que escuchó esa tarde en un taxi, palpa la mesita para dar con el comprimido que calmará unos pensamientos obsesivos que le hacen sentir como el hámster que da vueltas en su ruedita.

Que esto sea un mal de muchos no cura el insomnio ni las neurosis, pero te hace sentir parte de una comunidad, y eso es bonito. Aunque este sentimiento consolador se esfuma cuando la misma prensa que informa de lo pastilleros que somos da cuenta de los medicamentos que tomaba el último asesino de la crónica de sucesos. La madre de Asunta tomaba Orfidal. El piloto suicida tomaba serotonina. ¿Y? ¿De qué comunidad formamos parte ahora, de la de los hijos de puta que prefieren morir matando? Los psiquiatras se nos enfadan mucho, con razón. Llevan años explicando que asociar los trastornos mentales a la maldad es contribuir a la estigmatización de enfermos que tienden a infligirse dolor más que a causarlo.

Hay malos sin justificante del médico. No tantos como podríamos pensar, pero los hay: madres que matan para librarse de sus hijos, hijos que matan para quedarse con dinero de los padres, sacerdotes que predican la bondad y abusan de los débiles, hombres que maltratan a su mujer y son dóciles con el resto, jefes que humillan a sus subordinados, niños que acosan a otros niños hasta hundirles en la desesperación. Y no hay explicación psiquiátrica que ampare semejante maldad. Es muy posible que se pueda reformar el comportamiento cruel de un niño, pero la maldad en los adultos es rocosa y el cerebro menos flexible. Este ha sido uno de los temas del año: nos cuesta comprender que un malvado no es un enfermo mental.

El mejor ejemplo del hijoputa sin trastorno lo ofreció en 2015 una serie documental, The Jinx, que sin duda influirá en la manera en que los cineastas aborden un caso real. Cuenta la historia de Robert Durst, un millonario neoyorquino sobre el que pesa la sospecha de haber asesinado en 1982 a su primera esposa, a una amiga en 2000, y un año después al vecino. El director, Jarecki, había realizado en 2010 una película de ficción, All Good Things, sobre este personaje que de vez en cuando aparecía en la prensa como sospechoso de crímenes sin resolver, pero nunca hubiera imaginado que el inspirador del filme, tras verse interpretado por Ryan Gosling, le llamaría para proponerle que filmara un documental contando la verdad. Y es que si algo suele caracterizar a los malvados es que son incorregiblemente vanidosos. La serie se basa en las veinte horas de conversación que el director y el millonario mantuvieron durante años. El espectador asiste fascinado al relato de Durst; su infancia de niño rico pero desamparado provocaría compasión si no fuera porque el viejo lo cuenta con una frialdad incontrolada que provoca el efecto contrario, da grima.

Sobre la desaparición de su esposa la policía pasó de puntillas y el pájaro siguió suelto. En 2000 se reabrió el caso y la mejor amiga del sospechoso, la escritora Susan Berman, fue asesinada en su domicilio. Probablemente, Durst sospechó que la policía quería interrogarla y acabó con ella antes de que le incriminara. Permaneció oculto durante meses en una pequeña localidad de Texas, solo charlaba con un vecino que le invitaba a ver la tele en casa. En una de estas sesiones televisivas, apareció de pronto en el telediario. Así es cómo el vecino descubrió la verdadera identidad de su extraño amigo. Según Durst, el tipo quiso sacar tajada del hallazgo, y eso desembocó en una pelea. Una bala (siempre hay una pistola) acabó en el corazón del vecino. Entonces, Durst hizo lo que cualquiera en su lugar: lo descuartizó y lo metió en bolsas de basura. El jurado lo encontró inocente del asesinato, por actuar en defensa propia. En cuanto al descuartizamiento, se encontró justificado dadas las circunstancias.

La vanidad perdió a Durst porque en el documental se fue de la lengua, y eso ha provocado que se encuentre de nuevo en manos de la justicia. Esto no es un spoiler. Hay gente en la actualidad que considera spoiler que digas que al final Luther King muere. El caso es que el director utilizó tramposamente los mecanismos de la ficción: administró la entrevista de tal manera que la escena clave se guardó para el final. Esto provocó críticas severas: ¿es lógico que un documentalista oculte lo que sabe para mantener el interés de la audiencia? Que se lo pregunten a Truman Capote, que hizo lo mismo. Lo que está claro es que nada da más miedo que un malvado interpretándose a sí mismo. No hay actor que esté a su altura.

Mensaje por Invitado » Vie 16 Oct, 2015 9:25 pm

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Si tomas el café sin azúcar podrías ser un psicópata

Un estudio afirma que las personas narcisistas y sádicas prefieren los sabores amargos.

No ganamos para sustos. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Innsbruck en Austria, acaba de hacer que el café del desayuno se me atragante. Y es que, según dicho informe, las personas que prefieren tomar el café sin azúcar podrían tener ciertos rasgos propios de las personalidades psicopáticas. Y no se trata solo del café. En general, los individuos que tienen lo que los autores del estudio denominan "rasgos malévolos de la personalidad", manifiestan su preferencia por los sabores amargos (incluyendo la cerveza o la tónica).

Y no se quedan ahí. Los científicos se despachan a gusto y aseguran que esta preferencia la pueden tener personas más propensas a mostrar signos de maquiavelismo, sadismo y narcisismo. Vamos, que somos unas joyas.

En el estudio de marras participaron 1.000 personas de ambos sexos, y con una edad media de 35 años. Se les pidió que evaluaran su preferencia por una larga lista de productos dulces, salados, agrios y amargos. Luego, los participantes rellenaron cuatro cuestionarios de personalidad.

"Las preferencias generales por el sabor amargo resultaron ser fuertes indicadores de maquiavelismo, psicopatía, narcisismo y sadismo común", afirman los investigadores en la revista. Y, a la vez, el hecho de tener una personalidad amable, simpática y cooperativa se correspondía con un mayor rechazo a los sabores amargos.

Lo que no explican los investigadores son las causas de este vínculo. Además, insisten en que esa preferencia "podría ser" una pista de la existencia de esas tendencias psicopáticas, pero no significa que siempre sea así. O sea, que podemos relajarnos. Ese tipo que se está tomando una tónica a nuestro lado en la barra no tiene forzosamente que ser peligroso.

Mensaje por Invitado » Mar 11 Ago, 2015 2:17 am




El hombre que amaba a sus perros, y no a sus hijas

Nadie en Moraña se explica que David, dueño de una mansión, castigara a la ex esposa asesinando a sus hijas cuando él tenía una relación con otro hombre. Apasionado de los perros, soñaba con ser juez canino y llegó a ganar el campeonato de España con Horatio, el bulldog que su hija mayor pintó para él

ANA MARÍA ORTIZ


La casa es un fiel reflejo de esa personalidad minuciosa y refinada que le adjudican a David Oubel: una perfecta armonía entre la piedra rústica y la decoración vanguardista. La vivienda, que el parricida restauró hace un lustro, retrata a un inquilino de alto poder adquisitivo: 420 metros, tres habitaciones, dos baños, chimenea, calefacción por suelo radiante y vistas a las montaña entre otras virguerías. Fuera hay un agradable jardín de 600 metros, garaje y "piscina para niños", según el mismo destacó en el anuncio por palabras que publicó ofreciéndola en venta por medio millón de euros el 14 de julio. Dos semanas después (viernes, 31 de julio) asesinaría (presuntamente) a las niñas para las que hizo construir esa piscina, sus propias hijas: Candela (9 años) y Amaia (4).

Probablemente es el objeto decorativo de menor valor económico de esta estupenda casa de Moraña (Pontevedra) pero con mucho peso sentimental. Se trata de un pequeño lienzo al óleo, ubicado cerca de la entrada y visible desde la isleta de la cocina, que retrata a Horatio, uno de los bulldogs de David Oubel y el perro por el que más pecho sacaba este apasionado del mundo canino y asesino (presunto) de sus dos hijas.

El cuadro de Horatio -reproducido junto a estas líneas-, el bulldog que se coronó Campeón de España de Morfología (belleza) en su categoría en 2011, lleva la firma de Candela, la hija mayor, muy aficionada a la pintura y cuyo cadáver, degollado por la hoja de una radial, se halló tumbado bajo una puerta, lo que hace pensar a los investigadores que la niña fue atacada cuando trataba de emprender la huida tras ver morir a su hermana en la cama.

Algún vecino ha referido que pese a la estruendosa música que Oubel habría puesto para amortiguar el sonido del crimen se escucharon sus palabras de súplica: "¡Papa, non a mates, non a mates!". Candela -una niña muy risueña que soñaba con ser guionista- y la más pequeña, Amaia, compartían con su padre y verdugo el amor por los perros y era habitual verlas con él en las competiciones caninas en las que participaba. Nadie nunca presenció ni un mal gesto hacia ellas que pudiera ser indicio del cruel desenlace. Al contrario.

Es difícil encajar la historia de David Oubel, 40 años cumplidos en abril, en el patrón de sus predecesores, de los otros hombres que antes que él han asesinado a sus hijos (46 menores muertos en la última década en el contexto de la violencia de género). El retrato robot los define como sujetos a los que la pareja abandona o va a abandonar por su corte violento y que, incapaces de asumir la ruptura y obsesionados con la ex, esponden asestándoles donde más le puede doler a ella: matándole a sus hijos. A este esquema se ajusta el perfil de su sucesor en la lista de monstruos: Ricardo F., de 61 años, quien, antes de suicidarse este 4 de agosto en Castelldefels (Barcelona), asesinó a su mujer Maryna, de 45 años -hasta tres veces llamó Maryna a la policía pidiendo auxilio para luego retractarse- y a sus dos hijos: una niña de 7 y un chico de 12.

Pero a David Oubel no se le presuponía fijación con la esposa ni intención alguna de volver con ella. ¿Cómo iba a albergar sentimiento o rencor hacía Rocío Viéitez si él ahora hacía vida con un hombre?, se preguntan en el municipio de 4.500 habitantes, aún aturdidos por la envergadura del suceso.

La existencia del inquilino del envidiado chalé de la calle N12 dio un giro de 180 grados hace un par de años. A todos sorprendió la repentina ruptura de una pareja que parecía bien avenida. Se sabe que la irrupción de un desconocido en la vida sentimental de David Oubel fue el detonante pero los detalles precisos son menos públicos. En una esquina se cuenta que fue Rocío, 37 años y traductora por cuenta propia, la que descubrió la relación y dio el portazo. Y dos calles más allá se dice que fue él quien puso sobre la mesa su nueva inclinación sexual y sus amoríos con el desconocido. El caso es que el idílico retrato familiar se hizo trizas y ella se trasladó con sus dos hijas a un piso de alquiler en el casco urbano de Moraña.

En la que había sido la vivienda familiar, la que hoy se oferta por medio millón, comenzó a hacerse visible la presencia del desconocido. Nos referimos a él así, como "el desconocido", porque a fecha de hoy nadie ha logrado identificar al misterioso novio de David Oubel. Sólo se han podido recabar unos cuantos datos de él: dentista, más o menos de la misma edad que el parricida y con residencia en Vigo, sin que estos apuntes tengan absoluta fiabilidad.

"Siempre que coincidía con David, antes de que saliera del armario, pensaba: "Este hombre es gay y no lo sabe"". Lo dice un habitual del circuito canino, donde no sorprendió que el dueño del famoso bulldog Horatio comenzara a acudir a las competiciones acompañado del desconocido -en alguna ocasión junto a sus hijas también, los cuatro- y con un vestuario mucho más llamativo y meticulosamente combinado.

Oubel cambió la paleta de colores de su armario y se distanció de su entorno hasta el punto de enemistarse con muchos. "Todos me hacen daño, todos están en contra de mí", le lloró hace unos meses, victimista, a una vecina. A sus amigos de la pandilla en la que también estaba Rocío Viéitez dejó de verlos. Y en el barrio se convirtió en un vecino de lo más impopular y molestoso. Las quejas no eran tanto por el ir y venir de los invitados a sus interminables fiestas sino más bien por el volumen al que ponía la música y que no bajaba aunque fuera bien entrada la madrugada. Un día un vecino le arrancó un fusible y el asunto acabó con enfrentamiento y denuncia ante la Guardia Civil. Quitando su sonada detención de ahora, el otro episodio que protagonizó y en el que tuvo que intervenir la Benemérita se produjo hace aproximadamente un año, cuando fue acusado de agredir a la doctora que se negó a darle una baja médica. La facultativa presentó denuncia pero no acudió al juicio por faltas.

En este rumbo que había emprendido David Oubel hay otro importante viraje en las últimas semanas. Puso en venta la casa y, lo más sorprendente, se desprendió también de sus perros. El parricida de Moraña se había iniciado en el mundo de las competiciones caninas hace unos ocho años, al regalarle un amigo al recién nacido Horatio y resultar el perro un figura. Tuvo otros bulldogs -Indira y Napoleón-, se pasó más tarde a la raza boston terrier -Grace Kelly Glamour y Harpagon Duke Diamond entre otros- y últimamente paseaba por los rings a affenpinschers y welsh corgis. Varios de sus perros subieron al podio pero ninguno al cajón más alto como Horatio.

Se ha publicado erróneamente que David Oubel era juez de competiciones caninas. Sí se le solía reclamar como comisario de ring por su conocimiento del inglés, pero nunca logró el estatus de juez, una de sus grandes frustraciones. Paradójicamente acreditó "buena conducta cívica y societaria", como se exige, pero no cumplía el requisito de tener "suficiente experiencia como criador". Ya sin perros, prescindió también de su handler -un especialista en mostrar a los ejemplares en la competiciones a las que no podía asistir-, al que pagaba 600 euros al mes.

Un importante desembolso al que hay que unir el mantenimiento de los perros, la pensión de las niñas, los gastos de la casa, las fiestas... La agencia inmobiliaria que tenía con su hermana en la vecina Caldas -en su fachada han pintado la palabra "asesino"- iba viento en popa.

Todos estos últimos movimientos -adiós a la casa y a los perros- hacían pensar que Oubel se disponía a emprender el vuelo fuera de Moraña, quizás con el desconocido. Hasta que el jueves, el día antes de los asesinatos, entró en una ferretería de confianza y pidió una radial. Bromeó con el dependiente sobre si valía para cortar dedos y si hacían una demostración con su mano. El viernes por la mañana, un día antes de que tuviera que devolver a las niñas tras 15 días bajo su cuidado, la enchufó y le dio al interruptor. El domingo, Candela, la autora de la mejor pintura de Horatio, habría hecho la Primera Comunión.

Mensaje por Invitado » Mar 11 Ago, 2015 2:17 am

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El filicida de Moraña: “Me voy de vacaciones. Regresaré el viernes”

Reconstrucción de las circunstancias del doble crimen de Moraña, el asesinato de dos niñas del que se acusa a su padre

Manuel Jabois


El jueves 30 de julio, a media mañana, David Oubel salió de su agencia inmobiliaria. La empresa se llama Gaubica, está en la calle Juan Fuentes de Caldas de Reis, una vía en la que se acumulan cafeterías y tiendas de ropa, a 40 metros del lugar en que estaba la casa de doña Urraca. Oubel hizo unos recados (él era el encargado de hacer gestiones en el exterior de la oficina; su hermana pasaba más tiempo en el local) y una familia lo encontró de vuelta por la misma calle. Caminaron varios pasos juntos: ellos lo invitaron a tomar algo, él les dijo que tenía que ir a la ferretería. Se desvió por la Rúa Real, enfrente de su negocio, y le vieron entrar en Eladio Bricotendas, un comercio con un puesto de lechugas en la puerta que vende plantas, semillas, flores y material de jardinería. Allí David Oubel compró una rebarbadora, una sierra radial que le costó unos 60 euros. Bromeó con el dependiente, como informó Raquel Torres en Diario de Pontevedra: le preguntó si esa máquina cortaba dedos, y si el chico se ofrecía para hacer la prueba. Al día siguiente, conmocionado, el joven ordenó retirar de todos los estantes las rebarbadoras, sacándolas de la vista de los clientes y de él mismo. También se decretó el silenzio stampa.

Sus hijas Candela, de 9 años, y Amaia, de 4, se encontraban ese jueves con él en Caldas. Un día después tenía que devolverlas a su madre para que pasasen el mes de agosto con ella. Hubo varias personas que los vieron al final del día jugando en el parque alrededor de las nueve de la noche. Entre ellas la abogada que se encargó del divorcio de David Oubel y su mujer Rocío Vieitez, que recordaba estos días que la separación no fue traumática, al menos en los despachos: él se quedó la casa de Moraña que hizo remodelar, un inmueble que había puesto a la venta en los últimos meses por cerca de medio millón de euros en su propia gestoría, y ella a las niñas. Esa noche, exactamente a las 23.00 horas, David Oubel envió un whatsapp a un amigo. Le informaba de unas gestiones y terminaba: "Mañana me voy de vacaciones. Regresaré el viernes".

En Caldas David Oubel tenía varias relaciones de confianza. Allí pasaba los días con el negocio inmobiliario, y su trabajo se producía de cara al público: enseñaba casas, vendía, alquilaba. A un vecino le alquiló dos en los últimos años y una plaza de garaje. Con él estableció una relación de amistad. Le informaba de los problemas con su mujer. Nunca le dijo abiertamente que era gay, nunca hizo una salida formal del armario, pero en un momento dado se dio por sobreentendido y él empezó a hablar abiertamente de su novio. Hablaba del "círculo gay" que había encontrado en el mundo de las competiciones de perros, a las que se había hecho aficionado, y decía entre risas que le tiraban "los trastos". En los meses que siguieron a su separación David adelgazó, se puso en forma y cuidó más su manera de vestir. A este amigo le dijo que achacaba a su exmujer algunas denuncias a la Guardia Civil, entre ellas una relativa a una fiesta que hizo en su casa y que terminó con los vecinos arrancándole un fusible. Le comentaba cosas íntimas de los dos, detalles de la vida de pareja que Oubel, en confianza, relataba con naturalidad en una cafetería del centro de Caldas.

Moraña había pasado ya el fin de semana grande de las fiestas: el carneiro ao espeto, una tradición heredada de un inmigrante argentino que tenía por costumbre abrir en canal los carneros y asarlos como en su tierra, estirados en dos cruces de hierro. Una escultura con varios carneros de piedra abiertos en canal junto a un fuego da la bienvenida a Moraña. Ese día, en el que el pueblo se llena de miles de visitantes, Oubel también fue visto disfrutando de la jornada con sus hijas y su pareja. "Las besuqueaba y estaba pendientes de ellas todo el tiempo", recuerda un testigo que se cruzó con ellos. Una semana después, la mañana del crimen, salió con ellas a dar un paseo por el pueblo y de regreso a casa puso la música alta, algo que era costumbre y que le había causado algunos problemas con el vecindario. En su domicilio tenía aparatos tecnológicos de última generación, también musicales. Pasaron los minutos y las casas de alrededor dejaron de escuchar la música. David Oubel había hecho dos llamadas para comunicar que iba a matar a sus hijas, como informó Elisa Lois en El País: una a su ex mujer, Rocío Vieitez, que se desmayó en la calle, y otra a la Guardia Civil.

Su separación se había producido dos años atrás. La homosexualidad de David Oubel fue un bombazo en Moraña y en Caldas, dos poblaciones pequeñas. Los amigos de la pareja recibieron esos días mensajes contradictorios de David y Rocío, ya enfrentados. Oubel decidió irlos llamando por teléfono. Con uno de ellos quedó en Caldas. Sentados en una mesa le confesó que era gay y que se había enamorado de un vecino de Cuntis, un pueblo cercano. Este amigo le dijo que le parecía bien, pero que pudo haber salido antes del armario si lo sabía desde hace tiempo para evitar el daño a su mujer. Oubel no encajó bien el reproche: le retiró el saludo. Al pasar unos meses de la separación, Rocío, que había estado muy enamorada de su marido, se reunió con una amiga para decirle que tenía una oferta para irse a trabajar a Londres. Tras recibir el consejo de que se fuese y dejase a su expareja atrás, Rocío le informó al cabo de las semanas de que el padre no le había dado permiso para llevarse a las niñas.
Los primeros en llegar urgentemente a la moderna vivienda de Oubel el viernes 31 a media mañana fueron agentes del Seprona. Hasta allí llegó casi seguido un agente de la Policía Local del municipio, que al salir de la casa rompió a llorar. De la cantidad de sangre que se encontraron en el cuarto a los agentes les costó en un primer momento comprender qué había ocurrido. Las niñas estaban muertas en la habitación. Al entrar en el baño se encontraron a David Oubel: tenía la espalda apoyada en el suelo y una de las piernas metida en la bañera. Jadeaba con unos cortes en los brazos que, según el fiscal Alejandro Pazos, se realizaron más para llamar la atención que para suicidarse. Junto a él estaba la sierra radial tirada. No dijo nada que se le entendiese; se encontraba en estado de semiinconsciencia. Fue levantado y llevado en camilla al Hospital Montecelo de Pontevedra para que se le tratasen las heridas, que allí calificaron de superficiales; en otro centro, el Provincial, pasó por el servicio de Psiquiatría.

Cuando fue trasladado a la cárcel de A Lama David Oubel había recuperado la consciencia. Entró soberbio y altivo, una actitud que preocupó al personal de la cárcel: si los presos por delitos contra menores corren riesgo de agresión, esa actitud les condena de inmediato. Tuvo junto a él en todo momento a un preso de apoyo para evitar que se suicidase. El miércoles, debido a la atmósfera creada contra él en Pontevedra, se le trasladó en un autobús a León (el autobús tuvo que dar la vuelta para que se le hiciese una nueva prueba que no trascendió). Para entonces sus hijas Candela y Amaia ya se encontraban enterradas en el cementerio de Couso, en el municipio de Campo Lameiro: dos cirios en dos lápidas sin inscripciones. Tras un acto mínimo, en intimidad, el lugar está siendo visitado ahora por muchos vecinos. La conmoción que ha tenido el crimen es tal que se teme que al camposanto lleguen personajes pintorescos o iluminados. El jueves un chico que decía venir de lejos merodeaba la zona diciendo a los vecinos que había sentido la llamada para estar allí, que necesitaba acompañar a las niñas. "Me dio mala espina, le pedí que se fuese", dice Carmen, una mujer que fue allí a depositar flores.

Tanto Rocío Vieitez como sus padres pasaron la semana blindados en su casa de Couso, Campo Lameiro, cercados por unidades móviles de televisión. Un periodista de Telecinco habló con los padres de Oubel, destrozados por la noticia: según él el padre se presentó en el hospital buscando a su hijo y allí le dio un infarto. Su hermana Silvia, vecina de Caldas, madre de una niña, echó el cierre a la inmobiliaria, en la que han aparecido pintadas de asesino. Candela y Amaia eran dos niñas morenas, de ojos oscuros. A la primera le encantaba patinar y tenía mucha habilidad con las matemáticas. Una mujer que las vio crecer dice que quizá ya entendiese el mundo a través de los números. Que a la segunda, a Amaia, no le dio tiempo a nada. Eran cariñosas y muy inteligentes. Aceptaron sin traumas la sexualidad de su padre; el propio Oubel presumía de lo bien que se llevaban las niñas con su novio.

Rocío Vieitez ha hablado estos días con algunas amigas de la familia. Su mensaje ha sido que seguirá luchando y viviendo en memoria de sus hijas. El viernes cientos de personas salieron a la calle en Moraña y Campo Lameiro portando un mensaje: "Candela e Amaia, sempre estaredes con nós". Delante de sus lápidas fueron dibujados dos ángeles y se colocaron velas blancas y unos patines con el nombre de las dos.


    Menores víctimas mortales de violencia de género

    En los últimos tiempos David Oubel se había desprendido de sus perros hasta quedarse con sólo uno, con el que solían jugar las niñas. Cuando el agente inmobiliario no estaba en casa o hacía algún viaje del animal se encargaba su vecino. Por el perro, precisamente, preguntaba en la parroquia de O Casal, Moraña, uno de los vecinos el pasado viernes. Tanto esta zona rural como el centro del pueblo está copado estos días por periodistas, que una semana después continúan preguntando a los viandantes por el suceso.

    Desgraciadamente hay contexto informativo. Seis días después del crimen de Moraña una mujer entró en una casa de Castelldefels, alarmada por no tener noticias de su padre, y se encontró la escena de un nuevo crimen familiar: una mujer y dos hijos, de 12 y 7 años, disparados a la cabeza. Un hombre muerto en el sofá con el arma del crimen. La reconstrucción de la Guardia Civil concluyó que tras matar a su familia el homicida se suicidó. La Policía Local conocía la casa porque se había acercado varias veces a mediar entre las peleas de la pareja. Sin embargo la mujer nunca llegó a presentar denuncia.

    Esta semana la agencia Efe ha recordado que además de estos dos casos, Moraña y Castelldefels, el pasado 4 de mayo un niño de diez años fue asesinado en Torrevieja (Alicante), presuntamente por la pareja sentimental de su madre. En la estadística de menores víctimas mortales por violencia de género, hay tres muertes de menores más en investigación. Dos de ellos, un niño de 6 años y una niña de 14, fueron asesinados en Villajoyosa (Alicante) por un hombre de 37 años -padre del primero- que se suicidó, tras acabar también con la vida de su propia madre, de 64 años.

Mensaje por Invitado » Mié 07 Ene, 2015 3:20 am

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Fabricando monstruos. Las crónicas de la época no aclararon las razones del suceso. Sólo se demostró el secuestro de una niña que apareció 17 días después. Arriba, Enriqueta Martí y abajo, la página de L’Esquella de la Torratxa (marzo de 1912)


Enriqueta Martí, la vampira que no fue

Un nuevo ensayo desmonta la leyenda de la asesina en serie de la Barcelona de 1912 | A final del siglo XIX Barcelona era una ciudad con un 50% de analfabetos y 12.000 prostitutas | "La muerte de un hijo de diez meses, por desnutrición, la perturbó totalmente"


La primera vez que el escritor Jordi Corominas leyó una reseña sobre la tremebunda historia de Enriqueta Martí i Ripollés, nacida en 1868 -bautizada después "la vampira del Raval"- también creyó en su leyenda negra. ¿Por qué tendría que dudar del relato oficial?

Así quedó registrada en su memoria: "Nacida en Sant Feliu de Llobregat, fue a Barcelona y amó el pluriempleo. Sirvienta, probable prostituta, curandera, proxeneta, secuestradora, mendiga, lavandera, modista, madre sin hijos, progenitora huérfana, amiga de los ricos, princesa de los pobres, vampira por mitología y asesina en serie por caprichos de la propaganda". ¿Quién da más? se preguntaba el escritor.

Teóricamente -sobre el papel y en connivencia con el relato de las autoridades- Enriqueta Martí habría sido un verdadero monstruo. Todo habría empezado por el secuestro en 1912 -eso sí fue cierto- de una niña de cinco años, Tereseta Guitart.

Diecisiete días después la criatura aparecería con el pelo rapado y vestida con andrajos en su piso de la calle Poniente donde -contaban las crónicas- se encontrarían espeluznantes hallazgos: huesos, restos de sangre, extraños utensilios...

Se suponía que Enriqueta secuestraba niños y utilizaba sus flujos corporales para elaborar ungüentos que vendía a burgueses -a la salida del Liceu- o aristócratas -más arriba de Diagonal- con la promesa de "la eterna juventud". ¿Se les ocurre algo más espeluznante?

"Yo elaboraba artículos de crónica negra -explica Jordi Corominas a La Vanguardia- intentando buscar alguna rendija por la que comprender la vida de asesinos y víctimas". Hizo lo mismo en Radio Barcelona. Barajando información sobre crímenes locales siempre chocaba con el nombre de Enriqueta Martí. "Un día, habiendo aceptado ya la versión mentirosa, decidí meterme de lleno, bucear, en la hemeroteca. Precisamente, la de La Vanguardia". Y entendió por qué muchos cronistas miraban solamente la información escabrosa que se publicó los primeros días prescindiendo de realizar un posterior seguimiento riguroso.

"Enriqueta no era una asesina sino más bien paradigma de una Barcelona pobre y desesperada que era la que no acostumbraba a salir en los medios". A Corominas le fascina, de Enriqueta, que no deja de ser una víctima de una ciudad donde no se aplica ningún tipo de piedad, no se contextualiza, y donde la miseria era el factor común "por mucho que nos hayamos quedado con la narración del Modernismo oficial o con el esplendor de la burguesía de entonces".

La curiosidad de Jordi Corominas i Julián, sin embargo, iba más allá. Tras el impacto inicial, cotejó artículos como el publicado por Pedro Costa en El País. Empezó a investigar y, tras muchas horas de trabajo, llegó a la conclusión de que la historia de la Vampira del Raval no había sido más que el producto de una maquinaria periodística a favor del morbo y la truculencia. Repasó notas y archivos, releyó crónicas de la época en La Vanguardia y ABC y confirmó que "muchos de quienes volvieron a explicar el caso se limitaron a leer las reseñas de esos primeros días pero dejaron de investigar los últimos rastros del relato...". Porque la historia de Enriqueta no es como parece.

La lectura de Barcelona 1912. El caso Enriqueta Martí (Sílex) es doblemente interesante por cuando desmonta toda la maquinaria de la leyenda. Para Corominas, Barcelona, que no contaba hasta entonces con un gran asesino en serie local, la figura de Enriqueta "era una gran oportunidad para encajar en el parque temático barcelonés, una suerte de Jack el Destripador ambientado en la época de la Rosa de Foc".

El morbo y el sarcasmo estaban servidos. Incluso L'Esquella de la Torratxa publicó, como portada, el 8 de marzo de 1912, un dibujo cómico donde aparecía una monstruosa Enriqueta con un par de niños bajo el brazo y otros tantos a su paso, y una leyenda: "El plat del dia".

Rumores y falsedades que el ensayo se encarga de desmontar. No es el primero. Hace pocos meses la historiadora Elsa Plaza publicó otro con conclusiones parecidas a las de Corominas y un enfoque sociológico y de género. Enriqueta Martí, lejos de ser una asesina, sería una mísera mujer marcada por un hecho que le destrozó la vida: la muerte de una hijo, con apenas diez meses, a causa de la malnutrición. "Perturbada por esa situación -concluye Corominas- secuestró a Tereseta". Tal vez para buscarle una compañía a Angeleta, la otra niña que ella cuidaba, en el piso que compartía con el abuelo. "Pero la suya no era una mente analítica ni criminal. Hoy hubiera recibido atención psiquiátrica".

La leyenda de "la mala dona" ha generado varias novelas, obras de teatro, incluso un musical. El trabajo de Corominas rectifica y dignifica, en algo, su figura. La Barcelona de fin de siglo XIX -una ciudad con el 50% de analfabetismo y 12.000 prostitutas- era lugar idóneo para el relato siniestro. Pero aquella pobre desgraciada sobre la que se cebaron las crónicas de la época -y posteriores- ni siquiera murió, como se dijo, apalizada por sus compañeras reclusas -aunque falleció en prisión- sino víctima de un cáncer de útero.

"Su historia real no deja de ser dickensiana -continúa Corominas- y este es el contraste más salvaje con la versión oscura que hemos heredado. En realidad, lo único que tenemos es un ser anónimo, a quien siempre andan desahuciando, enfrentado a unas condiciones materiales de máxima miseria que la llevan a una serie de hechos alucinantes que tampoco podrían haberse sucedido con tanto impacto sin un elemento esencial: las apariencias".

Para el autor de este ensayo desenmascarador, Enriqueta fue sólo el chivo expiatorio periodístico que ocultaba las vergüenzas de Barcelona. No olvidemos que su cuñada le da a cuidar su criatura -Angeleta- porque la ha tenido viuda y teme el qué dirán.

El autor del ensayo descarta una por una las hipótesis. ¿Se demostró que existieran los famosos "ungüentos" milagrosos? No. ¿Restos de sangre en alguna toalla? Enriqueta sufría un cáncer de útero que le provocaba hemorragias vaginales ¿De qué eran los huesos que encontraron? Unos, probablemente extraídos de algún cementerio, y utilizados como amuletos mágicos, otros de animales usados para cocinar, gallinas y huesos de cerdo. Su día a día no era más que la suma de una vida desgraciada y una existencia misérrima que alguien quiso manipular, años después, como reclamo turístico.

El caso, tan sensacional como misterioso, queda registrado también en La vampira de la calle Poniente, donde Ginger Ape Books publicó sueltos y reseñas remitidas por las agencias de noticias en la prensa madrileña y crónicas del novelista Luis Antón del Olmet, uno de los forjadores de la leyenda, corresponsal especial del ABC que acabó por creerse aquella aquella feria de detalles macabros. Y, con él, todos sus seguidores.

Enriqueta Martí murió a los 45 años en la prisión Reina Amalia. Su historia acaparó la atención de toda España y esta fue la reseña inicial, el disparo de salida de una leyenda que hoy se está desmontando: "Barcelona 27, 2 tarde (Urgente). Un guardia municipal ha encontrado esta mañana a la niña desaparecida. Estaba secuestrada por una mujer de cuarenta años, llamada Enriqueta Martí, en una casa de la calle de Poniente. Cuando el público ha conocido la noticia, se ha agolpado frente al domicilio de la Enriqueta, y para evitar un asalto, han tenido que acudir las fuerzas del orden público. Ampliaré detalles".



    Visita al piso donde vivió Enriqueta Martí - Entramos en el número 29 de la calle Joaquim Costa, antiguamente conocida como calle Poniente, donde vivió Enriqueta Martí y fue descubierta la última niña que secuestró.

Mensaje por Invitado » Mié 07 Ene, 2015 2:55 am




UNA PAREJA se conoce en Ciudad Juárez, diciembre de 2005: Sergio Barraza, 22 años, y Rubí Fraire Escobedo, 14. El chico se la lleva de casa e impide a su madre verla. La mujer intimidada, Marisela Escobedo, se conforma con mirar todos los días a escondidas a su hija para ver que está bien. La niña se queda embarazada y los dos vuelven con la madre para que se haga cargo; consigue trabajo para el chico, tiene en casa a la hija y a la nieta, Heidi. En agosto de 2008 desaparecen los tres. Marisela Escobedo sólo encuentra a Sergio y Heidi. Sergio le dice que Rubí se fue con otro hombre. La madre de Sergio confirma la versión. Pero Sergio Barraza desaparece con el bebé. Empieza la segunda vida de la enfermera Marisela Escobedo. Con recursos propios y ayuda de familiares emprende una búsqueda por el país para dar con Sergio Barraza, miembro de Los Zetas. Lo encuentra, avisa a las fuerzas de seguridad, siempre se escapa, a veces de forma insultante. En junio de 2009 por fin lo detienen y Sergio habla en el juicio: asesinó y quemó a Rubi Fraire Escobedo, dice dónde están los restos -aparecen huesos de la niña- y pide perdón a Marisela Escobedo. Lo absuelven por unanimidad. La lectura de la sentencia está en Youtube: Marisela Escobedo se levanta, grita, tira algo al suelo y termina desmayándose. Barraza se va. Empieza otra vida, la última, de Marisela Escobedo. Organiza marchas en varias ciudades, recoge firmas y clama por algo más que la resolución del asesinato de su hija: quiere saber el punto en el que se encuentra la desintegración del Estado mexicano. Se instala frente al palacio de Gobierno de Chihuahua para demandar respuestas. «Tengo amenazas. Él ya está involucrado en un grupo del crimen organizado. ¿Qué está esperando el Gobierno? ¿Que venga y termine conmigo? Pues que termine conmigo, pero aquí, a ver si les da vergüenza», dice el 12 de diciembre de 2010. La matan el 16 de diciembre. Una cámara fija graba el asesinato: un hombre se acerca a ella con una pistola pero se le encasquilla. El hermano de Marisela le golpea en el brazo con una silla de plástico, pero el asesino carga otra vez. Marisela corre hacia la puerta del palacio de Gobierno: el hombre la mata de un tiro en la nuca. Marisela se desploma en la acera frente al despacho del gobernador, el asesino se sube a un vehículo y se va. En octubre 2012 un sicario llamado El Wicked confiesa el asesinato: fue encargado por Los Zetas al Cartel de Juárez para callar a la mujer. Un mes después el Ejército mata a Sergio Barraza, condenado en rebeldía a 50 años tras la revisión de su juicio, en un tiroteo. El Wicked, arrepentido y usado por el Gobierno para dar charlas en colegios, murió en su celda el pasado 30 de diciembre. Por un infarto fulminante, anunció la Fiscalía. Asesinado, rectificó días después. Lo mató Jimmy Cuevas, antiguo cómplice del asesinato de 16 personas en un bar. Según la Fiscalía El Wicked había delatado a su socio, que se presentó en su celda de máxima seguridad, grabada las 24 horas, y lo estranguló. La familia de Marisela nunca reconoció a El Wicked como asesino de la mujer. El hermano, testigo presencial, dice que fue Andy Barraza, hermano de Sergio. En cualquier caso El Wicked, condenado por otros asesinatos, no llegó a ser juzgado por el crimen. La familia de Marisela huyó del país, amenazada, y vive en El Paso. La prensa mexicana se pregunta cómo El Wicked pudo delatar a Jimmy si fue detenido dos meses después que él.

Mensaje por Invitado » Mar 09 Dic, 2014 7:21 pm



MIEMBROS DE SECTAS (Perfil de un Psicopata)
Seguidores, a algunos se les empuja a matar, otros dan testimonio de lo mas bajo de la especie humana. Todos sufren las consecuencias de su ciega lealtad ¿Que los convierte en seguidores de una secta? ¿Acaso es debilidad o todos somos susceptibles de caer?

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